Hola! Gracias a los que siguen la serie, es una que siempre quise hacer de Jeff Woods. Por ahora no profundicé mucho, pero hay muchas cosas aun por delante. Disfruten el cap (waaa como me encanta Coraline, por cierto, use el nombre del libro del mismo titulo, en su honor)
El solo me mira.
Creo que hace 10 minutos esta alli, acuclillado a unos metros de mi, balanceando en una mano, con expresión divertida, el cuchillo que casi le quito a la loca que ahora esta despatarrada a un lado. Al parecer su cabeza justo dió con el manubrio de un viejo caballito de madera, un juguete mio de pequeña. Gracias Bobby.
Sus ojos estan de nuevo dilatados. Su piel palida es fantamasgorica con la poca luz. A cualquiera le daría terror y en estos momentos estaría suplicando piedad. Yo simplemente trato de mirarlo de la pero manera, tan sadica e inexepresiva como puedo. Ni aunque este en mucha desventaja me redoblaré como esos actores de peliculas de terror baratas. Finalmente comienza a reir con ganas, agarrandose la barriga con la mano libre. Definitivamente a este chico le falta un tornillo.
-Ere tan interesante -pudo decir entre sollozos de risa.
-Ajá, muy interesante -digo con odio.
-Vaya Nina -dijo parandose y dando vuelta panza arriba con el pie el cuerpo inconciente de la chica- Nunca espere encontrar a nadie asi de interesante ¿no crees?
-Ya, te contestara y todo -digo ironicamente.
Y se pone a patearla trantando de levantarla, la agita, sacude y susurra al oido, entre risas enfermas. No puedo hacer nada mas que ver la escena, mis neuronas han ido a parar junto con mi orgullo al tacho. Pero de repente, como de golpe, una impotencia se apodera de mi. Este desquiciado ¿quien se cree? ¿que le he hecho yo? ¿como es que esta tan campante por mi casa? Esta extraña sarta de acontecimientos ya me estan poniendo algo ansiosa e histérica. Necesito salir, desatarme. Tratar de echarlos por la ventana o algo.
Miro alrededor con disimulo. Jeff sigue tratando de despertar a su... bueno, no se su relación pero trata de despertarla, sin exito. Como decía Narian*, cada vez que entres a un lugar, analiza todas las escapatorias posibles, por si las dudas.
Y recuerdo algo, como si un foquito se me encendiera. Tengo un cortaplumas en el agujero escondido en mi bota. Saque la idea de un libro. Le haces una hendidura al tacón de alguna bota y guardas en el un arma delgada. Muy listo.
Acerco mis pies, enrollandome como oruga, hacia mis manos. Con los dedos libres tanteo tratando de hacer el menor ruido posible. Luego de varios intentos logro sacar el filo y, con cuidado y mirando atentamente a el duo enfrente mio, empiezo a frotarlo con esfuerzo contra la cuerda, que lenta pero segura, va aflojando.
¡Si! ¡Logré soltarme! Pero no logro cortar la de los pies, pues justo el chico se da vuelta. Creo que solté algun suspiro sospechoso sin darme cuenta. Me quedo quieta, como si nunca hubiera pasado nada. Le dirigo una mirada vacía y el se me acerca. Tuerce el cuello con cara inquisidora, se arrodilla a unos centímetros de mi, mientras su sonrisa se ensancha, con sus ojos celestes en medio de la oscuridad de la locura. No resisto el impulso y suelto el cortaplumas, lo agarro por el cuello con las dos manos, y lo ahorco, tumbandolo hacia atrás.
-In..fe...liz..-dice tratando se sacar mis manos de su cuello con las suyas, sonriendo.
Este tipo me desconcierta, sinceramente. Aún asi, no tengo el valor suficiente para matarlo de aquella manera. Aunque tal vez sea un horrible asesino y probablemente hubiera hecho eso conmigo. Siento sus latidos apurados a traves de la fina piel de su garganta. Puedo sentir la forma de la pequeña nuez de Adán mientras mis dedos se hunden, su respiración entrecortada taladra mis oídos. Casi puedo ver que su vida se escurre entre mis manos.
No puedo hacerlo. No puedo.
Lo suelto con brusquedad y su cabeza rebota contra el suelo. Me tumbo con torpeza hacia atras, ya que mis pies siguen atados. Mientras tose y recupera la respiración, me arrastro con rapidez a la navaja tirada y con tres cuchillazos precisos corto lo último de cuerda.
Me levanto dirigiendome con rapidez a la salida. No quiero perder mas tiempo, llamare a la policía, la fuerza armada, la ambulancia, al vecino, lo que sea. Pero necesito salir de esta locura. Pero adivinen que, como no falta el cliché de peliculas de terror, la chica justo toma conciencia y me agarra del tobillo. Maldigo y sacudo la pierna, pero sus uñas se clavan firmenmente. Jeff se recupera y ya esta por lanzarse a mi ¿y ahora?
Una de las desentajas de no tener miedo, es que tus instintos de supervivencia no se encienden como deberían ante el peligro. O sea, de forma desesperada, algo que no tengo. Pero para esos casos, se recurre a la adrenalina. Asi que estiro la pierna hacia atras, pateo y con el impulso me suelto y le doy al chico en la cara, como un efecto colateral. El se lleva las manos al rostro y yo corro como condenada a la puerta para salir.
-¡MALDITA INFELIZ! -logro oir decir a Nina antes de cerrar la entrada tras de mi, trabandola, obviamente.
Los golpes se empiezan a escuchar mientras trato de recobrar el aliento. Eso fue... como lo diria ¿"hardcore"? Me rei de puro alivio, es muy difrente jugar un juego de terror que vivirlo. Voy hacia la cocina como un rayo y agarro el celular, pero justo escucho un "crash", la onomatopeya de algo rompiendose, mas exactamente, un vidrio. Mierda, escaparon por la ventana. Y como no quiero todo el embole burocratico de la policia, que se pone a investigar, hacer preguntas, revisar, buscar huellas digitales y bla bla bla, dejo el celular con un suspiro. No jodan, quiero dormir.
Trabo todas las ventanas y les pongo las persianas metalicas (mi madre lo considera una buena medida, ya que vivo casi siempre sola), pongo doble traba a las puertas y agarro la pistola de balines que use la primera vez, poniendola bajo la cama. Como diria mi madre "toda precaución es poca". Si madre, sobre todo frente a dos asesinos que sin razon aparente buscan secuestrarte.
Me acuesto en la cama mirando fijamente el techo, preguntandome que fue lo que hice para que suceda esto. Me duermo sin darme cuenta.
