¡Buenas! ¿Cómo les va?

Antes de nada, quería disculparme por tardar tanto en subir la continuación. Pero ya saben: exámenes, deberes, más exámenes... De todas formas... ¡esperar da sus frutos! Este capítulo (junto con el siguiente) es uno de mis favoritos. Espero que les guste.


Esta vez estuve atento a no perder la noción del tiempo, en la medida de lo posible. Parecía que la cueva no estaba lejos, a una media hora del claro más o menos. Eso sí, corriendo a toda velocidad.

En cuanto llegamos me solté de Itachi, pero él mantuvo sus manos fuertemente sujetas a mi cadera.

-¿Me sueltas?

-No. (N/A: Tomaaaaa. Pa chulo Itachi.)

-Era una pregunta retórica.

-Me da igual.

Gilipollas. Se acercó peligrosamente a mí.

-¿Hoy… tampoco me vas a decir "eso"?

-¿Eso?

-Sí, eso. Lo que ayer dijiste.

-Cuando quieras.

-¿Qué tal ahora?

-MENTIROSO.- escupí, y me zafé de él. Entre en la cueva, más que nada porque no tenía otra opción y me senté en el suelo, apoyando la espalda en la pared rocosa. Me siguió y se acuclilló frente a mí.

-Me refiero a lo de después, Iruka.- canturreó, si eso era posible.

-Eres asqueroso.-mentira.

Afuera comenzó a llover. El timepo se enfriaba, y comencé a tiritar. Itachi se sentó en las mantas y se tapó con una.

-Ven, Iruka, no quiero que te resfríes.

Y como yo no quería una pulmonía (o esa es la razón que quise creer) me senté a su lado. Pero él me cogió y me puso en su regazo, para luego envolvernos con las mantas.

Yo estaba algo incómodo, porque así era como solíamos sentarnos antes, cuando todo era mucho más sencillo. Me sonrojé un poco cuando Itachi me acarició la espalda.

-Mmmmm articuló.

Me estremecí.

-Echaba de menos esto.

¡¿QUÉ?

-¿Qué?-susurré.

Me dio la vuelto de manera que quedé sentado a horcajadas encima de él.

-Que te echaba de menos.

-¿Qué dices, Itachi? Fuiste tú el que te largaste y no me llevaste contigo.- dije dolido.

-Y no sabes cuánto me dolió hacerlo, Iruka. Pero que querías: ¿llevar esta mierda de vida? Hacerse el valiente, cuando en realidad por dentro estás tan jodido que lo único que quieres es morirte. ¿Eso es lo que quieres?- me reprochó.

-¿Pues por qué no te suicidaste? Si tan mal estabas, si no tenía a nadie por quien luchar, ¿por qué no acabaste con tu vida? ¿Tan cobarde eres?- Vale. Eso fue demasiado. Intenté levantarme, pero Itachi me pegó más a él.

-¿Y qué pasa si sí que tenía a alguien?- enmudecí por unos momentos.

-Lo que no entiendo –comencé, cegado por… ¿La rabia? ¿los celos?- Es por qué me tienes aquí cuando tienes a tu querido Kisame en Akatsuki.

-¿Qué?

-Te oí hablando con él. Parecía que tenía muchas ganas de llevarte consigo.

-¿Qué dices?

-A propósito, ¿por qué me dormiste?

-Porque necesitabas descansar tranquilo y porque quería observarte.- soltó.

Y yo ya no sabía nada. Era un nudo de nervios y carne que sólo sabía una cosa: aún amaba a Itachi Uchiha. Y aceptarlo fue sentir caer un edificio sobre mí.

-¿Qué quieres de mí, Itachi? ¿Vas a volver a jugar conmigo?

-Yo nunca jugué contigo. Pero al parecer tú encontraste a Naruto, que es mucho mejor que yo.

-¿Eh?

-Que tú ahora estás con Naruto.

-No. O sea, NO. ¿Qué dices? ¿Cómo voy a estar con él? Soy su maestro. Por supuesto que lo aprecio, pero como alumno.- cogí aire. Me lo merecía; acababa de presentar mi libertad.

El rostro de Itachi era como un poema: primero confundido, luego anonadado, shockeado y finalmente, aliviado.

¿Aliviado? Pero si él no me amaba. Una llamita de esperanza se prendió en mi interior. ¿Por qué? ¿Acaso quería que me hiciese más daño?

-Entonces…- insistió- lo que dijiste en el claro… ¿es verdad?

Miré hacia otro lado, sonrojado. Itachi me cogió del mentón y me giró la cabeza. Acercó nuestras bocas una vez más y cuando estábamos a unos milímetros, susurró:

-¿Es verdad?

Y yo no pude articular palabra. Sólo sé que estaba perdido mirando esos labios.

Empecé a llorar de la impotencia de no saber qué hacer. Itachi me limpió las lágrimas con sus labios, pero seguían cayendo. Me besó la punta de la nariz.

-Iruka… ¿Quieres que te bese?


Sé que probablemente ahora se estén acordando de todos mis antepasados -.- Pero prometo que subiré el siguiente capítulo pronto.

Por favor, dejen reviews (perdón por insistir tanto) si siguen leyendo el fic. Me gustaría saber si siguen interesads en esta rayada mental, así seguiré subiéndolo.

Muchísimas gracias por leer. Un besazo.