Bueno... -Sakurako dijo insegura. Pero reunió valor y le contó el sueño a su hermana. Bueno, el mini-sueño que había tenido-

Vaya, vaya, Sakurako... -hablo pícaramente, la mayor de las Oomuro- ¿Quién diría que tu sueño seria tan atrevido? "Fufufu" -rió ella-

¡No fue para nada atrevido! -gritó Sakurako, a punto de explotar de vergüenza-

Si, si, claro.. -respondió la mayor de las Oomuro, ignorando por completo el grito de Sakurako-

¡O-oye! ¡Escúchame! -gritó nuevamente Sakurako, siendo ignorada por Nadeshiko-

¿Y sabes por qué soñaste eso? -preguntó ella, poniéndose un dedo en la barbilla-

¿He? Ah, creo que fue, porque pelee con Himawari ayer -respondió Sakurako, con indiferencia- Pero dudo que haya sido eso. Después de todo, siempre peleamos.

-¿Puedo preguntarte algo, Sakurako?

-C-claro, Nee-san... ¿Qué es?

¿Por qué peleas tanto con Hima-ko? Cuando eran pequeñas, eran inseparables. Ahora, solo pelean entre si. Hasta se hacen las "rivales"... ¿Qué pasó entre ustedes? -con esto último mencionado, Nadeshiko fruncio el ceño-

B-bueno, ya sabes -dijo Sakurako- Es culpa de ella, ella y sus estúpidos pech-

Sakurako no pudo terminar la oración. Nadeshiko la había callado, posando una de sus manos en su boca. -¿Por qué dices eso? -preguntó irritada, Nadeshiko- -Sakurako. Himawari y tu son amigas desde pequeñas, ¿Cómo una amistad de tan larga duración, pudo romperse tan fácilmente?

Sakurako miró a su hermana, y pensó en las palabras adecuadas por un momento. -Nee-san yo-

-Nadeshiko onee-chan, ¿Por qué tardan tanto?

Sakurako fue interrumpida nuevamente, por su hermana menor, Hanako, quien había entrado a la cocina, sin previo aviso.

Oh, por nada, Hanako -respondió, Nadeshiko, frunciendo el ceño al revés (sonriendo)-

Ya mejor vámonos -dijo Sakurako sin mucho ánimo, mientras salia de la cocina, dejando a sus hermanas solas.

¿Qué tiene ahora? -preguntó Hanako, con un notorio desagrado en su voz-

-Ya en casa de la familia Furutani-

*Tock-tock* -llamaba a la puerta, la mayor de las Oomuro- ..Somos nosotras -dijo-

Oh, llegaron.. -respondió abriendo la puerta Himawari. No necesitaba preguntar quien o quienes eran, bastaba con oír la voz de alguna de las Oomuro, para saber-

Disculpen las molestias -dijeron a coro, las Oomuro. Todas menos Sakurako-

No hay problema, pasen -Himawari las invito adentro, y miró a Sakurako de reojo. Parecía distraída- "¿Y ahora que le pasa?" -pensó ella, mientras cerraba la puerta detrás suyo- "Si mal se, algo tiene Sakurako. Siempre que viene de visita, lo primero que hace es entrar en la cocina, cosa que ahora no hizo. Definitivamente algo le pasa..."

¡Hima-ko! -gritó Nadeshiko, sacándola de sus pensamientos- ¿Qué tienes? Haz estado mirando el suelo por mucho tiempo.

O-oh, no es nada. No te preocupes -respondió la peliazul, tratando de despreocupar a la mayor de las Oomuro-

-Bien, vamos, nos están esperando.

-Oh, claro..


La hora pasaba , y la familia Oomuro y Furutani seguía cenando y riendo de sus comentarios al azar. El comedor estaba invadido por carcajadas. Todos reían, excepto Himawari y Sakurako, quienes estaban en completo silencio. Sakurako admiraba la felicidad a su alrededor sin ánimos, mientras que Himawari, "contemplaba" la cara larga de Sakurako, la cual le daba demasiada mala espina.

Sakurako comenzó a revolver la comida en su plato, en acto de aburrimiento. El aburrirse, la llevó a tal punto de levantarse, irse de la mesa y dirigirse a la habitación de Himawari. Obviamente, nadie se dio cuenta de eso, todos estaban tan ocupados riendo y comiendo, que nadie notó la ausencia de la castaña. Pero había otra persona que no había estado riendo y comiendo. Esto no paso desapercibido por la peliazul, quien realizó el mismo acto de Sakurako. Se levantó y se fue a su habitación.

-Habitación Himawari-

Aah... -suspiro la castaña, mientras se lanzaba a la cama, obviamente no suya- ...La comida me ha estado aburriendo últimamente... ¿E-eh? ¡¿Qué acabo de decir?! ¡Hay dios, me estoy transformando en otra persona! ¡Yo nunca diría tal barbaridad! ... ¡Ahora hasta hablo diferente! -gritaba ella, desesperada, agarrándose a cabeza con ambas manos-

Sakurako -dijo la peliazul, con una mirada seria en su rostro- ¿Qué crees que haces?

¡H-Himawari! -dijo la castaña- A-ah.. e-em... ¿Q-qué onda? -preguntó, mientras se levanta de la cama, ponía ambas manos en sus caderas y lanzaba una sonrisa un tanto nerviosa, tratando de disimular un poco. Obviamente, esta acción resultó fallida-

-¿A quien tratas de engañar, Sakurako?

-¡Aaargh! ¡Cómo sea! ¿Qué haces aquí?

Que, ¿Qué hago aquí? -preguntó casi gritando la peliazul- En primer lugar, esta es mi habitación, y en segundo lugar, vine aquí porque te note un poco extraña en la cena. ¿Hay algo que te este incomodando? -la peliazul se acercó un poco a Sakurako, para comprobar si estaba bien-

¡C-claro que no! -gritó Sakurako, retrocediendo y chocando con la pared de atrás-

¿Estas segura? -preguntó nuevamente la peliazul, cruzándose de brazos- Yo te noto muy alterada.

B-bueno... -Sakurako miró había otro lado- Verás, si me pasa algo... t-tuve un sueño... u-un tanto extraño... q-quiero decir... soñé c-contigo... jeje -rió nerviosamente-

Himawari se quedó mirando a Sakurako, con cara de no entender nada, pero cuando se dio que cuenta de lo que Sakurako había dicho, su cara encendió en rojo.

¿Q-qué? -preguntó ella, sin entender aún-

¡Que soñé contigo! -gritó de una vez por todas, Sakurako- P-pero no te emociones.. n-no era un sueño tan importante -mintió Sakurako, sonrojandose furiosamente- ..A-aunque, tu eras lo único importante que vi allí.. -susurro esto último-

Himawari logró escuchar eso último. Su cara se puso mas roja que antes y su estado cardiaco se hizo mas difícil, su corazón latía a mil por segundo. Su respiración era agitada y entrecortada.

"¿Qué me esta pasando?" -se preguntó la peliazul, en su mente- "¿Qué este cálido sentimiento?"

S-Sakurako.. -la peliazul nombró a su amiga/rival- ¿D-de que trataba tu sueño, exactamente..?

¡¿H-heh?! ¡N-no voy a contarte para nada mi sueño! -gritó Sakurako, perdiendo el control de sus sentimientos- ¡Y-ya tuve suficiente, me voy de aquí! -Sakurako se dirigía a la salida, pero fue detenida por Himawari, quien se puso delante de ella-

Sakurako -la peliazul, nuevamente nombró a su amiga/rival, pero esta vez, con un tono mas serio- N-necesito hablar contigo de algo... v-veras-

Himawari fue interrumpida por un sonido, proveyente de la puerta. Ambas miraron hacia ella, y se encontraron con Kaede, quien se había quedado sorprendida al ver que estaban tan cerca, una de la otra.

Sakurako onee-chan... -dijo suavemente su nombre, Kaede- T-tienes que irte a casa, Nadeshiko onee-chan te esta esperando..

Oh.. -fueron las palabras de Sakurako- V-voy en seguida... -Sakurako miró a Himawari por un momento, y luego volteó rápidamente- ¡N-nos vemos! -Sakurako logró decir, mientras salia corriendo de la habitación y agitaba su mano, despidiéndose de la peliazul-

N-nos vemos... -dijo con dificultad, la peliazul, mientras observaba a Sakurako salir corriendo de su habitación-

¿Qué tienes, onee-chan? -preguntó Kaede, mientras se acercaba con una expresión preocupada, a su hermana mayor-

Oh, no es nada, Kaede -respondió formando una dulce y pequeña sonrisa, la peliazul- No es nada..


Lamento mucho el capítulo corto (pero, nunca haré un capitulo con menos de 1000 palabras), es que ésta semana he estado muy ocupada ;^; Tengo 3 pruebas el mismo día, y un trabajo el día siguiente.

Bueno, como sea, espero les haya gustado ^^

Acepto cualquier opinión.

Nos leemos luego 3