Capitulo IV
Gimnacio de crytal
En medio de las islas remolino, se ubica una isla, aparecida de la nada. Los habitantes recorren las calles empedradas realizando sus labores diarias o simplemente paseando. Desde las otras islas se pueden ver los enormes edificios blancos que circundan un castillo en todo su esplendor.
Dentro de este se exhibían exquisitas obras de arte, retratos, murales, desde los bustos de sus gobernantes hasta las pequeñas vasijas de barro, cada espacio contaba un poco de la historia de Atlantis.
En el salón principal, colgaban bellas cortinas de seda con los emblemas y los escudos de los nobles de la corte, grandes candelabros iluminaban la pista donde los cortesanos realizaban los bailes tradicionales de su reino, aunque aquel salón tenía siglos sin escuchar música ni los murmullos de las fiestas. La luz entraba por los enormes ventanales que apuntaban hacia los jardines del palacio llenos de flores, algunas imposibles de encontrar en algún otro lugar de la tierra, la fragancia de estas se esparcía por todos lados.
La ciudad estaba viva otra vez.
Sentado en el trono, estaba el rey de Atlantis, vistiendo una túnica blanca, a sus espaldas se podía observar un mural con 2 hombres de espaldas entre si, ambos príncipes. Uno sosteniendo un báculo, el otro una pokebola antigüa. El rey estaba ensimismado en sus pensamientos cuando de pronto entro el general de las tropas.
-Señor...- se arrodillo frente a su gobernante - vengo a informarle los últimos acontecimientos de la reconstrucción de la ciudad- No parecía un hombre mayor de 30 años, vestía una túnica sobre la cual llevaba un reluciente armadura plateada, en su brazo cargaba su casco y en la cintura su espada.
-Adelante general- hizo una señal con su mano, sin moverse del trono- lo escucho...-
-Si- el militar se puso de pie -Casi todos los habitantes han retomado su forma humana y todos los edificios se encuentran en total funcionalidad, el acueducto trabaja a su máxima capacidad, casi todos los preparativos están completos señor...-
Kio se limitó a darle una leve sonrisa al capitán, la cual desapareció al instante.
-Señor, creí que estas noticias alegrarían a su majestad, Falta poco para que Atlantis recobre su antigüa gloria.-
El comentario pareció molestar a Kio -Atlantis no podrá recobrar su gloria... al menos no hasta que vuelva a tener una reina.- Kio volvió a perderse en sus pensamientos , pero la voz del general lo trajo de vuelta.
-Pero señor, el linaje real acaba con su sangre, no hay doncella en Atlantis, noble o plebeya, que haya sido criada con el propósito de ocupar el trono a su lado- dijo preocupado el súbdito.
-Lo se, por eso no desposare a una Atlantiana, sino a una mujer mortal- contesto con toda tranquilidad.
-¡Una mortal¡Del exterior! pero señor ellas no son dignas...-
Kio cambio su rostro sereno en uno lleno de ira ante el atrevimiento del general-!!!ACASO CREES QUE NO LO SE¡¡¡ - se levanto del trono de golpe. -Pero he decidido desposarme con una mortal... no cualquier mortal, he encontrado a la que tal vez sea la única de su especie que sea digna de pisar el suelo del reino- Su tono de voz fue descendiendo hasta parecer alegre -Su amor por los pokemon es admirable, no creo que haber visto nada igual, su carácter férreo y corazón noble son los de una reina...-sonríe- ella es la indicada-
-Reuniré una escuadrón para traerla a su presencia señor-
-No será necesario- se sienta de nuevo en el trono -Ainos se esta encargando de eso...-
Muy lejos de ahí, vemos a un joven entrenador sentado en el centro pokemon, acompañado de varios jóvenes mas, un sentimiento de duda y temor reinaba en el ambiente. Todo eso le parecía tan irreal, no podía creer que hace solo unas horas acababa de hablar con una de sus mejores amigas, la vio sonreír e incluso la hizo molestar unas cuantas veces y ahora era probable que nunca más la volviera a ver. La cabeza le daba vueltas y sus ojos enrojecidos le dolían de tanto llorar, ocultaba su mirada debajo de su gorra, sostenía en sus piernas la chaqueta que ella usaba durante su video-llamada, una de sus hermanas se la había entregado. Eran las únicas que parecían entender lo que estaba sintiendo pues ellas estaban igual, no podían sostenerse en pie, la situación era demasiado difícil, tan solo en pensar en perder a su "pequeña" las hacia perder la poca serenidad que les quedaba. Los demás se mostraban preocupados pero bastante tranquilos, Ash no entendía como podían estar tan relajados, acaso no entendían la gravedad de la situación...
-Hijo¿como te sientes?- La voz de su madre calmaba un poco el sentimiento de impotencia, aunque este regresaba tan rápido como se iba.
-Mejor...-mintió- ¿aún no ha regresado el profesor Oak o el profesor Birch?-
-Aun esta con los demás lideres, Ash- Una chica de rojo se paro frente a él, aunque sabia de quien se trataba no abandono su posición encorvada.
Había conocido a May y a su hermano cuando viajo a Hoenn hace unos años, el primer viaje que hizo después de separase de Misty, después de ella se convirtiera en líder¿Por que no le pidió que lo acompañara¿Por que solo acepto que ella tenia que abandonar sus viajes para tomar el liderazgo de Celeste? ni siquiera se molesto en tratar de retenerla... aunque varias veces le pidió que retomaran el camino hacia otra liga, jamás insistió ante sus negativas, tal vez si lo hubiera hecho ahora estarían en algún lago, viéndola jugar con sus pokemon.
-¿Como paso esto?- pregunto un chico de gafas. Los hermanos habían llegado junto con el profesor Britge, quien convocó a todos los líderes de Kantho para ayudar.
-Deisy dice que todo empezó cuando recibieron un paquete con una extraña bola de cristal adentro- Dijo el joven observador
-¿Una esfera de cristal?- pregunto el criador-
-Las chicas iban a enseñársela a mi abuelo- Gary se unió a la conversación- Desde que la recibieron los pokemon empezaron a perder energía, por eso los llevaron al centro pokemon…pensaron ir a paleta después de eso-
-Pero Misty quiso quedarse para limpiar el gimnasio- continuo Tracey – cuando las chicas regresaban, una luz salio del gimnasio y el cristal cubrió todo.-
-¿y no hay manera de quebrarlo?- May parecía incrédula ente la historia que relataban los chicos-¿debe de haber alguna manera de entrar?
-Eso es lo que tratan de averiguar May- Dawn trato de evitar que se alterara, bastante tenían con las hermanas de Misty.
-No lo averiguaremos si nos quedamos aquí sin hacer nada- al fin Ash se puso de pie y salio por la puerta del centro acompañado de su Pikachu.
-Hijo¿A dónde vas?- Delia temía que Ash fuera a cometer una tontería- Ash detente-
Todos siguieron al chico que se acerco lo mas que pudo a la estructura de cristal, no imaginaban que planeaba hacer pero sabían que en su estado no podrían razonar con él.
Salgan todos- lanzo sus pokebolas al aire liberando a sus pokemon –Bien, chicos tenemos que entrar y para eso necesitamos una entrada , Charizard usa tu lanzallamas- el dragón obedeció lanzando una ráfaga de fuego a la entrada del gimnasio -Ahora tu Bayleef, usa rayo solar- el pokemon apunto al mismo punto que charizard eligió –Snorlax Hiper rayo, Corphish rayo hielo- ambos unieron sus ataques a los de los otros pokemon, esforzándose por mantener la intensidad al máximo-Pikachu, usa tu impactrueno- el roedor obedeció, la descarga creo reflejos el cristal, pero no parecían causar daño alguno.-no se rindan-
Todos miraban a Ash, sabían que el ataque no estaba funcionando pero tal vez así el podría sacar la frustración que sentía, poco a poco los pokemon empezaron a agotarse pero se negaban a parar hasta que su entrenador se los ordenara. Ash estaba al borde de la ira, no importaba lo duro del ataque el cristal no cedía,.
-Umbreon, rayo sombra- Gary saco a su pokemon para ayudar a los otros que perdían sus fuerzas.
Alakazam, usa síquico- otro ataque surgió de la nada.
Cuando ash volteo todos los lideres habían liberado a sus pokemon que también se preparaban a atacar. Uno a uno los lideres fueron ordenando a sus pokemon que concentraran sus energías en el punto frente a la puerta del gimnasio. Después de unos minutos, el cristal empezó a desquebrajarse.
-Ash, prepárate a entrar- Le ordeno el profesor Oak- En cuanto se habrá el hueco, entraras a buscar a Misty, no sabemos si esta herida así que date prisa.
-Si, eso lo se-
-Nosotros vamos contigo- Gary, Brock y Tracey se colocaron detrás de él. No valía la pena discutir, además no sabia que habría adentro era mejor no ir solo.
En cuanto el cristal por fin se quebró, los pokemon detuvieron el ataque, dejando entrar a los jóvenes por el hueco, tan pronto entraron el cristal volvió a cerrarse.
El interior del gimnasio no difería mucho del exterior, el cristal parecía crear pequeños matorrales d flores cubiertos de espinas.
Nunca notaron los largos que eran los pasillos que cruzaban los acuarios hasta la piscina, ahí fue donde pensaron podrían encontrar a Misty y tuvieron razón, la encontraron atrapada entre grandes estacas de cristal. Estaba inconciente y casi no respiraba
-Misty…- Ash corrió hasta ella, aparto su cabello para tocar su rostro, la noto helada y su piel tenia un color azulado,- Tenemos que sacarte de aquí-
-Bien, Venusaur usa hojas navaja- Gary dirigió el ataque para evitar cortar a Misty, el cristal era mucho mas delgado que el de afuera, Las estacas se partieron y Misty cayo suavemente en los brazos de Ash quien la cubrió con su chaqueta, .- Ahora hay que llevarla con Joy-
-Me temo que no puedo permitirles hacer eso- una jovencita les corto el paso.
-¿Quién eres tu?- Los chicos se adelantaron para proteger a Ash quien cargaba a Misty en su espalda- Eres la causante de esto…-
-Así es, yo hice esto y me temo que no puedo permitir que se la lleven- Les hablo de manera amable.-Veamos ustedes deben de ser Gary Oak, Tracey, Brock y tu debes ser Ash Ketchum.
-¿ Como lo sabes?- Pregunto Gary nervioso ante aquella chica tan extraña.
-Se puede decir que su amiga me lo dijo- señalo a Misty - Así que debo pedirles que la dejen y les permitiré marcharse.
-Por supuesto que no- Tracey trato de mantenerse firme pero la temperatura bajaba a cada segundo.
- Los mortales siempre tan tercos- la chica bajo al nivel de los chicos pero sus pies nunca tocaron el suelo- No creen que si yo quisiera ya hubiera acabado con ustedes-
-No se por que haces esto y no me importa pero nos iremos sin ella- Ash le moletaza que los viera con esa sonrisa.
-Créeme ella no te agradara cuando despierte-
-¿Qué¿por que lo dices?- Ash estaba a punto de perder la paciencia.
-Por que no podrá reconocerte…- Dijo finalmente con una sonrisa burlona- Sus recuerdos me eran inútiles así que decidí ponerlos en otro lugar –un diamante brillaba en su cuello- su amor por los pokemon y su alma es lo único que necesito…-
La criatura frente a ellos era la culpable de la condición inerte de su amiga, Ash no sabia que le causaba mas rabia, el sentir la reparación dificultosa de Misty sobre su cuello o el cinismo de esa chica, burlándose de ellos eufanándose de lo que había hecho.
-Vaya no pareces ser el gran entrenador que ella creé que eres- voló a su alrededor- Dime ¿no quieres saber lo que ella relámete piensa de ti?, después de todo ella no podrá decírtelo.-
Ash guardo silencio, se negaba a creer lo que estaba escuchando,
-Parece que ella realmente te importa, bien dejare que te despidas de ella, aun tengo tiempo- paso su mano por el rostro de Ash, esto le causo escalofríos- no te preocupes a ella no le dolerá alejarse de ti, después de todo, no te conoce-
En un destello la chica desapareció junto con la capa de cristal que cubría el gimnasio. Todos entraron corriendo para ver que sucedía adentro, Ash se acerco a ellos, viendo a su amiga que parecía profundamente dormida.
