Mi decisión esta… ¿Qué paso?

Perdón por la demora ya quería actualizar pero se acercó el fin de curso y me tuve que poner las pilas y al final no me fue tan mal como creí, y también empecé a leer el manga de K-ON! Y me encanto todas tienen su momento y creo que vi algo de interés de Azusa por Mugi hehehe…en que estaba, a si el capítulo, el titulo esta algo complicado pero creo que con el transcurso de la historia sabrán porque lo puse, lo actualice ahora porque no quería que pasara mucho tiempo ya que regresando a clases ya tendré todos los capítulos de este fic (eso espero) pero no se precipiten no descansare hasta que acabe este fic

Mi decisión esta… ¿Qué paso?

Al día siguiente en el salón del club Ritsu y Yui se miraban con esas miradas retadoras esperando a que alguna hiciera algo, esperando el momento perfecto, viendo si la otra hacia su movimiento

– ustedes dos que tienen – la pequeña Azusa las recriminaba ya que hacían que la sala del club se sintiera pesado por la tención

– no es nada Azu-nyan es solo que Ric-chan tiene que hacer algo – comento primero Yui dándole una miradita a Ritsu

- ¿yo?, discúlpame Yui pero la que tiene que actuar ahora eres tu – contesto superiormente Ritsu

– pero tú lo tienes que hacer antes Ric-chan -

– he dicho que tú lo hagas primero Yui – en ese momento ambas pegaron sus frentes empujándose una a la otra

– eto – Azusa solo las vio con una gota en la cabeza

De repente ambas se levantan de golpe de sus asientos de la mesa

– Mugi-chan –

– Mio –

Ambas gritaron, para luego darse cuenta que las nombradas no estaban en la habitación

– donde están – ambas preguntaban con ojos en blanco

– sabía que tarde o temprano se darían cuenta – la más chica les llamo la atención – me dijeron que era su turno de limpiar el salón de clases y por eso llegarían tarde – ambas la vieron sin decir nada – que no prestaron atención y eso que ustedes están en el mimo salón –

El par se sintió como tontas no prestaron atención a lo que sucedía ya que cuando acabaron las clases ambas salieron corriendo rumbo al salón sin prestarles atención a las chicas que les quitaban el sueño

y eso que hoy estábamos dispuestas a decirles – pensaron ambas mientras se tumbaban en la mesa deprimidas y recordando lo sucedido el día anterior

Flash back

– ni lo sueñes Yui yo no pienso declararme – reclamaba Ritsu a su amiga por lo que le acababa de decir – además yo no siento nada por Mio –

– pero acabas de decir que no piensas declarártele eso confirma mis sospechas – decía muy tranquilamente la castaña como si fuera muy común

– lo dije solo…solo por…-

– tranquila Ric-chan ya lo sabía desde hace mucho tiempo y tu secreto está a salvo conmigo – dijo Yui con una sonrisa burlona en su cara

– no puedo contra eso – dijo para sí misma – bueno Yui tu ganas, pero no are nada, se supone que estamos hablando de ti y Mugi no de mí, así que ve y declárate –

– pero Ric-chan como puedes ser tan insensible y solo querer tu felicidad y no la de los demás – decía en aires dramáticos la guitarrista

– pero si estoy pensando en ti – dijo esta por lo bajo

– tus sentimientos por Mio deben de ser escuchados y que mejor que sea ella quien los oiga – se acercó a Ritsu y le agarro las manos – vamos haz un esfuerzo –

– no pararas hasta que haga algo verdad – pregunto y al momento recibió un movimiento de cabeza negativo por parte de Yui – bien lo are –

– muy bien – Yui se levantaba feliz

– pero con una condición – menciono llamándole la atención – si tú lo haces yo lo hago –

– eso es jugar sucio Ric-chan –

– claro que no, acaso pensaste que me olvidaría de ti, no, no, no – movió su dedo de un lado a otro – primero fue tu problema Yui así que si yo me le declarare a Mio tú te le declararas a Mugi –

– pero –

– sin peros, lo tomas o lo dejas –

– bien pero tú lo aras primero –

– claro que no, tú lo aras primero –

– que tu primero –

– he dicho que tu

Fin de Flash back


En el salón de clases de las chicas estaban Mugi y Mio acomodando los escritorios para dar por terminado su trabajo

– esta es la última – decía Mio poniendo la última silla en su lugar – Mugi ya acabaste – le grito a la chica que aún no terminaba de limpiar el pizarrón – Mugi – le dijo ya una vez situada al lado de ella, haciendo que la mencionada saltara por el susto

– a Mio-chan me asustaste, ya…ya casi termino – dijo esto para comenzar a limpiar siendo observada por Mio – sucede algo –

– Mugi me estas preocupando – la sujeta de las manos fuertemente

– que…porque Mio-chan –

– estas muy rara últimamente…no sé cómo decirlo pero ya no eres la tú de siempre –

– no es verdad Mio-chan sigo igual, es solo que – bajo la cabeza pensativamente

– Mugi – llamo su atención – somos amigas desde hace mucho tiempo, sabes que me puedes contar – miro tranquilamente a la rubia

– es solo que…que – Mugi no pudo continuar ya que las lágrimas la vencieron siendo abrazada por su amiga – no sé qué hacer, todo se complicó, todo está cambiando tan rápido –

– de que hablas Mugi, no te entiendo –

– de mi padre… - lo dijo con un grito ahogado siendo amortiguado por el hombro de Mio – quiere que nos mudemos a Finlandia –

Hay Mio lo comprendió todo, las distracciones, las faltas a la escuela, las idas temprano a casa, todo tenía su motivo…Mugi se mudaría y lo aria muy lejos de hay

– ya…ya tranquilízate, todo saldrá bien – Le repetía una y otra vez dándole palmaditas en la espalda para tranquilizarla – no pasa nada –

– no lo entiendes Mio-chan – levanto un poco la cara del hombro de su amiga – que pasara con nosotras, ¿no iríamos juntas a la universidad?, ¿Qué hay con la banda?, ¿Qué hay de ustedes, tu, Ric-chan, Azusa-chan?, y peor ¿Qué pasara con Yui-chan? – finalizo llorando más que antes y volviendo a bajar la cabeza

La bajista no se impresiono por sus palabras y menos por Yui, ya que desde hace tiempo Mugi le había contado sobre sus sentimientos hacia la castaña, pero lo que si la impresiono era el amor tan grande que le tenía a ellas, a la banda, a su promesa y más que nada a Yui que solo viéndola se podría apreciar el dolor tan grande que estaba sufriendo por separarse de sus seres queridos

– lo lamento tanto…si pudiera hacer algo – intentaba reconfortarla – que tal si todas hablamos con tu padre y… -

– no tiene caso – se separó de ella intentando dejar de llorar y miraba al vacío– mi padre no entiende razones –

– pero si se entera de la banda o tal vez si le cuentas de Yui…-

– es justo por eso que no vamos a ir – intento gritar pero su voz se había opacado

– ¿que? ¿Pero cómo?…digo ¿porque? – Mio no podía disimular su sorpresa

– lo de la banda ya lo sabía y no le importo mucho – sonrió al recordarlo – pero cuando menciono lo de mi futuro – se mordió el labio – nada se pudo evitar –

– Mugi… ¿Qué paso? –

Mugi recordaba con detalle como paso todo

– fue hace una semana – comenzó a relatar lo que había sucedido – estábamos todos en el comedor hablando de cualquier cosa… - tomo algo de aire – cuando vino al tema lo de la graduación, mi padre me dijo que tenía que estar en una buena universidad y más si pienso en mi futuro, yo le había dicho que por eso me enfocaba a la universidad femenina de Tokio y que en eso estaba bien, en eso mi madre dijo que tenía que encontrar a alguien, enamorarme y tener un matrimonio, intente dejar de lado eso pero mi padre no quiso también comento que necesita ser de una familia del mismo nivel de nosotros, eso me molesto – hizo una mueca de odio al recordarlo – le dije que a mí no me importaba eso y que lo único que quería era a una persona que me quisiera… - hizo una pausa y trago seco – en eso mi padre me conto que desde pequeña he tenido pretendientes de distintas familias amigas de mis padres y que solo esperaban a que yo tuviera la edad suficiente para escoger a uno de ellos y contraer matrimonio, yo molesta por su forma de utilizarme le dije que yo ya tenía a alguien a quien quería y que esperaba tener algo, mi padre se enojó diciendo que yo solo podía estar con los de mi clase… – le faltaba el aire para continuar

– y luego que paso – le insistió en seguir Mio

– me pregunto quién era la persona de quien me había enamorado...y eso solo lo empeoro –

Flash back

– ¡es Yui! – Mugi grito con lágrimas en sus ojos a su padre que ahora la veía con sorpresa

– Yui…esa Hirasawa Yui que siempre hablas – vio a su hija asentir – esa buena para nada que solo les trae problemas –

– no le digas buena para nada a Yui-chan – le recrimino – ella es noble, buena y es la única que no se fija en la gente dependiendo de lo que tiene –

– como no quieres que se fije en lo que tienen cuando ella no tiene nada – decía más furioso el seños Kotobuki pero retomo la compostura – Tsumugi quiero que dejes esos pensamiento de una vez y que pongas tus pies en la tierra –

– pero padre… -

– nada de peros Tsumugi puedo aguantar que sean tus amigas pero no más que eso – Mugi se levantó de la mesa para salir del comedor pero antes de que lo hiciera – a Tsumugi, espero que no creas que no tomare cartas en el asunto…porque esto no se quedara así – su hija abrió sus ojos como nunca para luego taparlos con sus manos y salir corriendo rumbo a su habitación

Fin Flash back

– unos días después me dio la noticia que nos mudaríamos a Finlandia y que no importara lo que dijera nada cambiaría su decisión – finalizo mirando el piso con una Mio estupefacta por lo que le acababan de contar

– no…no sé qué decir –

– solo no digas nada, no quiero que las demás se sientan mal por mi partida –

– pero Mugi, se tienen que enterar, no es justo para Ritsu ni para Azusa…ni mucho menos para Yui – Mio también sabía lo que Yui sentía por la chica que tenía enfrente, la había escuchado hablar con su guitarra de cómo debería decírselo, y ella no podía imaginar lo que sufriría la guitarrista al enterarse demasiado tarde de este asunto – debes decirle – lo dijo con entusiasmo llamando la atención de la rubia – no solo la noticia de tu partida, si no, también lo que sientes por ella –

– pero Mio-chan ya no servirá de nada –

– eso no importa, ¿Cuándo te vas? –

– creo que mi cambio estará hecho este fin de semana pero mi familia quiere estar ya instalada allá, así que quizás este sábado, pero porque la pregunta – de repente Mugi la vio con ojos en blanco y con unas lágrimas – no me digas que ya quieres que me valla –

– no es eso – se apresuró a decir Mio – solo lo digo…para que pienses que aunque sean pocos días no crees que lo pasarías mejor estando con la persona que quieres –

– pero Mio-chan no quiero que Yui-chan este solo con migo por sentir lastima de mi o que suframos las dos por mi partida…eso no lo podría soportar – decía poniendo una mano en su pecho sintiendo una opresión pequeña

– no creo que pase ninguna de las dos, yo pienso que mientras aprovechen este tiempo juntas será bueno para ustedes –

– lo crees – dijo con algo de ilusión en sus ojos

– claro y será mejor que ya no pienses en tu padre y en ese viaje, solo concéntrate en lo importante –

– tienes razón Mio-chan me concentraré en pasarla bien –

– así me gusta Mugi, ahora termina con el pizarrón para irnos al club y que puedas hablar con Yui – al decir esto la rubia se sonrojo

– bien –


En el salón del club todo estaba muy callado las única que intentaba practicar era Azusa que estaba sentada en el sofá afinando su guitarra, las otras dos estaban desplomadas en las sillas de la mesa esperando algo interesante que hacer

– estoy aburrida – se quejaba la presidenta sin moverse de su posición que era estar en la silla con las piernas abiertas y su cabeza y brazos colgando libremente

– quiero un té de Mugi-chan – decía Yui que tenía su cabeza acostada en sus brazos sobre la meza viendo asía donde yacía Ton-chan

– sempais vamos a practicar un poco –

– Azusa estamos aburridas no desesperadas – la baterista dio a entender su punto de vista – además no están Mio, ni Mugi así que no podemos empezar –

Se quedaron un momento en silencio pensando en sus cosas

– aaaa Mugi – suspiro Yui intentando no ser escuchada cuando de repente se escuchó la puerta

– envés de estar hay como flojas haciendo nada deberían estar practicando como Azusa – se escuchó que alguien las regañaba llamando la atención de ellas a la puerta

– tranquilas ya preparare él te – otra persona entro por detrás de la mencionada

– chicas – sonrió Ritsu y a Yui se le iluminaron los ojos

– Mio-sempai, Mugi-sempai que bueno que vinieron – la más joven se levantó a recibir a sus amigas – Ritsu-sempai y Yui-sempai no se han movido de ahí en toda la tarde –

– eres una traidora – gritaron las dos acusadas para defenderse

– conque no han hecho nada he –

– no le creas Mio-san es solo que… – Ritsu pedía un poco de ayuda sus compañeras

– es solo que – repitió enojada Mio

– Mio-chan no quieres un pastel – Mugi la interrumpió para así ayudar a su amiga

– Gracias Mugi – olvidándose del problema fue a sentarse en su lugar de la mesa haciendo que su presa suspirara de alivio


En la tarde ya era hora de irse por lo que todas iban caminando hasta separarse

– bueno chicas Mio y yo nos vamos – dijo Ritsu señalando su camino

– claro, Azu-nyan, Mugi-chan y Yo nos iremos por haca – también señalaba su camino

– lo siento Yui-sempai pero tengo que entregarle una cosas a Jun así que hoy no me iré con ustedes – se excusaba Azusa

– pero Azy-nyan – intentaba decir algo Yui solo para no quedarse sola con Mugi no es que no le gustara si no porque la ponía nerviosa estar sola con ella

– lo siento mucho – comenzó a caminar – nos vemos mañana sempai –

– adiós – todas menos Yui se despidieron

– bueno también nos vamos – empezó a caminar Mio – nos vemos mañana –

– hasta mañana – también se despidió la baterista

– adiós chicas – por último se despidió Mugi luego para voltear algo nerviosa a ver a Yui que aún estaba plasmada por lo de Azusa – nos vamos Yui-chan – le hablo para sacarla de sus pensamiento

– a claro Mugi-chan –


Un poco más alejada viendo como las 4 se separaban se encontraba Azusa escondida en una esquina

– será mejor que me lo agradezcan – se quejaba para si por su plan – todo esto para que esas dos pasen tiempo juntas – suspiro – ahora tendré que tomar el camino largo a casa – finalizo para comenzar a caminar


Mio y Ritsu a pesar de que iban calladas no estaban incomodas pero querían quitar ese grave silencio

– Mio, como crees que terminen esas dos – pregunto pensando de lo que podría pasar con Yui y Mugi

– no lo sé – agacho la cabeza – espero que al final hagan un progreso, no les queda mucho tiempo – dijo en voz baja

– de que hablas Mio, como que no queda mucho tiempo – cuestiono Ritsu parando en seco y volteando a ver a su amiga quien estaba más atrás

– a…no, no es nada Ritsu, son solo cosas mías – decía moviendo las manos de un lado a otro frente a ella

– Mioooooooo – la miro estrujadoramente

– jajaja vamos Ritsu se nos hace tarde – la toma de la mano haciendo que esta se sonrojara – hay que llegar rápido antes de que se oscurezca –

– pero Mio espera –

– Nada de pero, vamos –


El silencio era algo incómodo entre las chicas no sabían que decir cualquier tema se quedaba corto a lo que ellas querían hablar

– hace frio – dijo para si Yui sin intentar llamar la atención

– Yui-chan tienes frio – le pregunto su acompañante viéndola calentarse las manos con el aliento

– ah! Un poco es todo, olvide mis guantes en casa y ahora estoy pagando las consecuencias – le mostro sus manos desnudas y rojas

– si quieres…no se – se sonrojo – te puedo prestar un guante –

– pero Mugi-chan también tendrás frio –

– si pero…que tal si – bajo la mirada más sonrojada –…te…te pones el guante en la mano derecha y… - vacilo –…nos…nos tomamos de la mano – Yui salto de la sorpresa sonrojándose tal vez más que la rubia

– estas segura – pregunto nerviosa y algo caliente por el sonrojo, Mugi solo asintió

– no pasa nada, además ya lo hemos hecho antes – dijo sin mirarla volteando a ver a otra parte

– bien – finalizo colocándose el guante en la mano indicada y aunque ya tenía algo de calor por el sonrojo no negaría el contacto cálido con la chica


Ritsu no negara que el contacto con la mano de su amiga de la infancia le gustaba, porque, así era, le fascino sentir ese calor recorriéndole el cuerpo y cuando llegaron a la casa de la Akiyama estaba segura que extrañaría ese contacto

– bueno Ritsu, ya llegamos – volteo a ver a la mencionada una vez estando en frente de la entrada de su casa

– si…tienes razón – algo decepcionada se podía notar la baterista – bien nos vemos mañana – dijo para luego comenzar a caminar

– Ritsu espera – la detuvo unos pasos ya alejada

– que pasa – vio a una Mio estática en su lugar – Mio ya dime que paso –

No supo cómo paso solo se dio cuenta que la peli negra ya estaba justo a un lado de ella siendo abrazada y no pudo hacer más que sorprenderse

– Mi…Mio que…que suced… -

– prométeme que nunca te vas a ir de mi lado – fue lo único que salió de la boca de Mio en un pequeño susurro

– vamos Mio eso nunca pasara – se burlaba su amiga

– solo promételo – apretó el agarre del abrazo

Ritsu sin ninguna objeción y algo enternecida por el contacto también la abrazo

– bien…te lo prometo – Mio tembló – te prometo que nunca me iré de tu lado –


Ya llevaban un buen rato caminando en dirección a la estación tomadas de la mano con sonrisas bobas en sus caras, ambas sintiendo el calor de la otra, apretaban o jalaban la mano de su compañera para sentirse más cercanas, algo de la magia se fue una vez llegaran a su destino

– bien Yui-chan aquí nos separamos –

– maldición, yo quería pasar más tiempo contigo Mugi-chan – lo dijo sin pensar provocando un sonrojo en ambas – digo…no…no es eso lo que quise decir…yo – Mugi se rio

– tranquila no pasa nada – se sonrojo – a mí también me gustaría pasar más tiempo contigo – a Yui se le encendió la cara – pero ya es tiempo de que me valla – comenzó a caminar escaleras arriba pero Yui aun la tenía sujeta fuertemente de la mano – Yui-chan –

– Mugi-chan yo… – intento decir –…yo solo quería que supieras… – no encontraba las palabras correctas –…que yo… – y al final se rindió diciendo solo una parte de lo que quería al final –…quería que pasáramos más tiempo juntas – menciono bajando un poco la cabeza – hace mucho que no estamos las dos y creo que ambas lo necesitamos –

Mugi la veía algo decepcionada, había pensado que por fin algo bueno pasaría, pero esto también es bueno

– también pienso lo mismo Yui-chan – le sonrió – hay algunas cosas de las que quiero hablarte –

– enserio, yo igual – se ilusiono Yui – podemos empezar ahora, digo, no se tal vez, con mensajes de texto o llamadas telefónicas – Mugi asintió feliz

– claro, me encantaría –

– increíble – dijo sonriendo

– amm Yui-chan –

– que pasa Mugi-chan –

– podrías ya devolverme mi mano – dijo un poco avergonzada la rubia – mi tren ya llego –

– a lo siento – dijo soltándola rápidamente – lo siento mucho –

– descuida – le sonrió – nos vemos – dijo subiendo un par de escalones

– hasta mañana – alzo la mano en forma de despedida pero vio a Mugi que había parado en seco – Mugi-chan – susurro intrigada

no pierdo nada con intentarlo – pensó Mugi para luego dar media vuelta y plantarle en la mejilla derecha un suave beso a la castaña, dejándola plasmada – nos vemos mañana – se despidió subiendo rápidamente las escaleras dejando a Yui sin aliento

Yui estaba impactada, no podía moverse de su lugar, solo atino a ponerse la mano en la mejilla y sentir el ahora calor que emanaba de ella

– Mugi…Mugi-chan me beso – dijo sin creérsela aun


En otra parte se encontraba una plasmada Ritsu que no se había movido de su lugar desde que Mio se metió a su casa dejándola sola

– Mi…Mio – se decía inconscientemente –


Vemos a las dos chicas en sus posiciones estáticas y algo sonrojadas (es como una escena doble se ve a Ritsu en el cuadro izquierdo mirando a la derecha y a Yui en el cuadro derecho mirando a la derecha)

– Mugi-chan me beso – grito Yui sin anticipar

– Mio me abrazo – grito también Ritsu

Ambas empezaron a correr (Yui a la derecha y Ritsu dio la vuelta para correr a la izquierda) directo a sus casas sin dejar de sonreír, de pronto Ritsu paro en seco

– pero, eso no es muy sorprendente – se dijo a sí misma, pero luego sonrió y volvió a correr – pero lo hizo como nunca antes –


A la mañana siguiente todo transcurrió normalmente solo que ahora se respiraba un aire liviano en el ambiente, será que es porque ya está empezando a entrar el invierno o porque 4 de las chicas de instituto estaban en las nubes con sonrisas bobas en sus caras y dedicándoselas a cualquiera que se les atravesara

– Hirasawa-san – Sawako la llamaba golpeando con un libro el escritorio de Yui – te estoy llamando desde hace un rato y no contestas a las preguntas –

– lo siento Sawa-chan – dijo Yui sonriéndole un poco sonrojada – no te había oído –

– ¿Sawa-chan? – se quejaba – que te está pasando – se preguntó para luego voltear a ver a las otras miembros del club que estaban igual – mejor dicho que les pasa a todas –

– no es nada sensei – contesto Mugi ladeando la cabeza con una sonrisa y también algo sonrojada

– esta todo normal – la secundo Mio que estaba mirando directamente al pisaron solo que con la vista perdida y actuando igual que sus compañeras

– tranquilízate Sawa-chan – era el turno de Ritsu de molestarla estando igual que sus amigas pero ella con sus brazos apoyados en su escritorio y posando su cabeza entre sus manos

– todo está bien Sawa-chan – dijeron al unísono las miembros del club de música ligera para luego suspirar, dándole al ambiente un toque de color rosa que Sawako no soporto, además que le estaban faltando al respeto llamándola Sawa-chan en frente de las demás estudiantes

– ustedes cuatro ya basta – golpeo otra vez el libro en el escritorio de la castaña para despertar a no solo las 4 sino a toda la clase que ya estaban cayendo en el hechizo de la banda – serán castigadas, Hirasawa-san, Tainaka-san irán al salón de maestros y limpiaran cada borrador sucio de lugar – ambas iban a protestar – Kotobuki-san y Akiyama-san les entregaran toda esa papelería – señalo el bulto que estaba en su escritorio – a cada maestro de la institución sin que falte uno –

– pero… - todas gritaron

– sin peros – las recrimino

– porque Sawa-chan – Ritsu no podía quedarse sin decir nada – no hicimos nada –

– eso les pasa por estar distraídas en clase y… - se acercó al cuarteto – por faltarme al respeto diciéndome Sawa-chan – dijo con aires de rockera por lo bajo para que solo ellas la escucharan – ahora empezara su castigo entendieron – dijo dando media vuelta y caminar a su escritorio

– si… - se escuchó una desganada respuesta

– que dijeron – volteo a verlas con ojos matadores

– ¡SI SENSEI! –


Un poco después de finalizar las horas de estudio todas las estudiantes se dirigieron a sus salas del club excepto cuatros chicas que estaban castigadas

Salón de maestros

– esto no es justo Ric-chan – se quejaba la castaña quitándose algo de la tiza que le había caído a su uniforme – Sawa-chan se excedió –

– ya sabes cómo es Sawa-chan una vez que quiere quedar como una profesora ejemplar – también hablo la baterista para terminar de sacudir los últimos borradores – solo aguarda a nuestra venganza, el HTT no se queda sin hacer nada cuando son acusadas injustamente – se puso en una pose con una pierna arriba de una silla y alzando una mano en puño

– SI – contesto emocionada Yui

– bien, con esto ya terminamos – acomodo los borradores en su lugar – ahora vamos a limpiarnos – ambas salieron del salón

Por los pasillos

– estoy cansada – Mugi decía mientras caminaba justo con Mio por los pasillos

– lo bueno que era el último – contesto moviendo lo brazos – esta vez Sawako-sensei sí que nos castigó –

– pero fue nuestra culpa por no prestar atención en clase –

– en eso tienes razón – dijo para luego pensar en algo – por cierto Mugi –

– sí, que pasa –

– tú no eres de las personas que divagan en clase – volteo a verla – que te paso –

Mugi se sonrojo – ammm nada Mio-chan no pasó nada – bajo la cabeza al recordar lo que sucedió la noche anterior

– ¿enserio Mugi? – se le quedaba viendo acusadoramente

– porque me ves a si –

– ¿ya se lo dijiste? – se acercó rápido con ojos soñadores

– no sé de qué hablas – volteo su cabeza intentando no mirarla a los ojos

– vamos Mugi. dime si ya se lo dijiste a Yui – le suplico

– yo…yo – voltea a verla y no puede con esa cara de cachorro – no aún no se lo digo – suspiro derrotada

– que, pero ya no queda tiempo –

– lo sé, pero simplemente no pude hacerlo –

– entonces no se lo dirás – dijo ya calmadamente Mio

– no lo sé, no creo que sea lo correcto –

Mio la jalo de la mejilla – ya hemos hablado de esto Mugi y ya estabas decidida a decirle –

– belo Mio-shan – apenas podía hablar por la mejilla jalada

– nada de peros – la soltó – que paso con esa determinación que vi antes, no quieres pasar tus últimos momentos al lado de Yui –

– si, si quiero – Mugi se determino

– entonces arriba esos ánimos y ve a buscarla ahora –

– si – Mugi sale corriendo en dirección a la sala de maestros pero antes de irse – Mio-chan gracias por todo – ambas sonrieron – luego me cuentas que paso ayer con Ric-chan para que ambas se pusieran así – Mio se sonrojo

– ¡YA VETE! – le grito algo molesta cuando de repente – no espera Mugi como te enteraste de…. – no oyó respuesta – MUGI –


– escuchaste algo Yui – le pregunto Ritsu a su compañera que se lavaba la cara en los lavabos de las afueras del edificio

– no, creo que ya estas alucinando Ric-chan – se rio una vez secándose el agua que escurría de su cara

– bueno, ya acabe Yui me voy antes al club –

– bien solo me falta sacudir mi saco y te alcanzo –

– ok – se volteo para irse pero luego se regresó a ver a su amiga

– que sucede Ric… -

– solo no olvides que hoy tienes que hablar con Mugi – Yui se altero

– q…q…qu…que –

– no creas que no me daba cuanta como Mugi y tú se mandaban miraditas en clase – la miro pícaramente

– tu estabas igual Ric-chan –

– no me cambies de tema – la callo – si no lo haces hoy de seguro que alguien si lo ara – finalizo mirando a las demás chicas que estaban por los pasillos del patio que como ellas sabían bien eran del club de fans de Mugi, Yui dio una mirada pensativa y luego una de determinación

– ya lo sé y no esperare más tiempo, ya no – dio una mirada decidida para ver marchase a Ritsu


Ya los salones de segundo año se estaban despejando solo quedaban unas cuantas chicas hablando

– y que aran en la tarde – preguntaba Jun a sus amigas que solo se pusieron nerviosas

– veras Jun-chan nosotras – comenzó a relatar Ui

– ya tenemos planes – finalizo salvándola Azusa

– o bueno podremos juntarnos mañana que es sábado no crees –

– claro – dijo con una sonrisa la castaña

– por mi está bien –

– bueno mi club no tiene practica hoy así que me tendré que ir a casa temprano – suspiro – entonces nos vemos – se despidió decaída Jun

– nos vemos – se despidieron ambas

– no crees que debimos invitarla – preguntaba una culpable Ui

– por supuesto que no – se apresuró Azusa para darse cuenta de su error – digo es nuestra cita así que no creo que a Jun le importe – dijo como si nada para luego voltear a ver a Ui toda roja

– nue…nuestra ci…ci…cita – apenas podía pronunciar palabra

– qui….quiero decir – intentaba decir cuando vio a Ritsu pasar por su salón – mira hay va Ritsu-sempai creo que me llama ya es hora de irnos al club jaja – se excusaba – nos vemos a las 6 en donde siempre – dijo rápido para luego salir


En el salón del club

– no puedo creer que dijera nuestra cita – Azusa se quejaba tapando su cara con sus manos mientras se daba golpes con la mesa del club – fue tan vergonzoso – Ritsu y Mio solo la miraban con una gota en la sien

– tranquilízate Azusa – la bajista la intentaba reconfortar

– no es para tanto – le dijo Ritsu para ganarse una mirada que mata por parte de la pequeña – quiero decir…–

– como que no es para tanto – Azusa ahorcaba a la castaña por lo mencionado anteriormente

– cálmate Azusa tranquila – Mio la jalaba asía afuera del club liberando a la baterista – Ritsu daremos una vuelta para que se tranquilice mientras llega Yui y Mugi cuida el club –

– sii – solo pudo decir eso mientras se recuperaba de su casi muerte

– yo no soy ningún perro para que me saquen a pasear – luchaba por su libertad la guitarrista

– ya cálmate Azusa – se podía oír aun por el pasillo

Ritsu volteo a ver un par de de sus cosas que según Mio hoy se tenía que llevar a su casa y luego miro a la bodega del club, estrellas aparecieron en sus ojos – si nadie ve no tienen pruebas – dijo por lo alto acercándose a la puerta

Cuando estaba a punto de poner su mano en el picaporte un fuerte ruido se escuchó dentro asustándola y alejándose para esconderse detrás de una de las sillas

– quien anda hay – no hubo respuesta – te lo advierto Sawa-chan aún estoy molesta por el castigo y esto solo empeora las cosas – seguía sin respuesta

Armándose de valor se acercó más a la puerta teniendo mucho cuidado y atención por si algo salía de repente, al ya tener su mano en el picaporte, de nuevo, lo giro lentamente abriendo la puerta de golpe

– ¡aja! – grito pero no había nada dentro – ¿qué?, está vacío – se fijó por todos lados asta por detrás de la puerta – no sé de qué me asustaba si no hay nada aquí – justo cuando iba a salir un objeto llamo su atención, levantándolo rápidamente y maravillándose con el – nunca había visto nada como eso – rio maléficamente – creo que a nadie le importara que me lo lleve un tiempo – tomo una cajita para colocar el objeto y salir rápido cerrando la puerta, para que después se abriera otra vez y que pudiera meter sus pertenencias hay – no crean que me olvide de ustedes – y cerró la puerta


Yui iba caminando algo desilusionada por no haber encontrado a su rubia amiga para poder hablar con ella

– ¡Yui-chan! – se escuchaba por el fondo del pasillo

– ahora que – volteo sin ganas para luego toparse con la persona a la que quería ver

– ¡Yui-chan! – Mugi corría a dirección asía ella

Yui al verla se sonroja ligeramente – a Mugi-chan, que te trae por aquí – se rascaba atrás de la cabeza nerviosamente

– que, pero Yui-chan estamos en la escuela – decía divertida la recién llegada

– a tienes razón, bueno no es que no vengas a la escuela o algo así pero… - fue interrumpida

– Yui-chan podemos hablar –

– a claro que sí, porque no hablaríamos si somos buenas amigas -

– Yui-chan esto es en serio, de verdad hay algo que tengo que hablar contigo – Yui se quedó congelada

– Mugi-chan que pasa – dijo ya más seria


– Azusa ya se tranquilizó ya podemos ensayas – dijo Mio mientras entraba con Azusa al cuarto del club, pararon en seco cuando vieron a Ritsu divertirse con ¿una caja? – Ritsu me oyes – la mencionada respingo

– a claro Mio, cuando regresaron – volteo a verlas poniendo la caja detrás de ella

– que es lo tienes hay Ritsu-sempai – se intrigo la pequeña

– que, nada, de que están hablando ja…jaja…ja – rio nerviosamente y Mio se le acercó peligrosamente – Akiyama-san –

– que escondes – la escruto con la mirada

– ya dije que na… - sintió la mirada fulminante – na… - le calo en los huesos – bien ya les mostrare pero no es mi culpa si luego nos lo quitan –

– no creo que sea para tanto – le decía Mio a Azusa sonriendo

– Mio, mira, mira esto – señalo Ritsu sacando un pequeño reloj de una cajita, era de un color metálico con tres botones que supuestamente servían para cambiar la hora y lo más extraño era la pantalla ya que esta estaba de un color negro

– de donde sacaste eso – la mayor se impresiono por el objeto

– es increíble Ritsu-sempai, como lo obtuviste -

– no me lo creerían si se los dijera – finalizo para ponerse el extraño reloj en la muñeca izquierda

– Ritsu no te lo pongas no sabes de quien es – su amiga se lo intentaba quitar

– relájate no pasa nada es solo un reloj –

– que te lo quites –

– no lo are – jaloneaban de un lado a otro

– oigan dónde están Yui-sempai y Mugi-sempai – Azusa ignoro su pelea y camino asía la salida

Ambas voltearon a ver la puerta del cuarto del club mirando a su amiga y sonrieron, sin darse cuenta que el reloj parpadeo

– yo no me preocuparía por ellas – Ritsu fue la primera en hablar, evitando a que Azusa saliera

– tal vez necesiten tiempo a solas – la secundo Mio, ambas se voltearon a ver

– como ustedes digan – le restó importancia dirigiéndose a su instrumento – y Sawako-sensei – pregunto para luego oír un bufido – Ritsu-sempai –

– no nos hablas de esa traidora – dijo esta mientras se sentaba en su silla

– ¿Qué paso? – le pregunto a Mio por su comportamiento

– Sawako-sensei nos castigó esta mañana –

– ¿las castigo? – dijo impresionada nunca creería que la maestra era capaz de castigar a alguien

– y fue injustamente – Ritsu se volvió a levantar de su lugar y camino en frente de las chicas – no es nuestra culpa de que sus clases sean tan aburridas, esto se merece una venganza – finalizo golpeando el pizarrón fuertemente con la mano izquierda

– creo que estas exagerando – dijeron las dos al unísono

De repente una luz apareció


Caminando en dirección al club Yui y Mugi no hablaban solo se limitaban a seguir caminando, justo antes de que hablaran un profesor las vio diciéndoles que no podían estar ahí y que sería mejor que se fueran a su club, ninguna de las dos pronuncio palabra después de eso, pero en un momento Mugi se detuvo en seco, bajando la cabeza estaba… ¿llorando?

– ¿porque? – dijo por lo bajo

– Mugi-chan –

– yo no quiero que termine así – levanto la mirada, efectivamente iba a llorar

– que sucede Mugi-chan, que tienes – la vio con ojos preocupados y tomándole las manos

– Yui-chan – la abrazo fuertemente provocando un sonrojo en la castaña – no quiero separarme de ti, no quiero – lo dijo tapándose con el hombro de la otra intentando no llorar

– pero de que hablas Mugi-chan me estas preocupando –

Pasando unos cuantos minutos ya con Mugi más tranquila ambas se sentaron en las escaleras a unos cuantos escalones del club

– estas mejor – pregunto Yui a su compañera mientras la sostenía de las manos

– si – contesto secamente mirando el piso

– Mugi-chan que… - fue interrumpida

– Yui-chan – la interrumpió – te puedo decir algo – la mencionada solo asintió – te quiero agradecer – la castaña no entendía – he tenido momentos inolvidables – sonrió para si – y he aprendido a amar cosas que no conocía, todo gracias a ti – levanto la mirada sonriendo – he quiero decirte algo…hace tiempo…que no puedo dejar de verte – Yui se sonrojo – veo como sonríes al aprobar un examen, también cuando aprendes un nuevo acorde o por comer cualquier tipo de dulce, esa sonrisa de niña pequeña que tienes…me gusta… – hubo un silencio – …y me enamoro –

Ambas se sonrojaron, queriendo bajar la mirada pero se siguieron mirando, sentían que eran las únicas dos que existían en ese momento y eso no les disgustaba

– pero lo que más me gusta…es esa sonrisa que tienes al tocar, la ilusión que demuestras es lo que más me hace amar la música y lo que me hace… – el nerviosismo la dejo seguir

– Mugi-chan yo… –

– lo único que quiero que sepas – puso su mano derecha en la mejilla de la castaña – es que desde hace mucho he estado enamorada de… –

Se vio interrumpida sin previo aviso por Yui que en un arranque de valor junto sus labios con los de ella en un tierno beso, fue rápido sin que ambas lo pudieran saborear solo dejando rastros de la presentes de la otra

– Yui-chan… - intento decir algo

– Mugi-chan – ahora sí, nada lo impediría – hay algo que yo… – lentamente se iban acercando –….también quiero decirte – serraron sus ojos ansiosas por sentir otra vez ese sabor dulce de sus labios

Pero por obra del destino los gritos de las demás integrantes del club se oyeron asta afuera del salón llamando la atención de las "distraídas" chicas

– que fue eso – dijo Yui alarmada

– son las chicas – dijo Mugi para luego levantarse junto con Yui y correr lo que les faltaba de las escaleras para entrar rápido al club

Al entrar ellas y acercarse a sus amigas, las cinco fueron rodeadas por un círculo de luz morado, con dibujos algo extraños

– Ric-chan que está pasando – Pregunto Yui viendo asustada a su amiga

– no lo sé –

– todo esto es tu culpa Ritsu – la regaño Mio con lágrimas en los ojos mientras se sostenía del sillón del cuarto

– ¡Que! Y porque mía –

– no lo sé pero algo me dice que es tu culpa, ¡ya detenlo! – volvió a regañarla la peli negra

– crees que si pudiera ya lo habría hecho –

– Ritsu-sempai mire en su muñeca – señalaba con el dedo índice la más pequeña del grupo – es su reloj –

– que le sucede – secundo espantada Mugi, de repente sostiene a Yui del brazo asiendo que ambas se sonrojaran y voltearan en diferentes direcciones pero sin soltarse

– no lo sé – lo miro – de repente se encendió y todo esto sucedió –

– apágalo – grito Mio

– no puedo – intento lo que le decía moviendo todos los botones

– Ritsu-sempai apáguelo por favor – suplicaba Azusa viendo como todo comenzaba a distorsionarse

– eso intento – volvió a contestar asustada

– Ric-chan apágalo – dijeron Yui y Mugi ya más asustadas por que todo se volvió negro alrededor del circulo

– ya les dije que… -

De un momento a otro una luz apareció segándolas y luego…..nada

– chicas les traje un pastel de disculpas por los castigos – decía Sawako entrando por la puerta de club pero no vio a nadie – ¿chicas? –


Se puede ver como unos parpados se van abriendo lentamente observando su alrededor

–...no se apaga – dijo adormilada Ritsu terminando su frase anterior

– chicas están bien – preguntaba Yui abriendo por fin por completo los ojos

– siii – contestaron al unísono el grupo levantándose cuidadosamente

– donde estamos – dijo sorprendida la pobre de Mio cubriéndose tras Azusa

– parece que es…la sala del club – le contesto la pequeña observando mejor el lugar, ya que no se parecía nada al otro salón, este estaba más arreglado y con más instrumentos tanto musicales como de té, todas lo observaron también y se dieron cuenta de que…ese no era su cuarto del club

– este no puede ser la sala del club, porque… – dijo Ritsu parándose y yendo a donde estaba la nueva vitrina de las tazas que extrañamente estaba en el mismo lugar que la anterior – ….mira esto, esto es muy, muuuyyyy elegante –

– Ric-chan mira – le grito Yui a la baterista para que volteara a ver que los instrumentos, eran casi los mismos que los de ellas pero en un tono más… ¿Futurista?, pero los demás miembros fueron distraídos por otra cosa

– Yui-chan – le hablaba Mugi a su amiga

– miren se parece a Gitah pero esta tiene más botones y… – toco las cuerdas – tiene un sonido extraño jajaja –

– Yui/Yui-sempai – le hablo Mio en un susurro junto con Azusa

– Mira y esa batería es mucho más grande – se fue corriendo al teclado – wow es un teclado doble, sugoi-

– ¡YUI! – le grito Ritsu haciendo que la otra se espantara

– he que sucede – se quedó callada al ver a sus demás compañeras viendo a un lado de ella muy sorprendidas haciendo que le diera curiosidad ver también – que están vien… – al voltear también se quedó plasmada –…do –

Y así se quedaron, viendo fijamente al grupo de chicas del otro lado de la habitación, que estaban paradas cerca de la bodega del club, siendo también observadas por ellas…Fijamente

– ¿Quiénes son? – como siempre Yui despreocupadamente fue la que rompió el silencio

Continuara…

Dejen RR eso me dará ánimos y entrando de vacaciones podre actualizar cada semana ya tengo dos capítulos más pero aun tendrán que esperar unos días

Nos Leemos