*************Educando a Bryan*********

Summary: Bryan creyó que su vida era perfecta, más un día un pequeño visitante altera toda su vida, Yuriy tiene un hijo... mas es de su ex amante y ahora ellos deben hacerse cargo de ese pequeño ¿que reacción tendrá Yuriy? ¿Bryan querrá cuidar un hijo que no es suyo?

Disclaimer: este anime no es mio bla bla bla, lo uso para liberar mis desequilibrios mentales, bla bla bla… es un trabajo en conjunto con mi amiga y sempai Nyu oz leonhart espero que les guste

Capitulo 4: FIESTAS 1 (HALLOWEN)

Por fin tenía la tarde para sí mismo. Nada de crayolas en el piso, caricaturas en el televisor, canciones de insufribles dinosaurios morados. Sólo paz y quietud por unas cuantas horas, su pelirrojo había llevado de compras a esa pequeña rata amarilla para conseguir el famoso disfraz para la noche de Halloween. Tomó una cerveza de la nevera y se sentó frente al televisor para usar un rato su consola y matar a unos cuantos Zombies.

Había perdido la noción del tiempo, para cuando la puerta se abrió, ya empezaba a oscurecer. Puso en pausa el juego y dejó el mando sobre uno de los asientos del sofá para ayudar a su esposo con las múltiples bolsas que traía a cuestas. Yurandir dejo lo que llevaba en las manos y corrió hasta donde Bryan había dejado su control.

juego- tomó el control y presiono de nuevo la pausa para ver la oleada de monstruos acercándose. Soltó un gritillo.

¿Es que compraste toda la tienda?

Bryan quítale ese juego, ponle una película o algo más acorde con su edad.

Ya oiste rata, deja mi juego en paz porque si me matan…- demasiado tarde. Un tipo con un hacha le había partido la cabeza como si fuera una calabaza- ¡ENANO!

¡PAPI!

Botó el control y salió corriendo donde el pelirrojo, sollozaba por el susto de la televisión y por el grito de su padre. Yuriy le cargó cariñosamente y le beso los ojos y mejillas hasta que dejó de llorar. Bryan termino por apagar el juego así como la televisión. Su tarde de tranquilidad había concluido. Fue a curiosear a las miles de bolsas, seguro entre ellas estaba esa camisa verde que le había gustado tanto, le había hecho el comentario a Yuriy en su última visita al centro comercial. Abrió la primera para ver una pijama nueva, algunos pantalones y zapatos para el renacuajo, la segunda tenía libros sobre la crianza de infantes, la tercera un traje de vampiro, uno de hombre lobo y algunos accesorios como la capa y colmillos, los extendió en el sofa, a lo cual Yura grito.

Mosto- se abrazó del cuello de su papi rojo.

Pero si querías vestirte de vampiro cielo- dijo Yuriy intentándolo separarlo para poder platicar de eso.

No quelo- no lo soltó- Mosto malo.

¿Quieres ser un hombre lobo?- Yurandir empezó a llorar. -¿Una calabaza? ¿Un zombi?-

El llanto se hizo más intenso.

Déjalo Yuu, no ves que está asustado.

¿Y de quien es la culpa?- le reprochó.

No me mires a mí, estaba en pausa cuando llegaron. Tuvó su merecido por meter la nariz donde no le llaman.

Miedo papi.

No pasa nada Yura, los monstruos no existen.

Dolmil con papi jo.

Dormirás con nosotros. Veras como no hay nada que temer.

No lo hará. Debe aprender que está seguro en su habitación.

Pero…-

Le conscientes demasiado Yuu, veras que se le olvida antes de dormir.-

Allí iba su noche de pasión y romanticismo, suspiró. El pequeño rubio dormía en el medio de la cama, acaparando al pelirrojo. A mitad de la noche le había dado un golpe con el conejo y casi al amanecer había despertado con su pie sobre el pecho, era detestable incluso para dormir. Estuvo de malas toda la mañana y por si ese tormento no fuera poco estuvo así toda la bendita semana.

Yuriy, debes hacer algo con ese temor o me instalare en el cuarto del niño.-

¿Y qué me aconsejas? -

No lo sé, tú eres su padre.-

¿Ahora es solo mío? Y cuando le cortaste el cabello de esa manera atroz se te olvido ese insignificante detalle ¿verdad? Por suerte le está creciendo de nuevo.-

Debería llevarlo a que se lo recortaran un poco.-

Ni te atrevas- me miró amenazante.

¿Es acaso que lo quieres como lo tenía?- frunció los labios- ¿Por qué te lo recuerda?-

Deja de decir esas cosas. Sólo no me gusta tan corto, déjaselo un poco más largo. Así se le oculta la cicatriz.-

Tienes razón, perdón soy un idiota.-

DIOTA- gritó el rubio desde la sala cuando mientras miraba televisión.

Yuriy fulminó con la mirada a su pareja que levantó las manos rindiéndose.

DIOTA, DIOTA, DIOTA.

Yurandir deja de decir esa palabra, ni tú ni papá comerán postre esta noche.

A la mañana siguiente Bryan se fue a trabajar, Yuriy por su parte había pedido unos días pues se acercaba en día de brujas y Bryan no podía llevarle a pedir dulces pues eran fechas agitadas en la agencia de bomberos. Aunque con el repentino temor a los monstruos de su pequeño seguramente no saldrían.

Después de la guardería, pelirrojo y rubio estaban en la habitación principal acomodando ropa limpia en los cajones. El pequeño intentaba doblar sus playeritas de la misma manera que su padre doblaba las suyas, aunque el resultado no era igual de alentador, aun así las dejaba en una pila de playeras que más tarde el padre acomodaría sin que se diera cuenta. Terminó con su montón de ropa y corrió al armario abierto para explorar en los cajones y repisas a su alcance. Por fin encontró algo de su interés. Lo sacó con una sonrisa en la cara.

¿Ques papi?

Yuriy le miró y le vio con parte de su equipo de hockey en las manos.

Esto es un casco cielo. Sirve para proteger la cabeza durante un partido y así no te harás daño- explicó poniendoselo intentando sujetarlo a su pequeño cráneo.

Pa Blayan tene uno- dijo contentó de tener puesto el casco- lo vi.

Si, papá Bryan también debe usar casco para proteger su cabeza ¿Sabes qué hace papá en su trabajo?

Come- Yuriy rió- gita- con pose pensativa –duelme-

El pelirrojo le acomode de nuevo el casco –si, eso también, pero sabes…Papá salva a muchas personas, el es un héroe.-

¿Heloe?

Sí, como Flash.

Yurandir se emocionó. Flash era su favorito entre todos los demás y al recordarlo salió corriendo a la sala para prender el televisor. Yuriy escuchó desde su sitio el intro de la caricatura, al menos eso le darían 30 minutos para terminar de doblar la ropa de su hijo y meterlas en las gavetas correspondientes. Terminó antes de lo que esperaba, su pequeño rubio estaba tumbado sobre la alfombra con el casco aun puesto mientras miraba embelesado como el hombre de traje rojo arreglaba todo con su súper velocidad.

Yura, cuando termine el programa ve a lavarte. Cenaremos en cuanto llegue papá- el rubio no respondió- Yura.

Seguía completamente ido por el protagonista, no sabía que le veía a ese sujeto flucho de mallas rojas… aunque ahora que lo pensaba Flash podría ayudarlo con su pequeño problema de miedo nocturno. Espero a que terminara y se sentó a su lado.

¿Te gusta Flash?

SI

¿Por qué?

Es lojo…muy lapido, ZUM- corrió alrededor del sofá- fuelte y atapa malos.

¿Así que no le tiene miedo a los malos?

NO

¿Quieres ser un héroe tambien?- Al rubio le brillaron los ojos y asintió emocionado.

Apenas faltaban dos días para la noche de Halloween y ya empezaba a haber peligrosas bromas, por lo que Bryan llegaba más tarde y fastidiado. Abrió la puerta de su hogar y una mancha roja le rodeo. Le tomó de mano y lo hizo entrar. Era la pequeña rata envuelto en lo que aprecia un mameluco rojo con rayos en cada oreja.

¿Qué se supone que eres?- preguntó con una ceja levantada.

Flash- dijo lleno de orgullo realizando una pose

¿Quién?- volvió a preguntar buscando al pelirrojo que les miraba desde la sala.

Soy un heloe.

No vayas a arruinar todo Bryan- le amenazaron- dice que podrá vencer a los monstruos ahora.

¿Así que por fin dormiremos solos?

ZUM- empezó el pequeño a correr de aquí para allá.

Aja-

Y entonces tendremos S, E, X, O- deletreo.

Si, así que déjalo que corra, se cansará más rápido.

Adoro la manera en que piensas- Se le acercó y le beso en los labios.

-Niños, Hoy hablaremos de las ocupaciones. Me dirán en que trabajan sus padres y harán un dibujo de ello-

Yurandir medito, quería hablar de su papi rojo, le dijeron que era modelo, pero él no sabía que era ser un modelo…también jugaba hockey o eso le dijo cuando le dieron el casco, pero tampoco sabía que era, al parecer era muy pequeño para ir a ver a su papi jugar.

Yura, es tu turno ¿Hablarnos de lo que hace alguno de tus papas?

Si.

¿De quién nos hablaras?

Papá Blayan.

¿en que trabaja tu papá?

Bombelo.

¿Y que hacen los bomberos?

Salva pelsonas, es un heloe.

La profesora describió a palabras que los niños pudieran entender lo que hacía un bombero. Todos los niños gritaban de la emoción cuando describía como apagaban incendios, como rescataban animales en árboles y arriesgaban su vida día a día. Yurandir quedo maravillado y se sentía orgulloso de que su papá fuera un Héroe.

A la salida el rubio corrió hasta el pelirrojo, el que pocas veces iba a recogerle por su apretado horario. Abrió su mochila y le enseño el dibujo que había hecho. Ante los ojos del pelirrojo eran rayones con colores chillones, una obra de arte estilo abstracto si se lo preguntaban. Más en titulo de la hoja venía con la caligrafía pulcra de la profesora: Mi papá es un bombero.

¿Es Bryan?- Yura asintió -Te quedó muy bien, eres todo un artista.-

¿Pegas nevela?

Agradecía poder entenderle más que al inicio, sonrío y lo tomo de la mano para ir al auto

Si, para que Bryan lo vea.-

Quelo dulces.

Después de comer-

Con difaz… ninos saldan pala pedi dulces con difaz-

Pues entonces saldremos a pedir dulces esta noche. Aunque tendré que lavar ya mismo el traje de Flash.

No quelo ese.-

¿Serás un vampiro?- le había encantado como le quedaba ese traje.

NO- dijo nuevamente enojado.

Estas adoptando ese carácter de Bryan- le miró serio.-entonces que quieres…iremos a la tienda para que escojas otro-

Toda la tarde se la paso comprando todo traje disponible en la talla del pequeño rubio, llego a casa con mas bolsas que nunca antes y todo para que cada que sacara un traje el pequeño lo descartara con un par de palabras.

-no quelo-

Hasta casi el anochecer Bryan soportaba con temple de acero que el rubio corriera por todo el departamento semi desnudo aventando pedazos de diferentes trajes, mientras el pelirrojo lo perseguía para poder vestirlo.

-yura basta, si no te vistes no saldremos-

Peor incluso con la amenaza del rojo el pequeño siguió su escape, cada que Bryan miraba, había ropa debajo del sillón, en el refrigerador, abajo del comedor, escondido atrás de algún mueble, colgado en la Tv, incluso el pequeño se atrevió a meterle una capa debajo de la playera. Estaba harto pero no podía decir nada o Yuriy se enfurecería.

No sólo se preparaba para la guardia, que ese día sabia estaría realmente pesada, si no que ya quería escapar de ese mini manicomio, quería llegar temprano para revisar el trabajo y los problemas presentados durante el día. –Me voy- anunció- colocándose su abrigo.

-espera- le grito Yuriy desde la habitación, al parecer tendría que ver el resultado de la pelea campal por el disfraz, aunque sabia que ese mini engendro había ganado y cumplido su voluntad para disfrazarse de esa mancha naranja.

Pero Yura, ya lo vi, lo usa hasta para dormir.-

Sólo espera- se escuchaba mientras salía de la habitación –nada más velo y deséale suerte- Bryan rodó los ojos. -Además solo serán unos minutos de espera.- tomando la cámara y la pequeña calabaza donde recolectarían los dulces.

¿Por qué no le ayudas? Tengo un poco de prisa.-

Tu turno no empieza hasta dentro de 45 minutos, y él quiso vestirse solo.

Aun no sabe hacerlo- se quejo- tardaré aquí toda la noche.

No quiero escuchar una queja mas- sentencio y entró a la habitación del rubio para apresurarlo

Bryan estuvo a punto de salir de casa, más las advertencias de su ruso no eran cosas que debiera tomarse a la ligera, así que espero a regañadientes.

Si no salen en 5 minutos me largo.-

No tuvo que esperar más Yuriy salió y tras él, un rubio con un overol amarillo, con cintas fluorescentes en la parte baja del pantalón, playerita blanca, un casco amarillo a juego con su traje de bombero. El niño le sonrió.

So tú, so un heloe…uno de veldad igual que papá-

Bryan se quedó sin palabra y sin aliento. Trago con dificultad, el pecho se le oprimió y en seguida se ensanchó lleno de algo que describiría como orgullo. Recobró la movilidad y la voluntad propia.

El casco esta torcido.- murmuro apenas ayudándole al pequeño a acomodarlo

Yuriy sonrió. -Bien despídete de papá, nos iremos a colectar dulces.- sin dejar de tomar video del primer Halloween de su niños.

El rubio le miró con esos enormes ojos brillantes, suplicante extendió una de sus manos- podría acompañarlos unas cuadras, tengo tiempo de sobra.- anuncio el platinado tomando al pequeño saliendo de la casa.

El pequeño Yura enseguida rio feliz, brincando, corriendo, tirando del brazo de su padre. El pelirrojo le admiraba de lejos. Dos hombres orgullosos y valientes, ambos con trajes idénticos, dos hombres que eran únicamente suyos.

***********************Fin del capitulo 4*******************

Nota de la autora: sé que me tarde mucho en actualizar, no me asesinen por eso...el trabajo y la falta de inspiracion no ayudan en nada...pero ¿qué tal? ¿valio la pena la espera?

Nuevamente lo repetiré en cada capitulo, escribo esto por encargo (y amenaza) de nyu, que dejo de publicar en conjunto pero no así de ayudarme, espero poder publicar el siguiente lo más pronto posible. Si Bryan no me mata antes claro.

Espero sus comentarios, saludos y gracias por leer