Capitulo 4

Sumary: REAL SUMARY de la historia: la imprimación no es la única opción, pero es la única de la que no se puede escapar… ¿Qué harían por amor? Ellos descubrieron que todo tenía un límite, menos eso. Jakob x Leah. Post amanecer

Advertencias: personajes no son míos, solo la historia salida de mi mente retorcida y Taylor Lautner que no importa lo que digan los demás es mío, solo mío y puramente mío ^^… aunque ni si quiera él lo sepa aun.

Escritora: FEY BLACK

Título del capítulo: Deja vú

Notas de la autora al final ^^ (Ojo con los links del final!)

"Es una broma… tiene que ser una broma" pensaba Leah con desesperación, porque no podía ser de otra manera, el hecho de que esa estúpida humana convertida lo llamara era irreal, el hecho de que Jakob ahora centrara toda su atención en esa maldita llamada ignorando todo a su alrededor, incluyéndola cruelmente, tenia que ser una broma… "Dios santo dime que es una broma"

- ¿Bella? – La voz de él era temblorosa, algo malo pasaba, lo podía sentir en su pecho, su amiga no lo llamaría solo para saludarlo, no se conseguiría su número con alguien de la reserva solo por decirle 'hola'. Algo malo había ocurrido y él lo tenía que saber - ¿Qué ocurre?

- Jake… yo lamento llamarte… pero… no sé…

- déjate de balbucear Bella – le pidió más duro de lo que pretendía, no quería enojarse, pero la angustia en su pecho lo estaba poniendo de mal humor, tenía un mal presentimiento

- te dije que era una mala idea – esa voz se escuchó más lejana, pero era inconfundible. Edward, quien no se notaba de mejor ánimo que él

- no lo es – contradijo a su esposo, un gruñido se escuchó de algún lado – lo necesito, sabes que es necesario

- podemos hacer esto son su ayuda - Jakob comenzaba a cabrearse de lo que le estaban ocultando. Si Bella decía que era necesario lo era y punto. Su esposo no tiene opinión en su amistad ni en lo que puede pedirle o no

- Isabella ignora a la sanguijuela, abre la boca y dime que mierda es lo que está pasando

- mi Renesme – Jakob escuchó como su amiga se quebraba al teléfono, lo escucho casi tan claro como su corazón latiendo a mil por hora clamando por su imprimación.

- ¿Nessie? – Vociferó con una voz densa, la preocupación creció en su pecho de forma estrepitosa - ¿Qué le ocurrió a mi Nessie? – Leah jadeó, no podía estar pasando, no pudo haber usado ese adjetivo posesivo sobre otra mujer, no estando ella a su lado, aun desnuda por lo que habían hecho. No podía considerar de su propiedad a otra cuando le prometió el cielo hace algunas horas… maldita sea, simplemente no podía estarle pasando esto nuevamente.

Pero Jakob ni siquiera lo pensó cuando lo dijo, simplemente esa palabra salió de su boca, porque ahora él no pensaba con claridad, al contrario, lo único que pasaba por su cabeza era esa media vampiro de ojos cafés, ella era la única ahora, su seguridad, su vida, todo ella era todo lo que Jakob quería en ese momento – ¡por un demonios Bella habla de una maldita vez!

- los Volturi, ellos se llevaron a mi niña – la escuchó jadear en busca de un aire que no necesitaba, supo que estaba llorando, sin lagrimas obviamente, pero eso por teléfono era irrelevante, por teléfono ella lloraba, y de una manera desconsoladora. Él aun no era capaz de creerlo, porque la última vez que él la vio ella estaba bien, su Nessie estaba sana, a salvo, entera y feliz en los brazos de…

- ¿Dónde mierda se metió el inútil de Nahuel? – Dijo entre gruñidos, espero respuestas, pero nadie dijo nada y Jakob explotó - ¡la dejé a cargo de ese estúpido híbrido! ¡El maldito la debía cuidar! – sentía rabia, una ira descontrolada hacia alguien que no cuidó como debía a su tesoro mas preciado, a su pequeña Nessie – cuando ella me dijo que lo amaba, me aseguró que en sus brazos estaba bien, estaba segura con… ese… ¡maldita sea! – Gritó, odiándose a sí mismo por dejarla, no debió hacerlo – por eso me fui, ¡porque ella estaría segura sin mí! – eso fue lo último que Leah necesitó para que su vida perfecta de una semana se fuera a la basura. Ahora entendía el porqué él, si realmente la amaba como decía, se había demorado años en buscarla. No… Jakob no dejó todo por ella, simplemente decidió buscarla porque el verdadero amor de su vida estaría segura y porque amaba a otro. Jakob fue rechazado y buscó su premio de consuelo. Y la muy estúpida le había abierto su vida y sus piernas como una maldita adolescente

Leah no se atrevía a elevar el rostro del colchón, no se atrevía a mirarlo y darse cuenta en sus ojos de que todo lo que él decía era verdad, no quería ver el amor que aun le profesaba a la hibrida esa, no cuando hace solo un par de horas le había dicho 'te amo'… Dios… ella le dijo te amo. Por primera vez en años le había dicho te amo a alguien. Dejó caer todas las barreras y mostró lo que sentía, haciéndose vulnerable y frágil.

Dijo las palabras más importantes que existían en su vocabulario. Y ahora se arrepentía demasiado

- no lo culpes a él – le defendió Bella – a Nahuel también se lo llevaron…

- me importa una mierda lo que le haya ocurrido a ese, si se lo llevaban o no me da igual. El idiota tenía una sola misión, cuidarla, dar su vida por ella. Y no pudo protegerla como debía, como lo habría hecho yo en su lugar

- estás siendo demasiado duro, lucho a nuestro lado y…

- ¿Cómo es que no fueron capaces de defenderla? – Siguió Jakob sin tomar en cuenta lo que Bella decía, se imaginaba a él en ese escenario y se veía defendiéndola como correspondía, salvándola - ¿Dónde estaba metido Emmet, o Jasper, o tu? Maldita sea Bella…

- no te atrevas a culparme Jakob –respondió con odio contenido, pero le importaba bien poco si ella le hablaba con enojo, la ira que Jakob estaba sintiendo era mayor que cualquiera que estuviese en esa conversación

- ¿Qué fue lo que pasó? – no se escuchó nada por un segundo, estuvo a punto de gritar nuevamente cuando un hubo un sonido al otro lado de la línea

- Jakob – la voz de Edward sonó en el auricular, su tono era bajo y amenazante – te agradecería que guardaras tu ánimo de perro para un momento en el que no hables con mi esposa o te arrancaré la lengua la próxima vez que te vea a pesar del daño emocional que pueda causarle a ella y a mi hija ¿estamos claros chucho?

- no amenaces con sacar mi lengua sanguijuela, no fui yo quien se llevó a Nessie – un gruñido se escapó de la garganta del vampiro, quien agradeció no tener al lobo frente a sí, porque de otra manera no habría aguantado las ganas de dejar su cabeza separada el cuerpo. Bella lo odiaría por un tiempo, pero se habría librado de ese can para siempre. Un favor para el mundo

- vino Cayo a la cabeza de un ejército con las intensiones de llevarse a Renesme, no sabemos la razón del porque se llevaron solo a mi hija siendo que estábamos Alice, Bella y yo presentes – hubo un suspiro cansino – fue un ataque directo…

- ¿Alice mandó sus visiones a vacacionar? – preguntó Jakob con ironía. Edward volvió a gruñir, si no fuera necesario no habría llamado al lobo adolescente… corrección, si su amada Bella no hubiese sido tan testaruda como siempre lo era no lo habría llamado. Nunca.

- te recuerdo que Alice no puede ver a Renesme en sus visiones, y además de eso, algo bloquea su capacidad de ver el futuro – Jakob bufó, no podía ser que todo estuviese en su contra en estos momentos, su Nessie estaba en algún sitio desprotegida y a merced de los malditos Volturi sin que la mirona del futuro pudiese verla ¿y si le hacían algo? ¿Si esos malditos osaban tocarla de alguna manera? No podría soportarlo, sabia muy profundamente que no aguantaría que algo malo le pasase a su imprimación, simplemente no podría vivir si ella no está bien

- hay que hacer algo

- esa es la razón del porque Bella te llamó a pesar de que yo me niego a que metas tu hocico en esto – quedaba claro que esa idea no le gustaba nada – aun no veo la necesidad de que esto te incluya

- es mi Nessie

- es mi hija

- eso no me importa, ella sigue siendo mía – "ok… esto es suficiente" pensó Leah teniendo todas las intenciones de moverse. Pero su cuerpo no reaccionaba a la petición de su mente que rogaba por algo de movimiento. ¿Y si simplemente se levantaba y se iba? Era fácil, no volvería hasta el anochecer, para ese entonces Jakob estaría más tranquilo, ella estaría más tranquila y todo esto sería una pesadilla dejada atrás. Pero claro. Su mente sabia tan bien como su corazón que esto no se iba a arreglar con que ella desapareciera un par de horas. Porque lo más seguro es que a su vuelta no hubiese nadie.

- mira perro…

- ¡basta! –Bella habló fuerte desde algún sitio, ambos hombres callaron– me importa una mierda su orgullo, el de ambos, no me interesan en estos momentos… solo quiero a mi hija de vuelta y si para eso tienen que trabajar juntos lo van a hacer ¿está claro?

- mi esposa tiene razón – Jake asintió a pesar de que la única persona que podía verlo era totalmente invisible para él en ese momento.

- ¿Cuál es el plan?

- Alice solo ve imágenes sueltas del futuro de mi hija, lo último que vio fue un bosque – el lobo bufó

- súper buen dato, con eso descartamos los desiertos – dijo irónicamente

- si me dejaras terminar ahorraríamos tiempo en ironías innecesarias – Jakob lo desesperaba, a pesar de que lo conocía hace varios años no lograba limpiar asperezas con el adolescente, tenía muchas buenas razones para ello, primero intenta quitarle al amor de su existencia, y luego intenta quedarse con su hija imprimándose de ella. Simplemente ese lobo no le simpatizaba y dudaba que algún día lo llegase a hacer– lo último que vio fueron bosques que reconoció como los de Brasil, es posible que se dirijan hacia ese sitio

- bien, hacia allá iremos – Leah levantó la mirada de golpe, él aun no se percataba de su presencia, pero ella escuchaba cada palabra de esa conversación, tanto las dichas por Jakob como las que decía Edward. Y lo último fue el aliciente para que sus ojos se movieran. Su cabeza tenia razón, Jakob se iba – dime donde nos encontraremos y te veré allá

- nosotros viajaremos esta madrugada, en el primer avión que sale – fue esa frase la que hizo que Jakob pensara en cómo demonios iba a llegar a Brasil, no necesitaba contar su dinero para saber que no le alcanzaba para comprarse un pasaje y no tenía el tiempo ni la gente conocida como para conseguirse ¿Alcanzaba a robar un banco en estas horas? Al parecer no. Bien, tendría que correr entonces, correría hasta que sus piernas no dieran mas, no le importaba realmente el cómo, solo sabia que llegaría como fuera. Renesme vale la pena

- los veré allí entonces – dijo decidido.

- bien, nuestro avión llegará al aeropuerto de Boa Vista llamado Atlas, queda cercano a la capital Roraima, allí te dejaremos alguna indicación para que nos encuentres – Jakob asintió como si Edward lo pudiese ver. Iba contra el tiempo, pero al menos tenía un plan, debía moverse rápido. Irse ahora.

- Jake – la voz de Bella se elevó por sobre la de Edward – lamento esto, no te molestaría si no estuviese desesperada, no puedo pedirle a los demás lobos que se metan en esto porque no tiene una unión con mi hija… tu imprimación…

- les podría ser útil, lo sé – completó Jakob asintiendo, él sabía que tenía una especie de séptimo sentido con respecto a Nessie, podía sentirla de mejor manera que los demás, ahora que Alice no tenia su poder, él era una apuesta segura de que podría sentir a Renesme hasta donde estuviera, seguirla. Como si su unión le dijera el camino que debe recorrer para encontrarla – escúchame Bella, nos veremos allí, la buscaré, la encontraré y no dejaré que nada le pase, daré mi vida si de eso depende mantenerla a salvo

- gracias… - la voz de ella se rompió al teléfono llorando sin lagrimas nuevamente – y dile a Leah que lo lamento, para ella no debe ser fácil todo esto – el cuerpo de Jakob se tenso. Había olvidado a la mujer que estaba desnuda a su lado. ¿Cómo pudo olvidarla? Giró su cabeza con lentitud y se fijo en la potente mirada que ella tenía. Leah lo veía aun apoyada en la cama, con su mejilla sobre el almohadón y sus pupilas fijas en él, quemándole. Pudo ver con total claridad el dolor en esos ojos, dolor que él estaba provocando. Dolor que se estaba provocando a si mismo.

¿Cuándo fue que dejó de sentirla a su lado? ¿Cómo demonios fue que…? Mierda, se sentía como un maldito, ella lo había escuchado todo. Absolutamente todo. Y tan claro como el agua que se aproximaba una pelea de las grandes. Su pecho comenzó a doler aun mas mientras quitaba la mirada de la mujer. Demonios… ¿Cómo la iba a dejar? No podía dejarla. Pero cuando supo todo lo de Nessie, simplemente no pudo pensar en mantenerse fuera de su rescate, porque era su Nessie… pero ella era su Leah también.

- ¿Jake? ¿Sigues allí?

- sí, aquí estoy – dijo ausente

- gracias nuevamente, nos estamos viendo… te quiero Jake – esa maldita vampira le daba asco, Leah tenía ganas de vomitar. "Te quiero Jake" pensó con burla, esa no lo quiere, nunca lo ha querido, de otra manera no estaría con Edward, estaría con Jakob... definitivamente Isabella no lo quería, no como Leah lo hacía, no como ella lo amaba.

- yo también Bells – eso la enfermó aun más. Pero no le sorprendió tanto, Jakob obviamente quería a la sanguijuela esa, lo hacía desde siempre. Jakob haría lo que fuera por esa y su asquerosa hija.

Jakob terminó la llamada mirando hacia la pared frente a él. No tenía nada en su mente que lo ayudara a enfrentar la mirada de Leah, no sabiendo que todo lo que iba a encontrar en ella era rabia y dolor. Ambas cosas que él le causo sin proponérselo, pero negar lo obvio sería cinismo. Sabía que tenía que girarse y enfrentarla, hacerla tratar de entender que no es que no la ame, es solo que Nessie es su imprimación, y que si algo le pasa tiene que ayudarla, no puede negarse a eso, es… un deseo mil veces más fuerte que cualquier cosa.

Simplemente tiene que ir con ella.

Se giró cuando sintió que Leah se movía. La miró levantarse y sentarse en el borde contrario de la cama. Su espalda desnuda era una invitación a tocarla. Pero no podía hacerlo, a pesar de que sus manos picaran por rozar su piel. Ella tomó algo del piso y se dispuso a colocárselo. Se dio cuenta una vez que lo tuvo puesto que era uno de sus polerones. Le quedaba grande, cubriendo hasta la mitad del muslo. Se veía tan sexy, tan hermosa.

Aun no podía verla a la cara, pero tenía que hacerlo en algún momento. Tenía que verle los ojos.

- Leah déjame explicarte

- no – le contestó ella caminando hacia el closet, comenzó a sacar la mochila y algo de ropa mientras hablaba – no quiero escuchar tus pobres escusas, no quiero que me digas que la imprimación es más fuerte, ni que tienes que irte, ni que me amas ni nada por el estilo porque no te voy a creer absolutamente nada

- pero es verdad – intentó defenderse – la imprimación es algo que no puedo evitar, tengo que ir con Nessie y…

- no – Leah se quedó quieta dándole la espalda – no quiero que la nombres en mi presencia... no quiero, no quiero ni si quiera que hables… simplemente… toma tus cosas y ándate. No te quiero aquí cuando vuelva – Leah volvió a moverse esta vez con más rapidez, tomaba cosas y las tiraba dentro de la mochila con un exceso de fuerza

- por dios Leah hablemos – "no puedo" pensó ella tragándose el nudo que se le estaba formando en la garganta, no podía tanto porque las escusas estaban de sobra como porque su garganta se había cerrado, pero en conjunto con todo eso su rabia también se estaba formando y crecía a velocidad alarmante. Respiro una vez intentando aclararse la garganta antes de hablar

- no me pidas hablar porque no va a arregla nada, tu igual te irás detrás de tu maldita imprimación

- intento explicarte que…

- sí, sí, sí – le interrumpió volteándose y enfrentándolo con la mayor cantidad de dignidad que pudo, se sorprendió al ver que él tenía puesto los pantalones – esa mierda de la imprimación es más fuerte y bla, bla, bla. Ese cuento lo he escuchado antes – Leah con rapidez se colocó unos pantalones cortos - Me da lo mismo, tú me das lo mismo, todo me da lo mismo, vete al demonio si así lo quieres que no me importa

- no te creo – Jakob acercó haciendo que Leah retrocediera, no quería que la tocara – Leah, a mi me importa, tu y yo, si importa

- no hay un tu y yo – comenzó a subir el tono de voz porque su rabia comenzaba a salirle por los poros – todo esto que pasó fue un maldito error, fueron seis días de errores tras errores

- ¡no fue un error! Yo vine aquí porque quería estar contigo

- ¡NO ME MIENTAS! – las lágrimas se acumulaban en sus ojos a pesar de que rogaba por no llorar "por favor, por favor no me dejes llorar frente a él, por favor dame fuerza para al menos salir de aquí digna" rogaba internamente – ten el valor de al menos no mentirme tan descaradamente, escuché todo lo que dijiste – Jakob comenzó a pasar en su mente las palabras que había dicho, pero tenias algunas lagunas mentales ocasionadas por la rabia que sintió al saber que Nessie había sido llevada la fuerza, no había procesado todo lo que salía por su boca – ni si quiera te acuerdas de lo que dijiste ¿verdad?

- no, pero no es irrelevante – lo iba a matar, Leah juraba que lo iba a matar

- ¿Qué no es relevante? Mierda Jakob, lo dijiste claramente, viniste aquí solo porque la niñita esa se enamoró de otra persona y te dejó con las ganas – él tuvo todas las intenciones de patearse, ¿en verdad dijo eso? – y no solo eso, Ho no – siguió Leah con ironía – también tuviste la simpatía de aclarar que solo te fuiste porque esa niñita te aseguró que estaría bien con Nahuel – Jakob iba a hablar, ni idea que cosa iba a decir para su defensa, porque no tenia ninguna, pero ella no lo dejó ni si quiera abrir la boca – te voy a citar textualmente para que se te refresque la maldita memoria "por eso me fui, porque ella estaría segura sin mi"

El joven se tomó la cabeza con ambas manos, sentía que el cerebro se le estaba escapando por los oídos, no podía pensar en nada que le sirviera para defenderse, todo estaba en su contra, y la verdad de las cosas es que él tenía la culpa de todo… pero había algo que resaltaba en su pecho a pesar de todo lo que ocurría. Algo que le taladraba la cabeza y que tenía que sacarlo para que ella lo tuviera tan claro como él.

- Leah… yo te amo – el golpe sobre su mejilla izquierda terminó de sacudirle el cerebro. Le dio tan fuerte que tuvo que voltear la cabeza, tenía la impresión de que la mandíbula se le había salido de su lugar.

- no te atrevas a decirme algo como eso nuevamente – gruñó ella apuntándolo con rabia – no te atrevas a usar esa palabra conmigo otra vez porque juro que soy capaz de matarte Jakob Black ¿entendiste? ¡Te mato!

- pero si es verdad – salió como un susurro de su boca semi suelta

- si es tan verdad entonces no te vayas – él sintió el dolor en su voz mezclada con rabia como si fuese propio, entró por sus oídos y se quedó en su pecho rompiéndolo, porque era una agonía enorme… porque era de ambos… y porque él no se podía quedar.

Leah al ver que Jakob no le contestaba y que ni si quiera lo miraba a los ojos suspiró. ¿Qué esperaba? ¿Qué la abrazara y le dijera que se quedaría con ella para siempre? ¿Qué rompería el poder de las leyendas de su pueblo solo porque, según él, la quería? Obvio que esperaba eso. Pero sabía que no lo tendría por mucho que lo quisiera. Sabía que él, después de todo y a pesar de que lo dijo, no la amaba. Lo que sentía no era amor, no como el que ella sentía por él.

- olvídalo – murmuró Leah – solo… toma tus cosas y ándate

- será un tiempo Leah y…

- ni lo pienses – le cortó – Una vez que todo pase y la hibrido corra a los brazos de ese Mapuche te quedarás malditamente solo, porque yo no te voy a estar esperando como una enamorada abnegada, prefiero morir mordida por un vampiro a ser la segunda en tu estúpida lista

- no lo eres

- ándate a la mierda – joder, estaba tan enojada, tan malditamente enojada que sentía sus manos temblar, después de años tenía ganas de transformarse y quitarle la cabeza a alguien de un mordisco, de preferencia a esa estúpida niña. Porque ella le quitaba Jakob. Nuevamente se lo estaba quitando y sin si quiera saberlo. Él no habló, tenía la garganta cerrada – desaparece. No te quiero en mi pieza cuando vuelva

Y sin más se volteó saliendo de allí. Dejándolo solo. "Terminaré solo" pensó con un peso enorme en el pecho. Sin ella. Sin Leah. ¿Pero que mas puedo hacer? Tengo que ir por Renesme. No puedo dejarla así, es como si fuese Leah quien estaba capturada por los vampiros, sentía la misma urgencia por ir con su imprimación que ir por los pasillos tras la mujer que amaba y rogarle que no lo dejara solo. Pensó por un momento pedirle que fuera con él pero la respuesta que habría recibido era obvia hasta para un niño. Un rotundo NO con letras mayúsculas doble subrayado y luces de neón a su alrededor. Suspiró. Aun no comenzaba a correr y ya estaba cansado.

Se puso una camisa, zapatillas y tomó el dinero que tenia. No era mucho, pero le alcanzaría al menos para comprarse algo de comer algunas veces. Salió de la habitación intentando no mirar la cama donde hace solo unas horas había estado con Leah, tener pensamientos sobre lo que estaba dejando atrás y que nunca más volvería a tener, no eran lo que debían ocupar su mente ahora. Tenía que aclararse. Le quedaba una larga corrida hasta los bosques más cercanos y luego días de correr como lobo hasta Brasil. Sería un camino eterno.

Sobre todo por el dolor que estaba sintiendo.

Leah estaba en un pasillo. Mirando hacia la nada. Simplemente estando allí. Pensando en que para respirar tenías que inflar sus pulmones y luego soltar el aire que había entrado… eso… una vez más… bien… respirar no era tan difícil. Pero si jodidamente doloroso. O quizás sus pulmones no eran los que dolían. No. Si se concentraba un poco mas se daba cuenta que la opresión y el sufrimiento estaba entre sus pulmones y no sobre ellos. ¿Qué hacía allí parada? Absolutamente nada.

Absolutamente nada.

Al menos nada que fuera a salvar el mundo ni que encontrase la cura al cáncer. Nop. Simplemente se concentraba en respirar, porque sentía que se estaba ahogando.

Cuando salió de ese cuarto no alcanzó a correr mucho ya que las piernas comenzaron a entumecérseles. Finalmente tuvo que parar, se arrastró, casi de manera literal, hacia un sitio que estuviera poco concurrido. Era viernes y por lo tanto muchos de los estudiantes no venían a casa y el resto de iba de las dependencias hacia sus hogares. También era casi final de semestre así que parte de la universidad ya había terminado sus ramos. A ella solo le quedaba uno que finalizaba la semana siguiente. Tenía que entregar un trabajo para librarse del examen, si tenía nota mínima aceptable pasaba el ramo sin más pruebas. Si. Tenía que terminar ese trabajo. Tenía que hablar con Jenny, la que entrenaba con ella en atletismo para decirle que no iría al entrenamiento para terminar de hacer las cosas. Tenía que ir a ver a José para entregarle su currículo y pedir trabajo en la cafetería de la universidad, camino hacia ese lugar pasaría a la oficina del profesor Moreno para inscribirse en sus clases de defensa personal nuevamente, tenía que… tenía que… tenía que usar su tiempo en algo, tenía que dejar de dolerle, porque de otra manera no podría levantarse del suelo y seguir con su vida.

Seguir sola.

Negó con la cabeza aun sin creer como toda su vida se había ido a la mierda en un solo segundo y gracias a una maldita llamada. Demonios, tenia tantos sueños, tantos planes con Jakob aquí. Tantas ganas de seguir con una vida llena de felicidad, porque había sido feliz. Demasiado feliz en estos últimos días. Pero no. No dura. Nada dura. Nunca dura.

Cansada de todo se levantó de donde estaba, parte de ella se felicitó a sí mismo por no haber llorado aun. Lo cual era un logro enorme considerando el dolor que estaba sintiendo, pero sabía que era una bomba de tiempo que estallaría en cualquier momento.

Un aroma particular llegó a su nariz, su aroma particular. Miró desde donde venia ese olor y lo vio, caminaba con rapidez por las instituciones directo hacia la salida. Leah lo podía ver con claridad desde donde se encontraba, podía ser consciente de lo que estaba haciendo. Alejándose de ella. El pecho se le volvió a encoger con más dolor que antes porque lo que mas temía estaba ocurriendo frente a sus ojos.

Jakob se iba.

Como si lo hubiesen llamado él giró la cabeza y vio a Leah al final del pasillo mirándolo directamente, no pudo evitar detenerse y querer correr donde ella rogándole perdón. Tocarla para que su cuerpo dejara de doler. Pero no lo hizo, solo agachó la cabeza con pesar y continúo su camino hacia la salida.

Fue en ese momento en el que ellos se dieron cuenta que las cosas realmente habían llegado a su final. Y a ambos les dolía. Demasiado.

Leah volvió a su pieza, paso por paso. Pero mirando siempre hacia el horizonte, aunque no pudiese ver mucho, no importaba porque el resto no vería como se estaba cayendo a pedazos. Después de lo que consideró un viaje eterno logró llegar a la puerta de su habitación. Pero se quedó allí. ¿Qué se suponía que venía a hacer aquí? No lo sabía. No recordaba ni si quiera como había llegado hasta el cuarto.

Pero si sabía que le estaba costando más de lo debido cruzar esa puerta.

Dejó de respirar mientras cerraba a su espalda. Sus ojos se fueron directo a la cama deshecha, las sábanas estaban revueltas. Se pudo ver en ellas con Jakob en la misma posición que hace un par de horas. Desvió la mirada lo más rápido que pudo. Pero el dolor creciente en su pecho le dijo que no había sido tan veloz como debió. Ausente como estaba se acercó a la ventana que estaba al otro lado de la cama y se sentó en el piso viendo a través del vidrio.

Pasaron unos minutos antes de que finalmente todo el peso de lo que había pasado cayera sobre ella. El oxigeno en la pieza no era suficiente. Jadeó. Otro jadeo se escapó en forma de sollozo. A pesar de que lo intentó con todas sus fuerzas ya no pudo más y dejándose ahogar por su propio dolor se derrumbó. Sintiendo que se estaba desarmando abrazó sus piernas y hundiendo el rostro entre sus rodillas comenzó a llorar.

Demonios, este capítulo fue un condenado parto. De esos bien dolorosos y sangrientos tipo Bella en Amanecer. Tuve miles de dolores de cabeza porque no me decidía como iba a ser la reacción de Leah. La quería enojada, rabiosa, llorando, altanera, indiferente y todo eso al mismo tiempo. Juntando al hecho de que mis fuerzas se fueron con el capi final de ESPERANZA.

Un verdadero dolor en el trasero

Pero finalmente salió, espero que esté bien, no se si se sienten las cosas hablando en 3º persona, que dicen? Sigo en 3º persona o vuelvo a 1º?

A todo esto, esta serie tendrá soundtrack, no todos los capis, pero si algunos. El principal será I LOVE THE WAY YOU LIE PART I - II les dejo el link con la letra en ingles y español. Es mas o menos lo que pasa en la historia de manera general.

Parte I http : / www . youtube . com / watch?v = h0xScuy7Nn4

Parte II http : / www . youtube . com / watch?v = 7Lu - TeSKdC8