Reacciones inesperadas II

Capitulo IV

Ya la tensión en el lugar se estaba tornado normal, luego del incomodo suceso entre Racer y Ángel. Por su lado Mayonaka estaba algo triste por lo sucedido y Michelle aún estaba preocupada por el paradero de Kinana. Pero ella había retomado la persecución, quería alcanzar al joven que había visto a lo lejos. La multitud estaba dispersándose y entre ellos, Kinana volvió a ver al joven, este ya incomodo por lo sucedido así que se dirigía a la salida trasera para fumar un cigarrillo.

Cobra se dirigía a la salida trasera para tomar aire y un cigarrillo, mientras Kinana le seguía a tan solo unos metros. Ya afuera, con un encendedor del bolsillo, enciende un cigarrillo que saca de su chamarra. Mientras fumaba observaba el cielo estrellado de la ciudad, como si recordase algo nostálgico.

Kinana ya estaba a tan solo unos cuantos pasos de él, sin nada de por medio. Justo en ese momento las dudas y el miedo la invadieron, como llamarle después de tantos años. El tal vez ya le había olvidado o peor le odiaba por haberle dejado de manera tan repentina. Sin poder hacer nada ella queda paralizada a pasos de él, ya transcurridos unos minutos, ya había terminado con el cigarrillo, este se dispone a entrar con una media vuelta que ella percibía tan lenta como horas.

Cobra se percata de una joven linda cerca de la entrada, de una forma muy extraña él se siente atraído, como si le conociera. Pero sin poder obtener una razón concreta para acercarse a la joven, paso por paso sigue su camino acercándose a la joven debido a que ella está a un lado de la entrada.

Kinana, con un gran pesar en el corazón, se ahoga en las ganas de llorar al ver el rostro del joven. Llevaba una cicatriz en su ojo derecho, ella sabía que fue su culpa el que él hubiera sido herido allí y que ahora cargara una cicatriz tan miserable en el rostro que ella una vez hizo que riera y llorara.

Cobra sin motivos para dirigirse a la joven le ignora y Kinana presa de las ganas de llorar, no intentan acercase. A tan solo dos pasos de que Cobra pase de lado a la joven, se para al ver a una chica acercase mientras gritaba.

Kinana, estas aquí? – Grita Michelle mientras se acercaba a la entraba.

Ella no pudo oír la voz de Michelle, ya que estaba sumergida un su propios pensamientos que gritaban de dolor y frustración.

Cobra reconoce a la joven que se acercaba mientras gritaba, era la amiga de Mayonaka. Pero solo fue un instante antes de que se perdiese en los recuerdos y sentimientos que generaron el oír el nombre que se escapó de sus labios.

Kinana… Cubelios – Susurro el pelirrojo mientras su cuerpo temblaba y su corazón se aceleraba de una forma que él no sentía desde hace años.

Él no podía creer lo que estaba pasando, realmente esa joven que se encontraba a tan solo dos pasos de el, fuese la pequeña niña que él amaba, sus ojos esmeraldas que le daban luz a su vida. Le observo y por un instante todo se detuvo, los ojos de ella estaban nublados a tan solo instantes de que desbordasen enormes lágrimas. El impulso de acercarse y sentirla fueron imposibles de contener y sin previo aviso se abalanzo sobre ella con un abrazo tan fuerte que sorprendió a Michelle.

Kinana se da cuenta la realidad al sentir los brazos del joven a su alrededor. Con mucha fuerza y al mismo tiempo temblaba. Era lo que ella sentía, Cobra la estaba abrazando como nunca antes, sin mas no pudo aguantar más y se rinde al dolor que estaba intentado contener y tanto su llanto como sus lágrimas caen sobre él.

Ya acurrucada en sus brazos, después de unos minutos comienza a calmarse, mientras los demás llegan.

Michelle – Grita Mayonaka mientras se acercaba.

Así que estaba aquí eh? – Dice Ángel.

Realmente es ella? – Pregunta Racer mientras caminaba junto a Mayonaka.

Lo chicos se quedan sin palabras al ver la escena del lugar, reconocieron a Cobra abraza a alguien. Sin duda alguna tenía que ser ella, Kinana, la pequeña que habían conocido de jóvenes y que por jugarretas del destino había sido alejada del lado de ellos.

Unas sonrisas de felicidad se dibujaban en los rostros de los chicos al verles allí juntos una vez más.

HEY COBRA, NO SEAS ACAPARADOR Y DEJA QUE LE DEMOS UN ABRAZO –Grita Racer.

Cierto – Dice Ángel llorosa.

Con suavidad y una leve sonrisa, Cobra se aparta de ella, mientras que Kinana se secaba las lágrimas y giraba a ver a los demás.

Hola a todos chicos – Dice Kinana con una sonrisa alegre.

Ángel se salta sobre ella con un abrazo, mientras Racer se acerca y con un fuerte abrazo, toma a ambas y las levanta aunque casi se cae con ambas.

Este encuentro hay que celebrarlo no creen? – Dice Mayonaka con una sutil voz y una sonrisa.

Así es – Responde Racer.

Me gustaría saber qué es lo que está pasando aquí – Dice Cobra con algo de seriedad.

Supongo que tenemos toda la noche para ello no Mayo? – Pregunta Michelle con una sonrisa.

Mayo? – Pregunta Ángel con una sonrisa picarona.

Mayonaka y Michelle se sonrojan al notar la expresión de Ángel y la risa burlona de Racer. Incluso Cobra se ríe del momento junto con Kinana.

Pasemos, la noche es joven – Dice Racer mientras se dirigía a la fiesta.

Divirtámonos – Exclama Ángel con una sonrisa.

Sin decir más los chicos se adentran en la fiesta una vez más. Racer los lleva a una zona VIP, se establecieron hay con algunos tragos y música. Como si no hubiese pasado los últimos 7 años, los 6 se divertían como nunca, como cuando estaban en el instituto. Con algunos tragos ya Michelle empezaba a embriagarse y de igual forma Kinana ya que no estaban acostumbradas a tomar licor. Como siempre Racer con alguno de sus chistes y anécdotas graciosas durante su carrera y el trabajo. Ángel aprovechando el estado de Michelle intenta aprovechar para hacer preguntas sobre la relación que tenía con Mayonaka, ella sonrojada y el Dormilón intentando que le ignara.

Mayonaka es una persona que amo mucho – Dice Michelle sonrojada.

Ya déjala, lo que habla es el licor – Grita Mayonaka sonrojado.

Ángel entre carcajadas disfrutaba el momento, aunque Michelle no estaba tan ebria para decir palabras vacías. Mientras que Kinana peleaba para demostrar que no estaba ebria se levantaba aunque siempre caía, Cobra y Racer le agarraban para que no cayera.

No estoy ebria – Dice Kinana.

Lo que tú diga – Le dice el pelirrojo mientras le sonreía.

Sin duda alguna estaban pasando una de las mejores noches de su vida, y para ellos era una noche que no querían que acabase.