Hola a tods!
Lamento haber tardado con la actualización pero estas eran mis primeras fiestas con mi nueva familia, con un hijo encantador que me ha aceptado como su mamá, un marido maravilloso al que quiero más cada día y que me ha dado una de las felicidades más grandes que he conocido y que ahora crece dentro de mi ^^ también estaban los examenes finales de la universidad y que causan un estres increible cuando en la guardería piden disfraz para los chibis, aun así mi pequeñito se veía encantador de duende *w*
Espero que hayan disfrutado la navidad y que tengan un maravilloso año nuevo, para la segunda mitad de enero la secuela de viviendo extrañezas, aguanten solo un poco más!
Omake 4: 'negocio por accidente'
Shiro como genin especial había tenido que hacer cosas que estaban en su vida diaria por los menos hasta los once años y luego durante todos los veranos, para él las tareas eran comunes y sencillas lo que le brindo una aceptación maravillosa de los otros chicos y chicas con las que le asociaban temporalmente para cumplir su record y poder irse luego tranquilamente a acabar las cosas en el mundo mágico.
Su primer equipo fue con un extrañísimo jounin Aburame, el como él hombre podía enseñar hablando tan poco estaba más allá de él pero el grupo de niños a su cargo no se quejaban, algo debía tener y el pondría su fé en ello también.
Su misión consistía en ayudar a reparar los invernaderos de los Yamanaka y si bien lo de Shiro no era exactamente trabajar en un techo débil con martillo en mano, no lo hizo nada mal, si solo su compañera femenina se quejara menos…ahora entendía porque los chicos le habían prácticamente empujado a la muchacha cuando el sensei les dijo que debían trabajar en parejas; la niña no se callaba! "¿Por qué tenemos que hacer esto?" "asi me duele la espalda" "soy yo o el sol me da justo en la cara me ponga en la posición que me ponga?" "quiero ir a dormir, anoche di vueltas en la cama interminablemente y hoy tenemos esta atrocidad de 'misión'" y seguía y seguía…
Cuando Shiro regreso a casa no quería saber de la chica otra vez, lástima para él que tenía que terminar al día siguiente la 'en verdad estúpida tarea' con la chica como compañera en el tejado, mientras los otros 'bastardos, cobardes, traidores…etc' genin se les alejaban como si tuvieran la peste y miraban raro a la niña que se seguiría quejando seguramente.
A la mañana siguiente la chica no se quejaba pero los chicos y su sensei estaban aún más alejados de ella, mientras ella los ignoraba y pasaba sus manos por su estomago, se veía algo pálida también ¿estaba enferma? ¿era por eso que era tan molesta? De ser ese el caso no deberían ayudarla en lugar de alejarse, eso no tenía sentido, aunque muchas cosas en este lugar no lo hacían al por un tiempo para Shiro, después de un tiempo había aprendido a aceptar simplemente las cosas y luego de alguna manera las explicaciones llegaban, había estado en el mundo mágico unos años también y a fin de cuentas no era tan diferente.
A medio día pararon un rato para descansar y comer algo, la chica ahora estaba irritada más allá de la creencia, por lo que Shiro ya harto de todo exploto haciendo que los demás le miraran con asombro y horror.
- bueno ya estuvo ¿¡cual demonios es tu problema! He tenido que aguantar tus quejas y reclamos los últimos dos días, hablas ahora o te callare lo que nos queda de misión juntos ¿entiendes?
- estoy en mis días – la chica parecía a punto de llorar ahora, y Shiro le miraba sin comprender, ¿era una de esas cosas raras del lugar y era una cosa de festivales y santos que no conocía?, ella al notar que no entendía aclaro – ya sabes, días femeninos, la regla, menstruación...como quieras llamarle.
Shiro se sonrojo por la forma indiferente con que la chica menor que el hablaba pero ahora entendía.
- dame un minuto – murmuro alejándose a donde los demás no lo vieran - ¡Dobby! – llamó tan pronto como pudo, esperaba haber encontrado la solución a sus problemas por el momento, lo demás lo podría solucionar luego.
- llamo Shir – no lo dejo terminar pues tenía algo de prisa y los otros genin y jounin le esperaban, se había largado después de gritarle a una compañera y sin ninguna explicación.
- necesito que me traigas una poción para aliviar el dolor y una de reposición de sangre – Dobby no pregunto nada y desapareció en busca de lo que le pedía el mago.
- gracias Dobby, nos vemos en casa – el mago sonrió y tomo los frascos que el elfo le llevo y se fue antes de que este pudiera decir una palabra.
Los chicos estaban sentados en silencio juntos mientras la chica caminaba murmurando de cosas sin sentido para el mago. Todos le miraron con curiosidad al ver el brillo en sus ojos y la sonrisa complacida en su rostro al acercase.
- aquí – le tendió a la chica un frasco que miro con desconfianza – eso aliviara el dolor, no sabe muy bien pero es solo un segundo así que tómalo.
Ella con recelo luego de recibir un asentimiento de su sensei bebió la extraña cosa de sabor desagradable, pero en cuestión de segundos los dolores que había tenido los últimos tres días se habían ido, se sintió mejor de inmediato y sonrió feliz.
- ahora un trago de esta – le paso otra botella igual de extraña que la anterior – es para reponer la sangre perdida, estas algo pálida.
- ¿Dónde has conseguido estas? – el Aburame estaba muy intrigado por las cosas que estaba usando el chico sabía que tenía algo diferente para el hokage lo hiciera entrar en funciones de manera especial, pero esto era algo más útil para el hospital, por supuesto un shinobi con habilidades médicas siempre era un gran activo para cualquiera de los equipos, tendría que mantener un ojo en él.
- son hechas en casa, solo Moony, Sirius y yo las podemos hacer, he pensado en enseñarle a Naru y Ra pero creo que necesitan aprender algo de paciencia primero, tenemos un stock algo decente si quieren algunas supongo que les podemos vender sin problemas – se encogió de hombros y se fue a trabajar con una feliz chica que sonreía alegre y era en verdad agradable.
Al terminar esa tarde los chicos ya se llevaban bien nuevamente con su compañera kunoichi y Shiro había sido nombrado 'héroe' por sus compañeros quienes le aseguraron que harían publicidad a su negocio familiar de remedios caseros de efecto inmediato, aunque trato de explicarles que no era así, ellos no escucharon y se lo llevaron a comer para festejar.
Esa noche Shiro habló con Sirius para instalar una tienda de pociones después de todo era una buena idea tener ingresos continuos para el futuro de la gran familia que ahora tenían…
Muchas gracias por los comentarios, espero les sigan gustando los omakes, se viene la confesión de Itachi, en el siguiente o el último aun no lo decido que dicen ustedes?
besos!
