Hola a todas! Como andan? Bueno, bien, actualizo mi ultimo drabble de "Las aventuras del pequeño Finn" asi que espero que les guste.

Me siento fataaaaaaaaaaaaal!Estoy enferma, me duele mucho la garganta y no tengo voz, toso mucho y bueno... estornudo como 8 veces seguidas... (Aunque eso es de siemrpre...) Ensima hoy cantaba para un acto en mi colegio... todo MAL! Asi que espero que me levanten el animo porque me siento fatal...

Aca va! Besos a todas!


Había pasado por muchas malas experiencias, situaciones que le destrozaron los nervios, sin embargo la que mas lo alteraba sin dudas… era La Cosecha.

Acababa de cumplir los 12 años hace un mes, y no podía creer lo mal que se sentía. El entraba este año por primera vez. Se supone que debe ser un honor, pero para el nunca lo fue… ni para su hermano, tampoco… ellos lo sufrieron mucho siempre. Por suerte Twice, el hermano de Finn, nunca había sido elegido en La Cosecha, y ya tenía 19 años, por lo que estaba afuera del peligro, pero ahora era su turno…

Y no tenía miedo solo por el.

Hacía un año que conoció a una niñita encantadora un año menor que el, Annie Cresta, que por tener un año menos no entraba en La Cosecha, claro, pero… al otro año si, y al siguiente… y el otro… toda su adolescencia.

El pequeño Finn de 12 años era muy maduro y responsable, además de ser seguro de si mismo, pero la verdad es que a veces le flaqueaba esa seguridad… cuando no podía hacer nada para defenderse, o para defender a quienes quiere… por eso siempre temió a Los Juegos… porque se sentía impotente, estupido e inútil. Simplemente la gente se moría ante sus ojos y el no podía hacer nada… muchos fueron compañeros, vecinos, amigos… familia… y el los vio partir, a veces sin regresar…

Pensar que Annie podía ser elegida, le producía una opresión en el pecho. No quería pensar que le pasara algo malo. Era su mejor amiga, su hermana, con quien compartía todo, no quería perderla, y prefería ir el en su lugar… claramente algo imposible.

Se vistió "formalmente" y salió de la mano de su hermano y su padre. Cuando llegó cada uno ocupó su lugar. Finn sentía una horrible sensación en su estomago y solo pensaba en su mama, muerta hacer dos años.

Escuchó los altivos tacones de Nina Herself, la presentadora de La Cosecha de su Distrito, acercarse al escenario.

Mientras miraban un video con los Días Oscuros en la pantalla, Nina se acomodaba su florecerte peluca amarilla. Al terminar se acercó al micrófono.

Finn sentía un extraño malestar en la boca del estomago. Era una sensación espantosa, y le temblaban mucho las manos.

Nina dijo:

- Primero las damas! Como siempre – Y se acercó al buzón con papeletas de las chicas. Allí sacó uno y lo abrió para leerlo. Podía sentir la tensión que había en el ambiente. – ¡Pomelin Ducani! – Exclamó. Finn vio como una niña de unos… 15 años, con sus cabellos rubios y su rostro inofensivo subía a lo que sería su muerte segura.- Vamos sube Pomeline! – Cuando esta ya estaba en el escenario Nina se acerco al buzón de los chicos. – Ahora los caballeros! – Sacó una papeleta y la abrió. Finnick contuvo el aliento para escuchar lo que iba a decir. - ¡Magnus Erwin! – De entre la gente salió un chico de 13 años con paso decidido y una sonrisa amplia en el rostro.

Finnick largó el aire acumulado. Miro a Pomeline y vio en ella la expresión del miedo, los conocía a los dos. Iban con el al colegio, no eran amigos, pero… eran de casa…

Eran de su Distrito 4

Eran su gente…

Y después de todo… eran solo niños. Como el, como todos.

Como siempre… Además era el Capitolio, ¿Qué se podía esperar? Claro el no lo sabía, porque aun no lo había destruido, pero… veía en los demás lo que seria su sufrimiento tan solo dos años mas adelante.

Un vencedor siempre sufre mas afuera que adentro de la arena de Los Juegos Del Hambre. Y el lo sabía, solo que no tenía idea de los limites del Capitolio. Tampoco esperó mucho para saberlo. Ni el ni su Annie.

Pero… después de todo… después de todo lo malo, siguieron siendo ellos.