Disclaimer: Twilght no me pertenece. Sin fines de lucro. El lector propone, Samara dispone.


¡Locos!

Emmett POV

No que me importe realmente, pero de pronto siento una incontenible curiosidad de saber qué tanto pasa ahí arriba. Es que hace un buen rato escucho los incesantes bufidos de Renesmee, que parece estar teniendo su primera rabieta. Increíble. Una niña mitad humana, mitad vampiro…, con un capricho.

Subo las escaleras con un paso tranquilo, humano, oyendo las débiles risitas de Edward. Algo realmente divertido debe estar pasando allí dentro. Y yo no me lo quiero perder.

Cuando cruzo la puerta de la antigua habitación de Edward veo a Bella sentada en la esquina de la enorme cama con su hija en brazos. Aunque su expresión es apática no tardé en darme cuenta de que, si fuera aún humana, tendría las mejillas sonrosadas. Como en los viejos tiempos, qué va. Edward está de pie junto a ellas, tapándose la cara con ambas manos en un intento fallido de apaciguar su risa.

Nessie levanta la vista del rostro de su madre y me mira directamente a los ojos, con cara de pocos amigos. Genial. ¿Es que acaso yo tengo algo que ver con su primer capricho?

-No, Emmett. –contesta Edward a mis pensamientos, por fin dejando ver su rostro. Sus ojos brillan divertidos y yo sigo sin comprender dónde está la gracia. –No tiene nada que ver contigo.

-¿Entonces? –pregunto en voz alta, paseando la mirada entre los tres integrantes de aquella pequeña y desquiciada familia. Oh, vamos. Están locos. Un vampiro de cien años, una neófita y una mestiza que imprimó a un hombre lobo. ¡En qué cabeza cabe!

Edward ya no tiene ganas de sonreír y me mira amenazante, como incitándome a poner mis pensamientos en palabras. Sé que Bella se enfadará conmigo si lo hago. Ugh. Me conviene no meterme con la neófita.

-¿Puedo ayudar en algo?

-Dudo mucho que haya algo que puedas hacer. –contesta llanamente Bella, sin mirarme. Renesmee vuelve a fijarse en su madre, y luego otra vez en mí. La veo separarse con delicadeza de los brazos de Bella para acercarse de un solo salto hasta donde estoy. Estira los pequeños bracitos y me suplica que la alce sólo con la mirada.

-¿Qué pasa contigo, Nessie?

Pensé que me iba a hacer esa cosa con sus manos y ya estaba preparándome psicológicamente para la experiencia. Me sorprendió, sin embargo, ver la misma cara de siempre frente a mis ojos, moviendo los labios como raras veces lo hacía. Su voz era angelical, pero sonaba igualmente firme. Y enfadada.

-Quiero un hermanito.

Me tomó tres segundos procesar aquella información. Y dos más echarme a reír como un demonio.

Un vampiro de cien años, una neófita, y una mestiza que imprimó a un hombre lobo… ¡y que ahora quiere un hermanito!

-¡Locos! –le grité a la puerta cerrada, todavía riendo, cuando me echaron de la habitación después de que Renesmee se enfurruñara aún más con mis carcajadas. -¡Todos están locos!


Bueno... hubo ideas para el Emmett POV, y las expectativas eran algo humorístico. No se me da muy bien el género, y la verdad es que detesto profundamente a Renesmee. Me pareció una manera sutil de demostrarlo, jeje.

Y bien... ¿qué les pareció?