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Durante los días de malestar de la pequeña, ambos se dedicaron en cuerpo y alma a ella. Rin se preocupó cuando no quiso comer, llamó a Sesshoumaru alarmada diciéndole que la llevaría de inmediato al médico.
-Cálmate! Espérame, te voy a llevar...
Fueron a la consulta con el pediatra. Sesshoumaru la llevaba cargada. Luego de un chequeo de emergencia, el doctor le diagnosticó laringofaringitis y calmó a Rin diciéndole que no comía por miedo al dolor al tragar.
-Pero es que ya tiene todo un día sin comer... y toma muy pocos líquidos, si no están fríos, no los quiere...
-Puede manejarla en la casa... sólo debe mantenerla hidratada, es un proceso viral y no hay nada que hacer...
Sesshoumaru llegó al apartamento rabiando y lanzando pestes en contra del doctor. Rin preparó un refresco de avena y lo mezcló con hielo triturado a ver si así se lo tomaba.
-Aiko... prueba esto...
-Me duele...
Rin se sentó a su lado y acarició sus mejillas.
-Lo sé, cariño... pero está bien frío... tiene hielitos... tienes que comer, mi amor...
-Maa...
Era una voz queda y cansada, casi no podía hablar.
-Aiko...
-No...
-Sólo pruébalo... onegai...
-No...
Rin dejó el vaso a un lado y abrazó a la pequeña.
-Te amo, mi chiquita...
Sesshoumaru no supo qué hacer al verla con las lágrimas rodar por sus mejillas.
-Rin...
-Qué hago? Sesshoumaru, qué hago?
-No lo sé...
-Mama... no...
-Así no te vas a curar nunca, cariño... tienes que comer...
La pequeña tomó el vaso y comenzó a tomarse el refresco, el frío la ayudaba a calmar su dolor y se lo tomó todo.
-Ya... no llores... mama...
-Sólo estoy preocupada, mi amor... no quiero que nada le pase a mi princesita...
Sesshoumaru se sentó a su lado. Una vez que la pequeña se quedó dormida, al salir de la habitación, Sesshoumaru guió a Rin a la suya.
-Qué haces?
-Debes descansar...
-No, yo...
-Shhh... quien manda ahora soy yo... Descansa... yo iré por la comida...
Seshoumaru la besó en la frente y fue por algo de comer para los dos. Al volver, Rin estaba profundamente dormida, la despertó acariciando sus mejillas y al verla sonreírle, la besó con ternura.
-Cómo te sientes?
-Hmm... bien... y Aiko?
-Sigue dormida... te traje una ensalada y carne asada...
-Hm! Qué rico!
Al terminar de comer, Rin le preguntó dónde lo había comprado.
-Es una señora que todo lo que cocina es de dieta. Me gusta mucho su comida.
-Vaya! No tenía idea de que te cuidaras tanto!
Sesshoumaru sonrió.
-Es mejor prevenir que lamentar...
Al cabo de un par de días más, la enfermedad desapareció como vino. La pequeña comía feliz y había vuelto a ganar peso.
Sesshoumaru llegó en la tarde y la pequeña corrió hacia él y brincó a sus brazos, la esperó con ellos abiertos y le dio un fuerte abrazo.
-Qué bueno verte tan feliz!!!
-Ya me curé!
-Me alegro mucho! Y tu mami?
-Se está cambiando! Es verdad que vamos a salir a cenar?
-Sí!
-Y mami y tú son novios?!
Sesshoumaru rió a carcajadas.
-Qué te dijo tu mami?
-Nada, no le pregunté... pero ustedes se besan y los novios son los que se besan...
Sesshoumaru volvió a reír.
-Bueno, princesa... si por esa definición dices que sí, entonces sí... somos novios...
-Síii!!!
Rin fue hasta la sala al escuchar las risas de Sesshoumaru, estaba sentado con la pequeña en sus piernas.
-Qué los divierte tanto?
-Rin, luces...
Rin sonrió. Vestía un par de jeans ajustados y una blusa que resaltaba sus atributos.
-Estamos listas...
-Perfecto...
Sesshoumaru las llevó a un restaurante de mariscos.
-Quiero que pruebes la langosta... es deliciosa...
Rin le sonrió. Una vez acomodados, la pequeña los volvió a asaltar con preguntas.
-Anda! Dime!
-Pero pequeña...
-Mami!
-Qué pasa?
-Son o no son novios?
-Pero pequeña, ya te dije que sí...
-Ah... y ahora qué pasa?
-Aiko!
-Bueno... vamos a salir y a vernos mucho... nos vamos a conocer mejor... princesita, la vida de adultos es muy complicada para una niña... a medida que crezcas lo comprenderás mejor.
-Ya soy un minuto más vieja...
Sesshoumaru rió a carcajadas. La impaciencia e inocencia de Aiko era algo digno de recordar.
-Deberías escribir un libro con las ocurrencias de Aiko...
Ahora fue el turno de Rin para reír. Al terminar la cena, complacieron a la pequeña que quería ver el espectáculo de una fuente con música y luces. Aiko veía maravillada, tomada de la mano de Rin y Sesshoumaru la abrazaba desde atrás para darle calor. Al volver al apartamento, Rin llevó a la pequeña a dormir.
-Demo, mama...
-Todos los novios necesitan un momento a solas... dulces sueños, mi amor...
Al volver, Sesshoumaru revisaba las películas disponibles en pay-per-view.
-No hay nada interesante...
-Ven conmigo...
Salieron al balcón, donde se acomodaron abrazados y cubriéndose con una manta para refugiarse del frío. Estuvieron hablando por horas, descubriendo que tenían más en común de lo que pensaban. Sesshoumaru la besó en la mejilla y apretó su abrazo.
-Creo que es hora de hablar con mi papá...
-Sessh...
-El viejo me quiere arrancar la cabeza, Rin... te quiere más que a mí! Me juró que si renuncias, me deshereda!
Rin rió a carcajadas.
-Vamos, preciosa... además, se va a poner muy feliz...
-Tú crees?
-Me temo que esa fue idea suya...
-Te dijo algo?
-No... pero, se veía feliz cuando hablábamos...
Rin se recostó de su pecho.
-Sabes? Quería hablar contigo...
-Sí? De qué?
-Pues, el año está terminando y no he tomado mis vacaciones... tan pronto Aiko esté de vacaciones, me iré a Hokkaido por un mes...
-Un mes?!
-Quiero ver a mi mamá...
-Eso lo comprendo, preciosa, pero... me vas a dejar solo por todo un mes?
-Lo siento...
Sesshoumaru sonrió y la besó en la mejilla.
-No puedo ir contigo?
-Sesshoumaru...
-Nunca he ido a Hokkaido... podemos alquilar en un apartahotel y...
-Podemos?
-No?
-Pero qué pretendes?
-Hacerte el amor hasta que grites basta... eso... si tienes fuerzas para gritar...
Le dijo ésto al oído y mordisqueó el lóbulo de su oreja.
-Así que eso era...
-Qué cosa?
-Crees que me vas a llevar a la cama con frases tan gastadas?
-No te queda hacerte la santa...
-No me hago la santa... pero soy una dama... Mou! Sesshoumaru, deberías ser más educado!
-No lo estoy siendo?
-Actúas más como un adolescente!
-Es que apenas puedo resistirme...
Rin se sonrojó, bajó la mirada y posó sus manos sobre las de él que rodeaban su cintura.
-No creo que esté bien que me acueste con un hombre sin casarme... mi hija duerme del otro lado del pasillo, qué ejemplo le estaré dando?
Sesshoumaru suspiró.
-Supongo que no puede evitarse... no somos una pareja convencional... Pero Rin, no eres la primera viuda que rehace su vida...
-No es igual...
-Qué cosa?
-Recuerdo cuando mi papá estaba agonizando... le pidió a mi mamá seguir adelante, hasta que no guardara luto... pero ella lo amaba tanto... en su tumba juró que nunca lo reemplazaría...
-Rin...
-Yo, en cambio... llegué a odiarlo... me daba asco dormir en la misma cama... cuando me tocaba...
Sesshoumaru quiso sacarla de allí besándola en el cuello.
-No pienses en eso... Rin, no soy como ninguno de los hombres de tu pasado... cometí un error, lo sé... pero por Kami que quiero remediarlo, Rin, entrégate con todo!
-Y qué? Para qué? Para que un día pisotees mi cariño? Lo uses en mi contra?
-Kami, Rin! Eso es lo que piensas de mí? Esperas el día en que levante la mano y te golpee? Que te obligue a tener sexo?
Sesshoumaru se puso de pie.
-Si no puedes entregarte en una relación, es mejor no tener ninguna...
-Sesshoumaru...
-Temí perderte... pero ahora comprendo que nunca fuiste mía... tú no te dejas querer...
-Sesshoumaru... yo, no...
-Será mejor que me vaya...
Sesshoumaru la besó en la mejilla y se marchó. No se daría por vencido, rompería por completo aquella coraza, pero por el momento estaba cansado. Rin luchaba contra sus propios sentimientos y hasta que ella no estuviera clara en lo que quería, sabía que ellos nunca avanzarían.
Al día siguiente, Rin escuchó su celular recordar que tenía un mensaje. Al revisarlo, era de parte de Sesshoumaru. Se disculpaba diciendo que tendría que ir a Estados Unidos de emergencia y que volvería en 5 días. Para cuando Rin lo llamó, estaba fuera de servicio.
Durante aquellos 5 días, no hablaron. Sesshoumaru apenas tenía tiempo para madarle un mensaje por email y siempre se disculpaba diciendo que estaba muy ocupado.
Sesshoumaru entró en la habitación de hotel, estaba agotado. Se dejó caer en la cama y sacó su celular del bolsillo.
-Rin...
Marcó el número y cerró la llamada. Sería de madrugada en Japón.
Rin estaba en su oficina. Aprovechó la paz que aún había y comenzó a pensar en su relación con Sesshoumaru.
-Qué es lo que te atormenta tanto, princesa?
-Tío!
Rin cerró los ojos.
-Ha hablado con Sesshoumaru?
-No desde que se fue... qué te hizo ésta vez?!
-NO! Nada... es sólo que... han pasado muchas cosas, él quería decírtelo... estamos saliendo juntos...
-Eso es magnífico!!!
-O eso creo...
-Cómo así?
-Tengo miedo, tío! Y él me pide que lo dé todo! Pero tengo miedo!
Inutaisho asintió.
-Ambos deben aprender a ceder... él no puede atacarte todo el tiempo... ni tú estar a la defensiva para siempre... cuando aprendan eso... las cosas avanzarán...
-Debo pensar en mi hija...
-Eso es cierto... pero no por eso debes dejar de vivir... Rin, recuerda que ella algún día se irá de casa... todos los hijos lo hacen...
-Eso lo sé...
Inutaisho sonrió.
-Sabes? Él vuelve esta noche... qué te parece si dejas a Aiko conmigo el fin de semana y se dedican un verdadero tiempo en pareja?
-En serio?
-Créeme... sé lo difícil que puede ser conseguir privacidad cuando se tiene un hijo pequeño...
Rin asintió. Inutaisho sonrió y sacó de su bolsillo un juego de llaves.
-Tiene un jardín bonsai... me pidió que lo cuidara por él...
Rin sólo asintió, sintiendo que las mejillas le ardían.
Sesshoumaru llegó a su apartamento, aún intentaba hablar con Rin sin éxito alguno. Nunca se imaginó que su fidelidad sería puesta a prueba en ese instante. Entró en la habitación y su celular timbró.
-Bueno? Ah, eres tú...
-No me saludes con tan poca emoción! Te me has perdido por más de un mes!
-Hablas demasiado alto!
Sesshoumaru tenía el celular en manos libres. Lo dejó sobre la cama y se comenzó a desnudar.
-Oye! Quiero divertirme!
-Lo siento, pero no...
-Qué te pasa? Tan bien que lo pasamos la última vez...
-Tengo novia...
-Ella no tiene que enterarse...
-Hazme un favor... no me vuelvas a llamar...
Sesshoumaru cerró la llamada. Se dio vuelta asustado al abrirse la puerta del baño. Allí estaba Rin, envuelta en su toalla. Con gotas de agua aún sobre su piel.
-Rin!!! Qué... cómo?! Qué haces aquí?! Te estuve llamando...
-Necesitamos hablar... pero me cayó café encima mientras te esperaba...
Sesshoumaru tragó grueso y se dio la vuelta.
-Te espero afuera...
Sesshoumaru estaba en la sala. Rin fue a su encuentro, cubriéndose con su yukata de seda negra.
-Espero que no te moleste...
-Para nada...
-Estás cansado?
-No...
Rin no sabía si seducirlo o hablar primero.
-Rin, yo... lo siento... no quiero presionarte... pero quiero que lo nuestro funcione... y...
-No puedes lograr mucho si siempre estoy a la defensiva...
Sesshoumaru levantó la mirada.
-Rin...
-Comprendo tu posición... y espero que comprendas la mía... yo prometo no estar siempre a la defensiva... y darte la oportunidad...
Sesshoumaru sonrió.
-Yo prometo respetar tus decisiones...
Tomó su mano y la besó.
-Y la pequeña?
-Pasará el fin de semana con su abuelo...
Decidiendo dejar sus inhibiciones a un lado, Rin se sentó sobre sus piernas y acariciando su cuello, lo besó apasionadamente. Sesshoumaru sólo se dejó llevar por su deseo y haciéndola quedar acostada en el sillón, deslizó la yukata lejos de su piel y besaba su cuello. Acariciaba su pecho cuando se detuvo, el deseo bullía bajo su piel.
-Lo siento...
-Shhh...
Rin se movió para sacarse la yukata por completo. Sesshoumaru admiró su pecho y sus curvas sintiendo que se le hacía la boca agua, Rin llamó su atención haciéndolo levantar la mirada.
-Estoy aquí arriba...
-Hm... mmhjmm... eres deliciosa, Rin...
Terminando de sacarle la camisa, Rin comenzó a aflojar la correa de su pantalón, Sesshoumaru besaba su pecho y la ayudaba sin perder oportunidad de acariciar su cuerpo, deslizándose por su vientre, separó sus piernas y sonrió al verla, la acarició con sus dedos antes de perderse entre sus muslos llenándola de besos. La sintió estremecerse y gritar a todo pulmón. Con una sonrisa arrogante, volvió a sus labios y la besó apasionadamente.
-Estás lista?
-Mhjm...
-Eso está por verse...
La penetró lentamente a la vez que la veía ahogar un gemido.
-Kami! Eres demasiado grande! Matte!
Sesshoumaru sonrió arrogantemente y esperó antes de comenzar a moverse, lentamente, siempre un poco más que la anterior hasta que finalmente estuvo por completo en su interior. Besando su pecho, comenzó a moverse, disfrutaba de sus gemidos y cómo se movía buscando complacerlo y volviéndolo loco. Apenas unos segundos después de ella, se dejó arrastrar por el placer y alcanzando el clímax, descansó sobre su pecho. Sintió sus manos suaves y delicadas acariciar su espalda y perderse en su cabellera, luego de un apasionado beso, abandonó su interior y la llevó en brazos a la cama.
Aunque su deseo era hacerle el amor hasta el amanecer, su cuerpo facturaba las 18 horas en avión. Rin notó el cansancio en sus ojos y lo besó con ternura.
-Sabes? Tuve un día muy difícil en la oficina... qué tal si descansamos un poco?
Sesshoumaru sonrió y la complació. Era como un elixir dormir con ella entre sus brazos, aspirando su aroma en cada inhalación y sintiendo su cuerpo moverse al compás con su respiración.
Sesshoumaru despertó con el sol acariciando su rostro, estaba solo. Salió sólo con sus bóxers puestos. Rin preparaba café, la rodeó con sus brazos y la besó en la nuca.
-Eres una adicta al café...
-No puedo evitarlo...
-Tengo una cosita que te puede ayudar a mantenerte despierta...
-Sólo una cosita?
Sesshoumaru rió y la hizo darse vuelta para besarla apasionadamente.
-Perdóname... anoche yo... estaba muy cansado...
-Anoche fue maravilloso... pero más tarde hablaremos de eso...
Rin le preparó el desayuno, Sesshoumaru abrió la puerta de la terraza, donde se alimentaron mutuamente. Al terminar, Sesshoumaru la contempló limpiarse las manos y sentarse derecha.
-Bien... sólo quiero expresarte mi decisión en cuanto a cómo llevaremos esta relación...
-Te escucho...
-Si Aiko está en mi casa, no haremos el amor, ni dormiremos juntos, ni pasarás la noche allá...
Sesshoumaru levantó las cejas, pero decidió esperar a que Rin terminara.
-Buscaré la manera, ya sea con niñeras o... debes comprender, Sesshoumaru, fin de semana como éste, no lo tendremos siempre... además de que no puedo dejarla sola todos los fines de semana...
-Ya puedo opinar?
-Sí...
-Como hombre te admito que lo que pides es difícil... pero parece que tendré que tatuarme en la frente que estoy dispuesto a hacer sacrificios por tí...
-Sesshoumaru...
-Quisiera pedirte un único favor...
-Qué cosa?
-No saltes a conclusiones sin mí... y... escuches lo que escuches, no creas una palabra...
-Eso me recuerda... esa llamada de anoche...
-De eso es que hablo...
Rin sonrió.
-Dime qué habrías hecho si te descubría citándote con ella?
-Ya tuve un encuentro cercano con tus celos... no quisiera revivirlos...
Rin rió a carcajadas. Se recostó de su pecho y sonrió al sentir sus brazos rodearla.
-Estoy segura de que podemos hacer que lo nuestro funcione...
-Yo también...
-Preciosa...
-Hm?
Sesshoumaru la hizo levantar la mirada y la besó apasionadamente, pronto sus cuerpos pidieron más, sentada sobre sus piernas, se acomodó para quedar de frente a él.
-Hm! Es eso un arma o estás feliz de verme?
Sesshoumaru sólo sonrió. Acariciaba sus pezones jugando con ellos endurecidos y hacíendola gemir de placer, iba a saborearlos cuando ella lo detuvo.
-Me toca a mí divertirme...
-Preciosa...
Dándole un apasionado beso, se deslizó hacia abajo y lo cubrió de besos. Sesshoumaru se dejó llevar complaciéndola.
-Te gusta?
-Es lo mejor que me han hecho en mi vida...
Rin sonrió, lo masajeaba con fuerza y lo besaba en la punta, jugueteando con su lengua. Sintió su cuerpo tensarse. Volvió a acomodarse sobre sus piernas relamiéndose los labios y lo besó aún con su sabor en su boca.
-Eres delicioso...
Él sólo sonrió, volcó su atención entonces a cubrirla de besos y caricias hasta que ella le rogó que la penetrara.
-Estás segura?
-Sesshoumaru!!
Con una sonrisa arrogante, la levantó por los glúteos y guiado por sus manos hacia su interior, la penetró poco a poco, la sintió aferrarse a sus hombros y tragarse un suspiro.
-Hm! Me encantas! Eres tan grande y bello!
-Rin...
-Tus manos son deliciosas, me haces sentir cosas que nunca había sentido!
Rin se movía haciéndolo perder la cordura, aferrado a sus caderas, hipnotizado con el vaivén de su pecho, no era capaz de pronunciar palabra. Pronto la sintió estremecerse y apretarlo en su interior a la vez que dejaba escapar un grito, se dejó llevar y la acompañó en su clímax.
Descansaban abrazados, con las respiraciones agitadas, buscando paz.
-Eso fue maravilloso, mi amor...
-Eres grandiosa, preciosa...
Volvieron a la cama, donde Sesshoumaru cubrió su cuerpo de besos y caricias antes de entregarse nuevamente al placer.
Rin despertó abrazada a su pecho, Sesshoumaru la contemplaba dormir acariciando su piel. Sólo se podía imaginar su sufrimiento, tenía marcas por todas partes.
-Sessh...
-Kami, Rin...
Rin lo besó apasionadamente.
-Olvida eso...
-Preciosa...
…
N/A: Hola! Cómo estan? Aquí va en racha de suerte para ustedes!
Espero sus reviews!!
Besos
Mizuho
