Hola a todos nuevamente!* Disculpen la tardanza en que actualicé esta historia s:*no había tenido el tiempo suficiente, además de tener algunas complicaciones con la computadora… pero ya regresé, no pretendo dejar ninguno de mis fics a medias *:D Gracias a las personas que se toman su tiempo para leer esta historia Espero lo estén disfrutando… y que este capi les fascine ^^ Besos!*
Mss. H,O. Veela Ishikawa. ..*
*. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .[.¡Stripper Boy!.]. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .*
Capítulo 4: "Momentos y Sentimientos"
Cierto chico de cabello negro, se encontraba recostado en su cama, abrazando a una hermosa muchacha de cabellos dorados, quien yacía recostada en su pecho durmiendo completamente… los rayos de sol se colaban por la ventana de la habitación, mientras que el chico no perdía su vista de aquella hermosa mujer, la acariciaba, acariciaba su bello rostro, sus refinados cabellos y sus delgados brazos que se aferraban a él… posiblemente ella era la chica más divina que jamás allá visto, y no sólo refiriéndose a lo físico… era verdad que apenas si sabía su nombre, que apenas si había podido cruzar una cuantas palabras con ella, pero con tan sólo eso, Lili le había demostrado toda su belleza interior… ella tenía algo que la hacía tan especial y diferente a las demás, desde anoche la había deseado con todas sus ganas… y la pudo tener entre sus brazos… lo que aún no comprendía, era el hecho de que la rubia se entregara a él siendo virgen… es decir, estaba comprometida y nunca había tenido ningún contacto de ese tipo con su prometido, ¿Pero por qué? ¿Y por qué a él no se lo negó? No creía que hubiese estado tan ebria como para hacerlo… él sabía que no lo estaba, se sentía idiota, se sentía culpable por haber hecho tal cosa… sí, era verdad que cuando empezaba a trabajar ahí tuvo que hace mucho más que bailar para poder sostenerse económicamente, y era consiente que varias de esas ocasiones, algunas mujeres habían sido infieles a sus parejas con él, pero ésta vez había sido algo tan diferente… hacía tiempo que no hacía más que bailar para sus clientas, pero definitivamente con Lili no fue por negocio, ya que desde hacía ya vario tiempo, Jin no aceptaba tales ofertas… lo que significaba que ese era un "servicio" que él no tenía disponible. Tantas interrogantes rondaban por su cabeza, y por dentro, quería poder seguir viendo a la ojiazul, esa niña le había encantado, lo había hechizado y envuelto con tanta facilidad… tenía que pensar o más bien hablar con ella, pedirle disculpas, lo que sea… pero tampoco podía despertarla o más bien, no quería… lucía como un mismísimo ángel ahí recostada en su pecho, y en ese preciso momento pudo oír un sonido proveniente de su estómago, ¡Tenía hambre!... y con razón, habían pasado ya bastantes horas desde su última comida, y tampoco dudaba que cuando Lili despertara tendría la misma necesidad y ¿Qué le daría? Ahora que lo recordaba, la comida que tenía no era suficiente para dos personas, después de todo él vivía sólo, completamente sólo. El pelinegro optó por hacer cuidadosamente a un lado a la hermosa rubia, para levantarse, tomar una ducha a la velocidad de la luz y salir a comprar algo para el desayuno… -"¿Qué le gustará?"- Se preguntaba el pelinegro… era obvio que no lo supiera, o que no tuviera ni la más remota idea, es decir… ¿Y qué tal si era alérgica al huevo? ¿O qué tal si era intolerante a la lactosa? ¡Demonios! El chico se comenzaba a intrigar… sin embargo debía comprar algo y aún no estaba dispuesto a despertar a Lili sólo para preguntarle tales sandeces.
Aún con su duda en la cabeza, Jin se puso su ropa de calle… y se dignaba a salir de la habitación no sin antes echar un último vistazo a la bella joven que se encontraba atrapada en los brazos de Morfeo y sonreír… ¡En verdad era preciosa! No podía dejar de pensar en lo afortunado que era su "prometido"… aunque tal vez ni tanto, puesto que por muy fuerte que se oyera… la chica le había sido infiel. El pelinegro sacudió un poco la cabeza tratando de alejar todos aquellos pensamientos y concentrarse en lo que iba a hacer y comprar… salió de la habitación y de aquél departamento poniendo el seguro para que nadie entrase a lugar, e inmediatamente se dirigió al Supermercado más cercano.
Alrededor de unos 15 minutos después, los lindos y brillantes ojos azules de Lili comenzaron a abrirse lentamente, los talló con delicadeza, para después… ¡Asustarse y asombrarse!... ¿Cómo lo pudo haber olvidado? Definitivamente, no estaba nada tranquila… ¿Cómo pudo hacer tal cosa?, ¿Cómo fue que sucedió? No es que no lo recordara… si no más bien, el hecho de ¿Cómo pudo caer ante ese chico con tanta facilidad? ¡Sí! Era guapo, no la negaba… Ok MUY guapo… ¡O más bien exageradamente guapo! Pero ese no era motivo para haberle sido infiel a Hwoarang… ¡Ella lo amaba! Pero si lo amara… no se hubiera dejado llevar por aquél chico de nombre Jin… ¡Diablos! ¿Ahora qué haría? Había perdido la virginidad que tanto se había resguardado por temor… ¿Pero por qué con Jin no tuvo miedo? Ahora que lo pensaba, era muy extraño que con un completo desconocido se haya sentido con tanta confianza y tan protegida para hacerlo… y lo peor de todo, es que no se arrepentía… le había gustado como no creyó que fuese posible… El pelinegro le gustaba, y le gustaba mucho… ¿Pero qué debía hacer? ¿Contárselo a su prometido? Era obvio que su futuro matrimonio no vería la luz del día… y aunque realmente eso era lo que quería, no buscaba herir al pelirrojo… ya no estaba segura de amarlo, pero de que lo quería… ESO no lo dudaba. Y en cuanto a ella, se sentía sucia… se sentía como una cualquiera… como una tonta, era obvio que el chico sólo hacía su trabajo y que claramente no le importaría en lo más mínimo su vida, a pesar de haber sido amable con ella la noche anterior, no significaba nada… absolutamente NADA. Fue hasta entonces, que la ojiazul pudo percatarse de que estaba sola en aquella habitación… él no estaba, o al menos no allí… se levantó en dirección a la puerta para abrirla y encontrarse con nadie… así era, el departamento estaba completamente sólo, a excepción por ella, ¿Pero a dónde había ido? Era obvio que no tenía ni una pizca de interés en ella… y no lo culpaba, aún así… regresó a aquella cómoda cama sin poder dejar de preguntarse y hundirse en sus pensamientos.
Tantas preguntas inundaban su cabeza, provocando que las lágrimas se acumularan en sus ojos haciéndola llorar por completo… ahí estaba, sentada en aquella cama que hasta ayer era desconocida, con las manos en su pálido rostro dejando salir todas y cada una de sus lágrimas… Sentía la enorme necesidad de darse una buena ducha para quitarse esa extraña sensación, ya no se sentía ella… porque después de todo Lili Rochefort NUNCA había sido infiel. No le importó que esa no fuera su casa, ya lo había decidido, se bañaría rápido, se vestiría y dejaría su pago correspondiente por aquél "servicio" en la mesita al costado de la cama… y así lo hizo, tomó la regadera del baño de la habitación auto-prestada y se duchó a una velocidad bastante considerable, por supuesto, aún con lágrimas en los ojos, las cuales se perdían con la tibia agua que emanaba de la regadera y se expandía por todo su bien formado cuerpo… y al salir se vistió, evidentemente con los mismos trapos de ayer… tendió la cama, en modo de "agradecimiento" por su "hospitalidad" y se dignó a irse no sin antes dejar cierta cantidad de dinero en aquella mesita de la habitación, fue entonces que la chica miró a su alrededor, notando por primera vez la belleza del lugar y quedó sorprendida al ver que a pesar de ser el departamento de un hombre, no había cosa que estuviera sucia o fuera de su lugar... sin embargo Lili trató de restarle importancia… tenía que salir de allí lo más pronto posible… pero para sorpresa de ella…
¡Esto es… Brillante!- Dijo para sí Lili en modo de sarcasmo al tratar de dar vuelta a la perilla de la puerta principal, percatándose de que estaba cerrada con llave. ¿Sería posible que el chico la fuera a secuestrar? ¿Tardaría en llegar? ¿A dónde diablos se tuvo que ir? ¿O por qué mierda no le avisó aunque fuese con un mentado papel cómo en las películas? Sea como fuere… no tenía otra cosa qué hacer más que esperar, y ella que ya se quería ir de ahí para que no se le cayera la cara de vergüenza al verlo una vez más… -"Ni modo Lili, tendrás que esperarlo"- Se dijo la rubia no con mucha alegría… así que optó por regresar a aquella habitación y sentarse en la tan suave cama, cuando el sonido de su teléfono celular le llamó la atención… ¡Genial! Se le estaba acabando la pila y apenas si pudo percatarse: 8 mensajes de texto y 17 llamadas perdidas… ¿De quién? No lo supo, ya que al estúpido teléfono se le ocurrió dar sus últimas en ese momento apagándose en su totalidad, ¿Y ahora qué haría ahí sola? ¿Hacerse tonta nada más? Al parecer, así era… Lili tumbó su cuerpo una vez más sobre aquella cama dejando salir un fuerte suspiro… y pronto pudo oler una fragancia deliciosa y masculina… era de Jin, no cabía duda, ella reconocía ese aroma… y en verdad era un olor riquísimo, lo que le hizo recordar la noche anterior sintiendo un revoloteo en su estómago… -"Fue… fue, fantástico"- Pensó ella para después sacudir su cabeza… ¿Pero qué tonterías pensaba? No fue nada ético haberlo hecho… Una vez más, Lili estaba por hundirse en sus pensamientos… cuando oyó la puerta principal abrirse y cerrarse…
¡Bendito sea el señor! Aparentemente el niño bonito había vuelto a casa… ahora sí, a irse… La ojiazul no dudó ni un segundo en salir de aquella habitación para encontrarse con el guapito ese que traía… ¿Bolsas?
-¿Qué es lo que haces?- Preguntó ella con curiosidad mientras se quedaba parada sin mover un dedo.
-¡Ahh! Ya te despertaste. Fui a comprar algo para el desayuno, ¿Dormiste bien?- Contestaba él percatándose de la presencia de la rubia y colocando las bolsas en la barra de la cocina.
-… S-sí. ¿Sólo… fuiste a eso?-
-Pues, sí… ¿Por qué?-
-No, no… por nada. ¡Tengo que irme!- Soltó de golpe la rubia mientras caminaba hacia aquella puerta –Gracias por… la hospitalidad. Tomé tu ducha prestada, espero que no te moleste y… dejé dinero en tu habitación por, por… tu servicio… ¡Adiós!- Lili se encontraba dispuesta a girar aquella perilla y salir corriendo de allí, pero fue detenida cuando Jin la tomó del brazo…
-¿Servicio?- Preguntó él confuso.
-S-sí, lo de anoche… ¿No fue un servicio?- Preguntó ella deduciendo cuál sería la respuesta, ¡Pues claro que tenía que serlo! Ya que desafortunadamente no lo creía muy "puro" en ese sentido. Pero él… ¿Cómo le diría que no fue un "servicio"? Pero para nada… sí, fue verdad que ella tomó la iniciativa… pero eso no significaba que él no ansiara hacerlo…
-¡Desde luego que no!- Decía el pelinegro desconcertado. De manera que ella creía que lo hizo por dinero, cuando en realidad ella le gustaba muchísimo ¿Pero cómo demostrárselo? Aunque… un segundo, ¡Carajo! ¿Cómo lo olvidó? No podría demostrarle NADA a la chica… ¡Estaba comprometida con un demonio! –Escucha solo… quédate a desayunar, no compré todo esto por nada- Continuó Jin mientras señalaba las bolsas que había dejado en la barra de la cocina.
-No tenías por qué molestarte-
-No has probado bocado en horas, ayer en la fiesta solo ingeriste alcohol y botanas… bueno, y un panqué con leche. Pero eso no es comer- Decía el chico en tono de preocupación tomándola aún del brazo y sin apartar su vista de ella. Por algún motivo, a Lili no le desagradaba en lo absoluto que se preocupara tanto por ella, y no es que no se quisiera quedar… es sólo que tenía miedo, miedo de volver a caer ante esos ojos café.
-… Está bien, pero… después me iré a casa ¿De acuerdo?- Lili se sentía tentada ante aquél chico, ¿Qué estaba haciendo? Ella bien lo dijo, podría ser un secuestrador… un ladrón, ¿Entonces por qué le dijo que sí? No decía que aquél "detalle" no hubiese sido lindo… es decir, ¿Pretendía hacerle el desayuno o algo parecido? Lo que quería decir que lo que creía de él no era del todo cierto… se podría decir que sí, le interesaba, aunque sea un poco su vida… y verlo ahí parado frente a ella, sus ojos y la forma de su cabello… -"Tonta Lili… deja de verlo"- Se dijo a sí misma a la vez que apartaba su mirada del chico.
-No te preocupes, yo haré el desayuno… tú eres mi invitada, puedes ver la tele mientras termino- Comentó Jin amablemente mientras prendía aquella televisión de plasma para después dirigirse nuevamente a la cocina. Ella sólo miró cada uno de sus movimientos… no le parecía justo no ayudar… por lo que lo imitó yendo hasta dicho lugar…
-¿Qué es todo esto?- Preguntó la rubia muy curiosa mientras el pelinegro sacaba los ingredientes.
-Arroz, miso, dashi, tofu, pescado, tostadas y bacon- Contestaba él sin interrumpir lo que hacía.
-Y… ¿Eso qué quiere decir?- Preguntó la chica una vez más con una sonrisa, la cual no pasó desapercibida por el chico, quién no dudó en corresponderle dicho gesto.
-El miso es pasta… el dashi es caldo de pescado y el bacon es el tocino- Explicó Jin.
-¿Harás comida japonesa?-
-Sí… por eso no creo que puedas ayudar mucho-
-No, pero… puedes enseñarme- Lili se acercó a Jin perdiéndose nuevamente en los profundos ojos de él.
-Está bien… yo te diré qué hacer-
Ambos sonrieron, y poco a poco Jin iba explicando a la rubia lo que debían de preparar… Pero en otra parte de la ciudad, no todo iba tan bien, Asuka se encontraba tendida en su cama aún con la ropa puesta… y para desgracia de ella, el timbre de la puerta de su casa tenía que sonar… lo peor de todo, es que aparentemente era alguien desesperado o con prisa, ya que tocó el mentado trasto cientos de veces, por lo que la castaña se levantó con dificultad de su muy preciada cama, con un horrible dolor de cabeza, medio desmaquillada y con un nido de pájaros como cabello… aún así, caminó lo más rápido que le dieron sus piernas y abrió la puerta, para encontrarse con…
-¡¿Dónde está?- Entró gritando cierto pelirrojo.
-¿Dónde está quién?- Preguntaba Asuka entre bostezo y bostezo… sin mencionar que barría las palabras.
-¿Cómo que quién?... ¡Lili! ¿Dónde está?- Preguntó una vez más el chico con desesperación mientras tomaba a la amiga de su prometida por los hombros zarandeándola.
-¡Ahh! Lili…- Era verdad… ahora que lo pensaba, no recordaba nada desde aquél lugar en qué el stripper que contrataron las encaminó. Lo curioso era, que Christie si estaba ahí… pero Lili… ¿Dónde se habría metido? ¿Qué le diría? Si no contestaba pronto, seguro que la fulminaría con la mirada… -¿No está en su casa?- -"¡Idiota Asuka!"- Pensó ella… ¿Y si no se encontraba ahí? Que era lo más obvio, al ver que tenía al prometido de su amiga en la puerta de su casa… tendría que pensar en algo, ¡Y RÁPIDO!
-¿Crees que no la busqué allí? Fue el primer lugar al que fui, pero ninguno de sus empleados la ha visto, y tampoco estaba en su habitación… ¡No me digas qué tampoco está contigo!- Continuaba gritando el chico con desesperación… es decir, le había mandado mensajes y había hecho llamadas a su celular sin éxito alguno… y ahora resultaba que ni sus mismas amigas sabían dónde estaba… ¡Era demasiado! Tenía que encontrarla… pero, ¿Y si algo malo le había pasado?
-¡Tranquilízate Hwo! Escucha… si te pregunté si estaba en su casa, fue porque hace unas horas me dijo que saldría. Por eso supuse que se iría a su casa… pero ten calma, durmió aquí, seguramente sólo fue a dar una vuelta, no debe de tardar- Trató de tranquilizarlo la castaña… claramente saliendo victoriosa… Mintió, pero después de todo, no sabía si en verdad su amiga estaba perdida o tenía que encubrirla por algo, más aún, sabiendo lo que ésta le contó en su última "charla privada".
-… Está bien, ¿Me podrías avisar cuando llegue?- Dijo el pelirrojo con un semblante más tranquilo.
-¡Claro! Si ella viene para acá… serás el primero en saberlo-
-Gracias…- Acto seguido, Hwoarang dio media vuelta y se fue de allí a paso apresurado y con un gesto de pocos amigos, Asuka supuso que era precisamente por no haber conseguido o encontrado lo que o a quien buscaba.
-¿Qué pasa?- Preguntó Christie quién apenas se levantaba del sofá en el que había dormido tan placenteramente mientras que Asuka la veía divertida… ¡Vaya, por lo menos no se dio cuenta! Pero ahora se preguntaba… ¿Dónde estaría su rubia amiga? Cuando la vea… estaba segura que tendrían una charla de chicas… una muy larga charla de chicas.
Sin embargo, nuevamente en cierto departamento de la ciudad, Jin y Lili reían mientras terminaban de preparar el delicioso desayuno… ¡Dios! ¿Quién iba a pensar que un stripper fuese tan dulce y carismático? En realidad, Lili antes creía que podrían ser personas tan cabezas huecas como las modelos o chicas adineradas con las cuales solía codearse por su alto nivel económico… ahora sabía cuán equivocada estaba, ya que Jin era un chico bastante animado, o al menos eso aparentaba, ya que la rubia no pudo evitar recordar la noche anterior en aquél lugar casi vacío y su extraño semblante triste, pero ¿Cómo preguntarle? Es decir, no tenían tanta "confianza" para hacerlo… ¿O sí? Bueno, sí… compartieron una noche juntos pero… ¡Diablos! ¡Tenía que saber!...
-Oye… Jin-
-Sí, dime…- Contestó curioso con una sonrisa.
-No quiero que creas que soy una entrometida pero… ¿Eres… feliz?- Preguntaba insegura la ojiazul, y se sintió peor al notar como aquella perfecta sonrisa en ese perfecto rostro masculino se esfumaba.
-Esa es… una, buena pregunta-
-¡Lo siento! No debí preguntar... ¿Ya no falta nada? ¡Muero de hambre!- Cambió el tema drásticamente Lili… se odiaba tanto por haber hecho desaparecer aquella seductora sonrisa…
-¡Así, es! Ya está todo listo- Respondió el pelinegro terminando de acomodar los platillos en la barra de la cocina. –Espero que te guste Lili- Sonrió nuevamente el chico… ¡María purísima! ¿Es que acaso no podía tener una sonrisa normal? De esas que no provocan. La rubia no entendía el por qué… pero estaba disfrutando cada momento a su lado… olvidando lo que realmente era su vida… una chica comprometida.
Ambos se sentaron en los banquillos en frente de la barra para empezar a saborear el delicioso desayuno, y Lili, no es que conociera mucho de comida japonesa… ¡Pero vaya que estaba delicioso!...
-¡Por Dios! ¡Esto está riquísimo!- Exclamó la ojiazul saboreando cada bocado que se echaba a la boca haciendo sonreír aún más a Jin... ¡Era tan bella! Y no sólo eso… era una mujer con tanta alegría y sensibilidad… Aunque, un momento… ¿Alegría? ¿Entonces por qué se soltó a llorar la noche anterior diciendo que no quería volver a su casa? ¡Qué idiota! ¿Cómo no le contestó su pregunta? ¿Cómo no insistió sobre el tema? Así hubiese podido saber más de ella… acercarse a ella, después de todo sabía que aunque la chica le gustase… no podría ir más allá de una amistad… pero venga, con eso se conformaba con tal de tenerla cerca… de oír su melodiosa voz…
-Qué bueno que te guste…- Fue lo único que se le ocurrió decir.
-En realidad… nunca había probado nada de esto. Normalmente suelo comer comida francesa-
-¿Eres de Francia?-
-Mónaco…- Contestó ella alegre y orgullosa.
-Ahh… ahora entiendo-
Ambos comían y se degustaban con el delicioso desayuno japonés hecho por ellos mismos, Lili tenía que aceptarlo… hacía mucho que no se sentía de esa manera tan… ¿Contenta? ¡No! ¡No! No podía caer ante él… -"Mantén la cabeza consiente Lili… estás comprometida ¿Recuerdas?"- Tenía que salir de allí lo más pronto posible antes de que cometiera otra estupidez como la de anoche… así que después de desayunar… ¡Ahora sí! Saldría corriendo de ahí… y así lo haría, no sin antes hacer nuevamente un intento fallido por lavar los trastes, obteniendo como respuesta a misma que la noche anterior…
-Ahí déjalos… yo los lavaré-
-… ¿Seguro?-
-Sabes que sí… Anda, te llevo a tu casa- Contestó él amablemente.
-¡NO!- Definitivamente era una linda acción la del chico… en verdad no entendía por qué se preocupaba tanto por ella… tal vez se sentía culpable o algo así respecto a su virginidad… quién sabe… aún así, Lili ya no podía darse la libertad de pasar tiempo con Jin… insistía en que era poco ético, aunque hasta ahora no lo hubiese demostrado del todo… y por mucho que el chico le llamara la atención y le inspirara curiosidad, incluso a pesar de ser el hombre a quien extrañamente entregó su pureza… no debería saber quién es… no debería saber que ella era una Rochefort, y mucho menos saber dónde vivía… así era, desgraciadamente para ella… debería olvidarse de aquél chico… y por ende, de aquellos momentos… -Es decir… prefiero irme yo sola… ya te he causado muchas molestias- Inmediatamente la rubia dio media vuelta para abrir la puerta… ¡Vamos, tenía que salir de ahí, podía hacerlo!
-… No… ¡No te vayas!- Inmediatamente el pelinegro la tomó del brazo y la jaló hacia su cuerpo, ésta vez le había tocado a él tomar esa iniciativa… aunque claro, esta vez aún no perdía la cabeza… y no pretendía hacerle algo más que un simple abrazo… esperanzado de no caer en la gula y la tentación de tenerla tan cerca…
Mientras que dentro de la cabeza de ella, comenzaba una batalla constante entre sus pensamientos y sus deseos… -"Ten algo claro Lili… ¡Jin está prohibido para ti!"- Se repetía una, dos y cientos de veces, por lo que con mucha fuerza de voluntad… pudo apartarse y zafarse de aquél agradable agarre… -Por favor Jin… tengo que volver a casa, tú mismo lo dijiste anoche… mi padre debe de estar preocupado-
-… ¿Cuándo te volveré a ver?- Preguntó esperanzado mientras la chica se quedaba pensando…
-… Nunca- Inmediatamente la rubia giró aquella perilla para salir a paso apresurado dejando a Jin completamente inmóvil por su contestación. Era algo que ya había esperado, ¿Entonces por qué le sorpendió tanto? Por un momento pensó en ir detrás de ella, pero otra parte de él le decía que la dejara ir… y así lo hizo, de alguna manera el chico sabía que tendría que olvidarla… sólo miraba aquél pasillo por donde Lili se habìa retirado…
La rubia tomó un taxi con prisa, definitivamente no contaría nada de lo ocurrido a su prometido, pero si a su mejor amiga… Asuka, era la única persona a la cuál podía confesarle absolutamente todo… y no es que Christie no fuera su amiga también, simplemente uno sabe qué cosas contar y a quién, por lo que, sin pensarlo más, Lili se dirigió a la casa de su castaña amiga… no tardó más de 3O minutos en llegar, postrarse en frente de la puerta y tocar el timbre… Gracias a Dios, abriò Asuka…
-¿Lili?- La miraba sorprendida la chica mientras la rubia se avalanzaba para abrazarla… -¿Dónde estabas?- Preguntó nuevamente en manera de susurro.
-¿Quién es Asuka?- Gritó Christie desde la cocina.
-Es… ¡La vecina! No tardo Chris… saldré un momento- Gritó la castaña para después volver a hablar en susurro a la ojiazul –Vamos… salgamos un momento-
Ambas chicas se dirigieron a un parque a unas cuantas cuadras de su casa, tenían que charlar… MUY seriamente…
-¿Dónde estabas Lili? Hwoarang vino a buscarte en la mañana, desde entonces vi que no estabas y me preocupe… Es que, ¡Rayos! No recuerdo casi nada… ¿A dónde fuiste?-
-¿Hwoarang vino a buscarme?- Preguntó la rubia con desgano… no era algo que le hubiese alegrado escuchar, ya no podía dejar de preguntarse ¿Qué diablos le pasaba?... Estaba en un problema… un muy GRAN problema…
-Así es… estaba histérico-
-Lo siento mucho Suka, lo que pasa es… bueno yo…-
-Lili, sabes que puedes contarme lo que sea… sé que algo no anda bien y no por nada soy tu amiga- Animaba Asuka mientras ambas amigas se sentaban en una de las bancas de aquél parque.
-Es que… bueno, por si no lo recuerdas… no, no dormí con ustedes-
-¿Qué? ¿Hablas en serio? ¿Pues entonces en dónde?-
-Sí, es en serio… lo que pasó fue que…-
-¡Lili habla ya! Me tienes muy intrigada-
-… ¿Recuerdas al chico que… contrataron para la despedida?-
-Sí… ¡Por Dios Lili no me digas que…!-
-Sí… yo… dormí con él Asuka- Continuó la chica avergonzada.
-Pero… ¿Cómo?-
-En la Discoteca… ustedes estaban sentadas y yo… yo me acerqué a charlar con él… cuando volteé ustedes ya no estaban-
-¿De verdad hicimos eso? ¿Te dejamos?- Preguntaba la castaña sorprendida.
-¡Sí!-
-Pero… ¡Oye! ¿Tú qué hacías charlando con el stripper?-
-P-pues… no lo sé… me dio, curiosidad-
-Ajá…-
-¡Es verdad!-
-Sí bueno, si te dio "curiosidad" fue por algo… ¿Luego qué pasó?-
-Él me ofreció llevarme a casa… pero, yo me negué-
-¿Por qué hiciste tal cosa?-
-Asuka… No sabes el tormento que vivo día tras día sabiendo que me voy a casar-
-Creo que deberías hablar con Hwoarang-
-¡No!... Ahora más que nunca me siento con menos valor-
-Lili… ¿Qué fue lo qué pasó entre tú y aquél chico?-
-… Caí… caí en la enorme tentación, yo, no sé cómo pasó… sólo sé dio… pero lo peor… es que una parte de mí no se arrepiente de haberlo hecho-
-¿Tentación? ¿Quieres decir que hicieron…? ¡Ya sabes!-
-Sí-
-Pero… tú eras virgen Lili…- Asuka no podía creer lo que sus oídos escuchaban… le parecía casi imposible que la dulce e "inocente" Lili Rochefort haya ido a perder su "pureza" con un completo desconocido.
-¡Lo era! Por favor Asuka, no pienses mal de mí es sólo que… no sé… sentí una enorme conexión entre los dos… me sentí tan confiada… ¡Ay no sé!-
-… ¿Te gustó mucho ese chico verdad?- Decía Asuka con una media sonrisa… estaba de acuerdo que tal vez lo que su amiga hizo no estaba bien, pero también sabía que su "felicidad" con su novio había desaparecido como por arte de magia… y a Asuka, nadie le quitaba de la cabeza que su rubia amiga nunca estuvo enamorada de Hwoarang, porque después de todo ¿Qué persona que ama de verdad deja de amar por un compromiso matrimonial? Ninguna persona y ella, como su amiga la apoyaría… y la regañaría cuando fuese necesario…
-Creo… creo que me gusta más de lo que creí. Pero Asuka, es algo estúpido… la manera en que me dejé llevar… No tiene sentido-
-Lili… es verdad… tal vez no fue muy inteligente, pero dime… ¿Qué más sucedió?-
-En la mañana desperté y él no estaba… me duché y me vestí, me sentía rara… iba a irme de su casa pero, cerró la puerta con llave…-
-¿Y a dónde fue?-
-… A mí me sorprendió, no lo sé… fue algo tan, dulce- La mirada azul de Lili se empezaba a perder entre las flores y la vegetación de aquél lugar… mientras sus pensamientos se desviaban recordando esa misma mañana… aquél desayuno, todo.
-¿Qué hizo?- Preguntó curiosa la castaña al notar la acción de su compañera a lo que ella sonrió.
-Fue a comprar cosas para hacer el desayuno… él lo iba a hacer…-
-¿Enserio? ¡Wow! Eso sólo se ve en pocos chicos-
-En realidad fue muy hospitalario…-
-Se oye lindo… pero, ten mucho cuidado Lili…-
-No te preocupes Asuka… No lo volveré a ver-
-¿Nunca? ¿Estás segura?-
-… Sí-
-Escucha amiga, en verdad creo que debes hablar con Hwoarang… no es justo para él que lo ilusiones de esa manera… mientras, tú… tienes los ojos puestos en alguien más-
-Por supuesto que jamás voy a estar con Jin… lo que pasó con él no significa nada… ni si quiera sé si le guste… recuerda que eso es parte de su trabajo Asuka-
-En eso tienes razón… pero aún insisto en que hables con Hwo-
-No sé… tal vez sólo estoy confundida yo… tengo que pensar muy bien cada cosa-
-Muy bien… como tú quieras Lil… ya sabes que por cualquier cosa… aquí estaré contigo- Acto seguido… las dos amigas se dieron un gran y fuerte abrazo… aún había muchas cosas que arreglar… pero poco a poco la rubia iría pensando las cosas para después actuar… por ahora, ambas tenían que volver al departamento de Asuka… ya que si no, Christie podría empezar a sospechar o especular cosas… y eso, no era algo que buscaran.
Las semanas pasaron bastante lentas para la chica Rochefort, una, dos y tres semanas pasaron y no podía dejar de pensar al pelinegro… ¿Qué le había hecho? En tres semanas no había hecho más que luchar contra su voluntad y no ir directo a buscarlo, sabía dónde trabajaba… sabía dónde vivía… pero podría verse mal el hecho de ir tras de el chico… -"¿Qué hare? ¿Qué haré?"- Se repetía vez tras vez… No aprobaba el hecho de ir a buscarlo… pero de alguna forma ¿Lo extrañaba? Esas semanas no habían sido más que una terrible agonía, pensando en un chico que no era su prometido, y precisamente tratando de evadir al susodicho futuro marido… ni si quiera se había puesto a pensar en si lo había notado o no… ella sólo quería estar con alguien en ese momento…
-Sé que me odiaré por esto- Se dijo a sí misma la rubia mientras se encontraba sentada en el borde de su cama para después levantarse y salir de su lujosa mansión apresuradamente… Hizo caso omiso a las preguntas de las amas de casa, e incluso a Sebastián sólo le dijo que tenía el día libre… No podía llevar a nadie más consigo, nadie podía saberlo… así que tomó un taxi el cual la llevó a cierta Discoteca… la cual nunca creyó que siendo tan temprano estuviese abierta, más no le importó, ella necesitaba hablar con él, se adentró en el lugar notando la escasa gente por la hora y los chicos y chicas que trabajaban allí… pero no, no había ni rastro de la persona que ella buscaba, por lo que pensó en ir a su departamento… hasta que se le ocurrió preguntar a un chico antes de irse…
-Disculpe… ¿Está Jin por aquí?-
-¿Jin?... No, pero… yo puedo hacer un trabajo mucho mejor que él- Contestó el chico insinuativa y descaradamente.
-¿Lili?- Se oyó detrás de ella esa voz masculina que tanto había extrañado, y su reacción tan obvia fue voltear a admirar ese rostro y cuerpo perfectos -¡Lárgate de aquí!- Corrió al otro chico mientras que éste lo miraba con rostro de ira.
-¿Quién es?- Preguntó ella.
-Se llama Zizou, la única persona con la que no tengo una buena relación aquí-
-Qué tipo tan desagradable-
-Lo es, pero… ¿Qué haces aquí Lili? Creí que habías dicho que jamás nos volveríamos a ver-
-Sí, lo dije… pero yo… necesitaba hablar contigo…- Contestó ella cabizbaja.
Nuevamente ella se preguntó ¿Qué demonios hacía allí? Cuando debería de estar con los dichosos planes de su boda… ¿Por qué el chico había influido tanto en ella? Es verdad que no lo conocía pero para nada… pero eso tenía solución, ¡Sí! Lili se había propuesto descubrir más de él… Jin tenía ese algo que le causaba curiosidad, y así era… se había aferrado a saber más, sin importarle su futuro matrimonio… incluso a pesar de saber que estar cerca de él podría llevarle feas consecuencias… ¡Tomaría el riesgo!
Fin…*
Jajá Ok no… fin del capítulo *xD la verdad es que aún queda bastante que desglosar en esta historia… me pareció un capítulo medio corto y sin chiste, pero necesario D:* Lili duda de sus sentimientos, aunque Ok, eso no es nada nuevo *xD ¿De qué quiere hablar Lili? ¿Por qué no se lo podía quitar de la cabeza? Bueno… pues todo eso se verá en el capítulo siguiente *:D
Nuevamente pido disculpas si me tardo en actualizar, como he dicho desde el inicio del fic, tengo otro que escribir y debo alternar capítulos… Muchas gracias a:
X0cuppeyCakey0X: Gracias por tu R&R… me da gusto que sigas este ridículo fic Jajá… y por supuesto qué bueno que creas que hice bien el lemmon *:$ Y una cosita… no es necesario que uses un traductor en tus Reviews linda, escríbelos en inglés que yo bien los podré entender y será para tu comodidad *:D Un beso!*
Y Dios Bendiga a todos los que se toman su tiempo para leer y seguir esta historia * Muchos saludos a todos… y espero se animen a dejar sus comentarios que todos son bien recibidos *:D
Espero actualizar aproximadamente en 2 semanas… que como ya dije, no dejaré a medias ninguno de mis fics *:D
Espero sus bellísimos Reviews…!*
Un beso y nuevamente que Dios los Bendiga!*
Mss. H,O. Veela Ishikawa. ..*
