Perdona si te llamo amor
Capítulo 4
Ya de noche, se encuentran los seis amigos de Eriol, hablando acerca de este en un Restaurante mientras lo esperaban.
-Pero ¿en serio está tan mal?- comenta Christina.
-Sí, incluso físicamente ha adelgazado, tiene mal color- le responde su esposo Spinel, provocando un suspiro de ella.
-Pobrecito, ¿no? Ha sido un golpe muy duro para él, estaba a punto de casarse con Kaho, la verdad es que le he llamado muchas veces pero no me atiende, no sé si lo tiene apagado o no lo coge, seguro no tiene fuerzas para hablar del tema, sólo Yamasaki lo ha conseguido- agrega Chiharu, estirando su brazo para que su esposo le tomara la mano.
-Sí, claro, tuve que presentarme en su casa; está destrozado- dice con excesiva dramatización que sus amigos no logran percibir- lo saqué de la cama, lloraba, era una tragedia, no quería que lo dejara solo, al final le tuve que decir que al día siguiente tenía una juicio, entonces me pidió que me quedará a dormir con él en su casa ¿Qué podía hacer?- todos sus amigos lo escuchaban lamentando la situación de Hiiragizawa, la verdad es que también querían a Kaho, pero ella decidió irse y él se quedó por lo que debían apoyarlo.
-¿Eso fue esta noche no?- le pregunta su esposa.
-Claro que fue anoche- le responde.
-Oh, cariño ¡qué buen amigo eres!- agrega provocando que este bese su mano.
-Cuidado, ya llegó, evitemos los comentarios de Kaho, porque es lo que más le duele- avisa Yue.
Al verlo, todos sus amigos se ponen de pie lo abrazan y saludan cordialmente, fingiendo sonrisas que Eriol notaba, y luego proceden a sentarse, el por su parte levanta su mano para que el mesero viniera hasta su mesa, este se acerca
-Buenas noches señores ¿qué van a tomar hoy? Sr. Hiiragizawa ¿dónde dejó a la Sr. Mizuki hoy?- pregunta, provocando en Eriol un gesto de irritación e incomodidad
-Oiga por favor, mejor traiga el agua si es tan amable- responde Spinel cortésmente, a lo que Eriol lo mira y agradece su respuesta.
En el resto de la cena Eriol trató de mantenerse al margen de las conversaciones, no se sentía tan bien como parecía, sus amigos procuraban hacerle pasar un buen rato pero el simplemente no estaba a gusto, si bien no se pondría a llorar por la situación, pero si extrañaba a Kaho, él llegó a amarla.
Unos días después en el Instituto, Sakura enfurecida golpea una máquina expendedora de refrescos.
-¡Qué rabia! Se acaba de tragar mi dinero- comenta propinándole una patada, pensando en lo sedienta que estaba.
Un atractivo chico, de ojos color miel, espalda ancha, alto y pelo castaño oscuro la observa y se acerca a ella con una sonrisa.
-¿Te ayudó?- Le pregunta
-Sí, por favor- responde ella ligeramente sonrojada.
-Soy un experto, a mí me ha pasado un montonazo de veces- Le explica mientras ingresaba otras monedas y daba dos golpes certeros a la máquina, ella lo observa con una sonrisa en el rostro, a lo que el agrega- ¿Qué quieres?
-Una Coca-Cola por favor-responde fervorosamente, él la selecciona y deja que ella misma recoja el refresco.
-Aquí la tengo, de verdad que muchísimas gracias- le dice viéndolo a los ojos con un fuerte sonrojo en sus mejillas mientras se alejaba.
-Siempre a tu orden, adiós- se despide Syaoran sin dejar de mirarla
-Adiós- hace un ademán con sus manos y se retira sin quitarle la mirada de encima, por su distracción terminó tropezando con una papelera, por lo que ella comienza a reírse nerviosamente y empieza a correr para no pasar más vergüenza
El amor es como un rayo: no se sabe dónde cae, hasta que ha caído- Henri Lacordaire…
Recostada a un barandal de uno de los pasillos del Instituto, Tomoyo teclea un mensaje rápidamente que decía: «Eriol ¿me vienes a buscar? La moto está reparada». Meiling y Rika notan la sonrisa de Tomoyo
-¡Ey! ¿A quién le estás escribiendo?- le pregunta Meiling, provocando nerviosismo en la chica.
-A nadie- responde tajantemente mientras guardaba su teléfono en el bolsillo de su chaqueta blanca.
-¿Cómo que a nadie? Déjanos ver- Meiling y Rika la toman de los brazos mientras que Sakura le extrae el teléfono del bolsillo y comienza a revisarlo- Vamos léelo, tenemos que saber- le dice Meiling, en este punto Tomoyo estaba muerta de la risa, rendida, tenía que contarles.
-Sí, léelo, tengo curiosidad- aparece Kurogane, con una sonrisa, haciendo que Sakura apague el teléfono y lo guarde en su bolsillo y que las chicas instintivamente pierdan la sonrisa y suelten a Tomoyo y den unos pasos atrás.
-Deja de meterte en lo que no te importa, el mensaje no era para ti- explica Tomoyo a la defensiva acercándose a él.
-Claro porque las cosas me las dices a la cara ¿verdad amor?-
-NO me llames amor- se defiende la chica
-A mí me da igual a quien le escribes- empieza a enojarse el chico
-Mejor- dice Daidouji
-Sólo quería decirte que ya tengo mi nombre artístico: Daddy Kuro- provocando las risas de las chicas que escuchaban todo a pocos metros- ¿Te gusta?- pregunta
-Claro, mucho- dice con sarcasmo- es muy original, sobre todo para alguien que hace hip hop- las chicas no paraban de reír, hasta Meiling ya hacía chistes con el nombre.
-Mira Tomoyo ¿Sabes por qué no funciónó lo nuestro? Porque eres una envidiosa- le dije acercándose peligrosamente a ella, para luego retirarse y dejarla enojada.
Eriol se encontraba con su equipo de trabajando ideando un buen slogan, una buena campaña que enganchara a las personas para que se vieran interesadas en comprar los caramelos "LA LUNA". Ya se estaba estresando e impacientando.
-Vamos, tiene que ser algo a lo grande, no quiero pasar el resto de mi vida en Kioto.- dice Eriol mientras se restregaba los ojos bajo sus gafas con frustración.
-¿Por qué? ¿Es feo Kioto?- pregunta Kero inocentemente.
-No sé, y no quiero saberlo- responde sarcásticamente Eriol y a lo lejos ve que Yue, su amigo estaba afuera del cubículo lo que lo dejo sorprendido, casi nunca frecuentaba su lugar de trabajo.- Ya vengo chicos, sigan trabajando por favor- les suplica a sus colegas, a lo que ellos asienten.
Eriol se acerca hasta su amigo quien, lo abraza desesperadamente.
-Perdona que no te haya avisado, yo nunca acostumbro hacer esto, solo que tengo un problemita del cuál necesito tu ayuda, sabes el respeto que te tengo
-¿Qué pasa?- pregunta Eriol, mientras ingresaban a su oficina.
-Camila me engaña- suelta Yue
-Disculpa ¿Qué? ¿Estás seguro?- pregunta el oji-azul atónito
- Claro que estoy seguro, ayer dejo dos pares de zapatos fuera encima de un vestido, lo que indica que esta indecisa, que tiene otro hombre en su vida, y eso lo vi en una película- comenta mientras su amigo lo ve sorprendido, su amigo era un paranoico, pero dejo que se desahogara- Necesito que vayas a este detective y averigües su vida- Extendiéndole una tarjeta- Es Yukito Tsukishiro, Te lo pido a ti porque sé que no te negarás.
-Ok, amigo, pero me debes una- dice pacientemente siguiéndole el juego.
Al terminar de conversar Eriol se dirige hasta los cubículos, pero su celular suena y lo atiende.
-Buenas- contesta
-Hola Eriol ¿aún no guardas mi número?- responde una chica que del otro lado de la línea sonreía abiertamente- Te espero cuando salga.
-Tomm…- Siente que estaba siendo observado, era el metiche de Kero que lo miraba con una sonrisa entretenida, haciendo que Eriol se ponga nervioso- Tomoyo, no puedo, no puedo ir.
-Vamos, te espero de todos modos- dice fingiendo tristeza en su voz, haciendo que Eriol sonría tontamente.
-Vale, te espero después de clase- se rinde Eriol y corta la llamada, a lo que se voltea y ve que Kero seguía mirándolo.
-Eriol, no sabía que tenías una hija- le dice Kero, provocando que Hiiragizawa estallará en risas.
-Yo tampoco- responde divertido.
Sakura ve al guapo chico que hace unas horas le había ayudado con la estúpida máquina de refrescos, toma una bocanada de aire y se le acerca con una sonrisa en el rostro
-Toma, no me gusta deber nada- Le extiende unas monedas, que este enseguida le devuelve.
-No, déjalo así, ha sido todo un placer invitarte, toma- le explica provocando un sonrojo en ella.
-De acuerdo, en fin… Eh, yo soy… Kinomoto… Ah, Sakura Kinomoto.- Dándole su mano con evidente nerviosismo.
-Un placer Sakura, soy Syaoran Li- aprentandole la mano
A lo lejos, Meiling y Tomoyo salen del instituto y esta última visualiza el carro negro que tanto esperaba ver
-Mira a Rika y Terada viven peleando- comenta Meiling
-Sí, y ahí está Kurogane, yo me voy- dice corriendo
-¿A dónde vas?- grita Meiling
-Luego te llamo y te lo explico- responde acelerando el paso, abriendo la puerta e ingresando y escondiéndose en el piso del asiento del carro, Eriol al ver esto deshace una sonrisa que al verla se le había formado, a lo que frunce el ceño.
-Rápido, deprisa, ahí está mi ex.- dice Tomoyo desesperada
-¿Tu ex y qué?- dice Eriol
-Mi ex y seguro no lo entendería- explica la chica
-¿No entendería qué?-
-No entendería y punto, además él es un busca pleitos-
-Siéntate, ya lo hemos dejado atrás- le dice Eriol para calmarla, la chica había comenzado a hiperventilar y al escucharlo le hace caso, se calma y se sienta, provocando que su falda se subiera más de lo correcto, para Eriol esto no pasó desapercibido, y tragó grueso al verle tan hermosas piernas.
-¿Qué te ha pasado? Llegas con media hora de retraso- pregunta Tomoyo sonriendo pícaramente, sin notar la mirada de Eriol, mientras se ajustaba el cinturón-
-Perdona pero tenía una reunión importante- le explica, ella solo suspira como respuesta, subiendo los pies al tablero.
Eriol, disimuladamente decide verle las piernas nuevamente y para su sorpresa la falda estaba dejando mucho más que ver, porque la chica había vuelto a subir los pies, no negaba que le gustaba la vista pero cuidaba su auto-
-Los pies, te lo ruego por favor, no subas los pies al tablero-le dice suplicante, ella los baja y sonríe, le estaba gustando hacerlo enojar.
-Mira, es por acá- señala un cruce
-No- grita la chica, viendo que el establecimiento tenía un claro letrero en rojo que rezaba: CERRADO- está cerrado, si te presentas a las doce es normal que este así- agrega a modo de reproche.
-¿Qué dices?- La mira y ella solo suspira con cara de preocupación.
-Oh, ¿y ahora cómo llego a la playa?- dice ella con preocupación y él solo agrega un -¡AH!
-Tengo una competición muy importante, bueno, en fin supongo que me llevaras- sonríe pestañeando vigorosamente para convencerlo
-¿Qué? ¡NOOO!- Niega con un dedo y la cabeza- No- sentencia y voltea al verla sonríe, y dice divertido- Ni soñarlo Tomoyo.
-Vamos acompáñame Eri- haciendo un puchero
-No me mires así porque es mi última palabra- dice certeramente Eriol.
Buenos chicos, esto fue todo por hoy, casi un año sin actualizar, pero aquí estoy.
Como vieron hay avances con Sakura y Syaoran, ya se conocieron, les aviso que el próximo capítulo estará bien interesante para nuestros Eriol y Tomoyo. Necesito que dejen sus comentarios al respecto, cualquier duda o sugerencia coméntenla, se los agradecería muchísimo.
Dulces Besos
