Disclaimer: Los personajes son propiedad de Masashi Kishimoto, hago esto sin fin de lucro por ello no incurro en ningún delito.
Inspiración: "No te ignoro, solo quiero ver si haces un esfuerzo para hablar conmigo"
No te ignoro
Capítulo IV
-Así que han estado estudiando todo el día de hoy…
-Así es Sakura-san, logramos estudiar tres materias, y mañana haremos lo mismo, me preocupa enormemente matemáticas, es la que peor se le da de todas a Namikaze-san- dijo Hyuuga mirando de reojo a Naruto quien se encontraba muy emocionado hablando de deportes con Sasuke y sentado a su derecha. Estaban sentados en una mesa redonda, Sakura se encontraba entre Sasuke y Hinata.
-La verdad no sé cómo Naruto ha sido capaz de llegar hasta aquí, pero este año ha sido el peor de todos…- Hinata imaginó que se debía a la reciente relación de la pelos rosados con el moreno, era muy posible que esa situación no permitiera que el rubio se concentrara del todo o al menos que lo intentara – Siempre está distraído en clases y no estudia en su casa.
-En serio…- dijo la chica sin mucho interés.
-¿Te agradaron los padres de Naruto? Su padre es demasiado amable, su madre también pero no dejo de sentirme extraña a su lado, y eso que tengo muchos años de conocerla…
-Kushina-san y Minato-san son increíbles, muy amables, me agradaron mucho.
-¿Kushina-san y Minato-san? ¡Vaya! Ya los llamas por sus nombres…
-Ellos me lo pidieron… ¿Está mal que los llame por sus nombres?
-Para nada- dijo la pelos rosados algo sorprendida -Si no mal recuerdo, hasta hace poco yo los llamo por sus nombres…- y nuevamente Hinata pensó que todo se debía a la relación de Sakura con Sasuke –Pero no hay problema si ellos te lo pidieron.
-Su madre es muy expresiva… Creo… Creo que le caí muy bien…- dijo algo apenada Hinata ya que, nunca la habían tratado de esta forma tan expresiva, sus empleados la trataban con mucho respeto y sabía que podía confiar en ellos y que la apreciaban, pero Kushina estaba a otro nivel definitivamente.
Sakura empezó a pensar en los padres de Naruto, y ha como los conocía, ellos debían pensar que Naruto estaba enamorado de Hinata y por esto mostraban tanto afecto por la chica de buenas a primeras.
-Nunca te había visto tan arreglada Hinata-san, ¿se debe a que fuiste a conocer a los padres de Naruto?- le preguntó al oído y de paso aprovechaba para indagar un poco sobre la reciente relación del rubio y la de ojos perlados.
-¿Qué dices?- dijo casi en un grito, se puso pálida ante la pregunta de su amiga y casi sin poder respirar correctamente, Sakura rio y Sasuke y Naruto las observaron por unos segundos y luego siguieron con su conversación. Sakuke supuso que su novia ya había empezado a indagar sobre la nueva amistad de su amigo ya que esto la traía ansiosa desde hace varios días.
-No te pongas así Hinata-san, solo preguntaba la razón, la verdad es que te sienta muy bien ropa de ese estilo más jovial- y ella sabía que se refería a esto por sus horribles ropas de anciana que usaba diariamente.
-La verdad, no sabía cómo debía vestirme el día de hoy, nunca había visitado la casa de un compañero y normalmente mi madre me compra la ropa que debo utilizar para actividades familiares y sociales pero nunca he sentido la necesidad de estar a la moda…
-Hasta el día de hoy- dijo Haruno con una sonrisa pícara, Hinata se sonrojó y desvió la mirada.
El resto de la noche hablaron de cosas triviales, los estudios y el próximo juego de fútbol que se aproximaba una vez finalizaran los exámenes, a eso de las 9 de la noche se despidieron y Naruto llevó a Hinata a su casa.
-Dobla en esta esquina, es una calle sin salida, hasta el final.
-Bien.
El vecindario era bastante exclusivo, las casas que habían en los alrededores eran tan grandes como la de él pero al llegar al final lo que había no era una gran casa, no, era una gran mansión, inmensos portones y jardines era lo que se contemplaba desde el exterior.
-¡Vaya! Tu casa es realmente enorme.
-¿Te parece?- dijo desganada, al ver Naruto que a la chica le incomodaba el tema mejor lo cambió.
-¿No sabía que te podías ver tan normal los fines de semana?
-¿Normal?- Hinata se sorprendió, cómo que normal…
-Sí, pareces una adolecente normal, te sienta bien ese estilo de ropa- las mejillas de la chica se ruborizaron terriblemente y daba gracias a la oscuridad que reinaba en ese momento.
-Si bueno, no le doy mucha importancia a la ropa…- el chico no dijo nada más al respecto y cambió el tema.
-¿Quieres que venga por ti mañana?- se sorprendió aún más, ¿por qué estaba siendo tan amable con ella?, pensaba la chica sintiendo un poco de emoción pero miles de dudas al mismo tiempo.
-No es necesario, pueden llevarme…
-Bien, mañana a las diez entonces.
-Sí.
-Ah, Hyuuga- la chica lo miró antes de bajarse del auto –Gracias por el día de hoy, por ayudarme a estudiar pero sobre todo por acompañarme a comer con Sasuke y Sakura-chan, últimamente me es difícil estar con ambos al mismo tiempo, cada vez parecen estar más enamorados…
-No es nada, nos vemos mañana- dijo sin expresión alguna, no entendía como este chico lograba hacer con ella lo que él quisiera, eso le molestaba, pero por alguna razón, más que por el deseo de que el chico no dejara de hacer lo que tanto le gustaba si reprobaba en los exámenes, había algo más, algo que no sabía que era pero que de alguna u otra forma, le era imposible negarle algo a ese rubio, bueno, casi todo porque no dejó que él pagara su comida, no era nada del chico, así que no quiso complicarse con cosa triviales como estas.
-¿De dónde vienes a esta hora Hinata?
-Buenas noches padre, madre, estaba estudiando- les respondió de forma cortes pero sin expresión en su rostro, hizo una referencia mostrando respecto pero nunca los miro a las caras.
-Bien.
-Bien… Con permiso- sus padres estaban en el recibidor de la casa, eso era extraño, normalmente los sábados salían a cenar y regresaban muy tarde pero lo más extraño era que le pidieran cuentas de sus actos, esto nunca les había preocupado, decidió no darle importancia, ella no era importante ahí así que no valía la pena perder el tiempo en cosas insignificantes.
-Se ve extraña estos días…- dijo su madre una vez que la chica desapareció.
-Tampoco traía sus libros o mochila…
-¡Estoy tan cansado!- murmuró el rubio al entrar a su habitación, camino hasta donde habían estado estudiando viendo el desorden que habían dejado, no tenía ganas de mover ni un dedo, menos de ordenar, decidió dejar todo así pero un trozo de papel arrugado en el suelo llamó su atención, no recordaba haber tirado basura al piso.
-¿Basura?- tomó el papel en sus manos y le dio vuelta para comprobar su contenido –"Competencia de artes marciales…"- murmuró, se extrañó al leer esto, era un volante que anunciaba al parecer, una importante competencia que se aproximaba, el practicaba kendo pero tenía un poco de conocimiento del evento -¿Por qué Hyuuga tiene este volante arrugado?
Esta chica era todo un misterio, no podía dormir, daba vueltas en su cama al pensar en ese papel arrugado, o esta chica estaba loca o estaba ocultando algo. Era toda una contradicción, por momentos parecía un ángel, mal arreglado y en otros una fiera… Mostraba muchas personalidades, sería entonces que era bipolar… se preguntaba.
Al día siguiente se despertó sin mucho ánimo debido a que su madre prácticamente lo sacó arrastras. Se duchó y desayunó lo que su padre hizo, a su madre no se le daba muy bien la cocina. A los minutos escuchó el timbre y una de las muchachas de servicio le indicó que su compañera había llegado. Salió a recibirla.
Hinata vestía un hermoso vestido color blanco de diseñador, de tirantes, ajustado a la cintura con una cinta color rojo y volado hasta las rodillas, sencillo, con zapatillas estilo bailarina color blanco con lazos pequeños color rojo. Era un vestido que su madre le había comprado para un almuerzo hace un par de meses, esta era la segunda vez que lo vestía.
Naruto quedó impresionado al verla, su cabello estaba recogido en una trenza que caía al lado izquierdo de su cuerpo con un lazo color rojo.
-¡Te ves preciosa el día de hoy!
-Gracias Kushina-san.
-Verdad que se ve preciosa, Minato.
Sus padres bajaban por las escaleras casi corriendo para recibirla. Naruto fue sacado bruscamente de sus pensamientos al ver que sus padres se adelantaron a recibir a la chica. Se molestó.
-Así es, muy hermosa Hinata-chan.
-Gracias- decía bastante avergonzada la chica.
-Dejen de molestar a Hyuuga, ¿comenzamos a estudiar?- interrumpió Naruto mostrando un poco su molestia, sus padres rieron en silencio.
-Sayuri está limpiando tu habitación hijo, pasemos a la sala un momento mientras acaba.
-¡Vaya, qué piano tan hermoso!- Expresó Hinata emocionada al ingresar al salón y ver cerca de uno de los ventanales que daban al patio un hermoso piano de cola, sus ojos se iluminaron como hacía muchos años no lo hacían, Naruto pudo captar la escena y quedó en shock por unos segundos, nunca había visto a esta chica mostrar una expresión tan hermosa, pura, sincera, agradable...
-A Minato le gusta tocar, queríamos que Naruto aprendiera pero es bastante torpe- explicó Kushina.
-Me lo imagino- dijo Hinata más tranquila, los padres del rubio rieron y Naruto salió de su ensoñación.
-¿Sabes tocar?- preguntó Minato, Hinata se incomodó un poco.
-Hace mucho tiempo tocaba, ahora casi no tengo oportunidad…
-¿Quieres tocar algo?
-No creo que pueda…
-Por favor Hinata-chan- suplicó Kushina.
-Yo… Es que yo…
-No tienes que hacerlo Hyuuga, se nota que no quieres hacerlo- Hinata centró su mirada en la mirada del rubio, sintió que la estaba retando, sintió que la estaba menospreciando, ese sentimiento era el mismo que la envolvía a diario en su casa, eso le molestó.
-¿Puedo?- preguntó la chica volviendo a su expresión seria, vacía mirando fijamente a Naruto, el chico le sostuvo la mirada, parecía que chispas se entrecruzaban en su línea visual.
-Claro- dijo Minato y la acompañó hasta el elegante piano.
Hinata se sentó frente al hermoso instrumento, posó sus dedos apenas rozando las teclas, se quedó perdidamente en ellas por unos segundos. Kushina y Minato tomaron asiento, Naruto, bastante molesto por el trato preferencial que sus padres le daban a la chica se quedó observando todo desde el marco de la puerta.
La mirada de Hinata no expresaba mucho, cuando salió de su ensoñación, cerró los ojos y presionó un par de teclas sin sentido, Minato la observaba atentamente, Kushina esperaba ansiosa y Naruto casi reía al escuchar el pobre desempeño de la chica. Una vez que probó el teclado y sus manos dejaron de temblar, se detuvo, abrió los ojos, tomó aire, lo soltó y luego se dejó llevar, soltó sus dedos libremente para que se posaran por el instrumento, sin ataduras y se dejaran escuchar las notas que provenían de su corazón. Lo siguiente que se escuchó fue una hermosa pero triste melodía que salía del hermoso piano color negro.
Hinata tocaba con sus ojos cerrados, parecía que esa hermosa melodía estaba incrustada en su piel y se hacía realidad por medio de sus hábiles dedos que lograban convertirla en exquisitas notas musicales.
"Si pudiera serte concedido un deseo
Qué tipo de deseo pedirías
Yo probablemente podría contestar sin duda alguna
Que quiero verte una vez más…
Quiero verte
Quiero verte
No puedo olvidarte
Inclusive ahora, estás dentro de mi corazón"
Naruto quedó totalmente impresionado, esta chica era un cofre de sorpresas pero lo que más le sorprendía era que nunca, nunca nadie, ni siquiera su padre, había podido lograr que una sola lágrima rodara por sus mejillas al escuchar una pieza que saliera de ese piano, tal vez se debía a su situación actual, quiso convencerse de eso. Kushina era un mar de lágrimas en ese momento, sus manos se juntaba a la altura del pecho. Minato también estaba conmovido. Por la mejilla de Hinata también rodó una silenciosa lágrima, prácticamente imperceptible para la familia Namikaze.
Esa canción la venía practicando desde hace muchos meses, a escondidas de su familia claro estaba, pero en esta última semana realmente estaba aprendiendo el significado de la misma. Ahora, particularmente en ese preciso momento, empezaba a entender realmente el significado de esa melodía, era extraño porque ella había perdido todo hace muchos años atrás y pensaba que esa pieza ya se escuchaba bien, pensaba que expresaba lo que había sentido hasta ese entonces, pero acababa de darse cuenta que el día de hoy, este día, cobraba otro significado, diferente al de hace semanas, meses, años atrás.
-¡Espléndida!- Abrió los ojos; Minato, Kushina y los demás le aplaudían. Todos los empleados de la casa Namikaze se acercaron al escuchar la melodía. No pudieron evitarlo.
-Exquisita representación Hinata-chan, "Aitai" (Quiero verte), nunca la había escuchado al piano de esta manera.
-Gracias Minato-san.
-Hinata, es una pieza hermosa, muy hermosa y triste a la vez, muchas gracias por dejarnos escucharla- dijo Kushina mientras la abrazaba para expresarle su gratitud.
-Gracias por dejarme utilizar su piano.
-Cuando quieras.
-¿Acaso no tienes uno en tu casa Hyuuga?
-¡Naruto!- le regañó su madre al escuchar el tono que utilizó el chico, Hinata bajó la mirada.
-¿Terminaste de limpiar Sayuri?
-Sí señorito.
-Vamos Hyuuga.
-Con permiso- dijo la chica y siguió al rubio hasta la habitación.
-Así que este es otro de los tantos secretos que guardas- soltó Naruto una vez llegaron a la habitación.
-¿De qué hablas?
-Ten- le dio el papel de la competencia –lo encontré en el piso anoche- la chica palideció –Supongo que no me dirás nada, ¿comenzamos a estudiar?
Sin decir nada y sin voltear a ver al chico, Hinata se colocó en la misma posición del día de ayer y se dispuso a empezar a estudiar. Pasaron varias horas con matemáticas, luego bajaron a almorzar. Al terminar subieron y prosiguieron con ciencias y literatura. No hablaron nada que no correspondiera al estudio.
-Hyuuga estoy cansado- replicaba el rubio soltando el lápiz.
-Namikaze-san, no estás en posición de descansar, si no te esfuerzas al máximo vas a reprobar y te sacarán del equipo de fútbol y Kendo.
-¿Cómo sabes eso?
-Sakura-san me lo comentó.
-Ya veo… Me alegro que te lleves bien con Sakura-chan- dijo con una gran sonrisa en su rostro.
-Me parece alguien muy bondadosa y amigable.
-Lo es- y su expresión cambió a una triste –Ella es muy especial para mí- suspiró –Pero ella no siente lo mismo…
Hinata se quedó sin palabras, ver nuevamente los ojos sin brillo alguno del chico tenía algún efecto en ella que aun no sabía cómo describir.
-¿Alguna vez te has enamorado Hyuuga?
-¿Enamorado dices?- la pregunta aunque la sorprendió no le afectó, hace mucho dejó de creer que el amor existía, inclusive entre padres e hijos, entre hermanos, por lo que mucho menos creía en poder llegar a enamorarse –No creo en el amor, o al menos yo no estoy destinada a ser amada o poder llegar a amar a alguien- Naruto palideció ante las palabras dichas por la chica.
No lograba entender como alguien como ella, tan joven, inteligente, con tantas cualidades, que no le faltaba nada podía pensar de esa forma tan fría. No la entendía pero esa debía de ser una de las razones por las cuales siempre estaba sola.
-¿Por qué no crees en el amor?
-Eso es algo que no te concierne Namikaze.
-Pero, cómo alguien tan joven como tu piensa de esa forma, ni siquiera yo que siento que mi mundo se me viene encima al aceptar que Sakura-chan nunca va a ser para mi pienso de esa forma, es doloroso pero sé que lograré superarlo y volver a enamorarme.
-Superarlo… Supongo entonces que se debe a eso…- Naruto la miró profundamente –Supongo que hay decepciones que nunca se superan… O hay personas que no merecemos superarlas…- la mirada de Hinata se oscureció y Naruto no pudo decir nada –Pero concretamente a lo que te refieres, nunca me ha gustado ningún chico y mucho menos he tenido alguna relación con alguno.
-¿No tienes interés en los chicos? Por ejemplo, ¿no crees como todas las chicas que Sasuke es guapo y mueres por estar con él?
-Uchiha-san dices, me parece atractivo físicamente pero su actitud es fría y soberbia sino lo conoces un poco, luego te das cuenta que es serio y reservado pero de buenos sentimientos sin embargo, no hay nada de él que llame mi atención; como alguien más…- susurró la última frase.
-¿Cómo quién?
-No es de tu incumbencia Namikaze-san.
-¿Pero es un hombre?- insistió el chico.
-Sí, es un hombre- dijo en un intento de risa, le parecieron graciosos los pensamientos del chico.
-¿Podemos descansar un poco?
-No lo hicimos ya…
-Veamos un poco de televisión, media hora, por favor- suplicó el chico, ella aceptó.
Después de pasar varios canales el chico se decidió por un programa de comedia que Hinata no conocía. El chico se sorprendió debido a que era bastante popular y ella le explicó que casi nunca veía la televisión.
-¿Qué haces en tu tiempo libre? ¿Estudiar?- ella lo miró de reojo, el estaba acostado sin preocupaciones en la cama y ella sentada en una esquina de esta, se sentía incómoda.
-Estudio, leo, corro para mantenerme en forma practico gimnasia, entre otras cosas.
-¿Cuándo practicas piano?
-Nunca…
-¿Cómo que nunca?
-Eso no es de tu incumbencia…
-Es imposible hablar contigo, todo lo dices a medias- la chica lo miró mas no dijo nada – ¿Cómo se supone que lleguemos a ser buenos amigos si nunca dices nada concreto? Yo he sido bastante abierto contigo y creo…
-Nunca te pedí que lo fueras- el chico la miró resentido –Lo siento pero yo no confío en la gente, ni siquiera en mí, no te lo tomes personal, simplemente así soy- volcó su mirada y Naruto supo que ya no debía preguntar más, estaba de más decir algo, estaba claro que Hyuuga guardaba un secreto, y no iba a contarle nada, al menos por ahora.
-Es mejor que sigamos.
Continuará…
Notas de la autora:
Muchas gracias por sus reviews, me alegra que les guste la trama.
