Hola mis amados lectores escribo este lunes sabiendo que no podré ir al internet mañana por esas manifestaciones. Diablos. Aun así escribo porque si no escribo se me junta el trabajo.
Ahora como siempre respondo reviews al final del capítulo y los invito a dejarme un review, y leer mis demás trabajos
Disfrútenlo
YYY
Capítulo 4. Little Kitten no huyas del destino.
Ichimatsu estaba totalmente asustado en su cueva. Hecho bola con sus ojos gatos enmarcados por el enojo. ¡Pensó que esas escorias ya no volverían por aquí! Incluso se había ido a vivir aún más lejos, en lo alto de la montaña para volverse más difícil de encontrar y la cosa rara esa lo había encontrado.
Porque una cosa que era ese tipo era raro. Un caballero bastante desaliñado con su armadura toda mallugada, parecía hojalata vieja. No pudo verlo de cerca, pero de verdad que es que no lo necesitaba. Seguramente sería igual de intimidante y con rostro maleado que la mayoría de esos horribles caballeros. Casi todos ellos sintiéndose con algún poder para intimidar. Sobre todo en nombre del reino, con miedo de cualquier cosa que consideren una amenaza. No escuchan razones y creen que algo que no conocen es amenazante porque no lo ven diferente. Solo hacen su trabajo pero sigue siendo una patada tratarlos. No quiere nada con ellos, no quiere nada con nadie, punto. No es como si odiara el reino o algo parecido, se podría decir que lo quiere ¿Por qué mas es que no se había ido aun? Pero seguía pensando que no quería enredarse con los caballeros.
─ ¿Qué es lo que el reino podría querer con una escoria excluida como yo?
Tras esto se puso a limpiar los desastres que había hecho con su propia magia, le daba tranquilidad haber expulsado al intruso, si era inteligente no volvería.
Con lo que no cuenta nuestro pequeño amiguito es que Karamatsu es terriblemente insistente, jamás permitiría que algo como la renuencia del mago fueran un problema para cumplir con su cometido. Así que pese a lo maltrecho que estaba decidió regresar aunque claro, conociéndolo el pobre se perdió un poco antes de poder llegar a su destino. Habían pasado unas cuatro horas, dudaba de que el hechicero estuviera a la defensiva todavía. Así que con calma, dejo a su caballo afuera antes de entrar a la cueva del mago, que en esta ocasión estaba en la parte baja, rodeado de gatos. Cuando lo vio entrar este se levantó a la defensiva, brincó con la intensión de escapar, pero se lo impidió jalándolo del pie para devolverlo hacia abajo. El Chico de ojos morados se levantó dando arañazos mientras Karamatsu esquivaba. Tenía un aspecto felino agresivo, parecía a todas luces un gato enojado; incluso con los bigotes y los colmillos. Era bajito de estatura pero con reflejos impresionantes y con esa aura aterradora.
─Yo no vine aquí a pelear, escúchame. Vengo para una misión importante y…
El otro no escuchaba. Seguía mandándole zarpazos a diestra y siniestra.
─Escúchame.
─Nada de ti me interesa. ¿No entendiste que te fueras?
─Me subestimas si crees que me voy a rendir tan fácilmente.
Cuando comprendió estas palabras, Ichimatsu saco su báculo; listo para hacer un hechizo.
─Si no te vas me obligaras a usarlo.
─Solo escúchame.
Con esto, Ichimatsu repitió el mismo conjuro que había creado esa brea mágica. Karamatsu sabía que sería arrastrado lejos y probablemente ahora no podría regresar. Determinado, clavo con fuerza su hacha en el piso y se detuvo de ella con todas sus fuerzas. Ichimatsu se sorprendió al ver la fuerza y testarudez de ese hombre. Al cual, en el proceso se le callo su casco. Ichimatsu pudo apreciar sus dulces y puros ojos. Jamás había visto unos ojos tan llenos de nobleza, bondad. Ojos azules claro, con la cara tierna y regordeta, lleno raspones, heridas y cicatrices. Cabello negro corto y lacio. Cuando sus miradas conectaron el de azul sonrió de tal forma que era la representación de la ternura en persona. Al mago le brinco el corazón como loco ¡Él no era amenazante como la mayoría de los caballeros del reino! Su distracción fue bien recibida por el otro, que comenzó a levantarse.
─Finalmente te detienes, my Little kitten.
¿Qué demonios había dicho el tipo ese? ¿Estaba loco? ¿De verdad había alguien así en la corte del rey? Era atractivo, pero un desastre de voz profunda y ojos amables. Cuando se levantó para acercarse lentamente a Ichimatsu algo se activó de nuevo en el mago, quien se sonrojo violentamente pues este tipo lo alteraba ¿Qué le pasaba con él?
─No te acerques…
En su nerviosismo, el mago iba a usar su báculo para golpear al otro, quien lo detuvo. Quedaron frente a frente y sus miradas hicieron conexión. Karamatsu finalmente pudo ver mejor al dulce muchacho, que era más o menos de su edad. Tenía un rostro ligeramente más fino que el suyo, en las mejillas tenía tres bigotes en cada una, un gorro morado obscuro en forma de orejas de gato que tenía un par de borlitas colgando a cada lado, su ropa le daba un aspecto rechoncho, y tenía en lugar de pies unas patitas de gato.
/Ahora entiendo porque es tan sigiloso, sus patitas le facilitan pasar desapercibido/ Lo más impresionante eran sus ojos: unos bellos ojos morados muy felinos. Parecía más un lindo gatito humanoide que un fiero y maligno hechicero.
Con una sonrisa sin poses y muy sincera, el del armadura se acercó al otro.
─My Little kitten, debo decir que eres la cosa más linda que he visto nunca.
Tras decir esto el pobre chico gato se crispo enterito y se sonrojo violentamente.
─ ¡¿C-como puedes decir cosas como esas tan a la ligera?!
El otro se comenzó a reír de forma dulcemente ilegal. Mientras lo veía reírse de esa forma el pobre maguito sentía que le faltaba el aire.
─Lo siento, es que you are beautiful.
─Eres doloroso. Cállate ya.
Entonces, ante todo pronóstico el más alto lo tomo de la mano, mientras ponía una expresión de seriedad tan sexy que era digna de ser recordada.
─Nuestro reino nos necesita, sweet kitty. Necesitas escucharme.
El tonto ese había dejado sin defensas y aturdido al mago quien finalmente, a regañadientes lo escuchó. No le gusto para nada lo que el caballero hacía en su cueva. ¡Todo el asunto era una completa locura! Un suicidio.
─Todo eso es imposible…
─No será imposible. Podemos hacerlo. Lo haremos. Juntos, salvaremos a nuestro reino.
─De seguro están equivocados. Yo soy una escoria humana, dudo mucho que pueda servir de algo. Deberías buscar a alguien más. Puedo echar todo a perder.
Tras esto el de morado agacho ligeramente la mirada, y el ojiazul le alzo el rostro tomándolo de la barbilla. Obligándolo a mirarlo.
─Yo entiendo tu miedo. Soy el desastre andante de la corte. Siempre se burlan de mí porque además de pobre soy torpe como pocos. Por eso tengo tantas cicatrices y mi armadura esta tan maltrecha. Además que tengo el peor sentido de la orientación que jamás ha existido. Pero nada de eso importa. Se me ha dado esta encomienda por primera vez confiando plenamente en mí y mis capacidades. Trabaje tan duro para esto que no puedo evitar estar emocionado, también tengo miedo pero sé que dejarme arrastrar por este no ayudara a salvar a nuestro reino. Así que no dudes tanto Little Kitten, no huyas del destino.
Tras estas palabras Ichimatsu se sintió desfallecer ¿Qué tan tontos crédulos podían ser si creerían que saldrían bien de esta? Mas verlo así, tan determinado. Diablos. Estaba loco pues jamás creyó que esto pasaría.
─Me he vuelto loco. Está bien, iré contigo.
Karamatsu estuvo a punto de abrazarlo, todo emocionado cuando el otro alzo sus manos para alejarlo.
─No me gusta que me toquen. No hagas eso. Tampoco me digas Little kitten. Mi nombre es Ichimatsu.
─ ¿Ichimatsu? Mucho gusto, yo soy Karamatsu.
Le extendió la mano al otro que solo lo miro fastidiado.
─Kusomatsu te queda mejor.
─Supongo que es mejor que el otro apodo que tengo en casa. Bueno, iniciamos la aventura mañana en la mañana. Ya es muy tarde para salir. Espero no haya problema con que pase la noche aquí.
─Nos vamos mañana en la mañana de acuerdo. Pero los extraños no duermen en mi casa. Te toca acampar afuera. Buenas noches.
─ Espera ¿qué?
Antes de poder reclamar, el mago ya lo había expulsado con un conjuro de nuevo.
─ Dije buenas noches ¡hasta mañana Kusomatsu!
Además de eso, había cerrado la entrada ahora con una piedra que atrajo ahí con magia. Karamatsu estaba frente de la casa, en el frio pasto. ¿Qué tipo de personalidad cambiante es esa? Fue adorable. Se comienza a reír sin poder evitarlo. El chico es todo un enredo pero al menos, ya tiene a su compañero en esta loca aventura.
YYY
En el próximo capítulo conoceremos un poco más a los enemigos Capitulo 5. Por envidia.
Agradezco a Be Kawaii De Son por su hermosos fanarts dedicados a este fic y a la semana del temible Karamatsu Rex. Si les interesa verlos todos pueden encontrarlos en Facebook, en mi página: Taty´s Otaku Project
Ojala les haya gustado tanto como a mí fue tan tierno! Bueno nos estamos leyendo en un par de semanas. Dejen un review por fis ¡Nos estamos leyendo! ¡Shao!
SombraLN: Ojala te haya gustado como lo convenció, este Kara es tan tiernoooo jajaja me mata. Qué bueno que fic te haya llamado lo suficiente la atención, además a mi igual me gustan esas parejas mucho por eso las uso mucho en mis fic jajaja Ojala hasta ahora el progreso te guste bastante un saludote.
Lizz972: qué bueno que pienses que va bien la trama y si con esto espero haber cubierto una ligera cuota de Karaichi en tu kokoro jajaja. Un saludote.
Be Kawaii de Son: Si es un tsundere lindo jajaja y Kara un desafortunado encantador jajaja que bueno te causa tanta gracia y espero la conti sea de tu agrado. Jajajaja si habrá más Osochoro para tu kokoro lo prometo jajajaja un saludoteeee. Te amo.
