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Algunas decisiones es mejor tomarlas con calma, bastante hielo y whisky
Me ubicaba recostado en mi sofá favorito, solo observando el techo, intentando fallidamente descifrar lo que ocurría en mi mente desde hace unos días. Mi vista estaba postrada en ese techo blanco mi apartamento, lo miraba con tanta intensidad que parecía como si fuera a darme las respuestas.
"¿Cuándo fue que todo se volvió tan frustrante?"
Estas últimas semanas habían sido totalmente exasperantes. Y el por qué era algo difícil de interpretar, por no decir estúpido. Comenzaba a creer que yo solo me ponía las trabas. Ahora, enumeremos que me tiene molesto. Primero, el evaluar a mis tres de grupos había sido complicado, y es que la verdad no tenía ni idea de por qué los estudiantes salían tan mal en sus exámenes. Desconocía si era por el nivel de dificultad de las preguntas, o si era porque eran realmente unos holgazanes que no estudiaban. Fácilmente tendría que reprobar a veinte de los cincuenta alumnos a mí cargo. Lo interesante era ver si ayudarlos o no. Ya veré que hacer.
Situación número dos que me fastidiaba. Era que bajo la percepción de Naruto y compañía me encontraba con un humor de perros, incluso peor de lo habitual, tanto que los demás me huían. Y el mayor el problema era que no podía negarlo, porque realmente estaba un poco molesto…
"¿Cuál era la verdadera razón?"
Aunque me lo había negado millones de veces, y nadie más lo sabía, la verdad era que no había visto a la pelirrosa. Sabía que era algo estúpido. Desde el incidente del supermercado, hoy se cumplían dos semanas sin saber de ella. Procuraba ir todos los días a la cafetería, duraba horas hasta que cerraban, pero ella no aparecía. Era como si la tierra se la hubiera tragado. Lo más inaguantable es que mis sueños eróticos eran aún más frecuentes y más gráficos. ¡Dios! Esto es muy desagradable, mi completa rutina arruinada. Me sentía confuso e irritable, era como si todo fuera un detonante para hacerme enojar, hasta el semáforo cambiando a rojo, me hacía querer golpear a alguien. Esa molestia rosada había llenado de caos mi vida. Lograba todo en mí, sin ser nada mío...
¡Absolutamente nada! Sakura es solo un objeto de deseo enfermo que poseo hacía su cuerpo.
"¿A qué punto había llegado a ser tan enfermizo?"
Harto de todo, me incorpore del sello y me dirigí al pasillo donde tomé mis llaves y cartera para después dejar mi apartamento. Camine unas cuadras tratando de despejar mi mente, creyendo que el viento en mi cara se llevara los pensamientos que me atacaban. Al girar por la sexta cuadra me encontré un bar cercano, si acaso había ido ocasionalmente dos veces con Naruto y su prima Karin. No me desagrada el lugar ya que acudía gente de mi edad o mayores. Así que no habría chiquillos haciendo idioteces. Cuando ingrese al lugar me dirigía a la barra. Tome asiento en uno de los banquillos y el bartender no tardó en acercarse.
—Buenas noches ¿Qué le damos? –Dijo detrás de la barra.
—Whisky en las rocas. —Dije mientras recargaba los codos.
—Enseguida. —Dijo y dio la espalda.
No pasaron ni unos minutos cuando una morena se colocó a un lado de mí, siendo que la barra se hallaba totalmente sola. Se me acerco coquetamente y la observe de pies a cabeza. La mujer era guapa; senos grandes y cintura de avispa, además tenía una cara bonita y unos ojos verdes que considere atractivos. Aunque obviamente no tanto como los de Sakura.
Ahora, si sumamos la falta de sexo por meses y mis fantasías sexuales por Sakura sin llevar a cabo. Mi cuerpo se hallaba en un estado donde se podría decir que estaba muy caliente. Razón suficiente que me hizo prestarle atención a la mujer.
Realmente necesitaba sexo y lo obtendría.
No intente ser galante o caballeroso, no ocupe siquiera coquetearle, solamente unas sonrisas, uno que otro monosílabo y de un momento a otro estábamos en un callejón que se ubicaba atrás del bar. Nos besábamos de manera salvaje, nuestra ropa y cabellos estando fuera de lugar. Ambos dispuestos a sexo rápido y desinteresado.
Estaba caliente, mierda, muy caliente. Ciertamente no frecuentaba tomar mujeres de esta manera, es verdad que me acostaba seguido con miembros del sexo femenino, mas no solía hacerlo en lugares públicos, ya que esto no era nada mi estilo.
La giré y la puse contra la pared, solo deseaba sacar mi insoportable deseo hacia Sakura con ella. Terminar rápido e irme a casa, aunque sea un poco satisfecho. Subí su falda y bajé sus bragas para ir directo a lo que deseaba, "Mi pene dentro de ella." seguidamente comencé a desabrochar mis pantalones. Pero de pronto mi celular comenzó a vibrar molestamente. Al principio lo ignore para proseguir con lo mío y así buscar un condón, más el maldito celular continúo sonando hasta que lo conteste bajo la furiosa mirada de la morena.
— ¿Esto es enserio? — Habló mirándome enojada.
—Hmp— Hice un ademán de que guardara silencio mientras contestaba. La mujer bufo aún más ofendida.
— ¿Qué quieres Naruto? —Mi voz no se podía percibir más enfadada.
—Ocurrió un accidente y necesito que me lleves al hospital. Es de vida o muerte Sasuke, estoy en casa de Sai, apresúrate. — La llamada se cortó.
—Tch. —Metí el celular a mi pantalón, suspire, la llamada me dejo algo ansioso. Observe a la morena que esperaba una explicación. —Debo irme. —Dije cortante.
—Imbécil. — Subió sus bragas, acomodó su ropa lo mejor que pudo y se fue del lugar maldiciendome.
Pase mis manos por mi cara con frustración, la erección ya se había ido, así como todas mis ganas de sexo, gruñí con fuerza y camine, o más bien fui trotando a el edifico de mi departamento por el auto.
…
No sé cómo, sin embargo, me encontraba rumbo a un hospital a las diez de la noche en jueves. Llevando a el idiota de mi mejor amigo a urgencias.
—Eres un idiota Naruto, solo a ti se te ocurre creer que a tus casi treinta y dos años podrías andar en patineta. —
—Cierra la boca Sasuke, era cuestión de honor, algo que tú no entenderías. — Se tomaba su pierna con dolor.
—Ver si puedes patinar en una rampa como cuando lo hacías a los quince años ¿Es un asunto de honor? — Dije sin poder evitar el tono de burla en mi voz.
—Sabes que, ya bastante tengo con el dolor del tobillo como para escuchar tus sermones. — Se cruzó de brazos y se giró hacia la ventana cabreado.
—Hmp—
—Grrrrrr—
—Hmp—
Llegamos al hospital general de Konoha. Nos estacionamos donde pudimos y con mi ayuda Naruto salió del auto. Enseguida nos dirigimos al edificio de urgencias. Entramos y nos acercamos a la ventanilla de la enfermera a cargo del área. Era una morena con cabello negro, no aparentaba ser mayor de cuarenta años, miro sonrojada a Naruto y seguidamente a mí. Esta amable mujer captó nuestros datos.
Después pidió le cedieron una silla de ruedas a Naruto y lo pasaron a una sala donde llegó otra enfermera de cabello negro hasta la cintura. Poseía unos ojos claros como perlas, los cuales me parecieron conocidos. La mujer tomó los signos vitales del idiota de Naruto. A decir verdad, por su cara parecía estar nerviosa, tenía el rostro un poco rojo y el tarado se hacía el hombre fuerte frente a ella. Siendo que en el auto iba casi llorando. Rodé por décima vez los ojos. "Naruto nunca cambiara."
— Por favor pase de nuevo a la sala de espera. El próximo médico disponible lo mandara llamar. —Explicó la ojiperla.
—Gracias. - Agradeció Naruto. -Sasuke dame una mano. — Pidió y me acerque para empujar la silla devuelta a la sala de espera. Luego de diez minutos y creo por influencia de la enfermera que nos comía con la mirada, fuimos mandados llamar al consultorio seis.
Nos dirigí hacia el consultorio con el número seis en la puerta. Toque la puerta y una voz femenina la cual me resultó conocida, nos permitió pasar.
Al entrar mi cuerpo se paralizo, sentaba ahí detrás del escritorio se ubicaba ella; vistiendo un pijama quirúrgico de color azul marino, sobre esta su bata blanca y portando su estetoscopio alrededor de su cuello como toda una doctora. Su cabello estaba recogido en una coleta alta, y su rostro sin sus gafas rojas de siempre suele usar. Al vernos sonrió, "¿Como rayos se había vuelto más atractiva en dos semanas?" Trague saliva con dificultad "Mierda, la tomaría en ese escritorio sin dudarlo." No pude evitar pensar. "Sasuke concéntrate, Naruto este herido, contrólate" Me dije a mi mismo.
—Buenas noches. — Saludo amable ella.
—Buenas noches, doctora. — Saludo mi amigo obviamente reconociéndola.
—Buenas. —Respondí de manera cortante.
—Tomen asiento. —Pidió señalando los dos asientos frente a su escritorio.
Ambos hicimos lo que pidió y no le quite la vista. "Desearía tener mi libro de cálculo que siempre me ayuda a disimular. "Pensé con sarcasmo. "Si sigo observándola de esa manera Naruto se dará cuenta. O peor ella lo hará". Me enfoque en la camilla que se localizaba en la esquina. Ella le hizo varias preguntas de cajón a Naruto para después levantarse del lugar y le pidió a el rubio idiota que se colocara en la camilla.
Exploró cuidadosamente el tobillo lesionado del tarado, al terminar su labor mandó llamar a alguna enfermera y la ojiperla sonrojada acudió a su llamado.
—Necesitare unas vendas para el tobillo del paciente y podrías administrarle una ampolleta de Diclofenaco y otra de orfenadrina. Por favor. —
—Enseguida. —Dijo la pelinegra.
—Muy bien señor Uzumaki le administramos un relajante muscular y un antiinflamatorio que también lo ayudará con el dolor. Y ocuparemos uno rayos X de su tobillo. —Explicó de manera profesional.
La pelirrosa volvió al escritorio con el fin de hacer lo que parecía ser la captura de la nota médica, la enfermera volvió con dos jeringas llenas de líquido. Naruto hizo una cara de espanto y no pude evitar reír por lo bajo. La enfermera cerró la cortina de la camilla y así darle privacidad al trasero desnudo de mi amigo que pronto sería perforado por no una, sino dos jeringas. Después la abrió y se miraba de los más entretenida vendando el pie de Naruto.
—No esperaba que nos encontráramos aquí. —Me habló por primera vez la molestia rosada llamando mi atención.
—Lo mismo digo. — Respondí fingiendo no estar interesado.
— ¿Usted no tiene ningún problema? —
"Una posible erección con solo verla ¿Cuenta como problema?" Pensé mientras hacía una ademán de negación.
—Me alegro. –Mencionó sin más
—Listo Sakura, digo doctora. — Corrigió la Ojiperla.
—Muy bien solo falta la radiografía, aquí están las formas. -Se las extendió a Naruto. -Solo sería ir al segundo piso y tomarlas con el objetivo de valorar si tienes alguna fractura o esguince. —
—Si gusta, yo lo llevaré en la silla de ruedas. —Ofreció la pelinegra sonrojada. La mire extrañado y más aún al ver que la pelirrosa tenía una expresión burlona sobre su compañera de trabajo.
—Muy bien, llévalo entonces. De todas maneras no hay más pacientes por el momento, así que estará bien. —
— ¿Hinata verdad? —Preguntó Naruto. A lo que ella asintió. — Muchas gracias. -Le sonrió y se giró hacia a mí. -Sasuke ¿vienes? —
—En el área de imagen no cuentan con asientos. Y ya que por el momento no hay más pacientes, si usted gusta puede esperar aquí. — Ofreció la ojijade. Dirigiéndome la mirada.
—De acuerdo. —Dije sin pensarlo.
Ambos se retiraron del consultorio y el cuarto quedó en silencio. La tensión rápidamente se hizo presente. Sin embargo, no me molesto, ya que podía sentir su aroma a cerezos emanar por su cuerpo, era extraño que con lo fuerte que era el olor a cloro de hospital, aun así, pudiera olfatear el perfume seductor de esa mujer.
— ¿Es correcto que me quede aquí? —Cuestione su amabilidad de permitirme quedarme.
—En teoría no, ya que solo deben estar pacientes, más no hay ninguno esperando, así que por esta vez no hay problema. —
—¿Eres estudiante o ya eres médico? — "Ya sabía la respuesta, aunque me hacía el idiota." Ella hizo una mueca con la cara. "¿La había hecho enfadar"
—Tranquilo, tu amigo está en buenas manos. Pero respondiendo a su pregunta, aun soy estudiante. —
—¿Es normal que te dejen sola? —
—Mis maestros me tiene confianza. Aun a pesar de ser una estudiante, frecuento mucho los hospitales en mis tiempos libres para aprender, así que puede confiar en mis habilidades. Si algo que no pueda manejar ocurriera, relevare el cargo a alguien que pueda. —Explicó sonriendo. Duramos unos minutos en silencio hasta que ella volví a romperlo. — Lamento lo del supermercado. -
—Hmp—"Lo recuerda" Pensé.
—Veo que es muy hablador. —Noté sarcasmo en su voz.
—Hmp— Sonríe de lado. — No soy fanático de hablar con la gente. —
—Ya veo. — Colocó su mano sobre su barbilla y me miró atenta. — ¿A qué se dedica? —
—Doy clases de fisiología en la universidad de Konoha. -Ella me miro confundida. - Soy ingeniero Biomédico. —Expliqué.
— ¡Vaya! – Su cara de asombro y sorpresa me divirtió. Se acercó un poco a mí y pude ver su escote a través de su blusa en cuello en V que tenía. Observe esos labios entreabiertos que me pedían que la besara. Esta era la primera vez que la tenía tan cerca y era frustrante no poder hacerle nada.
—Oye…— Una voz me interrumpió.
— ¡Sakura! —Llamó una voz masculina proveniente de un pelirrojo y vaya que lo recordaba. Era el mismo tipo que iba con ella en la universidad. Vestía un pijama quirúrgica negra y una bata blanca, justo como Sakura, "Así que el tipo es médico. ¿A caso podría ser su maestro?" La molestia me embargo de nuevo.
-Con permiso. - Dijo educada y se levantó del escritorio. — Diga doctor Akasuna. —
—¿Podrías ir con la doctora Shizune? Parece ser que tiene muchos expedientes mal organizados en medicina interna, no le vendría mal tu ayuda. Aparentemente es un día muerto en urgencias, así que con tres médicos encargados estarán bien. —
—Si, en un momento voy. —
El pelirrojo me observó y nuestras miradas colisionaron, hubo tensión por unos breves segundos, puesto que yo no lo miraba de buena mirada, ni él a mí. Era la sensación de dos animales marcando territorio hacia una hembra. El tipo desvió la mirada y luego se retiró.
"Oficialmente ese tipo no me agrada"
Observé desde la distancia como la pelirrosa le dio unas indicaciones a una enfermera. Seguidamente regresó al consultorio y me miro algo apenada.
—Lo siento, pero debo retirarme y no se preocupe ya puse al tanto a la enfermera, en cuanto regrese su amigo, otro médico analizará la radiografía, valorará a el señor Uzumaki y después del tratamiento podrán irse a casa. — Dio vuelta tan rápido que su estetoscopio cayó al suelo. Ambos nos agachamos, no obstante, yo lo recogí más rápido. Ella extendió su mano, sin embargo, en lugar de dárselo en la mano, me reincorporé y lo coloqué alrededor de su cuello, todo bajo su atenta mirada. Al tenerla así de frente tan cerca. Me percaté que era mucho más alto que ella, no cabía duda de eso. Le sacaba si acaso una cabeza y media. Mis dedos hicieron contacto con su piel, lo cual me causó una sensación de calor. Mi ritmo cardiaco se elevó y mi respiración de igual manera estaba descontrolada, más mi cara permaneció seria. Posteriormente retire mis manos devolviéndolas a mis costados con lentitud.
—Gracias. – Susurro con una voz aterciopelada.
—De nada Sakura. — Sonríe.
—Que tenga bonita noche, Sasuke. — Sonrió bellamente y se retiró. Yo regrese a el área de espera.
Al cabo de un rato, Naruto regreso platicando de lo mejor con la enfermera pelinegra. Rápidamente otro doctor lo valoro y solo era un esguince. Le dieron algunas indicaciones y posteriormente nos retiramos.
—Oye Sasuke. -Me llamo. - Creo que esa doctora es Sakura Haruno. —
"¿No? ¿enserio?" —Hmp…—
—¿Por qué estás de buen humor? —Me confundió su pregunta.
—¿De qué hablas? —
—Estás sonriendo—Sus palabras me sorprendieron, pero eventualmente si me hallaba sonriendo como hace tiempo no lo había hecho.
—No te incumbe…—
—Idiota. —Masculló ofendido.
—Naruto, si llegas a accidentarte de nuevo, no olvides llamarme. Debo ser el primero en enterarme, es más deberías poner mi número como tu primer contacto de emergencia. — Giro a fin de verme y su mirada reflejaba sorpresa.
—Vaya, sabía que si te importaba Sasuke. — El tonto pasó un brazo por mi hombro y me acerco a él haciendo una especie de un abrazo amistoso.
"Si supiera que solo le digo eso para poder verla" Reí entre dientes, por la estupidez de mi amigo. Más le regrese el abrazo.
Antes de salir del edificio, pude verla una vez más a través de una ventana, estaba caminando a lado de una pelinegra con cabello corto, que aparentaba una edad mucho mayor que la de ella. Sus ojos jade me observaron y me sonrió como lo hacía en la cafetería. No pude evitar sonreír con arrogancia y malicia.
"Al diablo la edad, escuela y el mundo, voy a acostarme con ella. Esa mujer terminara en mi cama a como dé lugar, si no, me dejo de llamar Sasuke Uchiha"
¿Qué les pareció? ¿Aburrido? ¿Rescatable? ¿Me quieren linchar?
Bueno les traje una parejita más, Naruhina hizo su entrada, no sé qué haré en el futuro, creo que dependerá de ustedes ya que la mayoría de los comentario me pidieron exclusividad del sasusaku. Yo respeto sus deseos mi gente bonita.
No duden díganme que les divierte y veré que puedo hacer por ustedes.
¿Reviews o una patada en el trasero?
