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Capítulo 4: Nuevo integrante


Los meses pasaban y Sakura cada vez se sentía más a gusto con los Akatsuki. Aprendió sobre Jashin-sama, que aunque no lo venerara lo respetaba por el hecho de concederle inmortalidad al Akatsuki peli blanco. Ella supo con el tiempo que Hidan era una persona amigable, si se lo proponía aunque tenía una lengua muy floja.

El que organiza el dinero del lugar se llama Kakuzu; peculiarmente tenía cinco corazones y eso le aterraba, pero aprendió que siempre y cuando no malgastase dinero sin razón este no le haría daño.

Estaban también Sasori y Deidara, los dos se la pasaban discutiendo constantemente referente a sus conceptos del arte, a ella no le molestaba más sí fastidiaba. Sasori había venido de la aldea de la arena y le dijo que este se fue de allí ya que la gente no entendían los conceptos del arte que practicaba, era tan fiel al mismo que se convirtió en una marioneta, qué loco, aunque Deidara no se quedaba muy atrás, ya que tenía dos bocas en sus manos para amasar su arcilla, para ser sincera la niña muchas veces se preguntaba cómo se bañaba.

Con la duda en mente, ella lo había interrogado durante la cena. Él se quedó en shock con un sonrojo en las mejillas, mientras que el resto de las personas se reían a carcajadas, incluso algunos prácticamente lloraban sin evitarlo (si, eran Kisame e Hidan), al final, nadie le había contestado su pregunta.

Descubrió que Zetsu era una planta carnívora la cual ayudaba con el rastreo y además era el médico del lugar, en secreto ella se reía cuando se lo imaginaba vestido de enfermera preguntando por el estado de uno.

Konan, sin habérselo propuesto unió lazos con la pequeña, al verla como los niños huérfanos que una vez ella y sus compañeros lo fueron.

También estaba Pain; él era el líder del grupo sólo lo había visto contadas veces y jamás se lo había topado en su camino a alguna parte, según tenía entendido este no vivía en la guarida, sino que en conjunto con Konan residían en la aldea de la lluvia, aunque normalmente dejaba una de sus copias por ahí.

Kisame se había convertido en el compañero de bromas de la pequeña. Se hacían llamar a sí mismos maestros de las artes del fastidio. Una vez pintaron las hojas del vivero con símbolos de dinero, lograron atraer al avaro cual no pudo evitar caer en la broma, sólo siendo llevado de vuelta a la realidad por el portador del sharingan que pasaba por ahí en ese momento.

Y por último Itachi, él era frío de actitud pero no podía evitar comparar a la pequeña cada vez que la veía con su hermano en casa. Ella había descubierto el secreto de clan, cuando herido de una misión y con una fiebre muy alta, le había confundido con Sasuke pidiéndole perdón y contándole la verdad. Al final cuando estuvo bien ella juró no contarle nada a nadie, con la condición de que le permitiera llamarle nii-san (hermano mayor), ya que jamás había tenido uno.

Actualmente Sakura tenía casi un año cumplido allí, y aunque nadie lo dijera todos se sentían orgullosos de ver que la chica había sobrevivido a sus duros entrenamientos.

En ese momento, se hallaban todo el mundo en frente a la entrada de la guarida en espera del nuevo miembro. Nadie había recibido mucha información, aparte de que este era fuerte y que había sido probado personalmente por el líder, causando curiosidad en más de uno de ellos. Kisame se imaginaba a un gigante de 3 metros con una espada capaz de partir montañas, mientras que Sakura le decía que podía ser una mujer con la capacidad de envenenar a todo lo que estuviera a su alcance.

-¡Hola a todos!

El grito de un hombre alertó a todos, y nadie se podía creer lo raro que era.

Llevaba una máscara naranja con un solo ojo visible parecido a una chupeta, usaba por supuesto la capa de la organización y saludaba eufórica mente con la mano al mismo tiempo que venía corriendo en dirección, pero debido a una roca tropezó cayendo así de cabeza al suelo.

-Debes estar bromeando –murmuró Sakura no creyendo que ese tipo era un asesino rango S.

-Auch, me caí.

-¡Pain! Como es posible que esto- señalando a Tobi el cual le rodeaba un aura deprimida debido a su chichón recién creado, murmurando cosas incomprensibles para el resto -Forme parte de Akatsuki y tú digas que a mí me falta entrenamiento.

Si, aunque al principio era más una obligación lo de permanecer con los Akatsuki, luego de tanto entrenar y convivir con todos daba lógica a que ella deseaba ser más que una "estudiante" y convertirse en un maestro.

-Es necesario. - fue lo único que respondió antes de retirarse del sitio.

Un chillido alertó a todos, pudieron ver como Kisame sostenía al hombre de un pie alzándolo del piso boca abajo con la otra mano en su mentón, de manera que parecía que lo estaba analizándolo como si fuera una recién descubierta especie.

-Hey mocosa, ¿quieres divertirte con él o me lo dejas a mí?- preguntó el hombre viendo en dirección a Sakura.

-No vale la pena, mejor dáselo de comer a Zetsu.

-Como digas –respondió antes de soltarlo de golpe.

No por favor! Tobi es un buen chico, Tobi se porta bien- lloraba al tiempo que unía sus manos en forma de rezo.

Primero habla como niño y ahora se refiere a sí mismo como tercera persona, le doy menos de un mes antes de que muera a manos de uno de los rituales de Hidan.

-Chico mejor vuelve por donde viniste –dijo Deidara no pudiendo soportar la vergonzosa escena frente a sus ojos.

-Por primera vez, diré que opino igual que Deidara –le apoyó Sasori, no sin antes permanecer en silencio por un buen rato.


Unas horas después, Sakura se hallaba camino a la habitación del Lider debido a un llamado que este le había hecho minutos antes. Los pasillos eran largos e intrincados, cualquiera que no conociese el lugar se perdería al instante, por suerte ya ella estaba acostumbrada a la rutina de vivir ahí.

¿Qué crees que desee de nosotras? Se preguntó caminando con lentitud.

-No sé, no veo ninguna razón en específico.-Okami murmuró en su mente.

-Es toda tú culpa, le hablaste muy groseramente al líder-sama -chilló una voz aguda, provocando que Sakura casi tropezase con el suelo.

-¿Inner? ¿Sigues viva? ¿Cómo? si juraría haberte destruido hacía mucho tiempo. En el exterior Sakura sólo frunció un poco el ceño.

-Corrección: intentaste. Pero tu mente es un lugar muy complejo y desordenado, así que no me costó nada esconderme por un tiempo esperando el momento para volver.- en su tono se oía un pizca de burla, que casi causa que Sakura soltara un gruñido.

Sólo cállate, por favor… por un momento quiso pedirle a Okami que destruyera a su Inner desde el interior, pero algo le dijo que si lo hacía las consecuencias serían graves.

Cuando se dio cuenta estaba al frente de las puertas del líder. Inhaló y exhaló unas cuantas veces antes de tocar a la puerta levemente, entrando luego de 5 segundos en silencio.

-Lider –dijo al entrar quedándose parada en la puerta sin hacer ningún ruido. Frente a ella Pain revisaba un pergamino viejo y arrugado, sin dar ninguna señal de querer hablar, pero aun así ella no se movió, sabía que aunque fuera por horas debería permanecer quieta ahí hasta que por fin él se decidiera a hablar.

Luego de lo que parecieron minutos este había bajado el escrito y la miraba a los ojos.

-Sé sobre tu gran mejoría, y siendo sincero desde hacía un tiempo había pensado sobre la alternativa de convertirte en miembro extra, pero quería ver tu reacción de hoy. Ahora que la conozco puedo informarte que a partir del día de mañana formarás parte de las misiones rutinarias, aunque sin tener un equipo en específico ya que nadie se adecua bien a tus habilidades.

No dijo nada más, sólo volvió la vista al pergamino dejando a la chica en silencio, que luego de unos segundos bajó la cabeza en señal de respeto y salió por la puerta sin decir más.

-Soy una miembro… Soy una miembro… ¡Soy una miembro!

Sin resistir el impulso de adrenalina Sakura chilló con alegría mientras corría por los pasillos directo a contarles la noticia a los demás, ignorando por un momento la discusión mental que tenía su Inner y el bijuu en su interior.

Dentro del cuarto, Pain no pudo evitar mirar hacia la puerta de madera al oír los gritos de la pequeña, los cuales disminuían a medida que se alejaba. Por un momento pensó en algo, antes de dejarlo de lado y volver su visión a los papeles que tenía en mano.

Ya que en algún lugar de su mente, una gran alarma decía peligro. Advirtiendo que si nada cambiaba y todo seguía igual, no iba a ser posible el desechar a la pequeña sin sufrir en el proceso.


Espero que les haya gustado el capi, y por las dudas publicare entre cada cuatro y ocho dias. No desesperen si desaparesco u tiempo

Editado por última vez: 22/4/2015

Bye...