Ninguno de estos personajes me pertenece, todos son de J. K. Rowling, yo solo me divierto con ellos. Los personajes que no reconozcas de la historia y parte de la misma son mías.

Buscando Mí Destino

3.-Explicaciones Ilógicas & Verdades Ocultas


La enfermería era un lugar muy singular y muy limpio…y Madame Pomfrey era sin lugar a dudadas una persona encantadora, pero cuando se trataba de sus pacientes y su enfermería, no lo era tanto.

Cuando Dumbledore y Giselle llegaron a la enfermería Madame Pomfrey no se veía por ningún lado

-Madame Pomfrey- le llamo Dumbledore, Madame Pomfrey salió de su despacho

-¿Qué pasa Albus?- Madame Pomfrey se detuvo en seco cuando diviso a Giselle a un lado del director y exclamo

-Oh, Por merlín, ¿Niña que te ha pasado?- Giselle se sonrojo y se encogió de hombros

-La señorita Mason, ha tenido un percance durante su trayecto a Hogwarts. Podrías revisarla y verificar que todo esté en orden Pomfrey -

-Por supuesto Albus-dijo Madame Pomfrey mientras se acercaba a Giselle- Vamos pequeña- dijo mientras tomaba de la mano a la niña para guiarla a través de la enfermería. La guio hacia unas cortinas donde Giselle se cambió la ropa por una bata de la enfermería.

Madame Pomfrey la reviso minuciosamente hasta asegurarse que las heridas superficiales sanarían pronto y que estaba en perfectas condiciones, solo entonces la dejo salir. Giselle tomo algunas prendas que le había dejado Madame Pomfrey en una silla contigua.

Después de vestirse Giselle se aseguró de que nadie estuviera en el pasillo, cuando observo que ni una mosca pasaba se dirigió a prisa hacia el vestíbulo, pero se detuvo bruscamente al identificar unas voces

-Albus crees que sea sano dejar a esta…muggle quedarse aquí en el castillo- ese debía ser Snape

-Muchacho, no debes preocuparte por ella- Giselle se recargo en la pared de piedra

-Ella no me preocupa en lo absoluto Albus… además creo que lo mejor será mandarla a su tiempo, esa niña no pertenece aquí- en eso Snape tenía razón y Giselle no podía rebatirlo, pero ¿Podrían regresarla a su tiempo? ¿Su padre la estaría buscando? ¿Y si nunca lograban regresarla a su lugar de origen? ¿La dejarían quedarse en Hogwarts?

-Su lugar está aquí Severus, ella viajo desde muy lejos hasta llegar aquí… cuando pudo haberlo hecho a cualquier otro lado- dijo Dumbledore como si la conversación empezara a fatigarlo

-Espero que no te equivoques Albus- exteriorizo Snape. Giselle pensó que quizá era el momento de salir a su encuentro. Tomo aire y con una tranquilidad que no sentía salió casualmente al pasillo.

-Con que aquí esta Señorita Mason- dijo Dumbledore con un brillo en los ojos- la estábamos esperando-

-¿Puedo saber para qué?- cuestiono ella

-Creo que debemos ir a su despacho profesor Dumbledore, no olvide que Peeves anda cerca y no queremos… distracciones- declaro Snape sin dejar de observar a Giselle.

-Cierto Severus, vamos- dijo el director mientras emprendían el camino hacia su despacho. Avanzaron varios pasillos cuando una voz femenina capto su atención.

-¿Albus? – la mujer era (descripción de McGonagall)- Snape me dijo que querías hablar conmigo-

-Minerva, sí…así es, íbamos a mi despacho justo ahora-

-Vayamos al mío queda más cerca- dijo la profesora mientras sin prestar atención a Giselle emprendían el camino por otros pasillos. Llegaron al despacho de McGonagall y fue ahí donde la subdirectora se dio cuenta de la presencia de la joven.

-¿Quién es ella?- cuestiono sin dejar de observarle inquisidora mente

-Ella mi querida profesora, es la razón por la que mande llamarla- le explico Dumbledore

-Se pude saber quién es y que hace aquí… ni siquiera han comenzado las clases, faltan algunas semanas y…-

-Eso es algo que vamos a explicar, ahora si no le importa, quisiera tomar un poco de té- y con un movimiento de varita hizo aparecer unas tazas y unas galletas. Todos tomaron asiento y se dispusieron a degustar un poco del té. Giselle se encontraba incomoda pues el silencio se le hacía bastante pesado y al parecer lo mismo sentía Snape y McGonagall, pero Dumbledore parecía ajeno al cumulo de mociones que tenían sus profesores y la pequeña desconocida.

-Profesor… puede usted devolverme a mi tiempo- dijo Giselle lo más tranquila que pudo mientras trataba de calmar los nervios que amenazan con hacerse presentes

-Eso, señorita Mason, es algo que no puedo responderle ahora-respondió Dumbledore con una sonrisa amable en los labios

-Supongo que quiere regresar a su hogar lo más pronto posible- dedujo Snape mientras observa a Dumbledore con cara de "te lo dije viejo bobo"

-Creo que no entiendo de lo que hablan…alguien podría explicármelo- demando McGonagall mientras intentaba entender el reciente intercambio de frases. Pero Dumbledore en vez de contestarle a la profesora se dirigió a Giselle

-Señorita Mason, creo que ha sido un día largo para usted, porque no va con Filch y le pide que le asigne una habitación- dijo condescendiente-Profesor Snape-

-Si-dijo este dejando su taza de té sobre la mesita

-¿Por qué no acompaña a la señorita Mason?- dijo Dumbledore dirigiéndose a Snape

-Yo…si señor- dijo Snape renuente ante las palabras de Dumbledore. Ambos, Giselle y Snape salieron de la oficina de McGonagall sabiendo que había algo que Dumbledore ocultaba y que de una manera muy sutil los había corrido, pues entendían que tenía que hablar primero con McGonagall pero algo que les intrigaba a ambos era el que tenían que hablar.

Mientras tanto en el despacho de McGonagall, Dumbledore tomaba su té con una infinita calma mientras McGonagall esperaba expectante a que hablara

-Ahora me explicaras que pasa Albus-

-Bueno, mi querida Minerva, sucede algo muy curioso… resulta que la señorita Mason de alguna manera asombrosa logro traspasar las barreras que protegen al castillo de cualquier muggle -

-Pero Albus, eso es imposible- dijo McGonagall al tiempo que recordaba a la chica, debía tener escasos 11 años, y por si fuera poco esa era magia muy avanzada para una niña de esa edad y menos siendo muggle - ningún muggle ha sido capaz de hacer semejante cosa-

-Lo que nos lleva a deducir que ella no es una simple muggle-

-Estas diciendo que desciende de Magos- dijo McGonagall aún sin creerlo-¿Cómo pude ser posible una cosa así?

-Tengo unas teorías al respecto-

-¿Qué clase de teorías?- antes de que le director expusiera sus ideas ante la profesora McGonagall tocaron la puerta.

-Adelante- dijo la profesora. La puerta se abrió y dejo paso a Madame Pomfrey

-Pomfrey. Dime como esta la señorita Mason-

-Ella esta en perfectas condiciones. Es una niña por demás sana. Sus lesiones en la piel sanaran en uno días y estará como nueva. No será necesario mantenerla en la enfermería por lo que yo recomiendo que se vaya a su casa-

-Me temo que eso no será posible. El profesor Snape esta a cargo de la señorita Mason- dijo el Dumbledore de lo más despreocupado, como si comentara el clima

-¡¿Qué?!-

-Él es su tutor Minerva, y no me mires así- la profesora McGonagall frunció el ceño ante aquella declaración, pero tendría que hablar con Dumbledore es cuanto se marchara Pomfrey – Pomfrey, dime notaste algo raro-

-¿Raro? ¿Qué quiere decir con raro Dumbledore? La niña esta en perfectas condiciones a sus 11 años. Nada fuera de lo normal ¿O debería haber algo?- se defendió Madame Pomfrey como si el director la hubiese tachado de incompetente ante la revisión de sus pacientes

-Oh no, por supuesto que no Pomfrey, gracias por todo. Puedes irte-dijo amablemente el director

-Bien, cualquier cosa ya sabes donde estoy- Madame Pomfrey salió del despacho de la profesora McGonagall y se dirigió a su oficina en la enfermería.

Momentos más tarde Giselle traspasaba las puertas de la enfermería con un no muy simpático Severus Snape.

La enfermería se encontraba desierta

-¡Pomfrey!- le llamo Snape. Nadie contesto.

-Creo que no esta…-

-No me diga, no lo había notado- dijo Snape sarcástico mientras emprendía el camino de regreso al despacho de la profesora McGonagall. Giselle le iba siguiendo muy de cerca.

-Profesor Snape, pudo ayudarles en algo-dijo Pomfrey al verlos salir de su despacho

-Sí, Albus ha dispuesto que le asignes una habitación a la niña- dijo Snape sin rodeos dispuesto a deshacerse de la niña.

-No soy una niña- replico Giselle, pero Snape ni se inmuto, ni le hizo caso por que siguió con la explicación

-Creo que sería bueno que ocupara alguna habitación en las mazmorras ahí la estaré vigilando… para que no le pase nada-dijo Snape observándola fijamente

-Está bien, le preparare una habitación ahí… vengan conmigo- ambos siguieron a Madame Pomfrey hacia las mazmorras


Mucho tiempo sin actualizar y por fin hoy decidí hacerlo!

Gracias a todos aquellos que se toman la molestia de leer esta historia, se que con el tiempo les gustara si están tan loc s como yo! jajaja no se crean...

De verdad garcias! Los quiero!

Bye