Amor y Lujuria
Capítulo 4: ¡Hora de aventura!
"Es la séptima novela que termino y me sigue pareciendo aburrida"
En una cosa algo fría, solitaria pero hermosamente amueblado, alguien gimió de cansancio mientras soltaba un gran quejido de aburrimiento. En la sala de estar se encontraba, sentada en un sillón, una hermosa mujer de cabellos azules mientras miraba un televisor apagado frente a ella.
Se trataba de Hinata Hyuga, graduada en derecho, actual ama de casa "Ser ama de casa parecía más sencillo de lo que parecía" dijo cansada la mujer mientras se decidía mentalmente entre prender el televisor de nuevo o hacer algo con su vida "pero no hay mucho que hacer, todo está limpio" se dijo a si misma recordando que cada mañana hacia una rebuscada limpieza a su casa, aunque ya esté limpio.
A decir verdad, esta ha sido mi rutina durante los dos años que llevaba junto a Naruto…solo que peor. Antes de venir aquí, al menos podía ir por las calles, charlar con las vecinas o incluso podría salir con mis amigas a cualquier lado, aunque aburrido, era mejor de lo que le estaba pasando ahora.
Solamente había pasado casi una semana y la rutina, antes aburrida, había logrado empeorar a un nivel extremo. Naruto tenía clases en la mañana, pero se quedaba de largo hasta la tarde para ir planificando sus clases. Por otra parte, el regresar de la universidad hasta la casa tomaba un par de horas, así que mi esposo volvía a casa cerca de las 8 de la noche, cansado y agotado, solo hablábamos un poco durante la cena antes de que este callera dormido en la cama.
Con todo ese tiempo sola, yo empecé a planificar mi propio horario. En la mañana hacía limpieza hasta las 10, luego miraba una hora de novelas o cualquier cosa que la distrajera. Seguidamente de ello me encargaba de hacer un almuerzo pequeño para mí, para seguir viendo la televisión hasta la tarde, donde me disponía a preparar la cena y recibir a mi marido. Eso era mi rutina durante esta semana.
"él dijo que eran pocas horas…" susurró para sí misma mientras recordaba que en realidad, el rubio solo tenía 4 horas de trabajo diario, pero casi permanecía todo el día en la escuela "no, también dijo que esto era temporal" se recordó el primer día que sucedió esto, la mitad del almuerzo tuvo que ser tirado y estuvo aburrida todo el día esperando su llegada.
Estaba a punto de encender el televisor, cuando cayó rendida a un lado del gran sofá "a quien engaño, esto es muy aburrido" se dijo a si misma mientras se cubría el rostro con sus manos. Lo triste es que lo más divertido que le había sucedido fue el segundo día de su llegada a esta isla, desde entonces, todo fue aburrido para ella.
El recordatorio de ese día la hizo levantar de nuevo, mirando discretamente a un lado de la habitación "no hemos hablado desde que hice trampa para ganar la tarta" recordó que, si tenía alguien con quien charlar además de su esposo en este extraño lugar, era su amigo de la infancia.
Sonrió con maldad recordando que, el día de su competencia contra él, le quitó sorpresivamente el mando y lo arrojó lejos, aprovechando el momento para ganar "je, fue muy divertido y delicioso" una victoria es una victoria, por lo que se llevó la tarta extra que había hecho ella.
El momento divertido comenzó a desaparecer recordando también que, desde ese momento, ninguno de los dos se había dicho palabra alguna '¿se habrá molestado?' preguntó preocupada recordando que este le miró feo un momento, antes de entregarle de mala gana la tarta. Por alguna razón, un impulso infantil impropio de ella la dominó, haciendo trampa por consecuencia.
Sus pensamientos apesadumbrados fueron dispersos cuando escuchó un gran ruido en seco que la sobresalto. Usualmente a estas horas estaría viendo una telenovela o alguna clase de documental, por lo que era imposible escuchar nada gracias a su preferencia a escucharlo a todo volumen.
Guiada por su curiosidad, salió lentamente de la habitación, comenzando a salir hacia su jardín trasero. Cuando más se acercaba, los golpes se volvían más y más fuertes, como si alguien estuviera golpeando algo con una inmensa cantidad de fuerza. Aunque esto podría molestar a muchos vecinos, la verdad es que esta casa era la penúltima de la fila, siendo la casa de su compañero, la última de todo el vecindario. Tenían vecinos al frente, pero dudaba si ellos serían capaces de escucharlo con la misma intensidad.
Finalmente llegó al jardín trasero y, como había supuesto, el ruido venia del jardín trasero de su único vecino lateral, la casa de su amigo de la infancia. Como si de una Kunoichi se tratara, se movía por el suelo, intentando no revelar su ubicación. Al llegar a la cerca, lentamente alza la cabeza para ver en los límites de este sin revelarse mucho.
En el jardín trasero se encontraba su compañero azabache, usando las mismas ropas del día anterior, un par de pantalones deportivos negros y una camiseta sin mangas gris que estaba prácticamente pegado a su cuerpo, por lo que uno era capaz de ver sus enormes músculos.
Lo que su amigo estaba haciendo era raro, ya que no sabía cómo había obtenido un saco de boxeo. De alguna forma había un saco de boxear en el centro del jardín, atado a una especie de soporte anclado al suelo. El caso es que el azabache estaba golpeando el saco de boxear con mucha, mucha fuerza, logrando causar pequeños estallidos de aire.
'es impresionante' pensó ella mientras lo veía no solamente golpear, sino también patear con gran fuerza 'es impresionante que el saco no se haya roto' terminó su pensamiento mientras admiraba la calidad del saco de golpear, cualquier otro se habría roto con tales golpes.
Estuvo un rato observando a su compañero entrenar sus golpes, era impresionante para la vista. Aun así, decidió hacerle saber su existencia en un mal momento, pues este había dado un gran golpe, logrando hacer que el saco lograra alcanzar su máximo nivel de péndulo.
"Hola" dijo un poco alto para que el escuchara. Su saludo tomó completamente por sorpresa al azabache, quien giró rápidamente hacia su dirección, con un rostro sorprendido. Esta desconcentración de su parte hizo que no notara el regreso del saco, logrando golpearlo y lanzarlo al suelo "¡oh dios!" gritó asustada Hinata notando que, por su culpa, su amigo había recibido un gran golpe.
"n-no te preocupes" respondió adolorido el azabache, logrando sentarse en el suelo y frotarse lentamente su pecho adolorido "sucede a veces, son los riesgos del entrenamiento supongo" dijo ahora completamente normal, logrando ponerse de pie y estirándose un poco para entrar en calor.
"¿s-seguro?" preguntó apenada Hinata, recibiendo un silencioso asentimiento de su parte "bueno" dijo incomoda, ya que su compañero estaba siendo muy distante con ella, concentrándose más en su entrenamiento que en otra cosa. Notó como no volvía a golpear el saco, sino que estaba esquivando a su alrededor para dar fuertes patadas giratorias, similar a la capoeira.
"entonces, ¿Qué sucede?" preguntó mientras hacia su entrenamiento, con un gran control sobre su respiración para no agitarse mientras hablaba "¿vienes a robarme otra tarta?" preguntó a modo de burla, pero por su intenso entrenamiento, sonaba más a sarcasmo que a otra cosa.
"l-lo siento" se disculpó apenada la chica de ojos lavanda, cosa que llamó ligeramente la atención del azabache "sé que fue un acto muy malo de mi parte, solo…no sé qué me sucedió" admitió ella, mirando el suelo apenada y moviendo sus pies de forma nerviosa. Ya que había una cerca entre ellos, era imposible que viera lo nerviosa que estaba.
"no…no estoy molesto" respondió su amigo mientras daba una gran patada giratoria, acabando su estupendo combo "es lo que siempre haces y estoy acostumbrado a eso" admitió este mientras soltaba una pequeña risa "viví la mitad de mi vida contigo, nada de lo que hagas podría molestar a estas alturas…excepto que me robes mis mangas" añadió rápidamente recordándole que ella solía hacerlo cuando no tenía dinero.
"C-cierto" recordó con algo de vergüenza la ves que hizo algo como eso. eso fue todo lo que ella dijo y no agregó nada más, pensando en que su compañero iba a seguir la conversación. Para su sorpresa, fue un largo silencio incomodo mientas el seguía entrenando "¿esto haces cada mañana?" eran las 10, técnicamente seguía siendo mañana.
"en parte" respondió el azabache, tomándose un momento de calma "me levanto a las 6 de la mañana, corro de ida y de regreso al mar" contó este mientras miraba el cielo recordando su rutina "en el tiempo que me da, hago una rutina de entrenamiento y terminó con esto" dijo señalando el saco de boxear.
"mi hija estudia en la tarde, sí que tengo que hacer el almuerzo y despedirme de ella" dijo recordando que cada medio día logra despedirse de ella con un beso en la frente de buena suerte "luego veo animes, juego videojuegos, veo películas de animes, leo novelas ligeras o lo que sea, hasta que tengo que hacer la cena para mi hija, con la que veo películas normales hasta que es hora de dormir" reveló su rutina mientras miraba sus nudillos, los cuales estaban ligeramente adormecidos de tantos golpes.
"ya veo" dijo Hinata mientras lo veía tomar una diferente posición de combate, este no lograba reconocerlo "¿y no te aburres?" le preguntó directamente, logrando detenerlo antes de que golpeara el saco "digo…yo estoy aburrida de la misma rutina y voy unos cuantos días" admite para sí misma, pero mintió pues esto llevaba desde que se casó con Naruto.
Se tomó un tiempo para pensar, antes que suspirar cansado "lo estoy" admite mientras chocaba su cabeza contra el saco "llevo casi 3 años de esto, estoy tan aburrido" admitió mientras parecía tener un momento de depresión "extraño a Shion" susurró para sí mismo, lamentándose el hecho de que ya no tenía a su esposa con él y pasar esos buenos ratos que añoraba.
'creo que he pisado una mina peligrosa ahí' pensó preocupada ya que había logrado hundir en depresión a su amigo. Usando todas sus neuronas para pensar en cómo solucionarlo, se le ocurre algo "oye" le llamó logrando obtener su atención "¿Qué tal si nos vamos de aventura? Como en los viejos tiempos" propuso ella con una pequeña sonrisa.
El azabache parpadeó "¿aventura?" preguntó incrédulo, sacudiendo ligeramente la cabeza "eso fue hace mucho tiempo, no creo que estemos en edad de hacer eso ahora" admitió con pesadumbre, mirando el saco de boxear "fue divertido, pero esos tiempos ya han acabado" admitió mientras empezaba a concentrarse para comenzar a golpear el saco de nuevo.
"Tu dijiste que esto de la edad era solo un número" le recordó sus propias palabras, deteniéndolo en seco de nuevo "si vas a actuar así, dejame decirte que serias un gran hipócrita y el Ryuu que yo conozco no es un hipócrita" dijo mirándole fijamente, logrando ponerlo tras las cuerdas.
Mirando a todos lados por alguna razón inteligente, deja escapar un suspiro cansado "bien, tú ganas" se rindió mientras daba un par de pasos hacia atrás "¿y? ¿A dónde quieres ir de aventuras?" preguntó él, muy curioso de cuál era su idea. Estaba la playa, estaba el bosque que los dividía de la playa, había muchas opciones ahí.
"pues…estaba pensando en comprar algunas cosas, así que quiero ir por primera vez a la gran ciudad de Kuoh" el azabache abre los ojos en shock, incluso dejando escapar un jadeo impresionado "Naruto es quien hace las compras mientras esta de venida, pero tengo la sensación de que eso no va a suceder más" dijo recordando cómo cada día el rubio llegaba más y más tarde, una vez sin las compras.
Su amigo balbuceó algunas cosas sin sentido, antes de detenerse y frotarse las cienes "dejame ver si he escuchado bien, ¿quieres ir a la ciudad? ¿a la boca del lobo?" preguntó incrédulo para saber si había escuchado bien, para su infortunio, ella asintió lentamente "¿estás loca? ¡tu madre puede estar ahí!" exclamó, sorprendiéndola a ella por eso ligero arrebato.
"¿q-que t-tiene mi m-madre en todo esto?" preguntó ligeramente asustada solo en pronunciar a su madre "e-ella ya debería de ser una anciana, no creo que la encontremos en la ciudad, ¿c-cuál sería la probabilidad?" terminó susurrando más para sí misma que para su amigo, pero este realmente lo escuchó.
El hombre azabache levanto una ceja "¿puedo preguntarte algo?" preguntó con tranquilidad, mirándole fijamente "¿Qué tanto recuerdas de tu infancia? Se sincera" le preguntó con sus ojos negros azabache, el cual parecía intentar mirar dentro de su mente para responder sus preguntas.
"n-no mucho en realidad" admitió ella, mirando nerviosamente el suelo "solo tengo memorias desde los 12 años, todo lo demás es nubloso para mi" sus palabras sorprendieron a su amigo "solo recuerdo que mi mama era mala y por eso tuvimos que escapar" dijo soltando un gran suspiro "¿Por qué la pregunta?" preguntó ella ahora con mucha curiosidad, pues no sabía que tenía esto que ver con lo otro.
"y-ya veo, esto es…una gran casualidad" admitió el mientras se rascaba la barbilla '¿Cuál era la posibilidad? Hinata ha desarrollado Amnesia disociativa, ella no recuerda nada por los traumas que vivimos' pensó con ojos abiertos, mirando los ojos curiosos de su amiga '¿sería buena idea dejarla así?' se preguntó mentalmente, ya que mantenerla ignorante iba a ser un gran problema, sobre todo con su madre aquí.
Negó lentamente su cabeza 'no, es mejor dejar que esos malos recuerdos sigan escondidos' pensó mientras recordaba con mucha pena una pequeña niña de ojos lavanda, la cual gritaba de terror, dolor y desesperación 'tengo que encontrar una manera de que salga de aquí con esa inocencia recuperada' se prometió mentalmente de ello.
"no es nada" negó el azabache viendo la mirada preocupada de su amiga "bueno, supongo que tendremos que ir a la ciudad" aceptó rápidamente, sorprendiendo a la mujer 'lo mejor sería ir a un lugar con mucha gente, quedarnos solos aquí solos es más peligroso que ir a la boca del lobo' pensó mentalmente mientras empezaba a planificar una manera de mantener a su madre lejos de su hija.
"¿estás seguro?" preguntó extrañada por su cambio de actitud, este asintió con una sonrisa "bueno, ¿nos vemos en 30 minutos?" preguntó ella con duda, ya que era una de esas legendarias veces en la que ella tenía la oportunidad de ser la líder en los eventos de amigos, usualmente ella es parte del sequito.
"será en media hora" aceptó el azabache mientras giraba uno de sus hombros "me da tiempo para quitarme el sudor del cuerpo y cambiarme" miró el cielo un momento "y también cargar mi celular" admitió, recordando que lo había estado usando mucho la noche anterior para jugar.
De esta forma ambos se separaron, dispuestos a prepararse para una salida después de más de una década. Sin que ambos se dieran cuenta, estaban siendo observados por una cámara de seguridad oculta en la casa de Hinata, la cual había logrado captar toda la escena y toda la conversación "Parece que Su hija y el Sujeto 0 están formando relaciones de nuevo" dijo una Maid, quien estaba tras una pantalla viendo el intercambio.
La Maid de cabellos plateados estaba en lo que uno podría considerar, un centro de vigilancia muy avanzado "entonces es así…mi hija está formando alianzas con mi perro, supongo que era inevitable" una voz sonó del otro lado del auricular de la Maid de cabellos plateados
"Su hija y el Sujeto 0 van en rumbo hacia la ciudad de Kuoh" informó la Maid, mirando la grabación de lo sucedido "¿Cuáles son sus órdenes, mi señora?" preguntó Grayfia, esperando una orden directa para capturar a ambos. De lo que tenía entendido, esa era a la razón para atraer a Naruto Uzumaki, traer de regreso a la hija prodiga.
"Nada, no haremos absolutamente nada" respondió desde el celular, sorprendiendo a la criada "Esto es un juego, mi querida esclava" dijo una mujer en la completa oscuridad, la cual tenía las piernas cruzadas y una copa de vino rojo en su otra mano. La silueta de aquella mujer, aunque envuelta en una oscuridad sorprendente, dejaba ver lo hermosa y elegante que era.
La silueta bebió un poco del vino, antes de mirar la copa, reflejándole un par de ojos lavanda iguales a los de su hija "ha pasado mucho tiempo desde que he jugado, quiero disfrutar el…momento" dijo mientras soltaba una risa sinestro "verán como lentamente quedan enredados en mi tela de araña, en el destino que yo, una Diosa, he trazado" decía con una gran cantidad de soberbia. Dicho esto, dejó cae la copa que se rompió en mil pedazos.
"Planeo disfrutar este juego, pues es la última antes de mi victoria definitiva"
"¡HORA DE AVENTURA!"
Fuera de ambas casas, un par de personas gritaron con una gran cantidad de emoción en su voz. Se trataba de Hinata, quien iba vistiendo un vestido blanco con detalles azul claro, con zapatillas deportivas. Además, ata su cabello en una coleta con una trenza (cola de caballo) y también tenía una bolsa de viaje de color blanca.
Su compañero azabache no había cambiado mucho a excepción de dos cosas. Vestía una camiseta con mangas de color negro y también traía una mochila bandolera grande, pero en su espalda parecía una normal. Ambos miraban la pista con una gran emoción, pues finalmente harían algo divertido luego de mucho tiempo.
"bien, ¿ahora qué?" preguntó Hinata mientras veía el defecto en su plan, no tenía idea ni en donde estaba ni cómo llegar a la ciudad. Aunque le había preguntado a Naruto, esto era muy torpe para dar indicaciones "usa tu C-Gear para ver cómo llegar" dijo mientras miraba a su compañera azabache, quien tenía una gota de sudor en su frente.
"se llama Smartphone" respondió Ryuu mientras buscaba lo que quería en su celular "Dice que debemos continuar recto y encontraremos una parada de tren, este nos llevaría directamente a la ciudad" respondió este mientras guardaba el celular "por otro lado, también dice que es un servicio gratis de trasporte" esto último sorprendió a la mujer, peor lo supo guardar bien.
"entiendo" respondió Hinata mientras seguía caminando "tengo una pregunta" su amigo giró su vista hacia ella "¿es toda la ropa que tienes?" preguntó curiosa, ya que solamente una vez le había visto con ropas normales, las demás veces traía ese conjunto deportivo solo que con camisetas diferentes.
El hombre azabache bufó divertido "claro que no" respondió divertido, antes de quedarse en silencio "tengo 7 camisetas y tres pantalones…iguales" respondió con tono fúnebre, su rostro reflejaba la vergüenza que sentía de intentar ocultar lo innegable, no tenía mucha ropa.
"eso es muy triste" susurra Hinata, deprimiendo más al hombre "¿aún le tienes aversión a las tiendas de ropa?" preguntó sorprendida, ya que eso fue hace mucho tiempo, cuando a su amigo no se le daban bien las mujeres "¿o es porque no hay nada de tu talla?" preguntó curiosa, ya que no sabía que existieran ese tipo de ropa para él en una isla donde la población en general era de mujeres.
"no me gusta comprar ropa y ya" respondió el azabache, evitando mirar a su amiga "a veces intento comprar por internet, pero mi talla no se puede enviar" admitió con algo de molestia "por otra parte, esas piezas de ropa son las ultimas que me compró Shion" contó con un susurro, frotando la tela de la ropa, como si fuera un recuerdo de antaño.
Hinata le vio con ojos agudos, haciendo que empezara a sudar nervioso "¡le sigues teniendo aversión a las tiendas de ropa!" exclamó ella sorprendida, haciendo que su compañero agachara la cabeza en vergüenza "¡qué triste!" exclama mientras empieza a reírse de las mejillas rojas de su rostro.
"¡no sé cómo vestirme! ¡¿bien?!" exclamó harto de las burlas "tú sabes muy bien que siempre he tenido problemas para elegir mi ropa, tu comprabas las mías" le recordó, cuando eran jóvenes, ella era quien hacia las compras "así fue como conocí a Shion, todo empezó con un sencillo concejo sobre ropa" contó suspirando cansado "para cuando me di cuenta, ya estaba casado y ella compraba mi ropa" reveló mientras ocultaba su cara con su mano.
Hinata se rio entre dientes, como que solo aumentó la vergüenza en su amigo "que tierna y boba historia de amor" se burló ella de manera hipócrita, ya que su propia historia era aún más boba y tonta "pero volviendo al tema, necesitas más ropa" decía ella mientras miraba seria el camino "pasaremos primero por una tienda de ropa" informó ella, dejando helado al hombre.
"¡¿Qué?! ¡claro que no!" negó rotundamente el azabache "Estoy lo suficientemente mayor como para elegir mi propia ropa" declaró serio, ganando una mirada muerta de su amiga "…y elijo no comprar nueva ropa" terminó su declaración seria, aumentando más la mirada muerta de la chica de ojos perla.
"aja si" dijo la chica de cabellos azules "como decía, pasaremos primero por una tienda de ropa" repitió ella, no escuchando palabra alguna del azabache, quien simplemente la miró mal un momento, pero no dijo nada "Luego quien sabe" dejó al aire ese tema, pues la idea central era ir a explorar.
"Está bien" se rindió el azabache mientras miraba a todos lados "es un poco tétrico nuestro vecindario, ¿no?" notó el hombre, mirando como la gran mayoría de casas estaban vacías "los únicos vecinos que tenemos son un grupo de adolescentes frente a nuestras casas" contó este, a lo que la mujer asiente lentamente.
"lo sé, da un poco de miedo en las noches" admitió Hinata, recordando como miraba con temor las casas sin luz "¿siempre ha sido así?" su amigo azabache asintió lentamente "vaya, que miedo" dijo mientras intentaba no mirar las casas vacías que en las noches le dan un poco de pesadillas.
Este tipo de conversación siguió de largo. Estuvimos un buen rato entre anécdotas surrealistas y tonterías que se nos ocurrían, desde que mis ojos habían ganado algo de color, hasta que la cara de mi amigo se parecía a una mancha en el suelo. La llegada al tren fue una locura, ¡solo había mujeres!
"Tal parece que solo las mujeres viven en esta parte de la isla" notó su compañero mientras se sentaba en un asiento, frente a él estaba Hinata ya que él era demasiado grande como para compartir asiento y no había muchas personas en el vagón, por lo que se podían dar cierto lujo "eso me recuerda, escuché que hay una Novela visual de terror psicológico que se iba estrenar en Steam" su voz dejó de ser seria, a estar eufórica mientras le contaba sobre un nuevo juego.
"¿S-si?" tartamudeó en respuesta Hinata, por múltiples razones. La primera es que la mayoría de las mujeres miraban en su dirección, su compañero parecía ser un imán extremadamente poderoso para las mujeres, las cuales pasaban una y otra vez a su lado, como si estuvieran cazando. La segunda y la más importante…no tenía idea de que era Steam.
"no tienes idea de que es Steam, ¿cierto?" preguntó el azabache con una sonrisa muerta, cosa que la mujer respondió asintiendo con la cabeza lentamente "es como un catálogo de juegos para computadoras, es genial porque tiene muchos descuentos y muchos juegos de desarrolladoras, hasta juegos hechos por la comunidad" contó este alegremente mientras empezaba a añadir muchos detalles de la plataforma, todo con un rostro brillante.
"suena interesante" admitió Hinata mientras bebía un poco de jugo que había guardado en su bolso, su compañero también tenía uno junto a un emparedado "sobre todo el 85% de descuento" eso sonaba de locos, un juego carísimo con un enorme descuento, si eso hubiera existido en el pasado, ¡ella lo hubiera comprado sin dudarlo!
"sí y aunque Steam es genial, me gustaría tener consolas de la Octava generación" admitió emocionado el azabache, antes de estar deprimido un momento "antes que llegara aquí, estaba al día con las consolas, pero ahora que no salgo de mi casa, era imposible obtener una" el servicio de entrega era malísimo, cosas con costo mayor de lo establecido era imposible de trasportar. Este lugar podría ser una gran metrópolis, pero tenía un terrorífico sistema de entregas.
El ver a su amigo malhumorado solo le hizo reír entre dientes, parecía como si nada hubiese cambiado a pesar de los años "bien, iremos a una tienda de videojuegos para comprar lo que necesites" esto alegró al azabache, quien tenía un aura de felicidad a su alrededor 'tan fácil' pensó Hinata mientras se reía mentalmente.
Estuvieron hablando un rato antes de que ella decidiera dar el primer paso a una conversación incomoda "¿Cómo era Shion?" no fue suave, él estaba hablando de lo increíble que es la Switch, hasta que lo interrumpió con esa pregunta "tengo…un poco de curiosidad por como se ve" admitió, recordando a la hija de su amigo, la cual era extremadamente bella. Lo más curioso, es que se parecía a una versión más joven de ella misma.
La emoción y felicidad del azabache se apagó completamente, mirando a un lado con incomodidad "no lo sé" balbuceó mientras se rascaba el cuello "bueno, está bien" se rindió mientras sacaba su celular "Esta es Shion" dijo mientras le mostraba una imagen de su fallecida esposa.
Hinata se acercó curiosa al celular, antes de notar algo completamente anormal 'es igual a mí' pensó sorprendida, notando que todas las facciones de la chica, incluso el peinado, era exactamente igual a ella 'solo que es rubia y de ojos extraños' esa era la única notable diferencia, pues si ambas tuvieran el mismo color de cabellos y de ojos, serian prácticamente gemelas.
Hinata elevó su mirada a su compañero, quien tenía una ceja levantada "¿Qué?" se quejó, guardando nuevamente se celular "¿hay algo malo en que mi esposa sea rubia?" pensó con el rostro fruncido, obviamente no gustándole la mirada de su amiga de la infancia dirigida hacia él.
"Nada, solo que tu esposa parece una versión alterna de mi" esto tomó por sorpresa al azabache, quien parpadeó confundido "vamos, no lo niegues, ¡es igual a mí!" exclamó Hinata, mientras le golpeaba el pecho fornido con su uña. Esto confundió aún más al azabache, quien mostraba incredulidad.
"¡¿Qué?! ¡no es cierto!" negó rotundamente antes de reír "es imposible que ella sea igual a ti, para empezar, ella es una Tomboy" decía este mientras se reía, pero la risa empezaba a morir lentamente "aunque tu también eres un poco marimacha en el pasado…" susurró para sí mismo, antes de sacar su celular rápidamente.
Hinata notaba como su amigo estaba viendo la foto y la comparaba con ella. Esto no lo hacia una vez, lo hacia una y otra vez, como si hubiera entrado en una fase de negación bastante evidente "no me lo creo" suspiró agotado, antes de entrar en una desagradable fase de aceptación y la realidad golpeándole la cara.
"anda, tiene todo lo que deseabas de una chica" dijo Hinata mientras empezaba su propio emparedado "Es rubia y se parece a mí" se burló de él, ocasionando más depresión y vergüenza en su compañero "¿recuerdas cuando te gustaba Ino por su cabello y luego dejó de gustarte súbitamente? Quizás es porque no se parecía a mí" le recordó disfrutando como se retorcía en pena y vergüenza.
"C-callate" respondió el azabache, quien se sentó correctamente y cruzó los brazos "por lo menos yo si me confesé y tuve una relación formal" le respondió con maldad mientras le sacaba la lengua. Sus palabras fueron un gran y doloroso golpe hacia el corazón de Hinata, quien recordaba que nunca pudo declararse a su amor platónico, demorándose casi una década en hacerlo.
Antes de que la conversación fuera a mayores, ambos fueron interrumpidos por una voz que indicaba que ya habían llegado a su destino "es el momento" dijo Hinata seriamente, con los ojos agudos. Su amigo asintió, teniendo la misma mirada seria y concentrada que se compañera "pero para concluir esta conversación, a mi también me gusta el cabello rubio" declaró ella, levantándose de su asiento.
El azabache la mira y simplemente sonríe "no le des más razones a las personas que creían que éramos hermanos" le respondió este, no negando que también le gustaba y le atraía el cabello dorado. Curiosamente ambos tenían los mismos gustos y preferencias, por más raro que eso fuese "bien, estoy listo" dijo parándose junto a ella, en las puertas del vagón que se abría para dejarles pasar hacia su destino.
"Nuestra aventura comienza aquí"
Undertale - Megalovania Elevator Jazz
"Esta canción me dice que esto va a durar mucho tiempo"
Una voz masculina llena de cansancio, exasperación y mucho, mucho aburrimiento se escuchó por casi todo el lugar que actualmente estaba casi vacío. Se trataba de una tienda de ropa, una de las pocas tiendas de ropa dirigidas especialmente para hombres. En ella se encontraban ambos amigos, uno de ellos tenía un rostro irritado, la mujer estaba muy concentrada en su trabajo.
"Deja de quejarte" dijo Hinata mientras seguía viendo las diferentes prendas, sacando algunas que parecían hacer un conjunto "haber, dejame ver un momento" curiosamente eran de su talla. La mujer de ojos lavadas extendió las ropas sobre el cuerpo del azabache, quien tenía el mismo rostro aburrido "está bien…pero podría ser mejor" dijo la chica mientras devolvía todo donde lo había sacado.
"es la numero 20 hasta el momento" se quejó el azabache mientras la seguía, pues ella seguía inspeccionando todo el lugar, prenda por prenda "de esta tienda por lo menos, porque ya hemos entrad tiendas" le recordó y siguió quejándose. Sus quejas no fueron escuchadas absolutamente por la mujer, quien lo ignoraba olímpicamente, acostumbrada a estas cosas.
"y veremos más si nada de aquí me gusta" respondió Hinata, haciendo gemir de cansancio a su compañero, quien solo se cubrió la cara con su mano "por otro lado, es la primera tienda que tiene bastante ropa de tu talla" dijo sorprendida, notando una enorme camisa a rallas. Las otras tiendas que visitaron tenían pocas prendas del tamaño de su amigo, por lo que tuvieron que seguir buscando.
"la tienda se llama Altos y gorditos" le recordó el azabache, mirando una camiseta negra, él era fan de las camisetas y las ropas deportivas "aunque no encajo en la definición de ser obeso…la ropa aquí está diseñada para eso, supongo" dijo notando como eran anchas, suficiente para su torso musculoso.
Hinata no hizo caso, por más que fuera una buena observación, estaba muy concentrada en lo que hacía "bien, creo que ya tengo una idea" dijo luego de finalmente haber visto toda la tienda por completo "sígueme" dijo mientras caminaba hacia el fondo de la tienda nuevamente "Toma esto, y esto, y esto, y esto" repitió una y otra vez mientras empezaba a sacar una enorme cantidad de prendas.
Lentamente los brazos del azabache empezaron a atrapar tantas prendas de ropa, que literalmente se había vuelto un gran bulto en sus manos "oi, oi" dijo incrédulo el hombre "¿no es demasiada ropa? Ni siquiera tengo tantos lugares a los cuales ir" dijo mientras sacaba una camisa blanca "por otro lado, creo que es un despilfarro de dinero" dijo mientras no estaba seguro si iba a utilizar tanta variedad de ropa.
"Haces muchos donativos en kickstarter, creo que puedes pagar ropa, ¿no?" El hombre azabache solo frunció el ceño, pues era verdad, esto no iba a darle problemas económicos a su billetera "ahora callate y ve al probador, ponte estos" dijo mientras le entregaba un par de prendas más "iré a por unos zapatos mientras te cambias" esto solo hizo suspiras a su amigo, quien iba al probador con una cara larga.
Luego de un rato, el azabache finalmente sale del probador "Esto es más incómodo de lo que imagine" susurra mientras siente la falta de libertad de sus nuevas ropas. Estaba vistiendo un par de jeans azules oscuros, una camisa blanca y por dentro tenía una camiseta negra. Lo único fuera de lugar era sus zapatillas deportivas dañadas por el entrenamiento intensivo.
Justo en ese momento, aparece Hinata con varias cajas de zapatos "ten esta" dijo mientras las dejaba en el suelo y le entregaba una caja. El azabache solo la miró con un sudor en su rostro, antes de volver al probador, saliendo con los nuevos zapatos que hacían juego con su ropa "oye, nada mal" dijo finalmente la mujer con una pequeña sonrisa.
"Listo, ¿contenta?" preguntó el, todavía exasperado, a lo que ganó una sonrisa "Perfecto, larguémonos de aquí" dijo enojado mientras guardaba todas sus ropas anteriores en la mochila. Sin embargo, antes que pudiera guardar sus zapatos, Hinata los tomó "¡oye!" se quejó, notando como ella iba rápidamente a un tacho de basura, arrojándolos ahí.
"esas cosas ni deberían de llamarse zapatos" dijo ella con un tono verdoso en su rostro, recordando haber visto que tenía múltiples agujeros, todos parchados por su compañero o su hija "te elegí nuevos zapatos deportivos" dijo mientras le ensañaba las otras cajas. Para sorpresa del azabache, de las 7 cajas, 3 eran zapatos deportivos "también te compré esto en otra tienda" dijo ella con una sonrisa, enseñándole ropa deportiva.
"G-gracias" dijo el azabache con lágrimas de cocodrilo, obviamente agradecido por su gesto bondadoso de realmente elegir algo que a él le gustara "bueno, vamos a comprarlo todo" dijo ahora con un entusiasmo recuperado, caminando hacia el mostrador para pagar por todo. La chica era una mujer joven, de cabellos castaños y senos algo grandes, ella en todo momento los había estado vigilando "vengo a pagar por todo" dijo mientras chocaba su tarjeta de crédito sobre la mesa. (Ost End)
"bueno" respondió ella, mirando la gran cantidad de ropa que se iba a llevar "¿realmente va a pagar por todo con tarjeta? No prefiere un pago más…" su tonó se volvió sugestivo y sensual, acercándose hacia su rostro "… ¿satisfactorio para ambos?" preguntó ella, mordiéndose sus labios mientras miraba el cuerpo formado del azabache.
"Nah, prefiero pagar con tarjeta" respondió el hombre con la misma sonrisa, dejando sin palabras a la chica pues fácilmente hizo caso omiso a su seducción. De hecho, ni siquiera le estaba viendo sus senos que había dejado a la vista a propósito, solo la miraba directamente a los ojos "Señorita, ¿podría darse prisa? Tengo cosas que hacer" apresuró el azabache, estando un poco impaciente para salir del lugar, mirando una tienda a lo lejos del lugar.
Hinata sabía a donde estaba viendo, se trataba de la tienda de videojuegos que habían ignorado por venir a esta tienda para comprar ropa. Él lo lamentó mucho, pues estaban las consolas que siempre había deseado. Por otro lado, también fue testigo del intento de seducción y como su compañero ignoró olímpicamente 'no ha cambiado en nada' pensó con una sonrisa burlona, recordando cómo lo mismo sucedía en la secundaria, pero él estaba perdido en su propio mundo.
La mujer de la tienda, todavía incrédula por lo que sucedía, empezó a hacer su trabajo. No tardó mucho en realidad, lo hizo realmente rápido y lo empacó todo en bolsas "Eso sería todo" susurró ella, todavía mirando al azabache para ver si se arrepentía, pero eso no pareciese que iba a suceder "que tenga…un buen día" terminó desanimada al ver salir rápidamente al azabache, dejándola plantada con su número en mano.
"¡oye! ¡más despacio!" exclamó Hinata, aunque no tenía nada que llevar, era difícil seguirle el ritmo al azabache, quien iba rápidamente hacia la tienda de videojuegos "debemos dejar todo esto primero, no podemos andar de un lado a otro con tantas bolsas de ropa" intentó convencerlo, ya que su amigo estaba llevando una enrome pila de bolsas con facilidad.
"¡mierda!" exclama furioso al ver que tenía razón "Espera, dejame un momento" dijo mientras sacaba su celular rápidamente. Ella vio como empezaba a hacer cosas a una enorme velocidad "qué más da, alquilo este" terminó mientras volvía a guardar su celular "Sígueme" dijo mientras caminaba ahora por el lugar opuesto.
Hinata, curiosa por el desarrollo de la situación, le sigue pensando en que es lo que había hecho. para su sorpresa, terminaron en una concesionaria de autos. No hubo palabras, aunque una gran cantidad de mujeres vendedoras de autos rodearon a su compañero para quien sabe que, este simplemente fue a un auto negro de último modelo y sacó una llave, abriendo el maletero del auto.
"¿de dónde sacaste esa llave?" preguntó sorprendida, viendo como su compañero estaba guardando rápidamente todo lo comprado ahí "¿compraste un auto?" preguntó incrédula, ya que sabía que su compañero tenia arcas de dinero bastante grandes, pero comprarse un auto era muy absurdo.
"logré que me lo prestaran, no me sirve mucho un auto propio" admitió, hasta hace poco ni siquiera salía de casa "por ahora tomaremos este para ir a casa" dicho esto, cerró el maletero, cerrándolo con la llave y apresurándose hacia el auto en sí, abriendo las puertas "rápido, súbete" dijo este mientras se sentaba en el asiento del conductor, acomodando el asiento antes de poder conducirlo.
"¿sabes conducir?" preguntó sorprendida, a lo que el azabache asintió "bueno" respondió con duda, ya que no estaba segura del todo. Haciendo caso a su amigo, se sentó en el asiento de al lado. No paso mucho tiempo antes de que, de alguna forma, el azabache lograra sacar el auto de la concesionaria.
"La ciudad es muy grande" susurró Hinata mientras pasaban por varias calles "hemos caminado mucho solo para encontrar tiendas de ropa…" su asombro y fascinación murieron cuando vio donde se habían detenido "y tu solo piensas en videojuegos" forzó una sonrisa en su rostro viendo como habían regresado al lugar donde antes no pudieron llegar.
"aww, vamos" decía el azabache mientras apagaba el auto y salía de este "será divertido, incluso te podría comprar alguna que otra consola" prometió este, cosa que hizo suspirar a su amiga, quien acepto de buena gana "perfecto, ahora ¡vamos!" exclamó mientras señalaba a la tienda, con Hinata detrás de él.
Pasaron algunos minutos antes de ver como las puertas se abrían "¡muchas gracias por su compra!" se escuchó a un hombre exclamar feliz, antes de entrar en un gran jubilo. Saliendo de la tienda estaba Hinata, quien traía una bolsa normal en su brazo. Por otro lado, el azabache cargaba consigo una gran cantidad de cajas y bolsas. La diferencia con la tienda de ropa, es que el hombre brillaba de la emoción y euforia.
"te compraste una Xbox one X, un PlayStation 4 Pro, dos Nintendo Switch y dos New Nintendo 3DS XL" anotó Hinata mientras veía a su amigo guardarlo todo con mucho cuidado, a diferencia de la ropa la cual tiró como si no le importara "¿para que los juegos en físico? Dijiste que se podían descargar ahora" preguntó sin entender la razón por la cual compró dos veces el mismo juego.
"porque me gusta verlos en mis anaqueles" admitió, imaginándose ahora un espacio propio para las consolas y videojuegos de la octava generación "oh vamos, te he comprado un New Nintendo 3DS XL y muchos juegos para ti" dijo recordándole que ella también había sido premiada con muchas cosas.
"parece que el tiempo no evito que sigas gastando tu dinero como si nada" dijo sorprendida de ver a su amigo con sus manías de compras compulsivas "¿de dónde sacas tanto dinero?" preguntó sorprendida, ya que a ella y su esposo incluso era difícil siquiera costearse una sola consola, sin olvidar los juegos que era otro mundo aparte.
"fui campeón en muchos torneos de peleas, soy programador y también soy escritor" reveló este, sorprendiéndola de nuevo "tampoco he gastado mucho dinero en los últimos años, solo comida y poco más, dinero te sobra cuando ahorras bien" contó este, con una sonrisa altanera en su rostro.
Hinata le devolvió la sonrisa "el día es joven aun" contó ella, notando que solo había pasado algunas horas, faltaba mucho para que Naruto volviese a su casa "¿A dónde quieres ir?" preguntó ella curiosa, ya que no tenía idea a donde ir. La razón por la cual le forzó para ir de compras fue porque era lo único que se le ocurría.
"estoy satisfecho, pero es cierto que no podemos volver a casa aun" pensó el azabache mientras se rascaba la barbilla "¿Qué tal revivir nuestros momentos de la infancia?" preguntó el, haciendo que la mujer alzara una ceja "Vamos a un Árcade, un restaurante de royos de canela y terminamos en el Karaoke" reveló su plan que se le había ocurrido en unos segundos.
Hinata abrió los ojos recordando que eso hacían cuando eran jóvenes y no tenían muchos amigos "suena bien" aceptó con una sonrisa, antes de recordar algo "oh, ¿podemos ir a batear algunas pelotas?" preguntó ella, recordando que ambos solían jugar béisbol en la secundaria. Eso fue algo que no pudo repetir desde que se fue su compañero. Este mismo le respondió con una gran sonrisa.
El día solo había comenzado
Como habíamos dicho, hicimos todas esas cosas. Para empezar, fue raro que dos altos vayan a un árcade incluso en esta isla, pero ignoré eso y nos divertidos tanto como pudimos. Jugamos bastante con las maquinas, gané algunos osos de peluche y sobre todo, nos tomamos fotos en las cabinas fotográficas.
Luego de eso fuimos a un restaurante extremadamente elegante, pero era el único lugar donde había royos de canela en toda la ciudad. Aunque fuera de lugar, nos la pasamos riendo y carcajeándonos mientras teníamos comida en la boca, cosa que llamó la atención en todo el mundo, ya que solo iban gente muy formal. Nadie nos decía nada, supongo que fue porque dudaban si podían sacarnos, no con Ryuu intimidando con sus músculos
Seguidamente de eso fuimos al Karaoke, en Japón es algo más para los estudiantes, pero los adultos a veces iban para fraternizar con sus compañeros de trabajo, aunque era poco usual. Ahí cantamos muchas, pero muchas canciones de nuestros animes preferidos cuando éramos niños. Parecíamos estúpidos mientras cantábamos a viva voz y muchas desafinaciones, pero fue muy divertido.
Finalmente llegamos al último lugar de la lista, el lugar donde comenzó todo.
"oh vamos Hinata, podías hacerlo mejor"
La voz burlona y sarcástica era del hombre azabache, quien tenía un guante con el que tenía una bola de béisbol. Frente a él estaba Hinata, quien respiraba agitadamente teniendo un bate entre sus manos "vale…o-otra vez" repitió ella mientras volvía a ponerse en posición. Su amigo sonrió mientras cargaba ligeramente la bola, lanzándola con algo de velocidad.
Esta vez, Hinata logró darle de lleno, haciendo que se perdiese por el cielo "¡increíble!" exclamó ella, sorprendida de su propia hazaña, rápidamente corrió hacia su amigo, quitándole el guante "mi turno" dijo ella emocionada mientras tomaba una de las tantas pelotas que había en un cesto.
Ryuu tomaba el bate con una sola mano, enfadando a Hinata "¿Qué? Puedo hacerlo" aseguró este mientras se aseguraba de estar en un buen lugar para batear. Hinata frunció el ceño y lanzó con todas sus fuerzas. La bola fue rápidamente hacia el azabache, quien la golpeó con el bate haciendo que se perdiese en el aire "tu turno" dijo este mientras soltaba el bate e iba a quitarle el guante.
"¡estoy agotada!" exclamó Hinata mientras caía a la hierba, sin importarle que era poco femenino hacer eso. su compañero se carcajeó un momento, antes de caer de la misma manera, viendo el cielo naranja "ha sido muy divertido" admitió ella mientras se reía un poco. El hombre azabache también se reía, para luego quedar en silencio.
"solía hacer esto con shion todos los días" reveló de repente su amigo, llamándole la atención "de repente, dejó de importarme alguna competencia, me olvidada de que tenía trabajo…incluso los videojuegos eran más divertidos, por más que ella no sabía jugar y me hacía perder alguna partida importante" dijo este mientras miraba el cielo, una nube en especial.
Tomando una gran bocanada de aire, dejó escapar un gran suspiro cansado "aprecio mucho a mi hija, realmente mucho, pero…" miró con algo de tristeza el cielo "también quiero vivir mi vida, no quiero vivir en una rutina la vida que me queda…quiero ser libre y cumplir nuestro sueño" dicho esto, se cubrió su rostro con su antebrazo.
Hinata sonrió con tristeza "Debes hacer lo que te hace feliz a ti, sé que eres un buen chico y te mereces lo mejor" dijo ella mientras miraba el cielo "si tu hija te ama realmente, entonces aceptara tu decisión de ser feliz…feliz de verdad" ella sabía a lo que se refería con sueño, viajar por todo el mundo, conociendo cada rincón de este. Si shion realmente era parecida a ella, seguramente tenían la misma visión sobre eso.
"lo sé, pero es tan…difícil" dijo el azabache mientras se apesadumbraba un poco "tengo miedo de que mi hija no lo acepté, tengo miedo de que ella se vaya y me deje, no puedo perder a nadie más…no lo soportaría" admitió su propia debilidad, dejando escapar un par de lágrimas silenciosas.
"y luego yo soy un bebé llorón" se burló Hinata con una sonrisa triste, sabiendo perfectamente que su amigo estaba llorando, por más que intentaba esconderlo tras su brazo y palabras vacías "no me voy a meter en tus decisiones, Shion2-chan ya me tiene resentimiento, va a pensar que le estoy quitando a su papito" se burló nuevamente, recordándole ese vergonzoso escenario donde ambas se conocieron.
"¿Shion2-chan?" repitió el azabache, mirando de nuevo a su compañera, quien simplemente alzó los hombros "es lo más absurdo, tonto e inverosímil que jamás he escuchado" se rio este, a pesar de que tenía los ojos húmedos, para luego limpiárselos con su brazo "gracias por el apoyo moral, viejo" respondió el azabache mientras le golpeaba ligeramente su hombro.
"De nada, bebé llorón" respondé Hinata mientras le golpea el hombro también, pero ella si le golpeó fuerte, mas no le dolió en absoluto "deja de tratarme como a un hombre, maldición" maldijo ella entre dientes, riéndose de la forma en como parecía que lentamente su vieja personalidad volvía desde su interior.
Ambos adultos dejaron escapar una carcajada por esta interacción. Aunque había felicidad en el tono, también había una mescla de nostalgia y tristeza en sus risas. Poco a poco, el cielo empezó a volverse más y más oscuro "¡mierda!" exclama sorprendido el azabache, haciéndola saltar de sorpresa "¡son las 7 Pm.! ¡vamos a llegar a las 8 o 9!" exclamó nervioso su amigo.
"no me preocupo" respondió Hinata de forma serena, todavía mirando el cielo "Naruto llega a casa muy tarde, no creo que le importe que sea yo quien vuelva tarde ahora" respondió de forma tranquila, obviamente no quería dejar el suelo, parecía haber entrado en una especie de trance de paz interior.
"¡pero mi hija no! ¡ella vuelve a casa a las 8 luego de divertirse con sus amigas!" el azabache estaba rápidamente revisando su celular, cronometrando todo el tiempo que le quedaba "¡debemos volver rápido!" exclamó este mientras tomaba todas las cosas que habían traído para divertirse "¡vamos Hinata, no me hagas esto!" le gritó notando como la mujer no tenía intenciones de levantarse.
Él sabía que su amiga lo hacía para meterlo en problemas, siempre fue así, disfrutando de su agonía cuando todo parecía haberle salido mal "¡bien, tú lo has querido!" exclama decidido, levantando a la mujer con extrema facilidad, para colocarla en su hombro, como si un saco de papas se tratase. La chica todavía era un peso muerto.
De esta forma ambos salieron apresurados del lugar, pagando el respectivo lugar de entretenimiento por hacer uso de sus instalaciones, volviendo al carro rápidamente "Realmente eres tan mala cuando se trata de meterme en problemas" dijo el azabache con ojos agudos, mientras acomodaba a la chica en su asiento, incluso tuvo que ponerle el cinturón de seguridad ya que la señorita no iba a hacer nada por su cuenta.
Rápidamente arranca el carro y conduce lo ms rápido que puede. Para su mala suerte, justo en l ciudad, había un embotellamiento debido a que encontraron a un tipo muerto de nuevo "¿esto pasa seguido?" preguntó Hinata con grandes ojos, pues miraba las noticias en el celular de su amigo y había un hombre que murió de un paro cardiaco.
"un poco" respondió de forma incomoda el azabache "usualmente no se hace público, pero…" mirando a sus alrededores, a los demás hombres no parecían importarles "no creo que importe mucho" aceptó de mala gana, ya que nadie parecía importarle las razones por la cual el hombre murió.
"parece que el hombre murió mientras caminaba" susurró Hinata mientras veía las noticias "tiene grandes ojeras, está muy delgado y parece…deshidratado" notó ella con su gran capacidad para observar detalles "es como si hubiera trabajado días y días sin descanso" concluyó ella, aunque no tenía mucho sentido pues este lugar era literalmente ideal.
El azabache no respondió, simplemente se quedó callado mientras conducía. Aunque sabía lo que está sucediendo, no iba revelarle nada, no ahora por lo menos. De ser así entonces tendría que revelarle todo su pasado y eso era algo que prefiera mantener guardado, por más que eso fuera necesario.
Por más que todo pareciese perfecto, realmente este lugar era un matadero
"¿tu hija te regañó?"
La voz de Hinata resonaba en su habitación, su voz sonaba en una mescla de incredulidad y burla. Ella se encontraba con su pijama, recostada en su cama y cubierta por algunas sabanas, se suponía que estaba a punto de dormir, pero no había nadie a su lado. Por otro lado, ella tenía un celular en su oreja, parecía estar hablando con alguien.
"¿puedes creerlo? ¡Mi propia hija me regañó!" exclamó incrédulo la voz de un hombre, se trataba de Ryuu "intenté ser cauteloso, pero ella me estaba esperando en uno de los sillones" Hinata no pudo evitar reírse ante la imagen mental que eso le producida, sonaba como la esposa celosa e histérica.
"eso suena tan triste, ser regañado por tu propia hija" repitió ella, sabiendo que eso le serie en el orgullo "afortunadamente Naruto no estaba aquí para cuando llegamos" su voz feliz empezó a dispersarse cuando se dio cuenta de algo, Naruto no había llegado aún. Rápidamente revisa la hora en su celular, notando que eran las 12.
"¿Qué sucede?" preguntó su amigo desde el otro lado, sonaba algo preocupado, quizás porque ella se detuvo a media burla, eso nunca sucedía "¿ha pasado algo que necesite saber?" preguntó él, ya que, si se trataba de cosas personales, era algo que preferiría no saber. Por otra parte, el ruido nervios del otro lado no ayudaba.
"Naruto-kun no ha vuelto" susurró ella, notando como su esposo no había vuelto aun y tenía el presentimiento d que no iba a volver "Algo le ha sucedido, algo debe de haber pasado" dijo rápidamente mientras revisaba las noticias. Sentía pánico y paranoia desde que vio al hombre muerto hace unas horas atrás, podría sucederle a cualquiera.
"Calma, tranquilizate" habló su amigo desde el celular, evitando que siguiera llamando a su esposo "escucha, trata de enviarle todos los mensajes cortos que pueda, copia y pega si te cansas" le aconsejó este, con una voz serena y calmada "vamos a dormir, no creo que le haya pasado nada, estoy seguro que mañana aparecerá" aseguró este, logrando realmente tranquilizarla.
"si tú lo dices" Hinata cancela la llamada con su amigo, pensando en las palabras de este. Rápidamente envía tantos mensajes como puede, pero nuevamente, ninguno logró nada. Apagando su celular, se recuesta en la cama con el corazón preocupado, pues sentía que algo estaba mal, algo estaba terriblemente mal.
En la casa de al lado, estaba el hombre azabache semidesnudo, viendo el celular apagado con el rostro fruncido "no creo que Uzumaki sea capaz de…" susurró, recordando que el rubio estaba en una zona muy peligrosa, rodeado de muchas mujeres "…espero que no" suspiró cansado, esperando que aquel hombre del que su amiga se había enamorado profundamente, no haya cometido infidelidad a las espaldas de su esposa con una estudiante ilegal.
'¿en qué demonios estás pensando, Uzumaki?'
"¡TURURURURURURURU! ¡TURURURURURU!"
(quien entienda la referencia es el pto amo :y)
Un sonido extraño empezó a sonar en una enorme habitación. En la habitación había una enorme cama, en la que estaba recostado un enorme hombre de cabellos azabaches. El sonido seguía siendo estruendoso, incluso había aumentado. En una prueba d gran habilidad, este mismo levanta uno de sus brazos y toma el celular, aunque no podía verlo.
"el mejor timbre de llamada de la vida, no puedo enojame contigo" susurró el hombre, quien estaba más que molesto de ser despertado, pero el sonido era tan majestuoso que no podía seguir enojado "¿hola?" preguntó confundido, ya que no recuerda que alguna vez alguien lo haya llamado. Era triste porque tenía un tono de llamada muy alucinante.
"¿Ryuu? Soy yo" escuchó la voz de una mujer, haciendo que abriese los ojos por la sorpresa "N-Naruto-kun me ha respondido los mensajes, pero se detuvo abruptamente, algo ha sucedido y no puedo con esta sensación de malestar" para su gran sorpresa, se trataba de Hinata. Su voz le trajo recuerdos de que intercambiaron números.
Mirando la hora, notó que apenas eran las seis "¿y? ¿Qué pasa? ¿no te dije que estaría bien? deberías de dejar de preocuparte tanto" decía mientras se levantaba la cama, solamente usando su bóxer y empezaba a hacer algunos calentamientos. Seguidamente se acercó a su armario, notando todos los nuevos conjuntos de ropa que traía.
"Quiero ir a comprobarlo con mis propios ojos" escuchó en su oído, deteniéndole "Necesito ir a esa…escuela" el azabache abrió los ojos como platos al escuchar las intenciones de su amiga "¿podrías llevarme, por favor?" rogó ella, ya que no tenía el valor de ir por sí misma, aunque la vida de su marido estuviese en juego.
'Uzumaki pasó la noche en la escuela esa, solo significa una cosa' pensó mientras sabía exactamente qué había ocurrido 'por otra parte, no puedo ir ahí solo porque sí' recordó que él no le agradaba un lugar tan repleto de mujeres molestas y débiles, pero, por otro lado, tampoco podía dejar ir sola a Hinata, no a ese lugar entre todos.
Dejando escapar un suspiro cansado, fuerza una sonrisa en su rostro "claro, te ayudaré a aliviar tu preocupación" decía mientras elegía otro conjunto de ropa, uno que se le había sido entregado para esta clase de situaciones donde debía ir a la calle "por otro lado, ¿vamos en tren?" preguntó el confuso, ya que aún tenía el auto prestado del día anterior.
"no, vamos en tu auto nuevo" El azabache tenía una gota de sudor en su frente, obviamente algo estaba mal con su amiga "sé que demoraremos más y la idea es llegar rápido, pero me sentiría más segura de esta manera" el hombre dejó escapar un suspiro cansado. Por un lado, estaba la sensación horrible de sus nuevas ropas y ahora estaba en llevar a su amiga al peor lugar de toda la isla.
"espero que esto sea algo único, no quiero ser tu Uber él tiene que llevarte a cualquier lado, recuerda que devuelvo el coche mañana" le dijo mientras terminaba de vestirse. Se detuvo un momento para observarse, notando que le faltaba algo. Buscando entre sus cajones de noche, notó un collar de una placa de metal con el número 0, el cual se lo puso sin demora.
"Gracias…por todo" la llamada se terminó, obviamente ella no estaba feliz, realmente estaba preocupada por su esposo. Quien no lo estaría si uno desapareciese un día completo y solo contesta un mensaje al día siguiente. Por otra parte, estaba interesado en como resultaría todo esto.
'no me he bañado, pero está bien' pensó con una sonrisa, recordando que antes de dormir siempre se da un baño. Echándose un poco de colonia para hombres, otra cosa que le hizo comprar Hinata, terminó de vestirse y salió de su habitación. El hombre notó que su hija ya estaba ahí con su uniforme, estaba desayunando.
La chica rubia se detiene a media tostada, con los ojos abiertos mirando a su padre con la nueva ropa "¿Qué diablos?" dice ella mientras la miraba de la cabeza a los pies "¿de dónde sacaste eso?" susurró, sabiendo perfectamente que su padre era incapaz de comprarse ropa, así que debía de haber sido una mujer. Estaba llenándose de celos enfermizos que estaban a punto de estallar
"por ahora no habrá interrogatorios ni berrinches" interrumpe su padre el drama que estaba a punto de hacer, su voz seria lo decía todo, no estaba para bromas "estoy un poco ocupado y corto de tiempo, nos vemos luego cariño" dice mientras le da un beso rápido en la frente, saliendo a toda velocidad de la casa.
Shion rápidamente corre en busca de su padre y ve con grandes ojos como este estaba conduciendo un auto realmente caro y a su lado estaba Hyuga Hinata, ambos estaban muy serios "¿nos vamos ya? ¿no deberías aprovechar y llevar a Shion2-chan a la escuela?" preguntó Hinata sorprendida, ya que el auto estaba andando sin tomarla encuentra.
"a Shion no le agrada la idea que vaya a su escuela, a mí tampoco" lo último susurró para sí mismo, odiando la idea de ir a ese lugar "es un ir y venir, no nos podemos quedar mucho tiempo" informó totalmente serio, sorprendiendo a la chica de ojos lavandas ya que él no era serio nunca.
Sacudiendo su cabeza, asiente seriamente "entendido" dijo asintiendo con seriedad, sabiendo que esto era importante. por la forma en como miraba su compañero, sabía que esto no era un juego, realmente no podían quedarse mucho tiempo, quizás porque no quería meterla a ella en sus problemas con su hija, ella tampoco lo quería. Sin embargo, ella estaba decidida a ver a su esposo, necesitaba quitarse ese malestar en su pecho, para volver a pensar que todo estaba bien y nada había cambiado.
Pero no era así, todo había cambiado, solo que no lo sabía.
Siguiente camino: La chica de grandes senos, Akeno la portera
Aquí acaba el capítulo de Hinata, el siguiente es de Naruto. Informe rápido, solo los capítulos de Naruto tendrán LEMON. No hay Netore por parte de Hinata y Ryuu, eso nunca va a pasar porque…no puedo decirlo, es Spoiler (una relación entre los dos no podría suceder porque todo mi argumento y trama de la historia se va a la mierda si sucediese).
Las mujeres con el cual Naruto se va a acostar será el equipo femenino o gran parte de este, junto a algunas mujeres más. Aunque uno piensa que son pocas chicas, esas chicas son la elite de todas las demás, el sueño húmedo de los hombres, diosas del sexo…literalmente, quizás solo superadas por las esclavas sexuales de… "Ella".
Psdt, con Koneko no pude explorar muy bien el Lemon porque es…plana, se me hace difícil porque hay una falta de atributos ahí, trabajé con lo que pude, por así decirlo (XD). Con Akeno fue diferente porque tuve bastante material con el cual trabajar :y
Podrían ayudarme diciendo en qué posición de futbol quisiera que estén las demás chicas (todas excepto Rias, ella es delantera/líder). Psdt: es extraño como la mayoría de los comentarios dicen que esto es malo (cuando aún ni he comenzado), pero hay MUUUUCHAS visitas y lecturas. Es la segunda vez que los comentarios se contraponen a las visitas, es un evento interesante porque no me pasa seguido, por lo general es al revé
Probablemente no pueda escribir ninguna nota más en los siguientes capítulos, la mayoría de los demás capítulos ya han sido escritos, solo serán publicados a su debido tiempo. Hasta luego :D
