Cada cual pensaba algo diferente.
A ver, de por si, la escena era entre tierna y rara. Algo… que no te encuentras todos los días.
Pero cada cual tenía sus pensamientos distintos a su manera.
-Zoro: ¿Luffy? Y parecía que no se enteraba de nada. No es listo el tio. No ha perdido el tiempo.
-Sanji: ¡LUFFY! ¡TE MATARE! ¡VENDETTA!
-Chopper: interesante. Nunca he llevado a cabo un embarazo. ¿Lo haré bien?
-Robin: hacen buena pareja. Que monos. ^^
-Ussop: LOOOOL.
Después de eso no fue nada raro que todos preguntaran a la vez que como era posible todo aquello. Y que Nami estuviera a punto de llorar por todo, y mandarlos a la mierda a la vez. Y que Luffy estuviera de un color tan rojo que competía con creces el color de su camiseta.
Y después de una explicación bastante penosa de que había pasado, omitiendo ciertos detalles (y aun así, destaquemos que Sanji intento pegar a Luffy un par de veces) todos quedaron mas o menos sabidos de la gran historia.
-Borrachos o no, Nami podría estar embarazada. Opino que Chopper debería hacerle un par de pruebas.- dijo sensatamente Robin.
Y Nami y Chopper salieron de la habitación para ir al pequeño cuartito improvisado como una enfermería algo cutre.
-Siéntate ahí.- le dijo Chopper ofreciéndole una especie de camilla.
Nami se sentó, y Chopper empezó a revolver entre todos sus telares.
Saco una jeringuilla, un estetoscopio (que parecía mas grande que el), y varios objetos mas.
Cogió un papel de una pila de folios, y un pequeño bolígrafo.
-Te haré pruebas médicas generales, solo por precaución. Llena este vasito- le tendió un botecito- y ya me lo darás. Preferiblemente en ayunas. Te haré una prueba de sangre. ¿No te dan miedo las agujas no?- Nami negó con la cabeza- Bien. Por ultimo, te haré una ecografía. No se distinguirá mucho, pero así saldremos de dudas.
Dicho esto, se puso manos a la obra. Y después de varios minutos yendo y viniendo por todos los lados, anuncio.
-Puede que quieras avisar a Luffy.- dijo el renito, de nuevo algo avergonzado.
Nami asintió, y fue en su busca.
Y lo encontró en a cocina (como no).
Cuando entro en la cocina, diez pares de ojos se posaron en ella.
-Chopper me va a hacer la primera ecografía. Tal vez quieras venir.- dijo Nami, algo avergonzada, por pasar 'tan desapercibida' (nótese el sarcasmo).
Luffy se levantó de inmediato. Parecía incluso olvidar su estómago de goma insaciable. Pero no solo el se levantó. Toda la tripulación parecía interesada en la noticia bomba del día: el posible embarazo de Nami.
Y todos la siguieron curiosos para saber el tan esperado resultado. Aunque algunos, y no miro a nadie (Sanji ¬¬) deseaban con todas sus fuerzas que no fuera verdad.
Cuando todos llegaron todo estaba listo para hacer la ecografía. Nami se tumbó en la camilla, y Luffy se fue a su lado. El resto se quedó alrededor.
Chopper le echó una crema por la barriga, y con un aparato pequeño, parecido a un ratón, y empezó a mover lo por el vientre de Nami.
El renito encendió el aparato que empezó a vibrar un poco. En seguida, en la pantalla negra, se empezaron a dibujar pequeñas lineas blancas y grises.
Con mucha paciencia, y muchisima presión, Chopper encontró lo que buscaba.
-Nami.- la miró, un poco sonrojado (inexplicablemente)- Estás embarazada.
Después de semejante afirmación, el silencio se hizo presente. Nadie dijo nada, aunque, bien mirado, tampoco parecía haber mucho que decir. Nami iba atener dentro de nueve meses a un bebe cuyo padre era Luffi. Punto.
-Enhorabuena, chicos.- rompió el silencio incómodo que se había formado repentinamente Robin.
-Mi mas sentido pésame, Luffi. Ser padre va a ser un verdadero horror.- dijo Zoro.
-Cierto, cierto.- asintió Ussop ante la afirmación de Zoro.
Nami lanzó una mirada asesina a ambos, pero no dijo nada. Miró a la pantalla de nuevo, intentando percibir algo en ella.
Chopper se sobresaltó un poco, y finalmente dijo:
-Si veis este pequeño bultito de aquí- señalo a un lugar indefinido de la pantalla- Bueno, eso es el corazón.
-Pues yo no distingo nada.-dijo Luffi desilusionado.
-A lo largo de los meses se podrá distinguir mejor, no te preocupes. La semana que viene te haré otra ecografía. Si dentro de 12 semanas aproximadamente podremos saber si es niño o niña, si se deja ver, claro.
Chooper le pasó una toalla a Nami humedecida. Ésta se lavó y se levantó.
Luffi se acercó a ella y la abrazó, y ambos desaparecieron sin decir nada.
Nadie en realidad supo nunca de lo que hablaron, ya que Robin prohibió terminantemente espiar a la pareja, aunque a ella (muy probablemente) se lo contara mas tarde Nami. Cosas de mujeres, dicen.
Lo único que quedó claro, es que cuando ambos salieron de la habitación de Nami, iban sonriendo y abrazados.
A partir de ahi, a nadie le resultó extraño que después de eso, y a partir de entonces, estuvieran juntos. Como pareja estable y oficial. Y futuros padres de un precioso bebé.
