Campamento Mestizo: Casa Grande

Los líderes de las cabañas estaban alrededor de la mesa de Ping Pong, el señor D hizo aparecer sodas y nachos con queso para todos; Merida estaba en el medio, debido a su victoria contra Clarisse la Rue, se llamó a un consejo de guerra con los líderes de las cabañas. Merida DunBroch de la cabaña de Zeus, Eugene Fitzgerber/Flynn Rider de la cabaña de Hermes, Kristoff Pabbie de la cabaña de Apolo, Wilbur Robinson de la cabaña de Afrodita, E. Aster Bunnymund de la cabaña de Ares, Toothiana de la cabaña de Hécate, Leo Valdez de la cabaña de Hefesto, Karen Valence de Deméter, Mary Katherine Bomba de la cabaña de Atenea, Violeta y Dash Parr que eran hijos de Nike, fueron los que acudieron a la reunión, en cuanto a las demás cabañas, sus líderes no habían llegado al campamento o estaban deshabitadas.

"Bien, todos se preguntaran el porqué de esta reunión" dijo Quirón "Son dos cosas, la que conocen como la situación Preocupante del olimpo y la encomienda de una misión" Quirón se paseó alrededor de la mesa "Como la mayoría ya sabe, Phobos el dios del miedo se rebeló contra el olimpo y no conforme con ello, le robo sus poderes a su hermano gemelo Deimos, él ha estado reclutando tanto monstruos, como semidioses, ha habido ataques menores, como la estampida de caballos negros que hubo en Dallas, el apagón de hace un mes en Washington y el más intrigante, el regreso de Mor`du el oso demonio" Merida palideció al oír la última frase.

"¡No puede ser cierto, Merida destruyo al oso el verano pasado, yo estuve allí!" dijo Eugene.

"Nada es imposible para el nuevo señor del miedo y el terror" dijo el señor D.

"No sé porque, pero tengo el presentimiento de que la misión de la que hablas es para mí" dijo Merida.

"Eso es verdad Merida, esta será tu primera misión, claro si la aceptas; jamás entendimos como una niña tan pequeña como tu pudo derrotar a un monstruo tan peligroso como Mor`du, hasta que vimos con qué facilidad derrotaste a Thalía Grace y ahora a Clarisse" Quirón se paró enfrente de ella "Tu eres la única que puede destruirlo, o por lo menos traernos alguna pista de su paradero o cuanto poder tiene"

"Escocia" dijo Leo.

"¿Qué?" lo miraron todos confundidos.

"Merida es de Escocia, y ella ya sabía de la existencia del oso, tal vez ella, cuando regrese a casa, pueda buscarlo e informarnos de sus avances" dijo Leo.

"No es mala idea, gracias Leo" dijo Merida sonriéndole a Leo. "Regresare a casa el 21 de diciembre, tendré tiempo para entrenar y poder luchar contra el oso"

"No es necesario que pelees con él, solo debes descubrir su paradero y su fuerza, tal vez él nos guie hacia Phobos" dijo Quirón.

"Phobos siempre tan caprichoso y orgulloso, la última vez que estuvo en el olimpo dijo que ahora se llamaría Pitch…Pitch Black" dijo el señor D.

"¿Qué clase de nombre es ese?" dijo Leo "Y en todo caso Merida podría vencerlo fácilmente, recuerden que puede controlar el fuego al igual que yo"

"La verdad Leo, solo controlo el fuego porque aún no se generar rayos, no soy como tú, solo es que no he logro poder generar ni un mísero rayo" dijo Merida afligida.

"Perdona Merida, no quería" Leo se acercó a ella y le tomo de un hombro.

"No es nada Leo" le sonrió.

"Entonces, la misión de Merida es seguir al oso cuando ella regrese a Escocia" dijo M.K.

"Exactamente" dijo Quirón "Claro si ella acepta"

"Si, acepto la misión" ella se puso de pie al igual que Leo "Pero no podré hacerlo sola"

"Yo iré" dijo Leo.

"Leo, tu eres un veterano y sería mejor que esta misión la hicieran los que aún no han tenido una misión" dijo Quirón.

"¡Oh! Cierto, pero eso no evita que no les proporcione las armas ¿O sí?" respondió Leo.

"Claro que puedes ayudarlos con eso, Leo" dijo Quirón "Merida, tu puedes escoger a tus acompañantes"

"Eso será fácil, Flynn, Kristoff y Wilbur, claro si es que él puede" los tres se levantaron al oír sus nombres.

"No te preocupes Merida, seguro mi padre entenderá" Wilbur se acercó a ella y la sujetó de los hombros; Violeta Parr se puso roja de celos.

"Si los cuatro irán a Escocia, será mejor consultar al oráculo, Rachel Elizabeth Dare" dijo Quirón jugando con su barba.

"¿No la conoces Merida?, eres su vivo retrato" respondió el señor D.

"Por desgracia, ella no se encuentra en esto momento en el campamento, le enviaremos un mensaje Iris y esperaremos su llegada" Quirón tomo una lata de soda "Pueden disfrutar ahora de los nachos y las sodas, pueden jugar ping pong"

"Solo queda esperar Merida" Wilbur la abrazo.

Rapunzel seguía asombrada viendo a aquel hombre en si jardín, era rubio y tenía la piel bronceada. "¿Eres quien creo que eres?" dijo Rapunzel.

"Si mi pequeña, soy Apolo, tu padre" Rapunzel corrió y lo abrazo alrededor del cuello, él le devolvió el abrazo. "Sé que iras al campamento, pero también deberías saber a los peligros a los que te enfrentas"

"Sé que me enseñaran a pelear, tal vez pueda lastimarme pero no me importa" Apolo sonrió.

"Sé que aprenderás, pero no me refería a eso" se puso de rodillas para hablar con ella "Canta para mí, mi pequeña"

Rapunzel empezó a cantar "Flower gleam and glow; let your power shine; make the clock reverse; bring back what once was mine" Su cabello se ilumino al momento que cantaba "Heal what has been hurt, change the fate's design; save what has been lost, bring back what once was mine; what once was mine".

"Tienes un gran don, que debe ser protegido" Rapunzel al oírlo recordó que esas eran las palabras que Gothel le decía cuando ella quería salir de la torre "Pero también debe ser compartido; por eso prométeme que sanaras a todos, tanto de sus heridas, como de su miedo"

"¿Por qué es tan importante que sane su miedo?" dijo Rapunzel.

Apolo se puso de pie "Ven Rapunzel, caminemos; hay muchas cosas que debes saber" el camino mas adentro de los árboles, la pequeña niña lo siguió "Tu sabes que hay dioses, del rayo, de los mares, del inframundo, ¿No?" ella asintió "Pues el dios del miedo, Phobos, se rebeló contra el olimpo y ahora no solo esparce miedo, sino también terror; ves lo importante que es que tú nos ayudes, tanto a semidioses como a los dioses" él le acaricio el cabello "Prométeme que cuando estés en el campamento, ayudaras a todos a sanar sus miedos, para que puedan combatir a Phobos, prométemelo"

Rapunzel permaneció callada un momento, miro a Pascal, el parecía decirle "Hazlo" ella sonrió y dijo "Lo prometo padre" sus ojos verdes resplandecían al igual que la sonrisa de Apolo.

A lo lejos se escuchaba la voz de la reina llamando a su hija preocupada "Debo de irme padre, ¿Volveré a verte?"

"Eso espero, me gustaría que tuvieras esto" en sus manos apareció un brazalete dorado con un colgante de un sol "Así siempre estaré contigo" se lo puso alrededor de su brazo izquierdo "Adiós mi niña" le dio un beso en la frente y después desapareció. La pequeña Rapunzel quedo sola en aquel gran jardín, su madre se acercó a ella corriendo.

"¿Cuánto tiempo llevas aquí?" le dijo.

"Desde el amanecer" le respondió mirando su brazalete.

"Vamos adentro mi niña" ambas se dirigieron al palacio, Rapunzel miro hacia atrás, con la esperanza de que el siguiera ahí.

Jack y Elinor estaban en las puertas del aeropuerto internacional de Escocia, Jack llevaba su bastón en su brazo derecho, hubo problemas para documentarlo en Nueva York y esta vez traía zapatos; la reina llevaba una pequeña maleta.

"¿Tienes tu pasaporte, Jack?" le dijo Elinor. Jack lo saco de la bolsa de su sudadera azul.

"Siempre" Ambos salieron a esperar a Frederick el los llevaría a DunBroch. A lo lejos una limosina color negro se acercaba hasta estacionarse frente a ellos, se abrieron las puertas traseras, de ellas salieron tres niños pequeños y pelirrojos de unos cinco años, llevaban el mismo tipo de ropa solo en diferente color, Hamish la llevaba roja, Hubert verde y Harris azul.

"¡Mama!" gritaron los tres saltando hacia los brazos de la reina, ella los llenaba de besos en la cara, Jack no pudo evitar sonreír.

"Les he traído regalos, bueno tuve que improvisar porque no tenía mucho tiempo" de la pequeña maleta saco tres gorras pequeñas de los Yankis y se las puso a sus hijos, también saco una esfera de nieve con la estatua de la libertad adentro "Esto es para ti Frederick" Frederick salió de la limosina y se acercó a la reina.

"Gracias su majestad, la pondré en mi escritorio y si me permite subiré su maleta al auto" el guardo la esfera en la bolsa de su saco y se llevó la maleta.

Hamish miro a Jack "¡Wow! ¿Quién es el mami?" dijo señalándolo con el dedo.

"Hamish ya sabes que es malo señalar; él es Jack Frost, va a quedarse con nosotros por un tiempo" respondió la reina Elinor "¡Frederick!" el hombre apareció casi enseguida "Podrías también guardar el bastón y la maleta de Jack"

"Claro señora, si me los permites jovencito" Jack asintió y se los entrego.

"¿Por qué tu cabello es blanco?" dijo Hubert "¿Para qué es el bastón?" dijo Harris.

"¡Wow alto! Son muchas preguntas" dijo Jack.

"Podemos seguir hablando de eso en el auto" dijo la reina Elinor. Los cinco se dirigieron a la limosina, Frederick les abrió las puertas; Jack se asombró, el jamás se había subido a una limosina, había visto muchas en Nueva York, pero jamás se había estado en una.

"¿Cuánto tiempo se quedara Jack?" dijo Hamish sentándose al lado de él.

"No lo sé querido, el tiempo que él quiera" la reina lo miro "O hasta que se cure" ellos no habían notado que Jack tenía el brazo izquierdo roto.

"¿Podemos firmar tu yeso?" exclamo Hubert.

"Claro, solo no escriban palabrotas" los niños sacaron de una bolsita unos marcadores del mismo color de su ropa y tomaron turnos para dibujar en el yeso de Jack.

Hamish puso su nombre y un intento de dragón, Hubert hizo lo mismo pero el dibujo un tiranosaurio, Harris puso su nombre y dibujo el rostro de Jack.

"Dibujan muy bien" dijo Jack.

"Años de práctica dibujando sobre las paredes" dijo la reina Elinor mientras desenrollaba un periódico.

"Su madre me dijo sus nombres, que tal si trato de adivinar quién es quién" dijo Jack y los tres asintieron "umm…creo que tú eres Hamish" señalando a Hubert "Tu eres Harris" señalando a Hamish "Y tu eres Hubert" señalando a Harris.

"Eres muy malo jugando a esto, los tienes en el brazo y no los recuerdas" dijo Hamish.

"Estaba jugando, sé que tú eres, Hamish y el de verde es Hubert y el de azul es Harris" rio y los trillizos lo hicieron también.

"¿Qué otro juego sabes?" dijeron los tres al mismo tiempo.

"ummm… ¿Qué tal caras y gestos?, cada uno piensa en una cosa y los demás trataran de adivinar que es cuando esa persona empiece a imitarlo"

"¿Podemos mamá?" dijeron los trillizos.

"Si no hacen desorden" respondió la reina aun con el periódico.

"Bien, que tal si empiezas tu Hamish" todos se sentaron en el suelo de la limosina, Hamish junto sus brazos a su pecho, comenzó a moverlos de arriba hacia abajo y caminar. "Un tiranosaurio" grito Jack, Hamish negó con la cabeza y se puso su mano atrás de la cabeza y alzando tres dedos.

"Princesa tiranosaurio" gritaron Hubert y Harris. Hamish asintió.

"Harris, es tu turno" dijo Jack. Harris se puso de pie, se puso derecho, junto las manos y haciendo gestos con la boca, como diciendo "Blah, Blah, Blah" Jack señalo a la reina Elinor, Harris asintió.

"Tu turno Jack" dijo Harris. Jack se puso de pie y puso sus manos a los lados de su cabeza y empezó a agitarlas y a dar grandes pasos.

"Eres pie grande" dijo Hubert.

"Cierto, es tu turno Hubert" Jack volvió a sentarse y Hubert se levantó.

"Ummm… algo difícil, ¡Oh, Ya se!" Hubert se alboroto el cabello y con sus brazos hizo la expresión de tener un arco y lanzar flechas.

"Hubert dijiste que era difícil, y es obvio que es Merida" dijo Hamish.

"Pero Jack no sabe quién es Merida, por eso es difícil, para él, pero difícil" dijo Hubert. Uno de los neumáticos de la limosina exploto, haciendo que la limosina se sacudiera, Hubert que estaba parado estaba a punto de caer.

Jack grito "¡No!" estiro su brazo derecho, haciendo aparecer un montón de nieve que abulto la caída de Hubert. Frederick detuvo la limosina de repente; todos se quedaron en silencio.

"Eres uno de ellos" dijo Hubert levantándose.

La reina Elinor bajo de la limosina para hablar con Frederick de lo que había ocurrido "Frederick te lo suplico debes guardar esto en secreto" exclamo.

Frederick saco otro neumático de la cajuela de la limosina "No se preocupe su majestad, de esto no sabrá nadie" la reina sonrió y volvió a entrar a la limosina. "Excepto el jefe Black" dijo Frederick dirigiéndose a cambiar el neumático.

Jack palideció aún más, miro las caras de los pobres niños.

"¡Esto es genial!" dijo Harris. Jack lo miro confundido.

"¿No les asusta?" dijo Jack, pero rápidamente recordó que su hermana Merida era también un semidiós, por eso no los asustaba.

"Ellos ya están acostumbrados, Jack" dijo Elinor. "Sera mejor que se calmen un poco, llegaremos a DunBroch en menos de media hora" la reina miro a Jack "Ahí podrás usar tus poderes, pero con mucha discreción, nadie debe saber lo que eres" Jack miro a los trillizos que habían empezado a hacer pequeños muñecos de nieve con el montón de nieve que Jack había hecho "Diviértete" Elinor le señalo con los ojos que fuera con ellos.

Jack hizo un poco más de nieve, con lo que los niños hicieron pequeñas bolas de nieve y comenzaron a lanzarlas. "Si una bola de nieve le toca a mamá les juro que hare que duerman con Maudie" dijo la reina Elinor haciendo que los niños evitaran lanzarlas muy lejos. Jack hizo pequeños copos de nieve y los niños trataron de atraparlos con la lengua.

Llegaron al castillo de DunBroch, mucha de la servidumbre los esperaba en las puertas, había nieve por todas partes, algo que a Jack le gusto. Bajaron de la limosina, la servidumbre saludo muy cariñosamente a la reina, aunque solamente se fue por dos días; Frederick le entrego fríamente el bastón a Jack.

"Ven Jack hay que jugar en nuestra habitación, hay una televisión, videojuegos, muchos juguetes y después comeremos sándwiches de nutella" dijo Hamish emocionado.

"Me convenciste con los sándwiches" Jack y los trillizos trataron de entrar al castillo, pero la reina quiso presentarle a todo el personal.

"Él es Jackson Frost, se quedara con nosotros un tiempo" dijo la reina, todos se quedaron mirándolo, las mucamas más jóvenes se ruborizaban; Maudie se acercó a él.

"Pero que niño tal lindo, te preparare una habitación y te hare chocolate caliente" Maudie le apretó las mejillas.

"Gracias…Maudie ¿Cierto?" dijo Jack cuando Maudy lo soltó.

"Si, llámame si necesitas otra cosa" Maudie vio su brazo "Te debe doler, te traeré también algo para el dolor" todos entraron al castillo. En el gran recibidor había cuatro tronos, uno muy grande, uno un poco menos grande, uno mediano y uno que era largo y pequeño. Se dirigieron al comedor, había una gran mesa con más de diez asientos; al lado había una chimenea y arriba de esta había un gran cuadro pintado de la reina y un hombre muy grande, con cabello pelirrojo y ojos azules, sonreía, Jack miro que le faltaba una pierna y en su lugar había una de madera.

"Es nuestro papi" dijo Hubert, él había notado que Jack estaba viendo la pintura "Él ya está en el cielo" dijo tristemente.

"Lo siento mucho" dijo Jack volteando a verlo.

"Él fue un héroe, así como Merida lo es ahora" dijo Harris caminando hacia Jack "¡Debes conocer a Merida, bueno por lo menos en pintura!" Harris los jalo del brazo bueno, a Jack casi se le caía el bastón; subieron las escaleras muy rápido, los otros dos niños iban detrás de ellos. Harris lo condujo hacia una sala, ahí habían varios retratos, de la reina y el rey, de los trillizos y varias esculturas de osos. "Es ella" Harris señalo un retrato muy grande de una chica pelirroja de cabello alborotado, con ojos azules, usaba un vestido azul verdoso, tenía una mano reposada en la cintura y la otra en el mango de una espada, ella sonreía; Jack se acercó para verla mejor, la vio de pies a cabeza, estaba boquiabierto, apenas y parpadeaba y su corazón de aceleraba.

"¡Hey! Sus ojos están arriba" dijo Hubert, Jack se sonrojo "Además es solo un cuadro"

"La verdadera es más bonita y podría matarte" dijo Hamish "Vamos a jugar, tomatito" Jack seguía sonrojado, los niños se dirigieron a su habitación, Jack antes de seguirlos volvió a ver el cuadro.

"Merida" suspiro y salió corriendo tras los trillizos.

Habían pasado una semana desde que Jack llego al reino de DunBroch, su brazo sanaba rápidamente, ya que siendo un semidiós eso era posible, pero el aún tenía una duda, ¿Quién era su padre o madre divino? Desde que estaba en el reino se sentía más seguro, le gustaba jugar y hacer travesuras con los trillizos, aunque la reina se molestaba un poco.

"¡Jack despierta, Jack despierta!" gritaban los trillizos al unísono.

"No, estoy invernando, cinco minutos más" decía bostezando.

"Pero es un día nevado" dijo Hamish. Jack se despertó de golpe, tomo su bastón.

"¿Por qué no lo dijeron antes?, salgan solo me visto e iremos a jugar guerras de bolas de nieve" los trillizos salieron de su habitación. Jack cambio sus pijamas por sus pantalones cafés, una de las camisetas que la reina le había regalado y su sudadera azul, quiso salir sin zapatos pero sabía que si no lo hacía, Frederick le diría que los usara. Jack se puso unas botas negras y salió con los trillizos. Ellos estaban muy bien abrigados, llevaban orejeras, bufandas y unas chamarras muy gruesas. Estuvieron a punto de salir, pero la reina los detuvo.

"¿No van a almorzar chicos?" los cuatro voltearon.

"Podemos almorzar después, la nieve nos espera" dijo Hubert.

"Está bien, pero en menos de una hora deben estar en el comedor" dijo la reina, los cuatro aceptaron y salieron "¡Jack!" el volteo a ver a la reina que lo había seguido "Sé que el frio no te hace nada, pero estaría más calmada si usas esto" ella le puso una bufanda color café alrededor del cuello.

"Gracias reina Elinor" ella le sonrió, el persiguió a los trillizos hasta el lugar donde se celebraban los juegos de los clanes.

La reina Elinor entro corriendo al castillo, en dirección a la gran biblioteca que tenía en el tercer piso, una pintura de toda su familia estaba sobre la chimenea de la biblioteca, cinco estantes gigantes llenos de libros cubrían las paredes, había un escritorio de vidrio soplado y una sala de color café. Ella subió por una de las escaleras de los estantes, "¿Cual libro era?" balbuceaba mientras leía los títulos de los libros "¡Este!" tomo un libro llamado Dioses Griegos y Romanos: Biografías y Poderes; la reina bajo y se dirigió a su escritorio, se sentó y empezó a ojear las paginas "¿Cuál de estos será?" detuvo el libro en una página con el enunciado Zeus, el señor de los dioses, miro la imagen que había en el encabezado algo nostálgica, siguió ojeando las paginas "¿Que poderes tiene Jack?, produce nieve, es muy travieso y juguetón; ¿Tal vez Hermes?, no, no lo creo" Elinor siguió leyendo hasta que escuchó el sonido de la puerta abrirse.

Jack y los trillizos jugaban entre los árboles, Jack había sacado varias bolas de nieve con su bastón para la guerra de nieve. "Hay que dividirnos, yo iré con Harris y ustedes dos estarán juntos en el otro equipo" les dijo Jack.

"No va ser justo, tú haces nieve" dijo Hamish.

"Pero tengo un brazo roto" exclamo Jack, los trillizos arquearon la cejas "Bien, ustedes tres contra mí; pero quiero treinta segundos de ventaja para esconderme" los niños aceptaron y cerraron los ojos para contar.

Jack subió a un árbol con facilidad aunque tuviera su brazo roto, espero a los niños; en unos segundos los niños estaban bajo su árbol escondite; hizo una pequeña bola con sus dedos y la lanzo hacia Hubert.

"¡Hey!" exclamo Hubert "¡Ya lo vi, está en el árbol!" Jack salto del árbol, pero en vez de caer, siguió flotando en el aire.

"¿Desde cuándo puedes hacer eso?" Dijo Harris.

"Desde siempre" respondió Jack, se impulsó y salió volando "Atrápenme si pueden" se burló. Los niños corrieron tras él.

Jack rebotaba entre los árboles, los trillizos se cansaron de correr y se sentaron bajo un manzano deshojado.

"¡Jack!" dijeron los tres. Jack llego volando con ellos.

"¿Qué pasa?" Jack se inclinó a verlos.

"¿Y si hacemos un muñeco?" dijeron Hamish, Hubert y Harris cantando.

"Está bien" Jack hizo que apareciera una montaña de un metro para hacer los muñecos. "Cada uno podrá hacer su propio muñeco"

Los niños empezaron juntando dos grandes esferas de nieve una sobre otra, Jack se volteó para hacer su propio muñeco, no le costó trabajo ya que controlaba la nieve, hizo uno grande, le puso los botones y los ojos con piedras, "Nos faltan zanahorias para las narices" volteo a ver a los trillizos, ellos habían hecho un muñeco un poco más grande que el de el "Creo que les funciona más trabajar en equipo" Jack los miro fijamente, noto que faltaba uno "¿Dónde está Hamish?" Hubert y Harris se alejaron un poco; Hamish salió del muñeco de nieve.

"¡Ahhh!" grito Jack mientras los trillizos se reían a carcajadas "Nunca me hagan eso, pero muy buena broma" Hamish estornudo "Sera mejor que ya regresemos o nos meteremos en problemas" los cuatro caminaron de regreso al castillo.

"¡Oh! Frederick me asustaste" dijo la reina Elinor cerrando el libro.

"Su alteza, tiene una video llamada con el jefe Stoick" dijo Frederick entrando a la biblioteca con una computadora portátil "¿Desea tomarla?"

"Claro, dame la computadora" él se la entrego; ella la puso sobre su escritorio "Si no te importa, quisiera hablarle sola" le dijo a Frederick, él se retiró haciendo una reverencia.

Frederick bajo las escaleras encontrándose con Jack; "Hola Frederick" le dijo pero Frederick no le dirigió ni la mirada "Bueno no" Jack se dirigió a la biblioteca de la reina Elinor, entro en aquel salón silenciosamente, pero la reina ni lo noto, ella estaba frente a una computadora portátil.

"Jefe Stoick, ¿Ha que se debe su llamada?" dijo la reina Elinor en un tono más dulce.

"¿No puedo saludar a una amiga de vez en cuando?" dijo la voz que provenía de la computadora; Jack se acercó un poco más.

"Claro que puede, bueno, ¿Cómo van las cosas?" dijo Elinor nerviosa.

"No van nada bien" respondió Stoick. Jack se acercaba más y más, pero la reina no lo notaba "Hiccup se aleja cada vez más, no puede llevarse bien con…"

"Gothel" dijo la reina con un tono más serio "Bueno también ha de ser difícil para él, creció sin su madre y tal vez la llegada de Gothel lo afecto, bueno si yo consiguiera una pareja, estoy segura que Merida haría lo mismo que él, alejarse un poco" Jack había llegado al lado de la reina, miro al gran hombre que estaba en la pantalla, tenía una gran barba y bigote pelirrojo. Miro el escritorio, había fotos de sus trillizos y en uno en particular solo con Merida, Jack tomo el cuadro sonriendo.

"¿Has pensado en buscar una pareja, Elinor?" dijo el jefe Stoick captando por un momento la atención de Jack.

"¡¿Una pareja?! ¡Claro que no!" exclamo la reina Elinor, cuando una mujer apareció detrás de Stoick.

"Si Stoick, Elinor ya no está en edad de buscar un hombre y además con cuatro hijos, ¿Quién querría eso?" dijo Gothel.

"Creo que tú no estabas invitada a nuestra conversación" dijo Elinor; Jack volvió a poner sus ojos en la fotografía de Merida.

"Y yo creo que tienes una pequeña sombra detrás de ti" dijo Gothel; Elinor volteo y vio a Jack sorprendida.

"¿Cuánto tiempo llevas aquí?" dijo Elinor.

"¡Ahh!... yo solo… Hamish tal vez esté enfermo" dijo nervioso aun con la foto en su mano.

"¿Quién es el Elinor?" dijo Gothel.

"Eso no te incumbe Gothel; será mejor que dejemos esto para otro día Stoick" dijo Elinor algo molesta.

"Claro Elinor" Stoick termino la llamada.

Elinor volvió a ver a Jack "Lamento que hayas visto eso" le dijo cabizbaja.

"Yo lamento haber entrado sin permiso" respondió Jack aun con la foto de Merida en la mano.

"Dices que Hamish tal vez esté enfermo" dijo en tono más leve "Baja con él, le llevare algo para que se cure y también a ti" Jack asintió y obedeció a la reina, Elinor se quedó sola un momento, una espesa niebla apareció enfrente de ella mostrando cada vez más claro la cara de su hija Merida.

Cuatro semidioses se dirigían a la Casa Grande, habían esperado días para aquel momento, el momento de oír su destino.

"¡Qué bien que el oráculo ya haya llegado!" dijo Wilbur "Empezaba a impacientarme"

"Que emoción, nuestra primera misión" decía Eugene "No puedo esperar"

"Lo mejor es que el Gran Desastre los hará completamente solos" dijo Kristoff.

Merida caminaba algo nerviosa "¿Alguna vez han recibido una profecía?" dijo levantando la mirada.

"No" dijo Kristoff "Pero son necesarias en toda misión"

"¿Qué tal si la profecía dice que uno de nosotros…?" ella trago saliva "morirá"

"No te preocupes, solo es una misión para conseguir información, no nos iban a mandar a matar al oso" dijo Eugene tratando de animar a Merida. Llegaron a la puerta de la casa, la abrieron lentamente. Ahí estaban Quirón, el señor D y Rachel Elizabeth Dare.

"¡Wow! Era verdad eres si vivo retrato" dijo Wilbur. Rachel igual se sorprendió de su parecido con Merida.

"Hola, soy Rachel Elizabeth Dare, el oráculo, felicidades por su primera misión" dijo Rachel acercándose a ellos.

"Wilbur, ¿Le enviaste a tu padre un mensaje Iris?" le dijo Quirón, Wilbur asintió "¿Te dio su bendición?"

"Claro, dijo que ya era tiempo de que me dieran una misión de verdad" dijo Wilbur.

"¡Esperen! ¿Necesito la bendición de mi madre para hacer la misión?" exclamo Merida.

"Creí que estabas enterada" dijo Quirón.

"Mi culpa" respondió Eugene.

"Su nueva novia hace que se le olviden las cosas" dijo Kristoff, Eugene le lanzo una mirada fulminante.

"Podría enviarle un mensaje Iris a mi madre, pero necesito saber la profecía" dijo Merida.

"Sera mejor que envíes el mensaje primero" le dijo Quirón.

"Por favor Quirón, tengo que escuchar la profecía primero, sino no poder explicárselo a ella" Merida lo miro tratando de convencerlo.

"Está bien, pero cuando termine iras directo a mandarle un mensaje a tu madre" Merida sonrió satisfecha "Ahora dejen a Merida y Rachel hablar" Quirón hizo una seña y tanto los semidioses como el señor D salieron de la casa dejando a Rachel y Merida solas; ambas se sentaron una frente a la otra.

"Oráculo de Delfos, por favor dime mi futuro en esta misión" dijo Merida. De los ojos de Rachel empezó a emanar un resplandor verde.

Rachel la miro y comenzó a decir; "Volverán a los orígenes de la hija más pequeña del rey de los dioses, sigue las luces que te guiaran a tu destino, no habrá muertes que lamentar, pagaras el precio de la magia; el miedo encontrara fascinante su ausencia; lo que no podía deformarse lo hará, y de una triste despedida sufrirán". Rachel volvió a la normalidad. "Espero haberte ayudado" dijo.

"Claro que lo hiciste" le respondió Merida "si me disculpan tengo un mensaje que enviar" Merida salió de la casa en dirección a su cabaña. Wilbur, Kristoff e Eugene la siguieron.

"¿Qué fue lo que dijo?" dijo Eugene, pero ella siguió caminando en silencio "Merida, me estas preocupando". Entraron a la cabaña de Zeus; Merida guardaba en una copa de plástico sus dracmas, tomo una; salió a la terraza, se dirigió una fuente de la que emanaba vapor y agua.

"Diosa Iris, acepta mi ofrenda" Merida lanzo el dracma a la fuente "Muéstrame a Elinor DunBroch" la niebla se dispersó, poco a poco fue mostrando el rostro de la reina.

"¡Merida!, ¿Sucede algo?" dijo la reina algo alterada "Jamás me envías mensajes".

"Mama…yo…" Merida respiro hondo "Necesito que me des tu bendición, me han…digo nos han otorgado una misión y no puedo hacerlo sin tu bendición".

La reina se quedó un momento pensando "¿Hay algún peligro mortal en esta misión?" dijo mirando directamente a Merida.

"No, el oráculo ya ha dicho que no habrá muertes que lamentar" Elinor la miro angustiada.

"Tienes mi bendición Merida" ella sonrió "Te deseo suerte en tu misión".

"Sobre eso" Merida paso su mano por la nuca "Esta misión debemos hacerla en DunBroch; ¿Crees que podrías recogernos antes?".

La reina volvió a quedarse callada para pensar "Llegare lo antes posible, pero antes debo ocuparme de un asunto" la niebla se dispersó; Merida y sus amigos se miraron entre sí.

"Otra vez a esperar" exclamó Merida. Quirón entro en la cabaña silenciosamente.

"¿Qué fue lo que dijo el oráculo?" Quirón miro a Merida algo extrañado "¿Podrías decirnos la profecía?"

Merida asintió mirando al suelo, levanto la mirada y dijo "Volverán a los orígenes de la hija más pequeña del rey de los dioses, sigue las luces que te guiaran a tu destino, no habrá muertes que lamentar" Merida respiro hondo antes de continuar "Pagaras el precio de la magia, lo que no podía deformarse lo hará, y de una triste despedida sufrirán" Merida odiaba mentir, pero sabía que tal vez la parte de que el miedo encontraría fascinante su ausencia, debía guardarla en secreto.

"¿Es todo?" la miro Quirón seriamente.

"Lo es" Merida volteo a ver la fuente, sabiendo que tendría que guardar en secreto una parte de la profecía.

Elinor entro al cuarto de Merida corriendo, sosteniendo un envase de jarabe para la tos, revisaba en los cajones desesperada "Sé que había dejado un poco por aquí" busco entre la ropa pero no encontró nada. "¡Ya se!, miro en el baúl que había enfrente de la cama, lo abrió, y encontró lo que buscaba; una pequeña bolsa de ambrosia que Merida había olvidado "Seguro no notara que le falta" Elinor salió de la habitación, bajo lentamente las escaleras y se detuvo al escuchar la conversación de los chicos.

"¿Por qué tienes una foto de nuestra hermana?" dijo Hubert; Jack se sonrojo.

"Por nada" respondió escondiéndola en su espalda.

"¡A Jack le gusta Merida!" gritaron Harris y Hamish.

"¡Ni siquiera la conozco!" dijo Jack.

"¿Y eso que importa?, no es necesario que conozcas a una persona para que te guste, además estas más rojo que un tomate" dijo Harris.

"¿Podemos cambiar de tema?" Jack guardo la foto en la bolsa de su sudadera.

"¿Cómo es que puedes volar?" dijo Hamish con una voz rara porque tenía tapada la nariz.

"Bueno, es una larga historia" los trillizos lo miraron atentos "Cuando yo vivía en Quebec tenía una familia, bueno una madre y una hermana; un día nos llevó a pescar y el barco se volcó, las aguas de Quebec son muy frías; ellas murieron ahogadas, yo me salve por ser, bueno, lo que ustedes ya saben que soy; me había quedado solo, un día escuche una voz en el viento, me dijo que el viento me llevaría a donde debía estar y pues el viento me llevo a Nueva York hace dos años, desde entonces he aprendido a controlar el viento para que me lleve a donde lo necesito"

La reina se quedó pasmada al escuchar la historia; se volvió hacia la biblioteca; volvió a revisar en los estantes en busca de un libro diferente.

"No este no es" deslizaba su dedo sobre los títulos de los libros "¡Bingo!" tomo un libro de color azul claro con el título Los Dioses del Viento, se dirigió de nuevo a su escritorio, lo abrió ojeando las paginas "Viento del norte…viento del norte" repetía constantemente; ella se detuvo en un capítulo del libro sobre un dios "¡Si, este debe ser!" dejo el libro en el escritorio y salió corriendo hacia el comedor a toda velocidad, aun sostenía el jarabe y la ambrosia.

Llego al comedor, los chicos estaban comiendo, Hamish estornudaba continuamente y Jack miraba discretamente la foto de Merida.

"Niños" los cuatro voltearon al escucharla; Jack volvió a guardar la foto "Partiremos a Nueva York mañana" los cuatro le lanzaron miradas confundidas; ella se dirigió hacia Hamish para darle el jarabe, lo vertió en una cuchara y él lo tomo sin quejarse, después se dirigió a Jack, le mostro la pequeña bolsa de ambrosia.

"¿Qué es eso?" dijo.

"Es ambrosia, el alimento de los dioses; come un poco, te sanara" Jack abrió la bolsa y tomo un poco de ambrosia, la puso lentamente en su boca y comenzó a masticarla. En un momento se sintió más fuerte, su brazo ya no le dolía.

Elinor tomo un cuchillo y cuidadosamente le quito el yeso; Jack se sorprendió, su brazo estaba perfecto.

"Puedes quedarte con el resto, pero no comas demasiado puede matarte" Elinor le sonrió "Ya es tiempo de que vayas al campamento mestizo" Jack la miro fijamente "Ya sé quién es tu progenitor".

Nueva York

La reina Elinor volvía aquel invierno en el mismo Jeep en el que llego, con ella iban los trillizos y Jack; llegaron a la colina mestiza, se estaciono entre unos árboles; volteo a ver a los niños.

"Hamish, Hubert y Harris será mejor que esperen aquí" los mellizos se entristecieron, no querían despedirse de Jack.

"Promete que volveremos a verte" dijo Hamish con lágrimas en los ojos.

"Les prometo que volveré a verlos y cuando lo haga, terminaremos los muñecos de nieve" los tres niños se abalanzaron sobre Jack, los cuatro tenían lágrimas en los ojos "Adiós niños" Jack bajo del auto, tomo su bastón y una pequeña maleta y siguió a la reina Elinor; caminaron un poco más, se encontraron con un hombre mitad caballo mitad humano.

"Un centauro" pensó Jack.

"Su alteza me alegra que haya venido" el centauro hizo una reverencia, bueno como pudo "Y veo que trae un acompañante" miro a Jack "Dime niño ¿Cómo te llamas?".

"Jackson Frost, puede decirme Jack" Quirón le sonrió.

"Reina Elinor, es muy emocionante hacía mucho tiempo que no teníamos visitantes mortales" volvió a mirar a Jack "Por favor pasen" la barrera que tenía el campamento dejo pasar a Jack con facilidad, pero Quirón tuvo que tomarle del codo a la reina para que ella pudiera cruzar; el llamo a un sátiro que estaba cerca "Busca a Flynn Rider y dile que vaya a la Casa Grande" el sátiro salió corriendo. "Bueno supongo que eres un semidiós".

"Claro que lo soy" dijo poniéndose el bastón en el hombro.

"Yo soy un centauro, mi nombre es Quirón y soy el director del campamento y seguramente te preguntaras ¿Quién es tu progenitor?" dijo Quirón.

"Él ya lo sabe" dijo la reina Elinor.

"Mi padre es Bóreas, el dios del viento del norte" dijo Jack orgulloso.

"Perfecto, será mejor que vayamos a la Casa Grande" Quirón camino, la reina y Jack lo siguieron. Jack miraba a todas direcciones. Llegaron a una casa enrome pintada de azul, dejo su maleta y su bastón en el pórtico y entraron en ella, el señor D estaba sentado en un sillón "Señor D, tenemos visitas" el señor D levanto la mirada.

"Reina Elinor que gusto verla" dijo poniéndose de pie.

"El gusto es mío señor Dionisio" respondió la reina e hizo una reverencia, Jack hizo lo mismo.

"Y supongo que él es un semidiós" dijo mirando a Jack.

"Si señor D y uno muy raro, un hijo de Bóreas" dijo Quirón.

"Con razón cuando entro me dio frio" dijo Dionisio volviendo a sentarse.

Elinor miro a Jack "Jack, ¿Puedes mostrarme lo que tienes en la bolsa de tu sudadera?" le dijo; Jack metió su mano y saco la foto de Merida.

"Perdóneme, iba a devolvérsela" le extendió la mano pero ella la rechazo.

"Puedes quedártela" le sonrió.

"¿Enserio?" dijo entusiasmado, la reina asintió; casi de inmediato él la abrazo muy fuerte.

Llamaron a la puerta "¡Quirón, soy yo, Flynn Rider!".

"Señor D podría acompañar a Jack a la puerta" el señor D se levantó de mala gana.

"Adiós reina Elinor" dijo Jack volviendo a guardar la foto.

"Cuídate mucho Jack" Elinor le dio un beso en la frente.

El señor D lo empujo de los hombros y lo llevo hasta la puerta, la abrió muy poco y saco a Jack "Ten carne fresca" le dijo a Flynn.

"Veo que ya conociste al señor D, él siempre es así, no te preocupes" le dijo Flynn "Mi nombre es Flynn Rider gusto en conocerte"

"Jack Frost es un gusto igual conocerte" Jack tomo su bastón y su maleta.

"No te preocupes, yo lo hago" Flynn tomo la maleta de Jack "Sígueme te mostrare el lugar" Jack siguió a Flynn, el miraba a todas direcciones, con la esperanza de encontrar a alguien.

"Fantástico ¿No?" dijo Flynn "El ultimo semidiós que guie reacciono igual que tú, se impresiono demasiado" Jack lo miro fijamente "Aquí en el campamento tenemos variedad de cosas, por ejemplo, hay un campo de fresas, nuestra propia playa, el pabellón comedor y los establos, donde están los pegasos, caballos y uno que otro reno" Flynn volteo a su derecha "Y hablando de renos"

Un chico alto y rubio, de ojos castaños, llevaba una gran bolsa y una maleta; se acercó a ellos "¡Oye Flynn!, ¿Ya tienes todo listo?" dijo.

"Claro Kristoff, solo termino de darle el tour a Jack y despedirme de M.K y los alcanzare luego" dijo Flynn.

Kristoff miro a Jack "Hola, mi nombre es Kristoff, te saludaría de maño pero ahora las tengo ocupadas"

"No te preocupes, será para la otra" dijo Jack.

"Bueno adiós" Kristoff siguió su camino.

"¿Para qué es ese bastón?" le pregunto Flynn a Jack.

"Era de mi padre, y además me ayuda a generar nieve, soy hijo de Bóreas" respondió Jack.

"¡De Bóreas, enserio!" dijo Flynn "Jamás había llegado un semidiós de Bóreas" la sonrisa de Flynn desapareció "Por eso no hay ninguna cabaña de Bóreas, tiene un mesa, pero no una cabaña, lo siento"

"No importa, oye sabes dónde puedo descansar, tuve un largo viaje" dijo Jack.

"Podrías quedarte en la cabaña de Hermes" le respondió "Yo soy el líder de esa cabaña y te aseguro de que a mis hermanos no les molestara que te quedes ahí" Flynn lo llevo a la cabaña.

Entraron en ella, varios de los campistas de Hermes jugaban, naipes y juegos de mesa.

"Él es Jack Frost, va a quedarse en nuestra cabaña, espero que sean buenos con él en mi ausencia" dijo Flynn, "Tienes suerte Jack, hay una cama disponible" Flynn lo llevo hasta la esquina de la cabaña "¿No importa que sea una cama de arriba?"

"Es perfecta, no te preocupes" dijo Jack subiendo a la cama.

"¿No te gustaría seguir conociendo el campamento?" dijo Flynn.

"Solo quiero descansar, si no te importa" Jack miro su maleta.

"Bueno has lo que quieras" Flynn le dio su maleta "Bienvenido al campamento mestizo, Jack Frost, te veré en verano"

"¿Vas a salir?" dijo Jack curioso.

"Tendré una misión, deséame suerte" Jack le dirigió un saludo militar, Flynn hizo lo mismo y tomo unas maletas que estaban en la primer litera y salió de la cabaña.

Jack se acostó en la cama, busco en la bolsa de su sudadera el regalo de la reina Elinor; saco delicadamente la foto de Merida, la miro por un rato, acariciaba los bordes y sonreía.

"Voy a encontrarte" dijo en voz baja; coloco la foto en su pecho y cerró los ojos.

La reina Elinor seguía en la Casa Grande acompañada por Quirón y el señor D, esperando por su hija y sus amigos.

"No le digan a Merida lo que hice" dijo la reina Elinor, estaba sentada en uno de los sillones de la sala.

"¿Que estuvo cuidando a un semidiós y le dio su foto?" dijo Quirón; la reina asintió "No se preocupe su secreto está a salvo con nosotros, ¿No es verdad, Señor D?" el señor de asintió con un dedo.

Entraron en la casa dos chicos, uno alto, rubio de ojos cafés y uno un poco más bajo con cabello negro y ojos azules.

"Reina Elinor, que gusto me da verla" dijo Kristoff dejando sus maletas en la puerta y se acercó a darle un abrazo a la reina.

"Solo paso una semana" dijo la reina apretándole una de sus mejillas.

"Parecieron meses" dijo Wilbur "Déjeme presentarme, soy Wilbur Robinson, hijo de Afrodita y el novio de Merida" la reina se sorprendió al escucharlo.

"No es su novio, a él le gusta Merida, pero ella solo lo quiere como amigo" dijo Kristoff, la reina pareció aliviada. "Friendzone, Friendzone everywhere"

"Por cierto, ¿Dónde está ella?" dijo la reina Elinor.

"Está terminando de empacar, vendrá en unos minutos" dijo Kristoff "Y Flynn solo se despedirá de su novia y vendrá".

En unos minutos llegaron Flynn y Merida juntos a la casa, Merida al ver a su madre sonrió levemente, pues tendría que contarle el objetivo de la misión.

"¿Estas lista?" dijo la reina Elinor.

"Si, madre" los cinco salieron hacia la barrera del campamento; Merida miro atrás pensando "Por favor que todo salga bien" caminaron hasta el Jeep, donde los trillizos ya estaban dormidos.

Subieron su equipaje en la parte de atrás, Merida se sentó en los asientos delanteros junto con su madre, los chicos cargaron a los trillizos para no despertarlos. Comenzaron su camino hacia el aeropuerto para ir de nuevo al reino de DunBroch.

La reina Elinor volteo a ver a Merida, ella estaba preocupada, tenía la mirada perdida.

"¿Podrías contarme de que trata tu misión?" dijo la reina cuando llegaron a una señal de Alto.

Merida volteo a verla, respiraba con dificultad "Creí que si te lo contaba no me darías tu bendición".

"¿De qué se trata Merida?" dijo Elinor ya alterada.

"Tenemos que encontrar…a…a" Merida respiro hondo "A Mor`du, el sigue vivo y tenemos que buscarlo" una mirada de terror apareció en el rostro de la reina; siguieron su camino sin decir otra cosa.

Gothel caminaba sigilosamente y completamente sola por los bosques de Berk, consigo llevaba una linterna que emanaba una luz verde y una capa color azul fuerte; miraba de un lado a otro por los árboles, no había sonido alguno más que el de sus pisadas.

"¿Qué hace una hermosa mujer como tu tan solitaria en un bosque como este?" una figura oscura apareció entre los árboles.

Gothel volteo hacia la figura "¡uuff!... solo eres tu Pitch" puso la linterna en el suelo, la figura se revelo completamente, era la apariencia de un adulto joven, con cabello negro profundamente oscuro, piel gris, sus ojos eran grises con reflejos dorados y vestía una túnica negra.

"Me alegra que ya no me llames Phobos" Pitch se acercó al fuego "¿Tuviste suerte con los semidioses en estos meses?" Pitch levanto la mirada para verla de frente.

"Trate de convencer a Stoick de que no fueran al campamento, pero no todos tenían que escuchar a la reina Elinor" Dijo Gothel en un tono de burla y molesto. Hiccup la había seguido, llego a unos arbustos cercanos donde se escondió junto con Toothless para ver lo que pasaba. "¿Qué paso con el semidiós que Frederick reporto?, ¿Hubo suerte?".

"Ni un poco, el semidiós llego hoy al campamento" dijo Pitch molesto "¡¿Por qué tendré secuaces tan inútiles?!" Hiccup se estremeció al ver a Pitch.

"Te advertí que los mortales no eran buen apoyo" dijo Gothel "Son muy fáciles de manipular, y en todo caso ¿De qué nos serviría un semidiós que controle el hielo?, si podrías reclutar a unos más poderosos"

"En eso tienes razón, necesito semidioses más fuertes" Pitch tocaba su barbilla en forma pensativa "Dices que todos escuchan a la reina Elinor… creo que tendremos que darle una visita" Pitch volteo a sus espaldas, un oso gigantesco salió de entre los árboles.

"Eso suena excitante" dijo Gothel, Hiccup hizo un gesto de repulsión; Toothless empezó a alborotarse al ver al oso.

"Envíame un mensaje Iris cuando sea el momento y te enviare al Red Death" Toothless al oír el nombre del dragón salto de los arbustos y lanzo una bola de fuego hacia Pitch, quien vio a Hiccup detrás del dragón "¡El niño!" lo señalo y el oso corrió hacia él. Una bola de fuego cayó en el rostro del oso haciendo que regresará hacia el bosque; el jefe Stoik había aparecido por detrás de Hiccup.

"¡Aléjate de mi hijo, espectro!" Stoick señalaba con su hacha a Pitch.

"¡Mortal insolente!" Pitch arrugo la frente "Has tu magia Gothel" El desapareció en la oscuridad mientras ella hizo un ademan con su mano derecha y de ella emano un humo color verde que se dirigió directamente a Stoick.

"¡No!" Hiccup se interpuso entre el extraño humo y su padre, al momento en el que el humo le llego a golpear el pecho Hiccup se desplomo en el suelo; Stoick miro a su hijo convertirse en un pequeño zorro café.

Stoick tenía los ojos inyectados de sangre, los dragones gruñían; él se abalanzó sobre Gothel dejándola contra un árbol. "¡Regrésalo a la normalidad!" Gothel chasqueo los dedos e Hiccup volvió a ser normal; Stoick la soltó, ella se tambaleo un poco.

"¡Disfruta a tu hijo y a tu isla, porque pronto ya no existirán!" Gothel corrió hacia los arboles a toda velocidad.

Stoick corrió hacia su hijo y lo ayudo a levantarse "Gracias a Odín que estas bien" él lo abrazo fuerte mientras Toothless se acercaba.

"Dijo que visitarían a la reina Elinor" dijo Hiccup con voz temblorosa.

"No te preocupes, vamos a advertirle sobre aquel espectro" Stoick se dirigió hacia su dragón y su hijo hizo lo mismo, ambos regresaron a la aldea.

Gothel corrió hasta una cueva que estaba iluminada con un gran brasero de fuego oscuro. "No tenías por qué dejarme sola" dijo ella, Pitch y Mor`du se acercaron a ella.

"No estabas sola, solo si compañía" dijo Pitch "Pero olvida ese asunto, tenemos que planear nuestro primer golpe" Gothel sonrió malévolamente "Creo que tu deberías buscar a Alvin the Treacherous en la isla de los marginados" Gothel asintió.

"¿Quieres que ataquemos Berk?" dijo Gothel.

"No, solo has que se nos una" Pitch miro a la luna y después a Gothel "Además tenía planeado una pequeña advertencia al Campamento Mestizo, nuestro amigo Síndrome se encargara de eso; es un semidiós muy poderoso"

"¿Y tú que harás?" Gothel lo miro a él y a Mor`du.

"Mor`du y yo iremos a DunBroch, supe que la hija de la reina regresaría ahí con sus amigos y además la vida no es divertida sin un buen susto" Pitch dio una fuerte carcajada seguida de una risa de Gothel y un rugido de Mor`du "Merida DunBroch, prepárate para conocer a tu peor pesadilla".

-Yeeeiiii! El capítulo cuatro, el tan hermoso comienzo de Jarida y por fin aparece Pitch. Bueno otra cosa que no tiene que ver con en fanfic es que el miércoles 9 es/fue mi cumpleaños, feliz cumpleaños a mi feliz cumpleaños a mi ahora tengo un año más (no rebelare mi edad muajaja), bueno si quieren darme un regalo solo pongan un follow, un review o bien si les gusta el fic pónganlo en favoritos y también por favor miren mi canal de Youtube, contiene los dos trailers del fanfic y otros videos no muy buenos pero me harían un gran favor al verlos, link channel/UCWFi93uTPHVA5bVymCKQzDQ

O bien si no es un regalo que sea un trato, ustedes den follow, review o favoritos y yo subo un nuevo capítulo el viernes, bueno ese es mi trato y espero que les haya gustado el capítulo, no tengo ni la menor idea de cuál sea el apellido de Kristoff por eso le puse de apellido el nombre del jefe de los trolls que salieron en Frozen, Pabbie.