"Cuando todo en la vida se ve en perfecto orden, llega, siempre, una situación que amenaza con destruirlo todo, pero es en ese momento en que Darien, Michiru, Serena, Haruka y Kenji, descubrieron que las amenazas que aseguran giros de 180 grados, no siempre son tan malas y pueden llegar para reparar lo que desde un principio estaba dañado".

Esta es una historia diferente y loca... Aunque al principio no lo parezca, es un S&D, además adoptaré una pareja que nunca he usado H&M en sus versiones femeninas... Amor, pasión, comedia y la grandes vueltas que da la vida se apoderarán del futuro de los personajes, dándoles un giro de 180 grados.

Nota legal: los personajes no me pertenecen, son creados por Naoko Takeuchi para su manga Sailor Moon, pero la historia es completamente original, solo me pertenece la idea.


3. Relacionándose.

- Haruka, se puede? - la voz de Michiru atravesó la puerta de la oficina de la rubia, sorprendiéndola.

- Pasa Michiru - dijo rápidamente y se puso de pie para recibir a la aguamarina que entraba llevando un par de carpetas y haciendo mover el vaporoso vestido blanco que cubría su cuerpo con gracia - En qué puedo ayudarte? - le señaló la silla frente a su nuevo escritorio.

- Tenemos un nuevo cliente en Osaka que quiere que lo visitemos este fin de semana para realizar una campaña completa - Michiru se sentó elegantemente mientras hablaba, cruzó sus piernas, descargó las carpetas en el escritorio y acomodó su cabello. Destilaba elegancia con cada movimiento y eso enloquecía a Haruka - Además exigió que Haruka Tenou fuera la modelo de la campaña, su empresa es de algo así como un bufette de abogados, pero más complejo.

- Bueno, supongo que no puedo negarme, tocará regresar a Osaka y a penas he llegado a la capital - la rubia se recostó perezosamente en la silla y clavó su mirada en los ojos de su acompañante - Quién hará la negociación?

- Iremos tu y yo, Andrew debe cerrar un negocio el mismo sábado con una cadena de alimentos basura acá en Tokio, así que alista tu maleta, saldremos mañana en la mañana - tomó sus carpetas y se puso de pie con la misma gracia con la que se había sentado - Lamento que te pierdas la fiesta de Seiya, sé que es tu amigo...

- No te preocupes, ya me perdonará luego - le sonrió y le guiñó el ojo, a lo que Michiru solo logró esconder su rostro y salir de la oficina - Te voy a conquistar Michiru...

Ya estaba a la mitad de su primera semana en Tokio después de su regreso al lado de los Tsukino. Se escondió lo que pudo para que su padre no la encontrara pero había sido inútil, esa mañana le había llegado un mensaje a la oficina que Andrew le había asignado el día anterior. Una citación para ir a su despacho el sábado en la tarde, pero gracias a Michiru y al nuevo cliente, se había salvado, lo que demostraba que su día podía mejorar notablemente.

Por el otro lado, Michiru se le había metido entre ceja y ceja. El martes, cuando vio a Darien recogerla en la oficina y besarla, quiso poder tener poderes mágicos para hacer desaparecer al pelinegro. Aún así, el día anterior, habían almorzado junto a Andrew y pudo ver que la chica era talentosa no solo en las pasarelas y como líder, sino también en la música y las artes.

Y ahora... Ahora solo tenía cabeza para pensar en las pocas horas que faltaban para que fuera viernes y pudiera partir con ella a un fin de semana solas. Tal vez no conseguiría un gran avance, pero sí pensaba sembrar una duda en Michiru.

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- Muy bien, chicos - Serena llamó la atención de sus estudiantes - dejen de escribir ahora y pasen sus hojas de examen de atrás para adelante - los jóvenes obedecieron y rápidamente Serena recogía los grupos de hojas - Pueden marcharse, nos vemos mañana... - se giró para ir hasta su mesa.

- Señorita Tsukino, cree que podemos trabajar mañana fuera? - un joven de cabellos castaños y sonrisa pícara le habló mientras todos empacaban sus cosas en las mochilas - Mire que el grupo de la señorita Makoto lo hacen todos los días...

- Tal vez, déjame pensarlo - le dijo dulcemente.

- Es buena idea, tal vez todos podamos traer el almuerzo y comer juntos, es nuestro último año - siguió el chico que parecía mucho más fiestero que Haruka.

- Está bien, mañana todos traemos el almuerzo y comemos juntos - suspiró la rubia sentándose en la silla - Hasta mañana chicos...

Y uno a uno, los estudiantes fueron abandonando el aula mientras la rubia empacaba sus cosas y los exámenes en su perfecto bolso de diseñador. Algunos se despedían amablemente de Serena, otros salían hablando entre ellos.

- Oye, Tsukino, quieres venir con nosotros? - Serena escuchó a Zafiro hablarle a su hermano - Iremos a jugar videojuegos un rato...

- No lo sé - el rubio respondió mirando a su hermana - Tengo que...

- Ve Sammy - Serena tomó su bolso y se acercó a su hermano - llévate el auto - buscó las llaves y se las entregó - Papá me recogerá porque tenemos una reunión con Andrew - le dio un beso en la mejilla a Sammy - Te veo en casa y diviértete.

- Hasta mañana señorita Tsukino - Hotaru le sonrió a la rubia y Amy se le unió.

- nos vemos mañana, niños - Serena dejó un saludo con su mano y salió del aula.

- En serio, tu hermana es la mejor! - Zafiro puso una mano en el hombro de Sammy - Crees que podrías prestárnosla? así descansamos del amargado de Darien.

- No hables así de Darien, sabes que hace de todo por nosotros - Hotaru movió a su hermano y tomó el brazo de Sammy - Vamos, el Crown nos espera!

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El colegio donde trabajaba Serena y estudiaba Sammy era más grande de lo que creía. La sola zona de parqueo era gigantesca y tardó bastante en encontrar el Audi de Serena para estacionarse al lado.

Bajó del auto y se recostó en la puerta para esperar a su hija. Habían quedado en ir a buscar unos papeles a un bufete de abogados y luego, reunirse con Andrew y el otro socio de la empresa para que este supiera por fin, quién era el dueño del 51% de las acciones.

- Tranquila Ikuko, estoy segura de que mi padre puede llevarte, antes de ir a la reunión que tenemos - escuchó la voz de Serena acercarse y no pudo evitar enfocar su mirada en la hermosa mujer que la acompañaba.

Era algo adulta, tal vez de su misma edad. Tenía un cabello largo con algún tono violáceo y un cuerpo bien definido aunque no fuera una jovencita.

- Te llevaría pero le dejé las llaves a Sammy para que fuera con los chicos Chiba no se a dónde... - escuchaba la voz de su hija hablar pero solo estaba concentrado en la hermosa mujer que cada vez se acercaba más.

- Seguramente irán al Crown, un centro de juegos no muy lejos de acá - la voz de la mujer llenó los oídos de Kenji y lo obligó a enderezar su posición y alisar su chaqueta. Sabía que no era un jovencito atractivo, pero aún mayor, podía decirse que aún tenía sus encantos.

- Hola papá! - Serena se lanzó a abrazar y besar en la mejilla a su padre - Te presento a Ikuko, ella es mi jefe y la directora del colegio.

- Un placer - Ikuko hizo una reverencia formal.

- Papá, podemos llevarla a su casa de pasada donde el abogado? - la rubia preguntó y se percató de la mirada de su padre - tiene el auto en el taller y Sammy se llevará el mío con sus amigos.

- No tengo problema, aún tenemos tiempo - el pelinegro abrió la puerta trasera - Lo siento cariño, pero los niños van atrás.

- Claro...

- Papá! - la voz de Sammy interrumpió a Serena. El joven llegaba con Hotaru amarrada a su brazo y una pareja abrazada a un costado - Serena me dio permiso de...

- No te preocupes - Kenji le sonrió mientras se acercaba al joven y le daba un par de palmadas en el hombro - Ve con tus amigos e invítalos a cenar esta noche a casa, tal vez tengamos más invitados.

Después de tanto tiempo, era la primera vez que veían a Sammy rodeado de amigos que no fueran Serena y Haruka. Siempre fue despreciado por su relación con su hermana, además de víctima de grandes burlas, pero parecía que todo estaba cambiando y tenía que dejarlo ser un muchacho normal. La reunión de socios podía llevarse a cabo solo con él y Serena.

- Wow! vamos a conocer la casa de la maestra! - Zafiro sonó entusiasmado - escuchaste eso Amy?

- Discúlpelo señor Tsukino - Hotaru habló con dulzura - agradecemos su invitación, estaremos allí.

- Será un placer - Kenji le sonrió a la chica y supo, de inmediato que esa era la chica de la que su hijo había estado hablando - Nos vemos más tarde chicos!

Kenji giró hasta el auto convertible de Haruka y abrió la puerta del copiloto para que Ikuko subiera, rodeó la joya automovilística que los jóvenes amigos de Sammy miraban boquiabiertos, se subió y dio marcha como todo un profesional.

- No lo puedo creer! - Zafiro soltó a Amy y se acercó al Audi plateado para escudriñarlo - UN Porsche y un Audi en la misma casa? Un sueldo de maestra da para tanto?

- Nuestros ingresos no dependen del trabajo de Serena y papá - Sammy rió ante la absurda idea de Zafiro mientras quitaba los seguros del auto con el control pegado al llavero - Tenemos algunas inversiones.

- Y son fanáticos de los buenos autos - Zafiro abrió la puerta trasera y la sostuvo para que Amy subiera mientras Sammy hacía lo mismo con la del copiloto para que Hotaru entrara.

- Fue una pasión adquirida con el tiempo - Se encogió de hombros mientras cerraba la puerta del piloto y ajustaba su cinturón de seguridad.

- Y tú porqué no tienes auto entonces? - Amy se integró a la conversación.

- Aún no me decido - soltó el rubio encendiendo el auto - Quería ver más opciones en la capital, supongo que pronto buscaré uno - dio marcha al auto y prendió el sistema de audio con la lista de reproducción que mantenía su hermana grabada.

- Vaaya! y también les gusta la tecnología - Zafiro se inclinó hacia adelante para mirar el complejo sistema de sonido.

- Algo así, eso fue un regalo que le hice a Serena, es un sistema que yo mismo modifiqué - respondió Sammy girando para salir de la escuela.

- Eres un genio informático, entonces... - Zafiro seguía escudriñando, pero la música se detuvo y en la pantalla empezó a titilar el nombre de Haruka.

- Sam, es Haruka - Hotaru habló mirando la pantalla - contestó?

- Por favor - el rubio mantenía su mirada fija en la vía.

- Sammy, amor... - la voz dulce de Haruka invadió todo el auto y Zafiro miraba a Sammy extrañado - QUIERES DECIRME DÓNDE DIABLOS ESTÁ TU HERMANA Y PORQUÉ TIENE SU TELÉFONO APAGADO? - La dulzura cambio por un grito que terminó por aturdirlos.

- Cálmate, cariño - dijo el rubio tragándose la risa. Hotaru también rió bajo y en la silla trasera los dos acompañantes no entendían nada - Serena se quedó sin batería y está con papá en tu auto, yo estoy en Luna y con compañía...

- Compañía femenina o masculina? - ahora ya no sonaba enfadada, sonaba pícara.

- De ambas, dos chicas y un chico - Sammy cruzó la mirada con Hotaru que parecía divertida con la conversación.

- Y con cual te quedas? Sabes que no puedes estar en los dos equipos - lo regañó la rubia y Zafiro miró a Hotaru buscando una explicación.

- Sabes que lo mío son las chicas hermosas - soltó entre risas Sammy.

- En eso estamos de acuerdo - rió Haruka por la línea - Bueno, te dejo, seguro ahí estará la chica de la que me hablaste...

- HARUKA! - Gritó el rubio con su rostro rojo como un tomate pero la llamada ya se había cortado.

- Qué fue todo eso? - Zafiro no aguantó más y preguntó.

- Es la mejor amiga de Serena, algo así como mi tía, vive con nosotros - explicó girando por la calle que le indicaba Hotaru que aún reía por las ocurrencias de Haruka.

- Y se llama Haruka, como la corredora de autos... - siguió el peli azulado con su razonamiento.

- Es más que eso - Sammy miró a su amigo por el retrovisor - Es Haruka Tenou, la corredora de autos.

- QUIERES DECIR QUE VIVES CON LA GRAN HARUKA?! - el grito de Zafiro sobresaltó a Amy.

- Sí - Sammy se encogió de hombros.

- Zafiro, yo sé que eres fan de Haruka, pero contrólate - Lo regañó Hotaru, girándose en su asiento para mirar seriamente a su hermano.

- No molestes, enana! - le devolvió el regaño.

- Oye! no la trates así - Amy golpeó en el brazo a su novio.

- Chicos, cálmense, hoy podrás conocerla, Zafiro - se limitó a decir el rubio sin apartar la mirada de la vía.

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Después de tres horas después del almuerzo, por fin podía salir para Milenio de Plata. No había sido un día sumamente difícil, pero entre tantas obligaciones, sentía que pronto iba a estallar.

Estar atento de sus hermanos, esporádicamente también de su cuñada; la agencia de publicidad y modelaje, el hospital y la boda eran muchas cosas en su cabeza. Pero el fin de semana podría descansar.

No era que le gustara mucho la idea de no tener a Michiru entre sus brazos desde el viernes y hasta el lunes, pero desde el lunes, cuando había conocido a Serena Tsukino, sentía una inmensa necesidad de sentir paz y tranquilidad, la misma paz y tranquilidad que expedían ese par de ojos azul celeste que no se borraban de su mente.

No estaba enamorado, solo quería alcanzar ese mismo nivel que tenía esa mujer pequeña, delicada, fuerte y hermosa.

Condujo rápidamente hasta el edificio del centro donde funcionaba su empresa. Aparcó en su espacio reservado en el sótano y subió directo a la oficina de su hermosa novia.

Nadie lo detuvo en su camino, incluso, algunas personas lo saludaron cortésmente y hasta la secretaria de Michiru le permitió pasar sin ser avisado.

Abrió las puertas de cristal opaco y vio a su prometida discutir por teléfono.

- Ya está todo arreglado, usted pidió a Haruka Tenou, y ella ya afirmó que asistirá, nos vemos el sábado a las diez de la mañana en su oficina - Michiru miró a su amado y le regaló una dulce sonrisa - Que tenga buen día señor BlackMoon - colgó el teléfono, se puso de pie y salió de su escritorio - Hola cariño.

Se acercó hasta Darien y se colgó de su cuello atrapando los labios de Darien en un apasionado beso. El moreno la atrapó entre sus brazos y la estrechó contra su cuerpo. Era una bonita forma de recibirlo.

- Hola, amor - dijo coqueto y sin soltarla, cuando se separaron por falta de aire - Qué tal tu día?

- Nada nuevo - se soltó de los brazos de su prometido para recibirle su chaqueta - Un nuevo cliente algo exigente - dejó la chaqueta en un perchero - Y el tuyo?

- Aburrido y algo triste por tu viaje - pícaro, se acercó con sigilo a Michiru y la tomó en sus brazos - Me harás falta.

- Y tú a mi - rió la aguamarina.

- Oigan, ustedes dos - Andrew entró por la puerta - Quieren dejar eso para cuando están fuera de la empresa?

- Que aguafiestas - Darien le respondió mientras soltaba a su novia y le dejaba un casto beso en los labios.

- Chicos, quiero que vayamos a la sala de juntas a preparar todo, Haruka esperará al misterioso socio - El rubio sabía muy bien quiénes aparecerían con la rubia, pero por petición de su tío no diría nada.

- Está bien, vamos entonces - Darien colgó su corbata en el mismo perchero en el que Michiru había colgado su chaqueta - Por fin veremos el rostro del misterioso accionista mayoritario.

Y entre chistes, salieron los tres para la sala de juntas, a preparar la reunión y a esperar a los demás asistentes.

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- Te pillé papá - Serena habló rompiendo el silencio en que se había convertido el auto después de dejar a Ikuko en su apartamento - Te gustó mi jefe, verdad?

- Serena, no digas tonterías - Entró el auto en el sótano - Qué tal te ha parecido Tokio?

- No cambies el tema, papá - lo regañó la rubia divertida - Es una mujer soltera y sin hijos...

- Serena Tsukino, no lo voy a decir una vez más - la voz de Kenji sonaba enfadada.

- Kenji Tsukino, tienes que retomar tu vida, mamá murió hace más de 17 años - le dijo la rubia enfadada - Mira ahí hay un espacio - señaló un espacio al lado de un auto deportivo rojo - Creo que este auto lo he visto antes...

- Es un modelo común - Kenji reparó en el auto mientras aparcaba.

- Sabes que no hemos terminado con esta discusión, verdad?

- Bájate que nos deben estar esperando - apagó el auto y se bajó sin esperar a su hija y caminó hacia el elevador.

Serena suspiró rendida, tomó su bolso, cortesía de Haruka y siguió a su padre en completo silencio hasta el último piso del edificio.

- Buenas tardes, puedo ayudarles? - Una joven de cabellos naranjados, a la altura de los hombros, se paró frente a ellos.

- Yo los atiendo Mimet - Haruka apareció tras la chica y abrazó a Serena con fuerza - Casi no llegas!

- Lo siento, tuvimos que desviarnos un poco - Serena le devolvió el abrazo - Y ten cuidado con lo que haces con Michiru... - le susurró al oído.

Mientras iban en caminó, el teléfono celular de Kenji sonó y Serena lo contestó. Haruka le contó el viaje que haría con Michiru y su plan de sembrar la duda en esa mujer que, según la rubia ceniza, era perfecta.

- No me molestes, bombón - Haruka se hizo la indiferente y caminó hasta Kenji y lo abrazó - Nos están esperando hace un momento - y encabezó el desfile hasta la sala de juntas.

Dentro, Darien y Andrew discutían sobre si ir o no a la fiesta del sábado y Michiru insistía en que fueran y no dejaran a Seiya plantado con su cumpleaños.

Las puertas de roble se abrieron y la figura de Haruka apareció en el centro. A su derecha, Kenji Tsukino y a su izquierda, Serena. Darien, Michiru y Serena no pudieron ocultar su sorpresa.

- Doctor Chiba? - preguntó la rubia más para ella que para las tres personas que los esperaban.

- Profesora Tsukino? - fue la respuesta del confundido pelinegro.

- Kenji? - Michiru no quitaba su mirada de Kenji - Qué sucede acá?

- Buenas tardes - Kenji habló para liberar la tensión - No creí que el otro socio fuera tan joven, pero me alegra - Se acercó a la mesa hasta la silla de Darien - Un gusto conocerlo...

- Chiba, Darien Chiba - el moreno se puso de pie y estrechó la mano con Kenji.

- O sea que tu tío es el dueño de la empresa? - Michiru preguntó a Andrew que abrazaba a Serena y la besaba en la mejilla.

- En realidad, ese 51 lo tienen mi tío y mis dos primos - Andrew respondió sonriente - pero tiene el poder sobre las acciones de Serena y Sammy.

- Que sorpresa - Darien miró a la rubia y se permitió dejarse contagiar por la paz de sus ojos - Nunca me hubiera imaginado que el mundo era tan pequeño - estiró la mano para saludar a Serena.

- Lo mismo digo - la rubia respondió el saludo del pelinegro y siguió para saludar a Michiru - disculpen a mi hermano, pero se fue con sus hermanos a jugar no se qué a no se donde...

- Tranquila, Serena - Michiru la miró con confianza - Es normal en los chicos que se vayan así - miró a su prometido - Verdad amor?

- Sí - Darien no separaba sus ojos de los de Serena - Y supongo que Sammy los llevará?

- Sí, le presté mi auto - respondió la rubia.

- Bueno, por lo menos eso es algo bueno, pensábamos invitarlos a cenar en casta esta noche - Kenji intervino - Para conocernos mejor, mi Serena cocina delicioso - rió con bastantes ganas - Y me adelanté invitando a sus hermanos cuando los vi con mi hijo.

- Bueno - Michiru miró a Kenji y le sonrió - Muchas gracias, salgamos rápido de esta reunión y vamos a comer en su casa entonces.

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La reunión fue amena y hasta divertida gracias al sentido del humor de Kenji y Haruka. Serena habló poco, solo asentía, revisaba apuntes y miraba de reojo a Darien. El moreno, por su parte, escuchaba atento el balance que Michiru y Andrew hacían, mirando de vez en cuando a la rubia.

Finalmente, y antes de las seis de la tarde, salieron en sus autos rumbo a la casa Tsukino, tras el convertible amarillo.

En la casa Tsukino, Sammy servía una bandeja con tazas de té y galletas dulces para sus amigos. Zafiro y Amy esperaban en la sala de estar, mientras que Hotaru acompañaba al rubio en su labor dentro de la cocina.

- Sammy, quién era la chica de la que hablaba Haruka? - preguntó la pelinegra después de dejar la última galleta en el plato.

- Ya haz escuchado a Haruka antes - Sammy intentó esquivar la pregunta - Ella dice muchas cosas solo por decir - sirvió la última taza.

- Si tu lo dices - Hotaru tomó la bandeja con las galletas y salió hacia la sala.

- Voy a matarte, Haruka! - susurró el rubio mientras tomaba la bandeja con el té y seguía a Hotaru.

- Oye, Samuel, y dices que llegaron hace menos de una semana? - la pregunta de Zafiro sorprendió al rubio cuando llegó hasta sus amigos que miraban el enorme retrato de su madre encima de la chimenea.

- Sí, porqué? - descargó la bandeja en la mesa de centro.

- Porque están muy bien establecidos, esta casa es muy bonita.

- Gracias - respondió mientras entregaba una taza de té a Amy - Serena se ha empeñado mucho...

- Ya veo - el azulado se sentó al lado de su novia - Y sabes porqué es la cena de hoy?

- Bueno, mi padre es dueño de una importante agencia de publicidad de Tokio y nadie sabía de él - empezó a hablar sentándose en un sofá - Hoy teníamos una reunión de socios para conocernos pero mi hermana y mi padre me permitieron no asistir - tomó un sorbo de té.

- Si que son una caja de sorpresas ustedes - Amy comentó de lo más tranquila.

- Hay algo más que debamos saber antes de que lleguen? - preguntó Hotaru sentándose en el brazo del sofá en que estaba Sammy.

- Haruka es bastante bromista, Serena muy cariñosa y papá, algo testarudo - el rubio se encogió de hombros.

Un ruido en la puerta alertó a los cuatro jóvenes. una llave giraba en el portillo y la puerta se abría de par en par. La figura de Haruka Tenou se dibujó en la entrada y Zafiro casi derrama su té en la alfombra.

- Esta era tu compañía de esta tarde? - la rubia entró contoneando sus caderas enfundadas en un pantalón negro de vinilo y se detuvo junto al sofá de Sammy - La chica está linda - miró a Hotaru y le guiñó el ojo - Me haz aprendido, galán - golpeó al rubio en la espalda.

- No lo molestes Haruka - Serena entraba detrás y se detuvo al lado de su amiga - Buenas tardes, chicos.

- Señorita Tsukino! - los tres jóvenes saludaron formalmente.

- Ay bombón, y tu que temías enseñar en la capital, los tienes bien amaestrados! - bromeó Haruka riendo a carcajadas.

- Chicos, estamos fuera de la escuela, soy solo Serena - la rubia les sonrió animada y le entregó su bolso a Sammy - Puedes llevármelo al estudio? debo preparar una cena especial.

- Claro! - Sammy se puso de pie y al girarse vio a su padre entrar acompañado de Andrew, Darien y Michiru - Darien Chiba? - preguntó al aire.

- Hola hijo - Kenji lo saludó acercándose - te explico en un rato - puso la mano en el hombro del joven - Vinieron, chicos, me alegra mucho.

- Darien? Michiru? - Hotaru se giró para ver a su hermano entrar abrazado de su novia - Qué hacen acá?

- Es una historia algo graciosa - Andrew fue quien respondió.

- Oye y estos dos qué? - Zafiro miraba a Andrew y a Sammy intercaladamente - Dónde sacan esas fotocopias? Quiero una mía!

- Hola Zaf! - Andrew sonrió a los chicos - Parece que ya conoces a mi primo.

- te dejo explicando este enredo, amor - Michiru se soltó de Darien - Iré a ayudar a Serena, tendrá mucho qué hacer - miró a Haruka.

- Claro - la rubia reaccionó de inmediato - sígueme - y empezó a caminar hacia la cocina.

Mientras Kenji y Darien explicaban la casualidad entre la conexión de sus familias, Michiru entraba en la enorme y blanca cocina en la que Serena regaba verduras e ingredientes por todas partes.

- Haruka, puedes ayudarme a preparar esa ensalada que tanto te gusta? - Serena habló al sentir el aroma de la loción tan particular de la rubia. Un olor cítrico tan característico que podía percibirlo e identificar a su amiga sin mirarla, justo como en ese momento.

- Claro, bombón - Haruka guiñó el ojo a Michiru - Y he traído una mano más para ayudar.

- No me digas que obligaste - la rubia salió de la nevera donde movía cosas y por la que no había visto a sus acompañantes - Michiru, no tienes que...

- Déjame ayudarles, tienen muchas personas a las que alimentar hoy - la aguamarina se acercó a Serena.

Para Michiru, Serena tenía algo en su forma de ser que no solo le inspiraba confianza, sino que también le inspiraba algo de tranquilidad. Era una joven bonita y dulce a simple vista, pero estaba segura que detráss había una gran mujer y empezaba a admirarla.

Con Haruka pasaba algo muy diferente. Esa rubia exuberante la ponía nerviosa y le causaba intriga. No quería estar mucho tiempo sola con ella, pero aún así había un extraño magnetismo que la empujaba a permanecer cerca.

- Eres nuestra invitada... - Serena intentó persuadirla pero la chica tomó algunas verduras y empezó a buscar u cuchillo.

- Te molesta si hago la ensalada al final? - Haruka se acercó a Serena y la besó en los cabellos - Tengo que ir a atender la llamada que me hicieron de la escudería esta tarde y que tuve que colgar.

- Vale - Serena suspiró agotada. Sabía que lo que hacía era para tantear el terreno con Michiru - Michiru y yo nos encargamos acá.

Y sin más la rubia de cortos cabellos abandonó la cocina dejando a Serena y Michiru solas.

- Así que tu y Haruka son... - Michiru intentó entablar conversación con la rubia de largos cabellos que troceaba la carne - Bueno.. ya sabes...

- No, solo somos las mejores amigas - Serena miró a Michiru y le sonrió - Muchos creen lo mismo que tu, pero a mí me gustan los hombres.

- Perdón, pensaba... - Michiru se sintió avergonzada - Como las vi bailar el lunes...

- Es su forma de llamar la atención, le ayudo con sus conquistas, pero es solo una ilusión - Serena metió la carne en una olla.

- Pero eso limita tus posibilidades para conseguir novio, no crees? - Hablar con Serena resultaba fácil y como lo había notado antes, tranquilizador, aunque fuera de temas tan triviales.

- Si estuviera interesada en conseguir novio, tal vez - la rubia le sonrió a su acompañante que picaba las verduras muy diestramente - Pero primero está el futuro de mi hermano, él es el centro de mi vida.

- Te entiendo, quiero lo mejor para Amy - la peli azul habló con nostalgia - Pero Darien ha sido un gran apoyo en ese trabajo.

- Discúlpame, creo que no lo entiendes igual... - Serena la miró con dulzura - Ustedes se encargaron de sus hermanos cuando ya estaban grandes - tomó algunas verduras para ayudarle a su compañera - Siguieron siendo hermanos, en cambio, Sammy se convirtió en mi hijo, lo crié desde que nació, lo eduqué y le enseñé lo que sabe...

- En verdad? Pensé que tu padre... - Michiru se veía sorprendida.

- Kenji? Él no sabía hacer otra cosa que tomar fotografías cuando nació Sam y mamá murió - Serena rió - En parte, aprendimos juntos y Sammy necesitaba una mamá, yo asumí ese puesto cuando solo tenía ocho años.

- Lo siento, Serena...

- No lo sientas, Michiru - la rubia seguía sonriendo tranquila y alegre, lo que seguía sorprendiendo a Michiru y eso era lo que hacía que cada segundo admirara más a esa chica - Amo lo que hice, amo a mi hermano y por él sería capaz de dejarlo todo.

- Eres una mujer de admirar, Serena - Michiru metió los vegetales en la olla - Nunca pensé...

- Nadie lo piensa, créeme - soltó con buen humor - acá entre nos, hemos sufrido mucho por eso.

- No es justo - Michiru sonó enfadada - Tienen una familia hermosa, aún con Haruka en ella.

- Sere, necesitas un par de manos más? - Sammy entró en la cocina empujando a Amy y Hotaru que reían a carcajadas - Hay reunión de hombres en la sala y nos están estorbando.

- Pueden ayudarme con la tarea de la que escapó Haruka - rió la rubia - vengan chicas - miró a su hermano - Gracias Sammy.

- Por nada - el rubio salió de la cocina.

Las cuatro chicas se enfrascaron en la preparación de la cena, mientras que en la sala de estar, los hombres hablaban de la empresa y sus nuevos proyectos; además del suceso importante más cercano.

- Vamos, Darien, así Michiru no vaya, Seiya nos espera a todos - Andrew jugueteaba con un vaso de whisky en la mano.

- Darien, puedes estar con nosotros, seremos tres extraños en una fiesta a la que nos comprometió la loca de Haruka - Kenji habló tras soltar su vaso en la mesa de centro.

- Dirás lo de extraños por tu y Serena, papá - Sammy habló riendo - porque yo iré con mis amigos.

- Anda, Darien, nos dejarás ir a Amy, Hot y a mí solitos? - un melodramático Zafiro batió sus pestañas a su hermano mayor.

- Ya, ya, está bien, iré a la fiesta del plumero andante ese - resopló el moreno y se llevó el vaso del licor ámbar a los labios - Sabías que podrías ser un gran actor? - miró a su hermano.

- Ya empezaste... - resopló el joven y Andrew rió a carcajadas.

- Oye, y Mina? no venía con su novio y tu esposa? - Kenji cambió el tema mirando a su sobrino - Quisiera conocerlos...

- Dijo que vendrían en media hora, pero ya sabes cómo es esa loca...

- Oigan y cómo es que nunca supimos que tenías más familia Drew? - Zafiro era como un niño pequeño, su mente corría de un tema a otro con gran rapidez.

- Pues, mis tíos se fueron de Tokio hace más de veinte años - Andrew habló como si nada - allá nacieron mis primos y cuando mis padres se marcharon a Londres nos enviaron con ellos por un par de años y luego regresamos solos...

- Eso lo recuerdo - Darien sonrió por un momento. Su coraza de hombre frío, responsable y ocupado caía con facilidad antes esa familia - Cuando te fuiste lloraste como un bebé - y con ese comentario todos estallaron en risas.

Esa reunión y la posterior cena, se convirtieron en un respiro para los Chiba Tomoe y las Kaio Mizuno. Un momento como el que no vivían hacía años y que sería la puerta para una relación fraternal y extraña en poco tiempo.


Bueno, hasta acá por hoy... Espero les guste esta historia... Les aseguro que es un S&D pero con algo de picante...