Como dije en el capítulo anterior, me disculpo por la demora, y este capítulo es de compensación. Espero que les guste.

Chapter 3: Hunk

Él iba a su habitación, pero ya tenía su decisión tomada, lo que necesitaba era asimilarla, porque no quería llorar cuando sucediese, no quería que ella se sintiera culpable.

Cuando la conoció en la academia, a pesar de que actuara como chico, él tenía el presentimiento de que era mujer, el mismo se fue haciendo más grande con el tiempo, hasta que no tuvo dudas, pero no lo mencionó ya que creía que debía tener sus razones para ocultarlo.

En esa época, le costaba tratar con ella, solo la veía durante las clases o en las simulaciones, pero nunca se quedaba con ellos más de 3 segundos sin que fuera estrictamente necesario, era como si no le interesase formar vínculos con nadie, como si su objetivo fuera uno muy lejano y distinto al que tenían los demás.

Eso se confirmó al ver las reacciones que tenía cuando se mencionaba la misión Cerbero. La vez que la siguieron estaba escuchando con un equipo muy avanzado en el techo. Hunk se dio cuenta inmediatamente de que su compañera hablaba totalmente en serio y que era importante para ella, y por eso cuando mencionó extraterrestres, a él no le cabía la menor duda de que algo malo iba a suceder.

Lamentablemente para él, acertó y lo notó cuando una nave alienígena cayó del cielo, y empeoró cuando a sus dos compañeros se les ocurrió la maravillosa idea de ir a buscarla.

Cuando llegaron a una distancia segura ella hackeó una cámara de video, para ver lo que sucedía dentro de la campaña de aislamiento, ahí vieron a Shiro, el comandante de Cerbero y hablaba sobre una invasión y nuevamente Hunk presintió que algo malo iba a pasar, y otra vez acertó, su equipo quería infiltrarse, es que acaso ninguno de sus compañeros era racional. Se lo esperaba de Lance, pero no esperaba que Pidge fuera tan imprudente, después de todo era la más inteligente y entre de todo la consideraba alguien un poco más calculadora. Para su suerte o desgracia Keith se había adelantado en rescatar a Shiro y había despejado el camino para ellos.

Al día siguiente encontraron el león azul y terminaron en un universo muy distante. Ahí se enteraron de que cada uno debía ir a buscar su propio león. Y la verdad que no había sido tarea sencilla, pero cuando regresaron al castillo las cosas no mejoraron. La noticia de la nave Galra tan próxima y sin poder formar a Voltron, no era buena idea. Lance y él querían escapar, pero Keith y Pidge querían quedarse y pelear, y como anteriormente había pasado, se esperaba esa reacción del primero, pero no de la segunda, tal vez de verdad era una chica impulsiva y la había juzgado mal.

Luego de que lograran vencer al enemigo por primera vez, Hunk había entendido qué es lo que pasaba. Todas y cada una de las veces que ella hacía algo impulsivo, se relacionaba con la misión Cerbero y con los Galra, y eso era porque su padre y su hermano habían sido secuestrados por ellos. Era por eso que había ido a la academia y por lo que se hacía pasar por chico, en ese momento Hunk cambió a mejor su opinión de ella, de verdad era alguien muy decidida.

Después de eso tuvieron que entrenar y se notaba que a Pidge la tenía algo incómoda ese tipo de cosas. Cada vez que veían la imagen de la foto, Hunk le decía que era su novia, para no delatar que era ella la que aparecía en la foto, a pesar de que eso hiciera que ella se enojara con él.

Sufrieron algunos ataques Galra más y cuando todo estuvo en calma y realizaron una fiesta Pidge los había confrontado para irse a buscar a su familia, y la verdad es que Hunk no podía culparla, él ya deseaba volver a casa y reunirse con su familia, no podía imaginar lo ansiosa que estaba por empezar a buscarlos, considerando que hace dos años que no los veía.

Pero los Galra cambiaron sus planes, pusieron una bomba en el castillo, hiriendo a Lance en el proceso. Pidge les dio la nave que había arreglado para irse, con el fin de que llegaran al Balmera y consiguieran un nuevo cristal para poder usar las cápsulas de sanación. Hunk y Koran fueron a esa aventura, y allí él se decidió a pelear contra los Galra como paladín de Voltron.

A su vuelta al castillo, habían descubierto que Pidge también había decidido permanecer junto a ellos y luchar.

Antes de iniciar su regreso a Balmera para salvarlo, Pidge había confesado ser mujer, el único que se había sorprendido fue Lance, por otro lado, Hunk estaba muy orgulloso de que su compañera hubiera tenido la confianza de compartir su secreto con ellos.

Desde entonces, la relación entre ambos se fue volviendo más fuerte, ella lo acompañaba en sus pruebas en la cocina, hablaban sobre física cuántica, sobre códigos y naves, y en más de una ocasión se encontraron en situaciones ridículas.

El lazo de Hunk con ella era uno de los más fuertes, sin embargo, cuando Pidge estaba triste o aturdida por algo no se lo contaba. En un principio él le había dado su espacio, pero a medida que pasaba el tiempo creyó entender la razón de su silencio y comenzó a decirle sus propias inseguridades, para ver si ella se animaba a hablar luego de oírlas, varias veces estuvo a punto de conseguirlo, pero a último momento Pidge se volvía a tragar sus penas.

Hunk empezó a creer que tal vez ella todavía no pudiese confiar del todo en ellos, y aunque le dolía sabía que no podía obligarla a confiar. Cuando el hermano de Pidge regresó, vio como ella le contaba todo y la sensación de que no confiaba en ellos aumentó un poco. Aún así verla tan feliz, hacía que eso cobrara mucho menos importancia.

Siguió en el equipo, peleando, buscando información, hackeando, investigando, pero esta vez con alguien con quien desahogar penas y finalmente había encontrado a su padre, Hunk solo podía imaginar la felicidad que debía tener encima en ese momento su amiga.

Él no iba a pedirle que se quedara, ella estuvo luchando por mucho más tiempo que los demás, desde la misión Cerbero que no dejaba de pelear, todo ese tiempo buscando a su familia, sin bajar los brazos, sin desistir, sin perder la fe en encontrarlos vivos, Hunk no estaba seguro de si él podría haber aguantado tanto tiempo, de verdad creía que Pidge era una verdadera guerrera. Y justo por eso creía que tenía más que merecido la oportunidad de retirarse y ser feliz, aunque realmente la iba a extrañar, la llegó a considerar como una hermana con la que a menudo terminaba en situaciones ridículas y con la que hablar sobre lo que les gusta.

Pero Hunk sabía que era lo mejor y por eso quería despedirse de ella con una sonrisa, porque quería que viera que no había rencores y que él era feliz, si ella lograba su sueño, con ese pensamiento decidió regresar ya se sentía más listo, rememorar todo lo ayudó a afirmar su resolución.

Así termina este capítulo, que también es cortito, me parece que no tengo ninguno largo en esta historia, pero bueno, espero que lo hayan disfrutado.

Muchas gracias a todos por leer hasta acá.