Bueno pues, lamento la tardanza jeje, si, unos días de retraso huy que falta jajaja. Como sea, gracias a todos ustedes por sus comentarios, los amo muchachos. Ahora viene el capítulo cuatro que espero sea de su agrado hmm. Ya saben, si en algo me equivoqué o algo no cuadra no duden en notificarlo.
4. La capitana, la comandante y una carreta a Belzenia.
Liane llegó llorando a su casa. No quería saber nada, absolutamente nada, ni siquiera esperaba que alguien la llegara a consolar pues ya no había nadie. Primero sus padres, luego Sateriajis y tal vez Castiel… aquellos que se preocuparon por ella, y ahora dudaba de sus demás amigas, Mikulia, Lukana y Gu…
-Estoy sola, otra vez. –Dijo y se quedó dormida.
A los pocos minutos de eso, Liane volvía a soñar con la colina que visitaba con Sateriajis y donde había pasado algunas noches por simple gusto. Creía que Meikai aparecería en cualquier momento, pero su mente le jugó una mala pasada y ahora se veía a ella misma, con la tierna edad de 12 años, y a Sateriajis; Liane estaba recargada en el pecho del hijo del conde con las piernas extendidas y dándole nombre a las estrellas. Sateriajis reía con los disparates que su tierna amiga soltaba de su boca.
-Fue un buen chico, en su tiempo. –Meikai la tomó del hombro y el recuerdo se desvaneció. –Encontraste el primer tesoro, eso basta, y la reacción que tuviste cuando abofeteaste a esa chica Gumina me encantó. –La niña estrella sonrió.
-Si junto los otros tesoros, ¿me lo devolverás? –Dijo a modo de súplica la muchacha.
-Encuéntralos primero y entonces pide todo lo que quieras. –Fue la respuesta de Meikai. Liane asintió y preguntó donde se encontraba el otro objeto que necesitaba. –Si te lo dijera perdería todo chiste, solo te diré que Gast dará mañana un anuncio importante a toda la ciudad, asiste y encontrarás una pista. –Dijo y desapareció.
Liane despertó y se encontró de nuevo en su habitación, ya había amanecido y sus fuerzas estaban renovadas. Se mantuvo en cama por otra media hora, mirando el techo y a veces se asomaba por la ventana que tenía su habitación a ver que hacía la gente; se le hizo algo curioso que las calles estuviera vacías a esa hora, ni siquiera la vendedora de pan puso su pequeño puesto como de costumbre. Lily miró todo con algo de extrañeza al principio, pero no le tomó mucho tiempo recordar lo que Meikai le dijo antes de que se despertara.
No quería hacerlo, de verdad que no quería ver la cabeza de Castiel exhibida frente a todos, sería demasiado para ella que su "segunda madre" fuera humillada aún después de su muerte. Pero tampoco podía confirmar eso, la comandante no era temida por nada y el ser la hermana de Gast Venom solo le daba un bonus extra a su reputación.
Pero bueno, dejando eso fuera de su cabeza, y confiando en la estrella a la cual le pidió que cuidara de la vida de la comandante, se marchó rumbo a la plaza de la ciudad para escuchar el discurso del dirigente de la Compañía de Asmodean.
Sintió algo recorrerle la espalda cuando también recordó que la estrella de Castiel no brilló esa noche.
Todos estaban en la plaza, Leslie, sus compañeras de trabajo, Lukana, Mikulia, Gumina, la panadera que no vio cuando despertó, Kachees, la que parecía ser su esposa y el resto de las mujeres desaparecidas junto a sus familias. Gast se encontraba dentro del pequeño kiosco y dando la cara a la gente, mantenía los brazos extendidos tratando de calmar los abucheos y murmullos en contra de su persona, incluso algunos de la Compañía estaban en contra del dirigente, pero se quejaban de forma discreta.
-¡Escuchen, no hay necesidad de escandalizarnos todos! –Gritó el dirigente.
Para Liane esa fue la primera vez que lo vio. Era muy parecido a Castiel ciertamente, su cabello largo y atado en una cola alta, sus finas facciones, aquel bello rostro como el de su hermana, lo único diferente y que pudo notar fueron sus ojos azules; Castiel los tenía rojos. Sin embargo, debía concentrarse.
-¡Tengo buenas noticias, el Rey morado a muerto! –Los barullos callaron a causa de la sorpresa que causó tal noticia. –Nuestra reina, la Dama de rosa ha tomado el mando del ejército imperial… ¡La independencia de Asmodean está muy cerca!
Los gritos inundaron la plaza inmediatamente tras eso, pero Gast se encargó de callarlos con una actitud mas seria.
-Pero también es mi deber darles una terrible noticia. –Agregó. Entonces Teto Cetera, la capitana, hizo acto de aparición al lado del dirigente, su rostro estaba bastante maltratado, cortado y golpeado. –Hemos sido atacados desde adentro, mi hermana menor, la comandante Castiel Venom fue asesinada.
Liane cubrió su boca con una de sus manos tratando de reprimir un chillido.
-Ella y mi capitana fueron atacados por otros soldados de mi propia Compañía, pero tengo razones para creer que fueron espías traídos desde Belzenia para acabar conmigo. Es obvio que la Dama de rosa, nuestra reina, me tiene miedo.
Liane no quiso seguir escuchando tales mentiras ¡Fue él quien envió a asesinar a su propia sangre, a su hermana! Lily limpió rápido sus lágrimas, contrario a la reacción de otras personas que suspiraron aliviadas la muerte de una tirana.
-Malagradecidos. –Murmuró ella acariciando las piñas que había recibido de regalo.
-¡Por eso enviaré tropas a Belzenia para que se de cuenta del poder que yo, Gast Venom, el Demonio de Asmodean, poseo! –Pareciera que nuevamente todos creían en la palabra de aquel ruin dirigente.
Lily salió corriendo de ahí no aguantando las ovaciones y algunas porras dirigidas a aquella persona. Se escondió en un callejón para poder llorar a gusto, pero más que tristeza, lo que sentía era ira sumamente contenida. Entonces, recordando las últimas palabras que Castiel le dirigió, buscó entre su vestido aquel medallón que le había obsequiado.
No era más que una medalla con base de oro y una gran gema morada sobre ésta, casi cubriéndola en su totalidad, dejando a la vista únicamente los bordes de aquel metal precioso; estaba finamente tallado de tal manera que toda la gema fuese lisa y, si concentraba la vista en el centro de aquella joya, podía ver inscrita a través de ella las palabras "Compañía por la Libertad de Asmodean" y debajo de estas el título de "Comandante".
-Te protegerá… -Repitió Lily pasando la mano por aquel regalo de manera suave. –Tienes razón, con esto en mis manos nadie querrá acercárseme. –Sonrió de medio lado y después dirigió su mirada a uno de las paredes del callejón.
"La gran Gourmet, nuestra señora Vanika Conchita dará una fiesta en su palacio de piedra en donde se hará un concurso que tendrá la finalidad de encontrar al mejor chef de todo Evillious. El ganador, además de recibir la módica suma de diez mil piezas de oro, tendrá el honor de trabajar para nuestra señora"
Debajo del letrero estaba el nombre del lugar en donde se llevaría a cabo el concurso. –Belzenia.
Suspiró, quitó el poco polvo que se había pegado a su vestido amarillo y salió caminando tranquilamente del lugar con destino a su casa para así acomodar sus cosas, sería un largo, largo viaje. Curiosamente, mientras ella daba vuelta en una de las esquinas de la ciudad, chocó accidentalmente contra alguien, más específico, la capitana Teto Cetera.
-Disculpe, no vi por donde iba. –Fue lo primero que dijo la capitana del cabello pelirrojo, en esta ocasión lo llevaba arreglado en un par de taladros a los lados de su cabeza, cosa que la hacían ver muy infantil.
-No hay problema. –Respondió Liane tratando de evitar que la reconociera, sin embargo esto no paso.
-Tu… -La muchacha rubia no esperó a que la atraparan por lo cual salió huyendo de ahí. -¡Hey, espera!
La capitana Teto la siguió en su carrera, Lily la tenía muy cerca, bueno, era de esperarse de una militar. En un momento, Cetera logró atraparla de una muñeca y arrinconarla contra la pared; Liane temblaba de miedo a que aquella mujer le hiciera lo mismo que a Castiel. Pero fue curioso lo que pasó. Un pequeño deja-vu.
-Discúlpame. –Susurró la capitana bajando la mirada. –Yo la verdad no maté a Castiel. –Liane la miró confundida y en su mirada exigía saber una explicación. –Verás… yo… cuando estábamos luchando, ella… lo siento tanto, realmente era una buena amiga mía hace un tiempo, pero su traición hacia su hermano era algo a lo que me veía obligada a corregir. –Dijo con la voz un poco cortada.
-Gast es un mentiroso. –Ante eso, Teto figuró una sonrisa torcida en su rostro.
-Ella sabía que si no la mataba sería mi cabeza la que rodaría, así que se le hizo fácil suicidarse para salvarme… esa tonta. –Liberó a Liane de su agarre y la miró a los ojos. –Ella me pidió que te escolte a Belzenia como su sucesor, curiosamente el dirigente Gast lo sabe y lo acepta. –Teto volvió a torcer su rostro en una sonrisa, mas la muchacha frente a ella no dejaba de mostrar asombro por la revelación que le había dado. –Partiremos mañana a primera hora, espero que no de una mala impresión, comandante. –Dicho esto se fue.
Liane hizo caso a Teto, también partió a su casa y durmió hecha un mar de lágrimas. –Malagradecidos. –Volvió a murmurar.
Esa noche soñó que Castiel le acariciaba el cabello; Lily tenía solo diez años y la comandante usaba un vestido que recordaba era de su madre, pero igual se veía hermoso en ella.
Meikai no la visitó, pero gracias a ello Liane pudo pasar más tiempo con el espíritu de Castiel, aunque ella no lo supiera.
Amaneció, Lily estaba un poco mejor de ánimos así que guardó lo último que le faltaba en un pequeño bolso y salió. Cuál fue su sorpresa al darse cuenta de que Teto la estaba esperando afuera de su casa, ésta la miraba fijamente y sostenía un pequeño paquete en sus manos.
-Cámbiate, a Gast no le gusta que alguien no porte el uniforme. –Fue lo que dijo y la devolvió a la casa de un empujón.
Liane se quedó un poco confundida por eso, pero su ágil mente le dijo que el dichoso uniforme se encontraba dentro del paquete. Éste consistía únicamente en una capa morada que le cubría todo el cuerpo, con el cuello bordado con hilos de oro y las mangas bordadas con detalles lilas. Lily recordó entonces que Teto le había llamado "comandante" el día anterior, así que dedujo que debía colocarse el broche en alguna parte; optó por colocárselo en el hombro derecho. No dejó de lado sus adornos para el cabello y después salió.
-¡Todos saluden a la nueva comandante, Liane Venom!
-.-.-.-.-.-FIN DEL CAPÍTULO CUATRO-.-.-.-.-
