Capitulo 4
Poseidón se entera y la orden de Zeus
-¿Con qué Hades tiene a Percy en su reino? –El dios del mar dijo al ver a la Nereida.
Ella asintió haciendo que Poseidón se enfureciera ¿Cómo se atreve arrebatarle a su hijo? Se sentó en su trono, pensando en que podrá hacer. Primero tratara de ocultarlo por Zeus y segundo tendrá que buscar una manera de convencer a Hades en devolverle a su hijo, no era justo…
-No es justo…Percy debería estar aquí. –Se dijo.
Ahora Poseidón pudo comprender como Deméter se sentía, triste por la pérdida de un ser querido y más si ese ser querido es un hijo. Cerró sus ojos contando hasta diez, tratando de olvidar lo que paso hace un año atrás, pero lo que no le agradaba era que Sally fuera una despistada. Ella debió de echarle un ojo a su hijo, Percy es un semidiós no un mortal. En pensar en eso hacía que su furia se elevara más.
-No es….justo…
Ya habían pasado años, Percy tal vez tendría quince o catorce años. Sintió celos, por que Hades esta viendo crecer a su hijo y no él.
Zeus suspiró, por alguna razón su hermano Poseidón estaba actuando extraño, había veces que no venía cuando había una reunión o cuando se lo pedía. Hera no le tomo importancia como siempre diciéndole que lo dejase tranquilo que él también merece su libertad. Pero sabía que algo andaba mal en él.
-Hola padre, ¿Qué sucede? –Apolo preguntó caminando hacía la sala del trono.
-Apolo, ¿Has visto cambios en el mar? –Zeus preguntó.
Apolo frunció el ceño por la inesperada pregunta del dios del trueno, Zeus suspiró él solo quería una repuesta no una reacción, eso lo dejo confuso pero siguió hablando con Apolo.
-Uhmm no. –Respondió
Zeus soltó un gruñido, ¿Por qué su hermano se comportaba tan raro y su reino no lo demostraba? ¿O es qué hay algo que él no sabe que Poseidón no quiere que descubra? Ni modo que sea tan grande, a Zeus le gustaba saber lo que pasaba a su alrededor y si es algo que puede ser peligroso para el Olimpo más se metía. Aún seguía curioso con el comportamiento de Poseidón.
-Avisa a los otros vamos a reunirnos. –Zeus avisó.
-Si padre.
-¿Por qué nos llamas? –Hera preguntó. –Estaba descansando de tus gritos.
Zeus rodó sus ojos, vio que el trono de su hermano aún estaba vacío y no se sorprendió, Afrodita miraba aburrida esperando el avisó de Zeus y Ares seguía hablando de guerras y cosas que le gustan. Todos los dioses estaban reunidos menos Poseidón.
-Poseidón ha estado actuando extraño últimamente y creo que ustedes se han dado cuenta de eso. –Dijo. -¿Ustedes saben algo al respecto?
Hubo un momento de silencio que tal vez duro como cinco minutos, si ninguno de ellos habla, Zeus se asegurara de que cada uno reciba su regaño por no contestar. Pero se arrepintió cuando Atenea alzó su mano y con confianza dijo
-Yo creo que la razón es por algo muy personal.
Zeus miro a Atenea con intención de decirle lo que pasaba, Atenea tomó un suspiró.
-Algo que deba de perjudicar la seguridad de su hijo….
-¿Hijo? –Zeus repitió incrédulo.
Zeus no podía creerle, Poseidón había roto el juramento y no se había enterado. Sintió ganas de encontrar al niño para evaporizarlo y enviar sus restos al Tártaro.
-Lo he escuchado hablar con sus sirvientes sobre un problema que tiene entre Hades y él. –Atenea prosiguió. –Diciendo que Hades tiene a Perseo en el Inframundo.
-¿Cuándo…lo escuchaste? –Zeus dijo entre dientes
-La semana pasada…
Los dioses comenzaron hablar entre sí sobre el tema de Poseidón, Atenea sonrió levemente orgullosa pero Zeus iba a estallar. Los truenos se hacía cada vez más fuerte rugiendo por los edificios de la ciudad de Nueva York.
-¡Hermes, quiero que llames a Hades!
Hermes tragó saliva desapareciendo.
Percy despertó de una pesadilla se encontraba sudando por el extraño sueño que tuvo, por alguna razón soñó con una muchacha de quince o catorce años con una lanza y dos personas más, limpiándose el sudor se levanto de su cama. Se miro en el espejo y en él no se reflejaba un niño de ocho años con una sonrisa sino un adolescente de catorce años, su piel estaba pálida por la oscuridad pero sus ojos reflejaban otra cosa.
Se dirigió al baño para arreglarse limpiándose la cara, se detuvo cuando vio el agua caer, eso le recordó a la Nereida cuando fue arrastrado y los espíritus luchaban para que no se lo llevara, se estremeció al recordarlo. Su estancia en el Inframundo era agradable pero el problema era que Perséfone aún lo odiaba, no había ningún remedio para eso. Salió de su habitación para bajar hacía la sala del trono donde su padre lo estaba esperando pero antes de que pudiera seguir, Perséfone lo detuvo.
-Pueda que estés bajo el cuidado de mi esposo, Perseo. –Gruño. –Pero sé que nunca me caerás bien…
-Siento mucho su forma de pensar…-Al decir eso, salió huyendo de ella para el salón del trono, realmente no quería enojar a Perséfone para que después lo convierta en mudo o algo por el estilo.
Cuando llego, su padre estaba esperándolo con una pequeña sonrisa y le toco el hombro.
-Años han pasado y ya tu no eres un niño…-Hades comentó. –Pronto, este reino te pertenecerá y serás un buen rey….-
-No lo seré como tú.-Percy susurró admirando el paisaje. –Pero tratare de ser ejemplar.
Hades sonrió, valió la pena adoptarlo era obvio que quería un niño con su misma sangre, pero…Percy tiene la sangre de Poseidón y el dios del mar era su hermano y prácticamente eso lo haría como un padre, no? Estaba un poco confundido pero lo ignoro. No había tiempo para confundirse o hacer planes.
-Padre, hay algo que quiero….- Pero antes de que Percy pudiera decir algo, Hermes apareció con una sonrisa pero pequeña.
-¿Qué quieres?-Hades demandó echando a Percy a un lado, si Hermes estaba aquí entonces hay problemas.
Hermes suspiró, realmente no quería decirle el porqué de su llegada. Perjudicaría a su tío y a su nuevo primo que había sido descubierto. Hades lo miraba acusadamente esperando alguna respuesta pero solo recibió una risa nerviosa del otro dios.
-Zeus….me ha dicho que vayas al Olimpo con tu…..-Hermes pausó.- Nuevo hijo.
Hades en ese instante y por primera vez se quedo en shock, Zeus se ha dado cuenta, pero quien habrá sido el culpable? ¿Quién le habrá contado a Zeus? Se aclaró la garganta y contestó:
-Hermes, ¿podrías dejarnos a solas?….-
El mensajero asintió y salió de la sala del trono. Hades se dio la vuelta y miro a Percy.
-Espero que no haigas salido al mundo de los vivos sin mi permiso, Percy.- Hades gruño.
Percy dio un paso atrás y alzó las manos en defensa, mirando confundido a Hades.
-No, no he salido. –Respondió. –Y la verdad, nunca he salido…-
Hades gruño lentamente, si Zeus se atreve a arrebatarle a Percy creara una guerra, pero el problema era que si Poseidón se da cuenta, se lo llevara igual. Suspirando con los ojos cerrados indico a Percy que se parara al frente de él.
-Cuando lleguemos al Olimpo, ni se te ocurra hablar o perderás la vida…-Hades amenazó.
Percy abrió la boca en shock, Hades lo había amenazado. De repente, sintió miedo hacía el dios. Hades le había contado que Zeus es un dios temperamental, que por cualquier cosa se enoja y termina pulverizando al quien le hizo enfadar.
-No….no hablare.- Tartamudeó.
-Más te vale.-
Y se tele transportaron hacía el Olimpo.
