Hola SI, MUCHO TIEMPO HA PASADO, CASI DOS MESES…es demasiado sin actualizar pero aquí estoy con nuevo capitulo
Debo decir que ni sailor moon ni sus personajes me pertenecen, esta historia es de mi autoria y es con fines de mera entretención para quien lo escribe y para quien lo lee.
Ahora si los dejo leer y nos vemos abajo
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-y díganos señorita Haruka a que se dedica—pregunto Alberich
-¿cómo que a que se dedica?, Alberich, es obvio… - dijo Ethan bastante enfadado.
- a que se dedica según tu—pregunto Alberich bastante molesto ya, por el ataque de sus hermanos.
-pues es pupila de algún empresario, salta a la vista—fulmine al estúpido de Thomas, quien sonrió victorioso.
- soy abogada, ¿y tú? – pregunte desafiante a Thomas quien siguió con su misma expresión ladina.
- estoy en el primer semestre de animación- sonreí con sorna, este niño creía que podría siquiera ponerme una mano encima, cuando apenas estaba en la universidad, ¿era un loco, o alguien muy estúpido? , a ese chico le faltaba mucho, para siquiera llamarme la atención, y le sobraban algunas cosas que…bueno, dejémoslo así. Imposible para él.
- así que eres abogada tu…- comenzó mi suegra moviendo su mano tratando de recordar mi nombre.
-Haruka—susurro Michiru en ayuda de su madre, me dedico una sonrisa suplicante, de inmediato borre mi mirada de reproche a la señora y en cambio le dedique mi sonrisa mas encantadora, asentí orgullosa de mi profesión dispuesta a impactar y dejar una buena impresión.
- si señora, está en lo correcto…- hice pose perfecta de completa confianza, estoy segura de que lo hice bien—cuando decidí era joven esta noble carrera me atrapo completamente, luchar día a día por el bien común, por un mundo mejor ya no fue mi ideal, se convirtió en parte de mi vida, en parte de mi trabajo.—
Michiru me miro con una sonrisa divertida, sabía que estaba en plan payasa, de ese que me pongo para impresionar a la gente, y dejar una buena imagen. Se dio cuenta que me estaba tratando de ganar a su madre así que me miro satisfecha. Yo en ese momento me sentía como un cachorrito que sabe que hizo algo bien y estaba en espera de su premio.
-Haruka es muy buena, es de las mejores abogadas que hay en el estado—sonreí como boba. La señora me miro de arriba abajo, seguramente pensaría maravillas de mi, la táctica del buen profesionista nunca fallaba.
- una abogada, guapa, educada, inteligente… apasionada- comenzó la señora mirándome con atención. Volteo a ver a Michiru contoneando la cabeza—se parece a la amante de tu padre—mi novia se llevo la mano a la cabeza y comenzó a rascarse nerviosa. El silencio incomodo se instalo en todo el comedor. Y yo no pude hacer nada más que quedarme muda y blanca como la cera. - si, la amante de mi marido era abogada, una tipa rubia de tetas grandes y flojas que amamantaba a su ingrato hijo y a hombres infieles… pero claro, eso es cosa de abogados—
-¿alguien quiere una copa de vino?—pregunto Michiru con una gran sonrisa, y yo pude notar el nerviosismo en su cara, me mordí la lengua para no decirle nada a mi importuna suegra y fulmine con la mirada a mi doctora.
-si, me encantaría una—conteste con sarcasmo involuntario. Michiru se dirigió a la cocina acompañada por su madre.
-oye Haruka, soy un hombre infiel, digo por si no tenias nadie a quien amamantar- soltó Thomas, Ethan soltó una carcajada. Yo tome el tenedor amenazadoramente para que el tipejo viera que no se me tenía que tomar el pelo.
- no le hagas caso a mi madre, está un poco afectada, lo de la abogada de tetas flojas ocurrió hace una semana—comento Ethan.
– Juzgando su expresión, supongo que le agradezco que le haya perdonado la vida— bromeo Alberich con una sonrisa gentil, esta vez si pude sonreír, ¿Por qué la familia de Michiru no era como ese chico? Si tan solo supieran lo que es el decoro. Me hubiera quedado rumiando cuando de pronto escuche ciertas voces en la cocina. Mire hacia los hermanos de Michiru que me regresaron la vista desconcertados.
-"¿Qué es esto Michiru?"—
-"esto…esto es…un"—se escucho a Michiru con voz entrecortada sin saber que decir. Y es en ese momento en que se te sale el alma, Michiru iba a matarme, claro que si sobrevivía a la furia de la madre, no, Michiru no iba a dejar que me hicieran nada, ella iba a protegerme hasta que me tuviera a su merced para poder desmembrarme lenta y dolorosamente. SE ME HABIA OLVIDADO ESCONDER EL CONSOLADOR….. Mismo consolador que estaba erguido orgullosamente en la isla de la cocina.
-"se lo que es, ¿pero que hace aquí?"- exigió Michelle, vi estupefacta como Ethan, Alberich y Thomas desfilaban ante mí en dirección a su madre.
-"mira deja que te explique, es…es…es de Haruka…."—al escuchar mi nombre al fin pude reaccionar y me abrí camino entre la multitud que tapaba la puerta.
-¡NO LO TOQUE SEÑORA!—exclame con voz chillona que no sabía que tenia, madre e hija voltearon a verme, una estupefacta y la otra como bien dije : furibunda. Una gota de sudor recorrió mi rostro—es de….es evidencia….es de la esposa de un cliente mío que tiene…gonorrea por copular extramatrimonialmente…ESTA INFECTADO-
En cuanto termine de formular la excusa más estúpida de mi vida, la señora aventó el maldito consolador lo más lejos de ella, mismo consolador que cayó hermosamente en la cara de Ethan.
-diantres… ¡MAMA!...aviéntaselo a Alberich para que al fin presuma que tiene una enfermedad sexual-
-oye—
Ethan se quito el consolador que yacía en el suelo, ahora toda la familia me miraba fijamente sin mover un solo musculo, analizando yo creo que si estaba bien de la cabeza o algo parecido. así que saque una bolsa sellante y para dar más drama al asunto tuve que ir por unos guantes, un cubre bocas, y un antiséptico en forma de spray que había comprado hace tiempo, regrese y puse el consolador en la maldita bolsita.
-ponga sus manos- ordene a la mama de Michiru, le aplique una generosa cantidad—es para que no se contagie de nada...— El maldito spray no tenía nada que ver con la gonorrea , porque Michiru y yo estábamos completamente sanas, y limpiábamos a conciencia los juguetes después de usarlos. Pero era mejor desinfectar por qué no me gustaba la idea de que los fluidos de Michiru estuvieran por las manos y la cara del hermano.
- oye eso arde—exclamo Ethan cuando le rocié cuatro veces en la cara el liquido.
-listo—dije bastante contenta de como habían salido las cosas.
Michiru carraspeo un poco la garganta y me señalo con la cabeza la estantería que teníamos exclusivamente para nuestros "condimentos" quería echarme a llorar ahí mismo, Michiru quería que sacrificara nuestros juguetes, con las lagrimas saliendo casi de mis ojos me acerque a la estantería y abrí la puerta.
Lubricantes, dilos, consoladores, conos, bolas chinas, arneses, mordazas, fundas para dedo, esposas, condones, antifaces, películas, manuales…TODA la colección de la cual estaba orgullosa se vio a la luz ante mi familia política que miraba asombrada todo mi arsenal.
-vaya, la esposa de cliente sí que era una cerda—exclamo Thomas—imaginar a cualquier mujer usando cada uno de esas cosas sí que pone, seguro es de esas que hablan sucio en la cama-
- y por fuera ha de ser muy seriecita y callada, esas son las peores—continuo Ethan animado – pero por dentro a cada minuto se mueren por darse un agarrón—
-ya vamos a comer, esto es bastante desagradable— corto Michiru mirando feo a sus hermanos, que no se daban cuenta que esa "enferma sexual" de la que hablaban era su propia hermana que si, en efecto….le gustaba hablar sucio en la cama, era muy seria y recatada, pero a todas horas me estaba hablando y mandando fotos sugerentes, que me ponían muy caliente hasta que llegara la noche y me desquitara con ella. –Y TU…. Llévate esa "evidencia" a tu oficina mejor—
-si Michiru tranquila.— dije esperando transmitir en mi mirada mi apoyo, pero ella mejor se dirigió a la mesa. Decidí respirar y continuar con mi farsa.
-¿no hace falta nada mas?... ¿gustan una copa de vino?- tenía que demostrar que éramos unas excelentes anfitrionas. Así que puse mi sonrisa mas esplendida.
-no todo está bien, siéntese Haruka, siéntese—pidió Michelle y yo obedecí sin rechistar. Mi suegra era un espécimen para disecarse, hace unos segundos estaba aterrada y avergonzada y ahora resultaba que estaba la mar de animada- su clienta no será de casualidad la actriz porno, esta….creo que era italiana, la que se metió con más de mil hombres…¿Cómo se llamaba?-
-brandi spiteri— soltó Ethan con una sonrisa también contento con la poco ortodoxa platica.
- si, hijo, esa—contesto mi suegra, quien negó con la cabeza exageradamente—yo no sé para que andan contando sus aventuras, si se metieron se metieron…si les contara que yo cuando era joven—
- ¿alguien gusta más ensalada?—interrumpió Michiru.
-no gracias—exclamaron sus hermanos desinteresados. Completamente ocupados mirando a su madre instándola a seguir con la plática.
-pero es bueno que haya más apertura sexual, antes en mis tiempos era muy mal visto ese tipo de juguetes, o una mujer que dijera que se había acostado con mil hombres, bueno…eso era directa a la hoguera, yo si estoy a favor de la libertad sexual…-
-si bueno, es que eso se debe a los pensamientos de las antiguas generaciones, como la suya, que comenzaron a pensar diferente, de otra manera…la libertad que tenemos se la debemos a ustedes—comente fascinada por el rumbo que estaba llevando la conversación. Quizá podríamos usar esta plática para poner las cartas sobre la mesa con nuestra relación y yo ya no tendría que fingir ser la hermana de lady di.
-claro, de hecho cuando fue este fotógrafo tan famoso a nuestra ciudad, este..¿Cómo se llama el que toma las fotos de los desnudos?...este….- la señora chasqueo los dedos y cerró los ojos intentando acordarse.
-Spencer Tunick— respondió Alberich la señora sonrió.
-claro, Spencer Tunick, bueno cuando fue a la ciudad yo ya estaba contando los días, para desnudarme, sentirme libre, feliz, imparable…así que llegue, tomaron la foto, y esta ahora adornando mi habitación—
La sonrisa de mi rostro tembló, amenazan ando con desaparecer, ¿era verdad lo que decía la señora? mire a Michiru desconcertada, pero mi pareja estaba mirando hacia la sala, bastante abochornada.
-bueno ya, mejor cambiemos a otro tema, el sexo no es un tema para la mesa—interrumpió Michiru.
-estoy de acuerdo con Michiru madre—respondió Alberich. La señora fulmino a sus hijos
- yo solo estoy tratando de entablar una conversación amena, juvenil….actual—se defendió la señora-¿usted qué opina?—pregunto con alevosía para que saliera en su defensa.
-yo….en este momento no tengo cabeza, estos casos me están matando literalmente, últimamente divorciarse esta muy de moda—declare para salir librada de la incómoda situación, y la señora comienzo a entablar una animada platica en contra de su marido durante prácticamente toda la cena. Recordándome que por nada del mundo deje a Michiru, porque si no, seré victima de sus mentadas y refrescadas toda mi vida.
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Durante la noche una sombra sigilosa bajaba por las escaleras, sin pantuflas y con las puntas de los pies tratando de hacer el menor ruido posible. Thomas estaba en su misión imposible, concentrándose tratando de ubicar la habitación donde había visto que dormía Haruka.
Esa chica rubia tan sexy, y tan geniuda le había encantado, y tenía que ser suya, noto como lo miraba en el comedor y no dudaba que esa chica iba a caer por él, solo era cuestión de tomar al toro por los cuernos. Abrió lentamente la puerta de la habitación y encontró un bulto dormido. Los pequeños suspiros de la rubia que no se enteraba de nada interrumpían el silencio del lugar.
Con una sonrisa de oreja a oreja esperando por la acción del momento. Se quito su camisa de dormir, y se bajo los shorts. Se detuvo en la cama para contemplarla y decidió mejor ir a por todo, rápidamente se bajo los bóxers quedando complemente desnudo. Y sin pensarlo más se metió en la cama. Pego su cuerpo al de la rubia. Y acerco su cara al oído de esta.
Las manos volaban hacia donde estaba la entrepierna de la chica que todavía seguía dormida. Mordió ligeramente la oreja, y sin pensarlo más metió sus manos entre los pliegues de Haruka quien en ese momento abrió los ojos desconcertada, sus dedos comenzaron a realizar un masaje circular en el clítoris y su erección chocaba contra el trasero de la abogada. Thomas sonrió complacido.
-¿te gusta eso?—susurro sensualmente Y dio una lamida en el cuello de Haruka…esa chica ya era suya.
Thomas no supo que paso, solo sintió como sus cabellos eran jalados con fuerza, arrastrándolo fuera de la cama sin contemplaciones. Soltó un grito por la sorpresa, sea quien fuera que le estaba haciendo eso, estaba muy enojado.
-Thomas…andando, vámonos- dijo Michiru jalando del pelo a su hermano y aventándolo contra la pared, Thomas apenas y alcanzo a trastabillar desconcertado.
-oye, ¡SUELTAME!—exclamo furioso Thomas. Quien fue ignorado por su hermana, Michiru se agacho para recoger la ropa de su hermano y se la aventó.
-toma tu ropa. Vístete-
Haruka que todavía no podía asimilar lo que había pasado segundos antes, se levanto de la cama.
-wow, Michiru espera—pidió levantándose a prender la luz. Michiru se encontraba en la puerta empujando a su hermano para que saliera. Y se volteo amenazadoramente hacia la rubia.
-yo me encargo de esto—sentencio la aguamarina levantando su mano, y dándose la vuelta para terminar de sacar a su hermano menor. Haruka supo que Michiru de algún modo estaba molesta con ella así que los siguió tratando de aliviar un poco la situación.
-no, no paso nada- comento para tratar de salvar su pellejo y de paso el de su cuñado que por la forma de caminar de Michiru…esa noche moriría. –Chicos por favor—volvió a intentar pero fue ignorada.
-maldición Thomas, ¿ni siquiera en mi casa con mis amigas puedes controlar tu polla?— dijo Michiru comenzando a armar la bronca. Thomas se volteo aun desnudo a encarar a su hermana.
-¿estas celosa?—
-pero de que me hablas, eso es ridículo—contraataco Michiru.
- si, estas celosa de saber que tu mejor amiga es mucho mas cogible que tu, por eso estas celosa, por que a ti por más guapa que seas no se acercan para darte un buen calmante— Michiru estaba a punto de darle una bofetada a su hermano así que Haruka decidió intervenir.
-un momento—grito la rubia desde debajo de las escaleras, ambos hermanos se giraron a verla furiosos por ser interrumpidos, y la rubia ya no pudo articular ninguna objeción.
-si tú no te acuestas con la gente , ¿Por qué tu amiga y yo no podemos?-
- ¿podrías al menos tener la decencia de preguntarle si por lo menos quiere acostarse contigo?— pregunto Michiru. Y las luces de los cuartos comenzaron a encenderse, algo lógico pues tanto la aguamarina como su hermano estaban prácticamente en los gritos.
-así que el ninfómano volvió a hacer de las suyas—declaro Ethan con una sonrisa de oreja a oreja por el espectáculo que estaba viendo—luego te pagaremos el tratamiento psicológico Haruka no te preocupes—
-imbécil—grito Thomas.
-Ethan no te metas por favor—pidió Michiru – vete a tu cuarto ¡AHORA!—Ethan alzo las manos inocentemente y soltó una última sonrisa socarrona, Haruka miro a Alberich que también se acerco a ver la situación, y pudo observar la mirada preocupada del mayor de los hermanos que no dijo nada y solo se dirigió al cuarto.
Thomas sin embargo miro a Michiru un momento y luego a Haruka, y se encogió de hombros.
-nos vemos luego Haruka— soltó el chico subiendo las escaleras sin importarle en absoluto su desnudez. Haruka observo al chico hasta que se metió en su cuarto dando un portazo, Michiru que aun tenia la playera de su hermano la aventó con furia hacia la puerta.
-¡CARAJO!—grito, se acomodo el pijama y se volteo hacia la rubia que supo que ahora ella iba a ser el objeto de su furia. Se mantuvo calmada porque sabía que Michiru no podía echarle una gran bronca sin antes poner en evidencia su relación.
-¡POR QUE LA DEJASTE ENTRAR!—susurro, la rubia se encogió de hombros.
-por favor, estaba dormida, ¿no me estarás echando la culpa o sí?— Michiru bajo de las escaleras lentamente resoplando, tratando de contenerse de gritarle algo a Haruka.
-tenemos un problema, mi hermano no se va a quedar así hasta que consiga lo que quiere—
-no dirás que lo haga con el—ironizo la rubia. Michiru se llevo la mano a la cabeza.
-no vamos a resolverlo ahora, hablaremos esto por la mañana, tendremos que mantenerlos ocupados toda la tarde y toda la noche para que lleguen cansados y no se vuelva a repetir el numerito y ahora vete a dormir…y por favor ponle seguro a la maldita puerta— finalizo la aguamarina subiendo las escaleras metiéndose a su cuarto dando un portazo mucho mayor que el que había dado Thomas.
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A la mañana siguiente no quería ni salir de mi habitación, estaba bastante abochornada y furiosa con lo que había pasado, mi cuñado me había metido mano, se había atrevido el muy infeliz a profanar mi sagrado cuerpo. Esto no se quedaría así, Michiru podría haberle demostrado su furia pero yo esperaría hasta cobrarme esta.
Era sábado y ni siquiera había salido a las cinco de la mañana para correr, como era mi rutina los fines de semana. Me había quedado acostada, mirando al techo. Estaba bastante confundida, hubo demasiados cambios en mi vida en solo una semana y yo que era un animal de costumbres arraigadas estaba al borde del colapso nervioso. Escuche a la gente allá abajo, el movimiento de cazuelas, de vasos, de cubiertos, la poco convencional charla de la familia. Me tape con las sabanas. No quería saber nada.
Unos toqui dos en la puerta me interrumpieron, seguramente era Michiru para decirme que bajara y pusiera buena cara, conociéndola pondría a su hermano en su lugar enfrente de mí.
-adelante—dije por inercia, no quería ni verla, la puerta se abrió y unos pasos se acercaron a mi cama.
-¿se encuentra bien?—se escucho una voz suave. Abrí los ojos, se trataba de Alberich, me destape y me enfrente al chico. Su mirada tranquila y su tímida sonrisa me recibieron. – ya está servido el desayuno—
-enseguida bajo— conteste sin ánimo.
-señorita Haruka, todo está bien, conocemos bien a Thomas para saber que él fue el único culpable de lo de anoche—
Apreté mi mandíbula, claro que era el único culpable, pero aun así me había comprometido, que el tipo se haya metido en mi cama y que además Michiru hubiera hecho un escándalo para que lo supiera todo el vecindario me enardecía. Alberich se sentó en la cama. Y puso su mano en mi hombro.
-Michiru está furiosa—dije.
-no, no lo está. Y en todo caso no tiene motivo. Vamos anímese, iremos a conocer la ciudad.—
-te gusta mucho viajar—
-me encanta conocer lugares, es algo inspirador— sonreí y me senté un poco más animada.
-y como que te gustaría conocer—el chico se detuvo un momento.
-pues…me gusta mucho los museos, los parques, incluso los zoológicos, mis hermanos son más simples—
-déjame adivinar, Ethan es de parques de diversiones, centros de juego, tiendas de ropa, e ir a estadios—Alberich rio. –y Thomas es de…-
-antros, y bares—exclamamos los dos riendo.
-¿Qué pasa aquí?—se escucho una voz, y ambos volteamos a ver a Michiru que estaba en la puerta con cara de pocos amigos.
-solo animaba a la señorita. –
-vamos ya está listo el almuerzo, BAJEN—
-vamos—dijo Alberich con una sonrisa de oreja a oreja, acariciándome el cabello con cariño. El chico salió de la habitación y Yo me levante, comencé a cambiarme, Michiru seguía en la puerta mirándome fijamente.
-¿pasa algo?—pregunte extrañada. Michiru negó en la cabeza.
-¿Qué tendría que pasar?—
-bueno, tu hermano ayer casi me viola—
- por eso no te preocupes, no dejare que ninguno de mis hermanos te ponga una mano encima—
Suspire, se había puesto celosa de Alberich, ¿Quién entendía a esta mujer? Si el chico era el más inocente de todos, y a su hermano que me había violado dormida no le decía gran cosa. Baje al comedor que en cuanto llegue se hundió en un profundo silencio.
-hey Haruka, ¿sin rencores?—pregunto Thomas ofreciéndome un jugo de naranja. Lo mire con odio y por un instante bajo la vista apenado.—tú sabes, estoy aquí por una semana, quería aprovechar un poco antes de irme—
-ósea que solo sería un rollo de una noche—comente más furiosa que el tipo se intentara disculpar de esa forma tan patética, insinuando que yo soy alguna puta cualquiera.
-no quise decir eso, solo olvidémoslo ¿sí? …aquí no pasó nada- tome el jugo de naranja y no dije nada. Michiru llego en ese momento y me tendió un plato con huevos.
- no quiero que se vuelva a repetir, no en mi casa, no con mi amiga, ¿quedo claro?- dijo mirándolo fijamente, nadie decía nada. Thomas asintió y todos comenzamos a desayunar en un ambiente donde la tensión se podía partir con un cuchillo.
- y bien a donde quieren ir—pregunte para aliviar un poco el ambiente.
-el museo—exclamo Alberich
-la convención de comics—dijo Ethan.
- las carreras de motos—ordeno Thomas.
-LA CONFERENCIA DE SEXOLOGIA—exclamo Michelle. Cerré la boca durante un instante y alce las cejas.
-iremos a todas, no se preocupen—contesto Michiru.
-o podemos dividirnos—sugirió Ethan, -hey Haruka vamos a los comics— carraspee un momento, los hermanos volvieron a mirarse entre ellos como gallos de pelea en pos del premio mayor.
-que plan elegirías Haruka—pregunto Michelle, por supuesto que elegiría las carreras de motos, pero al ver que aquel manolarga lo había propuesto, me tembló la boca. Me gustaba el arte, varias veces Michiru y yo íbamos a los museos, y el plan de Alberich era mi segunda opción pero no podía elegirlo si no Michiru estaría todo el día con el gesto torcido. Y el plan de mi suegra ni pensarlo, compartir fantasías y liberación sexual…paso.
-la convención de comics – exclame sin ánimo.
-nada de dividirnos, iremos todos o nadie—soltó Michiru impaciente. Fulminando a sus hermanos.
Y yo no pude evitar oír dentro de mi cabeza que ese fin de semana sería bastante largo. Sin saber que sobre mi cabeza estaba posándose una nube negra de mala suerte.
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Que tal, thomas ya esta agarrando confiancita con haruka, gracias a dios michiru estuvo ahí para salvarla por que si no, nos la violan ¡! :O
El que esta entrando poco a poco es Alberich quien lo viera. Y Ethan bueno ¿adivinen quien va a ser la nube negra de haruka? Jajajajajaja
Ahora encuesta.
¿Cómo PIENSAN QUE SERA EL FIN DE SEMANA DE HARUKA Y MICHIRU?.
A)SERA NORMAL SIN NINGUN PROBLEMA NI CONTRATIEMPO
B) AGITADO POR QUE IRAN DE UN LUGAR A OTRO SIN PARAR
C) UN VERDADERO DESASTRE, POR QUE CACHARAN A HARUKA Y A MICHI INFRAGANTI
D) UNA BATALLA CAMPAL.
Señoritas, prince sweet sorrow a su servicio pulsando el botón de abajo : D
