Cuando escuchó que la llamaban por su apellido se sorprendió por el acento y enseguida supo que era Viktor Krum, confirmándolo cuando se dio la vuelta y lo vio detrás de ella en la cola para pagar.

- ¡Viktor Krum! –dijo sobresaltada dándose la vuelta.

- ¿Qué tal, señorita Weasley? –le contesto con una sonrisa.

- Ehh bien, ¿qué haces por aquí? –dijo saliendo del aturdimiento.

- Vamos a hacer una cosa mejor, ¿por qué no pagamos y vamos a algún bar a tomar algo y así hablamos tranquilamente? –respondió Viktor con una cara de circunstancia.

Ginny al ver que le cambiaba la expresión a Viktor aceptó, la cola para pagar del supermercado no era un lugar idóneo para hablar de sus vidas.

Después de pagar cada uno lo suyo, fueron a un bar que quedaba a una calle de donde vivía Ginny y empezaron a hablar. Lo primero que Viktor hizo fue darle el pésame por la muerte de su hermano y de Harry, se había enterado pero no había tenido oportunidad ni ánimos para nada.

También le comentó que se había mudado a Australia porque durante la guerra, él también había perdido al amor de su vida, su novia había sido asesinada por los mortífagos.

También le preguntó por su familia, después de las dos pérdidas, era consciente de que para los Weasley, Harry era un hijo más. Ginny le contó que ese año había sido duro y que decidió mudarse al terminar Hogwarts. También le comentó que se había comprado una pequeña casa y que esa tarde empezaría a reformarla, se trataba de pintar algunas paredes y modificar algunos muebles.

Viktor, sabiendo que estaba sola le dijo que si hacía falta le ayudaría con lo hiciera falta, y ella aceptó su ayuda quedando esa tarde para empezar.