No hace falta recalcar que los personajes no son nuestros y que, en parte, la tarama tampoco lo es…
Nota: Lean la muy feliz y extasiada nota merodeadora al final del chapter.
Yoshi: Hey, gracias por leernos, pero de veras, el miércoles es ya cábala, tu sabes, como en el futbol, y si nos fue tan bien con este fic, pues, seguiremos con la costumbre… Gracias por apoyarnos desde el principio, este chap es para ti! De veras, siempre estaremos agradecidos por tu apoyo, y nos acordaremos de ti en cada palabra…. Y wow! Recién leímos tu review! jajajaja eres muy ansiosa! ACÁ ESTÁ TU CHAPTER 4!
Nibynekomata: Oye, gracias a ti también, eres muy amable, y sinceramente, nosotros también hemos leído los cinco libros en una semana, y Talula cayó enamorada de Logan Lerman, y la peli estuvo genial, aunque, no encajó mucho con el libro, lo cual, era predecible… Y en cuanto a lo de la mamá de Percy, pues, lee este chapter, que todos ya empiezan a sospechar del pobre de Hades…
Alexa-angel- : Gracias a ti también por el review, todos ellos nos hacen volver a nuestros deditos y ponerlos en el teclado para dejar volar la imaginación… de veras me encanta que te haya gustado…
4- El castigo al Olimpo.
Me entró un acceso de tos cuando vi parados ante mi, a los tres dioses más importantes del olimpo juntos. No que nunca hubiese visto a mi padre, sino que nunca lo vi junto a sus hermanos y eso era… tan… poderoso… tan… menos padre…
Curiosamente vi a todos los chicos del campamento agacharse y hacer una reverencia, una que mi hermana y yo no hicimos porque, sinceramente, aunque fueran dioses del olimpo, esos tipos no dejaban de ser nuestro padre y tíos.
Mala idea. Mala idea. Mala idea. Terrible idea.
-¿No se arrodillan frente a nosotros?-preguntó Hades.
Mi hermanita y yo fruncimos el ceño y nos miramos, y luego miramos a los tres dioses frente a nosotros.
-Hola.-le dijimos con voz algo desconcertada.
Hades bufó, dejándolo pasar. Mi padre sonrió, lo contrario a Zeus que parecía tan picado como el mar durante un huracán.
-¡Son unos irrespetuosos!-bramó y se escuchó un trueno a lo lejos.
Mi padre suspiró y se acercó a nosotros. Tomó a mi hermana en brazos y me abrazó por los hombros.
-Lamentablemente, hermano, para mis hijos, ustedes no son otra cosa que sus tíos.-miré a mi padre alucinado. ¿De veras no leía la mente?
Hades sonrió un poco.
-Eso no justifica la falta de respeto.-dijo con voz firme, aunque, sus ojos brillaban divertidos.
Mi hermana se aclaró la garganta y miró directo a nuestros tíos.
-Lamentablemente, este no es un tema importante.-dijo con ese tono de voz firme, pero dulce que solía utilizar mamá.- el olimpo está en riesgo, y creo que dos semidioses irrespetuosos serían el más mínimo de sus problemas.
Zeus y Hades la miraron con los ojos ampliamente abiertos.
-Además, somos familia, ¿No es cierto?-pregunté arqueando una ceja.
Los dos dioses asintieron impresionados.
-Es mejor que vayamos a la Casa Grande a hablar, aquí hay demasiada gente…-sugirió Chirón.
-Percy y yo iremos.-dijo mi hermanita al oído de mi padre.
Mi padre suspiró y asintió.
Caminamos lentamente y en silencio hacia la casa grande, dejando a todos los demás asombrados.
Entramos al enorme salón de la casa y vimos a un tipo con poco cabello en la cabeza, una camisa de animal print de leopardo, unos jeans bastante holgados y sandalias marrones, tomando coca-cola Light y jugando a las cartas, y ni siquiera se inmutó ante nuestra presencia.
-Buenas noches, padre…-saludó cortamente a Zeus. Y volvió a sus cartas. Pero de un segundo a otro, alzó la vista y pude ver unos ojos violetas mirándome solo a mí.-¿Tu eres Peter Johnson?-me preguntó con tono desdeñoso.
-Soy Percy Jackson, señor…-lo miré interrogante.
-D, señor D. Director de este estúpido campamento para ratas como tu…-ok, ese tipo no me había caído bien.-Peter Johnson.
Mi hermanita carraspeó nuevamente y se bajó de los brazos de nuestro padre para sentarse justo frente a ese tipo.
-Usted es Dioniso, dios del vino y las fiestas.-le dijo en tono de sabelotodo.- es un gusto…
Y otra vez, recibió una mirada perpleja cuando la niña tomó su mano y la estrechó con fuerza, para volver y sentarse en mi regazo como si nada.
-Bien, creo que deberíamos empezar por disculparte…-dijo mi padre mirando a Zeus de una manera que congelaría el infierno.
-¿Disculparme?-preguntó Zeus divertido.- ¿Por qué me disculparía? Hermano, estuviste viviendo demasiado tiempo con los humanos…
-¡Acusaste a mi hijo de haber robado tu rayo!-bramó mi padre, poniéndose de pié, y el suelo tembló a nuestros pies.- ¡Casi muere! ¡Y mi hija también! ¡Han perdido a su madre!
Tenía razón. Mi madre estaría con nosotros, gracias a la acusación de Zeus, todas las bestias nos comenzaran a perseguir. Pero ese no era un tema tan importante, no ahora que estábamos en el punto más clave de todos los tiempos.
-Papá, no creo que sea buena idea un temblor…-susurré.-estamos en medio de las montañas…-excusa, patética excusa.
El me miro con disculpa y volvió su vista a Zeus.
-¡No me disculparé!-bramó ahora el señor del rayo también poniéndose de pié.
Hades, mi hermana, Chirón, el señor D y yo rodamos nuestros ojos.
-Creo que las disculpas vendrán luego.-les cortó Hades.- ahora, el tema importante es la pérdida de nuestros poderes.
Mi padre inspiró profundamente.
-Es verdad.-suspiró.- ¿Quién pude haber robado nuestro poderes?-preguntó.
Nos quedamos unos minutos pensando y la voz del señor D, rompió con mi camino de pensamiento y los del resto.
-Tal vez… ¿Alguno tiene algún hijo perdido?-preguntó Dioniso.
Los tres dioses le dieron una mirada de muerte.
-No, yo solo tengo a Percy y a Dianne.-dijo mi padre con firmeza.
-Thalia está en la cima de la colina.-se limitó a responder Zeus mirando a Hades con desprecio. Miré a mi padre confundido, pero el miraba a sus hermanos.
-Y mis hijos están en el casino Lotus.-gruñó Hades mirando a Zeus directamente.- sanos y salvos.
Fruncí el ceño.
-¿Por qué uno de nosotros robaría sus poderes?-pregunté incrédulo.- ¿Un semidios? ¡Por los dioses, apenas si podemos salir de este campamento sin que nos maten! ¿Y ustedes creen que seríamos capaces de subir al olimpo, bajar al mar o al inframundo para robarles?-sus miradas brillaron de furia, pero ninguno de los tres dijo nada.
-El punto que Percy apunta y a que yo también apunto, es a que tiene un peor enemigo que un niño resentido…-dijo Di en tono serio.- está más que claro de que detrás del ladrón del olimpo, hay alguien que desea acabar con todo nuestro mundo, alguien más poderoso…-me miró algo asustada y yo comprendí el camino de sus pensamientos.
-Alguien que desea venganza…-solté y miré impresionado a mi padre.- alguien como…
Zeus se puso de pié de un salto.
-¡Eso es imposible! ¡Está en el Tártaro, hecho pedazos!-me gritó.
Su mirada no me amedrentó, sino que me puse más firme en mi punto.
-¡Si, seguramente haciendo un trato con alguien de aquí arriba para despedazar al olimpo!-exclamé yo.- Señores, no debemos ser ciegos, vivimos en un mundo en el cual todo es posible.
-¿Incluso si eso significa sospechar de un titán hundido en el foso más oscuro del peor de los infiernos?-preguntó Hades atónito, más no enojado.
Asentí.
-Incluso eso… o algo peor…-pensé en el ataque, en mi cicatriz… y até cabos.- ¿Cuántas furias enviaste a atacarme?-pregunté a Hades.
-Alecto, solo ella.-me miró con curiosidad.
-¿Y qué hay de la que atacó a Dianne? La que mató a mi madre.-le dije con brusquedad.
El alzó sus brazos.
-¡Hey, a mi no me mires, yo no envié a nadie en pos de Sally!-no me quedó otra que creerle, porque, por el amor de los dioses, el era Hades, no sería sorprendente si se regocijaba en las muertes que causaba.
-Entonces…-susurró mi padre.- ¿Quién fue?-preguntó mirándolo a Zeus.
-Zeus no sabe nada.-le defendí.- ni el ni Hades, yo les creo.
-¿Entonces?-preguntó mi padre.
-Creo que mi madre no está muerta.-dije con voz sombría.-¿Estoy en lo cierto?-miré a Hades que estaba con la vista fija perdida, como intentando recordar algo.
-No vi a Sally ni en la entrada al Tártaro, ni en la entrada a los Eliseos.-nos respondió.- hemos recibido ayer y antes de ayer a muchas personas, pero Sally no era una de ellas, la podría reconocer entre mieles de rostros.
Mi hermanita tomó mi mano con fuerza.
-¿Quiénes tienen a mi mamá?-me preguntó directamente.
La dejé en la silla y me puse de pié, enfrentando la mirada de los tres grandes y Chirón y Dionisos, quienes se mantenían en un mutismo pensativo.
-Hay dos seres que se aliarían al mismísimo diablo para vengarse del Olimpo…-dije con la mirada perdida.- las mismas personas que me lastimaron cuando era pequeño…- llevé mi mano a mi remera, la levanté y les mostré la enorme cicatriz en forma de tridente en mi espalda.
-Anfitrite y Tritón…-susurró mi padre con pánico.
-¿Pero, por qué rayos nos metería a Zeus y a mí en todo esto?-preguntó Hades con sorpresa.
-Eso es fácil-dije.- Zeus anuló su matrimonio y tú la enviaste al Tártaro, después de todo, nadie puede entrar allí sin tu permiso…
-Es posible…-Chirón habló por primera vez.-y también es posible que tengan a alguien bastante más poderoso detrás de sus pasos…
-¿Algo así como un jefe?-preguntó Zeus.
Mi hermanita carraspeó y miró a mi padre.
-¿Esa es la señora extraña de la que mami me hablaba?-preguntó haciendo gala de su inocencia, haciéndonos dar cuenta a todos nosotros, que ella, a pesar de ser una prodigio, era aún una niña.
-Si, cielo, es ella..-mi padre acarició sus cabellos.
Di se estremeció y se abrazó a mi.
-Esa señora me da miedo… me habla cuando duermo…-susurró con ojos llorosos.
La miramos nerviosos.
-¿Qué te dice?-le preguntó Zeus con preocupación.
Ella alzó la vista y su labio inferior tembló.
-Me dijo que se iba a llevar mi mami y que iba a matar a papi y me quedaría sola para que un monstruo me mate…-la tomé en brazos y la apreté con fuerza contra mi pecho.
-Nadie te hará daño, Di, no mientras yo esté a tu lado…-le dije al oído.
Ella asintió y se acurrucó contra mi pecho.
-Creo que deberíamos enviar un grupo al Tártaro.-dijo Hades.- yo no puedo ir, no sino tengo mi timón. Debemos recuperar los poderes y a Sally…
-¿Quién iría?-preguntó Zeus.
Cerré mis ojos y tuve la plena conciencia de que esta misión era para mí. Mi familia estaba incluida en el problema, mi madre estaba secuestrada por lo que no dejó de ser una suposición, aún teniendo pruebas factibles.
-Yo iré.-dije soltando a mi hermana.- es mi madre la que está allí abajo, y ninguno de los tres puede ir, por lo que, deberán confiar en un semidios…
MI padre se acercó a mi y me tomó por los hombros.
-¿Estás loco?-me zarandeó.- ¡No te dejaré ir al Tártaro! ¡No podrás sobrevivir siquiera a la salida del campamento! ¡Aquí estás a salvo!
-Puedo elegir a un grupo para que me acompañe…-sugerí.- Chirón puede ayudarme a elegir mi grupo.
-¡No, Perseus!-gruñó Poseidón.
-Papi… Percy tiene que ir a buscar a mami…-dijo mi hermanita llorando.- Por favor, deja que vaya a buscar a mami…-le suplicó.
Mi padre cerró sus ojos a la vez que una mueca de dolor aparecía en su rostro. Dolor y resignación.
-Tu sabes que soy el único que puede bajar allí y tener una chance para vivir…-lo miré con ojos suplicantes.- iré por mamá, y volveré, lo juro…
-No sabes lo que sería de mi si te pierdo…-me dijo en un susurro roto.
-Y yo no puedo arriesgarme a que vayas tu y no vuelvas.-le dije convencido.- es preferible que Di se quede sin hermano que sin padre… ella no debe sentir que está sola… porque ahí es cuando lo malo vendrá por ella… y huirá.
El abrió sus ojos y me miró con cariño.
-Se que lo harás, Perseus, tienes la bendición del Dios del mar, de tu padre.-me abrazó con fuerza.
-También tienes mi protección, Perseus.-Zeus me sonrió por primera vez.
Hades soltó un suspiro.
-También la mía…-dijo en tono aburrido.- les diré a Perséfone y a mi suegra que te reciban como un buen invitado…
-Podrás elegir a tu grupo, entre los chicos del campamento.-dijo el Señor D.
Chirón se puso a mi lado y me palmeó la espalda.
-Estoy a tus órdenes.-me dijo sonriendo.
Miré sus rostros confiados, y eso me dio un poco de esperanza, y a la vez sentí un peso más caer sobre mi espalda… ¿Qué sucedía si fracasaba?
A la mañana siguiente, volvimos a reunirnos en la casa grande, pero esta vez, en presencia de algunos chicos más, entre los cuales debía elegir a cinco para ir conmigo.
Grover estaba que se podía a saltar y a gritar "¡YO, YO, YO!"
-Grover, el es mi protector, debe venir.-le dije a Chirón.
MI amigo medio cabra vino a mi lado y sonrió ampliamente.
-No te defraudaré, Percy.-dijo entusiasmado.
Miré a los chicos y señalé en broma a Luke.
-¡Tú, chico!-le dije.
El soltó una risa, y como siempre, con mi hermanita pegada a él, se acercó y me pasó un brazo por los hombros, y chocamos los cinco.
-¡Deberías tener vergüenza de que me separarás de mi pequeña novia!-me dijo entre risas abrazando a Di, quien enrojeció completamente.
Le golpeé en la nuca.
-¡Si, claro, si pasamos por un volcán, recuérdame que te lance dentro!-le dije entre dientes, alejando a mi hermanita de él.
-Percy…-me dijo Chirón rodando sus ojos.
Oh, claro, estaba recolectando guerreros para una misión, no jugando Play Station con mi amigo.
Miré a Luke y el me habló en secreto.
-Will Solace…-dije luego de haber consultado con Luke.- el es hijo de Apolo, por lo tanto será genial que nos acompañe.-le sonreí al chico pelinegro de ojos azules se acercó a nosotros, y chocó nuestras mano con la suya.
-E-R. emergencias, amigo…-dijo sonriendo con esa sonrisa tan igual a la de mi primo Polo.
-Creo que deberías elegir a una chica, Percy.-me sugirió Chirón y vi que miraba disimuladamente a Annabeth Chace.
-Si, claro, llevaré a la guerrera sicótica que con toda la intención del mundo, envió a su amiga ropera a acabar con mi hermanita.-dije con sarcasmo y una falsa sonrisa a la rubia de ojos de tormenta, que me taladraba con ellos.
-¡Era una juego!-chilló acercándose.
-¡Si, y mi hermana tiene ocho años!-la enfrenté.- por que a ti no te interese otra cosa que no sea ganar, no significa que sea igual apara todos.-escupí.
Ella no habló, bajó la mirada y mordió su labio.
-Dianne, lo siento, lamento haberte atacado.-dijo con voz seca.
-Las disculpas no son verdaderas si no son de corazón.-dije entre dientes.-vendrás, pero por tus aptitudes, no porque me caigas bien.-ella asintió, y no agregó nada.-Y sinceramente, Chirón, no tengo idea de quien más podría venir… solo conozco bien a mis amigos, y a la sicótica…
La puerta se abrió de repente, y allí, vi a aparecer una chica que se me hizo muy conocida… pelinegra de ojos grises… ¡Claro, se parecía a… Oh, por los DIOSES!
-Soy Thalia, hija de Zeus.-dijo con voz omnipotente.
Se nota que mi hermana y yo no comprendíamos demasiado la escena.
-¿Y?-solo se me ocurrió preguntar.
Mooney: Lo sentimos, lo sentimos, lo sentimos, lo sentimos, lo sentimos, lo sentimos, lo sentimos…. Lo sentimos, lo sentimos, lo sentimos, lo sentimos, lo sentimos, lo sentimos, lo sentimos… Lo sentimos, lo sentimos, lo sentimos, lo sentimos, lo sentimos, lo sentimos, lo sentimos… Lo sentimos, lo sentimos, lo sentimos, lo sentimos, lo sentimos, lo sentimos, lo sentimos…
Talula: Ya verán, este chapter no es lo que queríamos que saliese, lo que sucede es que lo hicimos en un solo día, hoy, justamente.
Prongs: y volvimos de un viaje largo, por lo cual, estamos bastante agotados, y como en el chap anterior, adoraríamos una cama….
Padfoot: lo sentimos si este chap no cubre las expectativas, de veras lo sentimos… y además, haberlo cortado de tal forma.
Talula: y con este mensajito, le agradecemos a todos los reviews anónimos, que nos dan cuerda para escribir, y es por ustedes que estamos frente a la computadora, con solo dos horas de sueño en un día…
Mooney: esperamos seguir siendo santos de su devoción…
Prongs: ¿Sería mucho pedir, cinco reviews para este chap, así se nos va la tristeza y el cansancio?
Padfoot: y Padfoot les enviará un sexy beso a todas y un Logan Lerman de regalo a la primera que ponga en su review: ¡Quiero un Percy!
Talula: Bien, sin mucho más para agregar, larga y próspera vida…
Todos: ¡Larga vida a los merodeadores!
