Disclaimer: Twilight y sus personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, yo sólo juego con ellos.
Disculpen el retraso...
Mocking the bounds
Capítulo 4
A la mañana siguiente, Edward despertó lentamente. Rosalie estaba envuelta entre las colchas y le daba la espalda, su larga cabellera rubia extendida por toda la almohada.
Él se sentó y se estiró como un gato, el cuello y la espalda le crujieron. Suspiró y miró el reloj, eran las 11:34.
Salió de la cama rumbo al enorme baño de la rubia y se adecentó un poco. Después de unos minutos, escuchó música proviniendo de la habitación y salió. Rosalie ya estaba fuera de la cama y se pasaba los dedos distraídamente por el cabello.
─ Hola─ lo saludó sonriente.
─ Hey─ él se sentó en la cama y se calzó sus sucios y rotos Converse, de los que Carlisle siempre se quejaba. Ese cabrón.
─ ¿No dejaste peste, verdad? ─ Rosalie comentó distraída mientras entraba al baño.
─ Estoy seguro que huele mejor que ese jodido aroma a putos limones─ gruñó. Rosalie soltó una risita. Entonces, Edward suspiró.
¿Qué se suponía que pasaba ahora? ¿Todo seguía su curso? Rosalie estaba siendo demasiado amable pero ella era así, era algo bipolar y media loca. En realidad, no sabía porque lo había hecho. Simplemente se le hizo fácil. Lo más seguro era que lo había hecho por la intimidad del momento y porque era un jodido puberto cachondo que estaba teniendo un gran problema de bolas azules por culpa de alguna hija de putos Jefes de policía.
Rosalie salió del baño, interrumpiendo sus pensamientos. Edward se puso de pie y tomó su teléfono y sus llaves, se los echó al bolsillo y miró que Rosalie ahora se estaba sujetando el cabello.
─ Oh, por cierto, usé tu cepillo de dientes─ Edward anunció. Rosalie hizo una mueca y se llevó una mano a la boca, sopló y olfateó.
─ Iugh, eso es asqueroso. ¿Por qué no me lo dijiste?
Edward se carcajeó ligeramente y se acercó a ella. Rosalie puso los brazos en jarra.
─ ¿Vas a decirme que después de haberte pasado la noche enterrando tu lengua en mi boca te parezco asqueroso? ¡Vamos, rubia, eres más que eso!
Ella volvió a sonreír y se encogió de hombros.
─ Es diferente─ musitó. Edward sonrió y colocó sus manos en la esbelta cintura de ella, acercándola. Rose colocó ambas manos en el pecho de Edward.
─ ¿En qué es diferente?
─ Es diferente, Edward─ tajó sonriente. Edward le dio una sonrisa antes de inclinarse y posar nuevamente sus labios sobre los carnosos de ella. Otro error.
─ Es hora de que me vaya─ él se despidió y se alejó lentamente─ a esta hora, el desayuno que Esme hizo está frío.
Rose sonrió de nueva cuenta.
─ De acuerdo─ unió sus labios brevemente─ gracias otra vez, no sabes cuánto significó para mí.
─ No te preocupes, Rose. Para eso están los amigos.
A ella se le borró un poco la sonrisa.
─ Sí, amigos.
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El episodio del beso se repitió tres noches más. Edward la llamó y a pesar de la ligera decepción que había golpeado el pecho de Rosalie esa primera mañana que él dijo la fría palabra "amigos", ella aceptó que él viniera. Rose necesitaba un poco de calor, un poco de afecto y estaba dispuesta a disfrutar el que se le daba. Nadie sabía nada de ella, nadie la había visto reír realmente, nadie- a excepción de Edward- la había visto llorar. Sólo saben que es como una mañana de lluvia en Londres, hermosa…y fría.
Entonces, Edward le contó sobre Bella.
─ Es que es hermosa… bueno, a mí me parece. También es sexy y es divertida, inteligente y jodidamente directa y mamona… pero me gusta. He estado viéndola.
Luego, Rosalie sintió que algo se rompía dentro de ella. Lo disimuló bebiendo de su vaso de agua.
Se encogió de hombros.
─ Está bien. Creo que le gusto a Emmett.
Entonces, Edward la miró y le acarició el cabello.
─ Oh, ingenua Hale. Ese chisme ya es viejo… ¿por qué apenas te das cuenta?
Rosalie meneó la cabeza y le dio un mordisco a su sándwich. Edward sonrió y se echó a la boca un puñado de Cheetos.
Esa noche, Edward tuvo que volver temprano a casa porque al día siguiente iniciaban las clases. Entonces se besaron. Se dieron el último beso, Edward tomó las llaves de su auto y se fue dándole una sonrisa. Rose se encerró en su habitación y se quedó dormida mientras escuchaba a The 1975.
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Cuando salía de casa rumbo a la escuela, Esme dijo "buena suerte, hijo", le besó en la mejilla y le abrazó y eso lo exasperó hasta el infinito. Es que, enserio. ¿Por qué jugaban a ser los buenos padres de vez en cuando? ¿Por qué no veían el dolor que le provocaban? Era horrible verlos intentar, era deprimente y le causaba querer pasarse una soga por el cuello. Y estaba putamente seguro que ese "buena suerte, hijo" se refería a un buena suerte en todo el año porque nunca más me despediré de ti.
Carlisle y Esme eran unos hipócritas.
Apagó con furia el estéreo y antes de bajar del auto, tomó un trago de ron que había puesto en una botella de plástico.
Miró a su alrededor viendo nada en específico pero muy en su interior sabía que buscaba a Bella. Entonces, Jessica Stanley se plantó frente a él y puso una mano en su pecho.
─ ¡Hola, Ed! ─ lo saludó. Edward odiaba que le dijeran "Ed". Rodó los ojos sin ocultarse, Edward Fucking Cullen era directo.
─ Hola-murmuró y zambutió la botella en su mochila.
─ ¿Por qué no quisiste ir a mi casa la otra noche? ─ preguntó. ¿Cuánto tiempo había pasado? ¿Tres años?
─ Jessica ya pasaron más de dos semanas. Supéralo ─ comentó. Jessica abrió y cerró la boca como un pez─ además tenía cosas que hacer.
Miró sobre la cabeza de Jessica buscando a la cabrona de Bella por algún lado pero no estaba.
Jessica se fue cuando Jasper llegó a su lado y le palmeó la espalda. Maldición, le debía una.
─ ¡Hey, viejo!-saludó.
─ Hey─ lo saludó de vuelta y le pasó su mochila abierta. Jasper miró dentro y sonrió.
─ Daddy Carlisle te va a joder, Cullen─ dijo después de beber.
─ Como sea, no me importa lo que diga.
─ Ehh… ¡Adiós, tengo que irme! ─ Jasper le arrojó la mochila de vuelta, apresurado.
─ ¿Por qué? ─ Edward murmuró confundido y siguió la mirada del rubio. Alice estaba saliendo de su auto con olor a puto chocolate.
─ Ehh…digamos que Alice está un poco molesta conmigo y quiero disculparme─ él respondió. Edward meneó al cabeza mientras se reía.
─ ¿Desde cuándo te importa que Alice esté enojada contigo?
─ Desde siempre, viejo─ respondió mientras se alejaba rápidamente.
─ ¡Marica! ─ Edward gritoneó alegre y Jasper le mostró el dedo medio.
Entonces, Tanya llegó a su lado y se colgó de su cuello.
─ ¡Hola, Edward! ─ saludó. Dios, Tanya estaba deseosa de perder la virginidad con él.
Edward hizo una nota mental de bañarse con cloro.
─ Hola─ Edward hizo una mueca cuando lo jaló más cerca de ella. Además de que odiaba que lo llamaran "Ed", odiaba también que se colgaran de él.
Edward trató de zafarse del abrazo asfixiante pero Tanya era algo idiota y creyó que la estaba atrayendo y se pegó más a él, restregando sus pechos contra su brazo.
Miró de nuevo buscando a Bella cuando un cabello castaño pescó su atención en la entrada del edificio. Empujó a Tanya y comenzó a caminar rápido.
─ Ed! ─ Tanya jadeó sorprendida y Edward rodó los ojos. Afianzó su agarre en la mochila y corrió hacia la entrada, los estudiantes se apelotonaban en la puerta pero Bella había sido astuta y se abrió pasó a codazos, todo fuera por huir de Edward Maldito Hijo de Puta Cullen.
Edward entró al edificio y la vio saliendo de recepción.
─ Hola, Bella─ rápidamente se colocó a su lado y saludó amigablemente. Bella siempre olía como a fresas y a dulces- siempre estaba comiendo dulces- era genial.
Fue entonces, cuando Edward reparó en su atuendo, peligrosamente atractivo y diseñado para dejarlo con otro problema de bolas azules.
Bella estaba usando una blusa azul, lo suficientemente larga para cubrirle su trasero respingón enfundado en un micro short negro ajustados; unas medias de red y unas botas de combate.
Edward tragó y sintió que una bola de plomo estaba atorada en su garganta.
─ Hola─ dijo secamente. Edward hizo una mueca.
─ ¿Cómo estás?
─ Bien─ respondió, entonces lo miró─ ¿Dónde están los jodidos baños?
─ Por ahí─ él señaló con la cabeza hacia adelante. No iba a negar que había quedado un poco idiotizado por los ojos achocolatados de Bella ribeteados de negro. Nunca la había visto así y era interesante.
Interesante, Dios. Edward se golpeó mentalmente por eso.
─ Gracias─ Bella murmuró y se alejó con paso decidido.
Entonces Edward le vio el trasero precariamente cubierto.
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Cuando Bella llegó a la escuela lo primero que vio fue a Edward con una rubia colgada de su cuello y eso como que la molestó un poco.
Bajó de la camioneta de un salto y entró al edificio mientras se hacía cabida entre la apretujada puerta rodeada de estudiantes, entró a la recepción para tomar su horario y un mapa de Forks High. Cuando salió, Edward la interceptó. Ugh, no.
¿Acaso él no veía que estaba algo enojada? O era jodidamente estúpido.
Dentro del baño, se miró en el espejo y se alisó el cabello aunque no lo necesitara; luego le echó una ojeada a su horario. Su primera clase era inglés, así que trató de memorizar el mapa para no tener que usarlo siempre.
Se dirigió hasta allá y cuando entró algunos chicos ya estaban ahí. Sin ganas de socializar ni poner cara linda, se sentó en el penúltimo escritorio y esperó pacientemente, cuando de pronto un chico rubio de ojos azules se acercó.
─ Hola, soy Mike Newton─ saludó y se sentó sobre el escritorio de Bella. Repiqueteó el pie sobre el linóleo, Bella lo miró y medio sonrió.
─ Hola, soy Bella Swan
─ Hija del Jefe─ murmuró con el ceño fruncido. Bella asintió en silencio con la cabeza─ Wow! Eso es genial, ¿no?
Mike intentó ser amable.
─ No, en verdad no─ Bella respondió. Mike se rió entre dientes. Bella le sonrió abiertamente. El chico en realidad era lindo. Demonios, ahora ya no se arrepentía de haber venido a Forks. El aire fresco en realidad le hacía bien a las personas.
El silencio en general del salón fue interrumpido por risas y bullicio. Entonces, Edward entró junto a un chico rubio. Bella cerró fuertemente los ojos sin que Mike la viera y maldijo entre dientes.
El chico rubio junto a Edward era guapo y Bella estaba segura que era el mismo que manejaba ese auto blanco. Jasper, debía ser. Y como siempre, Edward traía colgada del cuello a otra chica de cabello café claro.
Entonces, Bella rodó los ojos ignorando la sensación incómoda que se instaló en su pecho.
Edward miró hacia su dirección y le sonrió. Bella no le sonrió de vuelta. Luego E dward miró a Mike y frunció el ceño con actitud desdeñosa.
Cullen dejó su mochila un asiento adelante del de Bella y se quitó a la castaña de encima.
─ Jessica ya deberías de sentarte ─ murmuró él y ella lo obedeció como un cachorro. Se sentó detrás de Bella y Jasper se sentó a su lado derecho. Genial, en su vista periférica. Sólo esperaba no reprobar inglés.
Entonces, Mike se fue lentamente y acechó a Jessica, ella soltó una risita estúpida cuando la saludó.
─ Hola, soy Jasper─ el rubio se adelantó y le sonrió a Bella.
─ Y yo Bella.
─ Sé quién eres-Jasper le sonrió pícaramente. Bella frunció el ceño y antes de que preguntara otra cosa, Edward entró al panorama.
─ Aléjate, perra─ Edward lo jaló de la camisa y lo quitó de su lado, luego él se colocó ahí. Bella lo ignoró girando su cara hacia otro lado.
─ Hola Chica Bike─ le dio otro guiño, él estaba tan cerca que Bella sintió su aliento en la mejilla. Bella lo miró.
─ Hueles a alcohol─ le dijo, Edward se rió entre dientes.
─ Eres lista, Chica Bike─ le dio un apretón en la mejilla y se estiró para alcanzar su mochila, sacó una botella y se la dio─ bebe esto.
─ No, ¿cómo se yo que no echaste algo ahí? ─ Ella se cruzó de brazos. Jasper se rio y le dio una palmada a Edward en la espalda. Él lo ignoró.
─ Me ofendes, Chica Bike. Creí que éramos amigos.
Bella lo pensó un segundo, tomó la botella y mientras él la veía sonriente, le dio un trago.
─ Eres mi amigo siempre y cuando me dejes terminar esto─ Edward se rió y Bella volvió a pegar sus labios a la botella.
─ Era ron del bueno, viejo─ Jasper la despeinó con su mano y Edward lo golpeó en las costillas-¡Oww! ─ una exclamación de dolor se escapó de entre sus dientes─ yo mejor me siento por aquí─ señaló su asiento y se dejó caer ahí.
Edward iba a decirle algo más pero la profesora entró saludando y lo miró feo.
─ ¡Ay, no! Cullen otra vez─ se quejó y dejó caer sus libros en el escritorio. Jasper se rió y sin importarle que la profesora ya estaba ahí, siguió jugando con su teléfono─ ¡Toma asiento!
─ A tu asiento, Edward─ Bella le dijo burlonamente. Le mostró el dedo medio y luego se sentó.
─ ¡Escuche todo el mundo! ─ la profesora rechoncha gritó y aplaudió llamando la atención de todos con su voz chillona, jodidamente molesta para los tímpanos de un humano─ Jasper guarda el maldito teléfono, Jessica deja de mirar a Mike…─ algunos se rieron y Edward se giró en su asiento para decirle otra cosa a Bella pero la mujer, lo interrumpió─ ¡Cullen… ni se te ocurra!
Jasper se rió fuerte, Bella le sonrió a Edward y él rodó los ojos.
─ ¡Escuche todo el mundo! ─ ¡Por Dios!, ¿no podía callarse de una buena vez? ─ Tenemos una nueva adquisición…
─ ¿Un juguete nuevo? ─ un chico moreno preguntó en un murmullo. La profesora lo miró feo y Edward le tiró su carpeta al piso.
-¡Culleeeen! ─ la mujer canturreó molesta. Edward se aplacó.
─ De acuerdo, ven acá Bella… por cierto, soy Miss Sheriddan… disculpa todo… ven aquí.
Entonces, Bella se sintió morir. Carajo, no. Había olvidado como se hacía eso de las presentaciones. Sentía que ya la odiaba.
Miss Sheriddan se despistó viendo sus listas y Jessica tomó la oportunidad.
─ ¿De dónde vienes, Bella? ─ le preguntó al oído y Bella se detuvo de rodar los ojos.
─ Arizona─ le respondió y se balanceó hacia adelante para que dejara de hablarle. Desde el momento en que entró al salón como que empezó a odiarla.
─ ¡Vamos, Bella! ─y ahora tenía toda la atención otra vez.
Swan se puso de pie y caminó, se detuvo apenas un segundo antes de tropezar con el pie que Edward había sacado intencionalmente.
─ Cuidado, Bella. Pareciera que estas ebria─ susurró.
─ ¡Culleeeen! ─ otra vez la señorita Sheriddan.
─ Bueno, soy Bella Swan…─ comenzó. La profesora la miraba sonriente mientras ella miraba los rostros aburridos y dormidos de sus compañeros. Edward levantó la mano y le alzó el pulgar. Bella lo miró feo.
─ Oh, bien Bella ¿y porque viniste aquí?
─ Bueno…uhm…es la única escuela en Forks─ algunos soltaron risitas y Edward se rió fuertemente. Edward seguía siendo un dolor en el culo. La profesora lo miró feo.
─ Sí, eso lo sé… pero me refería a Forks, querida
─ Uhm…bueno, no quería vivir en Phoenix así que vine aquí con mi papa, el jefe Swan─ anunció para ahorrarse la misma pregunta de siempre. Se cruzó de brazos y golpeó el piso con el pie.
─ Muchas gracias, Bella─ Miss Sheriddan dijo alegre─ gracias por unirte a Forks High.
La profesora se giró a escribir algo en el pizarrón y cuando Bella llegó a su lugar, tiró la carpeta de Edward al piso.
─ Estúpida─ farfulló.
─ ¡Culleeeen!
Al final resultó que Edward era muy inteligente, y como Bella estaba en un curso avanzado en Phoenix o las clases en Forks eran muy pobres comparadas a las de una ciudad, Edward estaba en casi todas sus clases; a excepción de cálculo, porque en verdad ella apestaba en esa cosa; y en otra clase, donde él había elegido música. Tuvo que preguntarle sobre esto a Alice, se rió, luego le dijo que en verdad no le interesaba mucho donde se encontrara Edward, se volvió a reír y no le creyó.
En historia se encontró con ella y estuvieron hablando tratando de ignorar a Edward, y vaya que se la estaba poniendo difícil, porque estaba sentado frente a ella y podía ver unos lunares que tenía en la nuca y Bella amaba los jodidos lunares así que trataba de ver completamente a Alice, a su lado, cuando le hablaba.
Fueron juntas hasta la cafetería y Alice la llevó a una mesa donde estaba una chica rubia malditamente linda y un tipo guapo, enorme con cabello negro rizado.
La chica estaba embelesada en su teléfono celular y el chico estaba comiendo ensalada de frutas. Antes de que Alice y Bella pudieran sentarse en las sillas que ya habían descorrido, llegó Jasper sin Edward. Bella trató de no mirar a la puerta para buscarlo.
─ Oigan, chicos, ella es Bella─ Alice llamó la atención de Emmett y Rose─ ella es Rosalie y él es Emmett.
─ ¡Hola, linda! ─ Emmett dijo sonriente, le devolvió el gesto.
─ Hola─ lo saludó brevemente con un gesto de mano. Entonces, él miró de vuelta su ensalada.
Entonces Rosalie la miró, la miró profundamente y la hizo sentir incómoda, entonces la rubia sonrió forzadamente y se dedicó a mirar la mesa.
Bella mordió una papa frita y Alice y Jasper, completamente ajenos a lo que acababa de ocurrir, comenzaron a hablar bajito. Alice abrió su ensalada. Bella bajó la mirada, pero sus cavilaciones se vieron interrumpidas. Mike Newton se acercó y había un chico moreno detrás de él. El mismo chico de la clase de inglés.
─ Hola, Bella─ la saludó el rubio. Dios, era muy guapo.
─ Hola, Mike.
El chico había comenzado a comportarse como un perrito, no había perdido oportunidad para saludarle en los pasillos y desafortunadamente también estaba en casi todas sus clases.
─ Hola, soy Tyler─ el moreno se presentó sonriente.
─ Hola, soy…
─ Sé quién eres─ la interrumpió con un guiño. Bella esperaba que ese guiño viniera de alguien más.
─ Y como sabes quién es ya te estás yendo─ Edward llegó, tomó a ambos chicos por el cuello de sus camisas y los empujó levemente.
─ Ehh…sí, como sea─ murmuró Tyler
─ Nos vemos luego, Bella─ se despidió Mike
Edward jaló la silla y se dejó caer con todo el estilo posible, pasó un brazo por el respaldo de la silla de Bella, como marcando territorio. Llevó sus labios a la oreja de ella y murmuró:
─ Hola, Chica Bike
Bella se alejó sólo un poco.
─ ¿Es eso labial en tu mejilla?
─ No─ negó pasándose una mano por la mejilla derecha.
─ Es la otra mejilla─ Bella sonrió y tomó otra papa frita.
Edward se limpió y siseó algo que ella no logró escuchar. Entonces fue cuando lo sintió de nueva cuenta: una mirada. Alzó la vista. Rosalie la estaba perforando con sus ojos azul violeta y se veía encabronada. Bella no dijo nada, sólo desvió su vista.
─ ¿Ya conocieron a Bella? ─ preguntó Edward rompiendo el silencio de la mesa mientras tomaba la manzana de Jasper y le daba vueltas entre sus largos y delgados dedos.
─ Sí, la conocemos─ espetó Rosalie con voz mordaz, empujó su silla y el chirrido contra el linóleo les perforó los tímpanos. Tomó su bolso y se fue rápidamente. La perra ni siquiera perdía el estilo cuando caminaba enojada.
Bella paseó la mirada por la mesa, deduciendo si sólo ella se había dado cuenta. Nop. Al parecer todos habían visto lo mismo. Edward simplemente negó con la cabeza y medio sonrió, Jasper se rascó el cuello incómodamente, Alice bufó y Emmett torció la boca. Genial.
─ ¿Pasó algo? ─ Bella se atrevió a preguntar.
─ Rose es una perra─ musitó Edward entre dientes.
─ Oh.
Un silencio denso llenó la mesa. Edward le entregó en silencio, la manzana a Jasper y éste le dio una mordida. Edward sacó unas galletas de quién sabía dónde y las abrió. El sonido del plástico atravesó el silencio como una navaja.
─ Bueno… ¿qué se supone que haremos ahora? ¿Hay algún plan para el fin de semana? ─ preguntó animada Alice. La chica tenía huevos para hablar después de tan extraño trance.
─ No lo sé. Deberíamos de organizar algo… ya saben, el próximo no podré, es 3 de septiembre─ comentó Emmett.
─ Oh, entonces si─ aceptó Edward─ ¿no quieres que hagamos algo tranquilo ese día? Podemos simplemente ver películas… a menos que quieras estar solo.
─ No, está bien. Pueden venir por la noche─ Emmett se encogió de hombros. Bella tenía cara de póquer pero sin hablar más se dedicó a comer.
Emmett soltó una risita entre dientes.
─ No te preocupes, Bella. Estás invitada─ Bella alzó la mirada y vio que ahora, todos la miraban a ella.
─ Oh…─ comenzó pero otra vez se vio interrumpida.
─ Se cumplirán dos años de que mi papá murió… si es lo que ibas a preguntar.
─ Oh─ Bella calló.
─ Entonces sí, estás invitada─ Alice dijo.
Bella menó la cabeza.
─ Como que no le caigo muy bien a tu amiga.
─ Rosalie es así, no te preocupes. Seguramente estaba molesta por algo más. Es la Reina del Drama─ animó Jasper.
Pero Edward sabía que no era así, Edward sabía que estaba celosa porque ambos la habían cagado.
Para cuando el almuerzo estaba a punto de terminarse, los chicos comenzaron a jugar entre ellos con la comida y Bella y Alice tuvieron que cubrirse con las charolas. Cuando el timbre sonó, Emmett llenó la mejilla de Edward con salsa cátsup.
─ ¡Oh, idiota! ─ Emmett y Jasper se fueron corriendo, carcajeándose.
Mike y Tyler se acercaron a la mesa, tratando de caminar junto a Bella. Alice se adelantó.
─ ¿Ustedes qué? ─ preguntó Edward molestó.
─ Nada─ le respondió Newton y miró a Bella. Abrió la boca para hablar pero no pudo hacerlo porque lo que vio frente a él lo dejó sin palabras.
Bella tomó una solitaria papa frita de su charola y la pasó por la mejilla de Edward, sin despegar sus ojos marrones de los verdes de él. La mordió y tiró el resto en el piso. Edward tragó seco.
Entonces, Bella limpió un poco más de cátsup de la mejilla de él con su dedo medio y se lo llevó a la boca, lo lamió y medio sonrió.
─ Delicioso─ murmuró y después se alejó.
Alice la miraba desde la puerta del comedor con la boca abierta.
Edward volvió a tragar espeso.
Entonces, él, Newton y Tyler le miraron el trasero y las blancas piernas.
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En Cálculo, Edward se dejó caer en su asiento y Jasper se inclinó rápidamente y le dio una palmada en la espalda.
─ Entonces tu novia hizo enojar a Rosalie─ comentó.
─ Bella no es mi novia─ Edward respondió─ y Rosalie siempre tiene ese carácter de perra. Se enoja porque quiere.
─ Sólo se puso celosa, hombre. No seas tan duro con la chica.
Entonces, Edward lo miró rápidamente. Nadie sabía sobre los besos por la noche, era imposible que lo supieran. Jasper arqueó una ceja y Edward rodó los ojos, evitando arruinarlo.
─ No es mi culpa que Rosalie se cele porque ahora esos idiotas no la están mirando a ella. Además, ella ha sido dura conmigo todos estos pinches años. Que se joda.
Jasper se rió echando la cabeza hacia atrás.
Cuando el profesor entró, Edward miró hacia la puerta esperando que Bella entrara. Compartían todas las clases, ¿Por qué chingados no estaba ahí?
─ Bella no va a venir─ Jasper, tan observador, le aseguró.
─ No la estaba buscando a ella… Oye ¿Cómo sabes que no va a venir?
Jasper meneó la cabeza con una sonrisa burlona bailando en sus labios.
─ Creí que no la estabas esperando
─ Contesta la pregunta, idiota
─ Ella está con Rosalie y Emmett
Edward se rió entre dientes
─ ¿Rosalie le pidió ayuda a Emmett para golpearla?
─ No, idiota─ Jasper rodó los ojos y golpeó la mesa con la pluma
─ Los tres están en la otra clase de cálculo─ intervino Alice metiendo su cabeza entre Jasper y yo. De repente, su silla estaba pegada a la de Jasper.
─ ¿Bella está con ellos? No me jodas, pensé que era inteligente─ Edward se burló.
─ Emmett y Rose solo apestan en Cálculo y en Historia pero Bella solo en Cálculo-explicó Alice y ambos rodaron los ojos. Maldita sabelotodo.
─ Oigan, ustedes ¿ya terminaron? ─ El Sr. Vanner les preguntó.
─ No, lo sentimos─ le respondió Alice y miró la hoja en su mesa.
─ ¿Qué se supone que estamos haciendo? ─ preguntó Jasper.
─ ¿Por qué estás aquí, Ali? ─ preguntó Edward. Ella rodó los ojos.
─ Se supone que resolvemos este problemario, y es en tríos.
─ Ah, entonces siéntate en medio. Hazlo tú─ le dijo Edward, luego cambiaron lugares.
─ No dijeron que es lo que vamos a hacer el fin de semana─ dijo Alice apachurrada.
─ Yo diría que durmamos todos─ dijo Edward.
─ Tú sólo quieres estar dormido─ Jasper agitó la mano en un gesto despectivo.
─ Lo siento, simplemente no quiero beber como tú, puto alcohólico.
Jasper y Alice se rieron.
─ ¡Por Dios, guarden silencio! ─ el profesor golpeó el escritorio de Jasper con un librote.
─ Odio al Sr. Vanner─ dijo Jasper.
El Sr. Vanner lo miró feo.
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Cuando el timbre sonó para anunciar el final del primer día de escuela, Edward y Alice salieron juntos y encontraron a Bella mientras guardaba sus cosas en el casillero.
─ Hola, nena─ Edward se deslizó a su lado.
─ Hola
─ ¿Trabajas hoy?
─ Sí, salgo a las 6
─ Oh, bueno.
─ Vámonos─ Alice interrumpió y caminó frente a ellos. Edward quiso preguntar otra cosa pero no se le ocurrió algo más. Cuando salieron al estacionamiento, él la siguió y Alice después de darle un beso en la mejilla se dirigió a su auto con olor a chocolate.
─ ¿Esto es tuyo? ─ Edward preguntó mientras miraba la cosa monstruosa a la que se iba a subir
─ Sí, Charlie me lo regaló
─ Buen intento.
─ Déjalo, Edward. Es genial. Tiene personalidad.
Oh, Dios. Ella no había dicho eso.
Entonces vio que Rosalie iba hacia allá, caminando hacia su auto.
─ Como sea. Voy a las 6:30 ─ dijo lo suficientemente alto para que Rosalie escuchara. Miró hacia allá y frunció el ceño. Entonces, un poco más bajo, Edward preguntó: ─ oye, ¿sabías que hiciste enojar a Rosalie?
─ ¿Qué? ─ Bella preguntó confundida. Hasta donde sabía, ella no había hecho nada para enojar a la rubia.
─ Te lo diré en la noche
─ ¡No, Edward! ¡Dímelo ya! ─ renegó pero él había comenzado a alejarse. Bella entró enojada a su camioneta y cerró de un portazo.
─ Veo que tienes tiempo para la chica nueva y no para mí─ espetó Jessica mientras él abría la puerta del Volvo. Rodó los ojos.
─ Su nombre es Bella, y si, quería estar con ella─ luego entró y la dejó ahí de pie. Se le ocurrió atropellarla pero esa no sería una buena idea.
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Al parecer, a Emmett se le ocurrió festejar el regreso al puto instituto. Así que ahora estaban en su casa viendo como Alice le pateaba el trasero al idiota de Jasper en los juegos del Wii.
─ Te estoy dejando ganar, duende, ¡Rose, sírveme otra copa! ─ Ella lo ignoró y siguió mirando la pantalla.
─ Perra─ Jasper espetó mientras se servía más brandy.
─ Tranquila, Rosie─ Alice dijo─ todo el día has estado enojada.
Y eso era cierto. Rosalie no le había hablado a Edward ni lo había mirado. Edward estaba tan irritado y como que medio se arrepentía de todo lo que había pasado entre ellos. No se arrepentía de todo.
─ Rosalie está enojada porque Bella le robó la atención─ dijo Emmett
─ Claro que no, Em─ respondió.
─ ¿Entonces porque te fuiste así de repente en el almuerzo? ─ preguntó Alice. Maldita sabelotodo.
─ No me fui─ Edward se pasó una mano por el cabello y dejó caer la cabeza en el respaldo del sofá. Ella era una dramática de mierda.
─ Claro─ Jasper aceptó sarcásticamente.
─ Simplemente, Bella no me simpatiza
─ Porque te roba la atención─ siguió Emmett mientras cambiaba de juego en la consola.
─ Enserio Rosalie ¿Por qué odias a Bella? ─ le preguntó Jasper─ la pobre chica apenas te miró. No es como si te hubiera quitado al novio.
Uuh, eso había sido incómodo.
─ Es insoportable…y llama la atención─ todos se rieron, a excepción de Edward que prefirió darle un trago a su cerveza.
─ Ya es tarde… ¿Alice puedes llevarme a un lugar? ─ Edward preguntó cuando las risas se apaciguaron.
─ Estoy ocupada
─ ¿Alguien puede llevarme? Rose vamos─ aventuró Edward y se puso de pie.
─ ¡No! ¿Por qué yo? ─ vaya, al menos sabía fingir un poco.
─ Eres la única que no está haciendo nada
Lo miró feo.
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─ ¿A dónde jodidos vamos? ─ preguntó Rosalie después de un incómodo silencio. Edward se removió en su asiento.
─ Vamos a la casa de Bella Buen Culo Swan
Rosalie no dijo nada y lentamente se detuvo en la orilla de la carretera. Edward la miró. Ay, un drama no, por favor.
─ ¿Qué? ─ preguntó como idiota, fingiendo inocencia y fingiendo que no sabía que la había lastimado sin querer.
─ No te llevaré ahí─ ella murmuró y apagó el motor.
─ Si lo harás. Acelera y ve hacia la calle Woodvalley
Ella no se movió y lo miró.
─ Eres un idiota
─ ¿Por qué?
─ ¡Porque…─ Rose inició pero se quedó callada y miró la carretera con gesto furioso. Apretó los puños en sus muslos.
Edward suspiró y se alborotó el pelo.
─ Rose, vamos, sabes que no había ni hay nada aquí… simplemente se me hizo fácil, realmente creo que fue un error.
Hale no dijo nada por un par de segundos, entonces encendió el auto.
─ Sí, fue un error─ murmuró y aceleró.
...
¿Va bien? Gracias por su recibimiento. Díganme que les parece todo este embrollo en sus comentarios. Bienvenidas a las nuevas lectoras, no olviden que estoy agradecida y me hacen feliz. Un montón de gracias a las que comentan y a las fantasmas también, aunque sería mejor si se manifestaran. Nos leemos en el siguiente(;
