III.
Sentía como el corazón se me salía del pecho. No quería voltear a ver hacia la gran puerta, pero la curiosidad me estaba matando.
Sentí como si todo ocurriese en cámara lenta.
Uchiha Madara entró a primera instancia, me regaló una sonrisa que me hizo temblar, pero no de la mejor manera.
— Haruno, le presento a mis hijos, los herederos de la fortuna Uchiha.
Uno a uno comenzaron a entrar, estaba paralizada, no asimilaba la situación... ¿Realmente eran de este planeta? Me sentía jodidamente intimidada al tener frente a mí a los 6 hombres más guapos que podrían existir en la tierra, o al menos que podría conocer.
Todos de cabello negro azabache, ojos oscuros y profundos, piel pálida, mirada seductora, cuerpos de infarto. Cada uno con su propio estilo, si tuviera que elegir a alguno de ellos para pasar una noche... Definitivamente los elegiría a todos a la vez.
La mirada fría de los Uchiha era algo caracerístico al parecer. Siete pares de ojos llenos de lujuria recorrían cada parte de mí. En ese momento, estaba vulnerable. Nunca me había sentido tan indefensa frente a un grupo de malditos sex simbols.
— Haruno — llamó mi atención Uchiha Madara — ven aquí
Con el corazón latiendo como si fuera a desprenderse de mi pecho, me levanté y caminé a su lado, quedando frente al grupo de adonis. Las piernas me temblaban, pero no podía demostrar debilidad, menos frente a ellos, hombres quienes creían que el mundo estaba a sus pies.
Creo que si la literatura no fuera mi pasión, hubiese sido una buena actriz, porque la rectitud con la que me paré frente a Madara-sama me sorprendió.
— Hijos — se dirigió a los Uchiha — Haruno Sakura será la tutora de Sarada — me miró con lujuria — sean amables con ella, y porfavor haganla sentir... como en casa. No es necesario que conozcan nada más de ella, salvo su nombre
— Haruno — habló, aparentemente, el mayor de los hermanos — la flor de cerezo — me sonrió mientras extendía su mano frente a mí — Uchiha Indra
Con mi falsa seguridad, estreché su mano, y me sonrió. Me sentí... incómoda. No llevaba ni diez minutos de conocerlos y ya habían dado vueltas mi mundo.
— Así que la tutora de Sarada — me miró de pies a cabeza — Uchiha Obito
Me incliné levemente en señal de saludo. ¿Qué tenían esos Uchiha que me ponían tan nerviosa?
El tercer hermano me sonrió con dulzura, pero si era como todos los demás con ese aire sombrío, no podía fiarme de él.
— Uchiha Itachi — me dijo con calma — mucho gusto en conocerla, Sakura
El cuarto hermano, me miraba serio, como si desde que entró a la habitación estuviera analizándome.
— Uchiha Shisui — me sonrió
Ya me estaba hartando de esas sonrisas, una más y juraba que me desmoronaría allí mismo.
El quinto y sexto hermano, si no me equivocaba podían ser mellizos, ya que eran jodidamente idénticos... jodidamente sexys.
— Uchiha Izuna, bienvenida, Haruno-sensei
El último de ellos, ni siquiera me miraba, esquivó su vista desde que me posicioné frente a ellos. Era quien me hacía sentir más vulnerable, su indiferencia me estaba matando.
— tsk... Uchiha Sasuke — dijo casi entre dientes, aun esquivando su mirada
— Sarada debería volver dentro de una hora de la escuela, a penas llegue comenzarás tu trabajo, Haruno — me comentó Madara-sama — mientras tanto puedes acomodar tus cosas, nuestro mayordomo, Sarutobi Hiruzen te llevará a tu habitación
— Debo ir por mis cosas...
Rió — Tus cosas ya se encuentran aquí, Haruno
Espero esto sea una broma de mal gusto... No podía creer lo preparado y eficaz que era Madara-sama. ¿Acaso supo desde un principio que aceptaría el empleo? Ya estaba comenzando a temer por mi seguridad física, emocional y sexual.
Una última mirada intimidante me dieron antes de salir de la habitación. Una mezcla de perversidad, maldad y misterio. Los hermanos Uchiha si sabían como poner de nervios a cualquiera.
— Haruno — llamó Madara una vez que estuvimos solos en la habitación — te hará falta esto, ahora retírate.
Extendió a mi un archivador, lo miré confusa mientas me seguía sonriendo, respiré profundo para luego salir de allí.
Una vez afuera, Sarutobi estaba esperándome, era el mismo hombre que me recibió cuando llegué.
— Señorita Haruno, haría el favor de seguirme a su habitación
Me sonrió, creo que sonreír era algo que acostumbraban hacer en la mansión, pero la sonrisa de Sarutobi me tranquilizaba, al contrario de la de los Uchiha, que me hacía sentir diminuta e indefensa.
Subimos a la planta superior, y nos adentramos en uno de los pasillos. El piso estaba cubierto por una gran alfombra que se extendía por cada extremo, de color rojo. Las paredes blancas estaban adornadas con cuadros de diferentes épocas. Era un escenario rústico y vanguardista, un sentimiento de emoción se apoderó de mí, me sentía dentro de un libro de los que tanto amaba.
— Señorita Haruno, al final del pasillo se encuentra su habitación, ruego no hacer más ruido del necesario, pues en este pasillo descansan los jóvenes Uchiha
¿Qué tranquilidad me daba al decir eso? Un enorme pasillo, con una luz tenue, tres puertas en la pared de la izquierda, y tres puertas en la pared de la derecha donde dormían esos Uchiha... Y al fondo, la única puerta solitaria, cruzando por ese campo minado, estaba mi habitación. Debía tener la suerte de todos los Dioses para llegar intacta allí cada día.
— ¿Dónde descansa la señorita Sarada? — pregunté para quitar los nerviosa
— La señorita Sarada tiene su habitación en el pasillo contrario
— ¿Por qué yo debo dormir aquí?
Volvió a sonreírme — Hace muchas preguntas, señorita Haruno... Pero para aclarar sus dudas, fue una orden de Madara-sama
¿Orden? Pudiendo dormir en el pasillo de la izquierda, cerca de la persona de la que estoy a cargo, ese maldito de Madara me manda a dormir al lado contrario, en el pasillo de la tentación, expuesta a todo peligro.
Suspiré agobiada.
— Señorita Haruno, podrá darse cuenta que sus cosas ya se encuentran aquí, tiene una hora para acomodarlas antes de que llegue la señorita Sarada
— Sarutobi... llámeme Sakura, por favor
— Como ordene, señorita Sakura
Se inclinó levemente para darse la vuelta y devolverse por las escaleras. Llené mis pulmones de aire, y me introduje en el pasillo hasta el otro extremo, hasta la puerta de mi habitación. Hasta ahora, no había peligro aparente.
Giré suavemente el pomo de la puerta...
— Haruno — llamaron a mis espaldas, me di la vuelta suavemente para encontrarme un par de ojos tan oscuros como la noche, clavados en mí
— Uchiha ¿Obito? — lo miré interrogante
Me sonrió con satisfacción, al parecer había acertado.
Se acercó a mí. Pude notar que su habitación era la de en medio ubicada en la pared de la izquierda. Ese hombre me daba un mal presentimiento.
— Quería darte la bienvenida como corresponde — intentó sonar amable — con todos mis hermanos allí no pude hablar mucho contigo
— Gracias — dije nerviosa — si me disculpa debo desempacar
— ¿A dónde crees que vas?
Se acercó aún más a mí, tomándome de las muñecas y aprisionandome contra la puerta de mi habitación. El suave golpe que di contra la pared me aceleró el corazón, y su cercanía me estaba alterando.
— U-Uchiha Obito...por-porfavor suelt-eme — apreté los ojos y giré mi rostro para no enfrentarlo
— Te dije que te daría una bienvenida como corresponde ¿no?
Se acercó peligrosamente a mi cuello, apoyando su nariz en él y aspirando mi aroma.
— Haruno... la flor de cerezo... eres tan... dulce
Sentía como comenzaba a temblar contra su cuerpo, quería oponerme, pero no podía. Quizás lo tentador que resultaba esa situación, con un hombre tan atractivo, me imposibilitaba querer arrancar de allí. Pero no era correcto, y lo sabía.
Un golpe a sus espaldas lo hizo apartarse de mi, como si estuviera quemando.
La puerta de una de las habitaciones se cerró de golpe. Era la última del lado derecho, la más cercana a la mía.
No podía reconocer quién era. Pero su mirada frívola y su aire misterioso me caló los huesos. Cada Uchiha tenía una manera particular de ponerme nerviosa, pero él... superaba los límites.
Obito bufó molesto ante su presencia.
— Que quieres, Sasuke... ¿No ves que estoy ocupado? — le dijo molesto
— ¿No puedo salir de mi habitación? — respondió con indiferencia — si Madara te viera aquí...
— No sigas... ya entendí... Eres molesto, bastardo
Lo siguiente fue algo como un juego de miradas, sentía como el pasillo se congelaba, cuál de los dos tenía una mirada más siniestra, era como si se estuvieran asesinando con ellas.
Obito lo miró molesto mientras que Sasuke aparentemente estaba más calmado.
— Jódete — le dijo antes de volver a su habitación
Sin mirarme, como aparentemente acostumbraba hacerlo, Sasuke volvió a su cuarto.
Cuando me encontré sola en el pasillo nuevamente, volví a respirar. Sentí como el alma me volvió al cuerpo.
Rápidamente entré a mi habitación y le puse seguro, me apoyé en la puerta... ¿Qué diablos fue esto?
Eché una mirada a mi cuarto. Era grande, mucho más grande que el departamento que compartía con Hinata.
Una cama donde fácilmente cuatro personas podrían dormir sin problemas. Una estantería llena de libros, algunos muebles antiguos. Tras el gran ventanal se encontraba un pequeño balcón. Era una habitación digna de una mansión tan grande y sofisticada. Si así era el cuarto de una simple empleada, no podía imaginar como sería el de los residentes.
En el piso estaban todas mis maletas, tenía razón, Madara-sama se había ocupado hasta del último detalle... ¿Que habría pensado Hinata cuando, quizás qué extraño, entró a nuestro departamento por mis cosas?
Busqué sobre la cama mi bolso, tomé mi móvil de su interior y marqué el número de mi amiga.
— ¿Sakura? !Hasta que al fin te comunicas! ¿Cómo te fue en tu entrevista?
— De maravillas, solo... solo hay un pequeño problema — dije nerviosa
— ¿Que pasó? ¿Ya tienes problemas con tu nuevo jefe?
— Al contrario... Tendré... tendré que vivir con mi nuevo jefe
— ¿!QUÉ!? — gritó del otro lado — dime que esto es una broma, Sakura !cómo es eso de vivir con tu jefe!
— Al parecer el empleo es de tiempo completo, Madara-sama ha solicitado que viva en la mansión, está dentro del contrato
— ¿Te das cuenta lo que implica todo esto?
— Aún no quiero hacerlo, ya más adelante sentiré el peso de mis decisiones, ahora solo quiero adaptarme a esta nueva vida
— Nueva vida... Sakura... ¿Tan desesperada estabas que lo dejas todo por esto?
— !Hinata tu no entiendes! Es la oportunidad de mi vida
— Sólo espero que no te hagan daño... Sakura, no aceptes ningún tipo de humillación, vales mucho para servir a un ente que se cree superior
— No te llenes la boca de más, Hinata... Aún no sabemos como serán las cosas... quizás... sea una experiencia agradable...
Claro, si no tuviera 6 jodidos hijos que me devoraron con la mirada...
— Solo cuidate ¿si? Cualquier cosa que necesites me llamas
— Claro, en mis tiempos libres iré a visitarte
— ¿Ya hablaste con Kakashi?
— No aún... ¿Podrías avisarle tú?
— Lo mejor será que tu hables con él...
— Es quien menos estará de acuerdo con la decisión de que viva con 7 hombres...
— ¿!7!? !Sakura perdiste la cordura!
— Piensa que esto es como... Blanca nieves... aunque en mi caso sería Blanca Sakura y los 7 sex simbols
— Estás loca... !Cuídate de esos vampiros chupa sangre!
Reí — Como digas... te hablo luego... Por favor... no le comentes nada a Kakashi... ya buscaré el momento de hablar con él
— Prométeme que no te involucrarás con ninguno de ellos
— Yo solo vengo a trabajar ¿si? Mis hormonas están en su lugar
— Cuídate
— Sí, ya no lo repitas, pareces mi madre... adiós
Me recosté sobre la cama, quizás después tenga tiempo de ordenar mis pertenencias, ahora debía ordenar mis ideas...
Miré junto a mi y recordé el archivador que me dio Madara-sama.
Me senté en la cama y lo abrí con cuidado.
REGISTRO SICOLÓGICO
FAMILIA UCHIHA
Emitido por el Dr. Oroshimaru
UCHIHA INDRA
29 AÑOS
ABOGADO
Indra posee una personalidad reservada. Es muy discreto con sus gustos y decisiones.
Posee actitudes de superioridad y altanería.
UCHIHA OBITO
28 AÑOS
ABOGADO
Obito tiene un carácter obsesivo. Muestra indicios de agresividad.
Es una persona ególatra y emblemática, con una personalidad infantil.
UCHIHA ITACHI
26 AÑOS
ABOGADO
Itachi es de personalidad calma y pasiva. Antepone las prioridades de sus hermanos
frente a la suya. Es considerado como una persona manipulable.
UCHIHA SHISUI
25 AÑOS
ABOGADO
Shisui es calculador en su toma de decisiones. Se muestra indiferente frente
a las otras personas.
UCHIHA IZUNA
24 AÑOS
ABOGADO
Izuna tiene personalidad infantil, no se toma en serio sus responsabilidades.
Considerado como un niño problema. Tener cuidado con sus actitudes.
Siente gran apego con su hermano mellizo, Sasuke.
UCHIHA SASUKE
24 AÑOS
SIN EMPLEO
Sasuke se presenta como un joven misterioso, frívolo y distante.
Posee problemas para relacionarse con otros, se aísla del resto de sus hermanos.
No se pueden emitir más comentarios respecto a él.
Tiene un rechazo en particular con su hermano mellizo, Izuna.
UCHIHA SARADA
12 AÑOS
ESTUDIANTE
Sarada es la única mujer y menor de los hermanos Uchiha. Tiene actitudes
no propios de una niña de su edad.
Aparentemente, siente aires de superioridad.
Sus problemas de personalidad comenzaron desde el fallecimiento de su madre.
Sentía la respiración entre-cortada... esos Uchiha... sí que tenían problemas.
