Chapter 4
Cuando mi madre, Endymión y los generales entraron mi madre dijo: -Serena, querida, hija mía… no sabes lo preocupada que estaba por ti… - y en ese momento comenzó a llorar repentinamente. Yo solo le pude contestar – Madre no te preocupes por mi… preocúpate solo por nuestro reino, yo voy a estar perfectamente bien si estoy con Rey, Amy, Lita, Mina, Luna o Artemis…- le sonreí y ella se seco sus lagrimas. Aún se podía observar que estaba un poco triste, así que decidí levantarme un poco aunque me costara muchas energías y le dí un gran abrazo. Ella se sorprendió y luego sonrío y me abrazo con todas sus fuerzas. Cuando nos separamos se veía más animada… así que me tranquilicé un poco. Mi madre les dio órdenes a mis amigas de que se aseguraran de que yo no me separará de ellas, de Artemis, o de Luna. Al retirarse Endymión me miró preocupado y se retiro con mi madre y sus generales. Cuando se fueron, mis amigas y yo nos pusimos a hablar un rato. De un momento para otro, solo escuchamos un "Toc Toc Toc" y dije -"Pase"- y Luna y Artemis entraron al mismo tiempo. –Princesa… ¿Se encuentra, usted, bien?- preguntó Luna –Si, querida Luna, me encuentro perfectamente bien… muchas gracias por preguntar, y por tomarte las molestias de venir a verme- le dije en forma de replica y pareció haberse calmado algo al igual que Artemis. –Princesa, ¿Podría, usted, describir a ese misterioso personaje?- me preguntó Artemis. Yo, en replica, moví mi cabeza de un lado a otro y le dije – No, Artemis, no te lo puedo describir, ya que este llevaba una capucha encima, y no le pude ver muy bien su rostro.- Artemis hizo un gesto de decepción y se dio media vuelta para salir y en ese momento le dije – No te lo puedo describir, pero te puedo asegurar que era una mujer que NO era de este reino. Y también te puedo decir que esta mujer tenía cabello muy largo y negro azabache, este estaba tan rizado como el de Luna. También logre observar su tono de piel, el cual no era común, y se veía un tanto morada… eso es lo único que te puedo decir, querido Artemis.- finalicé de decir. Él se dio media vuelta sonriendo como nunca lo había hecho desde que conoció a Luna, varios años atrás, cuando yo era bebé. – Muchas gracias por la información, su majestad, atraparemos a esa bandida lo más pronto posible… jamás perdonaré a quien se atreva a lastimarla a usted o a su madre, princesa, ahora si me disculpa, necesito ir a avisarle a su madre, a los guardias y a los demás planetas de esto…- Y diciendo esto, Artemis salió de mi habitación, y por tanto hablar me dio sueño de nuevo, así que me sumí en un sueño bastante profundo del cual no salí un tiempo después. Al abrir mis parpados de nuevo, note que mi madre estaba en frente y no había nadie más en toda la habitación. Ella me sonrió como cuando yo era pequeña y hacía unas travesuras (*Quien no… ¬¬*). – Serena, hija mía, estaba tan preocupada por ti… ya estaba empezando a extrañar tus ojos que son como orbes azules de los más finos del universo…- finalizo de decir muy angustiada – Serenity, futura Reina de la Galaxia… señora del Milenio de Plata, y única poseedora del Sagrado Cristal de Plata, esa eres y serás tú… hija sabes cuanto tiempo has estado durmiendo?- me preguntó como si hubieran pasado años yo le dije que no y ella continuó – Bueno, entonces mi deber es decírtelo… Serena, has estado durmiendo durante 3 años…- yo hice un gesto de confusión * ¡¿¡¿¡¿Cómo rayos pude dormir 3 años seguidos sin levantarme ni una sola vez, ni comer, ni al baño!* Mi madre se levanto e hizo unas señas a alguien señalándole que llamaran a Rey, Lita, Mina, Amy y también a la Dra. Ikuko. Al rato todas llegaron y las chicas se lanzaron encima mío gritando – Serena! Ya estas despierta! Tanto tiempo ha pasado y muchas cosas sucedieron! Además, de que pronto retomaremos las clases de patinaje y tomaremos clases de canto juntas! Ya verás que recuperaremos los tres años de travesuras que hemos perdido!- mi madre se levanto he hizo una seña a las chicas para que se calmaran y dijo – Hija mía, después de que la Dra. Ikuko te haga una revisión, necesito hablar seriamente contigo, así que iré a avisarle a Luna y Artemis y luego volveré para comenzar, si?- terminó de anunciar y le contesté – Si, madre…- con eso la Dra. Ikuko comenzó la revisión y mi madre se retiró, cuando las chicas me contaron todo lo sucedido y la Dra. Ikuko acabó la revisión, mi madre entró con un guardia que cargaba una caja. Mi madre le dijo al guardia que la colocara al lado de mi cama y de nuevo mi madre dijo – Muchas gracias, ya te puedes retirar – y con eso el guardia se retiró y mi madre retomó la palabra – Chicas, Dra. Ikuko me podrían dejar a mi y a mi hija a solas un minuto, por favor?- ellas miraron algo confusas a mi madre y dijeron – Claro que si, su majestad… con su permiso… - y se retiraron. Yo observé a mi madre, y luego a la caja, algo confusa. Mi madre comenzó a hablar – Serena, querida, lo que estoy a punto de decirte puede parecerte algo imposible pero es necesario… - termino diciendo dejándome aún más confusa de lo que estaba, mientras tanto ella sacaba un álbum de las historias de todas las antiguas reinas de la Luna – Hija, sabes que es esto… verdad?- yo asentí con la cabeza – Muy bien…sabrás que mi tiempo de reinado pronto se acabará y tú eres mi única hija… así que eso te convierte en mi única heredera… eso quiere decir que cuando mi tiempo llegue, tú te harás cargo de mi trono, de mi cargo, de nuestro reino, de nuestra gente, de la protección de la Tierra, del universo… así que llevamos 3 años de preparación retrasada por aquel incidente… y para recuperarlos te he traído esto… recuerdo que, cuando eras pequeña, siempre te lo leía antes de dormir… contándote las historias de grandiosas y magnificas reinas que gobernaron, sabia y justamente, este imperio… - acabó mamá, algo nostálgica y le respondí…
