Disclaimer: Nada mío sólo la trama u.u


Ironía

Capítulo IV

Sonrisas y llantos ligeros


Sesshoumaru se dirigía a los salones de reunión estratega.

Su padre le había presionado de una manera poco sutil, pero ¿a quién engañaba? De verdad le interesaba cualquier cosa que se relacionara con estrategia y planeación. Y la forma en que su padre le "obligó" a asistir, solo fue el pretexto perfecto.

Siempre había tenido la idea de que todo en la vida debía tener un perfecto balance y control, las estrategias entonces, solo eran medios para manipular a favor todo lo que quisiese.

Tenía bien presente que también estaba el factor sorpresa, pero este a diferencia de otros, no podía controlarse o evitarse porque simplemente era inevitable. Algo así como la muerte, y en un sentido más "humano", el amor.

Sin quererlo, sus facciones se contrajeron en una estoica y dura mirada. Oh si que sabía lo que era el amor…

Alguna vez, cuando su corazón aún latía y no rehuía, había experimentado el sentimiento más candoroso que nunca antes había conocido.

¿Y qué sucedió? No pudo evitar querer a esa persona, se resistió y de verdad que lo intentó… mas cuando creyó ser correspondido, la traición acabó con la felicidad que tenía y el odio luchó contra ese sentimiento mientras que el rencor… tan sólo lo escondió…

Se detuvo frente a la gran puerta que se cernía delante de él, tocó brevemente y tras escuchar un quedo "Adelante", se abrió paso a la magnífica estancia de mármol.

- Me alegra que decidieras venir – dijo su padre mirándolo con cariño, ese que siempre tuvo guardado para él

Pero que jamás fue suficiente…

- Da igual… ¿qué se supone que debo hacer aquí? – la sonrisa de satisfacción que su padre había esbozado, cayó por completo en una de desesperanza - ¿Dónde están los demás senadores y jefes militares?

- Vendrán en unos minutos – Sesshoumaru lo miró fijamente – Hijo, hay algo de lo que debo hablarte y es muy importante para el futuro de Roma

- Sospechaba que la estrategia militar no era lo único por lo que me habías invitado a "participar" en esta reunión – su padre frunció el ceño – No hay de otra, te escucho

Inu Taisho, hizo caso omiso a las groserías con las que estaba siendo tratado, de igual forma ya estaba inmunizado contra los ataques prepotentes de su hijo y eso que tenía que decirle, valía cualquier grosería porque de estar en su lugar, lo mismo haría.

- Como sabes, el Rey de Siria se encuentra aquí en Roma, junto con su hija Kikyo – Sesshoumaru asintió – Me ha hecho una proposición que no me ha parecido

- En resumen, te está chantajeando – su padre no dijo sí ni no – Bien¿a todo esto, yo qué tengo que ver aquí?

- Es ahí a donde voy… la proposición del Rey de Siria para no declararle la guerra a Roma, fue que unificáramos nuestros reinos por lazos matrimoniales –

Sesshoumaru comenzó a perder el color de su rostro y sus ojos se entrecerraron con profunda molestia

- Y dijiste, ah bien, casaré a mi hijo con tu hija para evitarnos una guerra y no consumir recursos innecesarios¿o me equivoco? – su padre comenzó a negar – Vamos padre, a ti no te importa el pueblo y veo que lo que yo quiera, tampoco. Mientras puedas seguir con los privilegios con los que tu y tu prole gozan, el pueblo te viene valiendo un reverendo com…

¡PLAFF!

Sesshoumaru calló abruptamente tras recibir una cachetada de su padre

Llevó su mano derecha a la mejilla enrojecida y se giró furioso para encarar al viejo emperador que temblaba de rabia

- ¿Sabes algo? – murmuró con peligrosa voz baja – Tú y todo tú Imperio se pueden ir directo al mundo de Hades, yo no pienso acatar órdenes y tampoco seguir en esta basura de la que tanto te enorgulleces

Dicho esto, salió con paso enérgico de la sala, dejando al Emperador completamente desolado, a la merced de la culpa y el remordimiento…


Inu Yasha se encontraba caminando hacia el salón donde su padre seguramente ya le estaría esperando.

No podía dejar de pensar en la forma en la cual, su vida había cambiado tanto.

Sus constantes peleas con Sesshoumaru, las rabietas que su madre le ocasionaba al querer acercarlo a su "encantador" hermano, la poca confianza que su padre depositaba en él y experimentar el desamor…

No, no, definitivamente todo aquello iba de mal en peor, tan sólo le faltaba quedar convaleciente a causa de alguna pelea y entonces eso si sería mucho qué decir.

No pudo evitar recordar la mirada fiera que aquella árabe le había demostrado, sin duda, Sesshoumaru tenía buenos gustos pero en definitiva, nadie como Kikyo.

De pronto, a lo lejos divisó la figura de su hermanastro, caminando casi como si quisiera destruir todo a su paso, con la mano derecha descansando sobre su mejilla.

Se hizo a un lado cuando éste paso y no precisamente por miedo, sino porque algo le decía que eso no era lo importante ahora.

Corriendo se dirigió al salón donde se efectuaría la dichosa reunión, la puerta estaba abierta y ahí encontró a su padre sentado sobre su sofá favorito.

De repente, a Inu Yasha le daba la sensación que el Emperador lucía más cansado de lo normal…

- Padre¿qué ha pasado? – Inu Taisho no desvió su mirada, de hecho, parecía que estaba más atento a cualquier otra cosa que a lo que tenía a su alrededor - ¿Padre?

Como si hubiera despertado de un trance, Inu Taisho se giró para ver a un Inu Yasha visiblemente preocupado por él.

- Hijo… -

- ¿Qué ha pasado? Cuando venía hacia acá, me topé con Sesshoumaru, pareciera que quisiera destruir todo lo que se encontraba a su paso y se agarraba fuertemente la mejilla derecha – Inu Taisho suspiró pesadamente - ¿Acaso han vuelto a discutir?

- Inu Yasha¿qué he hecho al con tu hermano? –

Ante esto, Inu Yasha apretó fuertemente sus puños, dejando los nudillos blancos al contener tanta furia

- No debe culparse padre, no fue usted quien obligó a Sesshoumaru a comportarse así, ni tampoco le trató con odio o falta de afecto… se lo ha dado todo, es él quien no ha sabido corresponder como buen hijo – murmuró mirando a través de las ventanas

Ahora si Sesshoumaru la había hecho y grande…

Ya ajustaría cuentas con él después…


Aome y Shippo caminaban tranquilamente tomados de la mano hacia las habitaciones que le pertenecían a las odaliscas.

Aome se detuvo y tocó levemente la puerta de la habitación de su amiga, una Sango completamente adormilada fue lo que la recibió tras abrir la puerta

- Sango no me digas que acabas de levantarte ahorita – dijo Aome divertida por la expresión de su amiga

- No qué va, tan solo estaba recostada – Shippo sonrío de manera traviesa - ¿Quién es éste pequeño individuo?

Sango alzó al pequeño Shippo en brazos dando vueltas con él, como si de madre e hijo se tratara

- Se llama Shippo – dijo Aome una vez que Sango bajó a Shippo en el suelo – Shippo, ella es mi amiga Sango

Se sonrieron mutuamente mientras entraban en la habitación de las odaliscas.

- Venimos por ti para ir a comer – dijo Aome sentándose sobre su cama

- Bien, en un momento estoy lista – murmuró encantada para dirigirse al cuarto contiguo y cambiarse

Shippo y Aome estuvieron jugando unos momentos hasta que Shippo se puso serio de repente y miró a Aome como tratando de encontrar un atisbo de algo que él solito buscaba

- ¿Amas al príncipe Sesshoumaru? – preguntó de repente

- ¿Eh?... no… digo… yo… ¿por qué lo preguntas? – dijo con un tic nervioso

- Porque en todo este rato, no te das cuenta, pero no dejas de suspirar de forma anhelante y a veces tu mirada se pierde, como si pensaras en algo o "alguien" – respondió pícaramente, haciendo sonrojar a Aome

- No lo amo… - contestó jugueteando con sus dedos

- Ah claro que sí, le adoras y desearías estar a su lado por siempre – murmuró una voz burlona a sus espaldas

Aome quedo roja como un tomate mientras Sango y Shippo reían sin parar.

- ¡OH BASTA! Mejor vayamos a comer…

Shippo y Sango continuaron riendo de forma divertida cuando Aome salió de la habitación, definitivamente era divertido hacerla enojar…


Sesshoumaru entró colérico a sus aposentos y se dejó caer pesadamente sobre su cama.

Repasando los hechos ocurridos en el día, llegó a asegurarse de que hacía mucho tiempo que no se enfadaba de esa forma.

Ahora hasta su padre le había golpeado.

Bien sabía que sus desaires se estaban pasando de la raya, pero eso era más que injusto¿por qué habría él de acceder a los chantajes de otros para mantener seguros a los inútiles senadores?

El ruido del toque en su puerta le hizo murmurar un "No molesten"

Pero ésta se abrió revelando la figura de un hombre mayor

- Príncipe Sesshoumaru – llamó mientras éste entrecerraba los ojos – Supuse que estaría aquí al no verlo en la reunión

- Si… -

- ¿Qué piensa hacer? – preguntó

- ¿Qué crees tu? Irme de aquí claro está, después de lo que le dije a mi padre, dudo que quiera seguir teniéndome aquí –

- Usted sabe que su padre lo ama, nunca le correría del palacio – Sesshoumaru se levantó, mirando al senador Jaken con lo más parecido al hastío

- No lo hará por apariencia, pero sé que lo piensa – Jaken negó – Si no me ayudas a empacar, entonces pierdes tu tiempo, vete de aquí

- No se apresure de esa forma príncipe – murmuró mirándolo con la mayor sinceridad que pudiera transmitirle – Cuando menos espere hasta mañana, yo lo excusaré para la cena y con su nueva conquista

Sesshoumaru lo miró por unos segundos con asombro, pero pronto se recuperó de esta, adquiriendo de nuevo su característica estoicidad.

- De acuerdo – suspiró – No quiero que nadie entré, ni Izayoi ni mi padre y mucho menos Inu Yasha

Jaken asintió y salió de la habitación.

Sesshoumaru volvió a dejarse caer sobre su cama, se quedó un largo rato, mirando al techo hasta que el sueño se apoderó de él…


Aome, Sango y Shippo, se encontraban caminando tranquilamente por el palacio hasta que vieron congregarse a varios miembros de la Corte a lo lejos

Se acercaron sigilosamente para oír un poco, y no es que fueran chismosos, solo que las noticias nacionales debían de ser para todos.

- De nuevo ha faltado – dijo un hombre de barba blanca

- No entiendo qué pasa por la mente de ese príncipe, es el futuro heredero al trono, lo quiera o no y si se sigue negando a aceptarlo, sólo nos llevará a la ruina – dijo otro de ellos frotando sus sienes

- No hay duda en ello, pero ahora lo que me interesa saber es por qué el emperador nos convocó para informarle de cómo está la situación en el oriente –

- Hay algo que no me está gustando en todo esto… -

- No lo sé, pero ¿notaron el estado de ánimo del emperador? Lucía cansado… -

- Quizá peleó con su hijo –

- Quién sabe – y dicho esto, los cuatro hombres se alejaron, dejando a una Aome bastante preocupada

Sango y Shippo se encogieron de hombros

- Iré a verlo – murmuró mirándolos, ambos asintieron

Salió caminando con paso apresurado en dirección a los aposentos del joven emperador

- Me pregunto ¿qué habrá sucedido realmente entre el emperador y su hijo? – preguntó Shippo

- No tengo la menor idea, pero si sé que Aome está olvidando la posición de ese príncipe… - murmuró Sango amargamente

- Si tan sólo el príncipe no fuera así – susurró Shippo al aire

Ambos suspiraron y continuaron su trayecto, ya comenzaba a acercarse el crepúsculo y Shippo tenía que llegar a su casa, así como Sango debía redactar su informe…


Aome logró entrar en las habitaciones imperiales y se dirigió a la del príncipe Sesshoumaru.

Al llegar ahí, la encontró con un guardia enfrente

- Buenas tardes – saludó educadamente mientras el guardia hacia una reverencia con la cabeza – Quisiera pasar a ver al príncipe Sesshoumaru, sé que tuvo una discusión con el Emperador y quiero ver si necesita algo

- Lo lamento señorita, pero el senador Jaken me ha dicho que no deje pasar ni siquiera al mismísimo príncipe Inu Yasha – Aome suspiró con pesar – Pero… si me promete que no lo despertará, puede pasar

Aome lo miró atentamente y lo reconoció de inmediato, era el joven que la había escoltado a su habitación. Asintió fervientemente y éste le abrió la puerta

Con sigilo, avanzó hasta la cama de Sesshoumaru

Ahí le observó dormir boca arriba, su expresión era una de total serenidad y paz.

¿Quién dijera que un ser tan frío podía mostrarse tan vulnerable en el sueño?

Se acercó con lentitud al rostro del príncipe y entonces notó una marca enrojecida en almejilla derecha de éste. Se notaba que debía haberle dolido y de pronto recordó las palabras de los miembros del Consejo

"Debió haber peleado con su hijo"

¿De verdad el Emperador sería capaz de propinarle semejante bofetada a su hijo?

Aome sintió coraje de solo pensarlo, quizá los relatos del pequeño Shippo habían causado mucho efecto en ella

Besó suavemente la frente de Sesshoumaru y salió con el mismo sigilo con el que entró

Agradeció al guardia y se dirigió a su habitación con un extraño cosquilleo recorriéndole el estómago.

Sonrío cual chiquilla enamorada y no se percató de que estaba siendo observada por un par de ojos rojo-óxido…


Inu Taisho entró en sus aposentos, encontrando a Izayoi cepillando su largo cabello azabache

En cuanto vio a su esposo con el semblante caído, se levantó y se sentó a su lado

- ¿Se lo has dicho? – preguntó mientras el emperador negaba

- No me ha escuchado por completo, lo dedujo él mismo pero no me dejó explicarle el resto de la historia, comenzó a lanzarme palabras hirientes y yo… - un trago amargo le hizo pausar – Le di una bofetada… se fue furioso, diciendo que abandonaría el palacio

Izayoi lo miró con tristeza, era tan desesperante no poder hacer nada por ayudar…

- No lo hará… eres su padre, podrá decirte todo eso y más pero realmente no lo siente… - trató reconvencerle abrazándolo – Él te ama tanto como tú lo amas, además nadie lo ha visto salir del palacio

- Si lo hubieras visto Izayoi, esa mirada… contenía odio, rencor… coraje – suspiró apesadumbrado – No sé qué he hecho mal…

Izayoi lo miró preocupada, ahora ella debía ser la fuerte…

- Vamos a cenar… seguro él ya está abajo – dijo a pesar de saber lo contrario, Jaken le había dicho que Sesshoumaru había pedido no ser molestado pero todo fuera por devolverle una esperanza a Inu Taisho – Y si no está, ya verás que mañana estará más calmado

Inu Taisho asintió y ambos se dirigieron al comedor…

Ya hablaría con Sesshoumaru, ahora más que nunca, el Imperio debía estar unido…


.-.

Un pequeño niño de 12 años y cabellera platinada, se encontraba caminando juguetonamente entre los pasillos del palacio con su inseparable "Copito"

- Hola Sessh-kun – murmuró una voz frente a él

El rostro se le iluminó en una visible mueca de felicidad mientras se lanzaba a los brazos de aquella persona pero un fuerte olor a alcohol le hizo desistir

- Ho-hola… - respondió sintiéndose algo cohibido por la mirada color rojo-oxido que esa persona mostraba – Ha tomado…

Hizo un mohín gracioso mientras se cruzaba de brazos, con Copito entre sus brazos

- Sólo un poco – contestó sonriendo tenuemente – Ven Sessh-kun, hay un juego que quiero mostrarte

Apenas dicha la palabra "juego", Sesshoumaru no dudó en tomar de la mano a aquel adulto y jalarlo para que lo llevara pronto a conocer el dichoso jueguito

Esa persona sonrío y se dirigieron a un lugar del palacio…

Las imágenes comenzaron a pasar con mayor rapidez cada vez más y los gritos resonaron por su mente

- ¡NO! AYUDA POR FAVOR… SUÉLTAME… NO… NO QUIERO… ALÉJATE DE MÍ… ¡LARGO!

El mismo niño... llorandodesconsoladamente, aferrándose a sí mismo en un abrazolleno de angustia... El rostro infantil con una mueca detristeza ydesilusión pura...

.-.

Abrió rápidamente sus ojos, reincorporándose sobre su cama, respirando agitadamente y tratando de calmar el acelerado palpitar de su corazón.

Se percató de que todo estaba a merced de la penumbra, un terrible dolor arremetió contra su cabeza y la tomó fuertemente entre sus manos, deseando fervientemente que algún Dios se apiadara de él y lo mandara de vuelta al mundo de donde nunca debió de haber salido.

La angustia y la desesperación lo consumían cada vez más, siempre era lo mismo. Cuando alguna cosa buena le pasaba, los recuerdos volvían a atormentarle y no podía descansar más.

Sus ojos comenzaron a escribir sobre ellos, algunos atisbos de lágrimas que pugnaban por salir, mas él las reprimía en un nulo esfuerzo por no caer

¿Por qué la vida había tenido que hacerle eso?

Era un niño¿desde entonces tenía que saber cuánta crueldad podía haber suelta en el mundo?

¿Tenía que saberlo de esa forma?

La tristeza comenzó a nublar su visión, pero siguió luchando contra esas lágrimas. Porque ya no quería seguirle llorando a algo que no valía la pena…

Porque no lo valía… porque él mismo sabía que su existencia no tenía motivo ni razón o sentido, porque a pesar de desear la muerte, la culpa no lo había abandonado…

Porque todo eso… él mismo lo había provocado…

Porque el suplicio estaba destino a terminar poco a poco con lo que dejaron de su alma…

Y sobre todo, porque no podía dejar de lastimar y tenía que pagar por ello…

Su mirada dorada se quedó perdida sobre las sábanas que le cubrían, aguardando la pronta llegada del sol y con ello, el nuevo día de tormento…

Y a través de los días, simplemente… no podría olvidar…


Izayoi se dirigía a los aposentos de su frío hijo, sabía que a lo más que recibiría, serían tan solo frases hirientes pero deseaba arriesgase, algo le decía que valdría mucho la pena

Tocó suavemente y tras escuchar un "Adelante", se abrió paso dentro de la habitación de Sesshoumaru

- Buenos días Sesshoumaru – murmuró ocultando su preocupación al ver a su hijo, sentado sobre la cama, ocultando su mirada con el flequillo plateado que caía grácilmente sobre sus facciones – Sé que no te gusta que venga a verte y de nada servirá que te diga que me preocupas, eso no marcará la diferencia

Sesshoumaru seguía ausente, pero entendiendo a la perfección las palabras de la emperatriz

- Sé que no te ha agradado en lo absoluto la noticia que tu padre te dio, pero estás siendo muy duro con él… - por primera vez, Sesshoumaru la miró sin ningún aire de hastío, indiferencia o superioridad, tan solo la observó con sinceridad, interiormente sonrió – Él hizo lo posible porque el Rey de Siria aceptara otras condiciones, pero parece que esto ya lo tenía preparado desde hace mucho tiempo porque se negó rotundamente a todas las demás propuestas que Inu Taisho le ofrecía

Sesshoumaru se quedo en silencio un largo rato.

- Sé que tu y yo no llevamos una relación adecuada y no pienso reprocharte nada, sólo quiero decirte que sea cual sea tu decisión, tu padre y yo te apoyaremos – el príncipe apartó su mirada – Tu padre no quiso golpearte de esa forma, y de verdad está arrepentido

- Iré a hablar con él en cuanto este presentable – Izayoi sonrió pero se preocupó por el tono de voz sin emoción de su hijo – ¿Los demás miembros del Imperio lo saben? – Izayoi negó – Entonces comunícales a todos los sirvientes que organicen el salón de fiestas para una reunión hoy por la noche, quiero que ahí mi padre anuncie oficialmente lo que sucedió con Siria

- ¿Qué hay de tu decisión? –

- Se las comunicaré esta misma noche – Izayoi asintió y estaba por retirarse cuando Sesshoumaru prosiguió – También espero que las odaliscas hagan un baile de introducción e… Izayoi… gracias

- No hay de qué, tu padre está en los jardines reales – y dicho esto, salió de la habitación

Sesshoumaru volvió a quedarse solo.

Quizá su existencia si tendría un motivo… pero ninguno que le devolviera la paz robada, y de eso, estaba completamente seguro…

Pero debía olvidarse de las caras hipócritas de los miembros del senado… ahora también estaba de por medio el futuro de las personas inocentes y lo que la guerra podría acarrear en contra de su nación...


Aome y Sango se encontraban listar para ir a pasear por las calles de Roma, de pronto, la puerta se abrió revelando a un sonriente Shippo

- ¡Hola! – saludó – Vine Por ustedes para que demos un paseo por Roma

Ambas chicas sonrieron y justo cuando estaban por salir, al abrir la puerta, la silueta de dos guardias les asustaron

- Por órdenes del Emperador, tendrán el honor de efectuar el baile de presentación de la reunión que se celebrará esta noche – Aome y Sango se miraron – Se les espera antes del crepúsculo

Dicho esto, ambos guardias se alejaron

Ambas suspiraron y Shippo tan solo sonrío

- Cambio de planes, iremos a investigar – dijo con una gran sonrisa

Sango y Aome lo miraron con extrañeza

- Algo grande se celebrará hoy, no es por nada que de repente ocurra otra reunión dos días después de la anterior y tenemos que saber qué se celebrará. –

Ambas chicas suspiraron y supieron que sería un largo día.


Sesshoumaru se dirigió con paso calmado hacia los jardines, ahí, pudo vislumbrar a su padre, sentado sobre la banca en la que Aome y él se habían sentado

Suspiró y al llegar ahí, se sentó sin más

- Lamento mi comportamiento de ayer – dijo cortante

El Emperador no dijo nada, tan solo miraba la flor que tenía entre sus manos: - Desde siempre me he preguntado por qué reaccionamos de forma violenta cuando algo no nos parece… Algunos lo usan para jactarse de su aparente superioridad y otros, como una defensa. Pero lo cierto es que como sea que uno lo utilice, siempre termina lastimando

Sesshoumaru se estremeció al oír esa palabra mas el Emperador, no lo notó

- Yo no debí golpearte, eres mi hijo pero eso no es motivo suficiente para pegarte una bofetada –

- Yo también tuve la culpa, no debí hablarte así – contestó con sinceridad

- Es lo que piensas hijo, no debí castigarte por expresarte, por mucho tiempo he intentado hacer que te abras conmigo y me doy cuenta de que si no lo has hecho, es porque no te doy la suficiente confianza y creo que a éstas alturas ya estoy muy lejos de obtenerla – Sesshoumaru dirigió su vista a su padre – Sin embargo, quiero que sepas que cuentas conmigo sea lo que sea que decidas…

Posó su mano en el hombro de su hijo, palmeándolo en un gesto de cariño mientras Sesshoumaru mostraba una casi imperceptible sonrisa

A lo lejos, padre e hijo eran observados por tres pares de ojos curiosos. Algo les decía que ese día estaría lleno de sorpresas.

Con sigilo, salieron de los jardines. Debían dar una vuelta antes de regresar y cambiarse.

- He oído por ahí que tienes una nueva conquista – dijo el emperador sonriendo

- Es una chica muy peculiar… su nombre es Aome – respondió – Ha sido la primera en decir no

- Mira nada más, entonces debe valer mucho para ti –

- No lo creo padre, me ha llamado la atención, eso es todo… -

Inu Taisho lo miró fijamente para después sonreír con entusiasmo

- No te preocupes Sesshoumaru, vendrá a ti tarde o temprano, nadie se le resiste al hijo de éste romano – Sesshoumaru lo miró con incredulidad

- Lo que digas padre… - susurró con un deje de alegría

Y entre comentarios y risas, el día no había empezado mal…

Después de todo, hacía mucho tiempo que no se veía una sonrisa en Sesshoumaru…


-


La noche llegó pronto, el palacio estaba debidamente alumbrado y se podía oír el ritmo de la música del salón de fiestas

Los guardias le abrieron la puerta a la familia imperial, entrando primero, el Emperador y su esposa, seguidos de los dos príncipes.

Los cuatro dispusieron de sus asientos, siendo recibidos por los aplausos de los miembros de la corte y el ejército.

El salón estaba ostentosamente adornado; el aroma fresco del jazmín, recorría cada uno de los rincones de la estancia y los numerosos nobles, estaban vestidos con togas blancas impecables.

El espectáculo de bienvenida pronto dio inicio, y las odaliscas comenzaron sus bailes sugerentes y bellos. Una de ellas, seguida por la mirada del primogénito.

Una vez que éstas terminaron, salieron del escenario para quedarse tras las cortinas del telón.

El Emperador, se puso de pie, a lo cual, todos los presentes pusieron atención en silencio

- Buenas noches, miembros del consejo y jefes del ejército – anunció mientras los aludidos hacían una reverencia con la cabeza – Como saben, la política expansionista de nuestra Roma, se ha caracterizado por mucho tiempo por tener una idea centralizada de expansión pacífica antes de declarar guerras

Inu Yasha lo miró atento; Sesshoumaru, cerró los ojos e Izayoi bajó la mirada preparándose para lo que vendría

- Lamentablemente, durante la celebración que realizamos hace dos días en honor a los Dioses por darnos la gloria de conquistar Dacia, el rey de Siria, Rezín me comunicó algunos puntos desfavorables para ambas naciones – dijo Inu Taisho con voz grave – Siria nos ha declarado la guerra con el fin de liberar sus regiones de nuestro mandato

Un murmullo en general se extendió a lo largo de toda la estancia. Con un ademán, Inu Taisho los obligó a guardar silencio

- El Rey Rezín, me comunicó, además de que el acuerdo que tenemos con ellos desde hace tanto tiempo ya no le es útil, que a Siria se le han unido las regiones de Armenia y Mesopotamia – Inu Yasha volteó a ver a su madre con una mueca de asombro, Izayoi se encogió de hombros y Sesshoumaru, por fin decidió mirar a su padre, ya sabía lo que venía… - Pero para detener esta amenaza de guerra, la condición del Rey de Siria fue que el Imperio de Roma y el reino de Siria, se unificaran de nuevo pero esta vez, por lazos matrimoniales… es decir, que mi heredero al trono, Sesshoumaru, se case con la hija del Rey Rezín, la princesa Kikyo… - el barullo se extendió y Sesshoumaru fue el centro de todas las miradas

Entrecerró con fastidio sus ojos mientras que a lo lejos, la mirada de una jovencita veía con dolor la escena que se desarrollaba a lo lejos, sintiéndose imponente por no poder correr y pedirle que no lo hiciera. A su lado, Sango le apretaba fuertemente la mano, intentando transmitirle su apoyo. Las lágrimas recorrieron sus mejillas, había comprendido su charla con el príncipe… eso había sido una despedida…

Inu Yasha sentía decepción y rabia al mismo tiempo, trataba de controlarse y por ello, apretaba fuertemente sus manos, dejando los nudillos blancos por el esfuerzo. Su madre lo miraba preocupada y él, tan sólo negó.

- ¿Qué decides, hijo? – preguntó el Emperador mientras todas las miradas se centraban en el joven príncipe

Sesshoumaru se puso de pie, aclarándose la voz para mirar amenazante a todos los miembros presentes

- Yo…


CONTINUARÁ…
¡Aclaraciones históricas! Roma estaba aliada con Siria desde el 63 a.C., en segundo lugar, el enfrentamiento entre Siria y Roma, exactamente no sé cuándo empieza pero si sé que termina con la victoria del Roma sobre Antíoco el Grande de Siria en Magnesia en el 190 a.C., yo me refiero aquí a Rezín porque fue el rey de Siria en el 100 d.C. así que ustedes sólo adelanten fechas n.nU

Perdón, no tengo excusa, lo sé u.u Pero espero que les haya gustado la actualización, de verdad hace tiempo que no escribía tanto x.x. Dejé una parte de misterio, y si me corté el pedacito de lo que sucede en la tarde, es por una razón, ya verán en el siguiente capítulo

MIL GRACIAS A TODAS LAS PERSONAS QUE ME HAN DEJADO REVIEW Y QUE SIGUEN AHÍ, APRECIO MUCHO SUS ÁNIMOS, DE VERDAD

Ahora me topé con una buena nueva en FF o.o puedo responder directamente nOn, pero con los que no, aquí esta la respuesta a sus reviews n.n:

Huevito: Hola! Perdóname la tardanza u.u espero sigas por ahí y que el fic siga siendo de tu agrado. Mil gracias por tu review y palabras de verdad significan mucho para mí! Besos.

Alba: Hola! Pues no estuve al 100 por ciento esta vez u.u pero hice lo que mi esfuerzo pudo dar T-T espero te haya gustado, inserté una pequeña parte de lo que pasó… puedes hacerte una idea pero no estés tan segura de que es la correcta xD, para lo que sucede con Aome, tendrás que esperar un poquito más y para su encuentro… ya verás el siguiente capítulo n.n. Espero te haya gustado el capi y mil gracias por tu review! Besos n.n

Sarah-Artemisa: Hola! Jeje creo que en este capi di algunas pistas de lo que pudo haber pasado, bueno ahí tienes lo que Sessh debe decidir u.u, pobrecito verdad? Como le hago tantas cosas feas al hermoso T-T, pero pues si u.u se necesita para hacer la historia más atractiva xD pero no por eso deja de ser una bitch ¬¬ Espero te haya gustado el capi y mil gracias por seguir ahí n.n Besos!

Javiera: Hola! Me tardé u.u pero aquí está, pues a mí me gustaría más mi lindo Sessh para mí solita xD pero no se ve nada mal con Aome. Aquí, mostré un fragmento de su pasado… quisiera saber qué imaginas que pasó. Creo que no empeoré, mucho n.nU pero la falta de practica por un tiempo causa estragos u.u. Ya verás que la muerta tendrá su merecido ¬¬ Gracias por tu review n.n Besos!

Nat-Naoki: Hola! Entonces si voy para escritora? o.o Ehh que bien! xD Nah no creo, me falta muchísimo todavía por aprender n.n y sobre todo… por saber responsabilizarme como se debe ¬¬. Si u.u Sessh-kun a manos de esta loca… será fatal u.u De todas formas, espero sigas por ahí y mil gracias por tu review n.n Besos!

Kasuhi-chan: Me alegra mucho que te guste tanto n.n Ya lo continué después de mucho ¬¬ espero te siga gustando, gracias por tu review! Besos n.n

Luna: Hola! No lo actualizaba por falta de tiempo y falta de inspiración u.u Espero siga con el mismo drama del que hablas, mientras gracias por tu opinión, espero saber qué tal este n.n Besos!

A los reviews que me mandaron los autores registrados, espero les haya llegado mi contestación y agradecimiento o.o pero de todas formas, GRACIAS A TODAS POR TODO!

Espero actualizar pronto y de antemano, gracias por seguir ahí a quien lea esto n.n

Cuídense y nos vemos pronto

Besos.

Naomi Eiri.