Disclaimer: Shakugan no Shana y todos sus personajes no me pertenecen, escribo esto solo por diversión.
Advertencia: AU, Universo Alternativo. Yuri/Femslash, osease una relación romántica entre dos mujeres, si no le agrada este tipo de historias simplemente puede ignorar esta y buscar otra que sea de su agrado, gracias.
Fall in Love Diary
Otra noche otra cacería, Shana se enfrentaba nuevamente con aquellos arrogantes hombres que siempre vestían trajes oscuros.
-Hombres enemigos en el pasillo a la izquierda, 8, no 9- anunció Wilhelmina quien se encontraba en un edificio adyacente observándolo todo con su mira telescópica y eliminando algunos mafiosos que tenían la mala suerte de encontrarse sin compañeros, así no eran capaces de dar aviso que eran acechados por un francotirador y se volvían blancos fáciles.
-Entendido- respondió Shana desde su compacto equipo de comunicación, llamó al ascensor e ingreso en él rápidamente. Los Yakuza se percataron de esto y dispararon mientras las puertas se cerraban. Volvieron a llamar al ascensor antes que llegara a su destino, una vez estuvo en posición ni siquiera esperaron a que las puertas se abrieran para descargar una lluvia de plomo. Pero una vez abierto el ascensor no encontraron a nadie dentro. Repentinamente un pequeño cilindro blanco cayó del techo del ascensor.
-¡Mier...!- la voz del Yakuza fue ahogada por una pequeña explosión, la vista de todos los mafiosos se volvió blanca y sus oídos solo escucharon un fuerte pitido. Mientras tanto Shana bajaba de la salida de emergencia del ascensor con su espada desenvainada y luego comenzaba a pasar su filo por las gargantas de sus ahora inofensivas presas, la carnicería termino en unos cuantos segundos.
-Llamare al equipo de limpieza- dijo la francotiradora, Shana entonces levanto la mirada al lugar donde se encontraba y luego respondió:
-Entendido- Wilhelmina sintió un estremecimiento al observar los ojos de la joven cazadora, estos mostraban algo que no deberían de expresar jamás en el campo de batalla: sentimientos.
Capitulo 3
Tristeza
-¿Entonces no responde ninguno de tus mensajes?- le pregunto Oga-chan a Kazumi.
-No, a ninguno- respondió Kazumi- y estoy bastante preocupada- se levanto repentinamente sobresaltando a los presentes- ¡¿y si le paso algo?!
-Que problema- susurro Ogata con una sonrisa nerviosa, Kazumi se calmo al percatarse de la reacción de sus amigos, dio un suspiro para calmarse y regreso a su asiento. Habían pasado ya dos días desde su salida a Seaworld con Shana e Ike, y desde ese día la morena no contesto ninguno de sus mensajes. Aunque tal vez estaba exagerando, la había conocido hace solo algunos días y no conocía prácticamente nada de ella, pero lo que la joven Kazumi más temía era que Shana volviera a encerrarse en su cascarón emocional (el cual poco a poco había logrado atravesar)-"y si le pasó algo malo"- pensó Kazumi, la incertidumbre la estaba matando- ¿no dijiste que Ike-kun hablo con ella después de que se bajaron del autobús?
-Uhm, si- respondió la joven Yoshida.
-¿Ya le preguntaste a Ike-kun de que hablaron?- intervino otra de sus amigas.
-Si, pero Ike-kun no quiere hablar de eso.
-¡Y si se le declaró!- exclamo Ogata como si hubiera encontrado la respuesta a uno de los misterios del universo- ¡tal vez Shana lo rechazo!, ¡Ike insistió, se pelearon y ahora no responde a tus mensajes por que cree que puedes intervenir por Ike!- esta vez fue el turno de Kazumi de sonreír nerviosa. La hipótesis de Ogata tenía cierto sentido, pero a Kazumi le resultaba un tanto rebuscada, Ike nunca mostró esa clase de interés por Shana, y la morena ignoró campantemente la presencia del muchacho.
-De todas maneras- comenzó la joven Yoshida desparramándose sobre la mesa- quisiera hablar con ella otra vez- dijo suavemente con un tono de anhelo combinado con tristeza. Una vez se dio cuenta de lo que dijo -y sobretodo como lo dijo- reaccionó sonrojada- ¡Ah!, quiero decir que quisiera hablar con ella como amigas.
-Recuerdo que dijiste que se conocieron en esa tienda de discos- Kazumi asintió en respuesta- entonces puede ser que Carmel-san frecuente esa tienda y...- no tuvo tiempo para continuar.
-¡Tienes razón, gracias Oga-chan!- dijo Kazumi agarrando una de las manos de Ogata entre las suyas y con estrellas en los ojos.
-Jejeje, de nada.
Desde hace 6 meses que comenzó a seguir a la joven cazadora de oscura cabellera -no personalmente en todas las ocasiones- y este era uno de los sucesos más inusuales que había presenciado hasta el momento. Por segunda vez la jovencita regreso a la misma tienda, se paro frente a la misma máquina y no le sorprendería que incluso escuchara la misma canción. Según sus informantes fue precisamente en esta tienda en la cual la cazadora hizo contacto con una jovencita llamada Kazumi Yoshida- sobrina del narcotraficante fracasado Akira Yoshida- otra cosa que le informaron sus hombres fue la salida que hace dos días habían realizado ambas chicas con un joven hasta ahora desconocido, a pesar de que los detalles de la salida se habían perdido- por la inesperada presencia de Wilhelmina Carmel- se entero de la pequeña discusión que tuvo con el chico con lujo detalles gracias a sus avanzados aparatos de espionaje.
-Hum, esto se pondrá interesante- musito la extraña observadora al observar el ingreso de la joven de corto cabello castaño al local.
Kazumi entro a la tienda de discos para buscar a Shana tal como lo había planeado en la mañana, y la suerte le sonrió, encontró a la morena en el mismo lugar que la primera vez que se conocieron, levanto una de sus manos para saludarla, pero una vez estuvo mas cerca se detuvo al percatarse de algo inusual. Shana se encontraba con la cabeza gacha y los ojos escondidos tras su flequillo, pero lo más impactante eran las lágrimas que corrían por sus blancas mejillas.
-¿Shana-chan?- musito Kazumi con la mano medio levantada. Al escuchar su nombre la morena se sobresalto, volteo su cabeza para encontrarse con el rostro preocupado de Yoshida, entonces arrojo los audífonos que llevaba puesto y se dispuso a correr, pero era inútil, la castaña se había acercado lo suficiente para darle alcance y lograr atrapar uno de sus brazos para evitar su huida. Las dos se quedaron paralizadas y en silencio por un largo rato hasta que Kazumi rompió dicho silencio.
-¿Por que?- pregunto casi en un susurro- ¡¿por que huyes Shana-chan?!- reclamo recibiendo solo silencio como respuesta- ¡¿Es por Ike?!-más silencio- ¡¿te dijo algo, te hizo algo?!- nada- ¡respóndeme Shana-chan! ¿No somos amigas?
-No- fue la primera respuesta de la cazadora, esta volteo a ver a Kazumi con una mirada extremadamente fría. Los ojos de la castaña se abrieron más ante la sorpresiva declaración además unas cuantas lagrimas amenazaban con salir de ellos.
-Yo creí que...
-¡Pues creíste mal!- exclamo la morena apenas conteniendo las lágrimas y disimulando su tristeza con enojo- ¡yo no soy tu amiga, nunca fui tu amiga y nunca quise serlo!- al mismo tiempo pensó-"quería ser algo mas pero se que eso es imposible"- Shana se soltó por la fuerza del ya débil agarre de Kazumi y salio corriendo, la castaña se quedo en su lugar tratando de asimilar las palabras de la morena antes de salir corriendo ella también.
-Si que fue interesante, y muy revelador- se dijo a si misma la observadora antes de retirarse igual que las atribuladas jovencitas- "ahora ¿que puedo hacer con esta información?"
De regreso a su casa Kazumi se encontraba llorando en su habitación, ¿por que Shana había dicho cosas tan crueles?, la habían pasado muy bien en Seaworld y parecía que la morena disfrutaba mucho de su compañía. ¿Ike tenía algo que ver con todo esto?, no podía evitar pensar en que papel tomo su amigo y pretendiente en la actitud de Shana hacia ella, ¿tal vez el chico se sentía celosos de la morena? Sus pensamientos fueron interrumpidos por el tono de su celular, la castaña se calmo un poco antes de contestar (era el número de su tío).
-Hola tío Akira- a pesar de todos sus esfuerzos su voz se noto quebrada y triste.
-¿Pasa algo Kazumi-chan?- pregunto el hombre con un tono de preocupación.
-No, nada- respondió tratando de calmarse y limpiándose algunas lágrimas.
-¿Enserio?, bueno de todas maneras te tengo una sorpresa Kazumi-chan- ¿una sorpresa?, ¿que será? Se pregunto la jovencita- te daré la dirección del lugar donde nos veremos, no le digas nada a tus padres, será una sorpresa para ellos también- dicho esto le dio la dirección y se despidió. Era extraño ¿por que su tío actuaba tan raro?, pero Kazumi no lo pensó demasiado, su tío era persona de confianza y necesitaba una distracción para olvidar el incidente con Shana.
Unos minutos mas tarde la joven Yoshida se encontraba en el lugar que la había citado su tío. No era nada de lo que esperaba, frente a ella se encontraba una oxidada puerta metálica con una rendija a la puerta de los ojos. Esta rendija se abrió luego de que Kazumi tocara, antes de que dijera algo el hombre que la observaba dijo:
-Debes ser la sobrina de Akira, pasa- un sonido metálico se oyó y luego la puerta se abrió. Una vez dentro la castaña se sorprendió. El local resulto ser un restaurante bastante elegante. Tosió un poco por el olor a tabaco que inundaba el ambiente. Prácticamente todas las mesas estaban ocupadas por hombres de traje, uno de los encargados la guió a la mesa que había reservado su tío- según le dijo el empleado del restaurante- una vez sentada el mismo hombre le pregunto:
-¿Quiere algo de tomar señorita?
-Un vaso de agua estaría bien- respondió un tanto nerviosa, no acostumbraba ir a esta clase de lugares y al parecer los clientes habituales del restaurante la veían como bicho raro pues encontró a varios de ellos observándola a momentos, algunas veces con sonrisas burlonas en sus rostros. El garzón regreso al poco rato con el vaso de agua, avergonzada como estaba la castaña tomo su bebida, esta tenía un sabor extraño pero la vergüenza que sentía le evitaba discernir demasiado bien este hecho, dio unos pocos sorbos mas y al cabo de un par de minutos un sueño abrumador la invadió, trato de luchar infructuosamente con esta sensación, pero fue inútil. Cayo dormida sobre la mesa, entonces unos hombres se acercaron ella y comenzaron a atarla y amordazarla, uno de ellos aprovecho para manosearla un poco pero su compañero golpeo su mano para que se detuviera.
-¡El jefe dijo que debía llegar intacta imbécil!
-Pero que son unos simples toquecitos- su compañero reacciono rabioso.
-¡No pienso recibir un castigo por tus estúpidas perversiones vámonos!- así a la vista de todos el par de Yakuza sacó a la jovencita por la puerta trasera del local. A nadie le importo, todos los presentes eran Yakuza y algunas damas de compañía que los acompañaban, ninguno diría una sola palabra del incidente a la policía.
Afuera del local nuestra observadora anónima esperaba que Akira llegara, esto nunca pasó. Entonces espero a que Kazumi saliera por la puerta principal de local, cosa que no tampoco sucedió. Espero unas horas más hasta cerca de la media noche.
-Minoru que sorpresa- dijo la mujer sin apartar la vista de la puerta de hierro.
-¿Que haces aquí Bel Peol?- un hombre salió de entre las sombras- si alguien mas te encuentra aquí te matara.
-Yo se lo que hago, mas bien es una suerte que estés aquí, ¿que sabes de Akira Yoshida?
-Es un narcotraficante pequeño, un distribuidor pequeño- añadió- ya te lo dije. Trato de convertirse en un distribuidor mediano, no tenía dinero pero consiguió que un Yakuza de alto rango le prestara algo de dinero. Para su mala suerte el cargamento que compró con ese dinero fue interceptado y el idiota ese se quedo en la calle. Su jefe le sigue cobrando todos los meses sin embargo, cada vez que se acerca la fecha ese imbécil se desespera por conseguir el dinero. Pero esta vez- hizo una pausa a la vez que su mirada se endurecía- esta vez vendió a su propia sobrina, incluso yo me siento asqueado con esto- dijo con ira en su voz.
-¿Su sobrina?, ¿Kazumi Yoshida?- pregunto Bel Peol interesada.
-Si, la pobre chiquilla llego esta noche sin saber lo que le esperaba, antes de que esos desgraciados actuaran yo me salí- Minoru se tomo un momento para calmarse- La pobre saldrá en la mañana del puerto con otras chicas igual de desgraciadas rumbo a los Estados Unidos. Todas ellas encerradas en uno de esos sucios contenedores que usan para la trata de blancas.
-Supongo que tú no serás parte de la operación Minoru-san.
-No, yo no me meto en esas cosas- dijo con evidente repulsión, la mujer no dijo nada más y se retiró discretamente. Un intricado plan tomaba forma en su cabeza "ahora solo debo pensar la forma en que Shana Carmel conozca esta información"
La susodicha cazadora se encontraba en una tienda cercana a su guarida. Ella acudía a este negocio frecuentemente debido a la cercanía con su residencia, usualmente lo hacía después de cada misión, pero en esta ocasión se encontraba allí para huir de los sermones de Wilhelmina. Si la primera vez que llegó llorando respetó su espacio en esta ocasión esto no fue así. Primero la interrogó para luego sermonearla "los cazadores no lloran", decía "menos por un estúpido civil". No podía soportarlo más.
-Disculpe señorita- la llamó el encargado.
-¿Que?- escupió, no estaba de un humor especialmente bueno esta noche.
-¿Usted es Shana Carmel?- pregunto el empleado, Shana levanto una ceja intrigada ¿como es que ese empleado sabía su nombre?, al cabo de un tiempo decidió responder afirmativamente.
-Si, ¿por que?
-Un hombre le dejo un mensaje- dicho esto le entrego un sobre con un mensaje adentro. Shana lo leyó con desconfianza, una vez terminó su rostro se transformo en una mueca de preocupación y salió corriendo de la tienda. Bel Peol que se encontraba fuera de la tienda sonrió con satisfacción y pensó:
-"Ve, cazadora, corre hacía tu destino"
N/A
Actualización con un día de retraso. Aunque el final ya esta planeado la historia esta tomando un rumbo que no esperaba, pero de todas maneras a partir de aquí comienza el drama. Yoshida ha sido secuestrada y por lo visto la pareja se encuentra en medio de un misterioso plan de Bel Peol cuyo papel no esta claro todavía. Espero hayan disfrutado del capitulo y nos veremos hasta la siguiente actualización.
