Disclaimer: Los personajes, lugares y todo lo que reconozcan es obra de J.K. Rowling.
CAPITULO 4.
EL PLAN DE HARRY.
Qué día el de ayer, no he dormido casi nada pensando en Hermione. ¿Qué hora es? Mmmm… las 6 y 10. Después de todo creo que si me gusta un poco Hermione, sí la quiero más que como amiga, aunque ella nunca debe saberlo, al menos no hasta saber que me corresponde pero, ¿Qué posibilidad tengo de eso? ¿Cómo puedo hacer que se fije en mí? ¿Qué hago para que me vea diferente? ¿Y cómo sé si a ella no le gusta alguien más? ¿Krum tal vez? Tengo que averiguar si le gusta alguien, tengo que saberlo. Aunque también puede ser que no le guste nadie y entonces vendría yo y de alguna manera… bueno, tengo que saberlo. Quizás Harry pueda ayudarme, quizás tenga alguna idea conveniente, él dijo que iba a pensar en algo. Mm… Hermione… terminaras conmigo, no sé cómo pero terminaras conmigo. Creo que Seamus está despertando. Y parece que Harry también. Debo pedirle ayuda.
Por fin puedo hablar a solas con Harry, al fin se han ido todos a desayunar. ¡Al fin la sala común solitaria! Harry parece aburrido y somnoliento pero esto es importante.
- ¿Qué pasa Ron? ¿Por qué me llevaste tan temprano a desayunar? Ya estamos solos si eso es lo que querías, así que dime rápido.
- Harry, tu recordarás nuestra conversación de ayer sobre Hermione, ¿verdad?
- Sí, sí, la recuerdo y ya ten…
- Bien, necesito que me digas si has pensado algo para saber si a Hermione le gusta alguien.
- Sí, Ron, déjame hablar, si pensé en algo en cuanto ustedes se fueron, ¿Cómo no iba a pensar en algo si la felicidad de mis dos mejores amigos depende de eso? Pero, entonces significa que si te gusta Hermione de verdad ¿no?
- Harry, yo… no… bueno… no… quiero decir… si… si me gusta un poquito.
- ¡Un poquito! Ron, siempre me ha sorprendido tu sentido del humor, no como el de Fred y George por supuesto pero…
- ¡Harry! Lo digo en serio, no te burles, lo estuve pensando y creo que si me gusta un poquito así que tú…
- Sí, sí, yo te voy a ayudar, mira, te voy explicar todo mi plan desde el principio.
No sé que habrá pensado Harry pero solo espero que pueda ayudarme. Nunca conoceré a nadie como Hermione y jamás podría querer a nadie como a ella. Nunca podría encontrar una persona que me ayude tanto, y no solo con los deberes sino también con mi personalidad extraña, y que me quiera a pesar de que no tengo nada que ofrecer, y que me aconseje, y con quien pueda pelear para luego reconciliarme de la mejor manera jamás imaginada. Estoy desesperado, solo se eso, tengo que hacer que Hermione se fije en mí lo más rápido posible, o me voy a volver loco, o quién sabe, hasta me puede dar un infarto.
- Veras, Ron, habíamos concluido que alguien debería preguntarle a ella, ¿verdad?
- Ajá – digo un poco alterado.
- Había pensado en Ginny, ella es amiga de Hermione, pero pensé que tú…
- ¡GINNY! ¿Tú quieres que Ginny se entere? ¿Estás loco? En vez de ayudarme se burlará de mí por el resto de mi vida.
- Sí, pensé que dirías algo como eso, así que pensé en Cho, pero ella no es amiga de Hermione así que no creo que le cuente nada, aunque ella quisiera hacerme el favor, ya sabes, ha estado tratando de hablarme y…
- No, no se lo contará.
- No, así que pensé en Luna, pero no sé, no termina de convencerme, es decir, ella me cae bien, pero no sé, creo que esto debería ser un poco más privado.
- Ajaa…
- Así que concluí que deberíamos hacerlo nosotros mismos, solo que…
- ¿Qué? ¡No, Harry!
- Espera, en realidad lo hará alguien más, alguien… digamos… inexistente.
- ¿Inexistente? Explícate…
- Bien, necesitamos a alguien que se haga amigo de ella, que se gane su confianza, así que ella podrá contarle todo, y ¿Quién la conoce mejor que nosotros?
- Harry, dime ¿Qué…?
Harry empieza a hablar un poco más fuerte – Necesitamos a un mago que sea de nuestra edad, pero que no sea de Hogwarts porque si no ella no se atrevería a contarle, entre más lejano mejor, debe ser lejano por si ella le pidiera encontrarse y conocerlo personalmente.
- ¡Harry, explícame!
- Por favor, Ron, es sencillo, le mandamos cartas de alguien que nadie conoce, de alguien lejano y que quiera hacerse amigo de ella. Ya la conoces, estaría encantada.
- ¿Nos inventaremos a una persona?
- ¡Exacto! Creo que podría ser de Londres o… ¿Qué crees?
- Espera, espera, eso tiene muchos problemas, en primer lugar, ¿Por qué un mago de nuestra edad que viva en Londres no vendría a Hogwarts? ¿Y por qué no podría encontrarse con Hermione? Además, si ella nos descubriera…
- No nos va a descubrir, mira, este mago no viene a Hogwarts porque… bueno, sus padres le enseñan en casa porque son sobre protectores o algo así, y… por eso tampoco puede encontrarse con Hermione si ella se lo pide, porque no lo dejan salir.
- Aja, y ¿Cómo se supone entonces que ese tal mago inexistente sabe de la existencia de Hermione?
- Pues… ella salió en la revista Corazón de Bruja el año pasado ¿no? Podemos decirle que la vio ahí y como hacía mucho que quería contactar a alguien de Hogwarts decidió contactarse con ella.
- Otra cosa, ¿Cómo le mandaremos las cartas?
- Mmmm… supongo que las podemos mandar desde la lechucería y entonces llegaran volando hasta el gran comedor normalmente ¿no es así?
- Claro, tenemos que mandar alguna lechuza del colegio, aunque si ella la ve en la lechucería algún día y la reconoce…
- Ron, no creo que la reconozca, hay demasiadas lechuzas en el colegio como para identificarla después.
- Bien, pero entonces tendría que mandarla solo de nosotros cada vez, para que el otro esté con ella al recibirla en el gran comedor, sino tal vez sospeche… ¿no crees?
-Sí, creo que es mejor así… aunque solo serán un par de cartas, ya verás que todo será rápido, ella no tendrá miedo de contarle quien le gusta a alguien que al fin y al cabo nunca verá. Yo no tendría miedo de contarle eso a alguien al otro lado del mundo.
- Pero ese mago no es del otro lado del mundo, se supone que es de Londres ¿no?
- Igual, nunca lo conocerá, y se supone que él no conoce a nadie de Hogwarts ni de Durmstrang como para que cuente, solo podría contárselo a sus padres si es que no le dijeran nada…
- ¿Qué quieres decir con "nadie de Durmstrang"? ¿Me estás diciendo que a ella le gusta Vicky?
- No, Ron, claro que no, solo digo… Ah, se me olvidaba decir que en todo caso este mago también le contara sus cosas personales a ella, así se ganara su confianza, en fin… ¿qué te parece el plan?
- Tal vez logremos el objetivo, pero me siento como una cucaracha, Harry, y también eres su amigo, ¿no te sientes un poco mal por lo que vamos a hacer?
- ¡Ah! Entonces si lo vamos a hacer…
- ¡No me has contestado!
- Bueno, sí me siento un poco malo por hacer esto, pero… no es que en realidad esté siendo malo, solo será una mentirita blanca para hacerles un favor a mis dos mejores amigos, y pido ser el padrino de matrimonio, digo… si fue obra mía… lo merezco.
- No te hagas el chistoso, más bien dime como se llamará el sujeto este…
- Digamos que… Richard… Johnson, ¿Qué te parece?
- ¿De dónde sacaste ese nombre?
- No sé, solo se me ocurrió, en todo caso el nombre no importa, ¿o sí?
- No, no, pero de verdad me asusta un poco tu plan, si Hermione nos descubre… ella no nos perdonaría algo así…
- Ella es nuestra amiga, y nos quiere sobre cualquier cosa. De cualquier forma no te preocupes porque no nos va a descubrir, Ron, te lo aseguro.
- Eso espero, o ya verás lo que te pasa Harry.
- Recuerda que el bien va a ser para ti, que no se te olvide.
- Sí, claro, claro, si es que no le gusta algún otro… y estoy casi seguro de que es así.
- Esta noche haremos la primera carta ¿está bien? Después de que todos se hayan ido a dormir, y si Hermione se nos quiere pegar… bueno, ya encontraremos alguna solución.
- Y ya se nos ocurrirá algo después si algo fallara ¿verdad?
- Sí, ahora preocupémonos por las clases, creo que ya deberíamos ir al dormitorio por nuestras cosas, ¿no crees?
- Mmm… será… sí. ¡Espera, Harry!
- ¡Ya no te preocupes! Sé que es un poco…
- ¡No, Harry! Me refiero a que… bueno, ¿Cómo vamos a hacer para que las cartas nos lleguen a nosotros? Se supone que ella las va a mandar a alguna dirección de Londres ¿no es así? Así que la lechuza que utilicemos se irá a Londres a buscar alguna dirección y no encontrara a ningún Richard no se qué, y en todo caso necesitamos que nos las traiga a nosotros.
- Es verdad, ¿Sabes? No había pensado en eso…
- Ya me imaginaba que tendríamos problemas, que vamos a hacer Harry, de nada sirve que le mandemos cartas si no recibiremos ninguna respuesta y además ella se va a dar cuenta de todo porque la lechuza no va a encontrar a ningún…
- Déjame pensar, Ron, y piensa tú también en algo, deja de gritar que se va a enterar todo el colegio.
- Ya se, ¡tú eres el buscador de Gryffindor! ¡Vuelas excelente! No debería ser mucho problema atrapar una lechuza…así que tú debes interceptar la lechuza cuando este volando… digamos que la secuestras y la traes…entonces podremos leer la carta y enviar la respuesta con la misma lechuza…
- ¿No crees que sería sospechoso ver a una persona en el cielo tratando de atrapar a una lechuza a mitad de vuelo?
- Estaba siendo sarcástico…
Harry hace rodar los ojos, creo que esto no funcionara, ¿que se supone que vamos a hacer?
- ¿Ron?, ¿De casualidad no tienes algún familiar o amigo en Londres?
- No estarás pensando en pedirle el favor a alguien más ¿verdad?
- Claro que no, dime, ¿tienes a alguien conocido en Londres o no?
- Bueno… tengo un par de primos…. pero no pienso decirles que se hagan amigos de Hermione y…
-¡Ya te dije que no!, solo vamos a pedirle a alguno de tus primos que reciba las cartas de Hermione y que te las mande a ti, pero no le vamos a contar nada. Aunque siendo así hasta sería más fácil que sea de una vez ese primo tuyo quien se haga amigo de Hermione y que después nos cuente…
- ¡Harry estás loco! En primer lugar no pienso decirle a nadie más de esto, y además, ¿qué crees que piense Hermione cuando recibe cartas de un Weasley?
- Podría decirle que se llama Richard Johnson ¿no?
- Si de todas formas vamos a mentir, hagámoslo bien, porque sea como sea hay que decir lo que ya habías planeado para que no se puedan ver y por qué no está en Hogwarts y todo eso… además yo no quiero que nadie más se entere.
- Bien, entonces mandaremos las cartas con la dirección de tu primo… ¿Qué primo será?
- Emmm… Karl… sí, creo que será él. Bueno, si es que quiere hacerme el favor. ¿Pero qué le diremos a él?
- Le diremos que… que… que… te inscribiste en una biblioteca mágica de Londres para recibir notificaciones de los nuevos libros o algo así, pero en esa biblioteca solo envían las notificaciones a Londres, ni siquiera a sus alrededores, por eso le pides el favor de que reciba tus notificaciones y te las mande.
- Aja, ¿y si él lee esas "notificaciones"?
- Nuestro amigo Richard le dirá a Hermione que les ponga un hechizo para poder abrirla solo con una contraseña, ya sebes, como el mapa del merodeador, le diremos qué contraseña usar para que los dos la usen, aunque no creo que tu primo lea la correspondencia ajena ¿o sí?
- No sé, no sé, pero mejor asegurarse. Revisemos el plan por si se nos escapa algún detalle.
- Bien.
- Le mandaremos cartas a Hermione de parte de un tal Richard Johnson, quien se hará amigo de ella y le contara sus secretos y eso, y ella también lo hará. Este chico será de Londres, no viene a Hogwarts porque sus padres prefieren que se quede en casa, y por eso mismo no podría encontrarse con ella. Le enviaremos las cartas con una lechuza del colegio, solamente uno de nosotros dos, el otro se quedara con ella, para ver cómo reacciona y para que no pueda sospechar nada, y espero que no lo haga. Las cartas que ella envié le llegaran a mi primo Karl en Londres, y él me las enviara a mí. ¿Está bien así?
- Te falto mencionar algunos detalles pero sí, eso es básicamente lo que haremos.
- Entonces debemos mandar una carta a mi primo.
- Ah, sí, sí, esta noche haremos la carta para tu primo y la primera carta para Hermione.
- Espero que no sean muchas.
- Claro que no, Ron, solo unas cuantas, ya vas a ver qué rápido salimos de esto.
- Harry, ¿te digo algo? A pesar de todo, esto no es lo más loco que hemos hecho.
- Sí, tienes razón, al fin y al cabo hemos hecho muchas cosas locas…
- Gracias por ayudarme, Harry, de verdad yo…
Harry empieza a reír burlonamente y habla entre risas - No te preocupes, ¿Para qué son los amigos sino para ayudarte cuando necesitas empezar tu relación con tu futura esposa?
- Bien, tú serás el padrino entonces… - también rio, esperando que lo que dice Harry se haga realidad.
No sé porque accedí a esto pero no hay forma de quitar eso de la cabeza de Harry, en todo caso es muy probable que funcione, y ¿Qué otra opción tengo? Supongo que será Richard Johnson quien "me informara" sobre lo que tanto necesito. Ojala que todo salga bien. Y ojala que no se nos escape ningún detalle.
¡Gracias por leer! Dejen reviews y pasen por mis otras historias :D
