Aquí está en capitulo tres! Increíblemente sin retraso! Gracias por los reviews al capítulo anterior, muchos besos 3 Disfrutad

CAPITULO 3-

Narra Blaine

*Ding-Dong*

La puerta… ¿Quién será ahora? No tengo tiempo para esto, tengo que prepararme para ir a casa de Kurt.

B: Lo siento, pero no quiero cambiarme a Gas Natu…-Blaine no puede creer qué ve- ¿Sebastian? ¿Qu-qué haces tú-

S: ¡Hola Blainy!

B: ¿Qué?... No me llames así, te lo he dicho como mil veces…-Dije, con los ojos aún demasiado abiertos.

S: Ye, ye, tranquilo. Cuando salíamos no te molestaba tanto.

B: Eso era diferente, y lo sabes- Hubo un pequeño silencio- ¿Y ahora qué quieres?- Rompí cortante

S: Blaine, tranquilo, creí que después de romper habíamos quedado cómo amigos, siempre, cada vez que nos vemos, hacemos lo mismo.

Tenía razón, pero él nunca acude a mí para nada bueno.

B: Es cierto, pero tú eres mi amigo cuando te conviene.

S: Mentira- Sebastian me apartó para pasar a mi apartamento- Siempre soy tu amigo, cuando me conviene somos MEJORES amigos- dijo recalcando cada silaba de "mejores"

B: ¿Y ahora qué somos?

S: Ahora, mejores amigos- Le miré disgustado cuando se tiró en el sillón y puso los pies en la mesita de café, aunque yo lo hacía constantemente- Si quieres, con derecho a roce.

B: ¡Seb!- Lo miré divertido, sabía que no hablaba en serio, él siempre era así. La verdad es que no habíamos sido muy buena pareja, pero sí eramos buenos amigos.

S: Vas muy sexi ¿Ibas a algún sitio?- ¡Mierda, Kurt! ¡Casi lo olvido!

B: Em… Si, la verdad es que iba a un sitio- Dije, intentando no parecer nervioso, o me las tendría que ver con sus burlas- ¿Te importa que dejemos lo de los mejores amigos para cuando vuelva?

S: No, si me puedo quedar aquí, Frodo- Adiós a mi reserva de cerveza- ¿Tienes cerveza?- Ahí lo tienes; le miré cansado.

B: Ya sabes donde está, Sam.- Seb rió por eso.

S: ¡Te quiero! Y Sam hacía todo el trabajo…

B: Entonces, Pipin, tu quieres a cualquiera que te de comida, pareces un perro.

S: Eso suena a insulto. Pero te lo perdonaré después de el favor que me vas a hacer.

B: Te veo muy seguro de eso… Mira hablamos luego, que tengo prisa, ¿ok?

S: Ok, ¡Diviértete en tu cita!

B: No es una cita- Dije, mientras cerraba la puerta de mi casa. Pensé en encerrar a Seb con llave, pero me contuve.

Narra Kurt

Por qué no viene… Está tardando mucho…

K: ¡Bryan! ¡Baja de ahí!- Cuando estoy nervioso, lo pago con Bryan, mi gato. La verdad es que siempre que me pasa algo, lo pago con él, pobre, pero…

K: ¡Bryan! ¡¿Qué te he dicho?!

*DING-DONG*

K: ¡Ya va!- Mierda Kurt, ¿Por qué gritas? Ve a abrir la puerta- Quita den medio Bryan.

B: Hola Kurt- Un escalofrío recorre mi espalda cuando ÉL pronuncia mi nombre

K: Hola Blaine. Llegas tarde- Le digo, mirándolo con mala cara y él enseguida se asusta por si me he enfadado. Me encanta ser yo el que provoca eso.

B: Y-yo, he, em… Lo siento-

K: Tranquilo Blaine era broma. Tampoco es tan tarde. Blaine suspiró.

B: Bueno, de todas formas lo siento, me salió un imprevisto de la nada… Literalmente- Dijo, más para él mismo que para mi, mientras yo me hacía a un lado para dejarlo pasar- Hola, Bryan.

K: No lo saludes, Bryan hoy no lo merece, no ha parado de molestar- Dije mirando a mi gato, mientras Bryan me bufaba- ¿Qué clase de imprevisto?

Blaine no hizo caso a mi pregunta.

B: Toma, te he traído una palmerita de chocolate como a ti te gustan- Por un momento me alegró pero luego pensé que siempre que me hacía un detalle era porque quería algo a cambio- También traje un mando para la Wii, así podremos jugar los dos al Mario Kart- Ahí estaba lo que Blaine quería.

K: Blaine… ¿Y la película?

B: ¡Pero es Mario, Kurt! ¿Vas a dejarlo solo? Es el único personaje de videojuego gay… ¡Hay que apoyarlo!

K: Estoy seguro de que no… Además Mario siempre trata de rescatar a la princesa Peach y salen corazoncitos y-

B: Eso es amor de amigos, Mario, y no lo niegues, tiene una gran tensión sexual no resuelta con su compañero de trabajo Luigi…

No se por qué esa historia me recuerda a alguien.

B: Además- Cuando se pone con sus teorías no hay quien le pare, así que Kurt, mejor espera sentado a que acabe el sermón- Hay que ayudarlo a salir del armario como gays que somos… ¡Espera un momento!- Su cara se iluminó- ¡AR-MARIO! HAHAHAHA ¿lo pillas? ¡Ar-Mario! Hahaha. Mario tene que salir del ar-Mario…- Dijo limpiándose las lagrimas con las mangas del suéter.

K: Oh, mi Gaga… Blaine ¿Qué has fumado?

B: haha… Yo- me dice aún con lágrimas en los ojos- NADA.

K: Mejor empecemos, porque de verdad que quiero ver la película. O no nos dará tiempo.

Así nos pusimos a jugar al Mario Kart. Blaine parecía ausente. Le estaba ganado, eso era normal, pero él no protestaba, y eso ya no era tan normal.

K:¿Te encuentras bien?

B ¿Eh? Si, ¿Por qué no iba a estarlo?

K: No se… Dímelo tú, estas que no estas.

B: Lo siento, Kurt. De verdad que venía con intención de pasármelo bien pero… No se, esto no tendría que haber salido así.

K: Puedes contármelo, ya sabes, si quieres…

B: Si, lo se, quiero decir, solo…- Blaine parecía incómodo- Bueno, mira, hoy cuando ya estaba a punto de venir hacia aquí a aparecido en mi puerta mi ex y…

K: Ay, Dios, tienes hijos.

B ¿Qué? ¡No! -La mirada sorprendida de Blaine, se transformó en una seductora- Además, eso a ti no debería importarte, ¿o si?- Enseguida noté como me subían los colores, pero por suerte él siguió hablando- Él y yo no funcionábamos como pareja, pero somos amigos. Solo estoy un poco preocupado porque ha venido a pedirme un favor y la última vez que me pidió un favor acabé cantando en el metro vestido de mujer. True story.

K: Bueno, si quieres podemos dejar lo de la peli para otro día. Y la verdad es que jugar contra ti a Mario es muy aburrido.

B: De verdad lo siento Kurt, quería pasar la tarde contigo.- Otra vez, como un tomate- ¿Por qué no vienes conmigo? Así lo conoces y me ayudas a evitar hacer otra vez cualquier otra estupidez.

K: Suena mejor que quedarse aquí toda la tarde con Bryan.

B: Lo siento por Bryan, pero en la moto sólo cabemos tu y yo.

El simple hecho de pensar subirme en una moto, abrazado a Blaine, notando cada uno de sus músculos bajo esa maldita camiseta hizo que una extraña sensación recorriera mi espalda y algo se instalara en mi barriga mientras empezaba a notar el calor.