CAPITULO 3: CONOCIENDONOS

POV EDWARD

Si algo realmente me sacaba de quicio es cuando alguien no entiende que es un no. Sobre todo un "no gentil" Es notorio como la chica que estaba de espaldas hacia a mi trataba de dejar en claro eso. Suspire y la cólera aumento en cuanto observe de quien se trataba.

- ¿Entonces qué opinas? – comentaba mi hermana Rosalie hacia mi dirección.

- ¿Sobre?... – mencione para seguir viendo la mini disputa de ese par

- No perderé mí tiempo hablando de lo mismo cuando se nota que estás haciendo cualquier otra cosa – menciono para seguir su mirada hacia donde yo estaba concentrado – pero ¿Qué carajos hace él aquí?

- Señorita esa boca – regaño mi madre que se nos unía en unos segundos acompañada de mi padre. Que me veía serio.

Estaba radiante como una verdadera dama, su mano delicada estaba colgando del brazo de mi padre. Con un vestido no tan ceñido, pero con el color apropiado para una fiesta de cumpleaños. En cambio mi padre, traía ese traje aburrido que siempre usaba.

- ¿Tú lo invitaste? – escupí entre dientes tratando de controlar mi terrible temperamento

- Es familia… - menciono Esme colocando su mano en mi hombro

- Política – comento Rosalie cuando giro su copa hacia su pecho y sonrió burlonamente

- Buenas noches para ti también Edward – se hacía presenta la voz de mi padre. El cual solo deslice mis ojos a penas. – Esto es una fiesta por el cumpleaños a de tu hermano y de paso tu bienvenida, no hagas una escena

- No – mencione para sentirme más relajado – claro que no hare ninguna escena, padre.

- Además, el muchacho no tiene la culpa en ganarte en algunas cosas; como por ejemplo el trabajo que tiene. El ser profesor de música… no lo veo tan… rentable…

- Carlisle – menciono mi madre para darle un suave apretón, haciendo que él solo hiciera un gesto llevándose el vino tinto a sus labios.

Suspire y coloque mis labios en forma de línea. A veces me preguntaba si mi molestia hacia él, solo fue por la eterna comparación que hacia mi padre. Desvié la mirada, recordando que ninguno de mi familia, a excepción de mi hermana, sabía a qué me dedicaba realmente. Tome una copa, que el mozo había puesto en su bandeja delante de mí para musitar:

- Con permiso, iré a saludar a la audiencia – me encogí de hombros como si nada pasara y me retire antes que mis padres pudieran alzar la voz.

Con la copa con vino intacta me dispuse arruinarle la noche al imbécil que estaba en mi ridícula bienvenida mientras una vez más me preguntaba ¿Por qué rayos escogí Forks para poder vacacionar?

A pasos firmes y más cerca, note que su conversación se hacía más espesa. De pronto, me acerque lo suficiente para escuchar la voz de la chica. Su tono es algo firme pero bastaría de mucho más para hacerlo retroceder.

- ¿Cariño? – mencione colocando una mano en el bolsillo. Ella volteó de prisa y sus ojos chocolates chocaron con los míos, entendiendo por unos segundos porque John no la dejaba ir… pero al parecer ellos traían algo más que el imbécil no se daba cuenta… y para ser sinceros tampoco yo estaba seguro del todo. Una sonrisa amable, salió de mis labios al notar que ella es algo baja y que su vestido solo hacía que la imaginación de un hombre pudiera volar rápidamente – Te estaba buscando, ¿Dónde te habías metido?

¿Seguirá el plan? Bueno si quiere ser rescata, lo hará, pensé.

Ella me veía con ojos discretos y a la vez asombrados. Yo solo sonreía ante la gran interrupción que había ocasionado y que por supuesto ella ignoraba. Me analizo mientras el invitado cambio de posición para dirigirse hacia mí.

- Edward – comento John para verme y sonreír tan hipócritamente como siempre. Ocultaba la molestia en su voz

- McCarthy – pronuncie con la misma insuficiencia que él, para que tuviera mi atención. - ¿Invitado o colado?

Sonrió mientras enarcaba una ceja.

- Pensé que estas son fiestas aburridas para ti – hablo mientras se ponía al costado de la chica. Que no decía nada aún. – Así que volviste

- Muy a tu pesar – comente para poner más intensidad a mis ojos – y no solo yo

- Ya veo – hablo para poner sus manos en sus bolsillos mientras yo deslizaba mis ojos hacia la chica, que hasta ahora solo se había mantenido al margen - ¿Entonces vienes con él?

La muchacha deslizo suavemente sus ojos hacia mi lado.

- Solo cuando te encuentras con las personas incorrectas, son aburridas las fiestas – susurre para luego centrarme en la chica. - Te estuve buscando por todas partes

Ella deslizo sus ojos rápidamente hacia alrededor, se mordió el labio inferior.

Qué curioso gesto.

- Lo siento – logro decir apenas en un susurro – la casa es algo grande

- Así que tu vienes con ella – menciono cruzándose de brazos John

- No es que venga con alguien o no simplemente usted tiene que aprender a no molestar a personas que no han intercambiado palabra

El tono suave que utilizo, con el toque preciso de "no me jodas" tan prudente para este tipo de ocasiones.

- Me salió culta y cortes la señorita – rio un poco John para cruzarse de brazos y ella entorno los ojos

Yo quizás no conozca a la señorita y no tengo experiencia con las mujeres pero no hay que pensar mucho para notar que no debió decir aquello.

- Si vengo sola o acompañada, eso a usted no le importa. A mí me habla con más respeto porque yo no lo conozco y tampoco quiero conocerlo, así que no vuelva a tocarme porque la próxima vez no hablar.

De pronto ella se dio media vuelta y me quedo viendo para luego ponerse en marcha. Mientras yo me quedaba ahí parado.

- Es una chica muy fuerte – comento John al verla, pero su rostro traía otra expresión, una mirada que no podía describir – me parece que la veré más seguido

- No, no lo creo – musite para ponerme en frente

- Edward, antes de querer acaparar a todas las mujeres, primero atiende a la que se te va ir – comento mientras alzaba las cejas

Yo voltee para ver que se dirigía a la puerta equivocada. Deje la copa a un lado.

- Solo es algo independiente – musite para encogerme de hombros – y mejor antes de venir, tienes llegar con compañía, y no trates de robar o peor aún obligar a alguien baile contigo.

Escuche vagamente lo que John me quiso decir pero para ser sinceros no estaba con ánimos de prestar atención. Me deslice entre la multitud de amigos y familiares.

Que molesto, ¿Cómo ella se movió tan rápido?

La divise cuando se encontraba por abrir la puerta pero mi rose la detuve. Ella dio un pequeño brinco y rápidamente, ella dirigió su vista a su codo, donde se hallaba aun mis dedos para luego verme con molestia y ofendida.

¿Qué se supone que le diría?

- Hola – mi voz salió más seria de lo que me gustaría

Pasa cuando me pongo nervioso

- Has venido sola

- Otro acosador – musito con rabia pero no creo que se refiera a mi

- No mal interpretes – conteste – solo te preguntaba para poder llevarte con ellos… si es que has venido con alguien

- Puedo conducirme sola – menciono para que querer subir su guardia

Tenía que guardar la calma.

- Si lo veo, solo que esta casa es algo grande. Ya estabas entrando por la puerta equivocada.

Ella volteo para ver la puerta de madera con unos detalles específicos. Se podía notar claramente el escudo familiar, que muy pocos conocían.

- Cierto, el escudo de los Cullen – boto un suspiro – casi cometo una equivocación

Se quedó en silencio como si recordara algo mientras yo trataba de guardar el asombro.

¿Quién es ella?

- ¿No eres de porque aquí? – salió de mis labios mucho antes que pudiera detenerme

Rayos eso sonó mal, pensé al notar su mirada y su leve alzada de cejas.

- Si te refieres a que si tengo una fortuna o pertenezco a un club. No, no soy de por aquí

- Lo siento sonó mal, me dejas guiarte para llevarte con tus amigos

- La verdad estaba buscando la salida solo que el jardín es grande y no sé porque rayos esta casa es como un laberinto.

- Te vas a casa entonces – le comente porque no la culpo, si yo pudiera me escaparía – ven por aquí, te conduzco a la salida.

- Gracias – me brindo una sonrisa amable

Genial al menos pude hacerla sonreír.

Nos encaminamos a la salida y al llegar a la puerta volteamos a la derecha donde se encontraba los autos. Ella se detuvo de pronto para notar todos los carros de lujos.

- ¿Ocurre algo? – mencione sonriendo de lado, ya que sé que causa su impresión

Si. Lo que más amo de los hobbies de mi familia es el buen gusto por los autos.

- Es que yo no traje auto – susurro a penas, sorprendiéndome una vez más porque sencillamente no dijo lo que preví

- Pensé que …

- Me trajo una amiga pero la verdad ya no quiero incomodar. Pediré un taxi.

- Claro que no, yo te llevo – comente porque en definitiva me quería ir. Es más puedo asegurar que el cumpleañero no se encuentra en su propia fiesta.

- No, tú tienes una fiesta por la cual regresar. Además, es probable que la familia Cullen quiera verte, lo digo porque parece que conocieras el lugar.

Espera ¿Ella dijo que?

- Piensas que soy un invitado – le dije en voz alta y moviendo mi cabeza – yo soy

- Edward – mencionaba una chica que venía corriendo hacia mí – Cuantos años

Rayos, ella aquí.

- Jessica – le dije con voz cortes antes de se acercara abrazarme como es su costumbre – no pensé verte aquí

- Claro que iba a venir, donde está el cumpleaños – decía animada mientras volteaba a todos lados

- No lo sé – musite en el instante que la señorita estaba por irse

- Espera – mis manos se dirigieron a su brazo pero recordé de inmediato su rechazo al contacto, mi mano baja y sube por su brazo para ver qué área tocar. Con la yema del dedo toque su hombro descubierto

Se exalto levemente, volteo a verme para fruncir el ceño.

- ¿Qué ocurre? – su voz me transmitía "un qué quieres ahora"

- Te dije que te acompañaría – musite en el instante que colocaba una mano en el bolsillo

- Tienes una cita – musito en el instante que observaba a la chica

- No tengo una cita para hoy

Ella enarco una ceja

- Me refiero a que no tengo o espero a alguien – realmente es así, no tenía un buen motivo para quedarme ahí

- De igual manera, yo me retiro disfrute la fiesta y no pierda el tiempo, muchas gracias. – sonrió amablemente

- Yo te asegure que te llevaría y así lo hare – sino me ponía firme ella no accedería.

- Edward – volvió anuncia Jessica. Gire mi cabeza para verla

- Jessica ¿Sabes quién llego a venir? ¡John! – musite fingiendo emoción

- ¿Logro venir? – menciono asombrada y con una sonrisa

- Claro que si – musite dándole todo el entusiasmo posible

- ¡Qué bien, iré corriendo a verlo!

Salió prácticamente como una flecha hacia la dirección de John.

- Estoy segura que John no le gustara verla – comento sonriendo nuevamente al verla irse

- ¿Él te molesto primero no es así?

Asintió, riendo brevemente.

- No te preocupes, además no hay mucho que pueda hacer, su hermana es alguien que no ve muy seguido

- ¿Su hermana? – pregunto con curiosidad

- Claro, Jessica es hermana de John… dos personalidades muy distintas – mencione recordando lo amigable que es Jessica y lo extremadamente fastidioso que es el hermano mayor de los McCarthy

- Increíble

Ella deslizo un mechón de sus cabellos detrás de su oreja y en el mismo movimiento saco su celular del bolso.

- ¿Qué haces?

- Llamando un taxi – se encogió de hombros

- Espera tengo alguien de mi confianza – mencione para rápidamente mandar un mensaje

- Eres muy… insistente – comento ella tratando de ser lo más amable posible

- Convincente – susurre en el instante que el taxi se acercaba hacia la entrada.

Camino hacia la puerta y la abrió para poder entrar, de pronto sus ojos se clavaron en mi desde el asiento. En un segundo ella entendió que estaría de pie en la puerta hasta que me dejara un espacio para subir. Suspiro y se movió con pereza hacia un lado. Una vez dentro, se escuchó el motor y nos fuimos.

- No te alejaras – susurro de repente después del silencio que se creó.

- Tu necesitabas escapar de tu amiga, y no sé porque pero aunque no lo creas yo necesitaba respirar. Nos hemos ayudado mutuamente – le sonríe –puedes pensar que hoy fue tu acto de ayudar.

Se quedó en silencio viendo por la ventana. Estaba pensativa.

- ¿Estas molesta? – sonaba más que una afirmación

- No – dijo ella rompió esa seriedad – es solo que no pensaba que esta noche terminaría así

- Señorita ya estamos por llegar a la carretera – indico el taxista

Ella rápidamente indico la dirección y no pude escuchar bien. Me quedaba observar puntos claves para acordarme.

- Quizás tu noche perfecta hubiera sido, encontrarte con un hombre atractivo, galante, que te saca a bailar y te dijera las cosas románticas que un hombre suele decir

Rio un poco, pero no sé si las cosas que comente o porque se reía de mí.

La curiosidad querer conocer todo y saber todo, una cualidad muy buena para el detective pero no para la persona que acaba de conocer.

- ¿Un hombre? Eso es lo que menos busco ahora – dijo viéndome con incredulidad – Además las cosas que describes solo son para las adolescentes y no creo verme así… - tomo una pausa – Vine para complacer a una amiga, pero ella tuvo que hablar con su novio para presentarme algunos chicos y yo no quería conocer a nadie, es más no me interesa conocer a nadie, por salir como pueda me choque con arrogante que no sabía ubicarse y ahora me encuentro aquí en un taxi, acompañada de alguien que no pensé que se iba a tomar en serio en dejarme hasta mi casa

- Entiendo. Noche complicada – mencione para cuando ella volteo a verme y solo asentir - ¿Por qué no quieres conocer a nadie?

- No es algo que debería saberlo o yo contarlo – contesto cortante. Mis ojos se clavaron de pronto en su collar, es plata sin duda y con un pequeño diamante azul.

- ¿Qué miras? – menciono ella con curiosidad

- Tu collar me llamo la atención…

- Es un regalo familiar a decir verdad, lo tengo desde pequeña… - comento para ver el dije – según Rene vale mucho dinero pero yo no lo creo así.

- Disculpa ¿Quién?

- Rene, lo siento, es mi madre.

Entonces ella no sabe que lleva un diamante que adorna su cuello. Entonces descartamos que es una chica materialista.

- Ya estamos cerca – comento de pronto cuando el taxi daba vuelta a la esquina

- Que rápido – se escapó de mis labios antes que yo pudiera detenerlo

- Siempre es más rápido cuando uno vuelve – contesto ella segundo después que le indicara al conductor por donde tenía que estacionarse.

A los pocos minutos, ella ya se encontraba afuera del auto y tratando de pagarle al taxista pero esta vez yo me adelante.

- Descuida, también me llevara de regreso – comente para interponerme entre el conductor y ella. Que no dejaba de verla por el espejo retrovisor durante todo el camino.

- Suficiente con que me traigas hasta acá, permíteme pagar…

- No, tranquila. Además piénsalo de esta manera… no se suponía que ibas a gastar en algo que no tenías planeado. Solo son veinte dólares… puedo con ello.

Me encogí de hombros, ella lo pensó y guardo su dinero mientras solo asentía.

- De acuerdo, buenas noches y gracias por traerme Edward – decía ella rápidamente para luego girarse y dirigirse a su puerta para sacar la llave.

- Buenas noches y gracias por seguir la corriente con John

Ella solo realizo una sonrisa amable y entro sin decir más. Las luces de la sala se prendieron y decidí irme.

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No podía creerlo yo acompañando a una mujer hasta su casa ¿Hace cuánto no hacia eso? Me pregunte al poner una mano en la baranda y subir con pesadez las escaleras que me llevarían hasta la planta donde se encontraba mi cuarto.

- ¿Alguien se escapó de su propia bienvenida y la fiesta de cumpleaños de su hermano? – musitaba Rosalie mientras subía rápido para ponerse a mi altura

- Sabes que esas fiestas son solo pretextos para que tú puedas decorar la casa a tu antojo – la despeine un poco y su cara se puso roja

- No hagas eso – mencionaba tratando de arreglarse - ¿A dónde fuiste?

- Por ahí – comentaba para ver como los invitados se iban yendo

- A mamá no le gusto que te fueras de la nada – decía para adelantarse un poco

- Así es. No me gusto – pronuncia Esme al sigilosamente colocarse detrás de nosotros – Edward, sabes que no me gusta que hagas eso…

- Y tú sabes que yo detesto que me organicen algo así… tanta gente solo es un motivo más para derrochar el dinero.

- No es así… tu sabes que te extraño mucho, además también fue el cumpleaños de tu hermano – decía para tomar mi brazo y seguir subiendo hasta llegar – y disculpa a tu padre… solo pensó que la carrera de medicina iba a ser lo mejor para ti…

- Lo entiendo pero después de cuatro años no pensé que le siguiera afectando lo mismo

- Se le pasara – comento para darme un beso en la mejilla y sonreír abiertamente - ¿Cuánto tiempo te quedaras?

- No lo sé mamá pero seguro más de una semana – le dije para sostener sus manos. Ella sonrío y eso me basto para tranquilizarme

- Ve a descansar has llegado de tu viaje solo un par de horas – menciono ella pero una sombra nos interrumpió.

- Edward – decía mi padre para verme tratando de esquivar la mirada

- Carlisle – comente del mismo modo

Entonces note como mi madre y mi hermana se alejaban para darnos nuestro espacio.

- Hijo, solo quería decirte que… bueno…

- Lo entiendo papá – me adelante para pasarme las manos por los cabellos – sé que abandone la carrera de medicina y que eso te afecto mucho… lo siento ¿Si? Pero no me hacía feliz…

- ¿Ser profesor de música te hace feliz? – me preguntaba con asombro

- Si… - detestaba mentirle pero no podía hacer más que eso – si me hace feliz, me va bien…

- Pues… tratare de comprenderlo… - comento para solo girar sus pies para irse a su recamara

Siempre hacia lo mismo ante un tema incomodo pero no había nada más de lo que yo pudiera hacer. Moví mi cabeza y antes de dirigirme a mi cuarto alguien más tuvo que aparecer.

- Hermano… no dejaste que Alice se despidiera de ti – menciono Jasper tirándome un codazo para verme

- Al parecer alguien no dejo que Alice se despidiera de mi – le señale la corbata desaliñada y sus cabellos desordenados.

- Es mi chica – musito para sentir orgullo de tan solo pronunciarlo – y necesitaba de mi atención

- De acuerdo – comente porque no es un tema en el cual yo podría salir ganando.

- Escuche los rumores que te fuiste con una chica – menciono codeándome mientras yo caminaba a mi antiguo cuarto

- Pero regrese

- Entonces no es cosa seria – dijo encogiéndose de hombros para colocar las manos en su bolsillo

- Solo la acompañe hasta un lugar y listo, no se trata de cosa seria o no… además no intime con ella si esa fue tu pregunta

- Si tú lo dices… bueno me voy a dormir – decía para a bostezar y en caminarse a su cuarto

- Gracias por la bienvenida – le grite un poco a su espalda

- Cuando quieras – decía alzando la mano sin voltear.

Un viaje pesado, una bienvenida que no pedí con amigos fastidiosos y situaciones difíciles, con un cumpleaños a medio asistir pero… con su lado positivo. Meditaba mientras me echaba en la cama para descansar un poco. La chica que no sabía que estaba completamente aburrida y obligada en venir a mi ceremonia. Ahora que me pongo a pensar, ella no sabía quién soy, de otra manera me hubiera reconocido… entonces ella en definitiva no forma de ningún círculo social que mi familia pueda tener… entonces ¿Cómo entro? Recordé vagamente sus palabras… "Yo vine simplemente… vine para quedar bien con una amiga"…Son palabras tan sencillas, pero que encierran un gran misterio… es eso o es que en definitiva estaba tan aburrido en la fiesta que necesitaba un escape. Me estire un poco más y me quite los zapatos solo para quedarme dormido minutos después.

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POV BELLA

- Preocupación es lo que tenía señorita

Diez de la mañana y Alice se comportaba como una mamá gallina. Yo hacía mis cosas mientras ordenaba cada documento en su lugar.

- Alice respira – comentaba para ver cómo se tomaba un respiro y continuaba el discurso que debí esperarla, que como es posible, que me iba sola, que pudo pasarme algo… y etc.

- Nunca más me vuelvas hacer eso… - finalizo su oración en el instante que mis ojos se deslizaron de la pantalla a la pequeña.

- La verdad sí. Debí avisarte que me iba, segundo no creo que te sintieras tan desanimada con mi partida; ya que si no fuese por mí, tú no te enteras que ya me había retirado. Y por último, esa velada tenía que ver más contigo que conmigo Alice… yo solo fui por obligación además como no salir de ese lugar, si querías presentarme a chicos. Entiende de una vez, no estoy para eso y tampoco lo voy a estar, punto se acabó la discusión. Ahora – musite para tomar mi pequeña mochila – si gustas me puedes acompañar para almorzar

- Isabella, los pacientes del turno tarde ¿Ya están programado? – me decía mi jefe apenas aproximándose por la puerta. - Alice ¿Por qué no me sorprende el verte aquí?

Musito con un tono de diversión en su voz.

- Como todas las tardes vengo a secuestrar a Bella

- Ya veo, ¿Jasper las acompañara? – decía mientras se aproximaba con un documento, mostrando un sonrisa de oreja a oreja

- Si Carlisle – comento mi amiga con una confianza extrema – Jasper estaba abajo esperándonos…

- ¿Cómo pueden tener tantas energías después de la reunión de anoche? … que por cierto, Isabella no te vi ahí, pensé que vendría

- La señorita decidió irse temprano – comento segundos antes que pudiera musitar algo

- Lo siento mucho doctor Cullen, solo tenía que regresar temprano por Austin – comente para recibir los papeles que me daba para luego guardarlos

- Los hijos – menciono con pesar – La entiendo… ¿A todo esto como esta Austin? Ya es hora de su revisión medica

- Si claro, en cuanto pueda lo traeré

- Bueno ya vámonos Bella… - musito Alice jalándome del brazo – hasta luego Carlisle

- Hasta luego niñas

Nos retiramos con las regañadas de Alice hasta que estuvimos en el ascensor. No paso ni dos minutos cuando entonces comenzó el cuestionario que tanto estaba evitando.

- De acuerdo… ¿Cómo es él?

- Hummm es como un ser humano, Alice – musite siendo sarcástica y ella se cruzó de brazos

- Me lo debes Swan – comento para enarcar una ceja

- Es un chico alto – le indique el tamaño – ojos claros, verdes para ser exactos y con cabello cobrizo… nada nuevo – me encogí de hombros

- Y muy galante – decía dando pequeños suspiros mientras salía del ascensor – pero que suertuda… ¿Te dijo su nombre?

- Si claro pero esa información es clasificada…

- Vamos Bella dímelo – cuando se ponía arrogar es el instante que tenía que pararla

- Alice, no te lo voy a decir… lo buscaras por internet y no pararas hasta no saber quién es – decía para tomar asiento en la mesita que estaba libre

- Su nombre eso es todo lo que pido – junto sus manos para apoyarla sus codos y poner pucheros

- No – conteste susurrando

- ¿No qué? – mencionaba Jasper a nuestras espaldas trayendo una bandeja llena de comida "solo para Alice"

- Bella conoció a alguien y no me quiere decir su nombre – comento la pequeña rufián mientras yo le lanzaba una mirada envenenada.

- Bells, por el bien de todos y por el mío... ella no parara hasta que no le digas…

Ahora Jasper me veía con un puchero. Esto resultaba incomodo, suspire por lo bajo y de pronto el novio comento:

- Me olvide traer servilletas y Alice, es mejor que comas todo sino Bella no te dirá nada

- Bien jugado – comente sonriente porque sabía que mi amiga sufría para comer.

- De acuerdo

Comento para tomar los cubiertos y comenzar a comer sin chistar. Convenida

- Está bien – mencione y una vez que Jasper se fuera susurre – Edward, el chico se llama Edward

- ¿Edward? – comento ella extrañadísima – bueno no es un nombre común… déjame recordar habían algunos Edward en esa fiesta…

- ¿Así? – dije para ayudarme del tenedor y capturar una papá – pues yo solo conocí a uno

- Que graciosa – menciono ella haciendo caso omiso a mi broma – estaban algunos amigos de Jasper que también se llama Edward, al igual que su hermano pero no cuenta porque se fue de la fiesta, dudo que lo hayas visto… bueno seguro lo averiguare después

- ¿Qué no tienes que trabajar como asistente? – comente para tratar de no reírme

- La verdad sí, pero puedo pensarlo mientras hago mis cosas

- Ya te lo dijo – menciono Jasper trayendo las servilletas y sentándose con nosotros – es bueno verte feliz.

- Gracias – enarque una ceja mientras ambos se reían.

- Es bueno que trabajemos en el mismo edificio ¿No crees? – menciono el enamorado mientras masticaba una manzana

- Claro, Bella está trabajando para tu padre en un, nada pequeño, consultorio. Yo en la parte de arriba con el señor todo renegón Arnoldo y tu amor como un envidiable arquitecto con su estudio algunas plantas más arriba.

- Suena como si todo estuviéramos apretados – mencione al tomar un poco de agua. Sin embargo, alguien tuvo que poner volumen al televisor.

"Muy buenas tardes, público televidente. Tenemos información sobre el caso McCain, al parecer dieron otro duro golpe y el FBI no pudo atrapar a tiempo a la reconocida mafia. Las imágenes de esta persona, que nos brindó el FBI están circulando por todas las redes sociales si usted logra verlo o reconocerlo de aviso al FBI, que estarán dando una recompensa por el más mínimo detalle que brinden…"

Proyectaron la imagen en cuestión de segundos, los cuales fueron suficientes para que yo me quedara estática. Sentía como palidecía y hasta podría decir que había cortado el canal de respiración.

- ¿Bella? – menciono Jasper llamando mi atención - ¿Estás bien?

- Si – contesto Alice por mí, ya que no podía emitir palabra alguna – es solo que a Bella no le gusta cuando su comida llega fría ¿No es así?

Solo atine asentir a la vaga excusa que brindo por mí. Suspire, tratando que todo volviera como antes, pero se me hacía imposible. Jasper y Alice hablaban de todo un poco mientras… yo solo repetía la imagen que estaba en mi cabeza. Me apresure en comer y ver el reloj a cada minuto para ver si podía volver a la recepción, mis averiguaciones me harían calmar todo mi preocupación. Al cabo de unos largos minutos, con sonrisas fingidas y con tan solo monosílabos vagos, llegue desesperadamente a mi escritorio.

- ¿Se puede saber que paso allá? – comentaba sumamente preocupada Alice que se ponía a mi lado

- Es por algo que escuche en la noticia – decía mientras estaba por investigar pero recordé que si mi amiga lograba relacionarlo podía estar en peligro.

Me mordí el labio inferior porque no sabía cómo decirle que me dejara sola.

- ¿Lo de McCain? – pronuncio extrañada y frunciendo el ceño – pero Richard… ¿No tiene otro apellido?

- Si… - conteste moviendo mi cabeza de un lado a otro; ya que también había considerado la misma idea – pero desde que me fui no supe nada más de él, es mejor que trate de investigar si se trata del mismo hombre…

- De ser así – susurro mientras consideraba sus palabras - ¿Crees que podría estar cerca de ustedes?

Mi cuerpo se tensó abruptamente, mi mano derecha que estaba puesta en el mouse hacían notar de más las venas que se tenía que ver por la presión que ejercía por el simple hecho que ese hombre podría estar cerca de mi familia… de mi hijo.

- Bella… es mejor no sacar conclusiones apresuradas… - musito ella al ponerme un mano en el hombro – seguro no se trata de él, deber ser otra persona… solo tienes que estar con la mente clara… - decía al instante que su celular comenzaba a sonar. – Rayos, el jefe… me tengo que ir pero sabes que puedes contar conmigo

Ay, Alice… mientras menos sepas es mejor, pensé

- Claro amiga – dije para esbozar una sonrisa que no llego hasta mi mirada – sé que cuento contigo

Sonrió un poco y luego se alejó para subir por el ascensor. Una vez su silueta no estaba a mi alrededor, comencé a escribir en la computadora sobre el caso McCain. Después de unos varios minutos, solo pude averiguar que es un mafioso de hace diez años, lo buscan por diferentes delitos internacionales sobre todo… llegando a la conclusión que no puede ser él… o al menos aparenta ser así. Sé que tenía negocios sucios y hasta cosas peores vi en esos documentos pero no ninguno involucraba temas de otros países… Suspire mientras veía la imagen que brindo el FBI… es muy distinto de Richard desde las facciones hasta la forma de mirar. Sin duda, tenía muchas dudas y lo peor es que no podía resolverlas de la misma manera que estas me encontraban a mí. Bote un largo suspiro hasta que el intercomunicador comenzó a sonar.

- Isabella, Isabella

- Doctor Cullen – comente tratando de sonar con suma tranquilidad viendo el reloj, apenas son la tres de la tarde - ¿Dígame en que lo puedo ayudar?

- Podrías pasarme la historia clínica del…

- Señor Peterson – le comente mientras ya estaba tomando el documento del escritorio.

- Si y también cancele la cita de la señora Banks…

- Por supuesto, lo pasare para el viernes – mencione una vez que cerraba las ventanas del navegador – como también me comunico

- Perfecto

- Estoy en camino a su consultorio doctor

Este día no podía ponerse más interesante. Me encamine por el pasadizo con pasos suaves mientras consideraba todas las opciones, no debería estar tan pendiente de esto. Ya paso varios años, estoy segura que si quisiera encontrarme lo hubiera hecho desde hace mucho.

- ¿Se puede pasar? – pregunte una vez estuve en la puerta

- Adelante Isabella – decía el doctor que se encontraba en un video llamada con su esposa.

- Doctor, disculpe aquí le traigo el documento…

- Muchas gracias – comento al recibirme el folder mientras con la otra mano seguía sosteniendo el teléfono

- Isabella, querida… ¿Qué paso contigo? – menciono la señora Esme sorprendida y a la vez… ¿molesta?

- Disculpe no la entiendo – mencione para mover mi cabeza y contornear los ojos

¿Tanto podría haberme afectado esa noticia?

- Ayer no te vi – comenzó a decir

- Hace unos minutos comentábamos que no te vimos en la fiesta de anoche – me explico el doctor

- Lo lamento señora Esme, fui solo unos breves minutos. Tenía que regresar a tiempo a mi casa – conteste mientras recogía algunos documentos del escritorio

- La próxima no te escapas – su risa es contagiosa, podía transmitir tranquilidad…

- Lo tomare en cuenta – termine por decir para luego pedir permiso para retirarme y así dejar a los Cullen con su conferencia privada

Caminaba pesadamente, me sobaba un poco el cuello. Genial, ya me había tensionado. De pronto escuche como el teléfono comenzó a sonar, me daba la impresión que este hacia ruido con desesperación. Me apresure en llegar y tomar el auricular antes que colgaran.

- Buenas tardes, consultorio del doctor Cullen

- Buenas tardes, con la señora Isabella por favor – decía una voz que podía reconocer a kilómetros

- Mamá por favor – comente tratando de evitar reírme – deja de imitar la voz de la directora del colegio de mi hijo

- Es divertido – menciono segundos después que tocara el claxon

- ¿Por qué tienes que tocar el claxon con tanta insistencia? – comente mientras sobaba un poco mi oreja

- Es que no quieren avanzar – comentaba con suma tranquilidad

- Tú y ese claxon… - dije al instante que mis ojos chocaron con el reloj - ¡Mamá no me digas que estas manejando mientras hablas por teléfono ya que mi hijo está contigo! ¡Dime que estas estacionada, por favor! – decía con total preocupación mientras escuchaba las risas de mi pequeño

- Isabella, eres extremadamente preocupada… deberías relajarte, estoy con el handfree y si, Austin está conmigo pero en el asiento de atrás con su cinturón bien puesto.

- Mamá sabes que Charlie es policía… ¿En serio quieres ganarte una multa?... ¿aparte de una discusión? – dije al instante que saca mis cosas de la cartera para acomodarlas

- De acuerdo, solo quería decirte que ya estamos llegando a tu trabajo, a solo cinco minutos – comento de pronto haciendo que me quedara intrigada

- ¿Te acuerdas que hoy no podré quedarme con él? Tengo una cita con tu padre

- Ya, ya, ya – trate que cortara puesto que a veces Rene suele explayarse – está bien, que suba Austin aquí lo espero.

- Nos vemos mañana hija, no te olvides de comprar las cosas para los alimentos de hoy. – decía al instante que volvía a tocar el claxon

- Volví a sobarme la oreja

- Está bien Rene

Corte la llamada antes que me que dejara sorda. En esos cinco minutos, yo estaba acomodando todo. Realmente estaba tan agradecida con el doctor Cullen, por la paciencia que tiene con mi hijo, como en ocasiones me dejaba tenerlo conmigo, sentado en uno de esos acolchonados asientos. Realmente mi hijo lo es todo para mí, y no podía si quiera pensar si en algún instante Richard lograra encontrarnos. Suspire y de pronto escuche las puertas del ascensor abrirse, dirigí mi mirada hacia la dirección que se escuchaba los sonidos de unos pequeños pero fuertes pasos.

- Hola Mamá – decía Austin mientras me daba un abrazo – Rene me ayudo en subir al ascensor

- Es bueno que ya alcances los botones – conteste riéndome un poco, recordando lo preocupado que estaba sobre su tamaño, hace un par de años

- Soy más alto que un chico promedio de mi edad – aseguro mientras se sacaba la mochila y se sentaba en su silla favorita

- Vaya, creo que hoy se adelantara la revisión médica – musito el doctor Cullen que no logre anticipar su llega.

Rayos, creo que estoy perdiendo el toque.

- Doctor Cullen, disculpe por no comunicarle antes – decía mientras me entregaba unos documentos – Austin tuvo que quedarse conmigo

- Descuida Isabella – comento mientras mi hijo se para y le daba la mano al doctor

- Buenas tardes Doctor Cullen – amablemente mi jefe le correspondió el saludo

- Eres todo un joven educado – contesto el doctor mientras lo tomaba por el hombro

- Mi madre me educa bien, eso y que sino saludo se molesta – se encogió de hombros

Mi jefe se rio un poco mientras yo trataba de ocultar mi rostro de la vergüenza.

- Bueno aprovechemos que has venido para tu revisión médica – comento al ponerse a su lado y caminar juntos con la mano puesta en su hombro

- Claro – dijo para poner sus manos dentro de su chaqueta

- Isabella, al terminar con Austin ya puede irse a casa. El señor Peterson me llamo para cancelar la cita y en vista que hoy tengo reunión es mejor retirarnos temprano – sugirió cuando estaba por girar el pasadizo

- Está bien doctor y muchas gracias.

Me estire un poco en cuanto se fueron, había sido un día algo pesado. Felizmente hoy saldría temprano. Me gire para terminar de apagar la computadora, ordenar mi escritorio y mi silla para después enviarle un mensaje Alice diciéndole que saldría temprano porque Austin esta aquí. Dando la espalda al ascensor, escuche a los pocos segundos que se abría, no voltee hasta que musitaron:

- Disculpe señorita, se encontraba el doctor Cullen disponible…

Yo voltee despacio mientras decía:

- Por supuesto, me podría decir quien lo buscaba para…

Entonces me interrumpí de golpe; ya que no podía creer lo que veía. ¿Qué hacía Edward aquí? No pude evitar verlo de pies a cabeza, note que en sus ojos también cruzaba el asombro. Llevaba una camisa sport elegante con unos pantalones que le quedaban bien. Su sonrisa tímida salió a flote tratando de cortar el silencio que se propago por el espacio que nos rodeaba.

- No lo puedo creer ¿Tu? – comento Edward con una voz tan sutil

- Tú que haces… ¿Aquí? – musite confundida - ¿Me estas siguiendo?

El rio un poco, tomo aire para decir:

- ¿Qué? ¿En serio piensas que te estoy siguiendo?

- Es que no sé qué pensar… están…

Realizo una sonrisa traviesa para luego poner sus manos en los bolsillos y decir suavemente:

- Si lo sé, están inusual pero no, no estoy siguiéndote… solo ocurre que…

De pronto otra voz musical, apareció sin que yo lo detectara. ¿Pero qué está pasando?

- Pensé que ya te habías ido – comentaba Alice la instante que los dos volteábamos

- Es que… - dijimos los dos al mismo tiempo, haciendo que nos viéramos rápidamente hasta que Alice llego donde nos encontrábamos

- Esperen… no entiendo… ¿Ustedes ya se conocen? – pregunto Alice al poner sus manos en la cintura y enarcar una ceja

- Creo que en eso estábamos – dijo encogiéndose de hombros Edward

Me sentía súper confundida ¿Cómo Alice puede saber quién es?

- Pero que complicados… al parecer ni uno de los dos sabe quién es el otro

Se desplego un silencio absoluto y Alice musito:

- Bien yo los presentare… Bella, él es Edward Cullen mi cuñado y Edward ella es Isabella Swan mi mejor amiga que solo te pude comentar algo breve

Me quede en silencio petrificada por la información.

- ¿Tu cuñado?

- ¿Tú mejor amiga? – dijo el asombrado estaba tan perplejo como yo

- Si a la pregunta de los dos – decía Alice para luego cruzarse de brazos

Alice estaba siendo completamente ignorante al tema que yo conocía Edward porque fue el hombre cortes quien me llevo hasta casa. No podía creer que tenía al frente mío al hijo mayor de los Cullen, y yo tratándolo como un perfecto desconocido. Entonces en ese instante escuche un par de pasos que se acercaban.

- Mamá estoy de regreso

Yo voltee rápidamente mientras veía que el doctor Carlisle lo traía con la mano puesta en su hombro.

- Austin – musite perpleja

- ¿Mamá? – hablo Edward completamente sorprendido

¡Rayos! Mucha información para alguien que hace poco se entera que no solo conozco a su familia sino que trabajo para ellos y que resulta que soy madre... deslice mis ojos hacia su rostro mientras mi pequeño se ponía a mi lado. Si, estaba perplejo.


Hola lectores de todo el mundo! Es un gusto volver a saludarlos… Sé que me aleje por mucho tiempo de ustedes y quiero decirles que la universidad entre otras cosas, hicieron que no publicara constantemente. Sin embargo, estoy reorganizando muchas cosas para que vuelvan las actualizaciones. Por ello, que más de ejemplo que aquí les traigo un capítulo más de este fic. Sé que la espera ha sido mucha pero quiero agradecerles por su apoyo que hace que me siga inspirando para redactar estas historias. Espero le gusten mucho esta capítulo, como saben me gusta interactuar con ustedes y gracias por sus comentarios al igual que sus me encanta en Facebook.

Bueno chicas espero verlas más seguidos. Nos vemos en el próximo capítulo. Espero sus comentarios y conéctense al Facebook para darles más novedades por ahí el grupo se llama WORLD OF MAYITO. Hasta el proximo capitulo Bye bye, Au revoir y Addio :)