Hola de nuevo :3

Si, pude terminar dos fics el día de hoy XD

Les dejo el final de Noche de Bodas. Regalenme un comentario por favor, ya saben que me encantan ;)

Atención: InuYasha y todos sus personajes son propiedad de Rumiko Takahashi. Yo solo escribí la historia por puro gusto y diversión.


Capitulo 4: Dulce Amanecer

Podía sentir en mi rostro la caricia de los rayos del sol, el amanecer estaba llegando.

Kagome ya estaba despierta, disfrutando del abrazo de InuYasha, cuando de pronto percibió un pequeño temblor en el cuerpo de él. Espero unos segundos y después se giro lentamente hasta quedar cara a cara. Su marido seguía durmiendo plácidamente, pero la transformación ya se había dado, nuevamente su cabello plateado y sus orejas caninas brindaban un marco sobrenatural al rostro del medio demonio. Pero a pesar de ello, su gesto era relajado, tranquilo… feliz.

Con suavidad la mano de ella acaricio la mejilla de InuYasha y se acerco para depositar un suave beso en su frente. Lentamente el joven abrió sus dorados ojos y lo primero que hizo, fue corresponder con una sonrisa, tomar la mano de su esposa y besarla tiernamente.

–Buenos días Kagome– dijo el muchacho.

–Buenos día InuYasha– respondió ella sin dejar de mirarlo a los ojos.

– ¿Cómo te sientes?– cuestiono él.

–Un poco cansada, o mejor dicho, adolorida. Pero no es nada que un refrescante baño no pueda solucionar– respondió la joven, al tiempo que sus dedos jugaban con un mechón de pelo blanco. –Que te parece si nos bañamos juntos– dijo con gesto pícaro.

InuYasha no pudo evitar un ligero sonrojo en las mejillas ante el comentario, que dejaba en claro su doble sentido.

–Claro… vamos a bañarnos juntos– contesto finalmente, al tiempo que besaba la mano de ella otra vez.

La choza que ahora era su hogar, tenía un pequeño patio trasero que estaba aislado del exterior. En ese espacio, una gran tina de madera permanecía con agua tibia, la cual había sido calentada por InuYasha. Vacio un poco más de agua fría para conseguir la temperatura adecuada.

En ese momento Kagome se acerco, cubierta únicamente por la yukata blanca. Él le tendió la mano y la ayudo a entrar al agua, mientras retiraba la vestimenta. Momentos después acerco un pequeño banco y se sentó junto a la tina, a espaldas de la joven. Kagome se dejo llevar por la placentera sensación del agua, al tiempo que su marido comenzaba a recorrer su piel con una esponja impregnada de un agradable aroma. Con lentitud y paciencia comenzó a asear la blanca piel, con delicadeza masajeo su espalda, hombros, brazos y pechos. Ella suspiraba complacida y con los ojos cerrados se dejo consentir por las manos del medio demonio.

–Kagome, dime si te agrada– dijo el muchacho.

–Es delicioso, sigue así por favor– contesto con una mueca de gusto.

InuYasha obedeció y continúo esmerándose en los mimos. Le encantaba ver el gesto de su esposa, sabía que la tibieza del agua y el aroma de la esponja conseguirían relajarla y posiblemente algo más. Poco después el recorrido se hizo más extenso, ahora frotaba pausadamente los costados de ella, un poco más y siguieron sus piernas, pasando por sus pantorrillas hasta el final de los tobillos. Su esposa, aun con los ojos cerrados, sonreía y pequeños gemidos comenzaron a escapar de su boca.

–Eres un tramposo InuYasha, ya descubrí tu juego– dijo ella, abriendo los ojos.

–No sé a qué te refieres Kagome, yo solo estoy bañándote– contesto él con una sonrisa.

–Claro que no, tus manos expresan más que la simple acción de asearme– comento Kagome, al tiempo que se volteaba hacia el joven.

–Me atrapaste… ¿No te agrada?– pregunto.

–Me encanta lo que haces, pero no quiero que te quedes ahí… ven conmigo– contesto ella con un gesto insinuante, mientras lo tomaba de la mano, atrayéndolo al agua.

InuYasha se levanto, se despojo de su vestimenta y entro a la tina. Sus brazos rodearon la cintura femenina, mientras ella se colgaba de su cuello. Ambas bocas se acercaron hasta unirse en un apasionado beso. Segundos después, se separaron para comenzar a hundirse en el tibio líquido. El joven se sentó y ella quedo detrás, el suave masaje comenzó nuevamente, pero ahora era al revés. La aromática esponja comenzó a recorrer la espalda, los brazos y los hombros, un poco de agua cayó sobre el plateado cabello, haciendo que el muchacho cerrara los ojos.

Kagome se entretuvo un par de minutos bañando a su esposo, le alegraba verlo tan contento y sobre todo, darse cuenta de que comenzaba a excitarse. Ella lo había estado recorriendo no solo con la esponja, sino con sus manos y sus suaves pechos que frotaban contra la espalda de él, una y otra vez. Comenzó a escuchar cómo se agitaba su respiración y entonces se dio cuenta de que su cuerpo ya reaccionaba ante las atenciones femeninas. Se asomo disimuladamente por encima del hombro y noto que su virilidad comenzaba a despertar.

El muchacho escucho una pequeña risa y de pronto sintió el beso de su mujer en la mejilla. Abrió los ojos en el instante en que ella comenzaba a besar su cuello y sus hombros, con suavidad tocaba su piel y sus manos iniciaron un sensual recorrido de sus brazos y torso. Él se quedo quieto, aceptando las caricias con una mueca de placer. Momentos después, ella dejo caer un poco mas de agua sobre los dos, llevándose los restos de espuma, humedeciendo sus rostros y dándole una sensación más deleitante a la unión de ambas pieles.

Entonces se pusieron de pie, con el rostro empapado todavía. Se abrazaron y de nueva cuenta sus bocas se unieron, así como el resto de su cuerpo. Ambos pares de manos comenzaron a estimular la dermis del otro, las respiraciones aumentaron, expresándose en ligeros jadeos que se incrementaban poco a poco.

Ya no podían esperar más, el deseo estaba presente, su agitación los delataba y sus cuerpos ya reaccionaban ante el placer inicial de sus caricias. Las pieles de ambos comenzaron a generar calor y el agua que escurría comenzó a desaparecer. Kagome sintió la humedad de su interior y el palpitar de su flor, InuYasha percibió una ligera dolencia en su endurecido miembro. Sus manos dejaron de recorrerla y la sujetaron con firmeza de la cintura, ella se abrazo a su cuello con ambos brazos, mientras sentía como la levantaba hacia él. El medio demonio la cargo con suma facilidad y sus manos se posicionaron en sus glúteos, ella entendió la intención y con sus piernas le rodeo la cintura.

InuYasha salió de la tina con ella en brazos, dio dos pasos y se sentó en el pequeño banco. Kagome noto sobre su vientre la dureza del miembro viril, al tiempo que quedaba sentada a horcajadas sobre sus piernas. Entonces los labios de él comenzaron a besar su cuello, bajaron un poco y se entretuvieron en los pechos femeninos, su atención se centro en los endurecidos pezones que reaccionaban ante la bucal caricia. Las manos de ella se aferraron a sus hombros y su boca siguió jadeando por el placer obtenido.

–Te deseo… – susurro ella en su oído.

Y como si se tratara de una orden, InuYasha la abrazo para alzarla ligeramente. Ella se acomodo sobre su masculinidad y comenzó a descender lentamente, el gemido que libero fue intenso al sentirse invadida de nuevo. Su cuerpo se estremeció cuando sus pliegues internos se separaron, permitiendo la entrada del órgano masculino. Esta vez no hubo sufrimiento, la lubricación de Kagome facilito todo el movimiento, provocando deliciosos espasmos una y otra vez. Su espalda se arqueo y lanzo su cabeza hacia atrás, permitiendo que su cabellera ondulara libremente, al mismo tiempo que sentía como su marido la sujetaba por la cadera y comenzaba a moverse. El goce invadió todo su cuerpo, recorrió su espina dorsal y se expresaba en un agitado respirar.

InuYasha comenzó a jadear, secundando a Kagome, la sensación que le trasmitía el cuerpo de ella era indescriptible y su mente parecía volar. Ella subía y bajaba siguiendo el ritmo indicado por él, su gesto era de deleite con cada convulsión que corría por su interior. Las manos femeninas se sujetaron con fuerza al blanco cabello, pero él no se inmuto.

Entonces las manos del joven comenzaron a guiar la pelvis de ella en un movimiento circular, provocando un mayor placer carnal. Sus cuerpos vibraron y sus mentes se nublaron cuando una potente sensación comenzó a crecer en su interior. El intenso orgasmo comenzó a expandirse dentro de Kagome, sus paredes internas lo dispersaron por su vientre y finalmente se derramo en todo su ser. La opresión del miembro viril genero el mismo resultado en InuYasha, quien sintió como su vientre se contrajo ante su propio estallido final.

Ella lo abrazo con fuerza tratando de controlar su respiración y él solo podía jadear por encima de su hombro con los ojos cerrados. Sus cuerpos continuaban temblando y la húmeda recompensa fluía de su intima unión.

–Te amo… Kagome– intento expresarse InuYasha, aun agitado.

–Yo también… te amo… InuYasha… – respondió ella, con dificultad.

Pasaron algunos minutos y ambos seguían unidos, volvieron a besarse. Kagome se puso de pie despacio, pero seguía colgada de InuYasha, quien no la soltaba por nada. De pronto, él noto su picara mirada dirigida a la parte inferior de su cuerpo, que aun permanecía semi despierta.

– ¿No estás cansado?– pregunto la joven.

–La ventaja de ser un mestizo, es que tengo más resistencia que un humano– contesto él, con maliciosa sonrisa.

Ella se sonrojo y no pudo evitar reír con nerviosismo. – ¿Me llevas adentro?– dijo de pronto.

–Lo que diga mi preciosa esposa– contesto, al tiempo que la cargaba entre sus brazos.

Entraron a la cabaña y de nueva cuenta el futon los recibió, listo para otra sesión de amor.

A una distancia prudente, una pareja alcanzo a escuchar los gemidos provenientes de la choza. Ambos se voltearon a ver y no pudieron evitar una sonrisa de complicidad.

–Sera mejor regresar más tarde– dijo Miroku, al tiempo que se rascaba la mejilla.

–Tienes razón, creo que aun están festejando su noche de bodas– contesto Sango, con un ligero rubor en el rostro.

Ambos se rieron disimuladamente, mientras se alejaban. La visita seria postergada para la tarde ó para mañana, es decir, estaban recién casados y necesitaban bastante tiempo a solas.

=FIN=


Listo Kitty, espero que te haya gustado y muchas gracias por darme ideas ;D

[Tal vez escriba algún extra, me gusto como quedo esta historia y tengo algunas cosillas en mente, solo que tendrán que espérame mas de una semana XD]

Saludos a todos, Gracias por leerme y por sus comentarios :)