Disclaimer: Fairy Tail es propiedad intelectual de Hiro Mashima.

Total de palabras: 785.


Rain drops

por Onmyuji


IV. Cold blood


─¡Juvia!

─¡Juvia, estás bien!

─¿Dónde mierda habías estado, Juvia?

─Yo-... no puedo recordar. Lamento haberlos preocupado a todos. Juvia lo siente muchísimo. ─Había aflicción en la voz de Juvia, pero había algo más, indescifrable y bien oculto en su voz. Inmóvil en su lugar, se encogió de hombros mientras caminaba hacia el pequeño grupo, conformado por Gray, Gajeel, Levy y Lucy; y se reunía con ellos. Las dos magas se lanzaron a su amiga y la abrazaron con fuerza, reprendiéndola por la angustia que les había generado en todos esos días, por lo empapado de su cuerpo y las posibilidades de recaer en enfermedad de nuevo.

Y más angustia aún, por encontrarla a las afueras de Magnolia, en medio de la lluvia, sin recordar ni un ápice de nada.

Gray la observó entre sus amigas, con más angustia de la que había acarreado consigo mismo la última semana, en que ella primero no despertaba y luego desaparecía.

Un nudo en la garganta se le formó y luego tanteó el cuello de su playera. Comenzaba a tener muchísimo calor.

─Tch, te dije, hielitos, que ella aparecería. ─Gajeel puso una mano en el hombro del mago de hielo mientras siseaba por lo bajo─. ¡Hey! Levy, Lucy, hora de irnos. Dejemos que Gray se encargue de esto. ─Ordenó el dragon slayer de metal mientras se sacudía un poco de la lluvia que caía sobre su cabeza, dando la media vuelta y caminándose de vuelta al gremio.

Lucy y Levy permanecieron junto a Juvia, reticentes a dejarla en manos del mago de hielo, pero cedieron al final. Primero fue Lucy, quien con un tímido «¿Vienes, Levy?», atrajo la atención de la maga de las letras, que pareció concentrada en lo que parecía una pequeña marca rojiza sobre la arteria principal del cuello de la maga del agua. Luego se marchó con inseguridad, echando a correr en el camino para alcanzar a Lucy bajo su sombrilla y luego ir tras Gajeel.

Gray le dedicó una profunda mirada a la maga del agua, que aún encogida de brazos, observó nerviosa al mago de hielo, frente a ella. Un extraño peso salió de los hombros del muchacho, pero el alivio en su cuerpo estuvo lejos de aparecer; su corazón se apretaba en un nudo, uno que ni la tranquilidad de tener a Juvia cerca podía desbaratar, ni la lluvia fresca sobre su torso desnudo podía hacerle olvidar.

─Ju-... Juvia. ¿E-... estás bien?

─Juvia se encuentra perfectamente, Gray-sama. ─Juvia bajó la cabeza mientras se encaminaba hacia él, reduciendo el espacio que los separaba─. Quiero darle las gracias, sé que usted fue quien salvó a Juvia en aquella misión y la trajo de vuelta al gremio.

─Yo... ─Gray se sintió de pronto muy extraño, nervioso. Sintió que su lengua entorpecía para hablar, se sentía completamente saboteado por sí mismo, ladeó el rostro para verla por el rabillo de los ojos─. Yo... jamás permitiría que ninguno de mis nakamas saliera herido.

─Lo sé. ─Su interlocutor le dirigió la mirada llena de sorpresa, al ver con cuál casualidad y resolución ella hablaba, a sangre fría, sin dudar ni titubear en sus palabras─. Después de todo, Fairy Tail es una gran familia. Y Juvia pertenece a esa familia.

«Cierto. Eso era cierto», la cabeza de Gray repetía una y otra vez que esa era la razón por la cual se había lanzado a salvar a Juvia, a preocuparse por ella y a sentirse aliviado por ella. Pero su corazón le repetía que se mentía, como lo había estado haciendo durante mucho tiempo.

Con un suspiro denso y largo, Juvia observó suavemente al mago de hielo. Ahí no había vida. Los ojos de la mujer del agua lucían tan... vacíos─. Si me disculpa, Gray-sama. Iré de vuelta al gremio. ─Y para enfatizar su punto, emprendió camino hacia Fairy Tail, aunque rápidamente fue interceptada por el mago de hielo, que la atrapó por el brazo y luego la tomó por los hombros, buscando insistentemente algo en su mirada apagada.

─Juvia... ¿Realmente estás bien? ─El mago de cabellos oscuros apretó despacio sus hombros, luchando ansioso contra la realidad que la vida parecía estarle pintando en esos precisos momentos. La mirada aturdida de la mujer lo alertó. Y entonces Gray fue consciente de lo que estaba esperando de ella: sus sonrisas alegres, su ansiedad enamorada, sus declaraciones de amor, la estaba esperando a ella.

Juvia entonces habló─. Gray-sama, discúlpeme, pero-... ─Él la observó, cual si le hubiese crecido una segunda cabeza y sintiendo que el fuego corría como brazas por su torrente sanguíneo, cuando ella terminó de hablar en esos instantes─. Yo... Juvia ya no siente algo por usted. La verdad, Juvia no cree que sienta algo por alguien en lo absoluto.


Fin del capítulo IV. Cold blood


PS. Bueno, me adelanté un poquito, pero no me importa, este fanfic me gustó mucho y sé que lo vale XD bueno, ahora hemos visto que algo raro anda sucediendo con Juvia D: pero ¿será que tiene arreglo? D: ¿y cómo se lo irá a tomar Gray ahora que Juvia ha dicho que ya no siente nada por él? X3 dentro de muy poco lo verán :D

Espero estar actualizando para el viernes o sábado :D sino, ya saben que el lunes sin falta estará publicado el capítulo V :D

Sus comentarios son muy valiosos para mí, espero tener la oportunidad de leerles, incluídas a esas personitas tímidas que estoy segura de que leen, pero no se animan :3 ¡Galletitas de chocolate para todos y todas :D!

Onmi.