Sakura
Huesos y Bebidas.
...I'm gonna love ya
Hasta que no me odias
Y voy a demostrar ya
Lo que es realmente loco
Debería haber conocido mejor
Que meterse conmigo, miel
Voy a amor ya que voy a amarte
El ir a amar ya, va el amor ya
Al igual que la ventana negro, bebé ...
Se quedo ahí muy quieta, con los oídos zumbándole, y la música retumbando el lugar, escucho la risa del bastardo que se atrevió a arrojarla como vil muñeca de trapo, se apoyo en la gigantesca barra para poder mantenerse en pie.
Su vista se iba aclarando poco a poco el alcohol que ingirió sumado al golpe recibido aun la mantenían aturdida. Sentía escocer los pequeños rasguños en las palmas de su mano con cuidado se quito los cristales de ellas.
-Hijo de puta...
Una sonrisa sínica adorna sus labios carmín, lo ve ahí, alto y orgulloso a solo unos paso de ella, pronto escucho gritos, y una tensión en el ambiente pero solo tenia ojos para el, había jurado jamás dejarse intimidar o vencer por nadie, lo había aprendido por las malas... y ese bastardo no seria la excepción.
Se abalanzo sobre el aun con el aturdimiento de minutos atrás, sorprendido intento sostenerla por los muslos, era tan pequeña que se alzaba mas sobre su espalda hiriéndolo con las uñas.
Su vestido negro se desgarro al estar en esa posición, sus zapatillas habían desaparecido minutos atrás, y si se estiraba un poco podía verlas junto a la barra y los restos de cristales.
-Sufrirás largo perra-Gruño cuando lo rasguño en el rostro.
El círculo de personas a su alrededor intentaban intervenir sin éxito al llevarse una patada o puñetazo cuando intentaban sacársela de encima.
Las horas que le dedico a mejorar su flexibilidad habían rendido frutos, conocía cada movimiento para causar daño, los años que paso en los barrios bajos le mostraron la vida que debía de llevar para mantenerse a salvo.
No tenia familia ni amigos, ella misma lo había establecido así, recordaba con asco y furia su primera vez y las que siguieron, recordaba cada golpe y palabra, cada toque...
Escurriéndose rasguñando y mordiendo Eileen sentía su corazón correr a mil mientras el bastardo intentaba capturarla, era demasiado ágil y tomaba cada oportunidad que su cuerpo le ofrecía.
-¡Quítenme este fenómeno de encima!
No podía terminar así, viéndose rodeada se todos ellos, eran mas de seis contra una sola persona, la harían mierda en las condiciones que se encontraba.
Repartía golpes adiestra y siniestra, con el cuerpo consumiéndose en dolor, la tenían rodeada, sabia que si por un momento paraba, se abalanzarían sobre ella, varias de las mujeres que acompañaban a ese bruto, tiraban de su cabello, recibió unos cuentos rasguños en el rostro y ellas a cambio sufrieron contusiones en nariz.
Mañana tendría un juego de moretones y rasguños que presumir en su trabajo, Pero en ese momento solo deseaba arrancarle los ojos a ese hijo de puta.
Había labrado un carácter fuerte, sabia que con su físico no conseguiría nada mas que burlas y ataques, media 1.49, todo en ella era de pequeñas proporciones, pálida traslucida, había vivido con miedo toda su infancia, hasta que fue lo suficientemente fuerte para vivir por su cuenta.
La música se detuvo, justo en el momento en que un rugido quebró las risas,
Aturdida como se encontraba pataleo, cuando unos fuertes brazos la alzaron en el aire, una corriente eléctrica corrió por su cuerpo cuando se vio atrapada entre músculos.
Tensa como una vara no se atrevió a ver a su agresor. Sentía su respiración caliente rosarle la nuca y eso le provocaba sensaciones extrañas a todo su cuerpo y su olor... debía de ser un pecado y ella deseaba pecar en esos músculos.
-Pequeño encanto... no te muevas
Sintió sus palabras acariciar cada rincón de su cuerpo, era la voz mas ronca, erótica y sexy que había escuchado nunca.
-Escucha lindura, no deseo lastimarte así que no quiebres mi paciencia.
Lo sintió sonreír contra su cuello ¿Acaso la llamo pequeña? Su momento se vio interrumpido por el bastardo que la miraba con superioridad -Vaya, vaya se le acabo el espectáculo a la putita- el tipo en el que minutos antes estaba encima la miraba lascivamente.
-Intenta sonreír idiota, haber si lo consigues- Logro controlar su miedo, pese al temblor de su cuerpo, su agresor la mantenía demasiado pegada a su cuerpo y por la posición en la que se encontraba, podía sentirlo duro contra sus muslos, el cabron ¡estaba excitado! Y por alguna extraña razón sentía su humedad entre sus muslos.
Tranquila... respira conmigo
Contuvo el aliento, su mirada viajo a cada uno de los rostros que deseaban desfigurarla, ¿Realmente la había afectado el golpe? Con todos sus claros problemas mentales ahora tendría que acudir a un psiquiatra.
Tienes un sentido del humor un tanto extraño ...
Su corazón se detuvo, era el... su voz... funcionaba como anestesia, tocando y disminuyendo su dolor muscular. Podía susurrar en su mente... ahí frente a todos. Solo pedía a dios, al universo o cualquier persona haya arriba con el poder suficiente para poder salvarla o inducir un milagro.
En ese caso no tienes porque temer...
Se encontraba demasiado cansada como para cuestionar su salud mental, deseaba estar en casa rodeada por esos increíbles brazos, y con su inflamada erección rozando sus labios vaginales.
No deberías pensar así...
Estaba deacuerdo en ello, pero... mientras mas era consiente de su cercania, y su ereccion rozandole el culo, su libido parecia desatarse, su mente se llenaba de imagenes eroticas, y ella queria ser presa de esa pasión.
Sintió cambiar su postura al momento se encontró a espaldas de aquel individuo, y si sus brazos la sorprendieron, en ese momento era consciente de cada pulgada de su cuerpo perfecto.
El ambiente cambio drásticamente, sabia que se encontraba menos de la mitad a las miles de personas que minutos atrás se restregaban salvajemente en la pista, la música se había detenido desde hace tiempo.
-Si me permites, putita no es una palabra que utilizaría con la señorita.
Su voz grave envió descargas por su piel, se obligo a mantener sus brazos cruzados sobre su pecho, antes de cometer una locura.
-A ti quien diablos te llamo
Una sonrisa peligrosa se estiro en sus labios
-Precisamente el...
Sasuke
Observo cada centímetro de su cuerpo, le sorprendía verla en pie, tan fiera con su cabellera rosa mecerse a su voluntad con cada movimiento, tan delicada... por un momento lo sorprendió la ferocidad con la que repartía golpe tras golpe, sus movimientos tan complicados, temía por ella y por el mismo ante su descontrol.
Con la poca cordura que le quedaba, logro sostenerla en sus brazos, su esencia era un afrodisiaco en el cual deseaba sumergir su rostro, podía escuchar los latidos de su corazón golpear salvajemente su pecho. Su cuerpo reaccionaba a ella, a su olor, su calidez, todo en ella le hacia estar duro y necesitado.
La bestia arañaba su cienes queriendo su liberación, se mantenía controlado aun cuando su instinto amenazaran con atacar a todos a su paso.
La mantuvo inmóvil tras la protección de su espalda, fuera del campo de peligro, por ella tenia que mantener la calma.
Sus instintos le gritaban descuartizar y acabar con cualquiera de los presentes que le rozaron un solo mechón de cabello, podía sentir su cansancio y su dolor.
Pequeña... no intentes huir...
Hablo solo para ella, tejiendo y creando magia en sus palabras, desenfrenando su ansia de ella en cada palabra que danzaba como caricia sobre su cuerpo pequeño.
Entrega tu voluntad a mi...
Surgió en su mente con poder infinito, envolviéndola en un sueño, afuera podía sentirlos cerca, esperando su llamado.
Kakashi cuidar de él
No espero su respuesta se desplazo invisible ante ellos, solo cuando sintió su miedo crecer se materializo.
-Escuche vuestra llamada, espero que disfruten los planes que tenian dirigidos...
Una sonrisa arrebatadora resplandeció en la oscuridad.
Dentro se escuchaban los gritos y lamentos y la bestia colmando su sed...
