Los personajes no me pertenecen, son creación de su autor Stephanie Meyer , la historia es basada en una película llamada Just like Heaven pero hecha a mi versión con los personajes de la autora de Twilight, se prohíbe la copia total y parcial de mi versión
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Cap 3: Esperando por amor
Edward pov:
15 de mayo, un día común y corriente, o eso amenazaba ser. Me levante sin ganas como siempre, mi vida transcurría así, de la casa al conservatorio, del conservatorio a la casa, solo los fines de semana cambiaban, ir a visitar a mis padres a Seattle, pero se habían vuelto tediosos cuando una chica llamada tanya comenzó a, literalmente, acosarme. Me perseguía a todos lados los fines de semana, iba a la tienda, allí estaba, salía con mis amigos, allí llegaba, por eso cambie de rutina y comencé a faltar a mis visitas a seattle, a esconderme de la acosadora Denali, pero había ya tenido problemas con un par de amigos, al parecer aquella chica los deslumbró, terminamos discutiendo y sin hablarnos con mis amigos, solo eran mis padres los que ahora iba a visitar, pero ellos me ahorraban las malas caras viniendo ellos a Los Ángeles a visitarme, total, mi casa era grande, si se podría decir que vengo de una familia muy bien situada económicamente, por eso podía darme ciertos lujos como, estudiar lo que me gusta sin miedo a quedar pobre (así dicen que es ser compositor, a menos que seas mundialmente famoso), tenia mi casa de 2 pisos, tenia 3 habitaciones, 4 baños (si, uno en cada pieza y uno común para las visitas que no se quedaban), cocina, sala de estar, comedor aparte, una sala de música/ biblioteca y lo mas hermoso, era el patio, con enormes árboles, me encantaba mi pequeño paraíso terrenal y privado.
Bueno, ya me e duchado y desayunado, ahora toca ir a clases.
Salí hacia mi garaje donde se encontraba mi regalón, mi auto, un volvo plateado, tan exquisito para mi, deben pensar que soy un tipo remilgoso, o hasta engreído, pero no, mi madre Esme y mi padre Carlile, siempre han intentado mantenerme lo mas humilde posible, además de caballeroso, muy enchapado a la antigua. Me subí y arranque el motor dirigiéndome al conservatorio.
Hola Edward, que tal amaneciste? – me saludo el portero, tan amable como siempre.
Pues muy bien y usted? – respondí el gesto con la misma amabilidad.
Pues la espalda me esta matando – se acaricio la espalda a la altura de los riñones – pero que se le puede esperar a un viejo de 67 años como yo.
Viejo?, nah, yo conozco a gente mayor que usted – dije guardando las llaves de mi auto en el bolsillo.
Edward! – voltee ante ese llamado mirando como una joven pequeña de pelo negro, piel pálida y dientes perfectos se acercaba a mi corriendo – buenos días! – dijo a mi lado casi sin aliento.
Buenos días Miriam, que tal amaneciste? – me reí al verla tan acalorada y respirando ruidosamente por la boca.
Pues, bien, aunque me dormí muy tarde por la composición de mañana, ya la terminaste? – me miro con sus ojos negros redondos.
Si, la termine antes de ayer – sabia que esta chica tenia sentimientos por mi, pero la verdad, solo la veía como una amiga, no quería, o mas bien, no encontraba a la chica que me quitara el aliento.
Pfff, tenia que ser el, súper edward! – se burlo de mi y tiro de mi brazo guiándonos dentro del conservatorio.
Adiós Cristian! – alcance a gritar alzando la diestra mientras era arrastrado.
Adiós edward, y buen día! – el portero alzo su mano agitándola en el aire.
Bueno Edward que me cuentas, no hemos podido conversar últimamente, es que acaso ya tienes novia? – me pregunto una ansiosa Miriam.
Pues no, ya sabes que no estoy interesado en alguna chica por ahora, solo, espero a que llegue la indicada – respondí entrando al auditorio musical, hoy teníamos examen.
Tal ves deberías dejar de buscar tan lejos y mirar algo mas de cerca – me miro, intentando leer mis pensamientos o mis facciones, aun ella tenia esperanzas de que lograra fijarme en ella.
Lo siento pero no encuentro lo que busco –me senté en la segunda fila frente al piano y Miriam a mi diestra.
Y que es lo que buscas, edward? – bajo la mirada sonrojada.
Busco… sentirme completo… - fue una respuesta ambigua si, pero eso era lo que sentía, no podía clasificar mis gustos en una chica si al final talvez sea mucho mas feliz con una chica que no cumpliera con los estándares preestablecidos por mi mente.
Buenos días alumnos – nuestra profesora ingreso al auditorio situándose frente a nosotros- como ya sabe hoy hay examen de la composición que ustedes hallan creado, para esto serán evaluado con esta pauta – mostró una hoja con varios puntos. Evaluare composición, postura, soltura y también serán evaluados por sus compañeros.
Seguramente saldré mediocremente de aquí – se rió por lo bajo Miriam mirando el piano.
Miriam Abbott serás la primera, se prepara marcus Bolt . la profesora miraba la lista mientras caminaba a un lugar vació de la primera fila sacando una hoja para anotar los puntos de Miriam, esta, se levanto algo nerviosa caminando directamente al piano sentándose con mucho cuidado, como si el piano la fuera a comer.
Señorita Abbott, nombre de su composición? – la profesora se acomodaba sus gafas mirando a Miriam que logro por fin tragar saliva nerviosamente.
Su nombre es Shadow rose – Miriam me miro, no se que quiso decir con esa mirada pero yo solo le sonreí alentándola, ella poso sus dedos en las teclas y luego de un suspiro profundo comenzó su tonada… era extraña… notas muy…no se como explicarlo, cerré mis ojos y me deje llevar por la melodía que cada vez se volvía mas deprimente pero con un toque de esperanza que salía a relucir muy rara vez pero que lograba no decaer.
La música se detuvo y abrí los ojos, Miriam aun seguía con sus ojos puestos en las teclas del piano, pasaron unos 5 segundos que parecieron eternos y el auditorio estallo en aplausos.
Excelente Miriam, una hermosa composición, te calificaré con un 9 porque falto un poquitito para que mejoraras, tu postura aun no la logras adecuar, pero todo lo demás perfecto – La profesora se inclino sobre su regazo para anotar la calificación – Marcus Bolt, su turno.
El aludido se levanto rápidamente, un joven pelinegro de tez morena, flaco y alto, le decían el mondadientes*, era solo ver lo delgado que era que sabrías porque le decían así.
Nombre de la composición, marcus? – la profesora se acomodo en la silla cruzando su pierna derecha sobre la izquierda.
Marcha Alegre – Hablo el "mondadientes" humano mientras se sentaba en el taburete del piano, se veía mas flaco al estar ante tan gran piano.
Comienza – le dio permiso la profesora mirando atentamente cada movimiento que se haría a continuación en las teclas del piano, a los pocos segundos comenzó una melodía de lo mas extraña, una marcha como las que tocaban en Inglaterra para las guerras pero muy rapidita y con tonos muy agudos, muy alegre, el nombre le iba de perillas.
Pasaron unos 4 minutos y la música seso, con unos cuantos aplausos de nuestra parte.
Muy bien Marcus, pero al igual que a la señorita Abbott, tu postura es mala, deja mucho que desear, pero con practica eso se arregla, un 8. Siguiente Edward Cullen.
Respire hondo para calmar los nervios y me levante caminando hacia el piano negro perfectamente lustrado.
Nombre de la composición señor Cullen? – la profesora anotaba en sus hojas.
Esperando por amor – me senté en el piano mirando sus teclas cerrando los ojos y rogando que aquella composición demostrara lo que sentía y que si cabía la posibilidad, que a la chica que estaba esperando, la escuchara en algún rincón del planeta.
Esta bien. Puede comenzar – me indico la profesora.
Suspire y descargue todo lo que sentía en aquellas teclas blancas y negras, ese era mi modo de expresarme, tal vez con palabras no era muy bueno y se que a veces las palabras no son suficientes, pero este, este era mi lenguaje, mi forma de expresión, mi salida a la realidad, mis deseos y sueños, la música era mi todo, no había nada mas que me llenara mas, tal ves el amor lo haría, pero aun no lo conocía, se que pensaran que estoy loco porque, después de todo no soy feo, dicen que soy bastante apuesto, pero no quiero estar con la primera que se me cruce, debe ser una chica que me llame la atención y que ame lo que yo amo, que me enseñe cosas nuevas, que me enseñe quien soy yo mismo, porque uno no puede verse a si mismo hasta que encuentra a su otra mitad. La melodía continuaba, me tenia hipnotizado, drogado, feliz, la melodía era algo melancólica, si, pero así me sentía, melancólico en la espera de que aquella chica especial aparezca en mi vida, en mi gris vida y la cambie a colores, aunque a veces esos colores sean oscuros, pero así es la vida no, si, mi melodía era mi vida, demostraba lo triste y vació sin ti, donde estarás?, pensaba justo cuando terminaba de tocar mi ultima tecla marcando el final, la sala permaneció en silencio hasta que un aplauso de mi profesora logro romperlo.
BRAVO CULLEN A ESO ME REFERIA, PASIÓN! – apenas se veían las manos de la profesora mientras aplaudía a velocidad casi imposible, su rostro estaba lleno de felicidad y enseguida comenzaron los aplausos de mis compañeros. Les ofrecí una sonrisa torcida y me levante del piano dirigiéndome nuevamente a mi silla.
Cullen tienes un 10, felicidades – la profesora volvía a su seriedad de siempre sentándose – el siguiente es León Carter.
Otro compañero de pelo rojizo, tez pálida y pecas camino hacia el piano.
Felicidades edward, estuvo maravilloso – Miriam me miraba con ilusión en su mirada, habrá pensado que se la dedicaba a ella.
Si, veras, estaba inspirado, aun no encuentro a una chica que despierte eso en mi – intente ser lo mas caballero posible, pero creo que aun así sonó muy frió, Miriam miro hacia el frente con una sonrisa que no llego a sus ojos y yo hice lo mismo pero, mi mente divagaba por otro lugar mientras león tocaba su composición.
Así paso las horas, un examen de 35 alumnos con distintas composiciones, salimos a eso de las 5 de la tarde ya que nos mandaron tarea aparte, jejeje, un día recopado, pero mi mente aun pensaba sobre como seria la chica que despertara amor en mi.
Vamos a ir a tomar a comer algo al centro comercial edward, vienes? – miriam y un grupo de 5 compañeros me invitaron.
No gracias, creo que saldré a caminar un poco a ver si encuentro algo de inspiración por las calles para la próxima composición.
Mm esta bien, cuídate, nos vemos mañana – miriam se alejo riendo con el grupo y yo me quede mirando el cielo.
Hoy lloverá, debería ir por un paraguas – camine fuera del conservatorio rumbo a un centro comercial ya que el conservatorio estaba en el centro no queda muy lejos un centro comercial.
Como había predicho, apenas llegue al centro comercial una fuerte lluvia irrumpió en la ciudad, logre alcanzar a llegar y comprar un buen paraguas y salir, caminar sin rumbo, por las calles, por los parques, pisando las posas de agua, venia como la ciudad iba oscureciendo a medida que caminaba, parecía que mis pasos tuvieran ese poder, el poder del tiempo, entre mas caminaba, más avanzaba el tiempo, si, eso escribiría, ese sentimiento escribiría en mi próxima composición.
Mientras pensaba esto iba acercándome a una esquina, y vi a una chica de pelo chocolate parada en esta, mirando el momento de cruzar, pero lo extraño era que por mucho que lloviera parecía que a ella no le importaba, camine hacia ella, sin ver quien era por que estaba de espaldas y la cubrí con mi paraguas.
No deberías estar aquí afuera con esta lluvia y sin un paraguas – le dije mientras ella se volteaba para mirarme, mi sorpresa fue enorme cuando sus ojos cafés se posaron sobre mis orbes verdes, mi corazón dio un fuerte salto amenazando que casi se me escapa, mi garganta se secó y no pude decir nada mas mientras mis ojos se agrandaban por su belleza, pareciendo que querían capturar al máximo la imagen de aquella joven.
Disculpa, donde estoy?, debería ir a la 8º calle, pero creo que me perdí, mis amigos me mataran si no llego.
Pues, estas muy lejos de ese lugar, si quieres te llevo, mi auto esta a unos minutos de aquí, creo… - mire hacia atrás, después de todo casi camine zigzagueando pero a 30 minutos del conservatorio.
No lo sé, ni siquiera se donde deje mi auto – la joven volteo mirando nuevamente nerviosa hacia todos lados dándose golpecitos en su cabeza.
Con esta lluvia no lo encontraras, solo encontrarías un resfriado, déjame te llevo a la calle que quieres, mañana puedes ir a la estación de policía y preguntar por tu vehiculo.
Si tienes razón, me llamo… me llamo…- sus ojos se abrieron como platos – por dios no recuerdo como me llamo!
Me asusté, aquel ángel parecía que iba a entrar en estado de shock por lo que me acerque a ella para darle calor – tranquila tal ves es el estrés, vamos acompáñame – la tome de la cintura y la guié hacia el conservatorio bajo mi paraguas, pero para mi extrañeza, ella no presentaba ningún signo de estar mojada, ni siquiera húmeda, no le tome mucha importancia, tal ves había salido recién de algún edificio, así que continúe el camino hacia el conservatorio de música, pensando en las emociones en torbellino que esta joven me estaba despertando.
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Mondadientes: palillo con el que uno se limpia los dientes para sacar los restos de comida después de esta.
Hola que tal, si que va, deben estar enojadísimos conmigo pero por favor entiéndanme, con esto del terremoto, se acortaron las clases y nos sacan todo el jugo cada día, he tenido este semestre de lo mas copado. Pero…
Como verán les hice un regalito, ya apareció Edward (gritos alocados de mujeres fans de Edward) ok ok u.u
Como ya deben saber se estreno eclipse, pero por tiempo no he podido ir a verla u.u
Además, por lo que veo no tengo mas review parece que no les gusta la historia, tal ves debería dejarlo hasta acá
Bueno se despide con mucho cariño
Nathy Cullen Masen
