Capitulo n° 4

Mamá, Zagato regresen, no me dejen aquí solo, no dejen solo con él – decía Latís llorando con todo sentimiento

Tú, tú, tú los mataste, tu deseaste su muerte – decía un hombre de cabellos negros cuya mirada expresaba el más grande odio por el muchacho– de vuélvemelos, ahora mismo, devuélvemelos

No puedo, no puedo papá - decía el muchacho desesperado – NO PUEDO – dijo el muchacho con un fuerte grito

Latís despertó todo sudado y agitado – ese…otra vez ese maldito sueño, porque, porque me atormenta, porque no me deja en paz – decía el muchacho colocándose la manos sobre la cabeza

Latís se levantó de la cama y fue rumbo a la cocina a tomarse un vaso de agua

Aun lo recuerdo, aún recuerdo la mirada de odio de mi padre, en verdad él hubiera preferido que me muera, en vez de zagatodecía el muchacho pensando con suma tristeza – pero quien iba a decir de que yo…

La reflexión de Latís lo hizo llevar al día más doloroso de su vida

Tienes fiebre mi niño – decía aquella bella mujer de ojos verdes – creo que hoy nos quedaremos en casa

No te preocupes por mi mamá, puedo cuidarme solo ya no soy un niño – decía Latís a su madre

Latís tiene razón, madre ya no somos unos niños – decía Zagato en ese momento entrando a la habitación de su hermano

_Pero para mí… seguirán siendo mis pequeños bebes

¡MAMÁ! – dijeron al mismo tiempo los chicos ruborizados

Mamá no vuelvas a repetir eso ni en broma – decía Zagato serio – soy hijo de uno de los más grandes empresarios que existe en Japón y tú ya no debes llamarme de esa forma

_Hey, no te enojes con mamá ella solo…

_No te preocupes Latís, Zagato tiene razón, ustedes ya no son niños y no puedo hacer nada para cambiar eso – decía la mujer con nostalgia – solo espero que mis futuras nueras sean mujeres muy agradables y mis nietos…

Hay mamá, aun no cumplimos la mayoría de edad y ya no estas casando – decía Latís algo molesto

No te enojes mi niño, este es el sueño que una madre quiere para sus hijos – mirando a cada uno de los muchachos

Entonces el paseo se cancela – decía Zagato

_Eso sí que no, porque no van ustedes y yo me quedo aquí

_No puedo dejarte solo

Hay mamá, sabes que no estaré solo, la gente de servicio está aquí, además ya te dije que yo puedo cuidarme solo, ve tú y Zagato a pasear en Bote – decía Latís levantándose de la cama y sacando se cámara fotográfica de uno de sus cajones – toma y saca buenas fotos – entregándole la cámara a Zagato

_No te preocupes hermanito lo are, vamos mamá

Sr. Esperanza su hijo la espera – decía Latís a su madre

_Está bien iré, pero cualquier cosa que pase iras inmediatamente al hospital

Claro mamita, te lo juro – decía Latís abrazando fuertemente a su madre sin saber que era la última vez que lo haría

Vamos mamá – decía Zagato

Ambos madre e hijo partieron hacia su destino, Latís se despidió de ellos desde la puerta

Pasaron como dos horas, Latís había subido directamente a su habitación desde que se despidió de su madre y hermano ya que se había sentido muy mal

¿Qué sucede? – decía Latís así mismo ya que un fuerte ruido lo despertó y giro su cabeza hacia la ventana – está lloviendo y muy fuerte – decía él aun aturdido por la fiebre que tenia

En eso…

¿Dónde están ellos? – preguntaba una voz agitada y desesperada

Aun no regresan Señor – decía uno de los empleados

_Y Latís

_En su habitación Sr. El joven La...

El hombre no escucho a la empleada solo subió con rapidez las escaleras y subió a la habitación de su hijo

Latís, Latís despierta – decía el hombre desesperado

¿Que…que sucede padre? – preguntaba el joven confundido

¿Dónde están tu madre y hermano?, ¿dónde están ellos? – preguntaba el hombre frenéticamente

En… el…lago, papá – decía el joven con miedo

En el lago y que hacían ellos dos en el lago – molesto

_Recuerda que hoy iríamos los tres de paseo al lago

_Y porque no fuiste tú

_Porque me dio mucha fiebre y mamá dijo que me quedara

En ese momento fueron interrumpidos por una de las empleadas

Sr. Abajo esta la policía y quiere hablar con usted – decía la empleada con miedo ya que conocía de sobra el carácter de su patrón

El hombre no dijo nada en su mente solo vinieron los rostro de su esposa e hijo

No puede ser – dijo el hombre saliendo desesperado de la habitación a toda prisa sin importarle que estuvo a punto de dejar caer a la empleada

En eso Latís se levantó inmediatamente de la cama y siguió a su padre a pesar de las protestas de la empleada lo siguió, Latís lo único que pudo ver es el rostro de su padre lleno de desesperación preguntando por su esposa e hijo.

En ese momento el hombre sale a toda prisa de la casa, en ese momento Latís a pasar de todos sus malestares lo sigue, sigue a su padre con la esperanza de que el encuentre a su madre y hermano, pero la, lluvia no dejaba visualizar bien y con el trascurso del camino se sintió mal, mareado, tenía mucho frio, un frío que jamás había experimentado, se desvaneció con la mirada a la dirección que su padre se había ido, perdió totalmente el conocimiento, hasta que despertó en el hospital.

Ojala nunca hubiera despertado – decía Latís volviendo a la realidad y mirando una fotografía familiar que estaba en la sala – para que traje esta foto, si nunca fuimos una familia, solo por ella lo éramos, sino fuera por ella hace tiempo que yo hubiera desaparecido – decía el con rencor en especial mirando a su padre – mejor me pongo a revisar los documentos que me faltan – decía el parándose y entrando a su habitación - ¿Dónde los habré metido? – preguntaba el mientras buscaba en su escritorio – ya me acorde

Latís regreso de nuevo a la sala y se sentó en uno de los sofás y los empezó a leer – mi padre no pierde el tiempo ha hecho buenos negocios, arriesgados pero buenos – cerro el documento y leyó otro – y esto, la creación de un nuevo centro comercial – leía el detenidamente – Papá está completamente loco, esto es muy arriesgado, construir un centro comercial en las afueras de Tokio

La mañana llego, aunque para Latís desearía que fuera aun de noche

En otro lado

Ya me voy papá – decía Lucy ingresando a la habitación de su padre

Que tengas un buen día mi pequeña – decía el Saturno con alegría

En ese momento Lucy se percató que su padre tenía un papel en sus manos

_Papá ¿Qué tienes…

Saturno se percató lo que Lucy quería preguntarle

Lo que tengo aquí es una foto de tu madre – decía Saturno mirando de nuevo la foto

En serio, déjame verla – decía Lucy acercándose a el

Saturno le dio la foto a Lucy en sus manos, ella la agarro con delicadeza con miedo a que se rompiera – se parecen mucho

Es muy bonita, en realidad es muy bonita – decía Lucy sin dejarla de mirar – ¿porque no me la enseñaste antes? – Preguntaba Lucy a su padre

Porque siempre me preguntabas como era tu mamá así que deje que tu imaginación volara – decía Saturno a Lucy

Y te lo agradezco es más hermosa de lo que imagine – decía Lucy mirando de nuevo la foto – papá me la puedo quedar – decía ella con timidez

_Claro que sí, es tuya ahora cuídala mucho

Claro y ahora me voy a trabajar – decía ella agarrando su sesto lleno de flores – deséame suerte papá

_Suerte, mi pequeña princesita

Lucy se retira de la habitación y se va

Saturno al escuchar que su hija se había ido, se levantó y saco de uno de sus cajones una cajita negra que miraba con tristeza la abrió con delicadeza y miedo como si estuviera abriendo la propia caja de pandora.

En ella se encontraba fotos, fotos de una boda, simple y sencilla, pero una pareja de joven esposos muy felices

Ella nunca lo necesito y nunca lo necesitara, le enseñe a Lucy de no depender de nadie y así será hasta el día que encuentra a su otra mitad y sea feliz con el – decía Saturno al hombre de la foto que estaba mirando – tú le destruiste la vida a la madre a la hija no le harás lo mismo, aun no entiendo porque te casaste con ella si la ibas abandonar – decía el hombre guardando las fotos en la cajita

En otro lado

Por tu cara no dormiste nada – decía Clef a su amigo

Tuve una mala noche – decía el tratando de no recordar lo que paso – Clef dime que sabes del proyecto Babilonia

_No mucho, solo escuchado rumores

¿Qué clase de rumores? – preguntaba el

_Que tu padre está apostando todo su dinero en construir un súper centro comercial a las afueras de la ciudad, según escuche otro empresarios al principio rechazaron su propuesta, pero viendo mejor la situación aceptaron, parece que el lugar donde tu padre quiere ubicar el nuevo centro comercial es muy visitado por los turista al ingresar a Tokio y quiera aprovechar…

_Para obtener más ganancias

_Así es, pero…

¿Pero qué? – preguntaba Latís

El lugar donde quiere construir tu padre, vive gente muy pobre, que no tiene donde ir ya que tu padre compro terrenos, donde había gente viviendo y los desalojo por construir otro centro comercial – decía Clef con tristeza

_Y quiere volver hacer lo mismo

_Así es, en ese lugar hay gente que se quedó sin casa en el primer desalojo y ahora se quedaran de nuevo sin casa

_Bueno así son los negocios

¡Latís! – decía Clef sorprendido

No podemos hacer nada, Clef mi padre no le importara nada hasta cumplir sus objetivos

En otro lugar

Mira Lucy – decía Ana señalando el periódico

¿Qué sucede Ana? – preguntaba Lucy y dirigiendo su mirada al periódico

Prin…cipe se casara…con una…ple…be…ya – decía la niña con dificultades para leer – lee esto Lucy, no te parece bonito como en los cuentos de hadas – decía la niña muy feliz

Tú lo has dicho en los cuentos de hadas, la realidad es otra cosa, pobre de ella espero que no la hagan sufrir – decía Lucy mirándola con tristeza a la joven del periódico que sonreía alegremente

_Porque dices eso Lucy, el príncipe la ama y la hará muy feliz

_Por cuanto tiempo

_No te entiendo

Olvida lo que dije, aún tenemos flores por vender, hay que terminar temprano e irnos a ver al padre Alberto – decía la joven cambiando el tema de la conversación – Ana tu eres muy pequeña para entender estas cosas – decía ella reflexionando - espero que este Príncipe no se convierta en Ogro y la abandone, la gente de clase alta solo hace sufrir al agente de nuestra clase, solo quiere jugar con nuestros sentimientos – pensaba ella con gran tristeza