-Lo ha liberado – soltó quedamente el demonio.
La chica abrió los ojos por la sorpresa. ¿Había liberado ya ese poder? Instintivamente miró hacia el lugar de batalla y pudo ver a InuYasha en el aire con un aura negra rodeándole. Sus labios susurraron su nombre y en sus ojos lágrimas comenzaron a agolparse, empañando su visión.
-Por favor InuYasha… recuerda quien eres. – y no pudo evitar una lágrima solitaria escapar de su mejilla.
La figura de InuYasha cambió. Sus ojos se rasgaron mucho más dándole un aspecto más animal, las marcas en sus mejillas se volvieron negras como la brea y en su frente se dibujó una media luna negra.
La espada vibraba si cesar tratando en vano de sellar su sangre, pero de un solo movimiento el hanyou pudo calmarla.
Aterrizó cerca de su lugar, donde el brazo trataba de levantarse de nuevo para atacar a muerte. Los labios del hanyou se curvaron formando una sonrisa maliciosa.
-Ahora – preguntó con una voz más áspera que la suya.
-Ahora – repitió la voz, confirmando.
-Bien, porque después de esto no quedará nada de este imbécil.
De un salto alcanzó una altura considerable. Era mucho más ágil que antes y podía sentir una mayor fuerza en su interior.
-¡VIENTO CORTANTE!
La fuerza del ataque fue impresionante, cortó a la mitad aquella masa. La onda de choque derribó la mayor parte de los árboles. Demonio y chica sintieron como si una mano gigantesca e invisible los empujara y sólo cobraron conciencia cuando yacían tumbados en el suelo.
-Es muy fuerte – dijo entrecortadamente Kagome tras levantarse del suelo con la ayuda de Sesshomaru.
-Esa sangre le permite hacer muchas cosas. No será fácil derrotarle.
-InuYasha…
"Incluso ahora sólo ha liberado un 50, quizá ni eso… si libera un poco más sería capaz de destruirme." La mente de Sesshomaru estaba aturdida por aquella muestra de poder.
Desde las alturas, el hanyou sólo podía observar. Todo a su alrededor adoptó otra forma; podía ver a kilómetros de distancia gracias a su privilegiada visión, incluso oler. La sangre de demonio que corría por sus venas comenzó a circular con más fuerza y él disfrutó la sensación. ¿Desde cuando había soñado con saborear ese poder? No lo sabía, o tal vez sí. No había manera de describir aquello, simplemente se sentía libre y más poderoso que antes. En ese momento la espada comenzó de nuevo a palpitar, pero como la vez anterior, bastó un movimiento para detenerla.
-Y ahora voy a acabar con este imbécil. – dijo al tiempo de empuñar su espada.
-Espera – lo interrumpió la voz de su interior, provocando que InuYasha bajara la guardia un poco.
-¿Ahora que? – preguntó cortantemente.
-Déjame a mí el resto, tu poder es demasiado y no puedes contro…
-¡Eh esperado mucho tiempo para esto, no te dejaré todo el crédito! – interrumpió tajantemente la voz de InuYasha.
-De acuerdo, pero déjame ayudarte en…
-Ni lo sueñes, ahora soy más poderoso, puedo sentirlo y esta vez acabaré con él.
-Como quieras – dijo en tono resignado la voz – pero si te sales de control aunque sea un poco, intervendré y sellare de nuevo la sangre de demonio, estés de acuerdo o no.
Pero no había terminado de decir aquello cuando InuYasha ya había lanzado su segundo ataque. La descarga de poder fue tremenda. Era cierto: InuYasha no podía controlar tanto poder, sólo lanzaba ataques a diestra y siniestra, sin importarle lo demás.
La onda del ataque dio de lleno otra vez en la masa que volvía a unirse con un desagradable movimiento y quedó esparcida por el suelo del cráter y sus paredes.
-¡Maldición! – espetó InuYasha, más enfadado que antes - ¡Éste idiota no se muere con nada!
-Tranquilízate – interrumpió la voz, serenamente – o nunca lo desaparecerás.
-¿A que te refieres? – preguntó irritado el hanyou.
-Tienes que usar por lo menos más de la mitad para vencerlo; lo habrías vencido con el primer ataque, pero la sacerdotisa no te deja hacer el trabajo y no…
-¡Que se joda la sacerdotisa, maldición! – soltó InuYasha más enfurecido que antes - ¡Se irá al infierno junto con el imbécil de Naraku!
Y tras decir aquello, se lanzó hacia delante emanando un grito de guerra:
-¡¡BAKU RYU HA!!
"Vaya, no esperaba que olvidara el nombre de la sacerdotisa tan pronto. Si no me apresuro, esto podría salirse de control" pensó el dueño de la voz, mientras los remolinos de viento cortaban todo a su paso.
En los ojos cafés de Kagome se reflejó la destrucción e instantes después el miedo salió a flote cuando uno de los remolinos cortantes se acercaba rápidamente a donde estaban ella y el youkai.
Cerró los ojos por temor y trató de gritar, de eso estaba segura, pero ningún sonido salió de su garganta. Solo sintió su cuerpo volar de una forma extraña.
Cuando los abrió, se vio rodeada de una extraña estola blanca como la nieve. "¿Sesshomaru?" susurró quedamente la chica. Y entonces comprendió. El demonio, con una velocidad asombrosa, tomó a Kagome y se elevaron en el aire en medio de aquel panorama de destrucción.
-Sesshomaru, ¿qué sucederá con InuYasha?
La voz de Kagome flotó en sus oídos, seguida de un temblor en la tierra cuando uno de los remolinos impactó con toda su fuerza sobre aquella masa, despedazándola por completo y levantando una nube de polvo.
-Lo hizo- escuchó decir a la chica con una nota de alegría.
Descendieron al piso suavemente y Kagome inmediatamente se separó un poco del demonio, esperando ver a InuYasha en medio de aquella nube de polvo.
-Espera Kagome, aún no sabemos que sucede y tu herida puede volver a abrirse- dijo Sesshomaru con tono autoritario.-"Además de que no sabemos si será él mismo."-pensó con amargura.
Los remolinos de viento cortante habían desaparecido, lo cual era una señal de que habían hecho su trabajo. De pronto, el aire se impregnó con un horrible olor a sangre. Kagome, un poco alejada de Sesshomaru, frunció la nariz e inmediatamente se cubrió la boca y nariz con el pañuelo blanco. El demonio al olerlo, agudizó sus sentidos al máximo. Ese olor no presagiaba nada bueno. Lo había olido antes.
A pocos metros de él, Kagome se detuvo en seco. Extrañado, el demonio le preguntó:
-¿Kagome que…?
La vio temblar y llevarse ambas manos al rostro para luego soltar un grito eufórico:
-¡InuYasha!
La chica corrió a través de la nube la cual poco a poco comenzaba a dispersarse, dejando ver el cráter con pedazos de la masa esparcidos en el piso. La silueta de InuYasha se recortaba siniestramente contra la nube de polvo. Kagome no vio sus ojos, rojos como la sangre fijos en ella. La chica solo quería estar con él.
Pero desde atrás, Sesshomaru los vio: sus ojos rojos dispuestos a matar a quien fuese. Una señal de alarma se encendió en su cabeza. Si no lo detenía, mataría a…
Se adelantó con toda su rapidez posible hasta donde la chica iba corriendo con una gran alegría. Pero no fue lo suficientemente rápido…
Casi se vio reflejado en los ojos rojos de InuYasha; e inmediatamente escuchó como se desgarraba una tela, un grito de sorpresa y enseguida olió sangre.
Sesshomaru maldiciendo su impotencia, empujó a InuYasha quien estaba sobre él y sin pensarlo le gritó:
-¿¡Qué demonios pretendes!?
Una sonrisa maliciosa inundó el rostro del hanyou, mientras sacaba una de sus garras del interior del pecho de su hermano con un movimiento brusco. Sentir su propia sangre hizo que el youkai se asustara un poco: hacía tanto tiempo que no veía el rojo de su sangre.
-In-InuYasha… ¿P-por qué lo hi-hicicste?
Kagome los veía a una corta distancia de ella. Estaba segura de que aquel ataque era dirigido a ella, en el último segundo lo supo y trató de detenerse, pero Sesshomaru, creyendo lo mismo que ella, se lanzó hacia delante para detener a InuYasha, sin embargo el objetivo del hanyou era su hermano y no la chica. Atacándolo con fiereza, hundiéndole sus garras en el pecho a la altura del corazón, InuYasha sonreía de forma maliciosa, una sonrisa casi demoniaca en su rostro.
El tiempo parecía pasar lentamente y sólo se escuchaba el sonido leve del viento. Ninguno de los dos, hanyou y youkai se movía. La chica trató de moverse, pero parecía estar clavada al suelo.
InuYasha entonces se separó más de él. En sus ojos brilló una mirada asesina y Kagome sabiendo sus intenciones, logró moverse un poco hacia delante, pero luego se dio cuenta de su error.
Los ojos de InuYasha se clavaron en ella de una manera cruel. Instintivamente Kagome dio un paso hacia atrás y subió su puño, donde tenía firmemente agarrado el pañuelo, a la altura del pecho. Su respiración comenzó a tornarse agitada mientras sentía su piel erizarse por el miedo.
Entonces dio otro paso atrás.
E InuYasha se adelantó hacia ella en apenas un segundo.
Un grito agudo perforó el escaso silencio del bosque.
Apenas conciente, Sesshomaru trató de moverse pero no lo logró. Esa herida no era normal y él lo sabía. Así como sabía que la mente de InuYasha se había perdido para siempre.
El cuerpo de Kagome cayó aparentemente sin vida con un golpe sordo al suelo, pero antes de que cayera un susurro salió de sus labios, una sola palabra…
-InuYasha…- entonces su cuerpo impactó con el suelo.
Las manos del hanyou, manchadas de sangre ahora descansaban en los costados de su cuerpo mientras contemplaba a su víctima. No tenía pensado hacerle nada, pero su manera de moverse y ese rostro le recordó a alguien quien lo dejó en un estado peor que la muerte muchos años antes…
Entonces, aquel susurro de la chica antes de caer provocó un efecto en el hanyou.
Dolor, mucho dolor, seguido de una quemadura constante en sus manos. Gritó con todas sus fuerzas mientras sus rasgos iban transformándose a como los tenía anteriormente. La voz, esa voz la conocía bien. Las marcas en sus mejillas cambiaron de negro a púrpura y luego fueron desvaneciéndose lentamente. La media luna en su frente desapareció junto con las marcas. Abrió los ojos de golpe y éstos cambiaron a su color habitual, sus colmillos disminuyeron junto con sus garras y su cuerpo pareció encogerse mientras se arrodillaba en el suelo, sosteniéndose con ambas manos del piso.
Su respiración era agitada y sudaba gotas frías de sudor amargo. Lentamente, como si volviera en el tiempo, los acontecimientos recientes poblaron su mente como si nunca hubiesen estado ahí, como si no se acordase y entonces recordó su nombre, el sonido de su propio nombre saliendo de sus labios…
Sesshomaru no se movió, solo vio cada paso de la transformación de InuYasha. No podía creerlo y menos cuando lo oyó decir:
-¿Ka-kagome?
En los ojos de InuYasha se reflejó el miedo, la ira, la impotencia, la tristeza, al ver a la chica que tanto amaba en el suelo, sin una gota de vida. Había caído boca abajo y con creciente dolor el hanyou recordaba haberla herido en el pecho.
No se atrevió a moverla, ni siquiera el mismo se atrevía a respirar. No podía creerlo, se sentía miserable. Se sentó en el piso sin dejar de verla, temía que si dejaba de verla no reviviría, pero nada podía hacer ya.
-¿Por q-que? – alcanzó a susurrar mientras sentía lágrimas en sus ojos. Cerró su puño con fuerza y lo dejó caer en la tierra al tiempo que soltaba un grito que le desgarró la garganta.
Continuara…
¡¡Hola!! Espero que les haya gustado este capitulo y les pido una disculpa enorme debido a que no había podido actualizar antes, créanme resulta difícil cuando no tienes internet en tu casa y cuando te dejan muchos trabajos en la escuela ¬¬ pero ya estoy preparando el siguiente capitulo, asi que no se desesperen oki? También para aclararles que con el paso de los capítulos se darán cuenta de cambios (a veces radicales) conductas en los personajes :) pero créanme todo esta ligado y les va a sorprender un poco lo que les tengo preparado jeje
En fin, sin mas me despido porque ahora tengo clase jeje.. me arriesgo a llegar tarde con takl de que lean jajajaja Cuídense y dejen reviews… muchas gracias a kariko-12 y a RefiraM por dejar nn en verdad hacen que escribir sea algo maravilloso ) lo cual de por si solo es algo increible :p ah y una cosa más: lo del principio es como termina pero no es el final :P espero haberme dado a entender jeje si no, esperen un poco más y lo sabrán D
Todos los personajes son propiedad de Rumiko Takashi, por lo tanto no me pertenecen. Este fic NO esta hecho con fines lucrativos, es simplemente que me gusta la historia y ya, además de que la inspiración a veces llega... uds saben como es eso. n.n
LadyDarkness22
