Exencion de responsabilidad: Ni One Piece ni sus personajes me pertenecen, son obra del buen hombre de Eiichiro Oda.


Nota de autor: Quiero aclarar que no dejaré ningún fic sin terminar, aunque sean fics de larga duración los seguiré escribiendo en cuanto saque algo de tiempo. Y por eso os quería recomendar que leyerais mis otros fics, pues creo que si os gusta este, mis otros proyectos también os gustarán.

Ahora que he dejado eso claro, por favor, disfrutar del capítulo.


Capítulo 4: El distrito de las sirenas y el problema de Sanji

-Parece que te vas acostumbrando a la gravedad de esta habitación- Habló Goku divertido mientras bloqueaba los débiles ataques de Luffy, que estaba sudando a chorros. El joven capitán ya se podía mantener en pie en la zona donde la gravedad estaba aumentada 10 veces aunque aún le costaba respirar pues el aire era una cuarta parte de lo que hay en la Tierra, lo malo es que ahora su maestro le había dicho que no le iba dar nada de carne hasta que no le diera un puñetazo. Lo único bueno era que la temperatura era soportable y no como en otros momentos del día que llegaban a hacer 50 grados centígrados o 40 grados bajo cero.

-Ahhh- Suspiró Luffy mientras se dejaba caer sobre el suelo intentado quitarse el sudor de la cara. -Sin carne no puedo pelear bien- Se quejó.

-Esa es la cuestión, Luffy, tendrás que aprender a pelear en las condiciones más hostiles que puedas imaginar. Sin comida, ni un sorbo de agua, tienes que estar preparado para la situación donde lo único que te quede sea tu voluntad- Respondió Goku mientras se acercaba hasta quedar a un metro de Luffy. -Además, la fuerza bruta es una de las cosas más importantes en una pelea, pero la inteligencia también lo es. Debes ser capaz de adaptarte a los diferentes tipos de luchadores que te irás encontrando en tu camino. He observado que, en tu mundo, bueno, el mundo de ahora, la gente depende mucho de esos poderes que obtenéis a través de lo que llamáis 'frutas del diablo', y eso es un tremendo error. Por lo que te prohíbo por los próximos dos meses usar tu fruta del diablo- Retó a Luffy que se había sentado al recuperar un poco de fuerza. El más joven enseguida procesó las palabras de Goku y se indignó.

-Pero no es justo, todos mis ataques dependen de mis poderes de goma- Refutó Luffy, pero Goku no iba a cambiar de opinión.

-¿Me estás diciendo que sin esos poderes eres un completo inútil?- Cuestionó Goku serio haciendo que el moreno bajara la cabeza sin ningún argumento para discutir. -Una cosa más, me dijiste que tú luchas porque quieres proteger a los que te importan… Pero dime una cosa: ¿sabes quiénes son los tenryubitos?-

-Sí, son unas personas malas que hicieron daño a un amigo mío y que intentaron comprar a Keimi como si fuera un objeto- Contestó Luffy igual de serio. A Goku se le hinchó una vena en la frente, sus músculos se tensaron y el suelo comenzó a temblar levemente, pero logró calmarse tras unos segundos pues no podía culpar al chico, él era joven y estúpido.

-¿Conoces a alguien con la marca de los Dragones Celestiales?- Preguntó una vez calmado. Luffy pensó un poco y recordó que Hamocock la tenía y que ella también había sufrido a manos de esas personas. Luffy asintió. -He de asumir que tampoco sabes en detalle lo que esas personas tuvieron que pasar…- El joven capitán volvió a asentir.

Habían pasado ya un mes y medio juntos y Goku sabía que el chico no era alguien al que le explicaras la cosas con rodeos y con tacto, o se lo decías directamente o no lo entendería. Quizá iba a ser bastante duro escuchar todo lo que desconocía de esas "personas", pero ya iba siendo hora de que conociera en la clase de mundo en el que vive.

Asique comenzó a resumirle quienes eran los tenryubitos, los privilegios que tenían y cómo vivían, cosa que provocó una mueca de asco y enfado en la cara de Luffy. Luego le contó sobre la esclavitud, y terminó por decirle lo que les hacían a los esclavos, especialmente a las mujeres. Luffy no podía creer que algo así pudiera estar pasando en el mundo, era demasiada información, demasiada crueldad para asumirla de golpe, era algo que sucedía a diario y que nadie hacía nada por evitarlo, es más, la marina, donde servía su abuelo, protegía a esos hijos de puta. Algo dentro de Luffy se rompió, no sabía cómo expresar sus sentimientos, su dolor y culpabilidad por haber sido tan estúpido de nunca haber querido interesarse por ese tipo de cosas. Por Oda, había sido un completo y maldito imbécil.

"Ha-hancock y sus hermanas…" Pensó Luffy. Una lágrima, una risa nerviosa y un tic en el ojo… sus manos, sus brazos, sus piernas… todo su cuerpo temblaba erráticamente sin saber cómo reaccionar, no encontraba la forma de reaccionar ante lo podrido que estaba el mundo hasta que…

-¡AHHHHHHHHHH!- El grito de Luffy fue tan desgarrador que le hizo escupir sangre. -¡¿Por qué existe algo así, Goku?!- Cuestionó Luffy con la frente pegada al suelo y tirándose del pelo. La impotencia que estaba sintiendo en ese momento no se podía describir de ninguna manera, incluso el propio Goku se sobresaltó al ver y sentir la tremenda ola de Haoshoku Haki que había emanado a partir del grito de Luffy. El joven capitán no pudo evitarlo y comenzó a llorar mientras golpeaba una y otra vez el suelo con sus puños, desde lo de Ace se había prometido no volver a perder la cabeza de nuevo, pero esto era demasiado. Luffy sintió como le levantaban por los hombros pero él seguía cabizbajo y sin abrir los ojos.

-¡Mírame Luffy!- Ordenó Goku mientras la daba una sacudida. -¿Crees que eres el más indicado para quejarte y llorar? ¿Por qué vas a luchar?- Preguntó pero Luffy seguía sin abrir los ojos. Al no recibir respuesta alguna, Goku arrojó a Luffy al suelo y dio media vuelta para comenzar a andar. -Creía que había elegido bien, pero se ve que no sirves para na…- No pudo terminar la frase pues Luffy se había abalanzado contra él en su Gear Second sorprendiendo a Goku que tuvo que esquivar un puñetazo que consiguió rozarle y crearle un pequeño corte en la mejilla.

-Entréname- Dijo Luffy con una voz que Goku pocas veces había escuchado. -Por favor, no permitiré que algo así siga ocurriendo- Ahí estaba, en los ojos de Luffy, la misma mirada de determinación y confianza en sus palabras que le hicieron recordar a su viejo amigo Vegeta cuando le decía que le superaría. Goku no podía haber elegido mejor.

-Está bien- Aceptó Goku con orgullo disimulado, Luffy sonrió agradecido pero tremendamente exhausto. -Ahora vamos, te has ganado tu carne- Anunció mientras se limpiaba la sangre que le había dejado el corte en su mejilla. El cuerpo de Luffy recuperó su color normal, dejó de expulsar vapor y cayó desmayado. Pero antes de que tocara el suelo, Goku lo cogió y lo cargó. -Creo que ha sido suficiente por hoy, pero más te vale estar preparado para lo que queda de año- Habló mientras caminaba hacía las habitaciones para descansar.

Fin del flashback

Luffy abrió lentamente los ojos después de haber soñado con uno de los recuerdos más importantes de su vida.

-¡Luffy!- Gritó Chopper de júbilo mientras abrazaba al pelinegro.

-Por fin despertaste- Dijo Usopp acercándose a su capitán.

-Nos tenías preocupado- Añadió Sanji con una sonrisa mientras le lanzaba el sombrero de paja que se colocaba a la perfección en la cabeza de Luffy. El moreno sonrió contento al ver que sus nakamas se encontraban bien, aunque no estaban todos, pero enseguida se concentró un poco y pudo tranquilizarse al saber que los demás estaban bien.

-¿Dónde estamos? ¿Y mi ropa?- Preguntó Luffy mientras veía que se encontraba vestido solo con sus bóxer y con una camiseta que francamente le quedaba muy ajustada, por lo que decidió quitársela.

-Luffy-chin…- Keimi se sonrojó y casi se le cae la bandeja donde llevaba la comida para los chicos al ver a Luffy sin camiseta.

-¡Oi Keimi!- Saludó Luffy con su clásica sonrisa.

Keimi intentó no fijarse en el cuerpo de Luffy, pero no lo consiguió hasta que las mini-sirenas trajeron la ropa de los huéspedes ya seca, aunque aún se le hacía difícil. Tras haber entrado en calor gracias a la sopa fría de algas cortesía de la sirena de cabellos verdes, los mugiwaras fueron guiados por ella hasta la superficie para ver la isla Gyojin por primera vez.

···

-Luffy-chin- Llamó Keimi mirando al moreno que se encontraba con los pantalones remangados y chapoteando con los pies dentro del agua mientras todos miraban a Sanji más feliz que en toda su vida al nadar entre hermosas sirenas. -¿Por qué no nadas con las sirenas?- Preguntó la peliverde tímidamente pues ella podría nadar con él también.

-Luffy no puede porque es usuario- Explicó Chopper de forma profesional entristeciendo a la joven sirena al hacerla recordar ese detalle.

-¿Quién dice que no puedo nadar?- Preguntó Luffy con una sonrisa mientras se ponía de pie y se quitaba la camiseta.

-¿Las leyes de la naturaleza?- Inquirió Usopp de forma irónica pensando que el pelinegro seguía siendo el mismo chico despistado.

-Os tomáis todo al pie de la letra- Dijo Luffy para acto seguido zambullirse al agua alertando incluso a Sanji. -Eso sí, me cuesta bastante… pero merece la pena shishishi- Rio el moreno mientras se mantenía a flote dejando a todos sin palabras.

-¿C-cómo?- Murmuraron Chopper, Usopp y Sanji sin creer lo que sus ojos estaban viendo. Antes de que Luffy pudiera contestar, Keimi lo arrastró por el agua para nadar junto a él.

-¡O-oi Keimi, que yo no nado tan bien como una sirena!- Se escuchó la voz con miedo del moreno al acercarse al grupo de el resto de las sirenas.

Los mugiwaras querían indagar más en la sobrenatural habilidad de su capitán para mantenerse en el agua sin perder fuerzas y morir ahogado, pero vieron un barco flotante acercándose y las sirenas les pidieron que se escondieran, al fin y al cabo, eran piratas. Todos permanecían escondidos de la guardia real y parecía que ya se iban a marchar, pero un gran chorro de sangre salió disparado de entre las rocas y enseguida supieron a quién pertenecía esa sangre.

La armada regresó y Chopper fue el primero en hablar pues las intenciones de los soldados no parecían muy cordiales. El reno comenzó a pedir y a suplicar que alguien donara sangre para el rubio, para poder salvarle de un desangramiento inminente, pero nadie movía un dedo, cosa que hizo que el miedo en los corazones de los mugiwaras aumentara.

-¡Por favor!- Luffy se arrodilló. -¡Denle un poco de su sangre a Sanji!- Pero una vez más, nada. El capitán no daba crédito, ¿es que acaso iban a dejar que una persona muriera delante de ellos?

-¡Hamo, hamo, hamo!- La risa burlesca de alguien se hizo eco por todo el lugar. -Estos humanos solo dicen estupideces- Luffy reconoció a los tipos que les habían intentado reclutar antes de entrar a la isla Gyojin, y al ver carcajear a ese tipo, el moreno no pudo evitar enfurecerse. -No pueden hacer nada, nadie donará sangre a seres inferiores como ustedes…- Dijo el cuellilargo de forma despectiva, Luffy estaba tratando de pensar en algo para poder ayudar al cocinero pero no podía hacer oídos sordos a las gilipolleces que estaba diciendo ese pirata. -Es inútil, sólo dejen que se desangre y…- Cuando el gyojin iba a terminar la frase, una mano abierta le cogió de la cara y le estampó contra el suelo, hundiéndolo en las rocas dejándolo "dormido" por un par de horas.

-…-

-Si no quieres ayudar, vale. Pero si te vas a burlar de mi nakama más vale que estés preparado- Avisó el pelinegro al alejarse unos pasos del cuerpo inconsciente del gyojin, los otros piratas decidieron que lo mejor sería no luchar y avisar a su jefe sobre este sujeto. Por su parte, el monstruo marino se abalanzó contra Luffy, pero se detuvo al ver la mirada airada del pelinegro, y se convirtió en un animal completamente dócil.

Keimi estaba igual de nerviosa, sin embargo, una idea iluminó su mente y decidió tomar prestado el transporte real. Llamó a Luffy y compañía para ir en busca de algún humano en el centro de la ciudad. La peliverde pidió disculpas y explicó el porqué del motivo de que los gyojin no donaban sangre a los humanos.

Los mugiwaras se volvían a encontrar en una situación crítica y no había ninguna garantía de que pudiesen encontrar a alguien que donara algo de sangre pues durante las últimas semanas algo o alguien impedía la entrada de personas a la isla.

To be continued…


Hooola a todos, he vuelto con un capítulo más de esta apasionante historia, espero que la estéis disfrutando.

Robin, Nami, Reiju, Rebecca y Hancock son las mujeres que estarán en el harem de Luffy, aunque puede que añada alguna más, aun no lo sé (sigo aceptando sugerencias).

Sin más que decir, dejar un like si os ha gustado y suscribiros para más contenido. Yo me despido con enorme abrazo psicológico para la gente que esté leyendo este fic, hasta pronto.