¡A que se sorprenden de verme tan pronto! :-3 Es que bueno, no me pude resistir a escribir cuando vi sus comentarios, en serio me inspiré. Aparte quería escribir algo así desde hace un tiempo y se me presentó la oportunidad en bandeja especial.

Así que el capítulo 4 es especial. No es tan largo como un capítulo común –o al menos no como los que pienso hacer-, y nos salimos un poquito de la perspectiva de Naruto.

Espero que les guste. Si notan algún error culpen al sueño…, en serio, no es sano escribir a las tres de la madrugada.

ADVERTENCIA: Según como lo miren, puede tener un poquitititititittico de spoiler. Manga 614-615. Nada grave, sólo tengo que decirlo. Lean y verán que no pasa nada Xd´D

Palabras: 1165-

MISIÓN CONQUISTAR A HINATA ´TTEBAYÓ

IV. CONEXIÓN. / ESPECIAL./

—¿Alguna novedad, Hinata-sama?

—¡Neji-niisan!

Dio un respingo y luego suspiró aliviada. Quizá estaba un poco paranoica aún, cierto, y le alegró como nunca antes el ver esos ojitos blancos tan parecidos y a la vez tan diferentes de los suyos, pero era algo normal considerando que sólo habían pasado dos semanas desde aquel día, y que desde entonces sus nervios estaban de punta todo el tiempo.

Pero ahora estaba tranquila, Neji estaba ahí y en Neji siempre se podía confiar, con Neji siempre se sentía segura.

—¡Gomenasai! No fue mi intención asustarla.

Él lucía preocupado. Aunque no era como si fuese a morir por un pequeño sustico; había tenido emociones mucho más fuertes allá adentro, con Naruto, así que su corazón era fuerte. Además sería muy ridículo e improbable que una kunoichi muriese de un infarto. Para un ninja, la muerte natural podía deberse a algo como… ser atravesado por una katana o, en el peor de los casos, ser víctima del "Jutsu: mil años de dolor" ejecutado por Kakashi-sensei…

Eso sí que sería horrible para cualquier shinobi respetable, que lo último que sientas sean unos dedos hurgándote el trasero. Humillación total.

Hinata le dedicó una sonrisa natural y reanudó el paso, siendo seguida de cerca por su primo. Ni siquiera se molestó en decirle que no debía disculparse por eso, que era culpa de ella por ir tan elevada y no haber notado que su él estaba esperándola frente al hospital, ya que eso de nada serviría; después de todo, Neji era Neji. Neji nunca cambiaba, él siempre andaba disculpándose por nimiedades y luciendo tan innecesariamente arrepentido, fijándose exageradamente en su modo de hablar con ella, en su forma de tratarla, Neji siempre tenía un ojo en ella, él siempre la cuidaba, la vigilaba, la complacía, la quería. Y es que así era Neji: siempre protegiéndola hasta de ella misma. Por eso no valía la pena gastar saliva en intentar convencerlo de que Hinata-sama tuviera culpa de algo -¡inmundo sacrilegio!-, simplemente no era sano para él. En vez de eso respondió a la pregunta inicial: —Naruto-kun ha despertado…

—Qué alivio… —Hinata supo que lo decía en serio, ya que Neji le tenía un sincero afecto al rubio—, estoy seguro que a Hiashi-sama le alegrará enterarse cuando vuelva.

—¿Qué dices, Neji?

Al ver que su prima se detenía y lo miraba como si escupiera fuego por la boca –bueno, si fuese el Uchiha sería muy diferente, pero él era un honorable Hyuuga y no tenía técnicas tan poco gráciles, era obvio que Hinata se sorprendiera si fuese el caso-, supo que se había equivocado. —Hm…, creo que a Hiashi-sama le complacerá saber que él se encuentra en buenas condiciones, creo que todo el clan Hyuuga estará contento con la noticia, ya que Naruto se ha ganado…

Hinata lo interrumpió: —Casi morir por nuestra culpa, eso es lo único que Naruto-kun ha ganado —dijo amargamente.

—Iba a decir que se ha ganado el respeto suficiente, y otras cosas más.

Neji apreció su mirada ensombreciéndose lentamente y los pequeños puños apretándose antes de que ella volviera a hablar segundos después: —Neji —le llamó con voz baja, rasposa, pronunciando pausadamente cada silaba de su nombre, y luego, de cada palabra—, el clan Hyuuga, el consejo, mi padre… sólo respeta a los muertos, ¿verdad?

Y cuando Hinata lo miró de aquella manera, cuando le sonrió de forma tan melancólica, cuando sus ojos brillantes y hermosos lucieron opacos por la resignación y desesperanza, Neji entendió que ya no sólo hablaban de Naruto.

Y eso le partió el alma.

—¡Hinata-sama!

Extendió los brazos tomándola de los hombros y la estrechó contra sí. La abrazó, sí, la abrazó tan fuerte como le vino en gana, porque era lo único que podía hacer. Allí, cobijándola, Neji la sintió rota, desolada y vacía…

Hinata era fuerte, él lo sabía, pero frágil a la vez. Ella soportaba valientemente todo lo que le venía, todo con lo que había nacido, con lo que había vivido…, pero había que desmoronarse en algún momento.

Y para ese momento él existía.

¡Porque no podía ser tan irremediable el daño! ¡Porque ella no podía estar tan marcada! ¡Porque las huellas del rechazo no podían ser tan terribles! ¡Porque la herida no podía ser tan profunda! ¡Porque no podía ser demasiado tarde para repararlo!

—Neji-niisan… —. Su voz sonaba cansada, las pequeñas manitas se aferraban a él con ansiedad, el rostro de nieve buscaba escondite en su pecho y Neji la estrujó, la hundió en su ser.

Quería decirle que todo estaba bien, que él estaba ahí, que se sujetara, que no la soltaría jamás, que vivía por ella, que moriría por ella, quería que sintiera su corazón, que recibiera sus sentimientos, que percibiera su conexión… ¡Quería gritarle que la amaba!

Pero entre ellos no hacían falta palabras, siempre había sido así.

—Hinata-sama… —susurró contra su pelo—, la vida de Naruto no sólo le pertenece a él, sino también a quien desee morir por él, proteger lo que él protege, amar lo que él ama, defender lo que él defiende. —sonrió, sintiéndola temblar entre sus brazos—Así como tampoco su vida es sólo suya, ni mi vida es sólo mía. Yo vivo por usted y estoy deseando morir por usted. Estamos conectados…, y esta conexión es la que debe ser admirada, apreciada, amada, la que merece respeto. Quien no la tenga está vacío y no es digno de ninguna manera posible. Creo que Naruto y usted son más honorables que cualquier persona que haya pisado la tierra…

—Pienso que tú eres… más honorable… que cualquier otro…

Neji meditó un momento.

—Sólo porque vivo por usted…

Si Hinata empezaba a caer, él la sostenía, si lloraba, él la consolaba, sí temblaba, él la mantenía firme, sí dudaba, él la aseguraba, porque si Hinata vivía, él estaría dispuesto a morir en cualquier momento.

Porque si Hinata se derrumbara por completo, él no tardaría en hacerlo también.

Porque Hinata era lo mismo que Neji, porque su vida era la suya.

Simplemente estaban conectados. Y allí, apretándola contra sí, sintiendo su calidez, el latir de su corazón, oliendo su cabello y palpando sus sentimientos, Neji supo que el vínculo entre ellos era tan grande que traspasaría la muerte.

Porque ellos eran más que guardián y protegida, ellos eran primo y prima, hermano y hermana.

—Y-yo… —tartamudeó ella al haberse separado, luego de haber estado unidos por quien sabe cuánto tiempo— tengo un poco de hambre…, quisiera pasar por Ichiraku´s… por algo de comer…

—Y de paso por algo de ramen para Naruto,—completó Neji, y al ver los colores en el rostro de su prima, supuso que había dado en el clavo—. La acompaño.

Hinata sintió el rostro arder –debía estar más roja que un tomate maduro- y bajó la mirada, escudándose también con su jueguito de dedos, mientras caminaba. Quizá si estaban tan conectados como Neji decía. Mierda.

FIN.

Opiniones, urgente! :-3

Mil gracias a Lililipi, por seguir la historia desde el prólogo :3 Deseo seguir dándote risas.

A Heero Root y a karenpage. Los posteadores del último capítulo. Espero que sigan apoyando la historia. ¡Mil besos!

¡Agradezco sus post! :-3 Me encanta saber lo que opinan.