Uniendo toda su fuerza de voluntad, a la cual últimamente recurría demasiado, Sakura se dirigió a la puerta. Con una mano en el picaporte suspiró y tiró fuertemente hacia afuera.
Shikamaru se sorprendió por la violencia que exteriorizaba la peli rosa. No porque no estuviera acostumbrado a su humor de mil demonios, si no porque al contrario de la mayoría de las personas, ella solía tener una linda sonrisa pintada en su rostro por las mañanas. La violencia aparecía en escena en el descanso del almuerzo, ya fuese por hambre o por alguien que la estuviera sacando de quicio, generalmente Naruto o Ino.
-Buenos días Sakura, pasaba por aquí, ya ves que también se me hizo tarde y pensé que no estaba de mas comprobar… esto… ¿piensas ir de esas pintas al instituto? Está haciendo bastante frio afuera sabes…- bien, gracias a la forma en que abrió la puerta pude darme cuenta de que está de un terrible mal humor, pero no me esperaba esa mirada tan arisca… quizás le cayó mal mi comentario sobre su ropa. Será que cuide mis palabras hasta que entre en un ambiente conocido-
-Dime, si no te gusta, ¿Qué tanto miras?- que entrometido eres, no tuve tiempo de hacer la limpieza, y pues, esto es todo lo que tengo para ponerme. Y para colmo ni siquiera me preguntas si estoy bien-
-Ya, ya- Era esperado que quisiera iniciar una tonta pelea.
Ahora que tenía una idea más clara de cómo proceder, él se relajó y volvió a meter sus manos en los bolsillos. Llevando su peso a su lado derecho, inclinó la cabeza y sonrió mirándola condescendientemente. Con ese aire despreocupado que lo caracterizaba, siguió hablando.
-Estoy bastante seguro de no haber dicho que no me gustaba. De hecho, me gusta bastante. Por eso mismo creo que no sería adecuado que lleves eso, ya sabes cómo andan todos contigo, más ahora que estamos en primavera…
-Cierra la boca un rato Shikamaru-kun, se te están cayendo las babas.
-Jajaj de acuerdo, pero se mas amable conmigo y ve a cambiarte.
- ¿En qué momento te di la impresión de que acataría tus tontas ordenes?
-Oye… si no es por mí que te lo estoy pidiendo.
-Como si no me diera cuenta de lo celoso que te pones cuando alguien me mira- Como sea Shikamaru, estos pantalones cortos son lo único que encontré usable-
-Ya me parecía extraño que la aplicada y ordenada Haruno tuviera prácticamente todo su guardarropa desperdigado por todo el departamento- Al menos ponte tu otra chaqueta, la que traes es demasiado corta y encima el cuero se te ve demasiado bien. De veras, resbalaras con las babas de Naruto-
-Sí, de Naruto...- Creo que sería peor si llevara la otra chaqueta, parecería que no traigo nada debajo y no veo como eso se vería mejor-
-Bueno…-
-¡Ay ya basta! Salgamos de una vez-
-Que problemática estas últimamente… Sakura, dirás que no es mi problema y que me meta en mis asuntos, pero realmente quisiera saber por qué estas sufriendo. Nos conocemos desde hace mucho y no es que hayamos tenido mucha relación pero desde pequeña fuiste adorable y algo alocada, contrastabas con tu amiga Ino y era muy divertido ver eso. En fin, lo que quiero que entiendas es que de alguna forma te tome cariño y me molesta un poco no poder… ayudarte o algo-
-Shikamaru…-así que por eso estuviste tan pendiente de mi, nunca lo hubiera imaginado… eres tan reservado- n-no te preocupes, solo estuve preocupada por los exámenes, ya sabes, no falta mucho para las vacaciones- vaya excusa más patética- en unos días volveré a ser esa niña descontrolada de siempre jajaj-
-Haruno Sakura, la más inteligente del salón, preocupada por los exámenes. No, algo está escondiendo… en fin, dicen que no hay que presionar a las mujeres…- Ya Sakura-chan, quita esa cara y vayamos de prisa… y por cierto, si te atacan los lobos yo te defenderé-
-Jajajaja ¡ya déjalo! Yo misma puedo enfrentarme a esos "lobos" que dices-
-Hm yo no estaría tan seguro en tu lugar, Lee es un chaval raro- Eso es Sakura, no borres esa sonrisa.
Fingiendo haber pasado por alto la razón del sufrimiento de Sakura que tanto preocupaba al usualmente despreocupado Shikamaru, partieron entre bromas pesadas hacia el instituto. Y es que él no lo iba a dejar pasar, por ello decidió salir de la incómoda posición en la que se había puesto ya que tenía una estrategia que le haría averiguar las tribulaciones de la peli rosa, quedando bien parado y sin herir los sentimientos de la misma. Todo en uno.
