MAGIA GITANA.
¿Cómo me metí en esto?
Por Yoalitzin
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Capítulo 4. The sleep
SAKURA
En la noche, mi abuela terminaba sus consultas, no tenía ninguna pizca de ganas de leer la mano a alguien pero mi abuela me mando a traer, alguien deseaba hablar conmigo.
Me vestí y tome el lugar de mi abuela.
Cielos, era él.
Lo vi entrar y observarme como si yo lo hubiera intentado matar.
Lo salude y él me ignoro, camino a grandes zancadas y se sentó frente a mí.
Juro que por su mirada sentí que mi corazón se detuvo, hasta que por fin hablo.
- ¿Cómo lo supiste?
Mi piel se erizó al escuchar su ronca voz, hablaba muy en serio. Sus ojos eran dos dagas al rojo vivo con muchas ansias de clavarse en pobres ojitos. Bien, tenía que pensar rápido, pocas veces me había pasado algo similar casi siempre podía salir de ellos con una respuesta inteligente.
- ¿Que...? - OK, esta vez fue la excepción, su mirada paralizo mi cuerpo.
- ¿Cómo lo supo? - pareció relajarse y remarcarme cada palabra.
- ¿Qué parte de leer el futuro no entendió?
- No creo en eso - dijo con el ceño aún fruncido, luego se levantó.
Pareció meditar, puso la mano en su nuca y desvió la mirada a otro lugar y pude respirar. Camino unos pasos alejándose de mí, como esperando encontrar la respuesta en algún lugar.
- Tal vez tenga que ver con que su negocio, no anda bien – en ese momento nunca imaginaría cuanto me arrepentiría de haber mencionado eso.
- ¿Qué dice? - su rostro adquirió facciones más duras y clavo su mirada en mi rostro como si tuviera una máscara.
- Lo leí en las cartas – le aseguré.
- ¿Por qué no me lo dijo? – preguntó casi gritando y un escalofrío corrió por mi espalda.
Pero no me dejaría amedrentar.
- ¿Por qué? Porque por alguna extraña razón, creí que le importaría más saber que su vida corría peligro – dije de manera sarcástica.
Camino de regreso hacia mí con los puños cerrados - ¿Quién le dijo eso? – exigió saber al mismo tiempo que acercaba su rostro peligrosamente al mío.
Temblé de pies a cabeza, las dagas en sus ojos se volvieron llamas vivas de furia.
- Ya se lo dije – tuve que tomar aire y acomodar mis ideas - leo el destino y según parece, si no hace algo no habrá un futuro para usted – contesté seriamente alejándome de él.
- Entonces dígame quién intenta asesinarme.
- En las cartas no aparecen los nombres, puedo tratar de saber más pero no aseguro nada, necesito leer las cartas de nuevo - trate de permanecer en calma.
Él pareció dudar, por su mirada sentía que hurgaba en mi alma, me mirada de una manera que jamás había experimentado, me sentía cohibida por él. Algo que sólo me había pasado con Yue.
Finalmente acepto no muy convencido, le di las instrucciones y le di las cartas para que él mismo las colocara según mis instrucciones.
Lo percibí aún más enfadado pero no dijo nada.
Me concentre y comencé a voltear carta con carta.
- "No es posible" - me dije a mí misma, este hombre tiene muchos enemigos.
- ¿Pasa algo?
Palidecí cuando de nuevo la carta apareció, ese hombre aún estaba en un muy serio peligro.
- Parece que aún corre peligro.
Permaneció en silencio.
- Es alguien muy cercano a usted – incluso yo estaba sorprendida.
- Es ridículo.
- Tal vez – en realidad si lo era, pero seguí con mi lectura - según parece no descansará hasta lograrlo.
Se quedo en silencio y luego rió estruendosamente.
- ¿Qué es tan gracioso? - pregunté enojada.
- Fácil se acaba de contradecir.
- ¿Cómo?
- Hace unos días me dijo que moriría y eso no sucedió, ¿por qué he de creerlo ahora? Sus predicciones fallan.
Quise pegarle, pero me contuve.
- No, no dije que moriría, dije que alguien lo quería muerto, además ALGUIEN le salvo la vida ¿cierto? de no ser por eso estuviera tres metros bajo tierra, saludando a los gusanos. Lo único que comprobó es que el destino no se da por vencido tan fácilmente. Ahora sólo depende de usted, yo he cumplido con decirle.
Me vio de forma que no podría describir, una mezcla de confusión, incredulidad y odio.
Se levantó y se fue.
Escuche que hablaba con alguien afuera y luego se alejaron.
Por fin me había deshecho de él o por lo meno eso deseaba.
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SHAORAN
Al salir del lugar simplemente no acababa de creerlo.
- "¿Cómo se atrevió?" - esa mujer, tenía el don de sacarme de mis cabales.
- ¿Estas seguro Eriol que no es una broma tuya? – era una leve esperanza.
- En verdad - levantó las manos y se defendió, estaba muy serio como para mentir - me crees capaz de planear semejante farsa sólo para molestarte...
- No contestaré a eso – comenzamos a caminar de regreso.
- Bien tienes razón, pero no. Insisto yo no tengo nada que ver, creo que la gitana no miente.
Tal vez, la verdad es que pude ver en sus ojos que no mentía, pero si era una mentirosa profesional le era muy fácil engañar. Pero realmente me había sembrado la duda.
Todo daba vueltas en mi cabeza tratando de hallar una lógica o algún sentido, pero nada. Todo el trayecto del campamento de los gitanos al bar no me podía sacar de la cabeza las palabras de esa lunática gitana.
Mientras Eriol se tomaba una copa en el bar salí y por el celular trate de comunicarme con Josh, él nunca contesto no es que esperara que lo hiciera sólo quería saber si tenía las agallas para hablar conmigo.
Marque a su jefe, un inversionista, él si lo hizo y me saludo como solía hacerlo.
- ¿Algún problema Li?
- ¿Eso me gustaría saber?
- ¿De qué hablas?
- Josh intentó matarme y no me hizo gracia.
- ¿En verdad? No lo sabía. Hace un par de meses que ya no trabaja para mí, pensé que lo sabías.
- ¿Qué dices? - no podía ser posible.
- Entonces el trato... - hacía escasos quince días que hice un trato con Josh, pero me había atrasado con el dinero y pensé que era de su jefe.
- ¿Qué trato? – obviamente no sabía nada.
- Nada, creo que luego hablo contigo.
- Lo siento Li, te lo iba a decir.
- ¿Qué?
- No más tratos contigo, pensé que Josh te lo había dicho, este negocio es muy arriesgado no quiero perder dinero.
- Entiendo.
- Nos veremos luego para tomar una copa.
- Sí - y colgué.
Rayos ¿Qué demonios tramaba Josh? ¿Qué ganaba con mi muerte?
Regrese a la barra donde Eriol había encontrado víctima para jugar, en otras palabras una pobre chica.
Me quede pensando en las posibilidades. Era cierto cada vez más los negocios eran arriesgados, antes tenía varios inversionistas, ahora se reducían a un quinteto, pero entre más arriesgados más se ganaba.
Sí, definitivamente conocía a varios que pagarían mucho por mi cabeza, pero jamás pensé que fuera tan directo, solían ser más sutiles. Tenía que encontrar a Josh y sacarle la verdad a cualquier precio, en pocos días.
Y todo por esa gitana, pensando muy bien las cosas, no sabía si me había hecho un favor o me había condenado a vivir con miedo de morir. Había acertado una vez, ¿podría confiar en ella?
- Demonios - tragué otra copa más sin ningún miramiento.
A Eriol ya se le había escapado la chica, así que recordó que existía y se alojaba en mi casa, así que me hizo compañía.
- Tranquilo Shaoran, hic, estoy seguro que fue una coincidencia, hic - el muy tonto no sabía beber con cerveza y ya se le había subido, eso le pasa por beber sólo vinos finos.
- Vamos a casa, tengo mucho que pensar.
- No Shaoran, allá hay una chica linda, hic, seguro quiere bailar conmigo. HEY TU LINDA.
- Vamos, no quiero problemas - tuve que arrastrarlo a la salida.
Cuando lo ayude a subir al auto, el muy desgraciado ya se había dormido
Vaya ayuda del hombre. Tuve que llevarlo a la cama casi como un niño pequeño.
Después de arropar al borracho que decía ser mi amigo, me dirigí a mi habitación y di varias vueltas antes de caer dormido. A la mañana siguiente Eriol despertó con una resaca marca Demonio pero aún así se fue a sus reuniones sobre los pies.
Me dirigí a las oficinas y me encerré en la oficina para terminar por fin el trabajo. Bueno en realidad no era nada importante sólo quería dejar de pensar en tonterías.
Terminé cuando la tarde caía, se me insinuaron varias chicas bastante lindas tuve que admitir, pero con esa preocupación en mi cabeza no podía confiar ni en mi sombra.
Maldita sea, esa bruja había logrado perturbar mi tranquilidad.
Al salir del edificio subí a mi auto y conduje, faltaba muy poco para llegar cuando vi que un auto negro con vidrios polarizados me seguía. Justo al dar vuelta para entrar al estacionamiento de la casa sentía el golpe. Ese desgraciado me había golpeado.
En otra situación seguramente hubiera salido a ver que le sucedía, pero tomando en cuenta las circunstancias y que el conductor del otro coche no había bajado, preferí no arriesgarme. Me limite a intentar alejarme pero ese tonto volvió a echarme encima al carro, desviándome de mi camino.
Esto no estaba bien.
Entonces pude ver como salía una mano del lado del conductor del auto, con el cañón de una pistola cubierta de un silenciador, me apunto directamente. No supe que hacer y en un rápido movimiento me quite el cinturón de seguridad y me agache. Escuche el ruido de los vidrios del auto romperse, fueron como cinco disparos en total, sinceramente sólo me quede quieto.
Yo no cargaba armas, ni guardaespaldas como una vez me sugirió mi padre, estaba indefenso. Sólo pise el acelerador a todo lo que daba, por la dirección del auto me estrelle con el muro de la casa, el ruido alerto a varios vecinos y mi plan funcionó, con tanta atención al lugar por el ruido del choque mis atacantes salieron huyendo no sin antes disparar más veces sin acertar.
Estaba adolorido cuando escuche la sirena de las patrullas, alguien había llamado a la policía. Me senté y después de revisar que el auto desapareció salí.
Afuera ya estaban varios vecinos, Lian y Bryan salieron asustados preguntándome lo que había pasado.
La policía tomo mi declaración, dije que había sido un accidente y que yo había negado pagar el daño del otro auto por eso los disparos, no levante cargos y quise que quedara como un accidente solamente. Los hermanos parecían muy preocupados por mi bienestar y al entrar a casa llamaron a Eriol de emergencia.
- No entiendo Shaoran, este es un lugar bastante tranquilo nunca habíamos visto algo así - dijo bastante sorprendida Luin.
- Es cierto ¿tienes enemigos? - preguntó Bryan.
- Los normales, los negocios han ido bien - me limité a contestar y él no pareció muy convencido de mi respuesta.
Pero pronto ellos se quedaron callados.
- Iré por agua – dijo Lian y se alejó.
Bryan sólo se quedo observándome - será mejor que regreses a Hong Kong, aquí no hay mucha seguridad. Por suerte era cierto, la casa no tenía cámaras así que no había evidencias de mi mentira.
- No, Bryan te voy a pedir un favor, te pido que no le cuentes de esto a mi padre, si nadie de este lugar lo dice no lo sabrá.
- Pero...
- Por favor, fue inevitable que las personas de aquí se enteren, pero por ahora no quiero que mi padre se alarme, no fue nada grave. Me encargaré yo mismo de hablar con ese hombre y llegaremos a un acuerdo, pero lo haré yo mismo.
- Si es lo que quieres.
Sólo asentí y pronto entraron Lian y a Rousse y Wei al igual que al resto de las personas del servicio. Todos preocupados por mi condición.
Pedí a todos lo mismo, nada de preocupar a mi padre, mucho menos a mi madre o hermanas, eran muy capaces de encerrarme en la mansión de por vida o ponerme un ejército de guardaespaldas.
Segundos después entró Eriol con cara de preocupación.
- ¿Estas bien?
- Sí - como si no hubiese oído comenzó a revisarme de pies a cabeza.
- Estoy bien, sólo quiero descansar – enojado por tanto alboroto y subí a mi habitación, creo que todos se quedaron desconcertados por mi actitud, pero sólo quería estar solo.
Esto estaba yendo demasiado lejos, muchas casualidades, además ese desgraciado… me maldije a mi mismo una y otra vez, era mi culpa lo sabía pero no pensé que esto llegaría a pasar. Tenía que hacer algo para conserva mi vida y comenzaba a formarse un plan en mi cabeza.
Minutos después Eriol llamo a mi puerta y lo deje entrar.
- Shaoran, creo que debes regresar a Honk Kong, alguien te quiere muerto.
- ¿En serio? No me había dado cuenta - bufé y camine al rededor de mi cama tratando de pensar quién, en orden de interés, me deseaba muerto porque Josh no actuaba solo. Y lo malo era que en mi mente aparecían varios nombres, pero ninguno tenía las agallas para intentar algo.
Me acosté en la cama y fue cuando sentí un agudo dolor en mi hombro, mi doctor pareció notarlo y se acercó preocupado, aparentemente.
- Déjame revisarte - me tomó de la mano y me jaló el muy... - Ah... - no pude evitarlo, me dolía horrores.
- Como lo imagine. Con la adrenalina no habías sentido el golpe, pero ahora tu cuerpo ya lo resintió.
Me revisó y al parecer tenía una contusión. Moví un poco el brazo y sólo con algunos movimientos el dolor aparecía.
Me revisó la herida en la cabeza y no era nada grave.
- Y ahora querido paciente, ¿qué haremos?
- Buscaré al idiota que me quiere muerto y lo mataré primero.
- No creo que sea buena idea, ¿sospechas de alguien?
- Una decena, por cierto tu encabezas la lista – el muy tonto sólo sonrió.
- Pues yo conozco a muchas chicas que has despreciado y te quieren... pero secuestrado, no muerto.
- Eriol ¿quieres dejar de pensar en chicas?
- ¿Qué quieres soy hombre?
- Yo diría promiscuo.
- Pero ¿cómo piensas encontrarlo?
Sólo sonreí, sí tenía un plan y de paso haría pagar todo lo que me había causado.
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SAKURA
- ¿Quién eres?
Todo a mí alrededor era oscuridad, mis ojos estaban cansados y no podía ver bien, mis pies descalzos se tropezaban a cada momento con ramas y raíces de árboles que apenas distinguía. La poca luz que iluminaba el lugar provenía de una luna creciente, fue lo único que pude ver cuando buscaba algún refugio, pero no había nada.
Caí y sentí mi cuerpo muy pesado, un terrible escalofrío recorrió mi cuerpo entero y me levante como pude para seguir escapando.
Tenía miedo, frío y estaba cansada sólo quería que todo acabará, pero… algo corría tras de mí y sabía que quería hacerme daño.
¿Dónde estaba? No conocía ese lugar.
¿Qué pasaba?
¿Dónde estaba mi familia? ¿Y Yue?
Mi corazón dio un brinco al escuchar como alguien se acercaba a mí, podía escuchar como las hojas secas se quebraban bajo su peso.
- ¡¿QUIÉN ERES?! – grité con todas mis fuerzas sin dejar de correr - ¿Por qué me sigues? – para ese momento lloraba mientras mis lágrimas me quemaban el rostro, me dolían los pies y cada vez era más difícil mover mi cuerpo.
A cada paso era más torpe y lenta, mientras quién me seguía se acercaba más y más, mi vista se nublo hasta que quede ciega, un helado viento caló hasta mis huesos y ya no pude mover más mi cuerpo.
Jamás había sentido tal miedo en mi vida, jamás había deseado desaparecer en un instante, el vació en mi estomago pronto fue un vació en todo mi ser. Sólo escuchaba como los pasos detrás de mi aligeraron la carrera y como lentamente se acercaban a mí, dos últimas lágrimas salieron de mis ojos ciegos antes de cerrarlos con fuerza y dejarme vencer.
Esa presencia extraña tras de mí, se sintió como el hielo mismo y pronto sentí que algo tocaba mi brazo, el contacto fue como si me quemaran con un hierro al rojo vivo.
- No – gemí y caí, mi cuerpo no cayo al suelo sino a un abismo sin fondo.
- ¡Sakura! – a lo lejos escuche la voz de mi abuela – Sakura despierta.
Me levante con el corazón en la garganta, mi abuela me tocaba el rostro con una mirada preocupada – tranquila, fue un sueño.
Respiré profundo tratando de sacar todas esas sensaciones de mi cuerpo, estaba bañada en sudor – estoy bien – mi abuela tomo un paño y comenzó a quitar el sudor de mi frente – es la primera vez que me alegra que me despierten – dije tratando de hacer sonreír a mi abuela pues se veía demasiado preocupada.
Para mi alegría sonrió - ¿qué soñaste?
Dude en decirlo, según mi abuela los sueños deben tomarse muy en serio, no sólo son parte de nuestro inconciente que revela deseos y miedos, también es un mundo alterno, donde existimos y donde nuestra energía puede hacer cosas que la lógica jamás entendería.
- Alguien me seguía… querían hacerme daño – instintivamente lleve mi mano al hombro que en mi sueño había sido tocado y con algo de sorpresa noté que era el mismo donde la bala había rozado.
Mi abuela centro su mirada en mí, en realidad no pude imaginar lo que pensó en esos momentos. Luego tomó mis manos entre las suyas y me dijo con una leve sonrisa – pase lo que pase todo estará bien.
Asentí y trate de olvidar ese sueño, comencé mi día como siempre visitando a mis amados Kero y Spy, para después ir a desayunar con mi familia.
A mi padre le gustaba que a pesar de nuestros quehaceres, nos diéramos tiempo para pasar unos momentos juntos. Debo decir que mi hermano, por ser consentido de los ancianos, era un verdadero caso, amaba hacerme enojar poniéndome varios apodos que no repetiré.
Al medio día, Chiharu y yo vimos a mi madre ensayar su maravilloso baile, luego pasamos un rato ayudando a nuestros amigos Rika y Terada. Todo iba como miel sobre hojuelas, hable unos momentos con Yue y él como siempre fue atento y cariñoso, todo eso me hizo olvidar por completo el sueño.
Estaba feliz, sólo unos días más y partiríamos a mi lugar favorito.
Era un bosque a unos días de ahí, mi abuela solía contarme historias fantásticas sobre él. Amaba ese lugar se respiraba magia en su interior, una paz y tranquilidad que difícilmente alguien pudiera cambiarla. El ideal para pasarlo con el amor de mi vida, Yue.
Lo veían tan emocionado y contento que deje volar mi imaginación, soñando que en ese maravilloso bosque Yue se me declararía y para corrobora lo nuestro me pediría matrimonio, no arreglado sino de un sentimiento que viniera de él.
Incluso estaba aprendiendo unos pasos que mi madre utilizaba en su espectáculo, la danza de los siete velos. Huy, se lo bailaría sólo a él, me sonroje sólo de imaginármelo. Chiharu solía hacerme bromas con eso, y yo no perdía oportunidad para decir algo frente a Yamazaky sobre lo bien que hablaba de su prometido cuando él no estaba presente.
Era ya de tarde, y yo como cualquier cursi enamorado cortaba flores en el campo cercano a las carpas. No había muchas y yo quería una corona de flores, así que me aleje un poco, después de todo toda heroína merece un poco de privacidad y descanso. Claro que Touya sabía que estaba trabajando con mi abuela, je je ingenuo.
Faltaban unas pocas para que llegaran los clientes, y decidí regresar. Pero en ese instante sentí que algo no andaba bien, apresure el paso hacia el campamento, la sensación se incrementaba.
- Buenas tardes - escuché una voz masculina y casi brinco del susto.
- ¿Qué quiere? - pregunté sin darle la cara, sabía quien era.
- Que confiese - antes de que pudiera hacer algo, una mano muy fuerte me tomo el brazo y me dio vuelta bruscamente.
Apenas di un pequeño gemido de dolor y entonces lo vi.
Se había vuelto mi maldición.
- ¿Qué quiere?
- Confiese ahora y no sufrirá las consecuencias – tenía una mirada fría pero de ninguna manera me causaba miedo, parecía furioso era mucho más alto y fuerte que yo, me quedo claro cuando me acercó a él sin ninguna dificultad.
- "Oh no" - gemí por dentro ¿Por qué me levante de mi cama?
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SHAORAN
No tenía opción, había estado pensado en un plan para salir de todo aquello y si todo salía bien, pronto olvidaría esa tonta experiencia con la gitana.
No le conté mi plan a Eriol ni a nadie. Pero el metiche de Eriol me veía con sospechas, durante el desayuno pero actué normal. Haría esto solo.
Al atardecer llegue al campamento de los gitanos y todo parecía ocupados con los preparativos de esa noche, por ninguna lado divise a la mujer de ojos verdes.
Unos ojos oscuros me siguieron en la mayor parte de mi travesía un hombre muy alto de cabello oscuro y mirada pesada, no le tome importancia y seguí.
Encontré la carpa donde estaría la gitana y pregunte por ella, me guiaron hacia una anciana.
- ¿En qué le puedo servir jovencito? – parecía una mujer muy anciana, pero su mirada era serena y con una sabiduría que sólo la edad podía dar.
- Busco a la gitana que lee la mano por las noches.
- ¿Sakura?
Así que ese era su nombre.
- Sí ella.
- ¿Puedo saber el motivo?
- Es personal – afirme y la mujer me sonrió como si yo quisiera cortejarla o algo así - es que deseo que lea mi mano de nuevo – su rostro lleno de arrugas se torno serio y su mirada se convirtió en una mirada casi hipnotizada.
- Entiendo – habló después de unos segundos en silencio - ella no esta por el momento – me sorprendí pues sus ojos volvieron a la normalidad y me habló como si nada hubiese pasado.
- Bien, gracias.
Me di vuelta y camine seguido de la mirada curiosa de la anciana, pero yo también la observaba, pronto fijo su vista a una parte de la colina. Salí del campamento y sin perder tiempo y rogando que estuviese sola seguí la dirección donde la anciana vio.
Camine varios metros y creía que ya me estaba perdiendo, cuando la vi, estaba de espaldas a mí.
Pareció notar mi presencia y giró la cabeza, por fortuna un árbol me ayudo a esconderme.
Un momento, esa gitana era apenas una niña tendría escasos 16 años, pero era ella, tenía esos hermosos ojos verdes.
Dude en acercarme y la deje adelantarse, era a penas una niña.
Pero pronto recordé el infierno en el que se había convertido mi vida y decidido me acerqué.
- Buenas tardes - la saludé y ella se dio vuelta.
Estaba desconcertada.
- ¿Qué quiere? - cambió a una actitud defensiva.
- Confiese ahora y no sufrirá las consecuencias - estaba segura que ella y alguien más habían planeado todo para matarme y ahora me lo confesaría todo, a cualquier precio.
- No sé de que habla - intentó huir pero le corte el paso.
- Claro que sí. Usted y alguien que me quiere muerto lo han planeado todo.
- ¿Qué dice?
- Ahora dígame quién me quiere matar y no presentaré cargos contra usted.
- Yo no sé nada, sólo leí las cartas.
- No me venga con tonterías, eso no funciona, fue una trampa y usted sabe quién es el responsable.
- Entienda señor - me enfrentó - no tengo que ver nada. Y no le diré nada porque no sé nada.
Me enfurecí - entonces buscaré la forma de que lo haga.
- ¿Qué dice? – pude ver entonces el miedo en sus ojos, si era actriz era muy buena.
- Confiese - antes de que pudiera hacer algo, la tome del brazo haciendo que me viera a la cara.
Apenas dio un pequeño gemido de dolor. Y por fin pude verla mejor, sin duda era apenas una niñata de 16 años le calcule, pero tenía los ojos más hermosos que hubiera visto en mi existencia.
- No tengo nada que confesar, no puedo hacer nada por usted.
- Si puede, me señalará al culpable - la jale para llevarla a mi auto.
- Suélteme – exigió - ya le dije que no sé nada.
- Pues eso se lo dirá a la policía.
- ¿Qué?
- Quiero ver si la policía le cree que supo que me matarían con sus cartitas.
SAKURA
- "¿Cómo se atrevía?" - me aterraba la idea de que me llevaran frente a la policía por ese sujeto.
Era obvio que no me creerían, nadie creía lo suficiente en la magia como para dejarme fuera de sospechas.
Me encarcelarían por intento de homicidio de ese hombre. Y ¿cuál era mi pecado? Ayudar a este tonto hombre.
Tenía que hacer algo, así que sin más me pude a gritar
- ¡YUE AYUDAME! - dije a todo lo que daban mis pulmones.
De inmediato me tapo la boca y con suma facilidad tomo mi cintura y me cargo apoyándome en su cadera, mientras yo intentaba soltarme pero me fue imposible mis manos y mi cuerpo eran rodeados por una sola de sus manos y con la otra tapo mi boca y siguió caminando.
Por todos los espíritus ese hombre me estaba raptando.
Quise gritar a todos los de mi familia pero nadie me oiría estábamos muy lejos y para cuando notaran mi ausencia este tonto ya me habría encarcelado.
Pero no estaba indefensa, después de la sorpresa inicial comencé a zafarme, no era de ninguna manera débil. Pero en un movimiento rápido puso una tela sobre mi boca y nariz, sentí un extraño olor y pronto mis sentidos se distorsionaron.
- Maldito - alcance a susurrarle antes de caer en el vacío.
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Hola.
Esta vez no tarde con el capítulo.
-Celina Sosa – gracias por apoyarme en todas mis historias, no sé que haría sin ti, espero que te siga agradando.
- Larthis – hola, te agradezco mucho tu sugerencia, te aseguró que de ahora en adelante cuidaré más esos detalles. Eso de la ortografía y redacción aún me falla.
-Laydi Shade – hola gracias por el review, trataré de actualizar regularmente.
-Johanna-Ikari – E&T también me gusta mucho, gracias por el comentario y espero que siga siendo de tu agrado la historia.
Gracias por sus reviews, cuídense y nos leemos pronto.
