Como saben después de ésta historia me voy de "receso" por tiempo indeterminado, así que espero regresar en algún momento. En todo caso les quiero desear a todos y todas, ¡"Larga vida y prosperidad" XD.

Y a lo que venimos, ¡lo siento!, pero mis finales son… una mugre XD ¡No me maten!

¡Que lo disfruten!


**23**

Era jueves y tenía todo el día clases con Longtonto, lo que significaba a los Griffindor y a Potter como un asqueroso telón de fondo. Incluso escuchar la risa de Granger le provocaba hechizar a algún incauto. Estaba molesto, enojado, fúrico, iracundo… ¡encabronado! Estaba que echaba espuma por la boca.

Y el siempre tan atinado de su esbirro se cuidó de no decir alguna necedad, porque seguro presentía la bomba. O quizás habían sido sus amigos quienes le habían avisado, después de que habían pagado con la primera ronda de encantamientos moco-murciélagos, durante la mañana. No estaba para ser el idiota de nadie.

-¿Por qué caminas como pato?- le habían preguntado en la mañana y Theo había quedado medio inconsciente después de que el hechizo lo mandara a volar. Los mocos habían sido un simple adorno, después del contundente impacto.

Podrían ponerle al Innombrable al frente y Draco estaba seguro que lo haría pedir clemencia.

Lo peor de todo, es que no podía ir a la enfermería por "éste tipo" de dolencia. ¿Qué le podría decir a Pomfrey? ¿Que se había tropezado y se había caído sobre una polla? ¿Se había enterrado una zanahoria por casualidad? ¿Lo habían violado por accidente?

Tampoco le podía pedir alguna pomada a Severus, el hombre le preguntaría la causa y querría revisarlo… ¿Por qué no había ido donde la enfermera en primer lugar? ¿Estaba escondiendo algo? …Y con esos rumores.

Así que tenía que contentarse con sentarse de lado o hacer algunos hechizos de cojín. Tenía que caminar como pato y lento como una tortuga, intentando evitar que la ropa interior le rosara mucho.

-"¿Pasa algo?"- Neville le extendió un papel sobre la mesa. Flitwick se volvía una "pequeña" fiera cuando escuchaba murmuraciones o cuchicheos.

-"No".- apuñaló el pergamino con su pluma.

-"¿Es por lo del baño?"- el chico ya le había pedido perdón y Draco pensaba que lo había olvidado. Seguro era su vena Griffindor, sufriendo por su falta de nobleza. Aunque habían otros hijos de… ¡quería matarlo!

-"No es eso. Tenemos que hablar. Cuando terminen las clases del día".- de verdad, habrían bastantes explicaciones que dar.

-"Bien".-

**24**

Pasó el almuerzo sentado de lado.

Esta vez la cara de Blaise estaba seria. Draco suponía que su amigo había comenzado a sospechar, pero no hizo ningún comentario.

Si no podía encontrar solución a su dolor, después de hablar con Neville, le pediría a Blaise que le consiguiera una pomada y le hiciera un hechizo de sanación. Más humillado no podía sentirse y si estar saludable significaba poder torturar al Niño que vivió con mayor fuerza… dejaría que Blaise le viera el culo partido, rojo e hinchado ¡como un maldito mandril!

**25**

Diez minutos antes de salir de su última clase del día, Harry encontró una pajarita sobre su pupitre. Algo dentro suyo se apretó dolorosamente.

"Aula de música. 18:30. D.M."

Oh, joder. Malfoy lo iba a asesinar y se lo tendría bien merecido. Lo iban a despachar en el aula de música y nadie se daría cuenta. ¡Porque no se había aguantado una calentura! ¡Porque no había podido dejar de pensar en ese puto lunar!, ¡en Neville follándose a Malfoy!

Maldito rumor que había alimentado sus fantasías entre esos muslos pálidos. Veía caminar al rubio y se preguntaba en dónde exactamente estaría ese maravilloso punto indeterminado. ¿Cerca de la ingle o más hacia la rodilla? ¿Sería grande, pequeño, minúsculo? ¿Sería de un café oscuro, castaño o quizás de un tono dorado, más como una peca? ¿En qué lugar bajo esos pantalones estaría ese lunar? Y en sus fantasías, mientras se lo follaba, podía ver esa marca, esa pequeña y perfecta mancha, balancearse al compás de sus piernas. Era dolorosamente hipnótico. Era tan sensual. Era tan morboso.

Era un lunar que ya había visto Neville y el chico había repetido más veces con el rubio, que Ginny con Dean. Era casi maratónico. ¡Y la última vez se había comportado como un animal!

Y ahora el guardián de Ravenclaw tenía sus ojos sobre Draco.

¿Por qué Harry no? ¿Por qué no podía tener su oportunidad?

Así que se había creado un perfecto e irrepetible momento y ahora Draco lo iba despachar al otro mundo.

¿Quién iba a matar a Voldemort cuando él se fuera?

**26**

Draco y su esbirro ya estaban en la sala de música, para el momento en que Harry llegó. Cuando Neville vio al moreno, alzó sus cejas sorprendido; pero cuando Potter lo vio a él, frunció el ceño. El rubio estaba lo suficientemente cabreado, como para aguantar su intercambio de miradas.

-Vamos a tomar asiento.- hizo un pase de varita y una mesa con tres sillas se instaló en medio del salón.

-¿Qué hace Harry aquí?- el trigueño le susurró, sin comprender.

-Ya vamos a eso, primero los quiero sentado a los dos.- y miró a Potter, sin ninguna consideración. El chico tragó duro y simplemente obedeció, sin saber si Neville actuaría como novio celoso e intentaría matarlo también.

Humillantemente, Draco tuvo que invocar un hechizo de cojín y sentarse con cuidado. Ambos Griffindor, lo miraron son diferentes grados de preocupación.

-Bien.- suspiró. –Tenemos que hablar de un asunto importante y que ya me está hartando.-

-¿Los tres?- Longbottom frunció el ceño.

-Es algo que comienza contigo y cierta ayuda ofrecida,- entonces el moreno alzó las cejas, expectante, -y termina con Potter, ayer…-

-¿Qué pasó ayer?- preguntó, pero Harry desvió los ojos.

-Ya vamos a llegar a eso…-

-No, quiero saber qué pasó ayer.-

-Longbottom…- Draco apretó los labios y el trigueño se dio cuenta que no estaba para juegos. Era algo importante. ¿Por eso Harry estaba comportándose tan extraño? ¿Tenía relación con el Señor Tenebroso?

-Bien.- aceptó. -¿Qué quieres que diga?-

-¿Quiero que le cuentes a Potter sobre nuestro acuerdo?- Harry volvió a levantar los ojos y miró a su compañero. ¿Acuerdo?

-Oh, bueno, pues…- se rascó un poco la cabeza, -Yo le pedí a Draco… que me dejara decir que tuvimos sexo en el baño de prefectos.-

-¿Qué?-

-Es que Smith… yo le había dicho que me gustaba ¡y él se rió de mi!- masculló todavía indignado con el asunto, a pesar de todo. –Y yo quería hacérselo pagar, por eso le pedí ayuda a Draco. Inventar que tuvimos sexo, para que el idiota no se sintiera tan importante. ¡Si yo había tenido a Draco, podía tener a cualquiera!-

-¿Entonces ustedes no…?-

-No.- escupió el rubio.

-Sólo un veinte por ciento…-

-¡Oye!- Draco le dio un golpe en el brazo.

-¡Tú dijiste que era un ochenta por ciento mentira!- se quejó.

-¡Eso no importa ahora!-

-¿Y lo del lunar?- Draco saltó como gato.

-¡Ese maldito lunar! ¿Qué mierda tienen con él?- golpeo la mesa y quiso hacerla volar.

-Draco me dijo que tenía un lunar en el muslo, nunca se lo he visto.-

-Oh…-

-¿"Oh"? ¡Era virgen! ¡Estúpido idiota!-

-¿Qué?- Neville los miró a ambos, con los ojos muy abiertos.

-Vamos Potter, ahora es tu turno. Cuéntale lo que paso ayer, ¡cuéntale!-

-Joder…-

-¡Si, "joder"! ¡Justamente!- quería sacarle los ojos.

-Draco, déjalo hablar.- el trigueño miró a su compañero de habitación y supo que "lo de ayer" no había sido nada bueno. Había visto a Harry sintiendo culpa y allí había para toda una vida.

El rubio se levantó y comenzó a caminar por el aula, intentando disimular la incomodidad y los extraños movimientos que hacía al desplazarse.

-Yo… yo asalte… a Draco… ayer…-

-¿Lo asaltaste?-

-Lo… metí a un aula y…- tragó duro. –¡yo pensé que lo habían hecho!… tú hablaste tanto de ese lunar… y yo… no pude quitármelo de la cabeza…-

-Mira qué justificación.- escupió el rubio.

-¿Lo metiste a un aula?- el trigueño se volteo al rubio. -¿Y no te defendiste?-

-Te voy a reventar la cara, Neville. ¡Resulta que la culpa es mía por no defenderme! ¡Claro que lo intenté!- ya estaba gritando de nuevo y él odiaba a la gente que gritaba. -¡Le dije que era virgen!-

-Es que… no le creí…-

-Si ya me di cuenta… ¡me partiste el culo!-

-¡Draco!- Neville agitó la varita y silencio la habitación.

-¡Era mi maldita primera vez!-

-¡Lo siento! Joder, qué puedo hacer para que me perdones…-

-Era su primera vez, Harry…- negó su compañero, como si fuese algo irreparable. Y de hecho lo era. –Lo tenía planeado con un graduado italiano…-

-¿Qué?-

-Un graduado italiano, maldito sordo.- gimió de frustración. -Mi Rey Lagarto. ¡Me robaste mi fantasía, Potter, hijo de puta!-

-Lo siento… de verdad, Draco.-

-Y ni siquiera era una sala limpia. Me estuvo haciendo respirar polvo y asquerosas pelusas, Neville… ¡y el muy cretino ni siquiera usó lubricante!-

-¿Se lo hiciste al seco?- alzó las cejas. -¿En qué estabas pensando?-

-No estaba… pensando… precisamente…-

-Quiero partirte la cara…- siseo regresando a la silla frente al moreno. Deseando explotarle los sesos con su simple mirada… de nuevo. –Quiero castrarte…-

-Lo entiendo. S-si quieres puedes golpearme o hechizarme…- tragó duro pensando en la palabra "castración".

-Quiero castrarte…- y lo estaba acribillando con los ojos.

-Neville…- gimió Harry.

-Es chascón, Draco, mira…- le pasó la mano por el pelo, despeinando su melenuda cabellera.

-Ni siquiera me besó. No hubo preámbulo, ni seducción.- frunció los labios.

-Te puede besar ahora…-

-Ugh… éste intento de mediación, Longbottom, deja mucho que desear…- masculló.

-¡Te puedo besar!- Harry lo miró con toda la intención de la que fue capaz. –De hecho, me encantaría besarte… he soñado con besarte, como no tienes idea.-

Draco lo miró con ojos entrecerrados, distinguiendo cómo se le aceleraba la respiración al idiota… al melenudo idiota.

-¿En serio?-

-Te besaría todo lo que quieras.- tragó fuerte y su manzana de Adán se movió cautivadoramente. –En mi mente… nos hemos besado muchas veces…-

-¿Y el preámbulo y la seducción?-

-Te daré todo el preámbulo y la seducción que quieras…- Neville le movió las manos, para que siquiera hablando. Tenía que aplacar la furia del rubio, de alguna manera. –Podemos… ehm… salir a comer, a beber algo a las Tres Escobas. Podemos salir a caminar… juntos por el lago, eso es muy… seductor… eh… ¿qué más?- pensó. –Puedo darte chocolates…-

-Potter.-

-¡Espera! Preámbulo,- se frotó la cabeza con ambas manos, dejándose el cabello como un nido de pájaros. Si hubiese mirado al rubio, se habría dado cuenta que con eso ya lo había convencido. –preámbulo… besos, muchos besos. También te puedo tocar harto, todo lo que quieras. Te… te puedo hacer una mamada. No sé hacerlas, pero ahí nos arreglamos.-

-Hay que darte clases…- dijo Neville, como si fuera un maestro en la materia.

-¿Ah?- el moreno los miró.

-Sí, el experto.- bufó Draco. -Todavía hay que preguntarle a Dailey sobre los resultados.-

-¡Dillan!-

-Lo que sea…-

-Entonces… ¿ya estoy perdonado?-

-No, Potter. Estas en deuda.-

**27**

Draco salió del baño, tapando la pomada que Blaise le había robado a Pomfrey. Milagrosa magia, no sabría qué hacer sin algo como eso. Muggles incompetentes, con su alcohol y su solución yodada.

-¿Me vas a contar qué pasó?- el moreno le preguntó, descansando sobre su propia cama, junto a la de Draco. Parecía determinado a saber.

-Mi Rey Lagarto terminó siendo Potter.-

-¿Qué quieres decir?- el rubio se dejó caer de cara a la cama. Ya no se sentía tan mal físicamente, pero su orgullo continuaba abollado, machacado y hundido.

-Ese estúpido Griffindor me asaltó por la retaguardia y me robó mis sueños adolescentes.- suspiró.

-Oh…- se recostó de lado y lo miró con la cabeza apoyada sobre uno de sus brazos. –Ya te iba a llegar, ¿no? Y es el Niño que vivió. ¿Quién más puede decir lo mismo?-

-Al menos tiene bonito pelo…- aceptó a regañadientes.

-Tienes el favor incondicional de un Griffindor y el interés del Héroe. Todo gracias a una mentira y un lunar… sin planearlo siquiera. Salazar estaría orgulloso de ti, indudablemente.-

-¡Puto lunar!- gritó contra la almohada… y se sintió tentado hasta de masticar la funda.

**28**

Neville los había alcanzado en la entrada principal del castillo. Iba corriendo y aleteando sus lechuguinos brazos vestidos con su camisa negra. Draco tendría que encantarle otra, porque esa ya la estaba repasando mucho. Los atajó a ambos, con una sonrisa de oreja a oreja, las mejillas sonrojadas y los ojos iluminados.

Las posibilidades eran realmente pocas, como para equivocarse.

-Seguro es ese Davis. Le habrá dicho que es lindo o lo habrá tocado por casualidad.-

-¿Quién es Davis?- preguntó Harry.

-¿Adivinen qué?- gritó. –Adivinen, adivinen…- soltó llegando hasta ellos.

-¿Ese cochino de Donnovan, ya te tocó alguna parte privada?- se burló.

-¡No!… o bueno, no sé.- pero de todas formas mantenía su sonrisa radiante. Draco hizo una mueca. –¡Nos besamos!, ¡detrás del invernadero tres!-

-¡Neville! ¡Felicidades!- Harry le palmeo un brazo, con gusto.

-Espero que no hayas usado mucha lengua, ni saliva… y sueles encimarte mucho. Terminas atosigando.- masculló, rodando los ojos.

-¡Oye!- se quejó Longbottom.

-¡Au!, Potter cretino, no me aprietes la mano…- se soltó del moreno y lo miró con ojos asesinos. Ya no lo dejaría tomarle la mano, era un animal.

-Dijeron que no habían hecho nada…- bufó el moreno.

-Eso fue parte del veinte por ciento real.- concluyó Neville.

-¡Sí!, y no te quejes porque tú hiciste el otro ochenta.- masculló Draco, presionando un dedo sobre el pecho del moreno. -¡Es genial!, dos Griffindor y tuve una primera vez mediocre…-

-Está bien, está bien.- se le colorearon las majillas a Harry.

-Pero estamos hablando de Damon…-

-¡No se llama Damon!-

-Lo que sea…-

-¡Draco!-

-Qué importa, Declan, Davon…- hizo gestos.

-Di…- tentó el trigueño. El rubio quiso quitarle ese brillo de los ojos. Tanto por un tonto nombre.

-Dingo.-

-¡No!… Dil-…-

-Dilmore… Dilton…-

-¡Dillan!-

-¡Nadie puede recordar eso!- bufó cabreado. –Longbottom, lo importante aquí es que si en seis meses conseguiste un roñoso beso… con suerte el próximo año tienes sexo. Me guardaré mis felicitaciones hasta entonces.- le dio una palmadita en la mejilla y tomando la mano de Potter salieron de ahí.

Basta de cortejos e intimidades que no tuvieran que ver con su propia vida. Si toda esa brutalidad tenía un aprendizaje, era que, ser un buen cordero solo te trae problemas… Ya ven a ese hombre de la cruz… ¡muerto!

**29**

Potter lo llevó a dar una vuelta por el lago del calamar gigante, tomados románticamente de la mano. Sí, había terminado aceptando el contacto de nuevo, es que le gustaba su mano de palmas callositas. Allí se sentaron y le extendió la caja de chocolates que le había prometido, como "preámbulo". ¡Prf! Eran chocolates suizos, al menos. No estaba tan mal.

Conversaron un rato y el evidente nerviosismo de Potter lo hizo sentir mejor. Tenía las manos húmedas y tartamudeaba de vez en cuando… pero cuando se alborotaba el cabello, Draco creía ver una divinidad iconográfica. A Sid Vicius, o a Dave Grohl, quizás Christopher Schmid (*) con sus ojos verdes… o algo así. El tonto era muy atractivo. Y esos ridículos anteojos le daban un cierto aire circunspecto, que le hacían temblar las piernas.

Suspiró soñador. ¿Quién se lo iba a imaginar de ese zopenco?

Cuando comenzó a oscurecer, Potter lo llevó hacia las graderías del estadio. Lo hizo avanzar por el lado de los profesores, hasta la torre más alta. Desde allí se veía el atardecer. No podía quejarse.

-Aquí hace falta un sofá.- dijo el rubio, lamentándose (*).

-¿Quieres un sofá?- El moreno se sentó a su lado y volvió a tomar su mano, acariciando su dorso con el pulgar.

-No. Está bien así.- le sonrió con una de sus sonrisas lindas… a ver si espabilaba. -Comienza con los besos.-

Harry se creyó derretir. Era la primera vez que Draco le sonreía de esa manera, sin burla y sin malas intenciones. El rubio lo había perdonado y ahora le estaba dando una oportunidad. ¡No se podía creer su suerte!

**Fin**


(*) Sid Vicius, es el nombre como se le conoce popularmente al bajista de The Sex Pistols.

(*) Dave Grohl, es el vocalista y guitarra de Foo Fighters, ex baterista de Nirvana =)

(*) Christopher Schmid, es el vocalista de Lacrimas Profundere.

(*) Menciono lo del sofá, porque en mis dos fics anteriores el climax del final –la revelación de la verdad y/o el sexo- ocurren en un sofá. Quizás en un mensaje de mi subconsciente =3

Y sí, me gustan los chascones =D.

Ya que hemos llegado al final y no nos leeremos hasta un buen rato, aprovecho de decirlo: ésta historia va dedicada/o a todas/os quienes le han dado una oportunidad a éste entuerto XD y en especial a Floor Whitlock, Proserpinah, Navylin, Shix, Mich Malfoy y DarySnape, por sus comentarios y todo su apoyo en estos tres proyectos que ya llevo "a cuestas" =D. ¡Abrazo de grupo!