TRES: Mi primera vez ¿de quien? Parte 2

¿Cómo es que la mujer tenia tanta energía?, no se, y no me interesaba.
Sus manos se aferraban a lo que podían, encajaba sus uñas también en lo que podía, mientras yo me volvía loca de necesidad, y al mismo tiempo loca de nervios.

¿Por qué estaba dejando que esta mujer me tocara?, ¿Por qué no me había alejado en el momento en que vi que esta mujer tenía intenciones de tomarme?

Hmm sus labios me hicieron olvidar lo que pensaba; podía sentirla en todas partes y a la vez no la sentía el tiempo suficiente. Jugaba conmigo pero de una manera dulce, para ella era como un juego solo de una temperatura y esa era tibio.

Imitaba muchos de mis movimientos, saltándose uno que otro para ir directo a la acción. Me besaba más de lo que yo la había besado, menos agresivo y más tierno. Nunca dejo de tocarme, de acariciarme o besar alguna parte de mí.

Esta mujer estaba tomando algo mas que mi cuerpo, y dentro de mi había pánico que se olvidaba cuando susurraba mi nombre.

Estaba sintiendo algo más, más que simple lujuria o ternura, algo que tenía un nombre atroz, algo a lo que no estaba acostumbrado, y de lo que quería huir. Pero sus manos me hacían quedarme en ese lugar, y sus besos me imposibilitaban algún movimiento para alejarla de mí.

Paso algo que sabia sucedería, algo que quise evitar, que quise detener. Sus dedos me penetraron dulcemente, y sus labios succionaron algo más que mi clítoris. Me llevo al cielo y con artimañas robo mi alma, robo mi cuerpo y se adueño de mi corazón.

Toque el paraíso, probé el placer, vi galaxias explotar.

Movimientos delicados me regresaron a mi cuerpo, a mi habitación, al lado de una preciosa mujer que me rodeaba con sus brazos tiernamente. ¿Y yo? Pues yo la abrace como si fuera mía, la atrape en mis manos y me aferre de ella como si me perteneciera.

Nos besamos no se por cuanto tiempo, nos acariciamos pero ya nada de forma erótica, solo con am... NO, solo con ternura. Eso era lo único que la mujer me hacia sentir, lujuria y ternura, ¡nada mas!

Aleje la colcha hacia el suelo, ya no nos servía de nada ya que estaba mojada por el sudor y quien sabe que mas. Tome una de las puntas de la sabana y nos cubrí con ella. Había aprovechado para desprenderme un momento de su cuerpo, lo había hecho para no sentirme ahogada por sentimientos difíciles de comprender.

Pero cuando volví a recostarme, me atrajo con sus manos hasta su cuerpo, me apretó y me dejo sin escapatoria. Beso mis dudas y las alejo de mí.

-necesitas saber algo- me dijo con una voz medio adormilada. Gire un poco mi cara hasta verla a los ojos.

-¿Qué?- ¿era casada, o estaba a punto de casarse. Comprometida, o en alguna relación. No era gay. Era bisexual. Heterosexual con flexibilidad, simple heterosexual con curiosidad? Dios ¿Por qué no me sacaba de mi miseria y me lo decía de una vez?

-esa fue mi primera vez, espero no haberte defraudado-

Me había perdido en el momento que dijo: esa fue mi primera vez. No escuche nada después de aquello. Estar en shock no cubría lo que en aquel momento sentía. ¡Por dios! Como fui tan estúpida. Esa era la razón de porque se sentía tan estrecha, hasta un ciego o un idiota lo ve. Pero ¿Por qué no mostro dolor cuando tome algo tan suyo?, ¿Por qué no me detuvo? Calma, calma no hay porque llegar al pánico. Inhala, exhala. LISTO.

-la mía también-

No se si me escucho, porque ya tenia sus ojos cerrados, y su respiración era profunda. Ya dormía con una sonrisa en su rostro.

Fui la primera en despertar, su aliento se impactaba en mis labios. Sus manos se aferraban de mi cuerpo y me mantenían cerca de ella. La sabana estaba perdida entre nuestros cuerpos, solo cubriendo ciertos lugares. Su pierna estaba entre las mías.

Poco a poco me deshice de su agarre, luchando contra sus manos por volverme a tener cerca. Unos segundos después se dio por vencida. Me levante y la cubrí con algo de la sabana.

Fui al baño a lavarme los dientes, y luego me dirigí hacia la cocina a prepararle algo de desayunar. El reloj del microondas marcaba las 7 de la mañana, maldecía mi reloj biológico por levantarme siempre tan temprano.

Abriendo el refrió, solo me encontré con jugo de naranja. La alacena no era mejor. Solo había productos vegetarianos. Me acorde que tenia fruta y fue por lo que me decidí.

El desayuno estaba ya servido, mientras yo estaba sentada con un café en mis manos. Había optado por seguir sin ropa, algo había más en mi cabeza que el pensamiento de mi desnudez.

No sabía que sucedería después de esto, ni siquiera sabia de ella. Mierda, ni siquiera sabia si Barbra Michele era su verdadero nombre o había hecho lo mismo que yo y había cambiado su nombre. Aunque conmigo no era técnicamente así. Beth si era para corto del nombre Elizabeth y Agron era mi segundo apellido. Mas Elizabeth no era un nombre que me gustara, y Beth solo era un sobrenombre que utilizaba para las mujeres que conquistaba.

En mi trabajo, con mis amigos, con mi familia y para todos los demás que no fueran conquistas yo era Quinn, Quinn Fabray. Ahora me sentía mal, ella no era una simple conquista, lo sabia, pero lo negaría.

Volviendo al problema, no sabía nada de ella. Bien podría ser menor de edad, se veía bastante joven; podría ser una ladrona o una asesina, o diablos una infinidad de cosas y yo había roto lo que me había prometido, no traer a casa a extraños.

Escuche el WC llevándose el agua, después pequeñas pisadas que se dirigían a donde yo estaba. Su mirada rondo por toda la habitación y se detuvo en la mía. La mire de arriba abajo, traía puesta solo una playera con la que yo solía dormir, tapando la mitad de su cuerpo. Sonrió acercándose a mí.

-buenos días- dijo y deposito un beso en mis labios.

-buenos días- le dije secamente, las dudas me estaba comiendo viva.

-¿esto es para mi?- señalo el plato de fruta.

-si, y el jugo también-

-no tenias que, pudimos ir a desayunar a algún lado- ¿Eso significaba que ella quería algo mas que una sola noche?

-no tenía pero quería-

-¿sucede algo Beth?- era momento de la verdad. Di un suspiro y dije

-la verdad si. No se nada de ti, lo de anoche fue solo eso. No puedo mantener una relación formal, y no sé que demonios me pasa-

-oh- fue lo único que dijo, mientras se hundía más en el asiento frente a mí; no apartaba su vista del plato de fruta que estaba intacto. - podemos conocernos mas- aquello sonaba mas a pregunta.

-yo no te convengo Barbra, no tengo el tiempo para relaciones. Y suelo hacerles mucho daño a las personas que están a mi lado. Por favor, no hagamos esto más difícil-

-al menos, al menos respóndeme algo-

-si-

-ayer dijiste que también había sido tu primera vez, ¿sentiste algo?- Oh! Si había escuchado eso ultimo.

-sentí miles de cosas, cosas a las que no puedo ponerle nombre, pero si-

-¿entonces esto es el final verdad?-

-si-

-¿puedo pedirte algo mas? Te prometo que esto es lo último, que jamás sabrás nuevamente de mí, que no te buscare- algo en aquellas palabras me dolía, suponía que mi alma quería escuchar todo lo contrario.

-lo que tu me pidas. No te voy a negar nada-

Se levanto de la mesa, se paro frente a mí y me tomo de la mano. Me condujo hasta la habitación, dejándome en el centro de esta.

-cierra los ojos y no los abras hasta que yo te diga- le obedecí.

Escuche movimientos en toda la habitación, tenia deseos de ver y saber que hacia pero le debía esto. Sentí su presencia y como se agachaba un poco. Sus manos colocaban algo en la parte inferior de mi cuerpo, el frio del cuero me hizo temblar. Ya para esta entonces sabia lo que estaba haciendo sin mirar.

-ábrelos- y obedecí.

Entre mis piernas estaba un strap – on, frente a mi estaba ella desnuda, con un mirada triste, como si en cualquier momento se fuera a quebrar y llorar.

-cuando buscaba algo para ponerme lo encontré, creí que… bueno lo que haya creído ya no importa. Quiero que lo uses en mí, que me tomes como si de verdad lo sintieras. Miénteme y hazme cree que me deseas, que me necesitas como yo lo hago. Hazlo, no se, duro, tierno, rápido, lento; lo que necesites para que yo te recuerde, para que yo te lleve por siempre. Eres mi primera vez y quiero recordar una fantasía-

-Barbra yo…

-se lo que vas a decir, no lo digas, ya sé que si haces lo que te pido va a ser mas difícil que te olvide. Sé que no quieres herirme y lo se porque pudiendo jugar conmigo fuiste sincera. Ojala fueras una mala persona, ojala hubieras jugado conmigo. Preferible una mentira que mata lentamente que un verdad que mata de inmediato. Hazlo- y obedecí

La atraje hacia mí, la abrace con todas mis fuerzas y la bese con pasión. Lentamente me acerque a la cama, me senté y ella sobre mi. Nuestros labios sin separarse ni siquiera por aire, en aquel momento supe que las dos preferiríamos morir de asfixia que alejarnos la una de la otra. Mis manos acariciaban toda su figura, no deje ni un solo rincón sin tocar. Sus ojos se mantuvieron cerrados, mientras los míos abierto para recordar. No la penetre en un tiempo muy largo, no quería que terminara.

Entonces si no quería que terminara, ¿Por qué no nos dejaba conocernos, tener una relación y ser felices?, sencillo, tenia demasiados miedos, estaba tan herida y dañada que no podía permitir que esta mujer que con una sola noche cautivara mi corazón y mi alma, sufriera por mi culpa y mis demonios internos o que fuera infeliz. Al menos alejándola ahora, sufriría si, pero se le pasaría, me olvidaría.

Tenia que llegar lo inevitable, no podía seguir atrasando algo que debía llegar, así que tome el consolado de entre mi pierna, y lo guie hacia su entrada. Lentamente me fui adentrado, y sentí todo su interior como si el strap – on fuera de verdad y mio.

La guie con movimientos hasta llegar casi a su clímax, sus manos se aferraban a mi espalda y sus uñas se hundían en mi piel. Seguí besándola, besándola como nunca había besado a alguien, acariciándola como lo más precioso y perfecto del mundo.

Me hundí en su interior, lo más profundo que pude. Movimientos lentos, se convirtieron en frenéticos por querer poseerla por completo, por querer ser dueña de algo que no debía ser mio.

Bese sus pechos, los succione mientras movía mis caderas para llevarla al éxtasis del mundo. Mis manos en su cadera para hacer más duros los movimientos, y al mismo tiempo tan tiernos.

Volvía la lujuria y la ternura. El amor y las ganas de ser su dueña.

Esta era la manera mas intima, nuestros cuerpos lo más cerca posible, labios con labios, pechos con pechos, sexos con sexos, mi alma y su alma.

-vente conmigo cariño- le susurre en el oído para después besarlo. Ni yo misma sabia que estaba tan cerca, hasta que sus gemidos, y mi nombre en sus labios me hizo sentir aquellas sensaciones de estar en la sima del mundo a punto de explotar.

Mis brazos se pasaron por debajo de sus hombros y se aferraron. Sus manos se aferraron a mi nuca y me guiaron hasta sus labios. Besos tiernos pero abiertos y hambrientos. Su cuerpo subía y bajaba hasta impactarse con el mio, sentía sus pechos rebotar junto a los míos.

Uno, dos y tres. Y no solo vi galaxias explotar, vi mundos, estrellas, paraísos y definitivamente infiernos hacer BOOM frente a mis ojos.

Un grito de placer mezclado con mi nombre a un volumen que se el mundo pudo escuchar lleno el silencio de la habitación.

Me deje caer en la cama, y ella sobre de mí. Solo quería despertar y ver que esto jamás había sucedido, que solo era un producto de mi imaginación, y que no acaba de hacerle el amor a la mujer que minutos antes le había roto el corazón. Trate de moverme y sacar el consolador de ella pero

-no, no te salgas aun, solo quiero sentirte un poco mas, solo un poco mas- termino su frase entre lagrimas, supe que en ese momento había roto en mil pedazos a una mujer que era perfecta y merecía todo.

Me quede dormida de esa manera, aun dentro de una hermosa mujer, con sus brazos y labios cobijando mi alma.

Cuando desperté, estaba sola y ya era de noche. El teléfono sonaba una y otra vez.

-¿Qué demonios Fabray? Ayer por la noche te fuiste con una mujer, no fuiste cortes y te despediste. A la mañana siguiente no llamas para pedir disculpas y tengo que hacerlo yo-

-no estoy de humor Santana-

-Q ¿paso algo?-

-cuando te vea te lo cuento para que puedas decirme de frente lo estúpida que soy- silencio en la línea. Santana no sabia que decir, por eso se quedaba en silencio, suponía que traba de pensar en algo.

-Q, mañana de camino a la boda de Kurt me tienes que contar-

-demonios- ¿Por qué no puedo quedarme en mi miseria hasta que entre a trabajar?

-no te acordabas verdad, era por eso principalmente porque te hablaba, solo para recordarte que el vuelo sale a las 8 am y llegamos a New York a las

-ok, te veo en el aeropuerto- colgué rápidamente, no quería mas preguntas.

Busque en el departamento una señal de que no había sido un sueño, pero parecía como si nadie hubiera estado aquí conmigo, excepto que aun tenia el strap – on puesto, de que mi playera, la que estaba usando Barbra estaba desaparecida y el plato de fruta seguía en el mismo lugar donde lo dejamos.

Me metí a la regadera y deje que mis lágrimas se unieran a las gotas de agua. ¿Por qué sentía que mi corazón y mi alma estaban rotos en billones de pedazos? Y para peor ¿Por qué sentía que algo de mí ya no estaba conmigo sino con una mujer a la que yo había alejado?


Espero que ahora si quedara claro quien es Beth...
Muchas gracias a los dos comentarios que dijeron que si sabia escribir una escena sexy buju me hicieron feliz... hicieron mi dia muchas gracias...

Aqui tienen el nuevo capitulo, segun yo el que sigue lo subire el lunes, depende de sus comentarios...