Bueno aquí les traigo el nuevo capitulo y espero lo disfruten leyendo tanto como yo disfruto escribiendolos
4. Familia
Las pesadillas seguían apareciendo, pero ahora cada vez que despertaba, Sophie estaba a su lado. ¿Como era que esta mujer se había convertido en su punto de paz, si es que apenas la conocía? Quería dejar de mostrase débil frente a ella, y cada vez que ella lo quería abrazar después de cada pesadilla, el simplemente la hacia aun lado. A pesar de todo el miedo que sentía, no permitía que se le acercara, no quería sentir la lastima de aquella mujer. Porqué así era, por mas paz que esta mujer le transmitía cada vez que estaba cerca, no podía soportar el hecho de que ella lo estuviera haciendo por lastima, nadie debía de sentir lastima por un dios como el, ni su supuesto hermano, ni Frigga, ni mucho menos esta midgardiana.
Ya habían pasado cinco días desde el suceso con la canción, y Sophia había estado evitando poner ese disco que tanto le disgustaba a él. Loki se había estado preguntando como era posible que un midgardiano le hubiera provocado dicho malestar con una simple canción. Pero aun así, sabia que la canción describía a la perfección su situación, se sentía aprisionado por sus demonios que no lo dejaban en paz, cada palabra le había calado por que el mismo lo había vivido en carne propia cada sentimiento. Y, aunque lo negase, se encontraba pidiendo por que alguien lo ayudase. Esa mano al final de cada pesadilla era la clara señal de que así debía de ser.
Esa mañana le sorprendió que Sophia no estuviera con el, supuso que esta vez no grito, como otras veces. Eso lo tranquilizo un poco, al menos eso significaba que las pesadillas irían disminuyendo. Miro el reloj que estaba sobre su mesa de noche. Eran las 8:45 de la mañana. Parece que Sophia ya debía de estar rumbo a su trabajo. Giro a su derecha y vio en la mesa, que Sophia le había adaptado para que el desayunara recostado en la cama, el plato con una tapadera color cromo que lo cubría, levanto la tapa y vio unos huevos estrellados con tocino y queso (así los había llamado ella la vez anterior). Le había gustado, aunque le pareció un poco grasoso, lo tapo, no quería que se enfriara. Enseguida del plato había una nota, la tomo y la leyó:
"Me fui temprano. Te deje el desayuno en la mesita.
No podre ir a comer. Te deje la comida en la mesa. Camina con cuidado. Usa el microondas para calentarlo.
Nos vemos en la noche. Cuídate.
Te quiere. Sophie."
Soltó un bufido. La frase "Te quiere" le retumbaba en la cabeza. A pesar de los días, Sophie se seguía mostrando atenta con el. Habían tenido sus diferencias, habían discutido, pero aun así ella seguía ayudándolo a cambiarse, le ayudaba a bañarse, le ayudaba a caminar. Supuso que era normal que la mujer se encariñase con el. Realmente los humanos eran unos seres sentimentalistas, se conmovían con cualquier cosa. Pensó que tal vez podría usar ese sentimiento de ella a su favor para poder utilizarla en uno de sus planes. Le prometería poder, a cambio de que ella le ayudara en sus planes. Pero primero tenia que idearlo, aun ni siquiera sabía que era lo que haría con su vida en este mundo.
Decidió comer su desayuno antes de que este se enfriara. Bebió el vaso de leche y, dejando todo en la mesa, se volvió a acostar en la cama, tomo un libro de su buro y se puso a leer. Este día seria muy largo sin la visita a medio día de Sophia. Se había acostumbrado a su presencia, aunque lo negara. Y, su ausencia, le hacia sentir un poco solo.
Sophia no podía entender como Sage podía devorar tan rápido todo ese espagueti sin la mínima molestia después de atender al pobre hombre que había sufrido un accidente en aquella explosión y habían tenido que retirarle parte de los intestinos que ya no le servirían. No es que Sophie fuera asquerosa, pero no pudo soportar ver la imagen del pobre hombre con parte de las viseras de fuera, sentía como el estomago se le removía dé la impresión, realmente dudaba que ella pudiera comer tan tranquilamente como lo hacia Sage. Sophie solo removía las papas con queso y salsa roja que tenia en el plato con un nudo en el estomago, al parecer esa escena le había quitado el apetito.
- ¿Como demonios puedes comer así, después de la operación? - dijo Sophie aun jugando con sus papas.
- Fácil - comenzó Sage mientras absorbía con rapidez el fideo que salía de su boca -, costumbre. La costumbre hace que uno pierda el interés.
Sophie suspiro. Realmente a Sage no le importaba nada en esta vida. Podía estar destrozada de la cadera hacia abajo, pero aun así podía estar engullendo una ensalada de pollo y podría pedir más de aquel platillo. Mientras se tratara de comida, el asunto era sagrado. Pero a pesar de que comiera demasiado, nunca la había visto engordar, siempre tenia aquella dulce figura esbelta. No perdía nunca su figura. "Envidio su metabolismo" se dijo para si Sophie. Ella a pesar de no estar gorda, tampoco estaba delgada. Tenia buen cuerpo, era un poco chaparra, media si acaso 1.68 metros, pero aun así, a comparación de Luke, el mas pequeño de los hombres, era muy pequeña. Con esta altura se le notaba bien que tenia unos kilitos de mas, de los cuales se le reflejaban en su abdomen. Sentía que con cualquier cosa que comiera de más la hincharía hasta explotar.
- Oye Sophie - comenzó Sage mientras hacia un lado el plato vacío de espagueti -, ¿Como ha seguido tu incognito invitado?
- Bien, sigue reusándose a que lo ayude en algunas cosas, pero siempre término por convencerlo. Realmente, es muy orgulloso.
- A mi me gustaría poder convencerlo - dijo Sage melancólicamente, mientras daba un suspiro -. En verdad que te envidio.
- Créeme que no sabes lo que dices, Sage.
Sage recargo sus codos sobre la mesa de la cafetería y en sus manos descanso el mentón. Observo fijamente a Sophie, mientras le sonreía pícaramente.
- Entonces, si no se lo que digo - comenzó Sage - ¿Como es que aun no has dado parte a las autoridades para que comiencen a buscar a sus familiares?
Sophie agacha el rostro y mira detenidamente una papa, mientras la encaja el tenedor y la dirige a su boca, el asco junto con el nudo en el estomago estaban desapareciendo.
- Ya te dije que no quiere volver con su familia, eso es todo - mastico la papa por unos momentos y después la trago -. Además, el pobre esta herido y necesita de alguien.
- Y ¿Por qué no lo dejas en una casa de apoyo? - volvió a preguntar Sage.
Sophie rio ante la posibilidad. A Loki realmente no le iría bien un lugar como ese.
- Por que es alguien con un carácter muy especial, que dudo que alguien ahí soporte sus desplantes. Además el pobre hombre necesita de apoyo moral.
- Llévalo a un psicólogo, él lo puede orientar mejor.
- Lo dudo - sonrió Sophie mientras tomaba otra papa y se la comía -. Loki no se abrirá a cualquiera, ni siquiera lo ha hecho conmigo.
- Entonces ¿Que esperas para aceptar que sientes algo por el?
Sophie escupe lo que llevaba masticando de la papa y mira fijamente a Sage. ¿Que carajos acaba de decir?
- ¿Que? - le pregunto Sophie algo fuera de si.
- Ya lo dije, ¿Que no me oíste? - dijo Sage mientras se cruzaba de brazos.
- Si te escuche, pero no estoy segura de haberte entendido.
Sage suspiro.
- Mira, te aferras a él, quieres ayudarlo a toda costa, no aceptas que alguien mas te ayude con el. Quieres encargarte de el por ti misma por miedo de que se aleje de ti. Ya acepta que sientes algo por el Loko...
- Loki - corrigió Sophie.
- Como sea - soltó exasperada Sage -. Solo acepta que te gusta el hombre que tienes metido en tu casa.
- Sage, es solo un pobre hombre que necesita de mi ayuda. Soy su doctora y él es mi paciente. No puedo sentir nada por el. Es solo trabajo.
- A si, yo adoro la comida y no la ando metiendo en mi boca nomas por necesidad.
- Pero...
- Pero nada - Sage se levanto de la silla y tomo el plato vacío de la mesa -. Necesitas a alguien a tu lado, acepta ya lo que sientes por el bello hombre ese y ve y díselo. Ya basta de sentirse culpable y tener miedo, Sophie, tienes que buscar tu propia felicidad, por primera vez piensa y vive por ti - se fue con el plato mientras seguía murmurando por la situación -. Por Dios, esta juventud.
Sophie se quedo sola en la mesa jugando con su plato. Comenzó a comer mas papas hasta que termino su plato. Había pensado en las palabras de Sage, odiaba admitirlo, pero su dramática amiga tenia razón, debía de comenzar en pensar en ella. Pero aun así, había cosas que ella no podía manejar de aquella situación. Tomo su plato y se levanto con el en la mano.
- Aun cuando sienta algo por él y lo aceptara, ¿Quien me asegura que el sienta algo por mi? Por Dios, acabo de conocer al hombre - se dijo a si misma en voz baja.
Camino directo al bote de basura, dejo los platos desechables y miro su reloj. Tenia cosas por hacer y que comprar antes de llegar a su casa. Hoy seria una tarde y noche muy largas. Suspiro y se encamino rumbo a su consultorio.
Cerró el libro. Estaba un poco cansado. Ya había terminado de leer el extenso libro de "Ángeles y Demonios" de un tal Dan Brown. La trama le pareció interesante, nunca pensó que la institución con mas poder en el mundo, según como había leído tiempo atrás en sus libros en la biblioteca de Asgard mientras estudiaba a las midgardianos, tuviera un enemigo tan interesante. La antimateria, le pareció una excelente idea, el poder usar un poder de aquella magnitud, si lo combinaba con su magia, podría hacer un excelente espectáculo de fuegos artificiales en el palacio de Odín. Entendía bien el funcionamiento de aquella sustancia llamada "antimateria", para los humanos seria simple materia negativa, para el, el primer paso para la utilización de magia. Y los pobres midgardianos seguían negándose a la existencia de la magia. Sonrió para si. Posiblemente pueda utilizar dicha idea para un momento adecuado.
- ¡Ya regrese! - escucho el grito potente que provenía de afuera de su habitación, seguido por un fuerte portazo.
Loki frunció el ceño. Esta mujer era muy ruidosa y escandalosa. Escucho unos pasos aproximándose a su cuarto, después, la puerta se abrió suavemente.
- ¿Loki? - vio como la cara de Sophie se asomaba por el umbral de la puerta -. ¿Puedo pasar?
- Ya casi estas adentro.
Sophie sonrió y entro velozmente al cuarto. Aun traía puesta la bata larga blanca. Algo raro en ella, ya que por lo general, siempre que entraba a la habitación de Loki, o simplemente al estar dentro de la casa, esta ya no trae la bata puesta.
- ¿Vas a volver al consultorio? - pregunto mientras enarcaba una ceja.
- ¿Que? - pregunto mientras Loki señalaba la bata que traía puesta, ella dirigió su mirada hacia lo que señalaba su dedo - ¡Ah! No, claro que no. Acabo de salir, además ya es tarde. Dudo que alguien me ocupe. Pero si te incomoda me la puedo quitar.
Comenzó a quitársela mientras Loki desviaba la mirada. Esa mujer era muy atrevida. Intento decirle algo, pero ya era tarde, Sophie se había quitado la bata y la había lanzado hacia Loki. Ella soltó unas risas mientras Loki gruñía.
- Oye, no soy cesto como para que le andes tirando ropa apestosa y sudada - dijo mientras movía con gesto de asco la bata hacia un lado. Olía fuertemente a sudor, le recordó el aroma de Thor siempre que volvía del entrenamiento e iba y se metía en el cuarto de Loki solo para hacerlo enfadar.
- ¿Como te fue en tu primer día en solitario, supiste como sobrevivir? - ignoro completamente el comentario de Loki y se fue, con una sonrisa en el rostro, a sentar a un lado de Loki.
- No pude comer nada - soltó secamente mientras se cruzaba de brazos -. Además, debo informarte que tu aparato para calentar la comida, esa la de los numeritos, se quemo.
- ¿Que tu que? - grito Sophie mientras abría los ojos como platos -. No me digas que metiste metal al microondas...
- No metí metal, tus cubiertos y tapaderas ni siquiera llegan a ser llamados metales.
- Por Dios Loki, están hechos de Aluminio, este material tampoco se lleva bien con el microondas - soltó un suspiro -. Ahora entiendo porque olía a quemado cuando entre. ¿Pero tú estas bien, no te paso nada?
Sophie se acercó a Loki y tomo sus brazos y los comenzó a inspeccionar, supuso él que en busca de alguna herida o quemadura, por suerte solo encontró las cicatrices de las de algunas de las heridas que sufrió mientras estuvo en Asgard. Sophie suspiro.
- Nada que no sea el hecho de que me quede con hambre - dijo en un tono serio.
- Esta bien - sonrió -, iré por algo de comer - soltó sus brazos y se puso de pie, camino hacia la puerta y vio como ella se paro en seco para después girarse sobre si misma -. Por cierto, te traje algo que te ayudara a caminar mejor y sin ayuda de nadie.
Le sonrió y salió de la habitación. Volvió tras unos instantes con un plato de comida y un bastón. Puso el plato de comida en la mesa y se fue a sentar de nuevo en la cama, al lado de él.
- Este bastón es de mi padre - se lo entrego, Loki estiro los brazos y lo sujeto -, lo uso en su momento, cuando también estuvo lastimado de su pierna. Lo hacia verse mas elegante - ella sonrió tontamente, Loki creyó que esta mujer podría sonreír por cualquier cosa, incluso si la estuvieran degollando, sonrió internamente, aunque se muriera por experimentar y comprobar dicha teoría, no podría deshacerse de aquella mujer, no mientras aun le fuera útil -. Cabe aclarar que esto es solo un préstamo, cuando ya no necesites usarlo, me lo tendrás que devolver. Es el favorito de mi padre.
Loki asintió con desgana. Fijo su mirada al objeto que descansaba en sus manos y comenzó a analizarlo. Tenía algunos detalles en oro, del lado donde se sujetaba tenía la figura de una serpiente con ojos de color verde que eran unas pequeñas esmeraldas. Al parecer el padre de aquella mujer tenia un buen gusto, le agrado la idea de tomarlo y hacerlo suyo, pero supuso que la mujer se lo quitaría a la primera oportunidad que tuviera. Dejo el bastón de lado y se dirigió a la mesa donde estaba el plato de comida y se dispuso a comer. Ya no le importaba verdaderamente que fuera lo que comía, estaba muy hambriento para ponerse quisquilloso ante eso. Lo devoro al instante, pero sin perder la delicadeza y los modales al comer.
- Vaya - expreso Sophie con un tono de sorpresa -, verdaderamente tenias hambre.
Loki se limpio los labios con una servilleta el exceso de comida, la miro fijamente a los ojos. Parecía estar molesto.
- ¿Por qué no estuviste aquí a la hora para darme de comer? - pregunto elevando el tono de voz, estaba molesto, se suponía aquella mujer debía estar a su disposición para atenderlo en lo que se le ofreciera.
- Estaba trabajando - contesto fríamente -, había mucho trabajo hoy en el hospital y no tenia tiempo para regresar a la casa y darte de comer y volver a tiempo - se encogió de hombros -. Además tenía asuntos personales que atender.
- ¡Pero yo pase hambre por tu culpa! - grito Loki.
- No, la culpa es toda tuya - dijo entre risas -. Yo no queme el microondas por no saber como usarlo, no soy tan pendeja.
"¿Pendejo?" se pregunto Loki. ¿Como osaba esa mujer insultarlo de esa forma a él, un ser superior? Loki estaba consciente de lo que significaba aquel insulto. La última vez que estuvo en Midgard estudio muy bien su vocabulario y estudio muy bien sus insultos, ya que los humanos eran lo único que sabían hacer bien.
- ¡Soy tu invitado! - se levanto de golpe exasperado, se lamento al instante de hacer eso, ya que sintió una punzada en una de sus heridas, se llevo rápidamente una mano a esa área -. Se supone que tú debes de servirme y atenderme, y no insultarme y dejarme abandonado.
- Mira Loki - su tono comenzaba a elevarse a un poco, pero no parecía molesta, se puso de pie lentamente-, para empezar no soy tu criada para cumplirte todos tus caprichitos, soy tu doctora y como tal debo atender tus heridas, soy tu anfitriona y te estoy dando un techo y alimento. No todo en este mundo gira a tu alrededor " su alteza".
- No, aun no lo hace - dijo Loki molesto pero bajando el tono de voz -, pero tu vida si lo hace y por eso debes de servirme.
- ¡Por supuesto que no! - grito exasperada Sophie, mientras se ponía al frente de el -. Mi vida no le pertenece a nadie, ni mucho menos a ti, niñito con aires de grandeza. Desde donde yo lo veo, tú - lo señalo con el dedo mientras tocaba su pecho - eres el que depende de mí, querido amigo.
Loki gruño. No podía creer la insolencia de aquella mujer al atreverse hablarle a él de aquella forma, busco una manera de hacérselo pagar. Entonces llego a él, por medio de un "clic" que hicieron sus ideas.
- Ahora entiendo porque tu familia ni siquiera te visita - soltó las palabras con veneno -. Tienes una actitud muy molesta y pedante. Es muy fácil saber que tampoco tienes amigos. Nadie viene y te visita, nadie te ha procurado. Supongo que no tienes a nadie a quien le intereses. Es por eso que te aferras a mi de manera desesperada, "Mewling quim"* (Nota:*Puta llorona).
Sophie lo miro fijamente con lágrimas en los ojos. "Bingo" pensó Loki, había dado en el punto. Sonrió interiormente, se aferraría de eso para molestarla y hacerla pagar por haberlo ofendido a él.
- Supongo que estoy en lo cierto - sonrió frente a ella -. Vives tu mísera existencia solitariamente, ya que nadie te aprecia, y ante la presencia de cualquier persona intentas aferrarte a ella para hacer menos el hecho de que tu vida es un asco y la cual no tiene sentido que sigas viviendo. No eres alguien útil, perra asquerosa, necesitas de alguien para hacerte ver útil ante los demás...
No termino. Sophie estampo su mano sobre su mejilla con mucha fuerza, provocando que Loki girara su cabeza de forma estridente. Sintió como el dolor comenzaba a recorrerle por toda la mejilla y se extendía por el cuello, aquel movimiento brusco le había provocado que un tendón se le tensara. La odio más por ese atrevimiento. Se llevo la mano a su mejilla.
- No te permito - comenzó colérica -, óyeme bien Loki, no te permito que me hables de esa forma. Estas viviendo en mi casa y por lo tanto me debes respeto, tanto a mi como a mi familia. Ni siquiera me conoces para que me puedas juzgar.
Loki la vio directamente a los ojos. Estaba realmente enojado.
- Y como tú invitado yo también merezco respeto - dijo secamente Loki, aun con la mano en la mejilla, realmente le dolía -. No tenias por que golpearme, sucia zorra. Así que te pido que te largues de mi habitación.
Sophia lo miro desafiante, aun con lágrimas en los ojos, parecía que estaba hirviendo del coraje. Pero se quedo ahí. Loki se desespero.
- ¡Ahora! - ordeno molesto.
- ¡Bien, me largo de aquí! - le grito molesta, mientras se dirigía a la puerta.
- ¡Bien! - le respondió gritando Loki.
- ¡BIEN! - grito mas fuerte Sophie mientras abría la puerta y salía, dando un portazo con esta, provocando un eco fuerte en toda la habitación.
El silencio reino en toda la habitación. Loki se sostuvo del bastón y se encamino hacia el interruptor de la luz, lo apago y se fue directo a la cama, guiado solo por la luz que salía del reloj digital que se encontraba en el buro. Se recostó en la cama y se tapo completamente. Estaba realmente enojado. No podía creer que aquella mujer se hubiera atrevido a hablarle de esa forma y aun peor a ofenderlo. Había sido culpa de ella el hecho de que Loki haya descompuesto aquel aparato, ya que esta mujer no estuvo ahí para el, para servirle. Tenia que ser de esta forma, los seres humanos solo existían para servirle a dioses como el y esta mujer no debía de ser la excepción.
Intento conciliar el sueño, pero no pudo hacerlo, seguía aun muy molesto. Rodo por unas horas sobre la cama, hasta que ya entrada la noche, logro conciliar el sueño.
Reino el silencio en todo el lugar, solo se escuchaba el repiqueteo que provocaban las gotas de lluvia cada vez que impactaban en la ventana de la habitación.
Despertó sintiéndose agotado. No sabia cuanto tiempo había pasado durmiendo. Cuando abrió los ojos, se encontró con la habitación oscura. Al parecer Sophie no se había atrevido a ni siquiera entrar a su habitación o tal vez era muy temprano para que ella estuviera despierta. Giro su rostro hacia la mesita de noche y vio que el reloj marcaba las 9:30 de la mañana. Se llevo la mano a la frente. Había dormido de más, él se consideraba de las personas que madrugaban, por lo general disfrutaba de levantarse a las seis para poder disfrutar de un amanecer esplendoroso y, en algunas ocasiones para él, hermoso, pero estos últimos dos días había estado despertándose muy tarde para su gusto. Busco a ciegas la lamparita de noche y el toco haciendo que esta se encendiera a su tacto, cosa que le sorprendió y le agrado de dicha lámpara. Miro hacia su costado y vio que no había ningún plato en la mesa. Al parecer Sophie no le daría de comer hoy, frunció los labios mientras gruñía. Tendría que asaltar dentro de la cocina para buscar algo con lo que pudiera alimentarse cuando su estomago se lo pidiese, ya que dudaba que ella llegara siquiera para la hora de comer.
Si no le había traído el desayuno, era señal de que ella lo estaba evitando, así era posible que no se encontrara con Sophie en todo el día. Era algo que lamentaba, ya que hubiera preferido darse un baño y poder leer otro libro, ya que los que le había pedido se los había terminado. Suspiro, este día seria muy aburrido. No tendría nada con que entretenerse ya que desconocía el lugar donde Sophie tenia los libros.
Tocaron a la puerta y el sonido lo saco de los pensamientos.
- Loki ¿Estas despierto? - escucho la voz serena de Sophie desde el otro lado de la puerta.
Loki se sorprendió cuando escucho la voz. Volvió su vista al reloj. Faltaban diez minutos para las diez. ¿Que hacia Sophie en la casa a estas horas? Se suponía que ella debía de estar en el hospital para antes de las nueve. Le pareció extraño.
-¿Que quieres? - pregunto con un tono molesto, aun seguía molesto con ella por lo del día anterior.
- Solo quería saber si... - se callo por unos segundos y, después, continúo -. ¿Quieres algo para desayunar?
- ¿No tienes que ir a tu trabajo o algo así? - pregunto seco, le sorprendía que aun después de que él le había gritado de aquella forma ella aun quisiera dirigirle la palabra y, sobre todo, darle algo de comer.
- No - contesto rápidamente -, hoy tengo el día libre. ¿Vas a querer algo entonces?
Loki se lo pensó un momento, si no aceptaba no comería nada hasta que ella se fuera. Pero su orgullo era mas fuerte que el hambre, no aceptaría nada que viniera de ella.
- No hasta que te disculpes - grito Loki.
- ¿Disculparme? Yo no tengo por que disculparme, tu eres el que tiene que hacerlo - dijo ella elevando el tono de voz.
- Yo no te dije nada que fuera cierto. Además tu fuiste la que me pego - dijo cruzando los brazos -. Tú eres la que me debe una disculpa.
Escucho un arañón en la puerta, seguido por un golpe. Se sobresalto un poco. Después escuchó un suspiro. Nadie hablo por unos minutos. El silencio, en lo personal, a Loki no le molestada, de hecho los disfrutaba, le gustaba sentirse calmado, sin que nadie lo molestara. Pero en esta ocasión, el silencio le pareció incomodo, sentía como el ligero zumbido en sus oídos se hacia presente. A pesar de que una puerta los separara, sabía que Sophie estaba parada del otro lado. Podía escuchar su respiración, la cual era profunda en cada inhalación.
- Si necesitas cualquier cosa - comenzó ella con voz queda, pero con la suficiente intensidad para que Loki pudiera escucharla -, estaré aquí. Solo llámame.
- No necesito nada que no sea una disculpa - contesto secamente.
Escucho unos pasos que se alejaban. Era la primera vez que Loki tenia control de la situación. Le había ganado en una conversación, no habían hecho lo que ella proponía, donde la mujer siempre se salía con la suya, pero no se sentía dichoso como él quería, por el contrario, comenzó a sentir una sensación de vacío, pero no sabia del porqué. Suspiro. Se volvió a acostar y se cubrió de nuevo con la sabana, no quería levantarse, no le veía propósito alguno. No quería mostrar debilidad ante ella, quería seguir siendo el ganador de aquella discusión.
Intento dormir, pero no logro conciliar el sueño. Rodo de nuevo por varias horas en su cama, pero no podía dormir. El vacío se había ido hace horas atrás y había sido sustituido por el hambre y, tiempo después, por las enormes ganas de orinar. Se levanto molesto con su cuerpo, tomo el bastón y se encamino a la puerta para disponerse a salir del cuarto. Cuando abrió la puerta, la cual intento abrirla con mucho cuidado evitando que hiciera ruido, miro hacia sus costados y no vio a nadie. Suspiro y agacho el rostro un poco aliviado. Cuando fijo su vista al suelo, logro ver que había ahí. Se sorprendió mucho al verlo. Era un plato con comida, intento agacharse para tomarlo, lo sujeto y se paro. Vio de cerca lo que era: pan francés. Recordó que alguna vez le dijo a Sophie que ese platillo le gusto. Sobre el pan encontró una nota la cual decía:
"Lo siento. Te espero en la noche para cenar. Sophie"
Le fue inevitable no sonreír. Entro al cuarto y se dispuso a comer lo que había en el plato. A pesar de que ya estaba frio, lo disfruto de todos modos, el hambre era más que cualquier otra cosa. Termino su comida, dejo el plato en la mesa y se dispuso a salir para completar su anterior misión. Abrió de nuevo con cuidado la puerta, evitando hacer ruido, miro a sus costados y se encamino por todo el pasillo hacia el baño. Entro, orino y salió del baño. Se encamino a su cuarto. Al llegar se percato que en ningún momento vio a Sophie. Entro a su habitación, se acostó en su cama y trato de dormir un poco, logrando conciliar el sueño.
Despertó tiempo después. Vio el reloj, faltaban cinco minutos para las ocho. Se levanto y se dispuso a salir de su alcoba. La mujer se había disculpado con él, ya no tenia por que mostrarse orgulloso ante Sophie, ella se había disculpado. Tomo el bastón y salió de su cuarto. Camino por el largo pasillo y se sorprendió por lo que vio.
La sala estaba adornada con algunos globos, unas serpentinas colgadas de algunos globos y de unos adornos. Vio como la mesa estaba con algunos adornos de fiesta. El ambiente olía dulce, al parecer estaba horneando algún postre. De repente sonó una campanilla logrando que se sobresaltara. Busco de donde provenía aquel sonido tan enfadoso cuando se topo con Sophie.
- ¡El pastel! - decía mientras salía del pasillo corriendo con rumbo a la cocina.
Llego a la cocina pasando por un lado de Loki, se puso enfrente de la estufa y abrió la puerta del horno sacando una pequeña tarta de pan de color café. La puso sobre la mesa y comenzó a untarle lo que parecía ser chocolate líquido. Adorno rápidamente el pastel, mientras Loki la observaba.
- ¿Que carajos es todo esto? - pregunto Loki curioso.
- Es un pastel de chocolate - decía Sophie mientras daba los últimos toques al pastel -. ¿Que no se nota?
- Eso ya lo veo - dijo con un tono molesto -. Me refiero a todo este... Desastre.
Sophie levanta la vista y ve a su alrededor.
- No es un desastre, son arreglos para una fiesta - se encogió de hombros -, es algo fácil de notar.
Tomo el pastel de la charola y lo puso sobre la mesa. Acerco vasos, platos y cubiertos a -la mesa.
- ¿Y en honor a quien será esta fiesta? - pregunto mientras se cruzaba de brazos.
- A Meredith - contesto sonriente.
- ¿Y quien es ella?
- Una personita muy especial.
- ¿Vendrán tus amigos? - pregunto algo molesto. No quería la compañía de nadie en esos momentos.
- Solo estaremos nosotros - dijo mientras iba al refrigerador y sacaba una botella de vino -. Sera la familia y nosotros. Algo intimo.
Observo todo el lugar y vio que aun no había nadie.
- Aun no llega la invitada de honor - afirmo Loki -. ¿Donde esta?
- Aquí - dijo sin más Sophie.
- ¿En que parte? - pregunto exasperado él.
- No comas ansias, en unos momentos, cuando todo este listo, te la presentare - le sonrió -. Ahora, por favor toma asiento.
Sophie le señalo el lugar que debía tomar y Loki se dirijo a dicho lugar, se sentó y se cruzo de brazos. Se sentía incomodo. Nunca le habían gustado las fiestas y ahora estaba involucrado en una con personas que ni siquiera conocía. Suspiro, pensando que esta seria una noche larga.
Sophie termino de acomodar la mesa, fue al refrigerador y saco unos recipientes grandes los cuales coloco en la mesa. Loki observo a Sophie detenidamente y se percato de que esta estaba vestida elegantemente. Traía puesto un vestido corto de manta blanco con un estampado de flores de color verdes, esta no tenia mangas y era sostenido por dos tirantes gruesos con un cuello en "v". Su cuello era adornado por una cadena fina de oro con un dije de color esmeralda. Su cabello estaba recogido en una coleta que era adornado por una pequeña trenza en el costado derecho de su cabeza. Su cola caía hacia su hombro derecho, el cual demostraba unas ligeras ondulaciones. Su rostro estaba ligeramente maquillado, parecía muy natural. Se veía realmente hermosa, cosa que Loki, por más que molestaba por eso, no podía negar.
En ese momento Loki sintió que lo que traía puesto no seria adecuado. A pesar de que Sophie le había dado ropa de hombre, que según ella le quedaría bien y que su amigo Luke le había donado, Loki no quiso usarla, él se sentía más cómodo con su propia ropa. Pero en estos momentos sentía que su atuendo no era el adecuado. Habría una fiesta y, aunque tal vez sean invitados de baja categoría, debía mostrar su superioridad y elegancia ante ellos para que lo respetaran.
Sophie termino de acomodar todo y tomo un pequeño retrato de una esquina. Se sentó frente a Loki y le sonrió.
- Todo listo.
- ¿Y los invitados, la festejada, donde están? - pregunto mientras miraba a su alrededor.
- Loki, te presento a Meredith - le enseño el cuadro que traía en manos, mientras se lo tendía -, mi hija.
Loki abrió los ojos sorprendido. ¿Su hija? Ella nunca la había mencionado, ni mucho menos había visto a la chiquilla molestar en la casa. Tomo el cuadro y lo observo. Era un marco que resguardaba una imagen de una niña sonriente, esta tenia mucho parecido a Sophie, pero las facciones eran mas finas, aun no estaban marcadas. Era una imagen que estaba bien dibujada sobre un papel el blanco. Los colores la hacían verse como si fuera una fotografía real. Loki sonrió.
- Se parece a ti - dijo serio -. ¿En donde esta, vive con tus padres?
- No.
- Entonces, ¿Por qué no vive contigo?
- Por que ella esta muerta - dijo con una ligera sonrisa.
Loki se congelo ante el comentario. Y despego la vista del dibujo y la poso sobre Sophie, la cual sonreía despreocupadamente. ¿Como podía sonreír esta mujer al decir aquellas palabras? Esto confirmaba que esta mujer realmente sonreía por todo.
- Si hubiera nacido, hoy tuviera dos años.
Loki dejo el cuadro en la mesa y miro hacia su costado.
- Y tu familia, ¿Por qué no esta aquí para acompañarte? - dijo en un tono serio. Realmente no sabía como manejar una situación así.
- No tengo más familia que mis padres. Y ellos, por desgracia - sonrió de lado ligeramente -, también están muertos.
Loki giro rápidamente su rostro hacia Sophie. ¿Que demonios estaba pasando aquí?
- Yo... - comenzó dudoso Loki -. No sé que decir.
- No tienes que decir nada. Eso paso hace dos años.
- ¿Como ocurrió? - pregunto curioso, pensó que esta mujer le estaba mintiendo.
- Mi estilo de vida no esta lejos de la que creo que tú viviste, mi querido amigo - comenzó Sophie mientras giro su rostro a su derecha y miraba hacia nada en específico -. Provengo de una familia adinerada, siempre obtuve todo lo que quería en la vida, nunca me hizo falta nada, ni siquiera el amor de mis padres. Eran unas personas muy tiernas y amorosas.
Crecí rodeada de amigos, con el objetivo de poder ayudar a los demás, siempre quise ser medico y mis padres me apoyaron en mi sueño. Tenia en mente poder tener un centro medico para poder ayudar a las personas con necesidades económicas y mis padres, con su dinero me ayudaron a construirlo después de que me gradué con honores de la universidad en la facultad de medicina - sonrió -. Conocí gente que me ayudo a sacar adelante el centro.
Viví feliz. Tiempo después salí embarazada por pesares del destino, mis padres me apoyaron en todo lo de mi embarazo. Cuando estuve en los últimos meses, fuimos con el ginecólogo que me atendía, para acordar los últimos detalles. Pero, por desgracia, ese día fue el ataque a Nueva York - agacho el rostro y sus ojos se comenzaron a llenar de lagrimas -. Ese maldito ataque que provoco que nos callera un edificio encima por todo el caos, donde perdieron la vida mis padres y mi bebe, que aun no nacía.
Sophie se quedo en silencio sollozando, al parecer no podía hablar o no quería hablar mas del asunto. Loki solo podía permanecer callado, estupefacto ante la situación. ¿Como podía el hombre que destruyo la vida de esta mujer vivir bajo su mismo techo y que ella cuidara de el? Se levanto de la silla un poco desorientado. Comenzó a sentir que el aire se viciaba en el lugar. No entendía porque se sentía de aquella forma, solo sabia que se sentía abrumado y la causa no era su dolor propio.
¿Por qué el destino jugaba así con él, de aquella forma? Y, sobre todo, con ella. Realmente era un ser cruel que disfrutaba de jugar con su comida antes de negarse a comérsela y desecharla a los perros. Loki se llevo una mano a la cabeza, los mareos lo desorientaban. Tenia que irse de ahí, bueno, al menos una parte de él era lo que le exigía, mientras la otra le imploraba que se quedara al lado de esa mujer y la torturara con lo que ahora conocía como su debilidad.
- Fui un desastre por algún tiempo - hablo Sophie, mientras se limpiaba las lagrimas que comenzaron a descender por sus mejillas -. Odie el hecho de quedarme sola. Intente readaptarme, seguir con mi vida, siempre hacia adelante, y pues...- se encogió de hombros y estiro los brazos en alto hacia sus costados -. Heme aquí. Sigo con vida. Estoy sobreviviendo.
Loki escuchaba cada palabra atentamente, no podía perder ningún detalle.
Sophie comenzó a reír ligeramente, mientras se llevaba las manos a su boca, intentando sofocar sus risas en balde.
- Creo que tu y Sage tienen razón - comenzó Sophie, mientras intentaba calmar sus risas -, aun no soy feliz, que aun dependo de alguien para sentirme útil.
Las palabras le calaban a Loki como puñal en su cuerpo. Estaba utilizando sus palabras para definirse a si misma, mientras ella vivía un momento de debilidad. Le pareció que esta mujer le encantaba sufrir ("Igual que ti" escucho un susurro en su interior, pero lo ignoro).
- Me estoy aferrando a ti para tener a alguien a mi lado, alguien que me haga compañía, sin pensar en lo que tú quieres. Te estoy usando de pilar, y no es justo para ti - esta vez en vez de reír, estaba sollozando -. Te has convertido, a pesar de que te conozco desde hace muy poco, en una dependencia que me esta haciendo daño y ti también. Busco aferrarme a ti de manera desesperada para mantener un poco la cordura, todo esto disfrazado en la acción de querer ayudarte con tus temores, pero lo único que estoy haciendo es hacer tus temores mas fuertes para que los míos sean menos. No puedo soportar el estar sola.
Sophie se abrazó a si misma. Los hermosos arreglos, la deliciosa tarta decorado por ella de manera hermosa, la exquisita comida que había puesto en la mesa se habían empañado por los sentimientos que Sophie estaba externando de manera voluntaria, mientras Loki se sentía desfallecer por el torbellino de emociones que giraban desesperadamente en torno a él. No merecía para nada todo esto que Sophie le comentaba sobre él, ella no debía sentir compasión por él por sus temores y por qué, según ella, lo estaba lastimando, no, el merecía eso y mucho mas por destrozar la vida de esta mujer que hasta ahora solo buscaba ayudarlo a salir del hoyo en el que él mismo se había sambutido.
- No puedo seguir reteniéndote a mi lado Loki - comenzó ella mientras colocaba su mano en su frente y recargaba su codo en la mesa, se veía muy abatida -, yo no puedo ayudarte en tu problema. Ya hice todo lo que podía hacer por ti, curar tus heridas físicas, pero por tus heridas espirituales no puedo hacer nada - lo miro por unos instantes con lagrimas en los ojos, su mirada estaba llena de dolor y de culpa ¿Culpa de que? -. Tienes que irte de mi lado. Te pago un departamento, te ayudo a conseguir un empleo, te consigo ayuda profesional, te doy el dinero suficiente para que vivas bien el resto de tu vida, pero no puedes quedarte a mi lado, solo conseguiré hundirte en mi fango. Y supongo que ya tienes suficiente con el tuyo. Piénsalo y espero tu respuesta mañana.
Loki solo la observo estupefacto. La mujer lo estaba corriendo de su casa para darle algo mejor, lo que el quisiera, ella había dicho que tenia mucho dinero, así que para Sophie no había ningún problema en prometerlo. Por más que quisiera alegrarse por esa situación no podía, algo en su interior no le permitía aquel sentimiento.
Se giro sobre su lugar y se encamino hacia su habitación sujetándose fuertemente del bastón. Se adentro en ella, cerro la puerta, apago la luz y se fue acostar, arropándose completamente. No podía entender como se había convertido en el pilar de una persona a la cual le había arrebatado lo que mas quería y le estaba haciendo vivir, posiblemente un infierno. No sabía como sentirse ante aquello.
Después de haber quitado y guardado todos los arreglos que adornaron su sala para lo que ella quería que fuera otro doloroso recuerdo de una fiesta fallida de cumpleaños, Sophia había tomado el retrato que habían dibujado de la supuesta apariencia que tendría su hija, imagen que tenia como inspiración su imagen de cuando era niña, y lo había colocado enseguida de un retrato familia que había sido tomado una semana antes del atentado de Nueva York. Le coloco una vela de color roja, la encendió y sintió como el perfume de aquella vela se hacia presente, el dulce olor embriagador de los arándanos con moras rojas. Miro fijamente la imagen de su hija nonata y sonrió con los ojos a punto de escurrírseles.
- Feliz Cumpleaños a ti - comenzó a entonar Sophie con un nudo en la garganta -. Feliz cumpleaños a ti. Feliz cumpleaños mi querida Meredith - una lágrima se deslizo por su mejilla -. Feliz cumpleaños a ti...
No soporto más y se soltó en llanto.
Otro año mas que hubiera cumplido su preciosa niña. Otro año más en el que ella no podrá conocerla.
Realmente, este día no era el cumpleaños de Meredith, aunque estaba programada para que naciera en estas fechas. Sophie había escogido esta fecha por un motivo en especial. Había estado investigando sobre algunas cosas y se topo con esta fecha, la cual le patricio perfecta para la situación de su hija. En México celebraban esta fecha con mucho esmero, como si fuera muy importante y eso le atrajo para hacerlo su fecha especial. Primero de Noviembre, según el calendario católico, era el día de todos los santos, pero en México, además de celebrar esto, celebraban el día de todos lo niños que no nacían o que morían muy pequeños. Niños que no tenían nada de culpa, pequeños inocentes.
Su hija era ajena a todo lo que ella vivió, era inocente del atentado de Nueva York, era inocente de las críticas que recibió su madre mientras ella crecía en su vientre y, sobre todo, era inocente y completamente ajena a la manera en la que fue concebida. Ella no tenia la culpa y sin embargo, su destino era nunca nacer y conocer lo hermoso de este mundo.
Sophie intento irse a dormir, pero en vez de eso solo logro llorar toda la noche hasta quedar profundamente dormida a altas horas de la madrugada, cansada de todo el caos que era su vida y de arrastrar a los inocentes a ella.
Había querido poder dormir, pero por miedo a las pesadillas lo evito, además, también, por el hecho de que no pudo pegar los ojos en toda la noche. Vio su reloj. Eran apenas las seis de la mañana. Era realmente molesto el hecho de que el tiempo transcurría de manera muy lenta. Volvió a girar en su cama por enésima vez. Se sentía cansado y agotado.
Había pasado toda la noche pensando en lo ocurrido con Sophia, no podía evitar sentirse culpable. Realmente no podía entender como era que él, un dios, experimentaba ese tipo de sentimientos. Desde que salió de la prisión de Asgard, su mente ha sido un completo caos y sus sentimientos igual, suponía que lo vivido durante su castigo lo había afectado de esa forma. Se llevo las manos al rostro. Volvían a él las palabras que le dijo a Sophia hace dos días junto con lo que Sophia le conto ayer. Sintió por primera vez arrepentimiento. No por lo ocurrido en Nueva York, si no por lo que le dijo a ella.
- ¿Que he hecho? - murmuro en voz baja.
Por mas que le doliera aceptar, sentía culpa y esta culpa lo estaba torturando, sentía como lo carcomía por dentro. Quería disculparse con ella, pero su orgullo se oponía a dicha acción.
Se prometió no salir del cuarto. No podía verle de frente a ella. Sentiría la culpa inmediatamente y se comenzaría a torturar nuevamente. Así se paso la mañana y parte del medio día. Solo estaba tumbado, ahí en su cama, huyendo de Sophie. En esos momentos odio el silencio, ya que era la única forma de que su mente se entretuviera pensando y estos pensamientos eran todos sobre las palabras de Sophie. En ese momento recordó que ella le había dicho que se tendría que ir de su casa y fue entonces que una sensación de miedo lo envolvió. Se levanto de la cama ansioso. Camino hacia su puerta y salió de la cama. En esas pequeñas fracciones de segundos había tomado una decisión, no podía apartarse de esa mujer, era su única zona de confort, al parecer la mujer no solo dependía de él, si no que él también dependía de ella para sentirse seguro, a salvo, libre de todos los miedos y pesadillas. A pesar de que se sintió tonto al quererse aferrar a una mujer humana, se alegró por el hecho de que, al menos, tenia un ente de confort y seguridad.
Cuando estuvo afuera del largo pasillo, se topo con Sophia, que estaba sentada en la mesa tomando algo en una taza, de la cual emanaba humo. Ella alzo la vista cuando lo escucho llegar y dejo a un lado su taza.
- ¿Ya has decidido como es que quiere que te ayude? - pregunto sin ánimos, Loki logro ver como sus ojos se encontraban hinchados, supuso que de llorar toda la noche y que, al parecer, aun lo hacia -. Puedo llevarte a casi cualquier parte de la ciudad o del mismo país, tu eliges.
- Me quedare - dijo en voz baja, no quería demostrar su lado débil, su lado que dependía de ella.
- Disculpa, ¿que dijiste? Es que no te escuche.
- ¡Que no me quiero ir, mujer! - soltó exasperado Loki.
Sophie se levanto lentamente de la silla sin apartar la vista de él. Loki odiaba cuando lo miraban fijamente, carente de expresiones, por que le era muy difícil conocer como reaccionaban las personas o en que estaban pensando. Se relajo y se preparo mentalmente para lo que le iba soltar.
- También poseo una dependencia hacia ti. Te volviste mi apoyo por razones que no quiero ni pienso dar. Y si me necesitas para apoyo, creo que podemos apoyarnos mutuamente.
Sophie siguió fijando su vista en Loki, él logro ver un chispazo de emoción en su mirada, pero así como apareció, así se fue. ¿Era acaso alegría?
- Además, te necesito, para que ayudes a sanar mis heridas, no confió en nadie más.
Loki había perdido parte del control de lo que decía, ya no sabia que decía de verdad y que era mentira. Sophie se encamino y se posiciono frente a él y, con una amplia sonrisa y lagrimas en lo ojos, ella lo abrazo fuertemente de manera fraternal. Loki no esperaba el abrazo por parte de ella, no supo como reaccionar.
- Gracias - dijo en un suspiro ella.
Fue después de esto que Loki correspondió al abrazo de ella seguido por un casi inaudible "Lo siento".
En esos momentos, Loki experimento un sin fin de emociones y sentía como el calor de aquel abrazo lo empezó a inundar. Se sentía agradable.
Por su mente comenzaron a surgir pensamientos hacia ella. Sentía por ella una especie de gratitud y algo de cariño que ningún asgardiano le había hecho sentir. Ante esa calidez que emanaba del cuerpo de ella, Loki no quería que aquel momento acabara, para toparse, tal vez, con que todo era un sueño, quería que todo esto fuera de verdad.
Bueno ahora podemos entender a Sophie un poco mas y ver que tan conectados estan los dos... Espero que les haya gustado, ya que este capitulo estubo lleno de sentimientos y pudimos ver como avanza la relazion de ambos, ya sea para bien o para mal... solo el tiempo nos dira la verdad...
Aclaro, la exprecion Mewling quim es la ofenza que uso Loki contra Natassha cuando ella fue a pelar por la vida de Clint, es una ofensa realmente dura que denigra totalmente a la mujer, la traduccion que puse podia ser la mas ligera traduccion que tiene... Asi que disculpen si no la pongo como tal, pero me encanta como suena en ingles de los labios de Tom/Loki...
Agradesco los comentarios que siempre suben de animo xDDD ..
Untamed-Valkyrie: gracias por tus comentarios, si a mi tambien me gusta el caracter de Sophia y sobre tod el hecho de que no ande como babosa detras de nuestro querido Loki, queria hacer algo mas realista con ella, ya que siempre ver a la misma chica loca que anda tras Loki como tonta no me gusta del todo ( bueno aunque sme encantan muchis fics con un personaje asi xD) bueno, almenos escribirlos, pero weeee... Y sobre loki... siempre lo he visto como el tipico hombre dañado que tiene a sus fantasmas persiguiendolo y torurandolos y que necesita salir de ese ollo para seguir adelante y en este capitulo lo hago presente xDD...
Y gracias tambien a los que leen sin comentar... esta historia va para todos ustedes... y sin mas que decir me retiro.. nos leemos en el proximo capitulo...
